Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Cuarto Arco: Los Juegos
Capítulo 49/173: ¡Demonio Contra Demonio!
Con tal de detener lo antes posible aquel vasto caos que invadía a la Ciudad de Crocus; tanto Roku Nirvit y Lucia Dragneel de Fairy Tail como Dana Talian de Golden Lion se enfrentaban contra el miembro de Ouroboros e usuario del poder de la "Necromancia", Arioc Amonn. Aunque aquellos pequeños jóvenes magos sufrieron ante aquel enemigo por esa habilidad suya para controlar a los muertos, al demostrar unos nuevos poderes y un gran trabajo en equipo, ellos fueron capaces de llevarse la victoria en ese feroz combate.
Pero antes de su perecer; aquel derrotado demonio de los libros de Zeref reveló como ni los zombis que él había invocado con su maldición ni la dimensión nombrada como "Punto de Desaparición" que tenía encerrada a Crocus no desaparecerían hasta que, por alguna razón desconocida, ya no estuviera aquel joven mago de Clase S de Golden Lion que todo el tiempo fue partidario de Ouroboros y un Devil Slayer de Ocho Atributos, Devlin Devilian. Y durante aquella revelación, en otra parte de esa destruida ciudad, la joven Etherias perteneciente a Fairy Tail se había encontrado nuevamente con la responsable de su anterior secuestrar...
...Continuación...
-... ¿Se podría saber qué haces fuera de tú jaula...?-
La responsable de ese preguntar se trataba de una de las dos presentes en una dañada área rural posicionada al norte de la Ciudad de Crocus. Una Ciudad de Crocus que seguía encerrada en una dimensión fuera del espacio y tiempo nombrada como "Punto de Desaparición", la cual estaba basada en un anochecido cielo decorado con unas cuantas estrellas y unas grandes cantidades de densa niebla cubriendo totalmente sus afueras.
Siendo más específicos; se trató de una joven de mediana estatura que aparentaba como unos 17 años de edad y poseía un cabello negro que llegaba hasta su espalda y tenía unos bordes puntiagudos, que tenía unos ojos de profundo y algo brilloso color rojo de los cuales uno era cubierto por unos cuantos mechones de su cabellera, que mostraba una pequeña sonrisa que emitía una cierta "locura" y por donde sacaba de una leve manera su larga lengua de forma serpentea; que vestía su ligeramente voluptuoso cuerpo con un vestido blanco con volantes, mangas largas y que le llegaba hasta sus rodillas e unas negras sandalias, y que presentaba en su mano izquierda la marca roja de Ouroboros.
Mientras la otra presente en ese escena se trataba de una joven que en realidad era una demonio de los libros de Zeref al igual que la antes descrita, que aparentaba unos 19 años de edad y que poseía tanto una bella larga cabellera de color negro como unos preciosos ojos de color café y mantenía su cuerpo de figura voluptuosa y curvilínea vestido con una camisa blanca sin mangas, una corta falda azul encima de unos cortos pantaloncillos grises y unas femeninas sandalias de color marrón y como no mencionar que en la mano derecha de esta se encontraba grabada en color rosado la marca de Fairy Tail.
-¿...Mi querido manjar raro?- Preguntaba una ligera y maliciosamente sonriente Amaia.
-Amaia...- Nombraba Serena tanto seria como ligeramente temerosa y preocupada.
-...- Se mantuvieron en momentáneo silencio aquellos dos jóvenes Etherias mientras se observaban mutuamente.
-¿Y? ¿Cómo rayos llegaste aquí? La jaula donde te encerré sin duda alguna negaba tus poderes de Etherias, y dudo mucho que yo haya olvidado ponerle llave. Entonces, ¿Cómo?- Preguntó la joven Jiwe sin quitar esa pequeña pero maliciosa sonrisa de su rostro.
-M-Mis compañeros de Fairy Tail me encontraron y nos liberaron a mí y a Ashe- Contestaba la joven Axel con una leve seriedad y nerviosismo.
-¿Tus compañeros? ¿En serio? ¿Ellos realmente encontraron mi escondite a las afueras de Crocus? Vaya, vaya. Parece que los subestimes. Voy a suponer que ellos también son los responsables de que mis mascotas no estén aquí conmigo, ¿No?- Decía la levemente sonriente joven miembro de Ouroboros.
-¿Eh? ¿Tus mascotas?- Repetía con ligera confusión la joven miembro de Fairy Tail.
-Así es... -Hablaba la joven de largos cabellos negros con bordes puntiagudos- ...Ese edificio donde te deje a ti y al chico pájaro de Golden Lion estaba hechizado para que cuando el "Punto de Desaparición", es decir, está dimensión que mantiene encerrada a la ciudad y a sus habitantes fuera levantada, cada una de mis lindas mascotas fuera tele-transportada aquí para que me ayudaran a devorar todo el ganado humano que hay por ahí. Después de todo, yo quería guardar espacio en mi estómago para aquel postre que iba a comer para celebrar el éxito de los planes de Ouroboros, es decir, para ti. Pero a pesar de todo lo que he caminado, no he visto a ninguna de ellas. ¿Me explicas por qué?-
-Tú misma lo dijiste antes. Mis compañeros son los responsables. Se encargaron de todos ellos mientras se dirigían a rescatarme. De seguro no fue su primera opción, pero se interpusieron en su camino- Respondió seriamente la joven de unos largos y lisos cabellos negros.
-¿Se encargaron de todos? ¿De ese número que superaba los cien? ¿De verdad? Whoa. Y la gente dice que nosotros, los demonios de los libros de Zeref, somos los monstruos- Comentaba la ligeramente sonriente joven usuaria de magia oscura.
-Nosotros, ¿Eh?...Eso significa que tú también eres un demonio de los libros de Zeref al igual que esas criaturas con las que me mandaste a secuestrar...al igual que yo, ¿No, Amaia?- Preguntó con seria actitud la joven usuaria de la "Maldición del Caos".
-Jejeje... -Reía levemente Amaia mientras su larga lengua serpentea pasaba por sus labios en medio de un pequeño pero malicioso sonreír- ... ¿Apenas te das cuenta? Y eso que nosotros nos percatamos instantáneamente de tú verdadera identidad al simple momento de verte participar en serio en ese estúpido festival de Ishgal. Así es. Yo...No, todos los miembros de Ouroboros que conformaron el equipo que participo en esa cosa de los Grandes Juegos Mágicos son Etherias. Somos demonios de los libros de Zeref al igual que tú-
-...- Se mantuvo Serena en silencio mientras sus ojos cafés mostraban cierta seriedad.
En el siguiente segundo después de que esas últimas palabras fueran liberadas, un momentáneo silencio así como unas cuantas ligeras ráfagas de viento invadieron a esa escena llevada a cabo en una dañada zona rural al norte de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente". Pero aunque sus largas cabelleras de un color negro eran levemente agitadas, no dejaban de mirarse mutuamente, esas seres creadas a partir del "Ether" por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan". Es decir, Etherias. O también conocidas como demonios de los libros de Zeref.
