I´m Back con una nueva historia de esta pareja que amo tanto, tuve largos años de ausencia y lo siento. Sin más que decir disfruten

Disclaimer: Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima.

Sumary: Lucy es invitada a la reunión de la preparatoria de Fairy Tail, ella esta reacia a ir, sin embargo, hizo una promesa por lo que no tiene opción. Para entretenerse sus antiguos amigos deciden jugar verdad o desafío. ¿Qué pasara cuando Lucy tenga que revelar su verdad más oculta?

- diálogos

"pensamientos"

¿Verdad/Desafío? y ¿las veinte preguntas?


Lucy Heartfilia, una chica rubia y de ojos chocolate, miraba el paisaje a través de la ventana del coche en el que viajaba. Seguía cuestionándose si hacia lo correcto al ir allá; después de todo ya habían pasado 5 años. Cinco años en los que tuvo que ser fuerte, determinada, y salir adelante; claro había contado con el apoyo de algunos de sus amigos, pero eso la había cambiado; o al menos eso quería creer.

Suspiro por milésima vez en el día, haciendo que su acompañante volteara a verla y al encontrarla tan distante sonriera del lado, después de todo, aunque Lucy se esforzara en tratar de ocultarlo, seguía siendo la misma niña caprichuda que conoció tiempo atrás.

– Dicen que en cada suspiro que das, dejas escapar un pedazo de tu alma – dijo mirándola del lado, sin quitar la vista del camino.

Ella lo miro y sonrió

– Es que aún no sé por qué o cómo es que decidí venir- dijo de pronto poniéndose seria –Si tan solo no se lo hubiera prometido a Juvia no lo haría, pero en fin… una promesa es una promesa – terminó para cerrar los ojos e intentar dormir para no pensar, por lo menos lo que restaba del viaje.

Dos horas después la rubia descendía del auto, acomodándose el cabello con sus manos y colocándose unas gafas oscuras, dio un par de pasos y tomo la mano de su acompañante susurrándole

– Por favor no me dejes sola – y como respuesta recibió un asentimiento de cabeza. Tomo aire una vez más y se armó de valor para atravesar las puertas de la graaan cabaña, que parecía más hotel que nada. Con suerte había dado dos pasos cuando escucho:

–¡Lu-chan! Viniste – grito una peli azul que corrió para recibirla con un gran abrazo.

– ¡Levy-chan! Cuanto tiempo – respondió al mismo tiempo que la abrazaba con su brazo libre.

– Pero no te quedes ahí ven vamos, hay muchas personas que quieren verte –finalizo la pequeña, mientras jalaba a Lucy, en ese momento se escuchó un grito que decía

– ¡Oye rubia! ¡Espérame! – Lucy solo suspiro y vio de reojo al dueño de su voz, detuvo sus pasos, hasta que le dieron alcance. Levy se quedó mirando a Lucy y se percató de sus acompañantes un rubio de ojos azules y un pelinegro de ojos rojos, quien venía tomando la mano de Lucy.

– ¿Vienen contigo? – pregunto mirando a la rubia, que solo hizo un movimiento afirmativo con la cabeza como respuesta.

– Rogue Cheney un placer – dijo educadamente, el chico de ojos rojos mirando a Levy y extendiendo su mano para saludarla.

– Sting Eucliffe – dijo el rubio mientras saludaba levantando la mano ligeramente.

-Levy Mcgarden – contesto al mismo tiempo que tomaba la mano estirada –Bueno entremos

Lucy, seguida de Rogue y Sting, camino hasta toparse con un mostrador grande y con muchos papeles regados por doquier

– Ah estos mocosos, no hacen nada bien, ¿no podían simplemente organizarse? –se quejaba un hombrecito bebiendo de un vaso, y juntando las hojas regadas

– Parece que algunas cosas nunca cambian ¿eh maestro? – dijo Lucy con una gran sonrisa

– Ni que lo digas Lucy todo está igual – respondió tranquilo ignorando a la muchacha que sonreía, hasta que –¡Lucy! ¡Eres tú! – termino de gritar al percatarse de la rubia

– Hola maestro ha pasado tiempo – dijo Lucy abrazando al que consideraba un abuelo.

