Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Cuarto Arco: Los Juegos

Capítulo 57/181: ¡Lágrimas!

Con tal de darle fin cuanto antes a aquel caos que invadía a la Ciudad de Crocus, los jóvenes magos de Fairy Tail se separaron con tal de encontrar y derrotar a los miembros de Ouroboros. Un objetivo que cumplieron gracias tanto a sus ardientes esfuerzos como con la ayuda de los jóvenes magos de otros gremios. Omar Oldcan, Alesha Fortune, Arioc Amonn y Amaia Jiwe. Cada uno de estos demonios de los libros de Zeref acabó cayendo después de unos duros combates.

Y en cuanto las fuerzas combinadas de Tsuna Dragneel de Fairy Tail y Ashe Vesta de Golden Lion finalmente derrotaron a Devlin Devilian, la incontable cantidad de muertos vivientes levantados por la maldición de la "Necromancia" y aquella dimensión fuera del espacio así como del tiempo que era conocida como "Punto de Desaparición, ambos poderes al fin se alejaron de la Ciudad de Crocus y de quienes la habitaban. Pero con Larcade Dragneel poniendo en funcionamiento su última jugada, un joven que había preferido apreciar lo que tenía a aferrarse a la ira y odio por lo que había perdido se convertía en contra de su propia voluntad en una nueva amenaza...

...Continuación...

-¡AAAAAAAAHHHHH...!-

El liberador de aquel griterío de sumo dolor era uno de los tres jóvenes de 19 años presentes en unos suelos de concreto cercanos a aquella área rural en los alrededores la dañada edificación conocida como "Castillo Mercurius", es decir, el centro de la Ciudad de Crocus. Una Ciudad de Crocus que finalmente había salido de una dimensión fuera del espacio y tiempo nombrada como "Punto de Desaparición", la cual estaba basada en un anochecido cielo decorado con unas cuantas estrellas y unas grandes cantidades de densa niebla cubriendo totalmente sus afueras, y ahora se encontraba debajo del mismo hermoso cielo atardecido que había en cuanto estaba terminando el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos de año X814.

Uno era aquel joven con unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados, que era dueño de unos filosos ojos marrones, tenía una blanca bufanda de cuadros alrededor de su cuello, que estaba enseñando sus peculiarmente colmilludos dientes con esa gran sonrisa en su rostro; que vestía su atlético cuerpo con un ajustado chaleco negro sin mangas y un largo faldón, unos blancos pantalones y unas simples sandalias y como no mencionar que él poseía grabado con gran orgullo, en fiero color rojo, la marca de Fairy Tail en su fornido hombro derecho.

Otro resultaba ser ese joven que tenía unos puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados, unos filosos ojos grises, que poseía una bufanda de color rojo alrededor de su cuello; vestía su bien entrenado cuerpo con un ajustado chaleco de color azul oscuro que aunque poseía una larga e amplia manga izquierda no tenía manga derecha, unos blancos pantalones que llegaban hasta sus tobillos, unas simples sandalias y que tenía orgullosamente grabado en su hombro derecho, en fiero color rojo, la marca de Golden Lion.

Y quién liberada un potente gritar doloroso se trataba de un joven con cortos y desordenados cabellos blancos, unos bien abiertos ojos dorados decorados con algunas lágrimas, que al solo vestir unos largos pantalones negros algo dañados y unos oscuros zapatos de punta mostraba su bien entrenado cuerpo con marcados pectorales e abdominales, que poseía una piel decorada con una incontable cantidad de ligeras pero aún así notables heridas, que poseía una mano derecha con quemaduras tan graves que incluso se podía notar la carne que residía dentro de está y que portaba en su pectoral derecho la marca negra de Golden Lion.

Aquel último joven se encontraba retorciéndose de una salvaje manera en unos suelos de concreto mientras no solo cada vena dentro de su cuerpo se marcaba notablemente a través de su piel y exponía unos brillantes colores afiliados a las ocho magias asesinas de demonios que le brindaban las ocho lacrimas que residían dentro de él, sino que también se veía encerrado por una sumamente luminosa electricidad arcoíris que liberaba unos notables relámpagos de diferentes colores en aleatorias direcciones y parecía estar creciendo cada vez más.

-¡...AAAAAAAHHHHH...!- Gritaba Devlin con sumo dolor mientras se retorcía en un terreno pavimentado de concreto.

-¡¿Q-Qué demonios...?!- Se preguntó un sorprendido Tsuna mientras que con sus manos protegía a su vista del destellar de una electricidad arcoíris y retrocedió de una ligera manera para que su lastimado cuerpo evitara los relámpagos que liberaba está.

-¡Devlin...!- Nombraba un preocupado Ashe realizando las mismas acciones que el anterior.

-¡¿Qué rayos pasa con todo esté poder mágico?! ¡Pensé que ese tipo estaba tan debilitado como nosotros! ¡Oye, explica qué demonios ocurre, bastardo de olor raro!- Exclamaba el joven Dragneel intrigada y seriamente.

-¡Oye, Devlin! ¡¿Qué te está pasando?! ¡¿Qué es toda está magia?! ¡¿Puedes oírme?! ¡Devlin!- Hablaba con gran preocupar un joven Vesta.

-¡...AAAAAAAHHHH!- Continuaba el joven Devilian retorciéndose en el suelo mientras gritaba adolorido y pensaba -¡... ¿Q-Qué es esto?! ¡Mi cuerpo se está llenando de magia...Se inunda...Se desborda...! ¡Duele...Sufro...Mi cuerpo no puede soportar todo este poder mágico que solo sigue creciendo...! ¡No puedo controlarlo en lo más mínimo! ¡Yo no lo estoy generando! ¡¿De dónde demonios...?! ¡¿Acaso es de las lacrimas dentro de mí?! ¡¿Sobrecarga?! ¡¿Se sobrecargan descontroladamente con las magias dentro de ellas?! ¡¿Eso es posible?! ¡Larcade-sama nunca me advirtió sobre eso... ¿Acaso...usted...?!-

La situación de ese joven Devil Slayer de Ocho Atributos no era únicamente observada con una perfecta claridad por el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y el joven Phoenix Slayer de Fuego en sus cercanías, sino también por aquellos que estuvieron viendo tanto desde su mero comienzo ese brutal combate en los alrededores del "Castillo Mercurius" así como todas las demás feroces batallas que ocurrieron en la ciudad que era la capital del Reino de Fiore desde el comenzar del quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 y los planes de Ouroboros.

