Fairy Tail Una Aventura Eterna

Cuarto Arco: Los Juegos

Capítulo 50/174: ¡La Representante!

Con tal de darle fin cuanto antes al vasto caos que invadía a la Ciudad de Crocus, los jóvenes magos de Fairy Tail se separaron con tal de encontrar y vencer a los miembros de Ouroboros. Una decisión que eventualmente llevó a Serena Axel a cruzar su camino con la responsable de su secuestrar ocurrido anteriormente y quién era la asesina en serie apodada por la prensa del Imperio Alvarez como "El Demonio de la Gula", Amaia Jiwe.

Habiéndose explicado mutuamente como ambas podían seguir existiendo a pesar de que Zeref ya no seguía en aquel mundo, las jóvenes Etherias dieron inicio a un feroz combate. Un combate en donde una de ellas dos trataba de devorar a la otra. Un combate en donde eventualmente acabó interviniendo aquella joven maga de Golden Lion que era hija adoptiva de una antigua miembro de "Spriggan 12"...

...Continuación...

-...Bien. Esto es un problema...-

Quién hablaba se trataba de una de las tres presentes en una dañada área rural posicionada al norte de la Ciudad de Crocus. Una Ciudad de Crocus que seguía encerrada en una dimensión fuera del espacio y tiempo nombrada como "Punto de Desaparición", la cual estaba basada en un anochecido cielo decorado con unas cuantas estrellas y unas grandes cantidades de densa niebla cubriendo totalmente sus afueras.

Siendo más específicos; se trató de una joven de mediana estatura que aparentaba como unos 17 años de edad y poseía un cabello negro que llegaba hasta su espalda y tenía unos bordes puntiagudos, que tenía unos ojos de profundo y algo brilloso color rojo de los cuales uno era cubierto por unos cuantos mechones de su cabellera, que mostraba una pequeña sonrisa que emitía una cierta "locura" y por donde sacaba de una leve manera su larga lengua de forma serpentea; que vestía su ligeramente voluptuoso cuerpo con un vestido blanco con volantes, mangas largas y que le llegaba hasta sus rodillas e unas negras sandalias, y que presentaba en su mano izquierda la marca roja de Ouroboros. Una joven que era en realidad un demonio de los libros de Zeref a pesar de su imagen.

Y a unos cuantos metros en frente de aquella joven que era apodada en sus tierras natales como "El Demonio de la Gula" se mantenían rectamente pie y en guardia otras dos jóvenes. Una joven de estás era realidad un demonio de los libros de Zeref al igual que ella, aparentaba unos 19 años de edad y que poseía tanto una bella larga cabellera de color negro como unos preciosos ojos de color café y mantenía su cuerpo de figura voluptuosa y curvilínea vestido con una camisa blanca sin mangas, una corta falda azul encima de unos cortos pantaloncillos grises y unas femeninas sandalias de color marrón. Y como no mencionar que la extremidad superior derecha de esta joven, a excepción de su hombro; había visto remplazada su piel caucásica con unas duras escamas perfectamente unidas y de profundo color azabache mientras que afiladas garras del mismo color ocupaban el lugar de cada uno de sus cinco dedos y en su mano se presentaba en color rosado la marca de Fairy Tail.

Mientras que la otra joven en esa escena aparentaba también unos 19 años de edad y poseía una larga cabellera que le llegaba hasta la espalda, que tenía unos cuantos mechones decorando su frente y era de color cenizo; tenía unos bellos ojos de color verde oscuro y que vestía su curvilínea y mediamente voluptuosa figura con un cerrado abrigo de color negro de mangas largas y una capucha en su espalda, una corta falda de cuadro de colores rojizos por encima de unos cortos pantaloncillos blancos, tenía unas largas medias de color negro que le llegan hasta los muslos y unas botas marrones. Y como no mencionar que la marca de Golden Lion se encontraba en color rosado en la mano izquierda de esta joven que era la hija adoptiva de la antigua miembro de "Spriggan 12" apodada como "La Destructora de Naciones".

-... ¿A quién debería devorar primero?- Se preguntaba una tranquila Amaia mientras su larga lengua serpentea limpiaba el delgado de hilo de sangre que caía desde su frente.

-...- Se quedaban en silencio unas tanto serias como nerviosas Serena y Emma mientras mantenían su guardia y sus miradas apuntadas hacia su enemiga.

-¡...!-

Inmediatamente después de haber cambiado de una realmente repentina manera su tranquila expresión por unos bien abiertos ojos rojos que expresaban una profunda locura y una gran sonrisa maliciosa que enseñaba sus dientes de un sumo filo, la joven Jiwe una vez más fragmentaba notablemente los suelos de concreto bajo sus pies vestidos con unas simples sandalias negras con la profunda firmeza que ejercían estos y con tal de impulsarse en dirección a sus enemigas con una potencia tan grande que incluso causo unas cuantas ráfagas de viento a su alrededor.

Pero con la joven Axel dando rápidamente un amplio salto en dirección a la derecha al mismo tiempo que la joven Niu daba con toda la velocidad que pudo sacar de su cuerpo un ancho salto en dirección a la izquierda, ambas jóvenes lograron evitar aquella fuerte mordida que su enemiga trato de implementarle con sus mandíbulas e afilados dientes. Una mordida que hizo resonar en los aires un notable sonido.

-¡Jejeje!- Reía ligeramente una Amaia maniáticamente sonriente.

-¡¿Q...?! ¡¿Trato de mordernos?!- Preguntaba una sorprendida y confundida Emma.

-¡Por eso te dije que no sería lo más raro que verías...! -Una seria Serena pasaba a alzar su demoniaco brazo derecho a una altura superior a su cabeza- ¡...Chaos Sphere!-

Instantáneamente después de haber aterrizado perfectamente de pie en el pavimentado terreno de esa ligeramente dañada área rural del mismo modo que hizo una joven maga de Golden Lion, la joven miembro de Fairy Tail provoco que en la palma de la mano de su brazo con una escamosa piel azabache hiciera mágica aparición una esfera de un mediano tamaño y conformada por unas llamas rosadas de gran luminosidad. Una esfera que ella pasó a arrojar potentemente en dirección a su enemiga como sí de una pelota de beisbol se tratara.

Aunque dando un impresionantemente veloz salto impulsando por sus extremidades tanto inferiores como superiores y decorado con unas cuantas volteretas; la joven miembro de Ouroboros terminó evitando el impactar de la llamada "Esfera del Caos", la cual acabó golpeando una parte de los suelos de concreto de esa zona y creando de instantánea manera en está un perfectamente redondo circulo de notable profundidad, y de modo inmediato después pasó a apoyar sus pies en el tronco de un grueso árbol que conformaba a aquel escenario con tal de impulsarse velozmente en dirección a una de sus dos enemigas. Más específicamente hablando, hacia quién acababa de atacarle.

Pero a fracciones de nanosegundos de que aquellas dos seres creadas por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan" pudieran acercarse a una distancia considerable, se pudo notar como una piedra del tamaño de una canica fue lanzada entre los pocos metros que separaban a ambas. Una piedra que fue lanzada por nadie más que por la joven hija adoptiva de la apodada como "La Destructora de Naciones", quién inmediatamente después grito ferozmente...

-¡Crece!-

En cuanto esa simple palabra fue liberada a los aires, la pequeña piedra recientemente lanzada por la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion cambio de instantánea y mágica manera su diminuto tamaño por una altura e ancho comparable a los edificios que conformaban los alrededores de esa ligeramente dañada zona rural. Algo que pudieron notar obviamente las dos jóvenes demonio de los libros de Zeref en distintos lados de está.

-¿Tratas de frenarme, Golden Lion? Lamento decirte que el truco de lanzarme una piedra ya no te funcionara... -Pensó una maniáticamente sonriente Amaia para luego exclamar- ¡...Rapid Bites!-

"Mordidas Rápidas". Habiendo pronunciado aquellas palabras, la joven que era en realidad el asesino en serie del Imperio Alvarez conocido como "El Demonio de la Gula" empezó a mover sus mandíbulas con la misma o puede con una mayor velocidad con la que la movían las pirañas y con tal de que los afilados dientes que residían en el interior de su boca en medio de un maniático sonreír de amplio tamaño implementaran un vasto número de mordidas en distintos puntos de esa enorme piedra posicionada en frente de ella en cuestión de fracciones de nanosegundo.

E implementando también un veloz movimiento de piernas en dirección hacia adelante, esa joven de unos largos cabellos negros con bordes puntiagudos ejerció una incontable cantidad de poderosas mordidas en todo el resto de esa estructura rocosa que había sufrido el efecto de la magia cambiadora de masas de una joven de ligeramente largos cabellos cenizos hasta que eventualmente está desapareció por completo. Un hecho que también la llevó a estar a centímetros de una joven de larga y lisa cabellera negra. Pero tras esto...

-¡Chaos Sphere!-

Esas palabras obviamente no pertenecían a nadie más que a la joven Etherias perteneciente al gremio protagonista de este longevo relato, quién tenia la mano de su bien extendido demoniaco brazo derecho apuntada justo al rostro de la enemiga que se había posicionado a centímetros y justo al frente de ella tras haber devorado una enorme piedra en cuestión de fracciones de nanosegundo. Una mano que se vio mágicamente rodeada por una mediana esfera de brillantes flamas rosadas.

Pero a realmente pocos centímetros y fracciones de nanosegundo de que aquel hechizo de su enemiga pudiera alcanzarla, la joven Etherias perteneciente a un gremio oscuro proveniente del Imperio Alvarez aumento la firmeza de sus pisadas hasta el punto en que un par de pequeños pero notables cráteres se formaron en el terreno pavimentado de concreto bajo sus pies e instantáneamente después ella dio un sumamente veloz salto que la elevo a varios metros de altura en los aires.

