Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Cuarto Arco: Los Juegos
Capítulo 48/172: ¡Alguien Increible!
Con tal de detener lo antes posible aquel caos que invadía a la Ciudad de Crocus, Lucia Dragneel y Roku Nirvit de Fairy Tail, junto con Dana Talian de Golden Lion, enfrentaban a Arioc Amonn de Ouroboros en un duro combate. Un combate que se tornó aún más difícil para aquellos pequeños jóvenes magos en cuanto el demonio de los libros de Zeref que enfrentaban decidió combinarse con la incontable cantidad de muertos vivientes que había bajo su control con tal de crear un inmensamente grande y poderoso monstruo.
Pero tras haber creído descubrir un punto débil de ese enemigo que combatían, no solo Roku pasó a mostrar ese poder que combinaba su magia de Dragon Slayer de las Cavernas con la magia de Dragon Slayer de Fuego de Tsuna Dragneel, el "Modo Dragón de las Cavernas Llameantes"; sino que Lucia decidió formar un "Vestido Estelar" con nada más ni nada menos que con una de sus llaves celestiales y una de las llaves elementales de Dana. Y con aquellos nuevos poderes que les recorrían, ese par de pequeños jóvenes magos de Fairy Tail estaban dispuestos derrotar de una vez por todas a ese monstruo formado de zombis en frente de ellos...
...Continuación...
-¡...Definitivamente te derrotaremos!...-
Quién liberaba ese determinado hablar de un fuerte tono eran dos de los presentes en una bastante destruida área al sur de la Ciudad de Crocus. Una Ciudad de Crocus que seguía encerrada en una dimensión fuera del espacio y tiempo nombrada como "Punto de Desaparición", la cual estaba basada en un anochecido cielo decorado con unas cuantas estrellas y unas grandes cantidades de densa niebla cubriendo totalmente sus afueras.
Uno de estos era un pequeño joven de 14 años de edad que poseía unos largos y puntiagudos cabellos verde oscuro, que tenía unos filosos ojos cafés con un aspecto bestial, que mantenía por alguna razón sus mejillas decoradas con los dibujos de un par de colmillos en color rojo, y que mostraba en su antebrazo derecho la marca verde de Fairy Tail. Un pequeño joven que al vestir por los momentos solamente unos largos y dañados pantalones grises e unos zapatos deportivos negros terminaba enseñando no solo lo bien entrenado que estaba su cuerpo; sino también como la mayor parte de la piel de su espalda, hombros, antebrazos, zona pectoral y frente de su cara fue remplazaba mágicamente por tenue capa rocosa que a su vez estaba decorada con unas lineales grietas que expulsaban unas llamas carmesís. Ese era el "Modo Dragón de las Cavernas Llameantes" de Roku Nirvit.
Y la otra era una pequeña joven de unos catorce años de edad que tenía unos rubios cabellos que le llegaban hasta el cuello, unos ojos marrones y que por los momentos vestía su linda figura con un elegante vestido negro de largas mangas con volantes de un color verde claro en sus muñecas, un lazo de color verde claro en su zona pectoral, una corta falda de volantes negros y verdes, con una cinta verde claro atada alrededor de su cintura, sus piernas vestidas con unas largas medias de un color negro menos profundo que el resto de sus ropas y sus pies con unas zapatillas negras, y mientras el lado derecho de su cabellera era decorada con una preciosa flor de colores tantos negros como dorados, el lado izquierdo era decorado con una hermosa flor de distintos tonos de verde. Sin mencionar que mientras en su mano derecha residía la marca amarilla de Fairy Tail, su mano izquierda ahora tenía un curioso tatuaje de color negro basado en la marca del signo de Leo rodeada por unas cuantas ráfagas de viento. Ese era el "Vestido Estelar-Elemental: Forma de Leo y Sylph" de Lucia Dragneel, una apariencia que combinaba su poder mágico con el poder mágico de un espíritu celestial y el poder mágico de una espíritu elemental.
Y como no mencionar que a unos metros en frente de aquel par de pequeños jóvenes magos de Fairy Tail posicionados uno al lado del otro se encontraba un ser con un tamaño muy por lejos superior a los edificios de concreto que conformaban a la Ciudad de Crocus e incluso mayor a la de todos los dragones zombis que habían hecho aparición hasta ahora. Un ser con una figura humanoide y notablemente musculosa, una putrefacta pero firme piel de un color griseo, que tenía un total cuatro brazos fornidos, con unas manos y pies de una de ancha forma y un total de cuatro dedos con forma de garras, que al estar desnudo no demostraba ningún órgano sexual ni masculino ni femenino, que tenía numerosas púas sobresaliendo tanto de su amplia espalda así como de sus antebrazos, la parte trasera de sus fornidas piernas, y la parte trasera de su redonda y calva cabeza proporcional al resto de su cuerpo y que aunque no poseía boca, nariz u orejas, sí tenía unos filosos ojos amarillentos de los cuales el derecho era atravesado por el negro tatuaje de serpiente afiliado al gremio de Ouroboros y los cuales se debía decir se habían tornado momentáneamente de blanco con rojizas venas debido a la incalculable ira que invadía a esté.
E uno de las cosas más notable de ese tanto humanoide como inhumano ser era como sin duda alguna él poseía una boca, pero no en su rostro, sino posicionada un poco más arriba de sus marcados abdominales. Una enorme boca que mostraba de una clara manera el amplio número de afilados colmillos en su interior. En otras palabras, era Arioc Amonn es un estado que él mismo había nombrado como "Necro-Morfosis".
Y también se debía decir que a una notable distancia de todos los anteriormente mencionados se encontraba arrodillada en unos arrasados suelos una esa pequeña joven de 14 años que poseía una lisa cabellera de color morado claro, unos ojos de color violeta, que vestía su pequeño y apenas desarrollado cuerpo con un vestido de tipo lolita gótica, unas botas negras y unas cintas en su peinado que hacían juego con su demás ropa; que tenía la marca de Golden Lion en color morado en su pierna derecha y como en la cinta que rodeaba la cintura de su vestido, había un pequeño bolso igual al que usaban las llamadas Lucy y Lucia Dragneel y en el interior de este, varias llaves de distintos colores.
Una pequeña joven que veía su roto brazo izquierdo tenuemente bañado por la brillante luz verde claro que salía de las extendidas hacia esté manos de una bella mujer adulta de largos y lisos cabellos color verde claro, con unos preciosos ojos azul claro, con una también preciosa piel caucásica, que vestía su curvilínea y voluptuosa figura con un vestido de color blanco que le llegaba hasta sus tobillos y era ligeramente marcado y que tenía largas mangas un poco amplias, no usaba nada para vestir sus pies, usaba unos cuantos brazaletes de verde color en sus muñecas y tobillos e además flotaba con los aires al parecer gracias a unos suaves vientos que giraban lentamente a su alrededor.
-... ¡Grabaremos en tú memoria el poder de estos mocosos, demonio de élite!- Exclamaron al unísono unos determinados Roku y Lucia.
-¡¿Ah?!... -Hablaba un profundamente iracundo monstruoso Arioc- ... ¡¿Qué mierda significan esas palabras?! ¡¿Tratan de declararme la guerra?! ¡¿Es qué no me escucharon antes, alimañas?! ¡Les dije que ante un élite como yo, su única opción es morir! ¡Acéptenlo de una maldita vez y dejen de joderme tanto! ¡Maldición!...-
-¡...!- Afilaron sus miradas en tiempo simultáneo la pequeña joven Dragneel y el pequeño joven Nirvit.
Un par de pequeños jóvenes magos de Fairy Tail se colocaron en guardia debido a que ellos fueron capaces de observar claramente como el inmensamente grande y musculoso ser de una putrefacta piel grísea a unos metros en frente de su posición una vez más pasó a abrir anchamente esa amplia y colmilluda boca que residía en su zona pectoral con tal de que en el interior de esta se reuniera con una suma velocidad unas grandes cantidades de una oscura energía.
-¡Yureiryu no Hoko!-
"Rugido del Dragón Fantasmal". Con las numerosas voces tanto masculinas como femeninas que surgían de su monstruoso cuerpo exclamando potentemente esas palabras en un tiempo unísono por segundo vez durante el curso de esa batalla en la que estaba, aquel ser formado por la unión de un incontable número de muertos vivientes tanto humanos como dragonescos hizo que la bien abierta boca colmilluda presente en sus pectorales liberara con una bestial potencia una sumamente enorme ráfaga de una densa energía oscura.
Una ráfaga de oscura energía que calcinaba profundamente el terroso terreno por donde pasaba mientras se acercaba cada vez más y más a la posición que ocupaban un pequeño joven perteneciente a la raza Nirvit y la pequeña joven que era hija de Natsu y Lucy Dragneel.
-¡¿De nuevo ese ataque...?!- Pensó una seria Dana con su cabellera y vestimentas agitadas notablemente ante las ondas de choque que liberaba un cierto hechizo.
-¡C-Cuanto poder mágico...!- Decía una sorprendida Sylph en la misma situación que la anterior pero sin detener su "Gracia del Viento" sobre la dañada extremidad de la dueña de su llave elemental.
-¡Roku, no te alejes de mí!- Dijo Lucia seriamente.
-¡¿Hm?!- Reacciono Roku con ligero sorprender y confundir.
-¡AAAAAAAHHHHHH!-
Demostrando determinación y ferocidad con un potente gritar; la pequeña joven usuaria de espíritus celestiales presente en esa escena, en las fracciones de nanosegundo que quedaban antes de que el devastador ataque de un monstruoso ser usuario tanto de varias magias como de la maldición de la "Necromancia" llegara hasta su posición y la de su compañero de gremio en sus cercanías, pasó a liberar de todo su cuerpo una brillante luz dorada. Una brillante luz que se extendió por sus alrededores hasta acabar encerrándola tanto a ella como al pequeño joven Dragon Slayer de Dos Atributos a su lado en una esfera formada de está misma.
Y tras verse rodeada por una espiral de unos platinos vientos, aquella esfera de una brillante luz dorada que mantenía en su interior a un par de pequeños jóvenes magos de Fairy Tail lucía igual que un cometa al momento hacer uso de una impresionante velocidad para elevarse altamente en los aires e así terminar quitándose del camino de la vastamente gigantesca ráfaga de energía oscura disparada de la bien abierta colmilluda boca de un monstruoso miembro de Ouroboros.
Una ráfaga de oscura energía que solo siguió avanzando por la ruta que se le había marcado y de esta manera terminó decorando con aún más destrucción los arrasados suelos de aquel dañado escenario, se tragó y destruyó por completo edificaciones que estaban más allá de esa área al sur de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente", y se acabó adentrándose en las densas y vastas cantidades de niebla que cubría las afueras de está hasta eventualmente despejarse.
E habiendo desaparecido su llamado "Rugido del Dragón Fantasmal", el humanoide ser nacido de la fusión de un vasto número de zombis sufrió un aumentar en la cantidad de venas palpitantes marcadas en la putrefacta piel grísea de su monstruosamente enorme y musculoso cuerpo en cuanto sus tornados de blanco filosos ojos vieron a la distancia el potente, ágil e alto volar en los aires de una esfera de una brillante energía dorada que a su vez estaba rodeada por una espiral de plateados vientos y tenía en su interior a un par de pequeños jóvenes de 14 años de edad.
-¡Esas malditas alimañas...!- Decía un profundamente iracundo monstruoso Arioc.