Vieron todos estos gracias a las transmisiones en vivo que enseñaban las varias enormes pantallas holográficas que flotaban altamente en los aires encima de la arena que residía dentro de aquella gigantesca edificación de concreto que se mantenía sobre las grandes montañas al oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".

Más específicamente hablando; eran la reina del Reino de Fiore, el emperador del Imperio Alvarez, la maestra de Golden Lion, los veteranos magos de Fairy Tail, los veteranos magos de Sabertooth, las veteranas magas de Mermaid Heels, y los veteranos magos de Lamia Scale. Cada uno de estos aprisionados por la "Prisión de Sangre de Dragones" de Larcade Dragneel en distintos lugares de la arena del Domus Flau, la cual seguía viéndose decorada por un gran número de soldados heridos e inconscientes debido a su combatir con un cierto Devil Slayer de Ocho Atributos.

-¡...!- Reaccionaron con sorprender y confusión todos los afectados por la llamada "Prisión de Sangre de Demonios".

-¡¿Devlin?!- Nombro Brandish con una amplia sorpresa, confusión y preocupación mientras estaba obligada a estar de rodillas en la arena del Domus Flau.

-¡¿Qué le pasa a ese mocoso traidor?! ¡¿Acaso aún piensa luchar?!- Se preguntó Ajeel intrigado mientras era obligado a estar sentado en uno de los dos tronos en un escenario de concreto en el centro de la arena del Domus Flau.

-Eso no parece ser el caso...Parece estar sufriendo...- Comentaba una sorprendida Hisui sentada en el otro de los tronos antes mencionados. .

-¿Qué estará pasando ahora...?- Preguntaba un Arcadios obligado a estar de rodillas al lado del trono ocupado por la reina del Reino de Fiore y tan confuso como la mayoría de los que estaban dentro del Domus Flau.

-Un chico con ocho lacrimas dotadas con magia asesina de demonios dentro de su cuerpo... -Pensó Erza seriamente para luego enseñar un notable sorprender- ¡...No puede ser...!-

-Bien...- Pensaba un maliciosamente sonriente Larcade -...Me pagaras la deuda que tienes conmigo, Devlin. Lo quieras o no. Con las ocho lacrimas que hay dentro de él...Con su efecto de generar descontroladamente un poder mágico que ningún humano podría soportar...Cada uno de los que se opusieron contra mi padre que están dentro de esta ciudad y sus mocosos...Todas sus almas pecadoras viajaran a un oscuro infierno con esa...Con la bomba superior en cual te convertirás, Devlin-

-¡...!- La maestra de Golden Lion apunto su mirada en dirección al enemigo a unos metros en frente de ella al notar su malicioso sonreír -¡...Larcade! ¡¿Esto también es obra tuya?!-

-¡¿Eh?!- Mostraban sorprender y confundir todos los demás obligados a estar en el interior de un descomunal coliseo.

-¡Jejeje!- Se limitó "El Dragneel Blanco" a liberar un ligero reír.

-¡Responde, Larcade! ¡¿Qué demonios le está pasando a Devlin?! ¡¿Qué le hiciste?!- Preguntaba furiosamente la joven mujer apodada como "La Destructora de Naciones".

-Es una bomba- Comento la apodada como "Titania" seriamente mientras era obligada a estar junto con los demás veteranos de su gremio en el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.

-¡...!- Volvieron a mostrar sorpresa y confusión los demás aprisionados por la llamada "Prisión de Sangre de Dragones".

-¡¿U-Una bomba?!- Repitió Brandish con cierto shock.

-Con la tal cirugía a la que sometiste a ese chico para convertirlo en esa tal "Nueva Teoría Hibrida", no solo le diste esas magias de Devil Slayer que vimos antes, ¿No es así?- Dijo la seria joven mujer que era la séptima maestra de Fairy Tail.

-Lo adivinaste rápido...- Hablo aquel cicatrizado hombre de cortos y desordenados cabellos rubio claro -...Creo que debo decir que era algo de esperar de la actual maestra del despreciable Fairy Tail. Eres bastante lista. Sí. Tú tienes toda la razón. Es una bomba. O mejor dicho, bombas. Cada una de las ocho lacrimas que le implante a Devlin y lo otorgan con ocho diferentes magias asesinas de demonios posee una función que él desconocía. La función de sobrecargarse descontroladamente con poder mágico. Un poder mágico que ningún humano podría soportar al menos que tuviera un cuerpo inmortal como el de mi padre. Supongo fue un intento de crear por su propia cuenta una magia como "Fairy Heart" o algo así. Bueno, el punto es que cuándo el cuerpo de Devlin llegue al límite de magia que puede soportar, está simplemente se liberara en forma de una explosión. Aunque cuando eso, Devlin...Supongo que no debo decirlo, ¿Verdad? Es básicamente el mismo principio que un globo inflándose con demasiado aire, después de todo-

-¿Explo...? ¡Larcade, maldito!- Gritaba con un sumo enfurecer la maestra de Golden Lion.

-Oh, qué miedo, qué miedo. Aunque no tienes por qué enojarte tanto, Brandish. Aunque nuestro querido Devlin será víctima de la explosión que el mismo provocara, tú no pasaras tanto tiempo lejos de él. Ni tampoco de tus demás mocosos de Golden Lion. Todos ustedes irán al mismo lugar en casi al mismo tiempo, después de todo. Junto con todos los otros habitantes en está ciudad- Explicaba Larcade levemente sonriente.

-¡¿Eh?!- Reacciono con confundir la joven mujer dueña del apodo de "La Destructora de Naciones".

-¿Todos iremos al mismo lugar...?- Repitió confusa la joven mujer que era la reina del Reino de Fiore.

-¡¿De qué diablos hablas ahora, Larcade, desgraciado?!- Preguntaba iracundo el hombre apodado como "Rey del Desierto".