-¿T-Todos...?...Y esas criaturas maniáticas de un ojo que tú llamas "mascotas"... ¿Cómo rayos es posible que existan tanto etherias sí Zeref ya no está?- Preguntó una intrigada Serena.
-¿Otra vez con eso? Te dije antes que es irónico que tú me hagas esa pregunta, ¿No?- Decía Amaia ligera pero maliciosamente sonriente.
-Responde, por favor. ¿Cómo...?- Insistía la joven Axel seriamente.
-Bueno, supongo que podría contártelo. Pero, solo sí tú hablas primero. No eres la única con curiosidad aquí. Dime. ¿Cómo es que tú...?- Preguntó intrigada pero aún levemente sonriente la joven Jiwe.
-...- La joven miembro de Fairy Tail arrugo ligeramente su seria mirada -...Yo...Yo soy uno de los demonios que Zeref utilizo como parte de su ejército en la Gran Guerra Mágica de 20 años atrás. Un demonio de clase baja. Un simple soldado de miles. No era muy distinto a esos seres de un ojo con los que me mandaste a secuestrar. Pero, por razones demasiado complicadas para explicar aquí, sufrí una mutación. Una mutación que no solo me dejo seguir existiendo a pesar de que Zeref ya no existía; sino que además me dio inteligencia, que me permitió adoptar apariencia humana y crecer como si fuera una. Actualmente tengo 19 años. Eso es todo-
-¿Una mutación, dices...? Eso suena difícil de creer, pero no veo para que me mentirías. De acuerdo. Te creeré. De hecho, ese origen tuyo realmente aumenta tú valor para mí. Un etherias mutado, ¿Eh?...Tú sabor en verdad debe ser especial. Jejeje- Hablo la joven miembro de Ouroboros entre unas leves pero macabras risas.
-Está tipa... -Pensó con cierto disgustar la joven de una larga y lisa cabellera negra para luego decir con seriedad- ...B-Bien. Yo ya hable. Ahora es tú turno. Responde. ¿Cómo es que todavía hay tantos demonios de los libros de Zeref como tú y tus compañeros de Ouroboros?-
-Ya lo sé, ya lo sé. Te daré la explicación que tanto quieres, pero antes de eso, debo preguntarte. ¿Sabes lo que son los "Spriggan 12"?- Preguntó aquella levemente sonriente joven de largos cabellos negros con bordes puntiagudos.
-¿Spriggan 12?- Repitió Serena con ligera confusión.
FLASHBACK
...Un par de días atrás...
-...Los "Spriggan 12" eran el grupo de magos más fuertes del Imperio Alvarez. Los doce escudos del Emperador Spriggan. Eran la guardia personal de Zeref. Brandish pertenecía a ese grupo...- Le explicaba Happy a los jóvenes magos de Fairy Tail que acababan de conocer a la apodada como "Destructora de Naciones".
FIN DEL FLASHBACK
-Eran los magos más fuertes del Imperio Alvarez hace 20 años atrás. Brandish-san...La maestra de Golden Lion pertenecía a ese grupo, ¿No?- Contestaba Serena tanto seria como confusa.
-Estás bien informada. Entonces, eso hace esto más rápido. Así es. Los "Spriggan 12" eran los magos más fuerte del Imperio Alvarez en su era dorada. Eran los doce escudos del Emperador Spriggan, nuestro creador. Y uno de sus miembros era un tipo llamado Larcade, un demonio de los libros de Zeref al igual que nosotras- Dijo la ligera pero maliciosamente sonriente Amaia.
-¿Larcade?...Sí recuerdo bien, ese es quién dijo la Maestra que los tiene encerrados a ella y a los demás miembros del gremio en el Domus Flau. ¿Está hablando de esa misma persona?- Pensó intrigada la joven Axel.
-Veras, por unos ciertos eventos que ocurrieron en esa tal Gran Guerra Mágico de hace 20 años atrás... -Hablaba la joven Jiwe- ...Larcade se creyó muerto cuando en realidad había acabado en uno de los viejos laboratorios clandestinos de Zeref. Un laboratorio en donde se encontraban los primeros libros de demonios que Zeref había creado. Los prototipos de todos los demás etherias que existieron, incluido el famoso E.N.D. Pero al igual que cualquier prototipo, esos libros tenían fallas e estaban incompletos. Aunque curiosamente, esas imperfecciones fueron los que le permitieron a algunos de esos libros seguir existiendo a pesar de que Zeref ya no estaba-
-...- Se mantenía la joven miembro de Fairy Tail en serio silencio.
-Y para vengarse tanto de Ishgal por la muerte de Zeref como del Imperio Alvarez por haberse convertido en algo distinto a lo que había creado el "Emperador Spriggan", Larcade ideo un plan para nuevamente hacer estallar la guerra entre ambos continentes. Pero no era algo que ese tipo pudiera hacer solo. Necesitaba aliados. Por eso él hizo lo que pudo para reparar y terminar el trabajo fallido e inconcluso de Zeref y eventualmente logro que los etherias en aquel laboratorio donde estaba obtuvieran forma física- Explico la joven miembro de Ouroboros.
-¿Esos son ustedes los de Ouroboros? ¿Etherias creados por Zeref y terminados por ese tal Larcade?- Preguntó seriamente la joven de unos lisos y largos cabellos negros.
-Así es... - Hablo la joven de unos largos cabellos negros con bordes puntiagudos -...Y con tal de obtener información de las cosas que ocurrían en Alakitasia así como para conseguir algo de diversión en vez de quedarnos siempre en ese laboratorio clandestino como hacía Larcade; yo y los otros etherias decidimos unirnos a un gremio. Un gremio al que no le interesara ni un poco nuestro pasado y que no tuviera problemas con nuestras...peculiares personalidades ni los asuntos que estas causaban. Y el ganador fue uno de los pocos gremios oscuros que se volvieron legales antes de que el Imperio Alvarez se volviera débil e aburrido y los expulsara de sus territorios. Es decir, Ouroboros. Debo decir que fue una mejor idea de lo que esperaba. Después de todo, fue gracias a que nos unimos a un gremio que nos enteramos de ese estúpido torneo que realizaría Ishgal y que invitarían magos de nuestro continente para que participaran. ¿Qué otro momento sería más perfecto para llevar a cabo nuestros planes que ese? Jejeje...Bueno, supongo que eso es todo. ¿Complacida, mi querido manjar?-
-Hmm...Creer que realmente había más demonio de los libros de Zeref aparte de mí...- Comentaba una seria joven usuaria de la "Maldición del Caos".
-¿Hm? ¿Qué pasa? ¿Aliviada al saber que no eres la única monstruo en esté mundo infestado de humanos?- Preguntó con una pequeña pero maliciosa sonrisa la joven usuaria de magia oscura.
-...- Se mantuvo la joven Axel en silencio mientras arrugaba su seria mirada con cierto disgustar.