Un salto que le permitió esquivar la llamada "Esfera del Caos", la cual continuo por el camino por donde fue disparada hasta eventualmente terminar impactando con una de las paredes de un edificio que decoraba a ese escenario y decorar esta de inmediato con un círculo de un mediano tamaño, perfectamente redondo y tan profundo que incluso llegaba a enseñar el interior de esa estructura de concreto.

-¡¿Qué?!- Reaccionaba Emma sorprendida.

-¡¿Logro esquivarlo incluso a esa corta distancia?! ¡¿Todavía no ha usado toda su velocidad?!- Pensó una sorprendida Serena mientras apuntaba su mirada a su enemiga en los aires.

-¡Tch...!- Rechisto sus dientes una frustrada Amaia mientras pensaba -...Eso estuvo cerca. Tuve que sobre-exirgir mis piernas para lograr esquivar eso. ¿Me habré desgarrado un músculo o algo así?...En cualquier caso, la intervención de esa mocosa de Golden Lion le da tiempo a Serena de contraatacar. Es un fastidio. Parece que tendré que encargarme de ella antes que de mi manjar raro-

Tras esos pensamientos suyos e habiendo aterrizado perfectamente de pie sobre los suelos de concreto de aquella ligera pero notablemente dañada zona rural al norte de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente", la joven apodada en sus tierras natales como "El Demonio de la Gula" empezó un rápido movimiento de piernas con tal acercarse cada vez más y más a la posición de la joven hija adoptiva de una antigua miembro del grupo conocido como "Spriggan 12".

Y observando claramente con sus serios ojos verde oscuro como se le acercaba su enemiga, aquella joven maga de Golden Lion inmediatamente introdujo su mano derecha en uno de los dos bolsillos del abrigo negro que vestía con tal de luego sacarla y enseñar como sus dedos sostenían una canica formada de un reluciente material platino. Una canica que ella luego arrojo en dirección a la joven miembro de Ouroboros con toda la fuerza que su extremidad superior derecha pudo sacar.

E al igual que ocurrió con las piedras lanzadas por esa joven de unos ligeramente largos cabellos cenizos, durante su veloz mover por los aires, aquella metálica esfera plateada obtuvo en menos de un segundo y de mágica manera un sumo ancho e altura que eran comparables con las edificaciones de concreto que decoraban los alrededores de esa área rural. Un hecho que notaron los ojos rojos de una joven de largos cabellos negros con bordes puntiagudos en medio de un rápido correr.

-Eso no es una piedra... -Pensaba tranquilamente Amaia durante su correr- ... ¿Una pelota de acero? ¿Es porque me vio devorar la piedra de antes?...Bueno, no interesa. Sea roca o hierro, mis dientes harán trizas todo lo que me lances, señorita de Golden Lion. Y a diferencia de mi querido manjar raro, tú no tienes forma de contraatacar...-

Pero antes de que esa joven que demostró su hábil uso de magia oscura durante el primer combate del segundo día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 pudiera terminar sus pensamientos, aquella enorme esfera de un material platino lanzada por una joven usuaria de magia cambiadora de masas se convirtió repentinamente en nada más ni menos que en una poderosa explosión de un denso humo de color purpura oscuro que cubría casi toda esa zona rural al norte de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".

-¡¿Q-Qué...?!- Una sorprendida Amaia detenía su veloz correr ante el humero a sus alrededores -¡... ¿Humo?! ¡¿Esa esfera era una bomba de humo?! ¡Maldición! ¡Aumento el rango que cubría al hacerla crecer! ¡Esa maldita mocosa...! ¡¿Eh?!-

Tras verse invadida por un ligero pero notable nivel de sorpresa al notar un cierto movimiento en el denso humo purpura a sus alrededores y detectar cierto peligro con sus capacitados sentidos en guardia, aquella joven miembro de Ouroboros pasó de inmediato a mover rápidamente hacia atrás su cabeza con tal de que esta lograra esquivar el fuerte impacto de un puño firmemente apretado, con una escamosa piel de color azabache y rodeado por una leve capa de brillantes llamas rosadas.

Hablando más específicamente; su rostro fue capaz de evitar aquel firme puñetazo, pero varios de los mechones de su largo cabello acabaron siendo rozados por el misterioso fuego que revestía a este y se vieron desvanecidos de manera inmediata ante esto. Fue un puñetazo lanzado obviamente por la extremidad superior derecha de una joven miembro de Fairy Tail que se presentaba en el lado derecho de su enemiga.

-¡Tch...!- Rechisto Serena sus dientes con frustrar.

-¡¿Tú misma te acercaste a mí...?!- Hablaba Amaia regresando a mostrar una maniática sonrisa -¡...Me haces feliz, mi querido manjar raro! ¡Entonces, déjame agradecerte lo de mi cabello con un buen mordi...!-

La razón por la cual fue incapaz de completar sus palabras aquella joven de una negra cabellera de bordes puntiagudos y que ahora le llegaban hasta el cuello debido a las anteriores acciones de una de sus dos enemigas fue porque está recibió en el costado izquierdo de su torso un impacto con la suficiente fuerza como para causarle un notable dolor, para hacerla escupir unas cuantas gotas de tanto saliva como de sangre y como para empujarla varios metros hacia el lado contrario a donde esté vino.

Fue un fuerte impacto proveniente de la suela de un pie vestido con una bota de color marrón. Es decir, de uno de los pies vestidos con unas marrones botas de una joven de unos ligeramente largos cabellos cenizos y unos serios ojos de color verde oscuro.

Y al momento de afirmar el pisar de sus pies vestidos con unas simples sandalias negras en los suelos de concreto de aquel escenario con tal de detener el retroceder que le había implementado la firme patada de una de sus dos enemiga, la joven Jiwe ya se había visto alejada varios metros de la joven Axel y la joven Niu, las cuales estaban posicionadas una al lado de la otra. Todo mientras las grandes cantidades de un denso humo purpura oscuro a sus alrededores comenzaba a despejarse con las brisas del viento.

-M-Maldita...- Decía una tanto enfurecida como adolorida Amaia con su mirada apuntada en dirección a sus enemigas al mismo tiempo que su mano izquierda era colocada en el lugar donde acababa de ser golpeada.

-No permitiré que lastimes a mi amiga- Comentaba una seria Emma.

-Gracias, Emma...Pero, liberas una presencia bastante distinta a la que mostraste durante los Grandes Juegos Mágicos- Dijo Serena con un ligero sonreír.

-¿E-Eso crees?... -Hablaba levemente sonriente la joven Niu- ...Bueno, nunca he podido desempeñarme bien con tanta gente viéndome. Tengo pánico escénico. No hay nada que he podido hacer contra él...Bueno, en cualquier caso, ¿Qué pasa con esta chica? Trata de mordernos con esos dientes tan puntiagudos suyos y antes fue capaz de devorar completamente como si nada a una gigantesca roca... ¿Cuál es exactamente su magia? ¿Es magia asesina como la que usan Tsuna y Ashe?-

-No creo que sea eso. Ni siquiera creo que sea magia exactamente. Esa poderosa mordida...Creo que debe tener relación alguna con su maldición- Contesto una seria joven Axel.

-¿Eh? ¿Su maldición?- Repitió confundida la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion.

-Oh... -Mostraba nuevamente la joven Jiwe una ligera pero maliciosa sonrisa- ...Eres bastante perspicaz. Como se esperaba de mi querido manjar raro. Tú tienes toda la razón. Mi "Maldición del Glotón" le da a mis mandíbulas un monstruoso poder físico, hace que mis dientes sean capaces de atravesar todo, hace que la carne de tanto mi lengua como dentro de mi boca y garganta permanezca ilesa sin importar que pase por ellas, y hace que mi estómago digiera cualquier cosa que caiga en él en cuestión de segundos. En otras palabras, me permite devorar todo. Devoro, muerdo, mastico, engullo, mordisqueo, masco y trituro la madera, la roca, el hierro, el vidrio, los huesos, y cualquier clase de carne. No hay nada en este mundo que yo no sea capaz de comer-

-"Maldición del Glotón"...- Repetía seriamente una joven miembro de Fairy Tail.

-¿Devorar carne de cualquier tipo...? ...Ahora que lo pienso, recuerdo haber leído una vez un artículo en el periódico sobre un asesino en serio suelto en Alakitasia. Alguien que dejaba los cuerpos de sus víctimas horriblemente despedazados como por marcas de mordidas. La prensa sospechaba que se trataba de alguien que practicaba el canibalismo y lo apodaron como "El Demonio de la Gula" o algo así. No puede ser... ¿Acaso está tipa...?- Pensaba una intrigada joven maga de Golden Lion.

-Incluso soy capaz de devorar la magia y el poder mágico de los humanos... -Continuaba una joven miembro de Ouroboros su explicación -...Puedo desaparecer hasta mi propio aroma con el poder que reside en mi boca. Así fue como me encargue de tus queridos compañeros de Fairy Tail aquel día que ellos decidieron interrumpir tan groseramente mi cena y sin dejar ni una sola pizca de evidencia ni siquiera para las narices de los queridos Dragon Slayers de tú gremio. Sí hubiera utilizado este poder en mi combate contra esa desgraciada tipa fría de Mermaid Heels, les aseguro que ninguna de sus malditas barreras hubiera sido capaz de detenerme...Nada es capaz de detenerme. Jejejeje-

-Una maldición que le permite ser capaz de devorar todo, ¿Eh?... -Pensaba una seria joven de unos largos y lisos cabellos negros- ...Para alguien que le gusta comer personas, es como un anillo al dedo. ¿O será que le gusta devorar personas porque ella recibió esa maldición?... ¿Hm?...Esperen un momento. Ella dice que puede devorar todo, incluida la misma magia. Sí eso es cierto, entonces, ¿Porque ella...? ¿Acaso...?-

-Devorar todo...Es como un Dragon Slayer de múltiples atributos o algo así... -Hablo la joven de unos ligeramente largos cabellos cenizos- ...Es un terrorífico poder. Pero... ¿Cómo es eso de que no es magia sino una maldición, Serena? No lo entiendo. ¿No que los únicos que usaban esas tales maldiciones eran demonios de los libros de Zeref como tú?-

-¿Eh?- Mostró cierto confundir una joven de unos cortos cabellos negros con bordes puntiagudos.