El grito del maestro retumbo por todo el lugar, todos dejaron de moverse, hablar, y todo lo que hacían para entrar un momento en shock, todos vieron hacia el mostrador y vieron a una rubia a la que no veían desde hace tiempo, el silencio paso a la historia cuando una peli azul boto las bolsas que llevaba y fue corriendo hacia la rubia para abrazarla mientras gritaba

– ¡Viniste Lucy! Juvia está feliz – dijo Juvia Loxar

– Bueno te lo prometí ¿no? – respondió Lucy abrazándola también.

Después de eso no supo cómo, pero una manada de locos corrió a abrazarla y cuestionarla de muchas cosas. A la rubia le llegaban preguntas de todos lados, comentarios de cariño y de cuanto la habían extrañado, Lucy solo pudo sonreír nerviosamente y apretar sutilmente la mano de su acompañante "muy bien todo va bien, creo que me preocupe por nada" pensaba la rubia, pero todo lo bueno tiene que acabar y la tranquilidad de Lucy no era la excepción

– Así que sigues viva Heartfilia – dijo una albina de ojos azules, con una sonrisa cínica.

– Para mí desgracia veo que tú también Strauss –respondió de la misma forma. El ambiente era tenso, las dos chicas se miraban desafiantes, Lisanna se acercó hasta Lucy y ambas empezaron a reírse al mismo tiempo que se abrazaban. Todos los presentes sonrieron ante la escena.

– Pero mira que ha pasado tiempo.

– Sí, lo sé – dijo Lucy. Estaba a punto de iniciar el interrogatorio hacia ella, pero…

– Lucy… así que decidiste venir – dijo un peli-rosa que iba acompañado de una albina muy linda, al verlo Lucy se puso bastante nerviosa hasta llegar al punto de estrujar la mano de su acompañante, quien solo pudo reprimir un gemido doloroso

– Natsu – susurro Lucy.

Natsu al percatarse de dos personas más, y del agarre que sostenía la rubia frunció el ceño y se puso serio

– Veo que vienes acompañada – dijo al mismo tiempo que dirigía su mirada al pelinegro. Fue hasta ese momento en que todos se percataron de la presencia de ambos chicos, de pronto el ambiente se puso tenso, nadie decía nada. Después de unos segundos el maestro aclaro su garganta y hablo.

– Claro los gemelos de Sabertooth, Sting y Rogue ¿cierto? – pregunto, recibiendo como respuesta un asentimiento con la cabeza de ambos chicos. – Si como olvidarlos, nos dieron batalla el último juego

– ¿En serio? – respondió Rogue tranquilo –Tal vez si nuestro compañero Rufus no se hubiera distraído podríamos a ver ganado

– Y tal vez si nuestras porristas hubieran llegado antes sería diferente – dijo Sting mirando a Lucy con una sonrisa.

– Podríamos jugar de nuevo ¿no? – dijo Gray desafiante, después de abrazar a Lucy.

– Claro cuando quieran – respondió el rubio con una sonrisa.

– Bueno ya tendrán tiempo para eso después, ¿Por qué no van a instalarse Lucy? Mirajane ¿podrías llevarlos a sus habitaciones? – interrumpió el maestro tranquilamente.

– Claro síganme – respondió con una sonrisa una chica de ojos azules y cabello largo y blanco


– no sabíamos si Lucy vendría, menos aún acompañada. Pero no se preocupen varios cancelaron a último momento así que quedan unas habitaciones libres. Espero que no les importe tener que compartir las habitaciones… – dijo la albina mientras subía las escaleras

– No hay problema Mira-chan - dijo Lucy detrás.

– Muy bien en ese caso ustedes dos se quedarán aquí- dijo Mira a los gemelos cuando abría una de las puertas de ese piso. Recibió un "si" como respuesta y los dejo atrás, –Y tú Lucy compartirás la habitación con Juvia,

–Gracias Mira-chan – dijo la rubia tomando las llaves que la albina le ofrecía y abriendo la puerta que le señalaba para dejar sus cosas – Y ¿Quiénes están en este piso? – pregunto distraídamente.