-¿Lograron esquivarlo? La nueva velocidad que tiene esa muchacha realmente es impresionante- Comentaba una tanto tranquila como sorprendida Sylph.
-Como se esperaba- Dijo Dana con una leve sonrisa.
-¡¿Estamos volando?! ¡Y lo suficientemente rápido para lograr esquivar ese ataque...! ¡Increíble!- Comento un impresionado Roku observando sus alrededores.
-¿Verdad?... -Hablo una ligeramente sonriente Lucia mientras mantenía su combinación de magias -...El vuelo es gracias a la magia de viento de Sylph-san, y logré mejorar su ya bastante impresionante velocidad con la magia de luz de Loke-san. Pero dejando mis elogios para después, empecemos con el plan que hablamos antes, Roku. Yo lo distraeré mientras que tú preparas el golpe definitivo que derrotara a ese tipo. Sí tus ataques normales fueron capaces de atravesar esas defensas que nos dieron tantos problemas, de seguro tú arte secreta será capaz de acabarlo de una vez por todas, ¿Verdad?-
-Sí... -Hablaba un serio pequeño joven Nirvit- ...Creo sin duda que la arte secreta de mi "Modo Dragón de las Cavernas Llameantes" será capaz de no solamente golpear el cuerpo real de ese sujeto de Ouroboros, sino también de destruir ese monstruosa figura suya por completo. Te lo aseguro. Lo malo es que ese hechizo tiene una gran falta de velocidad sí lo comparamos con mis anteriores ataques. Con sus reflejos, ese tipo podrá verlo venir y tendrá tiempo de más para esquivarlo o bloquearlo. En cualquier caso, ese ataque también necesitara todo el poder mágico que me queda. Y si falla en llegar hasta el verdadero cuerpo de ese maldito, creo que sabes muy bien que en ese momento será el fin para nosotros-
-Entiendo. Entonces, yo me encargare de mantener la vista de ese tipo totalmente alejada de ti. No sé dará cuenta de tú ataque hasta el momento en que impacte contra él. Con el carácter sensible de ese sujeto de Ouroboros no costará mucho hacer que se fije en mí y con esté "Vestido Estelar-Elemental" te aseguro que puedo mantenerlo ocupado el tiempo suficiente- Dijo la pequeña joven Dragneel seriamente.
-Entonces, te lo encargo. Pero, ese hechizo también necesita bastante concentración, así que más te vale no hacer nada para distraerme. Es decir, ningún otro plan loco y por supuesto, que ninguno de los ataques que ese monstruo de seguro te lanzara te alcance, Sí te mueres, no sé cómo, pero te reviviré para luego matarte yo mismo por darme tantos problemas, maldita mocosa- Contestaba con seria actitud un pequeño joven de larga y puntiaguda cabellera verde oscuro.
-Cielos, cielos...Ya entiende que cometí está locura del "Vestido Estelar-Elemental" para así no darte problemas. Te aseguro que voy a estar bien. Sí que eres un preocupon, Roku. Aunque eso es señal de lo mucho que me quieres, ¿No?- Decía con una leve sonrisa y sonrojar en sus mejillas la pequeña joven de rubios cabellos que le llegaban hasta el cuello.
-¡¿Q...?! ¡¿A-Ah?! ¡N-No...No es eso! ¡C-Cállate!- Gritaba un nervioso y sonrojado pequeño joven usuario del llamado "Modo Dragón de las Cavernas Ardientes".
-¡Jejeje!- Se limitaba a reír contentamente la pequeña joven usuaria de espíritus celestiales.
-Rayos... ¿No acabo de decir que no hagas nada para distraerme? Está maldita mocosa... - Hablo un irritado pequeño joven Dragon Slayer de Dos Atributos con mejillas levemente sonrojadas.
-Sí, sí. Es una lástima, pero te prometo que ya no haré nada como eso a partir de ahora- Respondía entre ligeras risas la pequeña joven usuaria del llamado "Vestido Estelar-Elemental: Forma Leo-Sylph".
-No es ninguna lástima para mí- Comentaba Roku aún un poco molesto pero serio.
-Jeje...Bien...- Hablaba Lucia con una leve sonrisa.
-... ¡Vamos!- Exclamaron unos determinados pequeños jóvenes magos de Fairy Tail.
Tras el liberar de aquella palabra que demostraba tanto su determinación como su ferocidad y que terminaba el conversar con su compañera de gremio; un pequeño joven perteneciente a la raza Nirvit salió fácilmente de una esfera de una brillante luz dorada rodeada en una espiral de plateados vientos que volaba altamente en los aires y aterrizaba perfectamente de pie en los arrasados suelos que conformaban a esa destruida área al sur de la Ciudad de Crocus para inmediatamente después provocar con su magia que la tierra tanto bajo sus enzapatados pies como alrededor de su posición obtuviera un aspecto volcánico. Un terreno volcánico en donde luego él adentraba profundamente sus brazos como si de agua esté se tratara.
Y durante todo aquello; la pequeña joven hija de Natsu y Lucy Dragneel utilizaba el sumamente rápido volar por los aires que le daba la combinación de las magias del espíritu celestial de la constelación del león y la espíritu elemental del viento para dirigirse hacia ninguna otra dirección más que a donde residía un monstruoso demonio de los libros de Zeref, quién se debía decir era capaz de observarla con sus filosos ojos tornados de blanco debido a su incalculable ira.
-¡Oye, Ouroboros! ¡Al principio de todo esté desastre dijiste que querías encargarte primero de mí, ¿No?! ¡Pues, ven e inténtalo sí es que puedes! ¡Retomemos aquí ese pequeño combate que tuvimos durante el tercer día de los Grandes Juegos Mágicos! ¡También querías vengarte por esa humillación, ¿Verdad?!- Gritaba una seria Lucia durante su potente vuelo.
-¡¿Ah?!... -Hablaba un iracundo monstruoso Arioc- ... ¡¿Quién te crees que eres ahora para hablarme tan creídamente, pequeña perra?! ¡Que no se te suba a tú cerebro de pulga el hecho de haber logrado esquivar mis ataques! ¡Juro que mis manos de élite te aplastaran, maldita mosca con el tamaño de una miserable niña humana...!-
En cuanto su enemiga estuvo a su alcance, un inmensamente gigantesco y fornido ser de putrefacta piel grísea hizo uso de su principal brazo derecho para lanzar hacia está un azotar que iba de arriba hacia abajo con una vasta fuerza y rapidez. Pero utilizando el increíblemente veloz y ágil volar por los aires que poseía gracias a estar encerrada en una esfera de una luminosa energía dorada rodeada por una espiral de unos vientos platinos; una pequeña joven de rubios cabellos que le llegaban hasta el cuello lograba esquivar aquel golpe de su enemigo, el cual lograba crear un agitar en el aire gracias a su notable poderío, e instantáneamente luego usaba ese mismo potente mover aéreo para repetidas veces formar un círculo alrededor de la posición de esté.
Y en unas pocas fracciones de segundo habiendo dado numerosas vueltas en forma de círculo alrededor de un monstruoso miembro de Ouroboros con su impresionante volar, una pequeña joven maga de Fairy Tail acabó haciendo aparecer en los alrededores de esté unas vastas cantidades de unos vientos de un color más platino que blanquecino y que eran bastantes tempestuosos.
Unos platinos vientos que terminaron formando nada más ni nada menos que un sumamente inmenso y poderoso tornado que encerraba de una completa manera a un usuario tanto de múltiples magias así como de la maldición de la "Necromancia" que poseía un monstruosamente enorme y musculoso cuerpo, y quién continuaba teniendo volando en forma de círculo a su alrededor a una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales.
Un tornado que con su poderío acababa agitando notablemente los cabellos y ropas de quién lo observaban a la distancia. No se estaba hablando únicamente de un pequeño joven de larga y puntiaguda cabellera verde oscuro que concentraba todo su poder mágico restante mientras sus brazos continuaban hundidos en el ardiente terreno volcánico sobre el que estaba, sino también de una pequeña joven de lisos cabellos morado oscuro que se mantenía de rodillas en un arrasado terreno y a su lado tenía a una mágicamente flotadora en los aires joven mujer de largos y lisos cabellos verde claro que empezaba a disminuir el brillar de la luz verdoso claro que salía de sus manos extendidas hacia una cierta extremidad dañada.
-Lucia...- Nombraba Dana seriamente con su mirada apuntada a una cierta batalla.
-Dana-sama...- Nombro una seria Sylph mientras detenía su llamada "Gracia del Viento".
-¡...!- Una seria pequeña Talian pasó a apuntar su mirada de ojos violetas hacia su roto brazo izquierdo mientras apretaba fuertemente el puño de esté.
Dejando momentáneamente de lado a aquella pequeña joven maga de Golden Lion y a la espíritu elemental del viento en sus cercanías; se debía mencionar como, con el bastante fuerte y rápido agitar en numerosas direcciones de sus cuatro fornidos brazos, un ser conformado por la conversión de una incontable cantidad de seres reanimados y restaurados por el poder de la "Necromacia" trataba de tanto despejar aquel descomunal tornado de tempestuosos vientos platinos que le encerraba por completo como tratar de golpear a la pequeña joven de 14 años de edad que volaba con una suma potencia en forma de círculo a su alrededor gracias a la combinación de magias del espíritu celestial de la constelación del león y la espíritu elemental antes nombrada.
-¡Pequeño pedazo de mierda! ¡Ya detén tú maldito vuelo de mosca, déjate aplastar y sácame de esté jodido tornado de una miserable vez! ¡AAAAAAAHHHHHH!- Gritaban furiosamente las numerosas voces de un monstruoso Arioc durante el atacar de esté.
-¡Más! ¡Más, Lucia Dragneel! ¡Vuela más rápido! ¡Tal como le prometiste a Roku, que ninguno de los golpes de esté monstruo te alcance! ¡También haz los vientos de esté tornado más densos! ¡Que no se vea ni una sola pizca del exterior! ¡No hasta que su arte secreta esté listo! ¡Pero eso no es todo! ¡Puedo hacer más...!- Pensaba una determinada pequeña joven maga de Fairy Tail durante su volar.
Provocando un aumento de tamaño e intensidad en la brillante luz dorada que formaba a esa esfera que le encerraba así como un aumento en las rotaciones de la espiral de vientos platinos que rodeaba a está, aquella pequeña joven que tenía su poder mágico combinado con el poder mágico de un espíritu celestial y el poder mágico de un espíritu elemental sufrió un incremento en la ya bastante impresionante potencia de su vuelo por los aires.
Y eso a su vez no solo aumentaba el número de veces que ella lograba formar un círculo alrededor de la posición de su enemigo en tan solo una fracción de segundo, sino que también hizo crecer la inmensidad y poderío del frenético tornado de platinos vientos que mantenía encerrado en su interior a un profundamente gigantesco y musculoso ser humanoide de una putrefacta piel grisea, quién detuvo el salvaje agitar de su cuarteto de extremidades superior al haber notado esto.
-¡¿Eh?!- Mostró un monstruoso Arioc cierto sorprender y confusión al ver a su alrededor.