-Tú lo has dicho, Emma. Las maldiciones solo pueden ser utilizadas por los demonios de los libros de Zeref. Demonios de los libros de Zeref como yo...Y como ella- Comento seriamente la joven usuaria de la "Maldición del Caos".

-¿Eh? ¿Cómo ella?- Repetía una confundida joven usuaria de magia cambiadora de masas.

-Así es. Esa tipa así como todos los otros tipos de Ouroboros son aparentemente demonios de los libros de Zeref al iguales que yo- Decía seriamente la joven Etherias perteneciente a Fairy Tail,

-¡¿Eh?! ¡¿T-Todos?! ¡¿Cómo es eso posible sí el "Emperador Spriggan" ya no está?! ¡¿También sufrieron una mutación como tú...?!- Preguntaba sorprendida la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion.

-Esa mocosa de Golden Lion... ¿Sabe sobre lo que es Serena en realidad? Incluso sabe sobre la mutación que sufrió...Ahora que lo pienso, ella la llamó "amiga" antes. Así que debieron fomentar una relación en algún momento...Pero, ¿Cómo...? Y la gente de Fairy Tail... ¿Cómo rayos pudieron ser capaces de aceptar a Serena? ¿Cómo ella pudo conseguirlos? No es humana como ellos...No es igual a ningún otro ser viviente. Ella es un demonio...Un demonio creado por uno de males más grande que alguna ha visto este mundo...Fue creada para traer matanza y desesperación...Es un monstruo. Sí es así, ¿Por qué? ¿Por qué ella pudo...Pero yo...?- Pensó con una seria expresión la joven Etherias perteneciente a Ouroboros al mismo tiempo de apretar fuertemente sus puños con frustrar.

-Esa tipa dijo que fueron modificados por un tal Larcade para poder existir a pesar de la muerte de Zeref- Dijo con ligera seriedad la joven usuaria de la "Maldición del Caos".

-¿Eh? ¿Larcade?...Ese nombre me suena. Sé que lo he escuchado antes- Decía una intrigada joven usuaria de magia cambiadora de masas.

-¿En serio?...Ah, ella también menciono que ese tipo era un miembro de "Spriggan 12" al que se le creyó fallecido. Eso significa que era un compañero de Brandish-san. ¿No será por eso que conoces ese nombre?- Mencionaba tranquilamente una joven de una larga y lisa cabellera negra.

-¿Un "Spriggan 12" al igual que mi madre?...- Hablo una joven de unos ligeramente largos cabellos cenizos -...Ah, ya recordé. Larcade...Sin duda he visto algunas veces ese nombre en unos archivos en la biblioteca del gremio cuando a Ashe y a mí nos tocaba limpiarla... ¿Hm?... ¡E-Es cierto! ¡Se me había olvidado por completo preguntarte! ¡Serena, ¿No has visto a Ashe?! ¡Yo me separe de los demás no solo para encontrar al responsable de esos zombis que andan destruyendo la ciudad, sino también para encontrar a ese idiota de cerebro rostizado! ¡Él esta totalmente desaparecido desde ayer! ¡Ni siquiera se presentó para el último día de los Grandes Juegos Mágicos! ¡Él jamás se perdería un evento llenó de peleas como ese si no fuera por algo realmente importante! ¡Es demasiado extraño! ¡¿No sabes nada de él?!-

-De hecho, sí. Sí sé. ¿No notaste que ni yo ni tampoco Tsuna nos presentamos al último día del torneo al igual que Ashe? Pues todo se debe a esa tipa de Ouroboros que tienes ahí. Ella nos había secuestrado- Contestaba con una tranquila sonrisa la joven miembro de Fairy Tail.

-¡¿Eh?! ¡¿Secuestrado?!- Repetía una sorprendida y confundida joven maga de Golden Lion.

-Sí. Aunque mis compañeros nos rescataron. Te explicare todo más detalladamente en otro momento, pero debes saber que Ashe está bien, así que no tienes de que preocuparte, Emma. Él está en alguna parte de la ciudad junto con Tsuna...- Hablo la joven Axel mientras pensó -...No me parece que este sea el mejor momento para contarle lo de Devlin-

-¿Junto con Tsuna...?...Hmm...Siendo sincera, creo que saber eso solo me genero más preocupación que antes- Comentaba la joven Niu un poco pálida por su temor.

-Entiendo lo que quieres decir. Con esos dos lado a lado, no sería sorpresa que la ciudad entera se llenara de fuego de un momento a otro- Dijo una tranquilamente sonriente Serena.

-¿Verdad?- Apoyaba Emma con un pequeño sonreír.

-Jejejeje- Reían ligeramente una joven miembro de Fairy Tail y una joven maga de Golden Lion.

-Oigan, oigan... - Hablaba una tranquila Amaia.

Una vez más, durante su hablar, la joven Jiwe cambió repentinamente la tranquila expresión que decoraba su rostro por nada más que por una mirada de maniáticos ojos bien abiertos y una enorme sonrisa que mostraba los varios dientes sumamente filosos que residían dentro de su boca. Todo para instantáneamente después impulsarse en dirección a sus enemigas a unos cuantos metros en frente de ella con una potencia tan amplia que los suelos de concreto donde estaba antes parada se vieron decorados con un notable número de largas grietas y unas cuantas ráfagas de viento fueron causadas a su alrededor.

-¡¿...Qué rayos hacen hablando tranquilamente de sus novios?! ¡La hora de la cena aún no ha terminado y mi estómago sigue teniendo bastante espacio!- Exclamo una maniáticamente sonriente Amaia mientras se acercaba a sus enemigas.

-¡...!- Mostraron Serena y Emma una ligera seria expresión en un tiempo unísono.

Habiendo ambas afilado sus miradas con una cierta seriedad, la joven Axel una vez utilizo toda la habilidad física que su cuerpo pudo sacar para dar un notablemente veloz e amplio salto en dirección a la derecha mientras que la joven Niu nuevamente hacia uso de toda la fuerza que su persona pudo demostrar para ejecutar un salto bastante rápido así como ancho en dirección a la izquierda.

Una acción que de nuevo les permitió evitar la sumamente poderosa mordida que su enemiga ejecuto en su dirección con aquellos dientes de sumo filo que residían en su boca en medio de un maniático sonreír al momento de llegar a sus posiciones. Pero a diferencia de antes, durante su ágil mover, esas dos jóvenes de 19 años de edad enseñaban un ligero pero notable sonrojar en sus mejillas.

-¡Ese tipo no es mi novio!- Exclamaron al unísono unas sonrojadas Serena y Emma.

...Mientras tanto...

-¡AAAAAAAAAHHHHHH!-

Aquellas voces masculinas que liberaban simultáneamente unos gritos de suma determinación como de una vasta ferocidad venían de una calle cerca del centro de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente". Y al siguiente segundo luego de que esos potentes gritares fueron liberados, toda aquella ruta se vio rellenada por completo con nada más ni menos que con unas poderosas explosiones de un sumo tamaño y unas enormes olas de llamas ampliamente ardientes. Llamas de colores tanto carmesís como anaranjados.

El tiempo continuo y de eventual manera todas aquellas inmensamente candentes flamas de distintos tonos se despejaron así como las grandes cantidades de denso humo de color negro que produjeron estás. Un hecho que eventualmente permitió observar como en esa larga e amplia calle conformada por unos edificios y suelos de concreto notablemente quemados no solo se presentaban los pocos restos de aquellos seres de putrefacta carne verdosa que invocaba el poder de la "Necromancia", sino también un par de jóvenes como de unos 19 años de edad.

Uno de esos jóvenes poseía unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados, era dueño de unos filosos ojos marrones, tenía una blanca bufanda de cuadros alrededor de su cuello; vestía su atlético cuerpo con un ajustado chaleco negro sin mangas y un largo faldón, unos blancos pantalones y unas simples sandalias y como no mencionar que él poseía grabado con gran orgullo, en fiero color rojo, la marca de Fairy Tail en su fornido hombro derecho.

Mientras que el otro joven tenía unos puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados, unos filosos ojos grises, poseía una bufanda de color rojo alrededor de su cuello; vestía su bien entrenado cuerpo con un ajustado chaleco de color azul oscuro que aunque poseía una larga e amplia manga izquierda no tenía manga derecha, unos blancos pantalones que llegaban hasta sus tobillos, unas simples sandalias y que tenía orgullosamente grabado en su hombro derecho, en fiero color rojo, la marca de Golden Lion.

-Rayos... ¿Con cuantas de estas cosas asquerosas hemos acabado ya? No tienen fin. ¿Es que nadie ha vencido todavía a ese tal "Necro-lo que sea" del que hablo Ryos?- Se preguntó un tranquilo Tsuna mientras las llamas carmesís que expulsaba su mano derecha convertían en cenizas a la desmembrada cabeza de un zombi que está sostenía.

-¡Maldición...! -Hablaba un molesto Ashe- ¡...Acabamos con cien en una calle, pero al momento de cruzar a otra, nos esperan unos doscientos de estos desgraciados zombis...! ¡Si esto sigue así, nos quedaremos sin poder mágico antes de encontrar a Devlin! ¡Demonios! ¡Primera vez que quiero ver con tanta desesperación la cara de ese asqueroso egocéntrico y él no aparece para nada! ¡¿Dónde rayos estará ese tipo?!-

-¡...!- Mostró el joven Dragneel cierta seriedad mientras movía ligeramente su nariz -...Espera un momento...-

-¿Hm? ¿Qué pasa, Tsuna?- Preguntaba un intrigado joven Vesta mientras apuntaba su mirada hacia su aliado.