-Pero, lo lamento por ti. Aunque me ruegues de rodillas y con lágrimas en los ojos, "Quiero unirme a Ouroboros donde hay monstruos iguales a mí a diferencia de Fairy Tail", no pienso hacerte caso. Ya te lo he dicho antes, ¿No? Tú único destino es mi estómago- Decía la joven Jiwe ligeramente sonriente.
-¿Unirme a ustedes? Que broma más mala. Ustedes los de Ouroboros y yo seremos todos demonios de los libros de Zeref, pero no somos para nada iguales. Yo vine aquí a detener lo que ustedes le están haciendo a esta hermosa ciudad y a sus habitantes. Además, creo que ahora está definitivamente claro que tú eres la única culpable de lo que le ocurrió a Ryos y a Sonia, ¿Verdad?- Dijo seriamente la joven miembro de Fairy Tail.
-¿Hm? ¿Ryos y Sonia...? -Hablaba la joven miembro de Ouroboros- ...Ah, es cierto, es cierto. Hablas de lo mismo de lo que Tsuna y tú me acusaron unos días atrás, ¿No? Sobre como unos miembros de su gremio fueron apaleados por una criatura de ojos rojos. Bueno, nuestros planes ya están en marcha. Supongo que no tiene sentido alguno seguir cubriendo nuestros traseros...Sí, así es. Yo fui esa criatura de ojos rojos con la que lucharon esos chicos en un callejón en el día de la ronda preliminar de los Grandes Juegos Mágicos-
-¡Lo sabía...Con que tú los atacaste...!- Hablo tanto seria como con cierta ira la joven de unos lisos y largos cabellos negros.
-¿Atacarlos? No, no. Solamente me defendí. Esos dos llegaron de repente al lugar donde yo estaba cenando tan tranquilamente y se abalanzaron contra mí. Sí que fueron groseros. Tienen suerte que solo devore su poder mágico hasta el punto de dejarlos inconscientes para que así dejaran de molestarme- Respondió tan ligera pero maliciosamente sonriente como siempre la joven de largos cabellos negros con bordes puntiagudos.
-¿Eh? ¿Devoro su poder mágico?- Pensó la joven Axel confundida.
-Quería matar a esos mocosos por haber interrumpido mi comida, pero sabía que la desaparición de los miembros de un gremio podría afectar de alguna manera esos tales Grandes Juegos Mágicos y eso obviamente a su vez afectaría nuestros planes... -Continuo hablando la joven Jiwe- ...Por eso solo me límite a irme después de haber terminado mis asuntos con los vagabundos que fueron mi cena aquel día. Pero lo diré de nuevo. Ya no hay necesidad de seguir siendo sutiles. Ahora que los planes de Ouroboros por fin comenzaron, puedo comer a todos los que he querido comer desde que empezó ese ridículo torneo de Ishgal. Esos tipos de Fairy Tail que interrumpieron mi comida y la maldita tipa de la magia de barreras de Mermaid Heels...Todos ellos acabaran en mi estómago. ¿No habrás visto alguno de ellos de casualidad?-
-Lastimaste a mis compañeros una vez, y buscas hacerlo de nuevo... - Una seria Serena apretaba sus puños con cierta fuerza -...No pienso perdonártelo ni tampoco permitírtelo. Fairy Tail es mi familia. No soy una lunática de las peleas como Tsuna, pero aún así te haré pagar por lo que hiciste. Prepárate, Amaia-
-¿Hm? ¿Compañeros? ¿Familia?... - Amaia volvió a pasar su larga lengua serpentea por sus labios en medio de un pequeño pero malicioso sonreír -...Nunca pensé que escucharía a un etherias decir tales palabras. Bueno, no importa. Como dije antes. Lo que me interesa es tú carne, no tú mentalidad. Y hablando de carne, creo que mi estómago por fin digirió bien esos últimos humanos que comí antes de encontrarte. Ya vuelve a estar vacío. Por lo tanto...-
Durante ese hablar suyo; esa joven demonio de los libros de Zeref perteneciente al gremio proveniente del Imperio Alvarez, Ouroboros, pasó a cerrar sus ojos de color rojo brilloso y luego los volvió a abrir en el siguiente segundo que llegó a esa escena llevada a cabo en una ligeramente destruida área rural al norte de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".
Los abrió de un modo tan amplio que ella levanto momentáneamente los mechones de cabello que cubrían uno de sus dos globos oculares y así enseño claramente tanto la forma bestial que adquirieron sus ojos así como el drástico aumentar de la "locura" que emitían estos. Todo al mismo tiempo en que ella incrementaba el tamaño de su maliciosa sonrisa hasta el punto en que ambos lados alcanzaban sus mejillas y se notaban un gran número de dientes de sumo filo.
-¡...Es hora de comer!- Exclamaba Amaia ampliamente sonriente y maniática.
-¡...!- Reaccionaba Serena con cierto sorprender e asustar.
-¡Jejejeje!-
Tras haber liberado unas risas que transmitían la misma locura y malicia que su mirada y sonrisa e habiendo aumentado la firmeza del pisar de sus pies vestidos con unas simples sandalias negras hasta el punto en que los suelos de concreto debajo de ellos se vieron decorados con unas cuantas pero notables grietas, la joven usuaria de magia oscura presente en esa escena pasó a impulsarse en dirección a su enemiga con una rapidez tan grande que le permitió convertir los varios metros que la separaban de está en centímetros en cuestión de un solo segundo.
Pero haciendo uso de toda la velocidad e agilidad que pudo sacar de su cuerpo que todavía no había entrado ni completa ni parcialmente en aquel estado conocido como "Forma Etherias", una tanto seria como levemente nerviosa y temerosa joven usuaria de la "Maldición del Caos" acabó dando un amplio salto en dirección a la derecha. Un salto que no solo la hizo caer y rodar con ligera brutalidad por unos suelos de concreto hasta eventualmente quedar tirada de frente en estos, sino que también le permitió evitar la fuerte mordida que su enemiga intento ejecutarle con aquellos sumamente afilados dientes que decoraban su boca en medio de un gran sonreír.
-Oh- Vocalizaba con cierto impresionar una sonriente Amaia mientras apuntaba su mirada en la dirección donde ahora estaba su enemiga.
-¡¿Trato de morderme?! ¡En serio... ¿En serio quiere comerme?! ¡Está tipa...Algo me dice que se hubiera llevado fastástico con Blue de Spriggan Tail...!- Pensaba una seria Serena mientras se ponía de pie.
-¡Jejeje...! -Reía ligeramente una maniáticamente sonriente joven Jiwe- ... ¡En verdad que quería guardarte como el postre para celebrar el éxito de los planes de Ouroboros, pero no resisto más! ¡Tenerte en frente de mí cuando mi estómago esta tan vacío...! ¡Jejeje! ¡Déjame probarte de una vez, mi querido manjar raro!-
-¡Tch...!- Rechisto la joven Axel con frustrar.