-¡No pienso usar este poder que Dana y Sylph-san me prestaron únicamente para escapar y distraer! ¡Aunque no sientas dolor y puedas regenerarte, al menos te haré gastar todo lo que pueda de ese monstruoso poder demoniaco tuyo! ¡Prepárate, Ouroboros!- Pensó una decidida Lucia para después -¡AAAAAAAHHHHHH!-
Instantáneamente luego de que la pequeña joven Dragneel liberara un feroz griterío gracias a una amplia fuerza por parte de su garganta y pulmones, se pudo apreciar sin duda alguna como numerosas partes del sumamente inmenso y tempestuoso tornado de vientos platinos que ella creaba con su volar en forma de círculo y tenía encerrado en su interior al profundamente enorme y musculoso cuerpo monstruoso del joven Amonn se decoraron con nada más ni nada menos que unos puntos de un mediano tamaño y formados por una luz dorada de notable intensidad. Una luz igual a la magia de un veterano mago de Fairy Tail conocido como "Loke" a pesar de que su nombre real era "Leo". Y tras esto...
-¡Regulus Storm!-
"Tormenta Regulus". En cuanto aquellas palabras fueron fuertemente gritadas por una pequeña joven maga de Fairy Tail que estaba en medio de un sumamente veloz vuelo que obtenía gracias a la combinación de las magias del espíritu celestial de la constelación del león y la espíritu elemental del viento; esos medianos puntos de una brillante luz dorada presentes en varias partes de un descomunalmente inmenso y poderoso tornado de vientos platinos pasaron a disparar con una suma potencia, de una constante manera y en un tiempo simultáneo unos gruesos rayos lineales de esa misma luminosa energía que acababan rellenando el interior de esté y le daban una apariencia igual a un campo de láseres.
Un vasto número de rayos de luz dorada que obviamente, al estar atrapado dentro de aquella colosal y frenética formación de unos plateados vientos; terminaban rosando, golpeando e hasta atravesando varias partes del monstruosamente gigantesco y fornido ser de una putrefacta piel grísea que era un miembro de Ouroboros, quién se debía mencionar cruzaba su cuarteto de brazos en una figura parecida a un asterisco con tal de cubrir su zona pectoral decorada con una ancha boca colmilluda.
Y aunque su impresionante habilidad restaurativa hacía efecto justo al instante luego de haber recibido el impacto de alguno de esos incontables rayos de brillante luz dorada que se dirigían hacia él omnidireccionalmente, el monstruoso ser formado por la fusión de miles de reanimados cadáveres de tanto humanos como de dragones no solamente veía por estos su movimiento paralizado, sino que también su incalculable ira seguía aumentando cada vez más y más.
-¡E-Está mierda no puede ser posible...Es totalmente impensable! ¡Élite! ¡Soy de la élite! ¡E-Entonces... ¿Por qué demonios está maldita mocosa está logrando arrinconarme?! -Se preguntaba un profundamente iracundo Arioc durante el atacar a su monstruosa persona.
-¡Aún no...! -Pensaba Lucia- ... ¡Esto no es todo lo que tengo para ti! ¡Sí lo pienso bien, la forma más eficiente de cegarte...!-
Durante el pasar de esas palabras por su mente, mientras que su enemigo seguía siendo azotado por el vasto número de rayos de luminosa energía dorada que eran disparados por ese inmenso tornado de tempestuosos tornado de plateados vientos que le encerraba, la pequeña joven de ligeramente largos cabellos rubios utilizo el sumamente potente volar que le deba el estar encerrada en una esfera de brillante luz dorada rodeada por una espiral de platinos vientos para formar el último de los cientos de círculos que había formado en los últimos minutos y en la siguiente fracción de segundo posicionarse en los aires justamente en frente de la tornada de blanco por su inmensurable furia mirada de un humanoide ser dueño de una putrefacta piel de color gríseo.
-¡...Es solamente ir por tus ojos!- Pensó una seria Lucia.
-¡¿Eh?!- Reacciono con sorprender un monstruoso Arioc al notar quién estaba en frente de sus filosos ojos.
-¡AAAAAAAHHHHHH!-
Una vez más demostrando su gran determinación y ferocidad a través de un grito de notable potencia, la pequeña joven hija de Natsu y Lucy Dragneel le enseño demonio de los libros de Zeref en sus cercanías como toda la brillante luz dorada y tempestuosos vientos plateados que encerraban a su cuerpo portador de un corto vestido negro con varios volantes verde claro pasaron a rodear únicamente a su puño derecho que era tan fuertemente apretado que unas cuantas venas se marcaban a través de su piel. Todo para que en el siguiente segundo esa pequeña joven que mantenía su poder mágico combinado con el poder mágico de uno de sus espíritus celestiales y una espíritu elemental perteneciente a una pequeña joven habitante del Imperio Alvarez hiciera uso de una amplia fuerza por parte de su garganta y pulmones para sin duda alguna exclamar...
-¡Super Lucia Punch!-
Justamente después de en qué en los aires resonara potentemente aquella oración, la pequeña joven hija del apodado como "Salamander" y una famosa escritora de libros impulso con toda la fuerza física que pudo sacar de su persona su apretado puño derecho rodeado tanto en una brillante energía dorada como en unos platinos vientos con tal de que esté se clavara en ningún otro lugar más que en todo el centro de una enorme cara de una putrefacta piel grísea, que no demostraba ningún otro rasgo más que unos filosos ojos tornados de blanco con rojizas venas debido a una vasta ira y que pertenecía a un monstruoso ser creado por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan".
Fue un impacto que no solo pareció despejar totalmente con la ligera pero notable onda de choque que liberó aquel inmenso y poderoso tornado de vientos plateados que disparaba con una amplia potencia desde distintos puntos un incontable número de gruesos y lineales rayos de luz dorada que azotaban varias partes de un ser de una putrefacta piel grísea e incluso logro obligar al descomunalmente enorme y musculoso cuerpo de esté a balancearse ligera pero notablemente hacia atrás, sino que sobretodo disparo del puño derecho de una pequeña joven de rubios cabellos que le llegaban hasta el cuello con un sumo poderío una gran ráfaga de una intensamente luminosa energía dorada revestida por una espiral de cortantes vientos platinos.
Una gran y poderosa ráfaga culminante de la combinación de las magias del espíritu celestial de la constelación del león y la espíritu elemental del viento que no solo abarcaba mucho más que el área donde residían unos filosos ojos tornados de blanco debido a una cierta ira incalculable y en aumento, sino que también acababa atravesando una calva y redonda cabeza hasta el punto de salir totalmente por la parte trasera de está.
Y en cuanto aquel poderoso hechizo de magias mezcladas nombrado como "Super Puño de Lucia" se despejo en el siguiente segundo que llegó a esa escena, no solo se pudo apreciar como la pequeña joven Dragneel empezó una caída desde su alta posición en los aires, sino también como un verdaderamente ancho agujero residía en la redonda cabeza perteneciente al monstruosamente enorme y musculoso cuerpo del joven Amonn. Un agujero que obviamente había hecho desaparecer un par de filosos ojos amarillentos, y que en la siguiente fracción de segundo ya había empezado a verse rellenado con múltiples fibras musculares y una putrefacta carne grísea que surgían de sus bordes.
-¡Bien!... - Hablo una tranquila Lucia durante su caer para luego pensar -...Logre cegarlo justo como quería, pero su regeneración ya está haciendo efecto. Este tipo es realmente...-
-¡Lucia!- Nombraba seria y potentemente la voz del llamado Roku Nirvit.
-¡¿Roku?!- Nombro la pequeña joven Dragneel para después dirigir su mirada hacia la dirección en donde estaba esté y decorar esta con cierto sorprender -¡E-Eso...!-
-¡Maldita sea...!- Hablaban iracundamente las varias voces de un monstruoso Arioc durante su regenerar -¡...No veo ni una sola mierda! ¡¿Cómo se atreve a hacerme esto esa pequeña pedazo de basura?! ¡Lo juro...Juro que te haré pagar por todas estás humillaciones a mi persona de élite! ¡Ni tú muerte ni la de tus amiguitos de porquería ni siquiera la de tú bastardo hermano mayor será suficiente para pagar por todo lo que has hecho! ¡Te reviviré una y otra vez para matarte una y otra vez también! ¡Cada cosa le haga a ese inmaduro cuerpo tuyo será peor que la anterior! ¡¿Estás escuchándome bien...?!-
Durante el potente hablar llenó de furia de las numerosas voces tanto masculinas como femeninas que surgían de su profundamente grande y fornido cuerpo, aquel ser conformado por la fusión de un incontable número de muertos vivientes hizo rellenar con una amplia velocidad ese ancho agujero presente en su cabeza con una gran cantidad de una putrefacta carne y un vasto numeral de fibras musculares. Todo con tal de que eventualmente está recuperara su parte trasera en donde residían bastantes púas de gran tamaño y filo, y una cara que no poseía ningún otro rasgo más que unos filosos ojos amarillentos que expresaban un claro enfurecer.
-¡...Maldita moco...! ¿Eh?-
Ese leve sentimiento de confusión por el cuál un monstruoso miembro de Ouroboros cambiaba momentáneamente su incalculable ira se debió a que, al momento justo después de haber recuperado su vista; él pudo observar con una total claridad como el personaje de 14 años de edad presente en una alta posición los aires justamente en frente de su ser era uno diferente al que esperaba.
No era una pequeña joven maga de Fairy Tail de unos ligeramente largos cabellos rubios y ojos marrones que volaba gracias a estar encerrada en una esfera de una brillante luz dorada rodeada por una espiral de vientos plateados; sino un pequeño joven mago de Fairy Tail con una larga y puntiaguda cabellera verde oscuro e unos filosos ojos cafés de bestial aspecto que había llegado hasta esa altura gracias a un salto propulsado por unas monstruosas habilidades físicas dignas de un Dragon Slayer.
Un pequeño joven que no solo mostraba como la mayor parte de la piel de su espalda, hombros, antebrazos, zona pectoral y frente era remplazada por una tenue capa rocosa decorada con unas lineales grietas que expulsaban unas llamas de color carmesí; sino también como los brazos de su bien entrenado cuerpo eran cubiertos por unos guanteletes con un tamaño superior a los edificios que formaban a la Ciudad de Crocus y a pesar de que estaban conformados por la unión de un gran número de grandes rocas de un color negro como el carbón, había zonas en la que se presentaba unas agravadas capas de un blanquecino diamante. Guanteletes que poseían unos puños apretados con una profunda fuerza.
-¡¿Q...?! ¡E-Ese mocoso...!- Reaccionaba un monstruoso Arioc con un amplio shock.
-¡Ya se acabó! ¡Toma esto...!- Gritaba Roku feroz y determinadamente -¡Metsuryuu Ougi Kai...!-
En cuanto esas lineales grietas presentes en la rocosa piel de su cuerpo expulsaron a chorros un fuego carmesí con un mayor tamaño y calor al de hace una fracción de nanosegundo atrás; un pequeño joven perteneciente a la raza Nirvit posicionado en los aires centro cada gramo de su fuerza física en sus extremidades superiores para que estás se movieran numerosas voces de atrás hacia adelante y en viceversa con una sumamente impresionante fuerza y velocidad con tal de que los gigantescos guanteletes de azabaches rocas que las revestían, los cuales habían empezado a arder hasta el punto de verse cubiertos en una capa de brillantes llamas carmesís, se dirigieran en forma de una ráfaga de puñetazos hacia nadie más que a un monstruoso demonio de los libros de Zeref.