-Creo que por fin capte bien el olor de ese tipo tan molesto...- Contestaba un serio joven mago de Fairy Tail.

-¡¿Eh?! ¡¿Estás seguro?!- Reaccionaba sorprendido un joven mago de Golden Lion.

-¡Sí! ¡Estoy seguro! ¡Nunca confundiría este aroma tan raro con otra persona! ¡Se trata de ese fastidioso creído...Se trata de Devlin...!- Respondió seriamente el joven de unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados.

-¡Bien! ¡Buen trabajo, Tsuna! ¡¿Y?! ¡¿Dónde rayos se encuentra ese tipo?! ¡¿Puedes saberlo con exactitud?!- Preguntaba con sumo interés un joven de unos puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados.

-Hmm... -Movía ligeramente su nariz un joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación- ...Creo que el aroma proviene desde justo el centro de la ciudad. No... ¡Sin duda viene de ahí!-

-El centro de la ciudad, ¿Verdad?... - Un joven Phoenix Slayer de Fuego apuntaba sus filosos ojos grises hacia una cierta dirección -... ¡Oh, es cierto! ¡Puedo ver a alguien flotando como sí nada en los aires encima de ese castillo que esta en todo el centro de Crocus! ¡Está demasiado lejos para distinguirlo con exactitud, pero esa silueta...! ¡Debe ser totalmente ese egocéntrico de Devlin! ¡Por fin te encontré, imbécil! ¡¿Qué diablos haces ahí tan quieto con la situación que hay en la ciudad?! ¡Rayos...!-

-¡¿Eh?! ¡¿En serio puedes verlo?! ¡¿A pesar de que estamos tan lejos?! ¡La vista de un Phoenix Slayer es genial!- Comentaba sonrientemente el joven Dragneel.

-Igual que tú nariz de Dragon Slayer... -Hablaba sonrientemente el joven Vesta- ...Pero dejemos estos halagos para después y pongámonos en movimiento. Ahora que sabemos dónde está exactamente ese presumido tan irritante, vamos directamente hacia él. Aunque si vamos por tierra, es obvio que esos molestos zombis seguirán entrometiéndose, y yo en verdad que no quiero perder mi tiempo con ellos. Por eso...-

-¿Hm?- Mostraba Tsuna una ligera confusión.

-¡...Iremos por el aire...!- Un sonriente Ashe afirmaba sus pisadas al mismo tiempo en que apretaba levemente sus músculos y cruzaba en forma de "X" sus fornidos brazos en frente de su rostro -¡...AAAAAAAAAHHHHHH!-

Instantáneamente después de que aquel joven mago de Golden Lion comenzara aquel gritar de notable ferocidad, todo el cuerpo de esté pasó a verse mágicamente envuelto por una capa de fuego anaranjado. Un fuego de sumo ardor, de gran brillar y con la fuerza suficiente para crear unos ardientes vientos que terminaban agitando notablemente tanto la cabellera como ropas de un joven mago de Fairy Tail en sus cercanías.

Con cada fracción de segundo que iba pasando, esas brillantes flamas de un puro color anaranjado se iban volviendo cada vez más y más densas hasta que en un punto se perdió por completo la imagen del joven que residía en su interior. Pero eso no fue todo. Después de todo, se pudo notar también como estás no solo empezaban a sufrir un aumento tanto en su altura como en su ancho, sino que parecían estar tomando una forma en específico. Y en cuanto aquella figura de llamas se veía casi completada...

-¡Mystic Transformation: Full Form!-

"Transformación Mística: Forma Completa". Al momento en que la voz del joven autoproclamado como el discípulo del apodado como "Salamander" exclamo con un feroz tono esas palabras, un ala de notable largo así como de ancho se extendió desde tanto el lado izquierdo como desde el lado derecho de aquella amplia acumulación de anaranjadas llamas presente en esa calle de unos quemados edificios y suelos de concreto.

Unas enormes alas formadas por unas plumas de color anaranjado claro que no solo demostraban en sus bordes el mismo ondular que el de un intenso fuego, sino que también liberaban un brillar igual al de esté. Eran las majestuosas alas de un ser un par de metros más grande que un humano normal, con el mismo fornido torso y pies con afiladas garras de un águila; pero con una bella cola emplumada, un cuello ligera pero notablemente largo, una cresta que subía desde su columna hasta la cima de su cabeza y un largo pico puntiagudo iguales al de un pavo real. Era un ser formado por un luminoso plumaje anaranjado que demostraba un parecer demasiado grande con unas ardientes llamas.

Un majestuoso ser emplumado que tenía unos filosos ojos de color gris y poseía grabado en el lado derecho de su cuello la marca de Golden Lion en un fiero color rojo. Era alguien que el joven hijo de Natsu y Lucy Dragneel seguía reconociendo totalmente a pesar de su radical cambio de apariencia.

-¡Bien!- Exclamaba un determinado Ashe tras terminar la mística transformación que le brindaba su "Magia Asesina de Fénix".

-¡G-Genial! ¡Te convertiste en una enorme gallina de fuego!- Decía Tsuna con un notable contentar.

-¡Un fénix! ¡No soy una gallina! ¡Soy un fénix!- Gritaba molesto el joven Vesta en su nuevo cuerpo.

-¿Un fénix?- Repitió confundido el joven Dragneel.

-¡Así es! ¡Has visto antes como convierto mis brazos en alas, ¿No?! ¡Esta es la forma completa de ese hechizo! ¡Puedo convertirme a voluntad en un fénix! ¡Es otra de las habilidades de mi magia!- Explicaba seriamente aquel joven mago de Golden Lion de majestuosa figura.

-Oh...Buena, sea lo que seas, te ves genial. Olaje yo pudiera convertirme en un dragón cuando quisiera...Estoy algo celoso de esa magia de Phoenix Slayer tuya- Dijo tranquilamente un joven mago de Fairy Tail.

-Tú usas la misma magia de Dragon Slayer que Natsu-sensei. Yo soy el celoso aquí... -Hablaba aquel majestuoso ser de un llameante plumaje- ... ¡Pero, dejemos está conversación para después! ¡Vamos tras ese irritante egocéntrico de Devlin de una vez! ¡Ahora que lo encontré, no dejare que se vaya a ninguna otra parte hasta que me explique bien lo que dijo Erza-san! ¡¿Me sigues, Tsuna?!-

-¡Sí! ¡Vamos, Ashe!- Contestaba sonrientemente el joven de unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados.

...Al mismo tiempo...

-¡Jejejejejeje!-

Aquellas fuertes risas que transmitían una cierta locura provenían de una de las tres jóvenes presentes en una área rural dañada de un ligero pero aún así notable modo y que se encontraba posicionada al norte de esa ciudad que funcionaba como la capital del Reino de Fiore e estaba encerrada en aquel hechizo conjunto nombrado como "El Punto de Desaparición", el cual estaba basado en unas descomunales cantidades de una niebla bastante densa y en un anochecido cielo decorado con unas cuantas estrellas.

Hablando de manera más específica; se trataba de la risa de una joven de unos cortos cabellos negros con bordes puntiagudos que lanzaba constantemente unas poderosas mordidas con aquellos sumamente afilados dientes que residían dentro de su boca en medio de un maniático sonreír al mismo tiempo en que utilizaba un veloz movimiento de pies para acercarse una y otra a una joven de unos levemente largos cabellos cenizos, quién utilizaba su propio movimiento de piernas para una y otra vez dar un tanto rápido como ágil salto en dirección hacia atrás con tal de lograr esquivar por pocos centímetros aquellos mortíferos ataques que le lanzaba su enemiga.

-¡Jejejeje! ¡Eres mucho más energetica de lo que mostraste en ese estúpido torneo de Ishgal, señorita de Golden Lion! ¡Pero que escapes tanto de mí solo hará que mis ganas de comerte sean cada vez mayores! ¡Jejejeje!- Exclamaba entre risas una maniáticamente sonriente Amaia sin detener sus constantes mordidas.

-¡Rayos...! ¡Que molesta!- Decía una frustrada Emma durante su retroceder.

-¡...!- Mostraba Amaia cierta seriedad en su mirada mientras cambiaba la dirección de está.

-¡Chaos Sphere!-

"Esfera del Caos". En cuanto aquellas palabras resonaron fuertemente en los aires por cuarta vez durante el curso de ese combate por parte del tanto serio como feroz tono de una voz femenina, la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a un gremio oscuro proveniente del Imperio Alvarez detuvo sus constantes mordiscos en dirección a la enemiga en frente suyo e inmediatamente después dio un tanto rápido como ancho salto mezclado con una voltereta en dirección hacia atrás.

Una acción que le permitió esquivar esa esfera de un mediano tamaño y formada por unas brillantes llamas rosadas que había sido lanzada desde su lado derecho hacia su dirección con una notable potencia. Una esfera de flamas rosadas que habia sido disparada por nada más que por la mano con un quinteto de afiladas garras negras en lugar de dedos de un brazo con una escamosa piel de un profundo color azabache. En otras palabras; de la extremidad superior derecha de una joven demonio de los libros de Zeref perteneciente al gremio protagonista de este longevo relato, quién se mantenía a unos cuantos metros a la derecha tanto de su enemiga como de la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion.

-¡Tch! ¡Lo esquivo de nuevo...!- Dijo una frustrada Serena tras haber rechistado sus dientes.