Volviendo a aumentar las grietas que decoraban el pavimentado terreno de aquella zona rural con la firmeza de sus pisadas y una vez impulsándose en la dirección en la que se encontraba su enemiga con una sorprendente potencia, la joven Jiwe de nuevo redujo a centímetros la distancia que la separaba de está e inmediatamente después pasó a usar tanto su boca en medio de un maniático sonreír de un amplio tamaño así como los afilados dientes en su interior para lanzarle una tras otra a la joven Axel unas mordidas que hacían resonar en los aires un notable sonido debido a su gran fuerza.
Pero dando un ligero salto en dirección hacia atrás con toda la rapidez e agilidad que su persona pudo sacar, una tanto seria como nerviosa joven miembro de Fairy Tail lograba evitar por una realmente corta distancia la poderosa mordedura de una maniáticamente sonriente joven miembro de Ouroboros, quién en la siguiente fracción de nanosegundo volvió a lanzar aquel mismo ataque e así obligar a su enemiga a repetir su acción antes descrita. Una escena que se repitió numerosas veces en los siguientes segundos.
-¡Jejeje! ¡Morder, morder! ¡Deja que te muerda!- Hablaba felizmente Amaia mientras avanzaba hacia su enemiga y lanzaba varias mordidas.
-¡Rayos...! -Pensaba una frustrada Serena durante su veloz e ágil retroceder- ¡...La juzgue mal! ¡Creí que ella se especializaba en ataques a distancia por su combate contra Kagura en el segundo día de los Grandes Juegos Mágicos y por eso tendría tiempo para transformarme, pero parece que en realidad es una peleadora cercana! ¡Ahora que lo pienso, es algo obvio! ¡Ella no mostraría sus verdaderas habilidades en algo que calificaba como una "tontería"! ¡Maldición! ¡Sí tan solo pudiera alejarme de ella por unos segundos, al menos podría transformarme parcialmente! ¡Pero... ¿Cómo logro eso?...!-
Después de aquellos tanto serios como nerviosos y frustrados pensamientos suyos así como tras haber dado otro de los veloces e agiles saltos en dirección hacia atrás que le permitían esquivar por centímetros los constantes mordiscos de gran poderío que le lanzaba su enemiga, una joven de unos largos y lisos cabellos negros se agacho ligera y momentáneamente para que su mano derecha lograra sujetar una pequeña piedra que residía en una parte de los dañados suelos de concreto de esa escena. Una piedra que ella de inmediato lanzo con toda la fuerza que pudo sacar su extremidad superior derecha en ninguna otra dirección más que al rostro de la maniáticamente sonriente joven de largos y puntiagudos cabellos negros presente en frente de su posición.
Pero una vez más abriendo notablemente esa boca suya en medio de un amplio sonreír que transmitía una profunda locura y luego cerrándola con una cierta fuerza y rapidez; la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a un gremio del Imperio Alvarez hizo que los sumamente afilados dientes que residían en el interior de está destrozaran aquella pequeña piedra que su enemiga le había lanzado en un incontable número de pedazos tan pequeños que era imposible para una vista normal encontrarlos. Un hecho que sin duda alguna decoro con sorprender los ojos cafés de la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente al gremio protagonista de esté longevo relato.
-¡Jejejeje! ¡Los minerales son buenos para el cuerpo, pero sin duda la carne es lo mejor! ¡No me tires piedras y ya deja que te pruebe! ¡Jejeje!- Hablaba entre risas una Amaia maniáticamente sonriente.
-¡¿Q...?! -Pensaba una sorprendida Serena- ¡¿Destrozo la piedra de un mordisco?! ¡¿Es que es una Dragon Slayer o algo así?! ¡R-Rayos! ¡En cualquier caso, ¿Qué tal esto...?!-
De nuevo utilizando toda la habilidad física que pudo sacar de su cuerpo todavía en su estado humano; la joven usuaria de la "Maldición del Caos" dio un rápido saltar en dirección hacia atrás que la alejo unos cuantos metros de su enemiga a diferencia de todos los saltos anteriores e instantáneamente después ella dio un leve salto hacia la derecha con tal de ocultarse detrás de un alto y grueso árbol que decoraba a aquella ligeramente dañada área rural al norte de la Ciudad de Crocus.
Pero impulsándose potentemente en la dirección donde se encontraba su enemiga y una vez más abriendo de una amplia manera su maniáticamente sonriente boca con tal de luego cerrarla con un notable poderío, la joven que demostró su uso de magia oscura en el primer combate del segundo día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 terminó implementándole un mordisco a aquel árbol que se interponía entre ella y su llamado "Manjar Raro". Un poderoso mordisco que en menos de una fracción de segundo acabó partiendo por la mitad a esa alta y gruesa figura de madera e hojas.
-¡¿Q-Qué...?! -Pensó Serena asombrada- ¡... ¿Incluso fue capaz de destrozar de una sola mordida un árbol tan grande como ese?! ¡¿Qué rayos pasa con la boca de está tipa?! ¡Sí parece que todavía no ha entrado en su "Forma Etherias"! ¡Pero al menos, ahora...!-
-¿Eh?- Mostró Amaia un ligero confundir.
Aquel pequeño sentimiento de confusión que invadió a la joven Jiwe se debió a que ella fue capaz de observar con sus ojos rojos como la parte superior de ese árbol que su mordida acababa de partir en dos se había balanceado en su dirección y estaba a unos segundos y centímetros de caer sobre su posición. Un hecho que la obligo a dar un amplio salto en dirección hacia atrás con tal de que aquel alto y grueso tronco cayera sobre unos fragmentados suelos de concreto en vez de sobre ella, y que por ende, la hizo alejarse varios metros de la joven Axel.
-¡Tch...!- Rechisto Amaia sus dientes con frustrar mientras aterrizaba perfectamente de pie sobre unos pavimentados suelos.
-¡Se alejó! ¡Ahora!... -Pensó una seria Serena mientras extendía su brazo derecho hacia su respectivo lado- ¡...Etherias Form: Arm...!-
Habiendo exclamado tanto seria como ferozmente esas últimas palabras; aquella joven miembro de Fairy Tail provoco que la mayor parte de su brazo derecho se viera cubierto por una ligera pero notable capa de brillantes llamas de un color rosado claro. Unas llamas que solo tardaron un segundo en despejarse e así mostrar como una extremidad superior derecha, a excepción de la zona de su hombro y sin afectar de alguna forma la marca rosada de Fairy Tail tatuada en su mano, habia visto remplazada su piel caucásica con unas duras escamas perfectamente unidas y de profundo color azabache mientras que afiladas garras del mismo color ocupaban el lugar de cada uno de sus cinco dedos.
E apuntando su mirada en dirección a su enemiga; una joven miembro de Ouroboros fue capaz de observar cómo está pasó alzar a una altura superior a su cabeza su brazo derecho inmediatamente después de la transformación de este y como encima de la palma de su mano hizo mágica aparición nada más ni menos que una esfera de un mediano tamaño y formada por unas llamas rosados de un notable brillar. Todo con tal de que está luego gritara con cierta ferocidad...