-¡...Hashigata no Enryuusei!-
"Nueva Arte Secreta de Asesino de Dragones: Meteoros Llameantes de Diamante". Inmediatamente luego de que ese conjunto de palabras resonó con una suma potencia y ferocidad en los aires por parte de la voz de un pequeño joven usuario del llamado "Modo Dragón de las Cavernas Llameantes"; un usuario tanto de múltiples magias así como del poder de la "Necromancia" pasó a ver golpeadas con un gran poderío y numerosas veces varias partes de su monstruosamente gigantesco y musculoso cuerpo con nada más ni nada menos que con unos enormes puños formados de tanto por unas ennegrecidas rocas de una amplia resistencia como por capas de un blanquecino diamante de gran dureza y envueltos en unas ardientes llamas carmesís.
Cada uno de los impactos de esos descomunales objetos creados con el combinar de la magia de Dragon Slayer de las Cavernas con la magia de Dragon Slayer de Fuego no solamente poseían el suficiente poder para dar nacer a una tras otra onda de choque que extendía por toda aquella destruida área al sur de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente", sino que decoraba varias partes de una putrefacta piel grísea con unas graves quemaduras más rápido de lo que lo que una cierta habilidad regenerativa hacía efecto.
-¡Maldición!... -Pensaba un profundamente iracundo Arioc durante su golpear- ... ¡Aunque esté cuerpo no siente dolor, los golpes de esté malnacido mocoso son tan grandes y fuertes que le causan un grave y extenso daño! ¡Los huesos se rompen en miles de pedazos y las fibras musculares se queman por completo! ¡Todo ese jodido daño impide que me mueva! ¡Incluso cuando mi regeneración hace efecto en la zona dañada, otras dos o tres aparecen de inmediato para remplazarla! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Pensar que un élite como yo está aprisionado por un ataque que no es tan especialmente veloz! ¡Sí tan solo esa miserable mocosa no me hubiera distraído, hubiera sido capaz de reaccionar a tiempo...! ¡Maldita sea...Maldita seas, Fairy Tail!-
-¡AAAAAAAAHHHHHH!- Gritaba Roku con una amplia ferocidad durante su atacar.
E aquella escena continuó por varios segundos más. Con la gran fuerza y velocidad que le daban el mover de los codos, hombros y espalda de un pequeño joven Dragon Slayer de Dos Atributos momentáneamente posicionado en los aires; los apretados puños de esos gigantescos guanteletes hechos de tanto unas azabaches rocas así como de un blanquecino diamante y rodeados en unas ardientes flamas carmesís uno tras otro y a veces simultáneamente impactaban tanto con la cabeza así como con las extremidades superiores, las extremidades inferiores, la entrepierna, la zona abdominal y por supuesto, con la zona pectoral decorada con una ancha boca colmilluda del monstruosamente gigantesco y musculoso cuerpo de putrefacta piel grísea de un humanoide ser creado por el fallecido hombre apodado como "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan".
También se debía mencionar que aquella nueva arte secreta de ese pequeño joven que tenía la mayor parte de la piel de su espalda, hombros, antebrazos, zona pectoral y frente remplazadas por una tenue capa rocosa decorada con unas lineales grietas que expulsaban a chorros un candente fuego carmesí se parecía bastante a la llamada "Ametralladora Elefante" que utilizaba el protagonista de una serie de manga y anime que trataba de un mundo de peculiares piratas conocida como "One Piece".
Y en cuanto un minuto paso desde el comenzar de aquel escenario; se pasó a apreciar con un perfecta claridad como cada impacto que los llamados "Meteoros Llameantes de Diamante" del pequeño joven Nirvit lograban clavar en su enemigo provocaba que fueran lanzados con una notable potencia y en la dirección contraria a donde estos provenían unos pedazos de distintos tamaños de una putrefacta carne grísea hasta el punto en que se iba haciendo cada vez más y más pequeño el monstruoso cuerpo del joven Amonn. Y eventualmente...
-¡AAAAAAAHHHHHHH!- Continuo Roku con su increíblemente feroz gritar.
Habiendo aumentado la potencia de su griterío hasta el punto en que unas pocas de sus venas se marcaron en la piel de su rostro y que las flamas que expulsaban esas lineales grietas en la tenue capa rocosa de su bien entrenado cuerpo incrementaron una vez más su tamaño; un pequeño joven mago de Fairy Tail hizo uso de las últimas fuerzas físicas que pudo sacar de su cuerpo para que los apretados puños de los descomunales guanteletes formados de tanto por unas ennegrecidas rocas de una amplia resistencia como por capas de un blanquecino diamante de gran dureza, envueltos en unas ardientes llamas carmesís impactaran y que vestían sus fornidos brazos impactaran juntos y con un poder mayor a todos los golpes que habían lanzado anteriormente en ningún otro lugar más que la zona pectoral de su enemigo que pertenecía al gremio proveniente del Imperio Alvarez, Ouroboros.
Fue un impacto que no solo destrozo en miles de trozos los colmilludos dientes que residían dentro de una cierta boca de gran ancho y que obligo a la putrefacta carne grísea que conformaba a un musculoso torso a desarmarse en cientos de pedazos de diferentes tamaños que salieron disparados en unas distintas direcciones; sino que además provoco que saliera disparado potentemente en la dirección contraria a donde vino esté, algo que se mantenía cubierto por unas amplias cantidades de un denso humo de color gris y que pareció haber salido por la espalda del torso antes mencionado.
Y al mismo tiempo en que un pequeño joven de larga y puntiaguda cabellera verde oscuro veía deshechas esas creaciones resultantes de la combinación de la magia de Dragon Slayer de las Cavernas con la magia de Dragon Slayer de Fuego que revestían a sus brazos mientras la piel de su espalda, hombros, antebrazos, zona pectoral y frente de su cara regresaba a la normalidad; ese "algo" del que se habló antes vio despejado todo el humero que le cubría gracias a unos leves vientos y así se pudo observar claramente cómo se trataba en realidad e indudablemente de nada ni nadie más ni menos que de un ser humanoide como de unos 20 años de edad, y con un cuerpo llenó de leves pero notables y múltiples heridas como cortes y moretones.
Hablando más específicamente; se trató de un joven hombre que poseía una larga, puntiaguda y desordenada cabellera de color gris que acababa cubriendo su orificio ocultar derecho con sus mechones, que tenía un filoso ojo izquierdo que se mantenía por los momentos tornado de blanco; que poseía un cuerpo alto, delgado y de morena piel que tenía sus extremidades superiores cubiertas con los pocos restos de una putrefacta carne grísea y que evitaba la desnudez al vestir unos rasgados jeans de color rojo decorados con cinturones negros y pequeñas cadenas plateadas e unas botas vaqueras de color negro. Y como no mencionar que, al no tener algo como una camisa o un suéter, esté joven que era en realidad un demonio de los libros de Zeref mostraba que tenía grabado en el centro del pecho de su marcado torso el tatuaje en color negro de Ouroboros.
-Ah...Ah...- Gemía en leve tono un adolorido e al parecer inconsciente Arioc.
-¡¿Su cuerpo real?!... -Pensó un cansado pero aún así ligeramente sonriente Roku mientras observaba a su enemigo a la distancia- ... ¡Bien! ¡Teníamos la razón! ¡Ahora, finalmente...!-
-...Ma...-
Aquel débil hablar que resonó en los aires no perteneció a nadie más que a un joven usuario tanto de magia oscura así como de la maldición de la "Necromancia" que se mantenía posicionado altamente en los aires y que abría de una amplia manera su ojo izquierdo mientras en esté aparecía una pupila de color amarillo y unas rojizas venas. Un hecho que decoro con sorprender el rostro de un pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación que también se encontraba por los momentos posicionado a una gran altura en los aires.
-... ¡MALDICIÓN!- Gritaba con amplia potencia un Arioc profundamente enfurecido.
-¡¿Q...?! ¡¿Sigue consciente?! ¡No puede ser...! ¡¿Acaso toda esa carne muerta que le rodeaba redujo la fuerza del impacto?! ¡Rayos!- Pensó un tanto sorprendido como frustrado Roku.
-¡...Alimaña...! -Hablaba un iracundo joven Amonn mientras apuntaba su mirada hacia su enemigo en los aires- ¡... ¿Sabes qué, basura?! ¡Lo admito! ¡Lo admito de una jodida vez! ¡Ustedes son monstruosamente fuertes! ¡No son humanos normales! ¡Han sido un verdadero dolor en el trasero! ¡Pero, humanos normales o no, eso no cambia el hecho de que son pedazos de mierda por debajo del grandioso Arioc Amonn-sama! ¡Son errores vivientes aún más...Mucho más peores que yo! ¡Comparándome con debiluchos como ustedes, no hay duda alguna de yo soy de la élite! ¡Aunque esté debajo de todos los demás demonios, yo soy mejor que ustedes! ¡Por mucho más que se esfuercen, no es posible que puedan vencerme! ¡Está escrito en nuestro ADN! ¡Así como un escarabajo no puede vencer a un león, un humano no tiene posibilidades de derrotarme! ¡¿Sabes por qué presumo tanto a pesar de que lograste destruir mi "Necro-Morfosis"?! ¡¿Lo sabes, enano?! ¡Sí no lo sabes, entonces mira el suelo y desespérate con la respuesta!-
-¡¿Eh?!- Se mostró el pequeño joven Nirvit confundido.
Apuntando sus filosos ojos cafés en dirección al arrasado terreno perteneciente a una destruida zona al sur de la Ciudad de Crocus tal como se lo había pedido un joven hombre de largos, puntiagudos y desordenados cabellos grises; un pequeño joven de larga y puntiaguda cabellera verde oscuro posicionado a una notable altura en los aires, desde la cual empezaba a caer de igual modo que ocurría con su enemigo, acabó viendo con una suma sorpresa como desde varias partes de esté empezaron a surgir un gran número de cadáveres humanos que se movían como seres vivos a pesar de estar formados únicamente de unos viejos huesos y que poco a poco se veían mágicamente revestidos con una putrefacta carne de un color verdoso.
-¡¿Q...?! ¡¿Zombis?!- Reaccionaba Roku con gran shock.
-¡Así es...! - Hablo un maliciosamente sonriente Arioc -¡... ¿Acaso pensaste que ese cuerpo de antes estaba hecho con por todos los cadáveres de la ciudad?! ¡Imbécil! ¡Esos no estaban ni cerca de ser ni la mitad! ¡En estás malditas tierras hay más de 400 años de muerte! ¡Tengo suficiente material para crear cientos...No, miles de esos monstruosos cuerpos que te dieron tantos problemas! ¡E incluso sí te las arreglas para destruirlos a todos, yo puedo reconstruirlos en cuestión de segundos! ¡En cuanto llegué a tierra, solo necesitare una fracción de segundo para volver a levantar mi hechizo! ¡¿Es lo mismo con ese molesto ataque tuyo de antes, enano?! ¡No, no lo creo! ¡Ya no tienes fuerzas para pelear, ¿Verdad, escoria?! ¡Eso significa que matarte será tan fácil que hasta será aburrido! ¡Aunque yo no me preocuparía por eso! ¡Después de todo, tras matarte, te reviviré para matarte de una manera diferente! ¡Una y otra vez! ¡Una manera que me dé más placer que la anterior! ¡Lo mismo será con la maldita mocosa que es tú querida compañera...Con todos los demás bastardos de tú gremio...Con toda la gente de esta ciudad...Con todos los humanos en este continente...! ¡Jijiji! ¡En cuanto toque el suelo...Yo gano!-
-¡Entonces...!-
-¡...!- Mostraron un notable sorprender tanto el pequeño joven Nirvit como el joven Amonn.