-Je...- Aumento ligeramente su malicioso sonreír aquel hombre con un orifico vacío rodeado por carne cicatrizada en lugar de un ojo izquierdo -...No crean que la explosión que causaran las ocho lacrimas dentro de Devlin será una común y corriente. Será una explosión con un rango...Con un poder...Con una destrucción capaz de arrasar a toda esta ciudad. Todos sus ciudadanos...Todos sus edificios...Todas sus calles...Cada pedazo de aire que haya dentro de ella...Nosotros...Y los mocosos que arruinaron mis planes principales...Todos seremos tragados por la poderosa explosión de justicia que liberara la "Nueva Teoría Hibrida" y desapareceremos junto con todo Crocus de este mundo en tan solo instante-

-¡...!- Nuevamente mostraron cierto shock los aprisionados por la llamada "Prisión de Sangre de Dragones".

-¡¿Una explosión que se abarcara toda la ciudad, dices?!- Reacciono Jacob sorprendido.

-¡No puede ser...!- Decía Arcadios con un ancho sorprender.

-¡N-No...La Ciudad de Crocus...Jade...! ¡D-Debes detener la explosión, por favor! ¡Tú también morirás!- Exclamaba una Hisui seria y preocupadamente.

-¡¿Piensas en suicidarte, Larcade?!- Preguntaba enojado el actual emperador del Imperio Alvarez.

-Sí. Eso parece...- Hablaba "El Dragneel Blanco" -...No es lo que hubiera preferido, pero si mis planes de causar la guerra entre Ishgal y Alakitasia ya no son factibles, está es la única opción que me queda. Aunque no pueda regresarle al Imperio Alvarez el mismo brillar que poseía en la era del "Emperador Spriggan", al menos llevaré a cabo mi venganza contra aquellos que causaron su muerte al arrebatarles sus miserables vidas. Aquellos que se opusieron contra mi padre y aquellos que lo traicionaron tanto en vida como en muerte...Todas sus almas pecadoras viajaran al oscuro infierno en donde merecen estar. No tengo nada de arrepentimiento o temor en dar mi vida por esa razón. Después de todo, mi alma blanca viajara hacia el libre cielo...El mismo cielo en donde mi padre me aguarda, seguramente. El único pesar que me llevaré será el de no haber sido capaz de darle fin a Natsu Dragneel con mis propias manos, pero el hecho de perder tanto a sus compañeros como a sus hijos mientras él no pudo hacer nada para evitarlo le dará una desesperación que de seguro lo hará desear ir al mismo lugar que ustedes...Ah...De seguro será un espectáculo que mi padre y yo disfrutaremos desde nuestros asientos celestiales uno al lado del otro. Que emoción. Quiero verlo lo antes posible...Jejeje...Padre...-

-¡Larcade...Miserable...! ¡No permitiré que le hagas esto a mis niños...!- Decía una iracunda Brandish mientras temblaba al tratar de deshacer su arrodillada posición y aproximarse a su enemigo.

-¡Sí quieres morir, muérete tú solo! ¡No nos llevaras contigo en tú locura...!- Dijo un furioso Ajeel mientras demostraba un ligero temblar al tratar de levantarse del trono de concreto donde estaba obligada a estar.

-¿Tratan de moverse de nuevo? Es inútil. Ya se los dije antes. El hechizo que los tiene apresados a sus posiciones fue creado para detener al mismísimo Acnologia. No podrán librarse de él. Solo ríndanse y limítense a esperar el viajar de sus almas pecadoras a un oscuro infierno- Comentaba un ligeramente sonriente hombre de cortos y desordenados cabellos rubio claro.

-¡¿R-Rendirnos...?! ¡Esa no es una opción para un miembro de Fairy Tail...Para nadie quien tenga una familia...! ¡Con los jóvenes habiéndose esforzando tanto...Los viejos no podemos quedarnos atrás...!- Hablo una seria Erza mientras algunas de sus venas se marcaban en su piel ante la fuerza que utilizaba para tratar de levantarse de su asiento -¡...AAAAAAAHHHHH!-

-¡AAAAAAAAAHHHH!- Gritaban ferozmente los veteranos miembros de Fairy Tail mientras trataban desesperadamente de moverse de sus posiciones en un ancho balcón.

¡OOOOOOHHHHH!- Gritaron con ferocidad los veteranos magos que trataban de levantarse de sus asientos en los anchos balcones de esperadores de Sabertooth, de Lamia Scale y de Mermaid Heels.

-¡VAMOOOOSSS!- Gritaban Hisui y Arcadios fuertemente mientras trataban de ponerse de pie.

-¡AAAAAAAAAHHHHH!- Gritaron tres antiguos miembros del disuelto grupo conocido "Spriggan 12" mientras trataron de moverse de sus posiciones.

-Oh. Se esfuerzan, se esfuerzan. Aunque de nada sirve...- Hablo Larcade para luego volver a apuntar su mirada hacia las holográficas pantallas en los aires y aumentar de una amplia manera el tamaño de su maliciosa sonrisa mientras pensó-...Incluso si llegaran a romper la "Prisión de Sangre de Dragones", no hay nada que puedan hacer. La explosión que liberaran esas ocho lacrimas ocurrirá dentro de unos minutos. Vamos, Devlin. Aunque tú ira y odio hayan encontrado su fin, de todas maneras llevaras a cabo a aquello por lo que has estado viviendo todo este tiempo. Todos estos seres irán al infierno donde realmente merecen estar y yo ascenderé hacia el cielo libre...De la misma manera en tú me consideraste un peldaño que escalaste para llegar al lugar donde tú merecías estar...Ahora tú serás el peldaño que yo escale para ir a ese lugar superior donde mi padre me espera...Vamos, rápido...Deja que te pise de una vez, Devlin-

Mientras que "El Dragneel Blanco" se limitaba desde ahora a observar tanto maliciosamente sonriente como de fija manera a una cierta situación gracias al transmitir en vivo de unas holográficas pantallas posicionadas altamente en los aires del Domus Flau y los afectados por la "Prisión de Sangre de Dragones" trataban de liberarse con mucho más desesperación que antes de esa magia que los aprisionaba, vamos a trasladarnos nuevamente a esa escena llevado a cabo en un terreno cercano al área rural en los alrededores de la dañada edificación que era el hogar de la realeza del Reino de Fiore y estaba en justo el centro de la Ciudad de Crocus.