– Mmm déjame ver al final del pasillo están Levy y Wendy, enfrente de ellas Yukino y Lisanna, a la derecha están tú y Juvia, enfrente de ustedes están Gajeel y Romeo, al lado de ellos Natsu y Gray y la última habitación es la de Sting y Rogue- respondió con una sonrisa – los demás estamos en los pisos de arriba

– Ohh que bien

Lucy entro a la habitación y se aventó a la cama vacía respiro profundo y decidió terminar de instalarse. Mientras acomodaba su ropa escucho un gran alboroto en el pasillo gritos y golpes era lo que podía identificar, medito un momento la idea de salir a ver qué ocurría; al final opto por dejarlo pasar, total era Fairy Tail y si todo seguía como ella recordaba ese incidente seria pasado para la hora del almuerzo. Así decidió descansar un rato…

A medio día bajo más calmada, veía a la mayoría de sus amigos reír y hacer tonterías, todo era igual bueno casi todo…

– Coneja tus acompañantes se integran rápido gee-hee – menciono un pelinegro de nombre Gajeel cuando la vio.

– Si ya lo veo, gracias Gajeel – dijo Lucy con una sonrisa, viendo como Sting y Rogue charlaban con Levy, Juvia y Lisanna.

Lucy se acercó a la mesa donde estaban sus amigos y se sentó al lado de Rogue, la conversación estaba animada y más entre Lisanna y Sting se podía percibir la química que había entre ellos. Juvia un poco aburrida decidió hablar

– Hay que jugar algo – dijo con una sonrisa

–¿Cómo qué? – pregunto Lucy. Todos estaban pensando en algo entretenido cuando aparecieron un peli-rosa, un peli-azul y una albina de ojos café, todos se sentaron de modo que hacían un círculo. Estaban distribuidos así Lucy encabezaba el grupo a su derecha quedo Juvia, Gray, Levy, Gajeel, Yukino, Natsu, Lisanna, Sting y cerrando el círculo a la izquierda de Lucy estaba Rogue.

– ¿Por qué no verdad o desafío? – dijo Levy con una gran sonrisa, parecía una niña pequeña bastante animada.

– Siempre con tus infantilismos – menciono Gajeel resoplando, recibiendo como respuesta un puchero de la peli azul.

– Por mi bien – dijeron Lisanna y Yukino, los demás asintieron con la cabeza. "verdad o desafío ojalá nada malo pase" pensaba la rubia del grupo.

– ¿Quién inicia? – pregunto Lisanna alzando las cejas.

– Pero ¿no falta una botella? – a punto Rogue sereno como siempre.

– Nah… simplemente quien inicie elige una persona a la que quiera preguntar, luego el sujeto o sujeta en cuestión elige a alguien más y así sucesivamente – le contesto Gray.

–Vale yo inicio – dijo Lisanna contenta, pasando la mirada por todos sus amigos hasta detenerse en una rubia, quien solo reprimió un suspiro al ver la intención de su amiga – ok Lucy-chan mmm dime ¿verdad o desafío?

– Etto… mmm… desafío – respondió dudosa la rubia

– Ok en ese caso te desafío a que nos cuentes algo vergonzoso que te haya pasado en los últimos dos años – sentencio con una sonrisa.

Una sonrisa paso por la cara de Lucy, Sting y Rogue se sonrieron de manera cómplice, era como si hablaran con las miradas; sin emitir un sonido, estaban en una burbuja que logró incomodar a Natsu.

– ¿Y bien? – apuro Natsu con tono cortante.

– S-si bueno verán saben que no bebo mucho ¿no? Pues hace un dos más o menos, en una de las reuniones de Sabertooth, aposte con Sting- dijo mientras miraba al rubio –la apuesta era que si él lograba sacar un 9 en el examen de matemáticas yo bebería algo de alcohol en la fiesta.

