Aviso legal: Los personajes son de Meyer y la historia es una cliché que me inventé en mis tiempo libre.
Nota de autor: ¡Llegamos a los 200 comentarios! Y es por eso que les traigo doble actualización. Nos vemos con una doble actu cuando lleguemos a los 300 ¡ Miles de Gracias!
~~~~~~~~Nos amamos~~~~~~~
Bella.
Me acomodo sobre la cama hasta quedar en una posición cómoda.
— ¿ Y bien? — cuestiono. Edward también se acomoda al borde al otro extremo de la cama.
—¡Cielos! — Exclama Edward. Pasa una mano por sus cabellos ya alborotados — . ¿Por dónde podríamos comenzar?
—Siempre es bueno comenzar por el principio.
Edward se levanta de la cama y comienza a caminar al lado donde estoy yo, para quedar frente a frente.
—El embrollo es tan grande que es difícil saber dónde comenzar . También debo admitir que a pesar de mi insistencia no estaba preparado, porque no sabía si tú querías hablar conmigo de esto o no, Así que espero que... ¡Mierda! ni siquiera sé que espero con exactitud, pero lo que si sé ves que quiero aclarar las cosas contigo. Y para eso, es necesario remover cosas no muy agradables del pasado— dice. Guarda silencio por lo que paren ser un par de minutos, mientras su vista está fija en un punto del suelo. Después, abre y cierra la boca un par de veces para decir algo.
Dos golpes se escuchan al otro lado de la habitación, interrumpiendo nuestra recién comenzada charla.
—Edward, Bella, ¿ están despiertos? — pregunta Esme.
Edward y Yo nos quedamos viéndonos el uno al otro.
—¡Papi! ¡Mami! — grita Elliott y Danna al mismo tiempo; después de que nos casamos, Edward y yo acordamos que los niños me llamarán de Mamá. Y no es que vayamos a dejar a una lado a Tanya, sino que cuando los niños sean más grandes, les explicaremos la verdad.
—Abriré yo — dice él. Se acerca a a la puerta con paso lento y la abre.
—¡Papi! ¡Papi! — gritan los niños al mismo tiempo cuando ven a Edward.
—Los niños estaban un poco impacientes por verlos hoy — dice Esme.
Me levanto de la cama y voy a saludarlos. Mientras Danna se queda con Edward, Elliott viene conmigo.
—Hola, bebé— susurro a mí pequeño, que se acurruca contra mi pecho. Lo abrazo, para luego darle un beso sobre su pequeña frente.
—Alice nos ha telefoneado para avisar que estarán ella y Jasper aquí en un par de horas.
—¿Vienen al rancho ? — pregunta Edward, levantando una ceja.
—Ha dicho que ha sido un viaje de improviso.
Edward sonríe y niega con la cabeza.
—Alice y sus viajes expréss.
Esta vez todos reímos.
Esme se queda por un rato más en la habitación. Después de un corto tiempo Edward se disculpa, diciendo que atenderá algunos asuntos. Se marcha, no sin antes darme una mirada significativa, la cual me dice que nuestra conversación sigue en pie para cuando podamos estar a solas.
Treinta minutos más tarde, Esme me anima a bajar para desayunar. Cuando bajamos, Ágata está en la cocina terminando de preparar el desayuno. Ayudo a colocar a los niños en sus respectivos asientos, mientras tanto Esme se encarga de servirnos un poco de fruta picada para todos.
Cuando nos sentido a desayunar, Ágata avisa que Edward ha avisado que no desayunará con nosotros, que ha tomado café y un par de tostadas y luego se ha marchado.
Después del desayuno Esme y yo nos
— ¿Alguien está en casa?
Esme se levanta de su lugar para ir a su encuentro.
— Bienvenida a casa, Alice.
— ¡Oh, mamá!— exclama Alice. Se apresura por el pasillo para ir a abrazar a su madre, ambas se quedan abrazadas por un momento antes de separarse.
— ¿Dónde está Jasper, hija? — pregunta Esme.
— Jasper está con Edward bajando el equipaje.— Alice de gira hacía mi —. Hola, Bella. — Me abraza—. Tengo tantas cosas que contarles. Pero antes de que les cuente ese algo, necesito enseñarles algunos regalos que compre para todos. Oh, y otras cosas que también compré para Edward y Bella; aunque no merezcan nada de mi parte por no invitarme a su boda civil hace algunos meses atrás.
Sí, ella no iba a olvidar eso. Sin embargo no importa mucho porque Edward y yo vamos a divorciarnos dentro de poco.
A medio día voy a la cocina para traer un poco de más frituras que estamos comiendo. Veo a Ágata, que está haciendo algunos emparedados.
— ¿Esos emparedados son para nosotras? — le cuestiono.
Ágata niega con la cabeza.
— Estos los preparé para Edward. Pero puedo preparar algunos para ustedes también — responde.
—Sí, por favor— Tomo la gran bolsa de frituras y las coloco en el recipiente de vidrio que he traído. Trato de parecer un poco ocupada para no evidenciar mi interés por los emparedados que Ágata ha preparado para Edward. ¿A quién se los llevará? — . ¿Sabes para quienes son? — cuestiono.
Ágata me sonríe, va a responderme, pero es la voz de Edward quien lo hace.
— Son para nosotros dos — responde Edward desde mis espaldas.
~~~~~~~Nos Amamos~~~~~~~
Gracias por leer !