-¡...Chaos Sphere!-
-¡...!- Afilaba Amaia su mirada con cierta seriedad.
"Esfera del Caos". Luego de haber exclamado aquellas palabras, una joven de una larga y lisa cabellera negra realizo con su demoniaco brazo derecho un movimiento igual al que realizan los jugadores de beisbol al lanzar la pelota con tal de lanzar con una notable potencia esa mediana esfera de llamas rosadas que reposaba sobre su mano en ninguna otra dirección más que a su enemiga posicionada a unos cuantos metros de frente de ella.
Pero impulsándose tanto fuerte como rápidamente con sus manos y pies; la joven de unos largos cabellos negros con bordes puntiagudos terminó implementado un salto tan alto y ancho que no solo le permitió esquivar esa figura de luminosas flamas rosadas que su enemiga le había lanzado, la cual acabó impactando en el terreno pavimentado de concreto donde ella estaba anteriormente posicionada, sino que también terminó pasando por los aires encima de está y de eventual manera aterrizo perfectamente de pie en los bordes del techo de un edificio detrás suyo.
Y de modo instantáneo después de su aterrizaje, con sus pies vestidos con simples sandalias ejerciendo una firmeza tan amplia que lograda decorar con notables grietas el concreto que conformaba el techo de aquel edificio donde estaba, la joven Etherias perteneciente a Ouroboros dio un salto que la impulso potentemente en ninguna otra dirección más que a la espalda de su enemiga al mismo tiempo en que concentraba una cierta fuerza en su pierna derecha.
Pero dándose velozmente la vuelta y poniendo cierta firmeza en su brazo derecho de una escamosa piel azabache al mismo tiempo de colocarlo en frente de su rostro, la joven Etherias perteneciente a Fairy Tail consiguió que fuera el antebrazo de esté quién recibiera el potente rodillazo por parte de la rodilla derecha de su enemiga. Fue un impacto que provoco que una de esas dos seres creadas por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan" fuera empujado unos varios metros hacia atrás, y que por ende, volvía a separar a estás por una leve pero notable distancia.
-¡D-Duele! ¡No solo es rápida y ágil! ¡También tiene una gran fuerza! ¡Sí no hubiera sido por la dureza de mis escamas, ese rodillazo me hubiera roto el brazo...!- Pensó una tanto seria como adolorida Serena mientras afirmaba sus pisadas para detener aquel empujar que le habían implementado.
-Vaya, vaya... -Pensaba una levemente sonriente Amaia tras de nuevo aterrizar de pie en los suelos de concreto de aquella zona rural- ...Mi rodilla está un poco entumecida. Esas escamas negras...Son bastantes duras. Hasta mis dientes podrían tardarse algo más de lo esperado en penetrarlas. Y sí su "Forma Etherias" completa está cubierta de esas escamas, podría ser algo problemático. No puedo dejar que se transforme por completo. Además...-
Durante aquel serio pensar suyo, aquella joven miembro de Ouroboros cambio momentáneamente la dirección de su mirada de ojos rojos de esa joven miembro de Fairy Tail posicionada a unos cuantos metros en frente de ella hacia el área donde había impactado la llamada "Esfera del Caos". Y al hacer esto, ella acababa observando claramente como en una parte del terreno pavimentado de concreto de aquella zona rural donde estaba se presentaba un agujero perfectamente redondo, de un mediano tamaño y de una profundidad desconocida.
-¿...Qué son esas llamas rosadas de antes?... -Pensaba Amaia- ...Se formó un circulo perfecto en el lugar donde impactaron en tan solo un segundo. Y aunque no puedo decir que tan profundo es desde aquí, sí sé que no es poco. ¿Tan calientes eran esas llamas? Pero no huelo el olor de algo quemado en el aire ni tampoco veo marcas de quemadura alrededor. No parece ser como sí el concreto se hubiera calcinado hasta el punto de desaparecer. Entonces, ¿Qué pasó? ¿Acaso el terreno solo se desvaneció al recibir el golpe de ese misterioso fuego? ¿Cuál es exactamente el poder de su maldición?...Bueno, no importa. No es como si fuera a dejarme golpear por ella. En cualquier caso...-
Haciendo regresar a su rostro aquella sonrisa de un amplio tamaño, que enseñaba los afilados colmillos que residían dentro de su boca y que expresaba una clara locura; esa joven de una larga cabellera negra con bordes puntiagudos volvió a fragmentar los suelos de concreto debajo de sus pies con la firmeza de sus pisadas y con tal de en la siguiente fracción de segundo nuevamente impulsarse con una notable potencia en dirección a la joven de unos largos y lisos cabellos negros posicionada a unos cuantos metros en frente de ella.
-¡...Regresemos a la caza!- Exclamaba una maniáticamente sonriente Amaia.
-¡Aquí viene! ¡No dejare que te acerques...!- Pensó una seria Serena para después exclamar -¡...Chaos Wall!-
"Muro del Caos". Exclamando seria y ferozmente aquellas palabras al mismo tiempo en que su bien extendido demoniaco brazo derecho se movía de veloz manera de derecha a izquierda, la joven Axel terminó provocando que del terreno pavimentado de concreto justo en frente de su posición surgiera nada más ni menos que un ancho y alto muro formado por unas tanto densas como brillantes llamas rosadas.
Pero deteniendo su mover hacia adelante a centímetros de tocar esa amplia muralla de unas misteriosas flamas e implementado de inmediato un notablemente rápido y alto salto, la maniáticamente sonriente joven Jiwe no solo terminó pasando por encima de está, sino que luego aterrizo perfectamente de pie en los suelos de concreto a unos pocos metros detrás de su enemiga.
-¡¿Salto sobre el muro...?!- Pensaba una tanto seria como frustrada Serena mientras se daba la vuelta -¡...Rayos...! ¿Eh?-
Aquel ligero sentimiento de confusión que invadía a la joven usuaria de la "Maldición del Caos" se debía a que, al momento luego de haberse dado la vuelta, ella pudo observar de una clara manera con sus ojos cafés como una joven usuaria de magia oscura había desaparecido por completo de la posición en la que debería estar en esa ligeramente dañada área rural al norte de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".
-¿No está...?- Pensó Serena con confundir.
-¡Jejejeje!-
-¡...!- Se mostró la joven Axel ampliamente sorprendida.
Escuchando en sus cercanías una macabra risa por parte de la voz de su enemiga, la joven Etherias perteneciente al gremio protagonista de este longevo relato utilizo sus bien abiertos ojos cafés para observar sus alrededores y así notar como alguien se movía alrededor de su posición en forma de un cuadrado con una velocidad tan amplia que su imagen no parecía ser más que una borrosa silueta. Aunque era bastante probable que se tratara de la joven Etherias perteneciente a un gremio oscuro proveniente del Imperio Alvarez.