Para sorpresa de todos lo logró, así que ya se imaginaran me dio una cerveza, después un trago de vodka y lo que no resistí fue el whisky, en fin, empezaba a ver doble y a reír como boba hasta porque me pegué en la mano, en serio no paraba de reírme. Salí a tomar un poco de aire, pero olvidé que había un escalón y que había llovido un día antes, por eso cuando salí me tropecé y me caí en un charco de lodo, mi vestido quedo irreconocible y seguía riéndome. Un minuto después Rogue salió a buscarme, y yo estaba bailando con un árbol ¡con un árbol! Dios, en fin, me llevo al sofá y me dio un café, me quedé dormida… al día siguiente no soportaba la cabeza así que decidí irme a mi habitación. Rogue y Sting me acompañaron, pero como teníamos que atravesar un parque me resbale y caí de sentón, llego un perro y creyó que era un árbol, no diré detalles, pero para cuando llegue a mi cuarto me cruce con un niño corrió y corrió gritando que había visto un demonio salido del infierno, termine enfermándome, pero fue divertido – concluyo su relato con una sonrisa

– Pero ¿cómo es que recuerdas tanto? Normalmente cuando alguien que no ha bebido antes se emborracha no recuerda ni el primer trago – dijo la albina de nombre Yukino.

– Sting puede responderte eso – dijo Rogue mirando a la albina.

-– Jejeje lo grabe todo, creo que aún lo tengo en mi teléfono – aclaro mientras buscaba en sus bolsas.

– Ni se te ocurra mostrarlo… bien mi turno- dijo Lucy mientras alzaba a vista por sus amigos, hasta que encontró a su víctima y dijo con una sonrisa –Gray ¿verdad o desafío?

– Desafío – respondió sin dudarlo

– Pero que valiente, Ok en ese caso tienes que tomarte la mitad de esa botella de salsa tabasco de un trago – dijo desafiante Lucy. Todos empezaron a reírse y burlarse de la suerte del peli-negro.

– Pero… ¡ah! está bien- Gray tomó la botella que estaba en el centro de la mesa y la bebió de un solo trago. Su cara empezó a tornarse roja y lágrimas brotaron de sus ojos, mientras sacaba llamas por la boca. Juvia le tendió un vaso con refresco y hielo, después de unos minutos pudo hablar de nuevo. – Mi turno Levy ¿verdad o desafío?

– ¡¿Yo?!... etto… verdad – respondió dudosa.

– Muy bien Levy, por favor dinos ¡¿qué le ves a Gajeel?! – la cara de Levy se tornó roja como un tomate, los demás se rieron por el tono que había empleado Gray.

–Bueno yo… etto…- Levy no podía coordinar su boca con su cerebro, volteo a ver al peli-negro pero éste desvió la mirada, Levy cerró los ojos y respiro para calmarse, después de unos segundos lo logró –Yo bueno él es muy amable cuando lo conoces de verdad a fondo, y y es guapo, me gustan sus ojos

Todos rieron más de ser posible, pero Gajeel y Levy sólo pedían que se abriera el suelo y la tierra los tragase, después Levy habló de nuevo.

–Mi turno – dijo con una sonrisa al ver a la única rubia de la mesa –¿Lu-chan verdad o desafío?

–¿Eh? ¿Otra vez? – cuestionó la Heartfilia recibiendo como respuesta un asentimiento general –Vale mmm desafío

Levy hizo un puchero ella quería preguntarle algo en especial, sabía que Lucy era inteligente pero no se daría por vencida.

–Ok en ese caso te desafío a que… te comas la mitad de ese plato lleno de zanahorias – sentenció con una sonrisa, siendo conocedora de que la rubia odiaba las zanahorias.

- ¿QUÉ?! Levy-chan… pero yo n-no… agh está bien- dijo la rubia resignada mientras cerraba los ojos y contaba mentalmente hasta tres para poder armarse de valor. Después de unos 15 minutos, que para Lucy fueron horas, terminó con la mitad del plato. – Ok mi turno mmm Gajeel ¿verdad o desafío?

–Desafío – respondió muy seguro.

–Muy bien te desafío a que… le quites su pastel a Erza – dijo Lucy con una sonrisa en su rostro.

La mayoría volteó a ver a Gajeel con temor. Todos sabían que hacer eso era similar a un suicidio. Gajeel no estaba mejor que los demás, pero jamás se retractaría así que respiró hondo y se levantó.