Dirigiendo sus filosas miradas en la dirección en la que pareció provenir aquella voz femenina llena de determinación y ferocidad, tanto un pequeño joven perteneciente a la raza Nirvit así como un joven demonio de los libros de Zeref lo acabaron viendo con una perfecta claridad desde sus altas posiciones en los aires. Vieron como en una cierta parte de los arrasados suelos de esa dañada área al sur de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" se encontraba rectamente parada y con un firme pisar una pequeña joven de 14 años de edad.
Una pequeña joven con unos rubios cabellos que le llegaban hasta el cuello, con unos marrones ojos que expresaban aquellos ardientes sentimientos anteriormente mencionados mientras observaban a su enemigo en los aires, que continuaba vistiendo ese corto vestido negro con varios detalles verde claro nombrado como "Vestido Estelar-Elemental: Forma Leo-Sylph", que mantenía tanto su posición como un radio de cinco metros alrededor de está encerrada en una enorme esfera de una luz dorada de increíble intensidad y con el suficiente poderío para tanto agitar su cabellera y vestimenta así como para crear unas fuertes ráfagas de viento que se extendían por sus alrededores, y que en su mano derecha tenía tatuada en color amarillo la marca de Fairy Tail.
-¡...Te derrotare definitivamente mientras estás en el aire! ¡Prepárate, Arioc!- Exclamo una determinada Lucia.
-¡La mocosa...!- Pensó un tanto iracundo como sorprendido Arioc.
-¡Lucia...!- Nombro un asombrado Roku.
-¡¿D-Derrotarme...?! -Pensaba el joven Amonn- ¡No, no! ¡Esa alimaña de seguro está mintiendo! ¡Ese enorme tornado que me encerró e ataco al mismo tiempo y aquel golpe con el que me dejo ciego...! ¡Tras esos monstruosos hechizos, no hay forma en que esa niñita tenga el poder mágico para lanzar un ataque con la suficiente fuerza para herirme de gravedad ni para alcanzarme a esta distancia antes de que toque el suelo! ¡Está mintiendo desesperadamente! ¡De seguro solo quiere que pierda la concentración y deshaga los zombis! ¡Pero no me distraeré! ¡Ahora solo pienso en recuperar mi "Necro-Morfosis" y matarlos a todos! ¡Sí, eso es! ¡Los mataré y lo probare...A ustedes...A todo el mundo...A mí mismo...Yo soy de la élite! ¡No un error! ¡La élite!-
-¡AAAAAAAAHHHHHH!... - Gritaba determinada y ferozmente la pequeña joven Dragneel mientras la luminosa energía dorada que la cubría a ella y a sus alrededores aumentaba su tamaño e intensidad -... ¡Aquí v...! ¡¿Eh?!-
El ancho sentimiento de tanto sorprender como confusión que obligaba a la pequeña joven hija de Natsu y Lucy Dragneel a detener su hablar se debía a que ella fue capaz de observar como aquel vestido que representaba el unir de su poder mágico con el poder mágico del espíritu celestial de la constelación del león y el poder mágico de la espíritu elemental del viento veía poco a poco reducido su tamaño en cuanto la tela en los bordes de tanto sus largas mangas así como de su corta falda empezaron a convertirse mágicamente en algo así como diminutos copos de luz dorada que luego solo se desvanecían en los aires.
-¡¿Q-Qué?!... -Pensó una tanto seria como sorprendida Lucia- ... ¡¿El "Vestido Estelar-Elemental" está desapareciendo?! ¡¿Llegue a mi límite?! ¡Como se esperaba de un hechizo nuevo...! ¡No pude mantenerlo mucho! ¡R-Rayos! ¡S-Sin duda...Puedo sentir como mis fuerzas están decayendo...P-Pero aún no! ¡Aún no puedo caer! ¡S-Sí al menos soy capaz de disparar todo el poder mágico reuní...! ¡Por favor...Loke-san, Sylph-san...Préstenme un poco más de su fuerza...Solo un poco más...!-
-¡Puedes tomar mi fuerza...!-
-¡...!- Mostró la pequeña joven Dragneel un repentino y amplio asombrar.
Con sus oídos habiendo escuchado de una perfecta manera una seria voz femenina en sus cercanías e inmediatamente luego de haber sentido en todo el centro de su espalda el tacto de tanto la palma como los cinco dedos de una mano humana, aquella pequeña joven usuaria de espíritus celestiales no pudo evitar abrir de una amplia manera sus ojos al haber notado como su poder mágico pasó de estar a punto de acabarse a aumentar, no de un modo impresionantemente grande, pero sí hasta el punto que necesitaba.
Un hecho que no solamente terminó reconstruyendo esa vestimenta que representaba el combinar de su poder mágico con el poder mágico de un espíritu celestial y el poder mágico de una espíritu elemental, sino que además le añadió tanto más ancho y altura así como más intensidad y poderío a esas grandes cantidades de energía dorada que le rodeaban en una forma esférica.
Todo gracias a que esa pequeña joven maga de Fairy Tail tenía a centímetros detrás suyo, y por ende en el interior de esa enorme esfera de una bastante brillante luz dorada, a una pequeña joven de unos 14 años de edad que le transfería su propio poder mágico al colocar su mano izquierda en todo el centro de su espalda. Una pequeña joven de unos lisos cabellos morado claro, con unos ojos violetas llenos de tanto seriedad como de determinación y ferocidad, que vestía su herido cuerpo con un vestido de estilo lolita gótica de colores negros y violetas, que poseía en el lado derecho de la cinta que rodeaba su cintura un pequeño bolso llenó de pequeñas metálicas llaves de unos distintos colores, que era usuaria de magia de espíritus elementales, y que tenía tatuada en su pierna derecha y en color morado oscuro la marca de Golden Lion.
-¡...Lucia!- Hablo Dana seriamente mientras su mano derecha continuo rodeada en una tenue aura mágica de color morado oscuro que cambiaba su color a dorado justo antes de entrar dentro de la pequeña joven hija de Natsu y Lucy Draneel a través de la espalda de está.
-¡¿Dana?!- Nombro una sorprendida Lucia al voltear su mirada hacia atrás.
-¡¿La malnacida de Golden Lion también está ahí...?! ¡M-Mierda...!- Pensó Arioc tanto con sorprender como con enfurecer e atemorizar.
-¡Te estoy dando todo el poder mágico que me queda! ¡Tú también concentra el poco poder que tengas y continua el hechizo!- Exclamo la seria pequeña joven Talian.
-¡S-Sí! ¡Está bien! ¡Aquí vamos!- Contestaba la pequeña joven Dragneel ligeramente sonriente mientras su mirada volvía a ser apuntada a su enemigo.
-¡AAAAAAAAHHHHHH!- Gritaban ferozmente al unísono una pequeña joven maga de Fairy Tail y una pequeña joven maga de Golden Lion.
Ambas fijando de una total manera sus miradas en el joven usuario tanto de magia oscura como del poder de la "Necromancia" que estaba en medio de un caer desde una notable altura en los aires, una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales y una pequeña joven usuaria de espíritus elementales pasaron a utilizar todo el poder mágico que quedaba dentro de sus heridos pero aún firmes cuerpos para que esa esfera que las encerraba en su interior sufriera otro aumento en su vasto tamaño y para que la energía dorada que la conformaba incrementara una vez más tanto su brillar como su fuerza hasta el punto en que la mayor parte de aquella dañada área al sur de la Ciudad de Crocus se extendieron tanto numerosos ases de luz como unas ráfagas de viento que lograban derrumbar varias de las muchas montañas de escombros que habían en ella. Pero eso no fue todo.
Se apreció como aquella sumamente grande figura esférica de una energía dorada de increíble luminosidad y poderío pasó a tener su interior ocupado no solo por una joven de ligeramente largos cabellos rubios y una pequeña joven de lisa cabellera morado claro sino también por cientos de diminutas figuras iguales a las estrellas que decorarían un cielo oscurecido, que flotaban en aleatorias posiciones en los aires y estaban conformadas por una brillante luz de un tono dorado distinto al que la formaba a ella, y todo al mismo tiempo en que sus bordes se vieron decorados por una tenue pero notable aura mágica de múltiples colores.
Colores como un rojo igual al de un fuego tremendamente intenso, un azul igual a la clara agua que conformaba los hermosos mares, un verde que podría representar a los frescos vientos de la naturaleza, un anaranjado que podría afiliarse a una fértil y sólida tierra, un amarillo parecido al de un feroz y brillante rayo, entre otros.
-¡Ochenta y ocho signos del cielo...!- Hablaba una determinada Lucia.
-¡Elementos que conforman a esté mundo...!- Hablo una seria Dana.
-¡...Háganse uno y brillen como nunca antes!- Exclamaron potente e unísonamente la pequeña joven Dragneel y la pequeña joven Talian llenas de determinación y ferocidad.
Justa e instantáneamente luego de que la pequeña joven hija del dueño del apodo de "Salamander" y una pequeña joven proveniente del Imperio Alvarez gritaran con una notable potencia esas últimas palabras, la esfera de dorada energía que encerraba a ambas sufrió otro incremento en su tamaño no solamente para que las cientos de diminutas estrellas que flotaban en los aires en su interior aumentaran su número, sino también para en esté pasaran a aparecer nada más ni nada menos que muchos grandes hologramas de los planetas que conformaban el espacio exterior.
También se debía mencionar que la aura mágica de múltiples colores que rodeaba a aquella gigantesca figura esférica no solo vio aumentado su tamaño sino que además, mientras su lado derecho se ondulada como sí de flamas se trataran y su lado izquierdo mostraba una ondulación parecido a las olas del mar; fue rodeada por unos cuantos anillos de una amarillenta electricidad y una espiral de platinos vientos al mismo tiempo que el terroso terreno sobre el que estaba y a su alrededor se fragmentaba de una amplia manera.
Todo con tal de que, con sus miradas todavía fijadas en aquel joven miembro de Ouroboros altamente posicionado en los aires; una pequeña joven maga de Fairy Tail y una pequeña joven maga de Golden Lion eventualmente hicieran uso de toda la fuerza que pudieran sacar de sus gargantas y pulmones para gritar con una suma ferocidad y una perfecta sincronización...
-¡ELEMENTAL METRIA!-
Justo en el momento luego que aquellas palabras resonaron con gran potencia por los aires de esa escena; las descomunales cantidades de energía dorada de una increíble luminosidad que encerraban a un par de pequeñas jóvenes de 14 años de edad cambiaron su forma esférica por la figura de un vastamente enorme rayo que ascendía diagonalmente por los aires con una velocidad y fuerza tan grandes que se extendía por varios metros de ese escenario en tan solo una fracción de nanosegundo, que decoro a todo aquel con un ligero pero notable temblar, y que se acercaba cada vez más y más a un demonio de los libros de Zeref con una momentánea posición aerea.
Un gigantesco rayo de una sumamente brillante luz dorada que tenía viajando en su interior no solo posiblemente a más de mil diminutas estrellas de un distinto tono de dorado y varios densos e enormes hologramas de diferentes planetas, sino también un más delgado pero aún así grueso rayo formado tanto por una ardiente energía de un luminoso color rojizo igual al de una intensa llamarada como por una fría energía de un claro color azulado parecido al del líquido que formaba los mares mientras su exterior era revestido por unas amplias cantidades de una feroz electricidad amarillenta y una cortante espiral de vientos plateados.