-¡Jejejejeje!- Reía Amaia placentera y maniáticamente mientras se movia con suma rapidez alrededor de su oponente.
-¡E-Es demasiado rápida...!- Pensaba una tanto seria como nerviosa Serena -¡...No la veo!...No. Sí lo hago. Su imagen es borrosa, pero puedo verla. Sí tan solo me concentro lo suficiente...Recuérdalo. Aunque tú no querías participar en los Grandes Juegos Mágicos, tus compañeros te hicieron entrenar con ellos en estos últimos meses. Recuerda esos momentos...Así es. Por más rápida que sea está tipa, sí la comparo con Tsuna y los demás... ¡Ella está aquí!-
Instantáneamente después de que aquellas últimas palabras pasaran por su mente, esa seria y determinada joven miembro de Fairy Tail hizo uso de toda la velocidad que su cuerpo pudo sacar para así darse la vuelta e acabar observando con una total claridad por parte de sus ojos cafés como ella se encontraba cara a cara y a centímetros de una maniáticamente sonriente joven miembro de Ouroboros.
Y aunque sus ojos rojos tenían marcado como objetivo la garganta de su enemiga, al momento de nuevamente abrir de amplia manera su boca y después cerrarla con una notable fuerza por parte de sus mandíbulas; aquella joven de unos largos cabellos negros con bordes puntiagudos terminó mordiendo nada más ni menos que el demoniaco brazo derecho de una joven de larga y lisa cabellera negra, quién había puesto esa extremidad suya a propósito en medio del ataque de su enemiga con tal de evitar un daño peor.
Fue una poderosa mordida que hizo que unos cuantos dientes sumamente afilados se clavaran de leve manera en la escamosa piel de un profundo color azabache que conformaba en su mayor parte a una extremidad superior derecha, aunque lo suficiente como para que dé esté surgieran unos cuantos delgados hilos de sangre. Sangre de un peculiar color purpura oscura.
-¡Ah!- Gritaba Serena con notable dolor.
-¿Logró reaccionar a mi velocidad...? Nada mal. Aunque sí de todas formas terminó mordiéndote, de poco sirve- Pensó tranquilamente Amaia mientras la presión de su mordida aumentaba y sus afilados dientes se clavaban cada vez más en el brazo de su enemiga.
-¡M-Maldición! ¡Aléjate!- Exclamaba una tanto seria como adolorida joven Axel.
-¡...!- Mostraba la joven Jiwe cierto sorprender.
Haciendo salir sus sumamente puntiagudos dientes de aquellos pequeños agujeros ensangrentados que su poderosa mordida había implementado en la escamosa piel azabache de una de las dos extremidades superiores de su enemiga y de inmediata manera dando un veloz e amplio salto hacia atrás, la joven que demostró su hábil uso de magia oscura en el primer combate del segundo día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 evito ser tocada por la ligera pero notable capa de llamas rosadas que pasaron a cubrir el demoniaco brazo derecho de la joven usuaria de la "Maldición del Caos".
Y en cuanto una de ellas dos aterrizo perfectamente de pie en el levemente dañado terreno pavimentado de concreto de esa zona rural al norte de la Ciudad de Crocus, aquellas dos jóvenes seres creadas por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan" una vez más se veían separadas por varios metros de distancia, pero sin apartar sus miradas una de la otra.
-Jejeje...- Reía ligeramente Amaia mientras su larga lengua serpentea limpiaba la poca sangre purpura oscuro que había quedado alrededor de su boca en medio de un pequeño sonreír malicioso.
-R-Rayos...Duele... -Hablo una adolorida Serena mientras aquellas llamas rosadas que cubrían su demoniaco y herido brazo derecho se despejaban y ella pensaba- ...Las escamas me salvaron de nuevo. Sí no hubiera sido por su dureza, sin duda ella me hubiera arrancando el brazo de manera instantánea. De hecho, unos segundos más, y creo que lo hubiera logrado. Pero, en serio, ¿Qué pasa con su mordida? ¿Cómo puede ser tan poderosa sí ella sigue en su forma humana? ¿Acaso tendrá relación alguna con su maldición...?-
-Hmm... -La ligera y maliciosamente sonriente joven Jiwe había terminado de limpiar la peculiar sangre alrededor de su boca con su lengua serpentea- ...Que sabor. Es uno que nunca antes había probado antes. Creer que solamente tú sangre le daría tal placer a mis papilas gustativas...Que excitante. Me muero por saber que sabor tendrá un pedazo completo de tú carne...De tus huesos...Ya deja que te muerda de una vez, mi querido manjar. Me estoy desesperando-
-¿Un sabor que nunca antes has probado? ¿Tú manjar raro? No te entiendo. Sí tenías un edificio llenó de demonios de los libros de Zeref como nosotras. ¿Por qué tenías que secuestrarme a mí para saber el sabor de uno? ¿Qué tengo yo de especial?- Preguntaba una seria joven Axel mientras su mano izquierda detenía de leve manera el sangrado de su demoniaco brazo derecho.
-¿Hm?... -Hablaba la levemente sonriente joven miembro de Ouroboros- ...Oye, oye. ¿Qué locuras estás diciendo? ¿Quieres que me coma a mis mascotas? Ni que fuera alguien tan cruel. Además, no es cómo sí tuvieramos un suministro ilimitado de aliados. Sí me comiera únicamente por curiosidad uno de los demonios que tanto les costó despertar, ese maldito de Larcade no dejaría de ser un dolor en el trasero. Pero...Tú eres diferente. Eres un demonio de los libros de Zeref que no tiene ninguna relación con Ouroboros ni con nuestros planes...En otras palabras... ¡Eres alguien que puedo devorar sin preocupación alguna! ¡Hmm! ¡No eres un animal ni humana! ¡Eres un demonio! ¡Un asqueroso demonio como yo! ¡Posees una carne...Una vida que mis dientes nunca antes han probado! ¡Mi estómago me ruge con desesperación que te ponga en su interior lo antes posible! ¡Jejejejeje!-
-...- Una joven miembro de Fairy Tail arrugaba levemente su mirada con disgustar -...Tú...Pero, ¿Cuántas vidas has...? Eres un monstruo-
-¡Obviamente...!- Hablo la maliciosamente sonriente joven de unos largos y puntiagudos cabellos negros -¡...Soy un demonio, después de todo! ¡Causar sufrimiento, desgracia, desesperación y muerte! ¡Esa es mi naturaleza! ¡Una naturaleza que he aceptado a diferencia de ti! ¡La única razón por la cual te parece horrible que yo devore humanos es porque sigues jugando a ser una de ellos! ¡Pero un acto así es complemente normal para un etherias como nosotras! ¡¿Cómo es que no lo entiendes?! ¡Jejejeje!-
-Nuestra naturaleza... -Hablaba la joven de larga y lisa cabellera negra tanto seria como tristemente- ...Puede que tengas razón. Hacer sufrir a otros y traer la muerte...Eso puede ser algo normal para demonios como nosotros...Algo inevitable. Después de todo, mucho antes de unirme a Fairy Tail, yo le hice un daño irreparable a personas que fueron bastantes buenas conmigo y le cause a un amigo un dolor tan profundo que lo hizo tomar un mal camino y cometer muchos errores...Sí yo no hubiera aparecido en su vida, él pudo haber tomado otro camino y podría seguir en esté mundo...Y mientras esta sangre y poderes sigan formando parte de mí, ni siquiera puedo asegurar que algo como eso no volverá a ocurrir...-
-¡Oh...!- Vocalizaba la maliciosamente sonriente joven apodada como "El Demonio de la Gula" -¡...Entonces sí lo entiendes! ¡Jejejeje! ¡Sí! ¡Así es como somos! ¡No es algo por lo que debas lamentarte! ¡Actos como esos son el día a día de demonios de los libros de Zeref como noso...!-
-...Aun así...-
-... ¿Eh?- Reacciono con cierta confusión la joven usuaria de magia oscura.