Natsu y Gray lo vieron con admiración, no cualquiera se arriesga de esa manera. Gajeel camino hasta la mesa de la pelirroja, le sonrió "tiernamente" y le arrebató el plato de pastel que estaba frente a ella. Erza no creía lo que veía, un idiota llevándose su más preciado tesoro. No lo pensó dos veces y fue tras aquel sinvergüenza para darle una paliza.

Después de 15 minutos de tortura por parte de Erza retomaron el juego, Lucy tenía una sonrisa en el rostro hacia mucho que no presenciaba una escena parecida.

– Mi turno- dijo Gajeel con dificultad – Lisanna ¿verdad o desafío?

– Etto, desafío.

– Gee hee te desafío a que beses a Sting – dijo Gajeel con una sonrisa burlona.

– ¡¿QUEÉ?!- no… yo… GAJEEL! – Lisanna estaba roja como un tomate, y Sting no estaba mucho mejor.

– ¡JAJAJA! – estallaron en carcajadas Natsu, Gray, Rogue y Lucy. Levy y Yukino también rieron, pero más moderadas.

– ¡Vamos Sting demuéstrales que no eres gay! – Rogue se divertía de lo lindo molestando a su amigo mientras pasaba su brazo alrededor de los hombros de la rubia, quien tenía que sostenerse el estómago que ya empezaba a dolerle.

–Son unos… - Sting suspiró profundamente para después dirigir su mirada a la albina que no sabía dónde meter la cabeza. De repente apretó los puños y se inclinó hacia Sting, para darle un beso en la mejilla.

– ¡¿Qué? ¡No vale era en la boca! – dijo Gajeel.

–Tú no especificaste donde tenía que ser- le respondió el rubio guiñándole un ojo a Lisanna.

– Bien mi turno… Lucy – dijo

–¿Otra vez? Esto ya parece interroguen a Lucy, esta vez verdad – dijo la rubia con un mohín.

– Es que te extrañamos, puedes tomarlo como una bienvenida – Juvia le sonrió cálidamente.

– Juvia tiene razón, bien Lucy todos sabemos que nos extrañaste ¿cierto? Dime ¿a quién extrañaste más? – dijo Lisanna viendo a Lucy fijamente.

– ¿Quieres que escoja un miembro de mi familia Lisanna?

– ¿A qué te refieres? – cuestionó Lisanna.

– Pues todos aquí eran como mi familia y tú ¿quieres que escoja a uno en especial? – respondió la rubia.

– Si lo pones así, sí, porque todos sabemos que nos extrañaste, pero tuvo que haber alguien por quien estuvieras dispuesta a regresar, alguien que extrañaras tanto para considerar dejarlo todo. Bien dime ¿quién?

– Bueno como tú dices los extrañaba a todos, pero…– la rubia dudo un momento el continuar. Sonrió tristemente mientras dirigía su mirada a la mesa – pero sí, cuando estaba triste y pensaba en darme por vencida, yo recordaba a ese ser tan especial para mí – levantó la vista y la fijó en los ojos jade de Natsu, sonrió cálidamente –Y era HAPPY – gritó mientras abría los brazos para recibir al gato que había brincado al escuchar su nombre emitiendo un dulce "AYE" acurrucándose en el regazo de Lucy quien lo acariciaba tiernamente detrás de las orejas.

– ¡¿QUÉ?! – todos se fueron de espaldas con una gota en la cabeza.

– Sí, siempre que estaba triste o con ganas de llorar, recordaba alguna de las travesuras de Happy, y me animaba, incluso tengo una fotografía de él como fondo de pantalla en mi teléfono – explicó la rubia inocentemente.

– ¿Hablas en serio? – Natsu no podía creer lo que Lucy decía.

– Sí, ¿por qué mentiría? Bien mi turno Levy-chan ¿verdad o desafío? – dijo Lucy tranquilamente.

– Etto… Desafío – respondió temerosa. En ese momento se escuchó la voz de Erza que llamaba a Levy y a Natsu para que le ayudarán con algo de la organización y mover cosas. – Oh espera, tengo que ir con Erza, pero que Yukino tome mi lugar – dijo apresuradamente sonriéndole a la albina.