-¡AAAAAAAHHHHHHH!- Liberaban Lucia y Dana un ferviente gritar al unísono durante el liberar de su hechizo combinado.
-¡M-Maldición! ¡Rápido! ¡Un escudo!- Pensaba un temeroso Arioc.
En el diminuto tiempo que faltaba para que el devastador ataque de sus enemigas llegara hasta su alta posición en los aires; ese joven hombre de largos, puntiagudos y unos desordenados cabellos grises provoco que de la arrasada tierra de aquel escenario surgiera de repente una extremidad superior formada por unos viejos huesos y una putrefacta carne escamosa de un color verdoso, con una notable musculatura y con un quinteto de dedos decorados con unas afiladas garras.
Era obviamente el fornido brazo de un dragón reanimado y restaurado por el poder de la "Necromancia" y que se extendió de una alta manera con tal de posicionarse en el poco espacio que separaba a una sumamente poderosa combinación de la magia de espíritus celestiales con la magia de espíritus elementales de un joven creado por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan".
Pero al momento de haber recibido el tocar de la gigantesca acumulación de luz dorada de un sumo destellar que tenía su exterior decorado por una amarillenta electricidad y un platino viento mientras en su interior residían tanto varias imágenes de los elementos que conformaban el espacio exterior así como un rayo de una energía rojiza e azulada, esa grande y musculosa figura de putrefacta carne escamosa fue al instante destruida por completo a un nivel molecular y por ende, aquel "Unison Raid" de una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales y una pequeña joven usuaria de espíritus elementales continuó su viajar por los aires sin un mínimo disminuir en su monstruosa velocidad y poderío. Un hecho que decoro con profundo shock el filoso ojo izquierdo de un joven usuario tanto de magia oscura como del poder de la "Necromancia".
-¡¿Q...?!- Se mostraba Arioc profundamente sorprendido así como iracundo e asustado -¡M-MIERDAAAAA...!-
Aquellas fueran las últimas palabras que pudo pronunciar Arioc Amonn antes de que tanto él así como varios metros alrededor de su alta posición en los aires fueran tragados por una sumamente gigantesca ráfaga de una increíblemente brillante luz dorada rodeada en feroces relámpagos amarillos y unos filosos vientos plateados y para que así su herido cuerpo no solo empezara a ser quemado por está, sino que también para recibir el impacto de tanto un grueso rayo que combinaba una ardiente energía rojiza con una helada energía azul como el de un incontable número de diminutas formas de energía dorada que tenían un gran parecido a las estrellas que decoraban a la noche y de las densas e amplias imágenes de varios planetas. Unos hechos que eventualmente hicieron desaparecer ante cualquier vista la imagen de esté.
Y al siguiente segundo después de haber logrado golpear a su objetivo, aquel poderoso "Unison Raid" de un par de pequeñas jóvenes magas de 14 años de edad comenzó a ver reducido su vasto tamaño hasta que de un eventual modo desapareció por completo de esa destruida zona al sur de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" y solo dejo atrás unas grandes cantidades de un denso humo negro en una alta posición en los aires de está.
Fue algo que finalmente les permitió a las llamadas Dana Talian y Lucia Dragneel, la cual había visto deshecho el nombrado como "Vestido Elemental-Estelar: Forma de Leo-Sylph" y regresado a vestir sus ropas normales basadas en una blusa blanca con un corazón azul dibujado en el pecho y debajo de una chaqueta negra, una falda corta de color azul, unas sandalias rosadas e un cinturón que cargaba un pequeño látigo de un lado y un bolsillo llenó de varias llaves doradas de otro; caer sentadas a unos arrasados suelos y llenas de un profundo cansancio. Unos suelos en donde también cayó de espalda y desde una notable altura en los aires el llamado Roku Nirvit, aunque a unos metros lejos de la posición de sus aliadas.
-Ah...Ah...Ah...- Respiraban un par de pequeñas jóvenes magas de espíritus con un sumo cansar.
-¿L-Lo lograron? ¿Derrotaron a ese bastardo?- Se preguntó un tranquilo pero cansado Roku tirado de espalda en un arrasado terreno.
-A-Ahora sí es verdad que no tengo nada de poder mágico en el tanque... ¿Qué hay de ti, Dana?- Preguntaba una cansada Lucia.
-E-Estoy igual...Te dije que te daría todo lo que me quedaba, ¿Recuerdas? Pues no eran palabras a medias- Contestaba Dana cansada e inexpresivamente.
-¡Roku, ¿Qué hay de ti?! ¡¿Estás bien?!- Grito ligeramente fuerte la pequeña joven Dragneel a su compañero de gremio a la distancia.
-Estoy vivo. Pero sí estoy bien...T-Te lo diré en cuanto los brazos y las piernas me vuelvan a funcionar. Estoy tan débil que ni siquiera podría reaccionar a esos molestos comentarios tuyos de siempre- Respondió un tranquilo pequeño joven Nirvit aún acostado en una tierra arrasada.
-¡¿Eh?!... -Hablo una pequeña joven maga de Fairy Tail- ... ¡¿En serio?! ¡Entonces, no tienes problemas con que hable de esa vez que tú me empujaste contra la pared de un solitario callejón, comenzaste a besarme por todas partes y poco a poco me quitaste la ropa para...!-
-¡Eso jamás pasó! ¡No hables de una fantasía como esa en voz alta! ¡Juro que te mato, maldita mocosa!- Grito un pequeño joven mago de Fairy Tail lleno de ira y un sonrojado rostro.
-Una fantasía, ¿Eh? Qué curioso que llames así a esa pequeña mentira. ¿Acaso tú...? Eres un pervertido, Roku- Comento con un burlón tono y mejillas con un ligero rubor una pequeña joven de levemente largos cabellos rubios.
-¡E-Está tipa...!- Pensaba un ampliamente sonrojado pequeño joven de larga y puntiaguda cabellera verde oscuro decorada con varias venas de ira al estilo anime.
-¡Jejeje!- Se limitaba a reír alegremente una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales.
-Cielos, cielos... -Hablaba la pequeña joven Talian- ...Ustedes simplemente no pueden dejar ese acto suyo sin importar las circunstancias, ¿Verdad?...Bueno, en cualquier caso, derrotamos al usuario de la "Necromancia". Eso significa que todos los zombis que causaban caos en la ciudad debieron haber desaparecido de una vez. Sé que es ser demasiado positiva, pero aún así espero que todos los ciudadanos estén bien. También me preguntó sí hay alguna forma de comunicarse con nuestros compañeros. ¿Ninguno tiene alguna lacrima portátil? Hay que decirles que ya no tienen que preocuparse por el "Necroman..."-
-Ma...-
-¡...!- Se vieron unos tres pequeños jóvenes magos de 14 años de edad invadidos por un sumo shock.
-...Maldi...-
Siendo invadidos por un sentimiento de sorpresa de un incalculable nivel justo al repentino momento en que sus oídos escucharon claramente en los aires de esa escena una voz masculina de un tenue tono, un par de pequeños jóvenes magos de Fairy Tail así como una pequeña joven maga de Golden Lion pasaron a apuntar sus bien abiertos ojos hacia la dirección en la que pareció provenir está y así pudieron observarlo sin duda alguna.
Observaron como en una parte de las vastas cantidades de denso humo negro que dejo atrás el hechizo combinado nombrado como "Elemental Metria" y posicionadas en unos arrasados terrenos a unos metros en frente de los tres; se hizo presente una silueta que a pesar de ser bastante borrosa, se notaba que poseía una figura humana. Era una silueta humanoide que parecía estar en movimiento y que cada vez se hacía más clara.
Y de una eventual manera, el ser dueño de esa silueta salió de todo aquel negrezco humero gracias a un lento caminar y así revelo que no se trató de nadie más que de un joven hombre como de unos 20 años de edad. Un joven hombre con unos desordenados y puntiagudos cabellos grises que le llegaban hasta el centro de su espalda e usaban varios de sus mechones para cubrir su orificio ocular derecho, que tenía un afilado ojo izquierdo de color amarillento, que poseía un cuerpo de piel morena y estructura delgada aunque con marcados pectorales e abdominales, que parecía tener roto su brazo derecho, que al ahora solo vestir unos gravemente destrozados jeans rojizos enseñaba como su persona estaba llena de tanto un incontable número de pequeños pero notables cortes y moretones que liberaban varios hilos de sangre así como de unas quemaduras de gran ancho y profundidad. Un joven hombre que a pesar de todo lo que le había ocurrido, continuaba teniendo en todo el centro de su pecho la marca negra de Ouroboros.
-...Malditos...mocosos...- Dijo furiosa pero débilmente Arioc durante su caminar cojo y lento en dirección a sus enemigos.
-¡N-No puede ser...!- Decía una profundamente impactada Lucia.
-¡No solo sigue vivo, ¿Sino que también consciente después de recibir ese ataque?!- Pensó un sorprendido Roku haciendo un gran esfuerzo para tratar de levantarse.
-¡Esto es malo! ¡A ninguno de nosotros nos quedan fuerzas...!- Pensaba una frustrada Dana con sus levemente temblorosas piernas en una posición de rodillas.
-...Y-Yo...- Hablaba iracunda pero difícilmente el joven Amonn durante su avanzar -...No puedo perder...No contra ustedes...No contra unos humanos...Se supone que soy mejor que ellos...Sí no puede ganar ni siquiera contra unos m-miserables mocosos como ellos...Eso significa que yo realmente soy...No, no lo aceptare...Yo no...Lo demostrare...Yo...-
-¡¿Eh?!- Reaccionaban con gran confundir un trio de pequeños jóvenes magos de 14 años de edad.
Tanto una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales y una pequeña joven usuaria de espíritus elementales así como un pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación se vieron obligados a cambiar el incalculable sentimiento de sorpresa que los invadía por un amplio sentimiento de confusión al haber visto de una clara manera como el joven demonio de los libros de Zeref que se acercaba hacia ellos con un realmente lento y cojo caminar pasó a caer de frente en los arrasados suelos de aquel escenario.
Cayo a estos en cuanto todo el medio de su pierna derecha se torno de un color negro tan profundo como el carbón y desde esta parte se partió en dos. Un hecho que también le ocurrio a su brazo derecho con huesos rotos. Pero sin importar que dos de sus cuatro extremidades se habían separado de su seriamente lastimado cuerpo para luego tornarse por completo de un profundo azabache e al final separarse en unos diminutos y numerosos pedazos que se dispersaron en los aires con la ayuda de unos ligeros vientos como sí de cenizas se trataran, aquel joven usuario tanto de magia oscura como de la maldición de la "Necromancia" pasó a utilizar las pocas fuerzas que le quedaban y sus extremidades restantes para arrastrarse lentamente por ese arrasado terreno en donde estaba tirado de frente. Algo que obviamente podían mirar sus enemigos.
-...Y-Yo...- Hablaba un enfurecido Arioc durante su lento arrastrar por la tierra.
-¿Q-Qué? S-Su cuerpo... ¿Se está deshaciendo?- Se preguntaba un confuso Roku ahora en una arrodillada posición.
-Sí lo pienso bien, aunque es increíble que ese tipo siga vivo y consciente, ya no siento ni una sola pizca de aquel extraño poder mágico por su parte. Debió haberlo usado todo para proteger su cuerpo y así fue como sobrevivió al ataque combinado entre Lucia y yo. Eso significa que él está en la misma situación que nosotros. Ya no tiene fuerzas para pelear- Pensó una tanto seria como sorprendida Dana.