-¡...Aun así...!- Hablaba la joven usuaria de la "Maldición del Caos" mientras alzaba su mirada y demostraba una tanto seria como determinada mirada -¡...No me rendiré! ¡Ni mi sangre ni mis arrepentimientos del pasado ni mi temor al futuro...Nada de eso controlara mi presente...Mi vida! ¡No más! ¡Yo soy quién yo decido ser! ¡Soy Serena Axel de Fairy Tail! ¡No volveré a hacerle daño a gente buena...A la gente que me importa...A mis compañeros...! ¡A la única persona que tengo planeada lastimar...Es a ti! ¡Por haber herido a mis amigos!-
-...- Se mantuvo la joven miembro de Ouroboros en silencio mientras arrugaba su mirada con leve disgustar.
-...- Se mantenía en silencio una joven miembro de Fairy Tail mientras su seria y feroz mirada era apuntada a su enemiga a unos metros en frente de ella.
-Hmm... -Hablaba la joven Jiwe- ...Dije antes que no me interesaba tú mentalidad, pero esto ya es demasiado serio. Tú en verdad piensas que puedes cambiar lo que eres...Lo que el mundo decidió que eras...Eso va más alla de lo estúpido, oye. Empiezo a pensar que tú cerebro es la única parte de ti que no debería comerme. Podrías tener un tumor en él o algo así. ¿Esos queridos "compañeros" de los que hablas saben al menos lo que eres en realidad?-
-Lo saben. Lo saben y me aceptaron tal como soy sin ningún problema. Es por eso que son mis queridos compañeros- Respondió la joven Axel seriamente.
-¿En serio?... -Hablo una ligeramente sonriente Amaia- ...Parece ser que todos los de Fairy Tail tienen algo mal en la cabeza. ¿Cómo es que no entienden algo tan simple? Al momento de nacer, cada uno recibe su papel en la obra que es la vida. Están los buenos y los malos...Los inocentes y los culpables...Los normales y los anormales...Los que matan y los que deben morir...Los héroes y los monstruos...Ni tú ni nadie más puede cambiar el papel que se te dio. Tratar de hacerlo solo hará que entiendas mucho mejor y dolorosamente lo incambiable que es la realidad...Tal como me ocurrió a mí...-
-¿Eh?- Reaccionaba Serena con leve confusión.
-...¿Hm?...Vaya, vaya... - Una ligeramente sonriente Amaia pasaba a cerrar sus ojos -... ¿Sé puede saber que hago? Ni que fuéramos un terapeuta y su paciente. Esto no es común en mí. Jeje...Simplemente me comportare como el monstruo que soy y...-
Durante su hablar, esa joven de unos largos cabellos negros con bordes puntiagudos lo volvió a hacer. No solo volvió a abrir de un amplio modo sus ojos rojos de una manera que se expresaba claramente su profunda locura y a aumentar el tamaño de su sonrisa hasta el punto en que esta alcanzaba sus mejillas y se notaban sus dientes sumamente afilados, sino que ahora también hacia salir su larga lengua serpentea y liberaba de su boca varios hilos de una densa saliva.
Todo mientras ella una vez más fragmentaba ampliamente el suelo de concreto bajo sus pies vestidos con unas simples sandalias negras con la firmeza que ejercían estos y con tal de inmediatamente después impulsarse con una impresionante velocidad hacia la joven de unos largos y lisos cabellos negros a unos metros en frente de su posición, quién abria con notable sorpresa sus ojos cafés ante esto.
-¡...Te devorare!- Exclamaba una maniáticamente sonriente Amaia.
-¡...!- Se colocaba una tanto seria como sorprendida Serena en guardia para luego pensar -¡...Rápido! ¡No puedo dejar que se me acerque...! ¡Chaos...! ¿Eh?-
Aquel pequeño sentimiento de confusión que invadió a la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente al gremio protagonista de este longevo relato se debió a que ella fue capaz de observarlo de una manera totalmente clara a unas fracciones de segundo antes de liberar su ataque. Observo claramente como por el lado derecho de su cabeza terminó pasando con una cierta velocidad nada más ni nada menos que una piedra del tamaño de un dedo humano.
Una pequeña piedra que continuo su viajar por el camino en el aire por donde fue lanzada con tal de acercarse cada vez más y más a la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a un gremio oscuro proveniente del Imperio Alvarez; quién no solo vio está con una perfecta claridad por parte de sus ojos rojos, sino también como sí se estuviera moviendo en cámara lenta gracias a la notable rapidez con la se movía actualmente su cuerpo.
-¡¿Una piedra?!- Pensó Serena sorprendidamente.
-¿Quién la lanzo...?- Pensaba una intrigada Amaia -...No fue Serena. ¿Acaso le llegaron refuerzos?...Bueno, no importa. Eso solo significa más comida para mí. Pero, ¿Lanzarme una diminuta piedrita? ¿Qué clase de apoyo es ese? Esto no hará bajar mi velocidad en lo más mínimo. Solo necesito un simple mordisco para librarme de...¡Buff!-
La razón por la cual aquella joven apodada en sus tierras natales como "El Demonio de la Gula" cambió sus tranquilos pensamientos por ese fuerte sonido que transmitía un notable dolor fue que ella recibió de repentina manera tanto en todo su rostro como en toda la parte delantera de su cuerpo un poderoso impacto. Un impacto proveniente de nada más ni nada menos que de una dura estructura rocosa. Es decir, de aquella piedra que ella había visto acercarse a su posición y que alguien desconocido le había lanzado.
Una piedra que de una fracción de nanosegundo a otra había cambiado mágicamente su tamaño igual al de una canica por un tamaño comparable a alguno de los edificios que conformaban los alrededores de esa ligeramente dañada área rural al norte de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".