-¡¿Qué pasa, mi querido manjar raro...?!- Hablaba una maniáticamente sonriente Amaia -¡¿...Te sientes algo celosa por toda la atención que le presto a esta señorita de Golden Lion?! ¡Que egoísta eres! ¡Pero, no te preocupes...!-

Justo al momento en que sus pies vestidos con unas simples sandalias negras volvieron a tocar el terreno pavimentado de concreto de esa escena luego de aquel saltar que había realizado antes, la maniáticamente sonriente joven Jiwe ejerció una firmeza tan grande en sus pisadas que el suelo debajo de estás se fragmentaba notablemente y todo con tal de inmediato después impulsarse potentemente en dirección a la joven Axel.

-¡...No me he olvidado de ti ni por un solo segundo!- Exclamaba Amaia con una sonrisa llena de locura mientras se aproximaba a su enemiga.

-¡No permitiré que te le acerques...!- Hablaba una seria Emma -¡...Toma esto!-

-¡...!-

Durante su acercar a una joven miembro de Fairy Tail, una joven miembro de Ouroboros apunto su mirada de ojos rojos en dirección a una joven maga de Golden Lion e esto le permitió observar cómo está había hecho uso de sus dos manos para lanzarle con una notable fuerza un total de diez pequeñas piedras. Unas piedras que durante su viajar por los aires acabaron adoptando mágicamente un tamaño igual al de los edificios que conformaban los alrededores de esa zona rural al norte de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".

Ante aquel hecho, aquella joven usuaria tanto de magia oscura como de la llamada "Maldición del Glotón" afirmaba fuertemente sus pisadas con tal de detener su avanzar en dirección a una de dos enemigas e instantánea y nuevamente pasó a dar un amplio salto en dirección hacia atrás para así evitar ser golpeada o aplastada por ese grupo de diez gigantescas rocas que le había arrojado una joven usuaria de magia cambiadora de masas, las cuales terminaron cayendo en el espacio de varios metros que la separaba de la joven usuaria de la "Maldición del Caos".

-¡Tch...!- Rechistaba sus dientes Amaia mientras pensaba -¡...Sí me centro en una, la otra interviene! ¡Mientras se apoyen entre sí, no puedo acercarme a ninguna de las dos! ¡Malditas...!-

-¿Estás bien, Serena?- Preguntaba tranquilamente Emma mientras se posicionaba al lado de su amiga.

-Sí. Gracias por la ayuda, Emma- Contestaba una seria Serena.

-El poder de está tipa sonaba bastante aterrador, pero pensándolo bien, no es muy efectivo en una batalla contra más de un oponente. Después de todo, ella solo tiene una boca. Por más rápido y fuerte que muerda, su rango es demasiado limitado. No puede devorar las cosas que yo agrande con mi magia antes de que estas la golpeen o que nosotras contraataquemos- Comentaba seriamente la joven Niu.

-Es verdad- Decía la joven Axel con la misma actitud.

-¡Maldición! ¡Es frustrante, pero esa mocosa de Golden Lion tiene razón! ¡Entonces, ¿Qué les parece esto...?!- Pensaba la joven Jiwe para después volver a enseñar su maniática sonrisa, extender sus brazos hacia sus respectivos lados y luego exclamar -¡...Dark Swarp! ¡Black Predatos!-

"Enjambre Oscuro" y "Depredadores Negros". Al momento después en que esa maniáticamente sonriente joven de cortos cabellos negros con puntiagudos bordes exclamo aquellas palabras, los aires alrededor de está pasaron a verse decorados con un total de seis círculos mágicos de un color morado oscuro y de un mediano tamaño.

Y tras su aparición, de cuatro de aquellos seis círculos mágicos empezaron a surgir velozmente una incontable cantidad de orbes de una brillante luz morado oscuro con el tamaño de luciérnagas, mientras que de los dos restantes surgían un par de criaturas formadas por una sólida energía oscura y que no podrían describirse de ningún otro más que como unos gigantescos gusanos con unas grandes bocas redondas llenas de un vasto número de afilados colmillos y unas largas lenguas.

Una incontable cantidad de luciérnagas hechas de una luz morado oscura y un par de enormes gusanos monstruosos conformados por una sólida energía oscura que se movían rápida y respectivamente por el aire y por la tierra para acercarse cada vez más a la posición de tanto una joven de unos largos y lisos cabellos negros como de una joven de una levemente larga cabellera ceniza.

-¡¿Q-Qué?! ¡Eso es...!- Hablaba una sorprendida Emma.

-¡Los mismos hechizos de magia oscura que utilizo durante los Grandes Juegos Mágicos, ¿Eh?! ¡Pero algo como eso...!- Hablo Serena tanto con seria como con feroz actitud -¡...Chaos Wall!-

"Muro del Caos". Pronunciando esas palabras mientras extendía hacia su respectivo su lado su demoniaco brazo derecho y luego lo movía de derecha a izquierda con un cierto poderío, la joven miembro de Fairy Tail provoco que de los suelos de concreto justo en frente de ella y de la joven maga de Golden Lion a su lado surgiera de una mágica manera un tanto sumamente alto como bastante ancho muro formada por nada más que por unas densas llamas rosadas de gran brillar.

E adentrándose en esa enorme muralla de un misterioso fuego rosado; cada una de aquellas luciérnagas hechas de una luz morado oscura así como un par de grandes gusanos de redondas bocas llenas de colmilludos de sumo filo y unas largas lenguas serpenteas, ambos hechizos de magia oscura de una joven miembro de Ouroboros, desaparecieron por completo en cuestión de fracciones de nanosegundo.

-¡...Un ataque como ese no nos alcanzara! ¡Ya deberías saberlo a estás alturas!- Decia una seria Serena.

-...Pero funciona como distracción, ¿No crees?-

-¡...!- Reaccionaban Serena e Emma con un cierto sorprender.

Dándose la vuelta justamente después de que sus oídos escucharon la voz de su enemiga en sus cercanías, tanto la joven Axel como la joven Niu pudieron observar con una total claridad como la joven Jiwe había hecho uso de su impresionante velocidad para posicionarse a unos pocos metros detrás de ambas y con tal de instantánea manera luego impulsarse hacia sus posiciones al mismo tiempo en que les enseñaba los dientes sumamente afilados que residían dentro de su boca con aquella gran sonrisa maniática que decoraba su rostro.

-¡¿Está detrás de nosotras?! ¡¿En qué momento evito el muro?! ¡Maldición!- Pensaba una sorprendida y frustrada Serena.

-¡Veamos como rayos hacen para bloquearme ahora!- Exclamaba una maniáticamente sonriente Amaia a pocos metros de sus enemigas.

-¡De esta manera...!- Una seria Emma extendía su mano derecha en dirección a su oponente -¡...Regresa la normalidad!-

Al mismo tiempo del hablar y acciones de la joven hija adoptiva de la apodada como "La Destructora de Naciones", la joven que era en realidad el asesino en serio conocido en el Imperio Alvarez como "El Demonio de la Gula" había abierto ampliamente su boca con tal de después cerrarla con un notable poderío por parte de sus mandíbulas con la esperanza de que su mordida arrancara una buena parte de alguna de las dos enemigos que estaban a punto de estar a centímetros de ella. Pero no fue así como las cosas resultaron.

Lo que la poderosa mordida de esa joven Etherias perteneciente a Ouroboros arranco fue una buena parte de nada más ni nada menos que del bastante largo y grueso tronco del árbol que apareció de repente en los aires dentro del pequeño espacio que separaba a está de la joven Etherias perteneciente a Fairy Tail y de la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion.

-¡¿Q...?! ¡¿Un árbol?! ¡¿De dónde rayos...?!- Reaccionaba Amaia con sorprender mientras su boca se encontraba llena de trozos de madera.

-¡Mi magia no solo consiste en hacer las cosas grandes, ¿Sabes?!- Comentaba Emma ligeramente sonriente.

-¡¿Q-Qué?! ¡¿Acaso está tipa encogió cosas del área y las guardo para cuando las necesitara?! ¡Maldita...!- Pensaba frustrada e iracunda la joven Jiwe.

-¡AAAAAAAAAHHHHH!-

-¡...!- Se mostraba sumamente sorprendida una joven miembro de Ouroboros.

Al momento de dirigir sus ojos de un brilloso color rojo en la dirección en la que provino aquel potente grito que transmitía una gran ferocidad, esa joven de unos cortos cabellos negros con bordes puntiagudos terminó recibiendo en toda su mejilla izquierda el impacto de suma fuerza de un puño profundamente estrujado. El puño del brazo de escamosa piel azabache de una joven de larga y lisa cabellera negra.

Fue un impacto tan fuerte que obligo a aquella joven miembro de Ouroboros a salir disparada en la dirección contraria a donde vino este, y por ende, a alejarse una notable cantidad de metros tanto de una joven miembro de Fairy Tail así como de una joven maga de Golden Lion.

-¡M-Maldita sea...!- Dijo una molesta Amaia tras detener con la firmeza de sus pisadas aquel empujar que le fue implementado y enseñando tanto una marca de puñetazo en su mejilla izquierda como un delgado hilo de sangre cayendo de boca.

-Je...No me dio tiempo de usar mi maldición, pero al menos fui capaz de darle un buen puñetazo- Decía una ligeramente sonriente Serena.

-¡¿Ah?! ¡¿Buen puñetazo?! ¡Debes estar bromeando! ¡Puedes darme mil de estos mismos golpes, pero no me harás retroceder! ¡No se crean tanto, malditas! ¡Ustedes no son más que mi ganado...!- Exclamaba una iracunda joven Jiwe mientras comenzaba un rápido mover de piernas en dirección a su enemiga.

-¡Entonces, ¿Qué te parece esto...?!- Una seria joven Axel se arrodillaba rápidamente para colocar la palma de su demoniaco brazo derecho en el suelo -¡...Chaos Wave!-

"Onda del Caos". Justamente después de que aquellas palabras fueron pronunciadas con un serio tono por parte de la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente al gremio protagonista de esté longevo relato, se pudo apreciar como una clase de ondas sonoras de un color rosado claro se presentaron en el terreno pavimentado de concreto debajo de está así como de la joven hija adoptiva de la apodada como "La Destructora de Naciones" y luego se extendieron a la redonda con una suma velocidad por todos los demás suelos de esa área rural.