– Ok Yukino ¿te parece bien si te pongo el desafío que tenía planeado para Levy? – cuestionó Lucy con una sonrisa.

– Supongo que está bien – murmuró insegura.

-–Bien! Te desafío a que te eches la caja de arena de Happy en la cabeza- dijo Lucy son una sonrisa, visualizando la caja en un pilar cerca de ellos.

– ¿QUÉ? No… d… de ninguna manera – dijo la albina horrorizada.

– Pero todos han cumplido con su desafío, tienes que hacerlo – Lucy no cedía.

– ¡Estás loca! – gritó Yukino desesperada. De ninguna manera haría algo así. El grito de la albina alertó a Natsu y Levy, que ya venían de regreso, haciendo que aceleraran el paso para llegar a la chica.

– ¿Qué pasa? – preguntó Natsu con delicadeza, dirigiendo su miraba a la chica levemente alterada. La chica no podía hablar, sólo balbuceaba, por lo que el pelirosa dirigió su mirada a Gray.

– Lucy dijo que le pondría el desafío que había pensado para Levy, y la retó a que se echará la caja de Happy en la cabeza – explicó el pelinegro tratando se contener su risa.

-–Por Dios Lucy! ¿Pensabas hacerme hacer eso a mí? – preguntó Levy escandalizada.

– Eso ya es pasarse de la raya Lucy – dijo Natsu serio. ¡Así es señores, serio! sorprendiendo a la rubia. Pero si alguien era terca y decidida esa era Lucy.

– No es nada del otro mundo, como dije todos cumplieron con su desafío ¿por qué Yukino no? Además, si fuera cualquier otra persona estarías revolcándote de risa. – respondió Lucy mirando seria a Natsu. Era un duelo de miradas donde ninguno cedía. De pronto el ambiente se tornó tenso.

– Déjalo Natsu, mejor hay que continuar ¿si? – dijo Yukino, jalando el brazo de Natsu y dedicándole una sonrisa.

– Bien – respondió Natsu, tratando de calmarse. A pesar de ser impulsivo por naturaleza podía controlarse ahora más fácil que antes, pero desde que había visto a Lucy acompañada sentía una rabia difícil de controlar.

Lucy se limitó a cruzar los brazos y voltear la cara, se notaba su molestia.

– Bien Juvia ¿verdad o desafío? – dijo Levy tratando de relajar el ambiente.

– Emmm… desafío

– Bien te desafío a que te tomes una jarra de cerveza de golpe – dijo Levy animadamente.

– N-no… Juvia no puede…– murmuraba una Juvia muy inquieta.

– ¿Por qué? No es como si no te hubiéramos visto ebria antes – dijo Gray a su lado.

– No es eso Juvia no…– Juvia no sabía que decir.

– Juvia dijo que no, y no lo hará – dijo Lucy.

– Vamos Juvia ¿qué es lo peor que puede pasar? – dijo Natsu ignorando a Lucy apropósito. La peli azul no hablaba sólo agachó la cabeza y apretó sus manos en su regazo.

– Dijo que NO – Lucy se levantó y golpeó la mesa con la palma de su mano – Si Yukino no hizo lo que le tocaba, no pueden obligar a Juvia a hacerlo

– Entonces debe tener una buena razón para negarse. Que se explique – dijo Natsu mirando con molestia a la rubia.

– ¿Por qué mejor no te callas? Yukino no dio explicaciones Juvia no tiene por qué darlas – respondió Lucy mirando de la misma manera a Natsu.

– Lo de Yukino es totalmente diferente, era un desafío estúpido, y Juvia ha tomado antes por qué no ahora – Natsu cada vez se veía más molesto.

–¡Cállate! ¡Idiota! – era oficial Lucy había perdido la paciencia – Juvia no quiere y no tiene por qué dar un motivo. No lo hagas Juvia, no debes hacerlo – Lucy se dirigió a su amiga con suavidad, respirando en el proceso para tranquilizarse.

– La única razón por la que no debería tomar sería una de dos. O está enferma o está embarazada – dijo Yukino.

Lucy apretó la mandíbula – ¿Por qué no te metes en tus asuntos?