Aquella escena en la cual tanto un joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados como un joven de desordenados y puntiagudos cabellos anaranjados no podían hacer nada más que observar a un joven de cortos y desordenados cabellos blancos. Un joven que gritaba potentemente con un sumo dolor, que se retorcía salvajemente sobre unos suelos de concreto con varias montañas de escombros de concreto a su alrededor, que tenía cientos de venas de distintos colores resplandecientes marcadas a través de su piel con un numeroso lastimar, y que estaba rodeado en una capa de poderosa electricidad arcoíris.

-¡AAAAAAAHHHHH!- Continuaba Devlin liberando un doloroso gríterío.

-¡Ese poder mágico no para de crecer...! ¡Esto en verdad parece ser algo malo!- Comento Tsuna seriamente.

-¡Devlin...!- Nombraba Ashe preocupadamente.

-¡L-La...!-

-¡...!- Reaccionaron con sorprender el joven Dragneel y el joven Vesta.

Siendo invadidos por unos notables sentimientos de sorpresa ante lo que captaba su sentido del oído, tanto el joven hijo de Natsu Dragneel y Lucy Dragneel así como el joven autoproclamado discípulo del apodado como "Salamander" fueron capaces de verlo claramente. Vieron cómo, sin dejar de ser invadido por un profundo doler o sin que se despejara esa eléctrica energía arcoíris a su alrededor, el joven que recibió transfusiones de sangre e órganos del fallecido hombre conocido como God Serena decoro su mirada con cierta ferocidad mientras dejo de moverse con salvajismo y se acostó de frente en unos suelos de concreto para después utilizar tanto sus brazos como piernas para difícilmente tratar de ponerse de pie.

-¡...L-Lacrimas...dentro de mí...B-Bo...Bombas...!- Hablaba seria pero difícilmente un Devlin en un intento de levantarse y aún rodeado por una vasto poder mágico de varios colores.

-¡¿Eh?!- Se mostraron Tsuna e Ashe sorprendidos y confundidos.

-¿Lacrimas? ¿Bombas? ¿De qué rayos...?- El joven Dragneel cambio de repente su leve confundir por un notable sorprender -¡...No puede ser! ¡Las lacrimas que menciono antes este tipo...Las lacrimas que le dan sus magias de Devil Slayer... ¿También son bombas?! ¡¿Todo este alboroto acaso significa que van a explotar?!-

-¡¿Qué?! ¡¿Bombas?! ¡¿Qué demonios...?! ¡¿Cómo rayos te dejaste poner tales cosas dentro de tú cuerpo, Devlin, imbécil?!- Preguntaba el joven Vesta sorprendida como furiosamente.

-¡M-Maldición...!- Hablo un frustrado e adolorido Devlin mientras pensó -...Larcade-sama está en el Domus Flau y ve todo lo que ocurre en la ciudad gracias a las pantallas que servían para ver los Grandes Juegos Mágicos. Debió ver como perdí...Como ya no puedo seguir de su lado. ¿Está es su forma de castigarme? En vez de quitarme los poderes que él me dio... ¿Me quitara la vida?...No...No puede ser solo eso. Toda esta magia que brota sin control dentro de mí...No vasta solo para desgarra mi cuerpo. Podría arrasar varios metros alrededor de mi posición...Puede que incluso sea suficiente poder mágico para envolver a toda la ciudad. Ahora que lo pienso, "El Punto de Desaparición" desapareció... ¿Los miembros de Ouroboros fueron derrotados también? Sí es así, los planes de Larcade-sama para iniciar la guerra entre Fiore y Alvarez ya no son posibles. Entonces, ¿Esto fue lo que decidió? ¿Me utilizara a mí para que toda la ciudad...para que todos los que estén en ella...?-

-¡¿Qué rayos hacemos?! ¡A esté paso...Devlin realmente...!- Hablaba tanto seria como preocupadamente un joven Phoenix Slayer de Fuego.

-¡Todo ese poder mágico...Tal vez podamos comérnoslo...! ¡Tratemos de devorar toda esa magia, Ashe!- Exclamaba con una seria actitud un joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación.

-¿Devorarlo? ¿Podrán devorar todo este poder mágico en crecimiento antes de que ha implosión? No...No lo harán a tiempo. Solo se librarían de una parte. En el mejor de los casos, solo lograríamos salvar la mitad de la ciudad. En ese caso...La única opción que nos queda es...- Pensó un adolorido pero serio joven Devilian para luego decir -¡...N-No...Arriba...!-

-¡¿Eh?!- Regresaron a reaccionar con confundir aquel par de jóvenes magos de fuego.

-¿Arriba?- Repitió confundido un joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados.

-¿Arriba...? ¿Te refieres al cielo, Devlin?- Preguntó intrigado un joven de desordenados y puntiagudos cabellos anaranjados.

-¡S-Sí...El cielo...! ¡Llévame al cielo...Ashe...R-Rápido! ¡Yo...tengo...un plan! ¡Hazlo rápido...!- Hablo un joven de cortos y desordenados cabellos blancos tanto seria como difícil y dolorosamente.

-¿Un plan, dices?- Reaccionaba con cierto dudar el joven que se autoproclamaba el primer e único discípulo de Natsu Dragneel.