Y en la siguiente fracción de segundo luego de aquel hecho, una parte de los suelos de ese escenario se vio remplazada por un bastante ancho y sumamente profundo agujero en cuanto el concreto que conformaba a esta se derrumbó sobre sí mismo. Hablando de manera más manera, fueron los suelos de concreto por donde se encontraban pasando actualmente la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a un gremio oscuro proveniente de Alakitasia.

-¡¿Q...?! ¡¿Un agujero?! ¡¿Cómo rayos fue que...?! ¡No...Fue Serena...Transmitió el poder de su maldición bajo tierra...! ¡Es el mismo truco que utilizo durante su batalla en los Grandes Juegos Mágicos! ¡Maldición!- Pensó un tanto sorprendida como frustrada Amaia.

Con ese agujero debajo suyo siendo tan amplio que a sus manos y pies se les hacía imposible agarrarse o apoyarse de alguna forma de los bordes de esté, la joven usuaria tanto de magia oscura como de la "Maldición del Glotón" no pudo evitar caer por esté. Cayó y continuó cayendo hasta que de un eventual modo su imagen se perdió al adentrarse en la densa oscuridad que residía en lo más profundo de ese agujero.

-¡Bien! ¡Funciono! ¡Ahora...!- Pensó una seria Serena para luego decir -¡...Emma!-

-¡Ya lo sé!- Respondió Emma seriamente.

Haciendo uso de ambas dos manos para tomar varias diminutas piedras que habían quedado en aquellos suelos de concreto debido al agujero de sumo ancho y profundidad causado por las acciones de la joven usuaria de la "Maldición del Caos", la joven usuaria de magia cambiadora de masas inmediatamente después arrojo todas estás hacia adentro de aquel mismo.

Fueron unas piedras que luego de su lanzar adoptaron de un mágico modo un tamaño comparable a los edificios de concreto que conformaban en su mayoría a la Ciudad de Crocus. Y cayendo tanto una al lado de la otra como una encima de otra, esas enormes estructuras rocosas eventualmente terminaron rellenando de una completa manera a aquel sumamente ancho y profundo agujero a donde habían sido lanzadas, y por ende, aplastando a quién estuviera dentro de esté.

-¡Bien!- Dijo una seria Emma tras su accionar.

-Ahora está completamente sellada...O eso espero- Decía una tranquila Serena.

-¿Crees que esto haya bastado para derrotarla?- Preguntaba una intrigada joven Niu.

-Quién sabe. Lo mejor será no desaprovechar estos segundos que esa tipa no está cerca- Contestaba la joven Axel seriamente mientras afirmaba sus pisadas.

-¿Hm? ¿Serena?- Se mostraba Emma ligeramente confundida.

-¡Aquí voy...!- Exclamo una seria Serena.

En el siguiente segundo se pudo apreciar con una perfecta claridad como la joven miembro de Fairy Tail presente en esa escena vio rodeado los bordes de todo su cuerpo de una voluptuosa y curvilínea figura con nada más ni menos que con un aura de energía de un color rosado claro con el suficiente poderío para no solo agitar notablemente su larga cabellera y vestimentas, sino para también agitar de una notable manera los cabellos y ropas de la joven maga de Golden Lion en sus cercanías e incluso las hojas de los árboles y agua de la fuente que decoraban ese escenario. Y con sus ojos cafés decorados con una tanto seria como feroz y determinada expresión, ella luego exclamo con un fuerte tono...

-¡...Etherias Form!-

-¡AAAAAAAHHHHHH!-

Al mismo tiempo en que una cierta joven vio toda su imagen completamente cubierta por una luz rosada con un brillar tan fuerte que está incluso extendió varios de sus rayos por esa ligera pero aún así notablemente dañada área rural al norte de la Ciudad de Crocus, un potente grito de profunda ira resonaba en los aires de esa escena junto con el sonar de unas constantes mordidas de un vasto poderío. Ambos sonidos provenientes de ningún otro lugar más que del ancho agujero presente en los suelos de concreto de aquel escenario y que se encontraba rellenado por un gran número de gigantescas piedras.

Y tras el pasar de unos cuantos segundos, no solamente aquellos dos sonidos cesaron, sino que las gigantescas estructuras rocosas que llenaban el interior de un tanto bastante ancho como sumamente profundo agujero posicionado en un terreno pavimentado de concreto se convirtieron de repente en unas vastas cantidades de polvo como sí algo las hubiera destrozado totalmente. Fueron unas grandes nubes de polvo de donde una silueta humanoide salió disparada con un potente salto y que luego cayó desde una notable altura en los aires a unos suelos de concreto en donde aterrizo perfectamente de pie.

Obviamente se trataba de esa joven demonio de los libros de Zeref de unos cortos cabellos negros con bordes puntiagudos e unos ojos de un brilloso color rojo, quién enseñaba algo de ensuciar en aquel vestido blanco con volantes, mangas largas y que le llegaba hasta sus rodillas al vestir su cuerpo de una ligera figura voluptuosa.

-¡Malditas...! -Hablaba una iracunda Amaia con una sonrisa que enseñaba sus filosos dientes- ¡... ¿Me tiran a un agujero y luego me arrojan un montón de piedras encima?! ¡Ahora sí se pasaron un poco de la raya, ¿No creen?! ¡Yo...! ¿Eh?-

Aquel pequeño de sentimiento de confusión que le impidió a aquella joven miembro de Ouroboros terminar su enfurecido hablar se debió a que ella fue capaz de ver con una perfecta claridad como la joven miembro de Fairy Tail a unos cuantos metros en frente de su posición junto con una joven maga de Golden Lion había sufrido un radical cambio en su apariencia.

Se apreciaba perfectamente como Serena Axel ahora poseía una larga cabellera negra con una apariencia más puntiaguda que antes, como las pupilas de su tanto seria como feroz mirada habían cambiado su color café por un color dorado e habian obtenido una figura más bestial que antes, y como la frente así como las mejillas de su rostro se habían visto decoradas con unas ondulantes estigmas de color negro.

También se veía como sus ropas habían sido remplazadas por un abrigo negro sin mangas y que dejaba expuesto su ombligo así como por unos cortos pantaloncillos de bordes puntiagudos del aquel mismo color, como las escamas de un profundo color azabache que conformaban la mayor parte de la piel de su extremidad superior derecha ahora habían remplazado también la mayor parte de la caucásica piel de su extremidad superior izquierda y de sus dos extremidades inferiores y se habian extendido por estás hasta el punto de parecer formar tanto unos guanteletes como unas rodilleras, como los cinco dedos de tanto su mano izquierda como de sus dos pies habian sido remplazados con unas afiladas garras de un claro color negro, y como una parte de su espalda expulsaba una luminosa energía de color rosado que acababa solidificándose e adoptando la forma de un par de grandes alas demoniacas.

Pero a pesar de su notable transformación, el brazo derecho de esa joven demonio de los libros de Zeref continuaba teniendo esos pequeños agujeros ensangrentados que le había implementado anteriormente su enemigo con una fuerte mordida así como su mano derecha seguía teniendo tatuada en color rosado la marca de Fairy Tail.

-...- Se mantenía en silencio una seria Serena tras adoptar su "Forma Etherias" y mientras su mirada era apuntaba hacia su enemiga a unos cuantos metros en frente de ella.

-Serena...- Nombraba una sorprendida Emma ante la nueva apariencia de su amiga.

-Oh... - Hablaba una levemente sonriente Amaia -... ¿Esa es tú "Forma Etherias" completa?...Hmm...Es muy distinta a lo que yo imaginaba que sería. Sigues luciendo demasiado humana todavía. Bueno, no importa mucho. Hay demonios así. La "Forma Etherias" de ese molesto anciano de Omar también lo sigue haciendo lucir bastante como humano. Al final de cuentas, luzcamos como luzcamos, seguimos siendo monstruos, ¿No?...Jejejeje-

-Amaia...Ríndete. Ya no tienes oportunidad de ganar- Dijo una seria joven Axel.

-¿Hm?... - Se mostró la joven Jiwe confundida -... ¿Qué acabas de decir? ¿Qué me rinda? ¿Qué rayos fue eso? ¿Acaso tú transformación viene con un aumento en tú ego, mi querido manjar raro? ¡No me hagas reír! ¡No importa para nada que te hayas transformada o no! ¡Es cierto que esas escamas negras tuyas son lo suficientemente duras como para que mis dientes no las atraviesen al instante, pero eso solo significa que tendré que trabajar un poco más de lo esperado! ¡Nada cambiara que tú terminaras dentro de mi estómago!-

-...- Seguía la joven miembro de Fairy Tail mostrando una seria actitud -Amaia...Tú dijiste que esa maldición tuya te permitía devorar todo, ¿Verdad?-

-¿Eh?...Sí, sí lo dije. ¿Qué pasa con eso?- Preguntaba confundida una joven miembro de Ouroboros.

-Dijiste que podías devorar todo, incluida la magia... -Hablaba una joven de unos largos y puntiagudos cabellos negros- ...Pero aún así esquivabas nuestros ataques. Bueno, la magia de Emma no crea nada, sino que afecta objetos ya existentes. Como ella dijo antes, por más rápido que mordieras, no podrías comerte todos los objetos que agrandaba y te lanzaba antes de que estos te golpearan. Era lógico que esquivaras sus ataques. Pero... ¿Qué pasa con los míos?-

-...- Se mantuvo en silencio la joven de unos cortos cabellos negros con bordes puntiagudos mientras un pequeño "Tick" se mostró en su mirada.