– Es obvio que…– Levy no sabía que hacer o decir para relajar las cosas. Gray se giró para ver a Juvia directamente.

– ¿Estas embarazada? – preguntó serio, recibiendo como respuesta un asentimiento –Y ¿de quién es? – no supo cómo, pero terminó con la cara volteada y la mejilla ardiéndole. Juvia se levantó y salió corriendo intentando retener las lágrimas.

– ¡¿Cómo demonios se te ocurre preguntarle eso?! – gritó Lucy.

– ¿Q-qué? – Gray aún no salía de su impresión Juvia nunca lo había golpeado.

– Dime, ¿siempre usas condón? Imbécil – dijo Lucy enojada.

– Yo… espera ¿tú lo sabias? – preguntó con incredulidad.

– Por supuesto idiota, ¿dónde crees que Juvia estuvo hace dos semanas?

– Pues… desapareció sin decir nada ¡¿Cómo se supone que reaccionara?! – Gray estaba exaltado y no sabía ni que decir en su defensa.

Lucy lo miró con incredulidad mezclada con furia, estaba por abalanzársele, pero dos brazos la retuvieron de la cintura. Giró la cabeza y se encontró con unos ojos rojos y una sonrisa tranquilizadora.

– Tranquila Lucy, no puedes alterarte ¿recuerdas? – Rogue le habló con dulzura.

– No estoy alterada – Lucy trataba de forcejear, pero al ver que el pelinegro no cedía, decidió respirar y relajarse.

– Lo sé, linda, lo sé – Rogue continuaba con ese tono de voz dulce.

– Además ¿por qué no lo dijo antes? ¿No confía en nosotros acaso? – Natsu interrumpió esa incomoda escena. Haciendo que Lucy lo mirara molesta.

– Bueno ese no es asunto tuyo o ¿sí? Y eso no justifica lo que Gray le dijo

– N-no, pero hay maneras de decir y de recibir las noticias, más aún si son de esa magnitud, y podría decirse que sí es mi asunto Juvia es nuestra amiga – dijo Natsu seriamente.

– Deja de defenderlo. ¡Maldita sea! – Lucy volvió a alterarse. –Sí, puede que no fuera la mejor manera de enterarse, pero ¡COMO DEMONIOS LE DIJO ESO A JUVIA!

Rogue suspiró – Lucy tienes que tranquilizarte – dijo apretando un poco más su agarre.

– Pero… él…

– Lo sé, linda pero ahora lo que importa es que Juvia este bien ¿no? – Rogue giró el cuerpo de Lucy para poder verla a los ojos. Lucy asintió. – ¿Por qué no vas a verla? Y de paso te calmas – le dijo para después darle un beso en la frente.

– Cierto, no quieres estar otra vez en el hospital ¿o sí rubia? – habló Sting recibiendo una mirada llena de furia de parte de Lucy, y una sorprendida por parte de Natsu.

– ¿Hospital?

– De acuerdo, pero Gray, si vuelves a hacer llorar a Juvia te aseguro que rogaras no haberme conocido nunca – Lucy terminó de decir de una manera seria logrando que el aludido temblara en su lugar.

– Coneja, si necesitas ayuda me avisas – dijo Gajeel con determinación. Lucy asintió y se dirigió a la habitación que compartía con Juvia.

– ¿Qué quisiste decir con lo del hospital? – preguntó Natsu intrigado. Sting y Rogue intercambiaron miradas incomodas, sin embargo, el rubio ya había hablado y no tenían escapatoria.

– Bueno más o menos hace tres semanas la rubia, digo Lucy, tuvo que ser internada en un hospital – dijo Sting.

– ¿Por qué? – habló Levy preocupada. Manifestando la duda en general.

– Al parecer sufrió una descompensación, tenía mucho estrés, las materias, su casa, los exámenes, en fin, muchas cosas. Y estuvo a punto de darle un infarto, el doctor dijo que había tenido suerte y que por el momento no podía tener ninguna alteración de ningún tipo. Duró dos semanas, internada para revisión y no recuerdo que más – continuó Rogue.

– Entonces ¿cómo supo lo de Juvia? – preguntó Gray.