-¡Rápido, A-Ashe...Llévame al cielo...Lo más alto que puedas...!- Devlin coloco una pequeña sonrisa en sus labios mientras observaba a su compañero de gremio y a pesar de su dolor -¡... ¿O e-es que no puedes?! ¡¿En verdad te quedaste sin nada de f-fuerzas?! ¿O te duelen e-esas pequeñas heridas?! ¡E-Eres patético...! ¡B-Bueno, supongo que era de esperarse de u-un ser inferior como tú...! ¡N-No te preocupes por no tener la fortaleza de un s-ser superior como yo, A-Ashe...!-

-¡...!- Mostró Ashe cierto sorprender para luego enseñar un notable sonreír -¡...Oh, tú lo dijiste, maldito creído! ¡En verdad que planeo patearte tú egocéntrico trasero en cuanto te recuperes! ¡Por los momentos, tan solo mira bien, imbécil! ¡¿Cansancio?! ¡Yo no conozco esas palabras! ¡Y todas estas heridas no son nada para mí! ¡Soy discípulo del grandioso Natsu Dragneel-sensei, después de todo! ¡Yo...Aún puedo...! ¡Mystic Transformation: Full Form!-

"Transformación Mística: Forma Completa". Habiendo exclamado potentemente esas palabras, el joven que se autoproclamaba desde su mero comienzo en esté relato como el primer e único discípulo del actual mago de Clase SS de Fairy Tail y que se mantenía mostrando una amplia sonrisa se cubrió mágica así como completamente en una gran capa de un brillante fuego anaranjado tan denso que bloqueo cualquier vista a su imagen y que parecía estar adoptando una forma en específico.

Y en cuanto el siguiente segundo llegó a esa escena, se pudieron ver con una total claridad unas enormes así como preciosas alas con unos bordes que demostraban un ondular parecido al de las llamas y que estaban cubiertas por unas plumas anaranjadas que liberaban un ardiente destellar. Las mismas plumas que cubrían el resto de aquel ser un par de metros más grande que un humano normal, con el mismo fornido torso y pies con afiladas garras de un águila; pero con una bella cola emplumada, un cuello ligera pero notablemente largo, una cresta que subía desde su columna hasta la cima de su cabeza y un largo pico puntiagudo iguales al de un pavo real. Era la misma imagen de esa legendaria criatura conocida como "Fénix". Era un majestuoso ser con unos filosos ojos grises, que demostraba en el lado derecho de su largo cuello la marca roja de Golden Lion y que se trataba totalmente de aquel joven antes mencionado.

-¡Bien...!- Exclamaba Ashe determinado tras su transformar y mientras extendía bien sus grandes alas flameantes.

-¡Ashe...!- Nombro Tsuna con cierto impresionar.

-Je...- Se limitó un adolorido Devlin a sonreír ligeramente.

-¡...Aquí vamos!-

Habiendo dicho potente así como determinada y ferozmente esas palabras, aquel grande pájaro de llameantes y luminosas plumas anaranjadas que era en realidad un joven mago de Golden Lion movió con tal poderío sus amplias alas que terminaba dándole crear a unas ráfagas de viento que agitaban de una ligera pero notable manera los cabellos y vestimentas del joven mago de Fairy Tail presente en aquella escena y para así comenzar un rápido volar en ninguna otra dirección más que al precioso cielo atardecido que se mantenía encima de la Ciudad de Crocus.

Todo aquello mientras ese majestuoso ser que era la mismísima imagen de un fénix utilizo las afiladas garras que eran sus extremidades inferiores para sostener tanto una extremidad superior derecha como una extremidad superior izquierda con gran firmeza y para así empezar a cargar a ese joven mago de Golden Lion en medio un profundo doler debido a las venas de distintos colores brillosos que estaban marcadas a través de la piel de su atlético cuerpo lastimado así como por la enorme aura de electricidad de color arcoíris que le rodeaba de pies a cabeza.

Ese par de jóvenes magos perteneciente al gremio más famoso y supuestamente fuerte del Imperio Alvarez ascendieron velozmente por los aires gracias al volar que poseía uno de ellos debido a la actual forma de sus extremidades superiores. Ascendieron y ascendieron. Continuaron ascendiendo cada vez más y más. Ascendieron con tal potencia que cuestión de pocos segundos de haberse despegado de la tierra ellos ya se encontraban a la misma altura que esas nubes que decoraban un cielo con el color amarillento del atardecer y aún así solo siguieron subiendo.

Un hecho que no solo miraba el joven hijo del actual mago de Clase SS de Fairy Tail como de una famosa escritora de libros que seguía presente en los suelos de concreto cercanos a un área rural que estaba junto al dañado "Castillo Mercurius" en justamente el centro de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente", sino que también era observado por los que residían en la arena del Domus Flau una vez más gracias a la transmisión en vivo en unas grandes pantallas holográficas posicionadas altamente en los aires.

-¡¿Q...?!- Reacciono Larcade con sumo sorprender y disgustar ante lo que observaba en un cierto transmitir en vivo.

-¡¿Se dirige al cielo?!- Decía una sorprendida Hisui.

-¡¿Quiere sacarlo de la ciudad antes de que explote?!- Se preguntó Ajeel con sorprender.

-¡Ashe...Devlin...!- Nombraba Brandish llena de preocupar.

Pero aquel gran fénix que con sus garras cargaba a un adolorido joven envuelto en un descontrolado poder mágico que simplemente seguía aumentando cada vez más y más se mantenía ascendiendo tan altamente en los aires que incluso llegaba a ser visto por más que por los antes mencionados. La imagen de un majestuoso ser de un resplandeciente plumaje flameante con una enorme luz arcoíris en sus extremidades inferiores lograba ser observada por un par de jóvenes de 19 años de edad que detuvieron momentáneamente su avanzar por una de las calles al norte de la Ciudad de Crocus y que parecía estar acercándolas a la descomunal edificación conocida como "Domus Flau".

Una de esas jóvenes se trataba de una joven que era en realidad era una demonio de los libros de Zeref a pesar de su apariencia humana, que poseía tanto una bella larga cabellera de color negro como unos preciosos ojos de color café y mantenía su cuerpo de figura voluptuosa y curvilínea vestido con una camisa blanca sin mangas, una corta falda azul encima de unos cortos pantaloncillos grises y unas femeninas sandalias de color marrón y como no mencionar que en la mano derecha de esta se encontraba grabada en color rosado la marca de Fairy Tail. Una joven que había vendado su brazo derecho debido a la poderosa mordida que le había implementado anteriormente la llamada Amaia Jiwe.