-Mi "Esfera del Caos" debería tener el suficiente tamaño para que tú la devoraras con uno de esos grandes mordiscos tuyos, pero aún así decidiste esquivarla cada vez que podías- Mencionaba seriamente la joven Etherias perteneciente a Fairy Tail.

-¿Eh? Ahora que lo dices...- Hablaba una joven maga de Golden Lion mostrando un leve confundir.

-Y cuando te lance ese golpe que acabó cortándote el cabello... - Continuo la joven usuaria de la "Maldición del Caos" su serio hablar -...Tú lo habías detectado, pero aún así lo esquivaste en vez de recibirlo con una mordida. Al principio pensé que había sido porque no te había dado tiempo de abrir tú boca, pero creo que en realidad fue porque mi puño estaba cubierto con el poder de mi maldición...Sí. Tú maldición te permite devorar cualquier cosa incluida la magia...Pero...No puedes devorar las maldiciones-

-¡...!- Enseñaba la joven usuaria tanto de magia oscura como de la "Maldición del Glotón" un notable disgustar en su mirada.

-¿Eh? ¿No puede devorar las maldiciones de otros demonios de los libros de Zeref como ella?- Decía una intrigada y ligeramente sorprendida joven de unos levemente largos cabellos cenizos.

-Je...- La joven Etherias perteneciente a Ouroboros cerraba sus ojos mientras colocaba una pequeña sonrisa en su rostro -...En verdad que eres perspicaz, ¿No? Haces que mis ganas de comerte aumenten cada vez más, mi querido manjar raro. Sí...Tú tienes toda la razón. La única cosa que mi "Maldición del Glotón" es incapaz de devorar son las maldiciones de otros Etherias como yo. El "Emperador Spriggan" nunca debió imaginarse que dos de sus creaciones acabarían luchando entre sí, después de todo-

-Con que tenía la razón, ¿Eh?... -Hablaba la joven Axel- ...Bueno, aunque no la hubiera tenido, aún así seguiría sugiriendo que te rindieras. Veras, yo utilizo la "Maldición del Caos". El caos es en simples palabras destrucción pura, y esa es la esencia de mi poder. La energía que crea mi maldición destruye de manera instantánea todo lo que toca, sin importar que o quién sea. Un solo golpe de ella y se acabó, Amaia-

-¿Maldición del Caos?- Repetía la joven Niu con cierto confundir y sorprender.

-¿Destrucción, dice...? Hmm...Ciertamente, eso explicaría porque todo lo que tocan sus ataques simplemente desaparece a pesar de que esas misteriosas flamas no son para nada calientes. Es un poder problemático- Pensó seriamente la joven Jiwe.

-Ahora que entre en mi "Forma Etherias", te aseguro que mis ataques serán mucho más veloces e amplios que antes. Y qué tú no seas capaces de devorarlos te pone en una situación mucho peor. Lo diré una vez más. Ríndete, Amaia. Ríndete y paga por tus crímenes- Decía seriamente una joven de una larga y puntiaguda cabellera negra.

-¿Crímenes...? -Hablo una levemente sonriente joven con unos cortos cabellos de unos bordes puntiagudos- ...Que extraño. Yo no recuerdo haber cometido algo que pudiera considerarse un delito...Ah, ¿Te refieres a lo de comer personas? Te dije antes que eso es un acto de lo más normal para demonios de los libros de Zeref como nosotras. ¿Quieres que vaya voluntariamente a la cárcel por realizar algo tan común como respirar? Tienes que estar bromeando. Sí aceptaras tú naturaleza como Etherias en vez de jugar a ser humana, tú tampoco calificarías mis acciones como un crimen-

-¿Otra vez con eso?- Reaccionaba con ligero molestar la joven miembro de Fairy Tail.

-Pero... - Continuaba hablando una ligeramente sonriente joven miembro de Ouroboros -...Con que destrucción pura, ¿Eh?...Es un buen poder. Uno digno de un demonio. Fácilmente podrías matar a un montón de gente con él...Podrías hacer eso, pero aún así...Aún así hay gente que te acepta y hasta te llaman tanto "amiga" como "compañera"...Soy incapaz de comprenderlo. Sí eres un monstruo nacido para quitar vidas...Tú destino es matar a la gente, lo quieras o no...Entonces, ¿Cómo...?...Respóndeme tú esa pregunta, señorita de Golden Lion-

-¿Eh? ¿Yo?- Reaccionaba con ligera confusión una joven maga de Golden Lion.

-Etherias...Demonios de los libros de Zeref. Como ciudadana del Imperio Alvarez, es muy poco probable que tú no supieras que significan esas palabras. Son los seres que el "Emperador Spriggan" creo para darle fin a la inmortalidad por la cual tanto se lamentaba...Monstruos que nacieron con el único propósito de darle fin a la vida. ¿Cómo puedes llamar a uno de esos seres tú amiga?- Preguntaba la joven Jiwe con seria actitud.

-D-Darle fin a la vida... - La joven Niu bajaba levemente y con una cierta lástima su mirada de unos ojos verdoso oscuro -...Ciertamente...Para eso fueron creados los demonios de los libros de Zeref...Es la razón de su existencia...-

-...- Se mantenía la joven Axel en silencio mientras sus ojos dorados expresaban un ligero entristecer.

-Sí entiendes eso, te preguntó de nuevo, ¿Cómo es que...?- Hablaba la joven dueña del apodo de "El Demonio de la Gula".

-¡Pero...!-

-... ¡¿Eh?!- Reacciono Amaia con notable sorpresa y confusión.

-¡...Serena es quién ella decide ser...!- Hablaba Emma ferozmente -¡...De la misma manera en que una cierta mujer no dejó que los errores de su pasado la definieran y se convirtió en alguien amable que le brindo un hogar a muchas personas o como una cierta chica que decidió no sucumbir ante la desesperación de haber perdido a sus padres y tomo la mano que le ofrecieron con tal de una vez más conocer la calidez de una familia! ¡Sin importa que es lo quiera esté mundo para nosotros, al final nosotros decidimos quienes somos...Nosotros lo decidimos...! ¡Por eso no me importa que Serena sea un demonio de los libros de Zeref! ¡Porque ella decidió convertirse en una buena persona con una sonrisa honesta! ¡Una sonrisa que a mí me gusto! ¡Por eso es mi amiga!-

-Emma...- Nombraba Serena con cierto sorprender y un leve sonrojar en sus mejillas.

-¡...!-

Justo al momento después de que sus oídos escucharon aquellas últimas palabras de la joven hija adoptiva de una antigua miembro de aquel disuelto grupo conocido como "Spriggan 12", como por sexta vez desde el empezar de esa batalla, la joven que era en realidad aquel asesino en serie del Imperio Alvarez conocido como "El Demonio de la Gula" repentinamente abría de manera tan amplia sus ojos de un brilloso color rojo que algunos mechones de su cabellera se levantaban y la seriedad que expresaba su mirada fue cambiada totalmente por una locura de suma profundidad al mismo tiempo en que su boca formulaba una gran sonrisa que mostraba sus dientes sumamente afilados.

Pero eso no fue todo. Después de todo; también se pudo apreciar como unas cuantas venas palpitantes de ira se marcaban a través de la caucásica piel de tanto su frente como en la de sus manos, las cuales se convirtieron en unos puños apretados con una suma fuerza al mismo tiempo en que sus pies vestidos con unas simples sandalias negras ejercían una firmeza tan grande que un amplio número de grietas de notable largo y profundidad aparecían en los suelos de concreto debajo de ellos.

-¿Tú también estás diciendo esas estúpideces...? -Hablaba una maniáticamente sonriente Amaia con un bajo tono- ... ¿Qué nosotros decidimos lo que somos?...Que broma más mala...Sí las cosas fueran así, entonces...Entonces, ¿Por qué rayos tuve que convertirme en esté monstruo aún cuando yo no lo deseaba?...Vamos, díganme... ¿Por qué? ¡¿Por qué?! ¡Maldición! ¡¿POR QUEEEEEE...?!-

-¡...!- Reaccionaron Serena e Emma con un notable shock.

Aquel vasto sentimiento de sorpresa que invadía a la joven miembro de Fairy Tail así como a la joven maga de Golden Lion presentes en esa escena se debió a que ambas no solo vieron repentinamente sus cabelleras y ropas agitadas de un notable modo ante unos increíblemente poderosos y salvajes vientos, sino que incluso fueron obligadas a aumentar la firmeza de sus pies en el terreno pavimentado de concreto debajo de ellos con tal de evitar ser empujadas por esos mismos vientos.

Vientos de una monstruosa intensidad que fueron creados por el sumo poderío en aumento de esa aura de energía morado oscuro que decoro de una fracción de segundo a otra la ligeramente voluptuosa y curvilínea figura de una joven miembro de Ouroboros en medio de un potente gritar de gran ira y que poseía tanto su cabellera como su vestimenta siendo agitada salvajemente ante está.

-¡¿Q-Qué?! ¡¿Qué está ocurriendo?!- Se preguntaba una sorprendida y confundida Emma mientras resistía difícilmente esas ráfagas de viento.

-¡¿Su poder demoniaco está aumentando?! ¡Esto es...!- Hablaba Serena tanto seria como asombrada mientras trataba de resistir aquel ambiente.

-¡AAAAAAAAHHHHH!- Gritaba Amaia potente y furiosamente.

Tras el pasar de unos cuantos segundos; una cierta energía oscura no solo aumento su poder hasta el punto de volver aún más salvajes a esos vientos que se extendían completamente por esa levemente dañada área rural e incluso terminar creando unos grandes relámpagos de color morado oscuro que iban en distintas direcciones, sino que pasó de estar revistiendo en forma de aura los bordes del cuerpo de la joven usuaria tanto de magia oscura como de la "Maldición del Glotón" a cubrir de una completa manera a esté.