-...M-Maldición, maldición... ¿Qué mierda importa sí me falta un brazo y una pierna? Aún así ustedes no pueden derrotarme...No pueden hacerlo. Son unos miseros humanos, y yo soy mejor que ustedes...Son errores vivientes peores que yo...Se los voy a demostrar...Acabare con cada uno de ustedes...Yo...- Decía difícil pero aún así iracundamente el joven Amonn.
-¿Qué le pasa?... -Pensaba una intrigada Lucia- ...Ha gastado todo su poder...Está llenó de heridas...Debe estar sintiendo un dolor tremendo...Y su cuerpo parece estar destruyéndose por alguna razón. Aún así, ¿Él solo piensa en acabar con nosotros? ¿Tanto nos odia? ¿O...?-
-...Yo...No soy error...No lo soy...No lo soy, y lo demostrare...- Dijo un joven miembro de Ouroboros con una mirada llena de ira.
-¡...!- Mostró la pequeña joven Dragneel un ancho sorprender mientras ciertos momentos anteriores llegaban a su mente.
FLASHBACK
... ¡Su creación sí que fue una pérdida de tiempo y un error! ¡No la mía!...
... ¡El único error que había en ese maldito laboratorio donde nací eras tú al declararme a mí como un "error"!...
... ¡Arioc Amonn-sama no es ningún miserable error!...
... ¡No soy ningún error! ¡No hay nada malo conmigo!...
FIN DEL FLASHBACK
-¡Esté tipo...!- Pensó una sorprendida Lucia.
-...Voy a demostrarlo...Se los demostrare, escorias... - Decía un iracundo Arioc durante su lento arrastrar por un dañado terreno.
-Mantendrás esa actitud hasta el final, ¿Eh?- Comento Roku seriamente mientras veía a su enemigo.
-Realmente no es una imagen que uno quisiera ver. Aunque no parece que haya nada que podamos hacer- Dijo una seria Dana en la misma situación que el anterior.
-...M-Maldita sea...Yo...- Hablaba el joven Amonn con su mirada llena tanto de una vasta ira como de una profunda desesperación.
-...Eres impresionante...-
-¡...!- Mostró un joven miembro de Ouroboros un repentino shock.
-¡¿Eh?!- Abrian ampliamente sus miradas el pequeño joven Nirvit y la pequeña joven Talian
Con sus oídos habiendo escuchado con una total perfecta claridad unas palabras que ninguno de ellos esperaba escuchar en lo más mínimo en esa situación y habían venido por parte de una reconocible voz femenina, tanto un pequeño joven de largos cabellos verde oscuro como una pequeña joven de una lisa cabellera morado claro pasaron a ser invadidos de un repentino modo por unos grandes sentimientos de sorpresa y confusión.
Sentimientos que también invadieron, pero en niveles mucho mayores; a aquel joven hombre de una larga, puntiaguda y sumamente desordenada cabellera grísea que se había visto separado de su extremidad superior e inferior derecha, que había detenido su en verdad lento arrastrar por aquellos dañados suelos donde estaba tirado de frente y que veía varias partes de la morena piel de su lastimado cuerpo no solamente tornadas de un color negro, sino también decoradas por lo que no podría describirse de ninguna manera que como pequeñas grietas iguales a las que aparecían en estructuras solidas como el concentro y que poco a poco se hacían cada vez más grandes.
Y con cada uno de aquellos tres seres llenos de un shock de diferentes grados apuntando sus miradas en la dirección en la que pareció provenir la voz responsable de una oración bastante peculiar sí se consideraba ese escenario, pudieron ver indudablemente como está no perteneció a nadie más ni a nadie menos que a una pequeña joven de unos rubios cabellos que le llegaban hasta el cuello y que mostraba una mezcla entre seriedad y leve tristeza en sus ojos marrones.
-...- Se mantenía Lucia en silencio mientras su mirada era apuntada a su lastimado enemigo tirado de pecho en los arrasados suelos a unos metros en frente de ella.
-¿Ah?- Se mostraba Dana confundida mientras veía a su aliada.
-¿Lucia...?- Nombraba Roku con confusión mientras observaba a está.
-...M-Mocosa... ¿Q-Qué acabas...?- Decía un estupefacto Arioc con su bien abierta mirada apuntada a una pequeña joven maga de Fairy Tail.
-...Tú... -Hablaba la pequeña joven Dragneel tanto con lastima como con seriedad- ...Heriste y llenaste de temor a muchas personas con tus acciones, y te burlaste de los muertos al usarlos como armas. Sin mencionar que tú personalidad es realmente horrible. Aún así...Aún así hay que reconocerlo. Que hayas sido capaz de controlar a tantas personas de poderes tan grandes, e incluso dragones. Sin mencionar que fuiste capaz de combinar a todos esos sorprendentes seres y crear algo que solo pudimos vencer gracias a unos planes en verdad locos. Tú no me caes bien en lo más mínimo, pero no por eso voy a negarlo. Tienes un poder increíble...Tú eres alguien increíble. Por eso...Está bien. Ya no tienes que demostrar nada. En primer lugar, aunque nos caigas mal...-
-...- Se mantenía el joven Amonn en silencio mientras su filoso e amarillento ojo izquierdo se abria cada vez más y más.
-...Aquí no hay nadie que crea que seas un error- Dijo seriamente la pequeña joven Dragneel.
-...- Se mantuvieron el pequeño joven Nirvit y la pequeña joven Talian en serio silencio mientras se quedaban viendo a una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales.
-¡E-Está tipa...Ella...Ella realmente me ha...!- Pensaba un profundamente estupefacto joven miembro de Ouroboros mientras ciertos recuerdos llegaban a su mente.
FLASHBACK
Anteriormente...En distintas ocasiones...
-Esto no me va a servir. Esté libro es un error. Su lenguaje demoniaco tiene muchas equivocaciones como para rescribirlo. Ningún etherias nacerá de él, y sí lo hiciera, no sería para nada decente. Lo más lógico es empezar otro libro. Cielos, cielos. Supongo que nada sale bien a la primera- Dijo la borrosa silueta y voz del apodado como "El Mago Oscuro".
-Vaya... -Hablaba la borrosa silueta y voz del conocido como "El Dragneel Blanco"- ...Aunque pensé que había logrado rescribir bien tú libro, ¿Qué pasa con esa apariencia? ¿Estas atascado entre tú forma humana y tú forma Etherias? Sin mencionar que tú poder demoniaco no es para nada destacable. Bueno, mientras puedas usar el poder de la "Necromancia" tal como tú lenguaje demoniaco indicaba, deberías serme útil. Además, no tienes de que preocuparte. No te desperté de tú largo sueño para ponerte una tarea difícil. Solo quiero que te encargues de todos los humanos que puedas cuando el momento lo requiera. No debería ser algo muy complicado. Después de todo, los humanos son errores vivientes peores que tú. Sí te comparamos con ellos, tú eres un ser de élite, ¿Entiendes? Matarlos debería ser algo fácil hasta para ti-
-Arioc-kun, ¿Podrías dejar de retarme a pelear, por favor? Un viejo como yo no disfruta lastimando a jóvenes como tú. Ya deberías entenderlo. Un etherias fallido como tú jamás podrá derrotar o por lo menos herir a un verdadero etherias como yo. Solo deberías limitarte a guardar tú fuerza para aquel día en el que cumpliremos nuestro propósito como seres creados por Zeref-sama, ¿Bien?- Decía la borrosa silueta y voz del llamado Arioc Amonn.
-¡Jajaja! ¡¿Crees que puedes vencerme?! ¡Jajaja! ¡Ni que yo tuviera tan mala suerte como para perder contra un error como tú! ¡Arioc-chan sí que eres divertido! ¡Jajaja! -Hablo la borrosa silueta y voz de la llamada Alesha Fortune.
-¿A quién le hablas tan arrogantemente, maldito tuerto? No me hagas arrancarte la garganta de un mordisco. Sabes muy bien que no tardaría ni un segundo. Después de todo, solo eres un miserable error viviente con el único talento de invocar a seres aún más patéticos que tú. Más te vale no hacerme enojar en serio con tú estúpida palabrería. Aunque pensándolo bien, ni loca quisiera tener tú carne entre mis dientes. Su sabor debe ser tan horrible como el resto de ti. Jeje- Comentaba la borrosa silueta y voz de la llamada Amaia Jiwe.
-¿Tú eres el usuario de "Necromancia" del que me hablo Larcade-sama?... -Hablo la borrosa silueta y voz del conocido como Devlin Devilian- ...Será mejor que cuides como te diriges a mí. No me gusta prestarle atención a las palabras de un ser inferior como tú, pero mi tolerancia tiene sus límites. Creo que sabes que no durarías ni un segundo contra un ser superior como yo. Después de todo, me han contado que eres un demonio de los libros de Zeref diferente a los demás miembros de Ouroboros. Tú creación tuvo bastante fallos, ¿No? Eres un error viviente-
FIN DEL FLASHBACK
-¡...Finalmente...!- Pensaba un profundamente sorprendido Arioc con su filoso ojo izquierdo enseñando un leve temblar.
Después de que aquellas memorias del pasado pasaran por su mente, un joven usuario tanto de magia oscura como de la maldición de la "Necromancia" pasó a bajar su mirada hasta el punto en que su filoso ojo izquierdo de color amarillo fue oculto en las tenues sombras causados por los mechones de su cabellera al mismo tiempo en que los dedos de su mano izquierdo se enterraban en los arrasados suelos donde él estaba tirado de frente hasta eventualmente terminar formando un puño y sus labios mostraban un ligero pero notable temblor.
Hechos que observaban en unas arrodilladas posiciones, a unos cuantos metros de distancia y en un serio silencio un pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación, una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales y una pequeña joven usuaria de espíritus elementales. Pero el silenciar que conformaba a esa escena llevaba a cabo en una destruida área al sur de la Ciudad de Crocus se dispersó en cuanto...
-¡Jajajajajajaja! ¡Jijiji! ¡Jajajaja!-
-¡¿Eh?!- Reaccionaron con cierto sorprender un trio de pequeños jóvenes magos de 14 años de edad.
Tanto un par de pequeños jóvenes magos de Fairy Tail como una pequeña joven maga de Golden Lion se vieron invadidos en un tiempo simultáneo por unos leves pero notables sentimientos de sorpresa y confusión en cuanto los aires en sus cercanías se vieron decorados por el sonido de unas fuertes y peculiares risas que transmitían un claro placer.
Eran unas contentas risas que pertenecían totalmente a un cierto miembro de Ouroboros; quién había usado las últimas y pocas energías que le quedaban a su gravemente lastimado cuerpo tirado en un arrasado terreno, el cual veía aumentado más y más con cada fracción de segundo que pasaba el tamaño de tanto aquellas profundamente negras manchas en su morena piel como el de las grietas en estás, para voltear a esté y terminar con su rostro apuntado al oscurecido cielo estrellado que conformaba el llamado "Punto de Desaparición" que encerraba a la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".
-¡Jajaja! ¡¿Qué haces diciendo lo obvio, maldita mocosa?! ¡Por supuesto que soy alguien increíble! ¡Soy de la élite, después de todo! ¡Te tardaste demasiado en decirlo! ¡Jijiji!- Exclamo entre risas un ampliamente sonriente Arioc.