Y la otra joven en esa escena poseía una larga cabellera que le llegaba hasta la espalda, que tenía unos cuantos mechones decorando su frente y era de color cenizo; tenía unos bellos ojos de color verde oscuro y que vestía su curvilínea y mediamente voluptuosa figura con un cerrado abrigo de color negro de mangas largas y una capucha en su espalda, una corta falda de cuadro de colores rojizos por encima de unos cortos pantaloncillos blancos, tenía unas largas medias de color negro que le llegan hasta los muslos y unas botas marrones. Y como no mencionar que la marca de Golden Lion se encontraba en color rosado en la mano izquierda de esta joven que era la hija adoptiva de la antigua miembro de "Spriggan 12" apodada como "La Destructora de Naciones".

-¿Qué es eso que está tan alto en los aires? ¿Llamas?...Pero no parece ser Tsuna... ¿Es un pájaro...de fuego?- Se preguntaba Serena confusa con su mirada apuntada a unos curiosos seres cercanos a unos cielos atardecidos.

-Eso es...Ese ser... ¡Ese es Ashe! ¡Es una apariencia que consigue gracias a su magia de Phoenix Slayer!- Dijo Emma contentamente mientras tenía su mirada apuntada en la misma dirección que la mirada de su amiga a su lado.

-¡¿Eh?! ¡¿En serio?!- Reacciono la joven Axel sorprendida.

-¡Sí! ¡Sin duda es él! ¡Me alegra ver que está bien...!- La joven Niu cambio su gran felicidad por un ligero confundir -...Pero, ¿Qué es esa luz que está en sus pies? Su brillo es cegador incluso desde aquí-

-Hmm... -Hablaba una joven miembro de Fairy Tail- ...Creo que ese pájaro de fuego comenzó a subir al cielo desde el centro de la ciudad...Ashe y Tsuna estaban juntos. Puede que todavía lo estén. Deberíamos ir también al centro de Crocus para ver sí esos dos están bien. Sé que nos dirigÍamos al Domus Flau para ayudar a tú madre y a los veteranos de tanto Fairy Tail como de los demás gremios, pero ahora que los zombis en la ciudad y esa magia que la tenía encerrada finalmente desaparecieron, estoy segura que nuestros otros compañeros también se dirigen al coliseo. Podemos confiar en ellos para rescatar a tú madre, a mis senpais y los otros. Nosotras busquemos a esos idiotas con cerebros de carbón, Emma-

-Sí... -Hablo una joven maga de Golden Lion- ...Tienes toda la razón. Podemos encargarle mi madre y los otros en el Domus Flau a los demás. Yo también estoy preocupada por esos dos. Vamos, Serena-

De está manera, aquella joven usuaria de la "Maldición del Caos" y la joven usuaria de magia cambiadora de masas pasaron de estar avanzando por esa calle donde estaban para acercarse al "Domus Flau" a estar corriendo por está para dirigirse en dirección al "Castillo Mercurius". Pero esas jóvenes que habían vencido a la demonio de los libros de Zeref usuaria de la "Maldición del Glotón" siguieron ser todos los que observaban a ese gran fénix ascender potente e altamente por los aires mientras sus afiladas garras cargaban a un ser envuelto por unas amplias cantidades de una luminosa energía eléctrica de numerosos colores mezclados.

Aquella imagen en medio de unos cielos atardecidos también llegaba a ser observada por esos jóvenes magos que triunfaron en un combatir contra el demonio de los libros que era usuario de la "Maldición de la Tempestad" y era conocido como Omar Oldcan, quienes acababan de recuperar la consciencia tras un largo descansar tirados sobre una arrasada tierra al este de la Ciudad de Crocus y que luego comenzaron a moverse por las calles de esa misma ciudad.

También era vista por las jóvenes magas que vencieron a la Etherias usuaria de la "Maldición de la Fortuna" conocida como Alesha Fortune y quienes triunfaron sobre el demonio de los libros de Zeref usuario del poder de la "Necromancia" que portaba con el nombre de Arioc Amonn, los cuales estaban todos juntos y con otro par de jóvenes magos de Fairy Tail en una calle al oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" y que parecían estarse acercando cada vez más al descomunal coliseo de concreto que yacía encima de unas grandes montañas de está.

Incluso llegaba a ser vista por los jóvenes magos de Sabertooth, los jóvenes magos de Lamia Scale, las jóvenes magas de Mermaid Heels, los soldados del Consejo Mágico, los guardianes de aquella ciudad apodada como "La Capital Floreciente" y los ciudadanos normales de esa misma ciudad que estaban diferentes lugares de está mientras había sido liberada de tanto el vasto caos que causaban un incontable número de muertos vivientes así como de la dimensión fuera del espacio y tiempo conocida como "El Punto de Desaparición".

Pero sin importarle quien lo estuviera observando, aquel majestuoso ser basado en un brillante plumaje de llameantes plumas anaranjadas solo se concentraba en tanto no perder aquella forma suya debido al realmente poco mágico que le quedaba como en no dejar de subir rápidamente por los aires gracias a las grandes alas que eran actualmente sus extremidades superiores y mientras las afiladas garras que eran actualmente sus extremidades inferiores no dejaban de sostener a partir de sus brazos a un joven con cientos de venas de diversos colores marcadas a través de su piel llena de heridas y todavía rodeado en una gran electricidad arcoíris.

-¡Oye, Devlin, ya hemos ascendido bastante! ¡¿Cuánto más tenemos que subir?!- Preguntaba un intrigado Ashe en su forma de fénix.

-¡S-Sí...C-Creo que hasta aquí e-es suficiente...!- Respondió Devlin difícil pero aún así ligeramente sonriente.

-¡¿En serio?! ¡Bien! ¡Entonces, dime de una vez cuál es ese plan que tienes en men...!-

Pero antes haber podido terminar sus palabras, aquel ser que era la mismísima imagen de un fénix recibió repentinamente un fuerte impacto en su cabeza. Siendo más específicos; el joven Vesta fue capaz de sentir de un instante a otro como unos ciertos bien entrenados brazos se escaparon del agarrar de sus afiladas garras, como las plumas en su fornido pecho fueron sujetadas firmemente por unas ciertas manos para que después lo jalaran en dirección a quién se había posicionado justo en frente de él gracias a un mágico flotar y luego terminó recibiendo fuertemente un cabezazo en justo la frente de su cabeza igual a la de un pavo real.