Lo cubrió de modo que ya no se pudo observar ni un solo centímetro de sus cortos cabellos negros con bordes puntiagudos en medio de un salvaje agitar ni de su piel caucásica ni tampoco de sus vestimentas basadas en un vestido blanco con volantes, mangas largas y una corta falda e unas simples sandalias negras. No se observaba nada más que el brillar rojo sangre de sus ojos y el contorno de su bien abierta boca llena de dientes de un sumo filo.

E instantáneamente después de que esa silueta tanto humanoide como monstruosa formada por una densa energía oscura naciera, una cierta voz femenina que expresaba un claro enojar hizo resonar potentemente en los aires de esa escena...

-¡Etherias Form!-

Justo al momento luego de que esas palabras fueran liberadas por segundo vez durante el curso de aquel combate, la oscura energía que cubría por completo el cuerpo de la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a Ouroboros de una fracción de nanosegundo a otra se convirtió en nada más ni menos que en un destello de luz morado oscuro que se extendió totalmente por esa zona rural al norte de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente".

Un destello de luz que no tardo mucho más de un segundo en desaparecer por completo, y con esto, tanto llevarse los vientos realmente tempestuosos que habían estado invadiendo a aquella área así como hacer aparecer en la mayor parte de los aires de esa escena unas vastas cantidades de un denso polvo. Incluido en los aires alrededor de la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a Fairy Tail y de la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion.

-¡Ah...Ah...!- Tosía Emma ante todo el polvero que la rodeaba -¡... ¿Q-Qué es todo esto?! ¡¿Qué acaba de pasar?!-

-Ella se transformó...- Hablaba una seria Serena en guardia -...Entro en su "Forma Etherias" al igual que yo. Supongo que esto significa que no quiere rendirse-

-Jejejeje...-

-¡...!- Mostraron al unísono Serena e Emma un profundo shock.

La razón por la cual tanto una joven de unos largos y puntiagudos cabellos negros como una joven de unos levemente largos cabellos cenizos abrieron de una amplia manera sus miradas y vieron sus rostros decorados por algunas gotas de nervioso sudor no fueron ni esas ligeras pero bastantes maliciosas risas que se escuchaban en los aires por parte de una cierta voz femenina ni tampoco por el extraño pero aún así notablemente grande poder mágico que ambas eran capaces de sentir sino porque las dos recibieron el intenso impacto de una vasta sed de sangre.

Una sed de sangre proveniente del mismo lugar del que parecía estar proviniendo un macabro reír y aquel poder de un notable tamaño pero distinto al poder mágico que desprendían los humanos, en otras palabras, poder demoniaco. Es decir, de una gran nube de denso polvo a unos cuantos metros en frente de esas jóvenes. Una nube de polvo que en toda su parte central presento una borrosa silueta tanto humana como femenina que demostraba unos filosos ojos de un brilloso color rojo. Un rojo sangriento.

-¿Q-Qué es está sensación...?...Llega hasta mis huesos y me enfría hasta la sangre- Pensaba una temerosa Emma.

-Es la intimidación de una bestia...Una bestia desesperada por la sangre de sus presas...- Pensó una atemorizada Serena.

-Señorita de Golden Lion... ¿Qué fue lo que dijiste antes? ?... ¿Qué mi poder no es muy efectivo en una batalla contra más de un oponente? ¿Qué su rango era demasiado limitado?...Tal vez quieras retractarte de esas palabras cuanto antes...Jejeje- Decía entre unas ligeras pero maliciosas risas la voz de Amaia.

-¿Eh?- Mostraba la joven Axel un leve confundir.

-¿A qué te refieres...?- Preguntaba la joven Niu añadiéndole una pequeña confusión a su ligero temor.

-...Ustedes... - Hablo la voz de la joven Jiwe -... ¿Saben lo que es un "Ouroboros"?...Bueno, no soy una investigadora de esa clase de cosas ni nada por el estilo, pero tengo entendido que es una clase de serpiente...Una monstruosa serpiente con varias cabezas que devora todo lo se le cruza en su camino...Por eso cuando escuche el nombre del gremio al que nos uniríamos los demás Etherias modificados por Larcade y yo, pensé que era el lugar perfecto para mí. Después de todo...-

-¡...!-

Aquel notable sentimiento de sorpresa que invadió ahora a una joven usuaria de la "Maldición del Caos" y a una joven usuaria de magia cambiadora de masas se debía a que ambas eran capaces de verlo con una indudable claridad. Veían como la humanoide silueta femenina de unos brillosos ojos rojos presente en la gran nube de denso polvo a unos metros en frente de sus posiciones no solamente aumento su altura gracias a que algo parecía estarla alzándola, sino que sus alrededores pasaron a ser decorados por las siluetas de un quinteto de objetos de vasto largo y grosor que demostraban un agitar flexible parecido al de unos tentáculos.

E habiendo pasado una notable cantidad de segundos, todo el polvero que se extendía por esa levemente dañada zona rural al norte de la Ciudad de Crocus al fin empezó a despejarse gracias en parte a las brisas del viento que pasaron por ahí pero en su mayoría debido a que una figura de un sumo tamaño que parecía estar surgiendo desde su interior.

Se trató de un ser de unas perfectamente unidas escamas de un profundo color negro y con un torso, un cuarteto de patas y una larga cola iguales a la de un lagarto pero al mismo tiempo diferente a cualquier clase de estos debido a que poseían un tamaño por bastante superior a los edificios de concreto que formaban los alrededores de esa área rural. Y había dos detalles de aquel ser que resaltaban más que cualquier otra parte de su gigantesco cuerpo.

El primero era como él no tenía una, ni dos, ni tres, ni tampoco cuatro, sino hasta cinco cabezas parecidas a la de un gusano, una serpiente o algo por el estilo. Cinco cabezas con unos cuellos sumamente largos y bastante gruesos, que no mostraban ni un solo globo ocular o algo parecido a esto, pero que tenían unas grandes bocas que al no tener labios enseñaban cada uno de los dientes de sumo filo que las conformaban y que al estar en medio de un monstruoso rugir mostraban las largas lenguas serpenteas que residían en su interior.

Y aquel segundo detalle más notable se trataba de como la tercera de aquellas cinco monstruosas cabezas antes mencionadas, la que se posicionaba en el medio de todas estás para ser más precisos y la cual tenía en el lado izquierdo de su cuello la marca rojiza del gremio de Ouroboros, poseía posicionada en su cima una forma humanoide. Pero no porque estuviera de pie, sino porque en vez de poseer piernas e entrepierna, esa figura humanoide estaba pegada de la cintura para abajo a las escamosa piel azabache que conformaba a está.

Más específicamente hablando; se trataba obviamente de aquella joven usuaria tanto de magia oscura como de la "Maldición del Glotón" que poseía unos negros cabellos con unos bordes puntiagudos y que ahora le llegaban hasta el cuello debido a las acciones de una de sus dos enemigas, que tenía unos bien abiertos ojos de un brilloso color rojo que expresaban una clara locura, que mantenía su rostro decorado con una gran sonrisa que terminaba enseñando los afilados dientes que residían dentro de su boca, que cubría su busto con los pocos trozos de tela blanca que quedaron de un cierto vestido, y que ahora demostraba unas cuantas escamas negras en algunas partes de su caucásica piel.

-¡...Soy la representante perfecta para él, ¿No creen?! ¡Jejejeje!- Exclamo entre risas una maniáticamente sonriente Amaia tras su transformar.

-¡GRRUUUUUAAAAHHHH!- Rugían ferozmente las monstruosas cinco cabezas que conformaban una cierta "Forma Etherias".

-¡...!- Reaccionaron Serena e Emma con profundo shock ante lo que estaba en frente de ellas.

-¡¿E-Esa es la "Forma Etherias" de Amaia?!- Decía una ampliamente sorprendida joven Axel.

-¡E-Es una transformación demasiado diferente a la de Serena...!- Pensaba la joven Niu con gran temor y sorprender.

-¡Jejejeje! ¡¿Y?! ¡¿Les gusta?!... -Hablaba una maniáticamente sonriente joven Jiwe- ¡Está es una verdadera "Forma Etherias", mi querido manjar raro! ¡La imagen digna de un monstruo! ¡Aunque sí tengo que admitir está forma tiene sus desméritos! ¡Después de todo, cuesta demasiado saciar un estómago de esté tamaño! ¡Ni devorándola a las dos hasta los huesos bastaría para llenar ni una cuarta parte de mi apetito! ¡Por lo tanto, me encargare rápido de ambas para ir a buscar al demás ganado que hay disperso por la ciudad! ¡Por supuesto, incluyendo a sus queridos compañeros de Fairy Tail y Golden Lion! ¡Haré que todos ustedes se reúnan dentro de mi barriga! ¡Jejejejeje!-

-¡...!- Una joven miembro de Fairy Tail e una joven maga de Golden Lion cambiaron el temor y sorpresa que decoraba sus miradas pon una notable ferocidad al mismo tiempo en que apretaban fuertemente sus puños -¡...No dejaremos que te acerques a nuestros compañeros!-

-¡Jejeje...!- Una monstruosa joven miembro de Ouroboros sacaba su larga lengua serpentea de su boca en medio de un maniático sonreír -¡...Ahí están de nuevo con esas estupideces! ¡De la mocosa de Golden Lion puedo entenderlo, pero en verdad que no resisto a un demonio de libros de Zeref como tú hablando de esas tonterías de familia, compañeros y que podemos decidir lo que somos! ¡Me llenas de ira! ¡Antes quería comerte por el simple hecho de que quería saber el sabor de un Etherias como yo, pero ahora es diferente! ¡Te comeré en su mayoría porque te quiero muerta...Serena!-

...La hora de la cena se intensifica... ¿Quién lograra dar la última mordida?...

Continuara...