– Bueno Lucy hablaba con Juvia casi todos los días, su celular no dejaba de sonar así que conteste y le dije que Lucy no podía hablar, me pidió que le dijera el por qué y cuándo se enteró decidió ir a verla. Llegó en la madrugada con Gajeel – Rogue seguía tranquilo. – Supongo que se lo dijo cuándo se quedó con ella hasta que termino el horario de visitas.

– Por eso Lucy no debe alterarse – dijo Lisanna.

– ¡Y POR QUÉ DEMONIOS NO NOS DIJO NADA! ¿QUÉ ACASO NO CONFÍA EN NOSOTROS? – Natsu perdió el control –Y TÚ GAJEEL ESTÚPIDO ¿POR QUÉ NO NOS DIJISTE? O JUVIA MALDICIÓN

– La coneja no quería que les dijera – respondió con simplicidad Gajeel.

– No es asunto tuyo en realidad – dijo Rogue dirigiéndose a Natsu.

–¿Qué dijiste?

– Lucy no supo nada de ustedes en mucho tiempo, ¿pides confianza? ¿Cuándo ustedes desparecieron de su vida sin decir nada? – Rogue empezaba a enojarse.

– En fin, la rubia no debe alterarse, así que no la alteren ¿vale? – dijo Sting tratando de evitar un enfrentamiento. En otra ocasión el mismo hubiera iniciado la pelea, sin embargo, si ocurría eso Lucy saldría perdiendo, y se preocupaba por ella, aunque no lo admitiera.

– Tiene razón Natsu, déjalo por hoy – dijo Gray agarrando a Natsu del hombro. El pelirrosa se soltó de un jalón y se fue caminando.


En otra parte del lugar, más específicamente afuera de la habitación de Juvia y Lucy. Esta última trataba de abrir la puerta sin embargo Juvia había puesto el seguro y Lucy dejo la llave adentro.

– Juvia por favor abre – Lucy estaba desesperada escuchaba a su amiga llorar y se sentía impotente. – Por favor Juvia déjame entrar

Lucy giró la cabeza resignada a pedirle ayuda a la primer persona que viera, para tirar la puerta, ahí vio que Natsu se dirigía a ella, con una cara que mostraba furia.

– Juvia déjame entrar ahora, por favor – dijo desesperada –Por favor, no quiero hablar con él. Juvia

Juvia se sentía fatal, sabía que Lucy se sentiría mal, pero no quería levantarse solamente quería llorar y desaparecer. Las malditas hormonas le estaban jugando mal. Sin embargo, al escuchar a su amiga desesperada y cómo su voz se iba convirtiendo en un susurro supo que algo o más bien alguien estaba por incomodar a la rubia. Tomó valor y se levantó sólo para quitar el seguro, Lucy al escuchar que el seguro cedía no lo pensó dos veces y entro cerrando la puerta detrás de ella, y colocando el seguro de nuevo.

– Gracias – murmuró viendo a Juvia, quien se había echó un bollito en la cama, enterrando su cabeza en la almohada y evitando a toda costa ver a la rubia. –Ahora pequeña ven, tienes que calmarte eso no le hace bien a tu bebé – dijo Lucy maternalmente acariciando a Juvia como si fuera una niña pequeña.

-…- Juvia no habló sólo dejo que Lucy la moviera para acomodarla en su regazo y seguir acariciándola como si fuera un bebé.

– Shhh, tranquila, todo está bien… tu bebé y tú estarán bien… además la madrina Lucy no dejara que nada les pase…– decía Lucy mientras continuaba sus caricias.

– ¿Madrina? – murmuró Juvia con voz roca por el llanto.

– Pero claro, ese puesto es mío y no dejare que se lo des a nadie. Fin de la discusión – dijo Lucy fingiendo seriedad, logrando que Juvia soltara una risita entrecortada, pero risita al final.

– Por… supuesto – dijo entre hipidos, ya más calmada.

– Ok, ahora ¿qué te parece si tú y yo vamos a dar una vuelta? – preguntó Lucy.

Continuara...


Bien hasta aquí el primer capitulo ¿qué dicen? ¿les gusto? ¿me dejan un review?

ya les dije que los extrañaba?

nos vemos