Fue un cabezazo que rompió la concentración con la cual aquel joven manejaba las diminutas fuerzas que habitaban dentro de él y obligaron a despejarse a un brillante plumaje de flameantes plumas anaranjadas para así regresar a enseñar una figura humana, a excepción de unos fornidos brazos que continuaban siendo remplazados por unas grandes alas de fénix. Fue un cabezazo lanzado por nadie más ni nadie menos que por el levemente sonriente joven Devilian, quién luego de esto vio caer un ligero hilo de sangre de su frente.

-Duele...Que cabeza más dura. Como se esperaba de alguien con un cerebro más allá de lo inferior- Comento un levemente sonriente Devlin mientras sus filosos ojos dorados se ocultaron bajo las sombras de sus mechones de cabello.

-¡¿Q...?!- Hablaba un adolorido Ashe -¡¿...D-Devlin?! ¡¿Qué rayos crees qu...?!-

Una vez más, aquel joven de unos puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados fue incapaz de terminar su hablar, esta vez debido en que su mejilla izquierda se clavó un potente puñetazo. Un puñetazo proveniente del apretado puño derecho del joven de cortos y desordenados cabellos blancos que se encontraba posicionado justamente en frente de su aérea posición.

Fue un puñetazo lo suficientemente fuerte así como repentino como para romper la poca concentración que seguía habiendo en el joven autoproclamado discípulo del dueño del apodo de "Salamander" y obligarlo a regresarle su forma normal a sus extremidades superiores. Y sin el volar que le proporcionaban esas grandes alas de flameantes plumas anaranjadas y está vez definitivamente no teniendo el suficiente poder mágico para volverlas a invocar, aquel joven no pudo hacer nada más que empezar a caer desde esos cielos atardecidos en donde estaba.

Cayó y se alejaba cada vez más de la posición aérea que continuaba teniendo gracias a un flotar mágico aquel joven que había recibido transfusiones de sangre y órganos del fallecido hombre apodado como "Teoría Hibrida", quién no se había librado de lo más mínimo de tanto aquellas venas de numerosos colores marcadas en su piel como de la enorme energía arcoíris que le encerraba y aún así mostraba un pequeño sonreír en sus labios mientras observaba a su camarada alejarse de él.

-¡D-Devlin... ¡¿Qué demonios?! ¡¿Qué haces?!- Preguntaba un sorprendido e iracundo Ashe mientras caía.

-Aquí nos separamos, Ashe... -Hablaba Devlin con un leve sonreír- ...En mi estado, no hubiera podido llegar muy lejos si empezaba a volar desde tierra. Gracias por ahorrarme fuerzas en el viaje...No...Gracias por todo. Tal como tú dijiste, yo disfrute cada segundo que la marca de Golden Lion estuvo grabada en mi piel. Aunque admito a que mi ser superior a veces realmente le parecía molesto tú ser inferior, aún así tú fuiste un fabuloso amigo. Lamento haberme tardado tanto en apreciarlo-

-¡No hables así, Devlin! ¡Esta no es una ninguna maldita despedida o algo así! ¡Ya te lo dije! ¡No te abandonare!- Exclamaba un furioso joven Vesta.

-Y yo no dejaré que mueras...Ni tú ni tampoco los demás de Golden Lion...- Un ligeramente sonriente joven Devilian levanto su mirada para apartar las sombras que ocultaban a está y enseñar sus filosos ojos dorados con unas cuantas lágrimas -...Somos familia, después de todo-

-¡DEVLIN...!-

Sin poder hacer nada más que nombrar a su compañero de gremio con un desesperado tono e inútilmente estirar sus manos hacia su dirección, un joven mago de Golden Lion caía rápidamente desde una suma altura en unos preciosos cielos amarillentos. Cayó, cayó y continúo cayendo. Siguió cayendo y en un punto solo faltaron unos pocos metros para él se estrellara contra tierra, o así hubiera sido de no ser porque fue atrapado por unos fornidos brazos.

Los fornidos brazos de un joven mago de Fairy Tail que había hecho utilizar de la poca fortaleza que le quedaba en sus extremidades inferiores para dar un potente saltar que lo elevo altamente en los aires y quién, mientras cargaba a un cierto personaje como si de una princesa se tratara, después aterrizo firme y perfectamente de pie en los quemados y fragmentados suelos de concreto que había en esa zona urbana en los alrededores de la gigantesca edificación dañada que era el hogar de tanto Hisui E. Fiore como de Jade. E Fiore.

-¡Oye, Ashe! ¡¿Qué rayos fue lo que pasó?! ¡¿Por qué caíste de repente?! ¡¿Cuál es el plan de ese bastardo de olor raro al final de cuentas?!- Preguntaba Tsuna con sumo intrigar.

-¡Devlin...!- Nombraba Ashe desesperadamente mientras sus bien abiertos ojos grises apuntados a unos cielos atardecidos empezaban a decorarse con lágrimas.

Sin poder ni tratar ni querer escuchar los potentes griteríos de desesperación y tristeza que liberaba su compañero posicionado en justo el centro de la Ciudad de Crocus, solo continúo elevándose por los aires de unos cielos amarillentos con la ayuda de su mágica flotación un joven mago de Golden Lion con sus filosos ojos dorados alzados hacia arriba y que transmitían ahora tanto seriedad como determinación. Se elevaba y continuaba elevándose con tal potencia que incluso se notaba como unas cuantas ondas de choque se creaban a su alrededor. Y de una eventual manera, algo curioso ocurrió.

Se pudo apreciar cómo tanto las cientos de venas con unos distintos colores igual de brillantes que estaban marcadas a través de una piel llena de heridas como una enorme aura de poderosa electricidad arcoíris que liberaba en aleatorias direcciones unos relámpagos de diferentes colores se desvanecieron completamente de golpe. Se desvanecieron para que luego la piel, los cabellos, los globos oculares, sus uñas, sus ropas, su marca de gremio, básicamente capa aspecto del joven apodado como "Nueva Teoría Hibrida" obtuviera un color blanco tan puro como la misma nieva.

Un hecho que después de ocurrir comenzó a decorar a este mismo joven, como si de cristal estuviera hecho, poco a poco con unas ligeras grietas que aumentaban cada vez más y más tanto su número como tamaño. Grietas que desde su interior liberaban rayos de luz blanquecina con un increíble resplandecer.