Y continuando teniendo el impulso de su lanzamiento a pesar de su cambio de masa, esa sumamente grande piedra terminaba empujando a la joven miembro de Ouroboros a la que había golpeado de modo que ambos viajaron unos cuantos metros de distancia y hasta de una eventual manera colisionar tan fuertemente con uno de los edificios de concreto que decoraban a esa zona rural que este se derrumbó completamente sobre ellos y levanto una enorme nube de denso polvo que los encerraba. Unos hechos que observo una joven miembro de Fairy Tail con sus ojos cafés bien abiertos.
-¡¿Q...?!- Pensó una sorprendida Serena -... ¡E-Esa pequeña piedra... ¿Se hizo gigante de repente?! ¡Esa magia es de...!-
-¡¿Estas bien...?!-
-¡...!- Reaccionaba la joven Axel con sorprender.
Dándose la vuelva justo al momento después de que sus oídos escucharon claramente y en sus cercanías a una voz femenina que sin duda alguna le parecía conocida; esa joven de unos largos y lisos cabellos negros, los cuales se agitaban ligeramente ante los fuertes vientos que causo el derrumbar de un cierto edificio, fue capaz de observar con sus bien abiertos ojos cafés como a unos metros detrás de su posición se presentaba una joven como de unos 19 años de edad. Una joven que posiblemente era la responsable de tanto el lanzar como el mágico agrandar de esa piedra que golpeó fuertemente a una joven de una larga cabellera negra con bordes puntiagudos.
Más específicamente hablando; se trató de una joven que poseía una larga cabellera que le llegaba hasta la espalda, que tenía unos cuantos mechones decorando su frente y era de color cenizo; que tenía unos bellos ojos de color verde oscuro y que vestía su curvilínea y mediamente voluptuosa figura con un cerrado abrigo de color negro de mangas largas y una capucha en su espalda, una corta falda de cuadro de colores rojizos por encima de unos cortos pantaloncillos blancos, tenía unas largas medias de color negro que le llegan hasta los muslos y unas botas marrones. Y como no mencionar que la marca de Golden Lion se encuentraba en color rosado en la mano izquierda de esta joven que era la hija adoptiva de la antigua miembro de Spriggan 12 apodada como "La Destructora de Naciones".
-¡¿...Serena?!- Preguntaba Emma preocupadamente.
-¡Emma! ¡Sabía que esa magia era tuya! ¡Me alegra ver que estás bien a pesar de todo este caos que hay en la ciudad!- Decía Serena contentamente.
-¡Preocúpate por ti antes que por otros! ¡Tan solo mira tú brazo! ¡Estás sangrando mucho...!- Dijo preocupada la joven Niu mientras se acercaba a su amiga y veía su demoniaco e ensangrentado brazo derecho.
-Ah... ¿Esto? Luce peor de lo que es en realidad. En serio. Ya no duele tanto como antes y con mi brazo en su forma demoniaca, se cura más rápido de lo normal. Estaré bien. No te preocupes- Contestaba la joven Axel con un leve sonreír y mientras su mano izquierda detenía de leve manera el sangrado de su demoniaco brazo derecho.
-Rayos...Sí tan solo mi magia estuviera al nivel de mi madre, yo podría reducir el tamaño de tus heridas. Lo siento mucho- Decía con ligera tristeza la joven maga de Golden Lion.
-Ya te dije que no te preocupes. La intención es lo que cuenta. Gracias, Emma- Dijo con una pequeña sonrisa la joven miembro de Fairy Tail.
-Pero... ¿Qué haces luchando con una tipa de Ouroboros en medio de está crisis? ¿Es que esa chica no ve la situación en la que está la ciudad? No es tiempo para mantener esa actitud siempre agresiva que tienen los de su gremio- Comentaba una tanto seria como confundida joven de unos ligeramente largos cabellos cenizos.
-Bueno...Es que en realidad esa tipa y todos los demás de su gremio son los culpables de toda está situación- Contesto seriamente la joven de una larga y lisa cabellera negra.
-¿Eh?- Mostraba cierta sorpresa y confusión la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion.
-Cómo lo sé es una historia algo larga como para explicarla en estos momentos, pero el punto es que debemos derrotar a todos los de Ouroboros para que los zombis y esa niebla alrededor de la ciudad desaparezcan. Mis compañeros y yo nos separamos para encontrarlos, y bueno, así es como termine aquí- Explicaba una seria Serena.
-¿Los de Ouroboros son los culpables de toda esta situación...?... -Hablaba Emma-...De hecho, eso no suena para nada difícil de creer. Esos tipos son los peores-
-¿Puedo tomar eso como un cumplido...?-
-¡...!- Reaccionaron la joven Axel y la joven Niu con notable seriedad mientras se colocaban en guardia.
Dirigiendo sus serias miradas en la dirección en la que provino esa voz femenina que acababa de hablar inmediatamente después de que está alcanzara sus oídos, tanto una joven miembro de Fairy Tail como una joven maga de Golden Lion fueron capaces de observar como la enorme nube de polvo presente en esa dañada área rural al norte de la Ciudad de Crocus finalmente empezó a disminuir su tamaño así como su densidad hasta el punto en se pudo notar como en su interior reposaba una borrosa silueta humanoide que cada vez se iba haciendo más clara.
Los segundos continuaron pasando y eventualmente todo aquel polvoreo se despejo con las ligeras brisas del viento e así se pudo ver clara y nuevamente la imagen de una rectamente de pie joven miembro de Ouroboros, quién no solo mostraba un delgado hilo de sangre cayendo por su rostro desde su frente, sino que también enseñaba como sus alrededores apenas estaban rodeados de unos diminutos escombros de concreto a pesar de la escena antes descrita y también como su boca se encontraba masticando algo que liberaba un rocoso sonido con cada mordisco.
Y tras el despejar de toda aquella nube de polvo que la encerraba, esa joven de unos largos cabellos negros con bordes puntiagudos apuntaba su tranquila mirada de ojos rojos hacia ninguna otra dirección más que a una joven de larga y lisa cabellera negra así como a una joven de unos levemente largos cabellos cenizos presentes una al lado de la otra a unos cuantos metros en frente de su posición.
-... ¿Señorita de Golden Lion?- Hablaba Amaia tranquilamente durante su masticar.
-¿Apenas está herida? Sí esa gigantesca roca la golpeo completamente...- Dijo Emma tanto seria como ligeramente sorprendida y confundida.
-Créeme, Emma. Salir ilesa a un impacto como ese no va ser lo más raro que vas ver hacer a esta chica- Comentaba Serena seriamente.
-Hmm... -Amaia tragaba aquellas piedras que su boca había terminado de masticar con tal de luego sacar su larga lengua serpentea y hacerla pasar por ese delgado hilo de sangre que decoraba su rostro- ...Bien...Esto es un problema. Mi querido manjar raro o la señorita que vino de repente a interrumpir mi cena y me dio un buen golpe en la cara con una maldita piedra... ¿A quién debería devorar primero?-
... ¿El hada demoniaca y la tímida leona podrán evitar la mordida del "Demonio de la Gula"?...
Continuara...