-¿Eh? Se está riendo y hablando tan creídamente como siempre...Pero... - Pensó un confundido Roku.
-Parece algo distinto a antes. ¿Es gracias a las palabras de Lucia?- Pensaba Dana con intrigar.
-¡Jajaja!...Jijiji...Pero aunque te tardaste, eres la primera en reconocer en verdad la grandeza del grandioso Arioc Amonn-sama. Te mereces una recompensa por eso, mocosa- Dijo sonrientemente el joven Amonn.
-¿Hm? ¿Recompensa?- Repitió Lucia con confusión.
-...Ah... -Liberaba un cansado suspirar un sonriente joven miembro de Ouroboros- ...No se relajen únicamente porque me derrotaron, mocosos. Aunque yo no este, los zombis dispersos en está ciudad de porquería no desaparecerán-
-¡...!- Mostraron un amplio shock un total de tres pequeños jóvenes magos de 14 años de edad.
-Devlin Devilian. Ni los muertos vivientes que levanto mi "Necromancia" ni el hechizo que mantiene encerrada a la ciudad. Ninguno de los dos se ira hasta que no acaben con ese imbécil creído- Decía tanto sonriente como seriamente un joven hombre de unos largos, desordenados y puntiagudos cabellos grises.
-¡¿Q...?! ¡¿Con Devlin dijiste?!- Reaccionaba la pequeña joven Talian una notable estupefacción.
-Hasta nunca, malditos mocosos... -Hablo ligeramente sonriente un joven demonio de los libros de Zeref- ...Ustedes derrotaron al grandioso Arioc Amonn-sama. Más les vale no morir o sí no dañaran mi reputación...-
-¡Espera un momento, por favor...! -Hablaba la pequeña joven Dragneel- ... ¡¿Qué significa lo que dijiste?! ¡¿Por qué tú no poder no desaparecerá hasta que...?!-
-...Suerte-
Al momento de haber dicho aquella última palabra con un tranquilo tono y una leve sonrisa en sus labios; un cierto ser creado por el fallecido hombre apodado como "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan" poseía cada parte de su larga cabellera de un color gris, todo su único ojo amarillento, sus destrozados jeans rojizos, cada centímetro de su delgado cuerpo llenó de una incontable cantidad de diferentes pero todas igual de graves heridas y que tenía tatuado en todo el centro de su zona pectoral la marca de Ouroboros, literalmente cada aspecto de su persona, tornada de un color negro tan profundo como el carbón y decorado por un gran número de grietas que estaban conectadas entre sí.
Todo con tal de en el siguiente segundo desmoronarse parte por parte como sí de arcilla estuviera hecho y para que instantáneamente después cada uno de aquellos trozos de distintos tamaños se convirtiera por completo en una incalculable cantidad de cenizas que se dispersaron por completo por los aires gracias a las brisas del viento y hasta de una eventual manera desaparecer ante cualquier vista. Ese fue el modo en que el demonio de los libros de Zeref conocido como Arioc Amonn desapareció de esa escena llevada a cabo en una realmente destruida área al sur de la Ciudad de Crocus.
Algo que observaron con una indudable claridad y con unas miradas decoradas con unos amplios sentimientos de sorpresa y confusión ante las últimas palabras que había dicho aquel ser que había sido su enemigo aquellos tres pequeños jóvenes magos de unos 14 años de edad que eran poseedores de unos heridos y sumamente cansados cuerpos, que estaban tirados de rodillas sobre un suelo arrasado y eran conocidos respectivamente como Roku Nirvit, Lucia Dragneel y Dana Talian.
-¿T-Todo su cuerpo desapareció? Obviamente esa no es forma en la que perece un humano. ¿Qué era ese tipo al final de cuentas? ¿Realmente era un demonio como decía? ¿Cómo Serena? Maldición. Tantas preguntas y nadie quién las conteste- Pensó un tanto serio como sorprendido Roku.
-¿Los zombis no desaparecerán incluso sí él no está? ¿No hasta que derrotemos a Devlin-san? ¿Será cierto lo que dijo?- Se preguntaba una intrigada Lucia.
-Hmm... -Se mostraba el pequeño joven Nirvit pensativo- ...Quién sabe. Para averiguarlo, no tenemos más opción que esperar a recuperarnos un poco para ir a caminar por las calles y ver sí todavía esos seres repugnantes siguen arrasando la ciudad. Aunque puede que sea verdad. No veo el motivo para que ese sujeto nos dijera tal mentira. Lo que me preguntó es, sí él era el usuario de la "Necromancia", ¿Por qué debemos acabar con Devlin para que los muertos vivientes que él levanto se desvanezcan?-
-¿Por qué te preguntas eso? Lo que ese tipo dijo obviamente es mentira. Es decir, ¿Por qué tendríamos que acabar con uno de mis compañeros para terminar con todo esté caos que empezaron los de Ouroboros? No tiene nada de sentido- Decía Dana con su usual inexpresión.
-¡...!- Enseñaron un par de pequeños jóvenes magos de Fairy Tail cierto nerviosismo para luego mirarse entre sí con un cierto entristecer.
-¿Hm? ¿Qué pasa con esas caras? Ustedes... ¿Saben algo? Sí es así, hablen. ¿En qué manera es posible que aquel egocéntrico de Devlin tenga que ver con toda está caótica situación?- Preguntaba una seria e intrigada pequeña joven Talian.
-¿Se lo dices tú o yo?- Preguntó el pequeño joven Nirvit con leve seriedad.
-Hmm...Dana, sé que lo que te voy a decir puede parecer difícil de creer, pero es información que vino de la maestra de mi gremio. Escúchame bien, por favor- Decía la pequeña joven Dragneel seriamente.
-¿Eh?- Se mostraba una pequeña joven maga de Golden Lion confusa.
...Mientras tanto...
-¿Hm?-
Aquel pequeño sentimiento de confusión no pertenecía a nadie más ni menos que a una hermosa joven que aparentaba como unos 19 años de edad y se encontraba en medio de un veloz correr a través de una solitaria calle al norte de esa sumamente amplia ciudad que estaba encerrada en un hechizo conjunto nombrado como "Punto de Desaparición", es decir, la Ciudad de Crocus. Fue una confusión que nació en cuanto ella alzo ligeramente su mirada y pudo notar como volvió a disminuirse de un leve modo tanto la profundidad de los anochecidos cielos como la densidad de la niebla que formaban a la dimensión fuera del espacio y tiempo que aprisionaba a la dañada ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".
Más específicamente hablando; se trataba de una joven que en realidad era una demonio de los libros de Zeref y que poseía tanto una bella larga cabellera de color negro como unos preciosos ojos de color café y mantenía su cuerpo de figura voluptuosa y curvilínea vestido con una camisa blanca sin mangas, una corta falda azul encima de unos cortos pantaloncillos grises y unas femeninas sandalias de color marrón y como no mencionar que en la mano derecha de esta se encontraba grabada en color rosado la marca de Fairy Tail.
-¿El cielo y esa niebla alrededor de la ciudad volvieron a hacerse menos densas?... -Pensaba Serena durante su correr- ...Creo que eso significa que la gente de Ouroboros está siendo derrotada y la magia que encierra a Crocus está cada vez más cerca de disiparse, o eso espero que sea. Todos esos temblores y brillos que he visto en distintas partes de la ciudad deben ser los demás combatiendo contra ellos. Hmm...Espero que todos estén bien...-
Durante el formular de palabras dentro de su mente, aquella joven Etherias continuo su correr por una calle de suelos de concreto e esto acabó llevándola a ella a una amplia zona rural al norte de la Ciudad de Crocus. Una zona rural llena de un notable daño, cosas como unos suelos fragmentados y los edificios a su alrededor destruidos así como los árboles y fuentes de agua que la decoraban, posiblemente debido a la batalla real que fue el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 y que se llevó a cabo en esa ciudad que era la capital del Reino de Fiore.
-...Sobre todo, ese imprudente de Tsuna... - Continuaba Serena su pensar mientras detenía su correr e observaba sus alrededores -...Aunque en su caso, más que meterse en un problema, espero que él no se vuelva un problema. Pero en está situación tan caótica, eso puede ser algo bueno. Aunque debe estar junto a Ashe, así que sí hace algo demasiado estúpido, él debería detene...Esperen un momento, ¿Qué estoy diciendo? Sí esos dos son iguales. Sí uno comete una estupidez, es muy probable que el otro lo apoye por completo. Dicen que un incendio puede apagar a otro incendio, en el caso de esos dos, ellos se combinarían y causarían una destrucción mayor. Jeje...Cielos, cielos. ¿Qué estoy pensando en estos momentos? Debo mantenerme concentrada y encontrar a los otros de Ouroboros para así terminar está pesadilla lo antes posible. Pero aunque me siga diciendo eso, realmente no puedo evitar preocuparme. Y no solo por los de Fairy Tail. Me preguntó sí Emma estará bi...-
-Vaya, vaya, vaya...-
-¡...!- Mostraba la joven Axel un notable sorprender.
-... ¿Qué tenemos aquí?...-
-¡E-Esa voz...!- Pensó una impactada joven miembro de Fairy Tail.
-...Esto no me lo esperaba...-
Dirigiendo su mirada de ojos cafés decorados tanto con seriedad así como con sorprender y ligero nerviosismo en la dirección en la que parecía provenir aquella voz femenina que sin duda alguna le resultaba conocida a sus oídos, una joven de una lisa y larga cabellera negra pudo observar como a unos cuantos metros en frente de su posición en esa dañada zona rural se presentaba nada más ni nada menos que una borrosa e oscura silueta humanoide. Una silueta humanoide que parecía estar en medio de un tranquilo caminar, y que gracias a eso, poco a poco se iba aclarando.
Paso a paso sobre unos suelos de concreto fragmentados de una leve manera, esa silueta de forma humana en verdad se volvía cada más clara y menos oscura, y tras haberse detenido su tranquilo avanzar a unos metros en frente de una joven que era en realidad un demonio de los libros, está se reveló como una joven que aparentaba unos 17 años de edad. Una joven que utilizaba hábilmente la larga lengua de forma serpentea que salía de su boca en medio de un sonreír de leve tamaño pero de una notable malicia para limpiar la pequeña mancha de sangre humana que decoraba su mejilla izquierda.
Siendo más específicos; se trató de una joven de mediana estatura que poseía un cabello negro que llegaba hasta su espalda y tenía unos bordes puntiagudos, que tenía unos ojos de profundo y algo brilloso color rojo de los cuales uno era cubierto por unos cuantos mechones de su cabellera, que mostraba una sonrisa que emitía una cierta "locura" como se mencionó antes; que vestía su ligeramente voluptuoso cuerpo con un vestido blanco con volantes, mangas largas y que le llegaba hasta sus rodillas e unas negras sandalias, y que presentaba en su mano izquierda la marca roja de Ouroboros. También podría describirse a esta joven como la que mostró en el primer combate del segundo día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 una poderosa y variada magia oscura así como una maniaca personalidad.
-... ¿Se podría saber qué haces fuera de tú jaula...?- Preguntaba una ligera y maliciosamente sonriente Amaia.
-Amaia...- Nombraba Serena tanto seria como ligeramente temerosa y preocupada.
-¿...Mi querido manjar raro?-
...Una vez más se encuentran...Dos demonios de los libros de Zeref frente a frente...
Continuara...