-Creo que a esta altura...Ya...- Pensaba Devlin seriamente -...No... ¡Aún no! ¡Debo subir más! ¡Antes no pude proteger para nada lo que más me amaba y fui sumido por completo en el odio...Pero esta vez...Para evitar que otros sean sumidos en ese mismo odio...Yo está vez definitivamente protegeré a los que amo! ¡Para eso...Debo ascender más!-

Con una potencia que creaba muchas más ondas de choque a su alrededor que antes, aquel totalmente blanquecino y decorado con numerosas grietas joven que era un mago de Clase S del gremio más famoso y supuestamente fuerte del Imperio Alvarez se adentraba aún más en unos cielos con el precioso color amarillo del atardecer y decorados con la imagen del sol ocultándose.

Elevándose y elevándose cada vez más y más en los aires, a aquel joven eventualmente la imagen de la ciudad que era la capital del Reino de Fiore no le pareció muy diferente al tamaño de un botón e incluso llegó al punto en que lograba observar claramente la hermosa oscuridad estrellada que conformaba el espacio exterior que estaba alrededor del planeta conocido como "Tierra" o "Earthland".

Y habiendo llegado a tal altura, Devlin Devilian regresaba a colocar en sus labios una pequeña sonrisa que expresaba una cierta paz y a pesar de que su persona de totalmente un puro color blanco no solo se había decorado con una innumerable cantidad de grietas, sino que comenzó a ver la piel de su cuerpo despegándose de está como si de una cascara se tratara y con tal de darle liberar desde su interior a unos gigantescos rayos de una increíblemente resplandeciente energía blanca que se extendían en diferentes direcciones.

-Mamá...El lugar superior al cual tú querías que ascendiera...De seguro era...-

Al llegar el siguiente segundo a esa escena, en cuanto una piel que poseía grabada la marca de Golden Lion fue lo último en decorarse con grietas y despegarse de un cierto cuerpo, ocurrió. Ocurrió lo que observaron perfectamente Tsuna Dragneel y Ashe Vesta desde el centro de la Ciudad de Crocus. Ocurrió lo que pudieron ver Serena Axel y Emma Niu desde el norte de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente". Ocurrió lo que Marcus Strauss-Dreyar y Will Eehto vieron desde el este de la ciudad que era la capital del Reino de Fiore. Ocurrió lo que miraron con total claridad tanto Alicia Scarlet, Kasuga Mikazuchi y Charlotte "Charlie" Astri como Roku Nirvit, Lucia Dragneel, Ryos Redfox, Raine Loxar-Fullbuster y Dana Talian desde el oeste de la ciudad donde se realizaban los Grandes Juegos Mágicos.

Ocurrió lo que pudieron apreciar, sin necesidad de apuntar sus miradas al transmitir en vivo que mostraban unas grandes pantallas holográficas posicionadas altamente en unos ciertos aires, tanto Brandish Niu como Larcade Dragneel y los demás presentes en el interior del Domus Flau.

Ocurrió lo que presenciaban claramente los jóvenes magos llamados Sonia Strauss, Mervin Orland, Lisa Eucliffe, Sorano Aguria Cheney, Shuin Yajima, Edward Hyberion, Brenda Glow, Milly Bachacan, Jane Rearlight, Chiyo Vandalay-Kobobuki, Jess Neekis, Leo Vastia, Ur Vastia, Sherin Akatsuki, Wolfking, Sophia Venom, los soldados del Consejo Mágico, los guardianes de aquella ciudad apodada como "La Capital Floreciente" y los ciudadanos normales de esa misma mientras estaban en numerosas partes distintas de está.

Todos ellos presenciaron indudablemente como de un instante a otro ocurrió a una inimaginable altura en los aires una explosión con una perfecta forma esférica, conformada por una energía de denso color blanco, con un inmenso brillar, con un sumo poderío con el cual le dio crear a una onda de choque que se extendió a su redonda para terminar recorriendo en un corto tiempo los cientos de kilómetros que la separaban de los mares a los bordes del continente de Ishgal y decorarlos con unas notables olas, que era monstruosamente colosal y que a pesar de su posición aún así rellenó cada parte de los atardecidos cielos justamente encima de la Ciudad de Crocus.

Fue una explosión que obligo a cada habitante actual de la ciudad que era la capital del Reino de Fiore a afirmar sus posiciones para resistir los tormentosos vientos que a los cuales les dio crear y que los azotaron mientras derrumbaban unas cuantas edificaciones. Y aunque la mayor parte de esos habitantes solo se vieron invadidos por sentimientos de sorpresa, confusión o temer al presenciar toda aquella inmensamente poderosa y luminosa energía blanquecina en los cielos, entre los que sabían de qué se trataba, hubo dos que fueron sumergidos en tal tristeza que sus bien abiertos ojos liberaban unas lágrimas que se corrían por sus mejillas.

Se trataron del joven que desde su primera aparición en esté longevo relato se autoproclamada el discípulo del actual mago de Clase SS de Fairy Tail y de la joven mujer que cuando pertenecía al disuelto grupo de "Spriggan 12" era apodada como "La Destructora de Naciones", quienes en un tiempo simultáneo utilizaron toda la fuerza que pudieron sacar de sus cuerdas vocales y pulmones para demostrar toda esa tristeza que les recorría con...

-¡...DEVLIIIIIIINNNN!-

Mientras aquel nombre resonó potente e entristecidamente por los aires tanto en una zona urbana en los alrededores del "Castillo Mercurius" como en el interior del Domus Flau, tras llegar el siguiente segundo después de su aparición, una inimaginablemente descomunal explosión de energía de un puro color blanco como la nieve empezó a reducirse. Se redujo, se redujo y continúo reduciéndose hasta que eventualmente desapareció completamente y una vez más se obtuvo la imagen de un precioso cielo atardecido con un brillante sol en el proceso de ocultarse.

Nuevamente se debe mencionar que fue un hecho que pudieron ver perfectamente los que residían dentro de aquel gigantesco coliseo de concreto encima de las grandes montañas al oeste de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" sin ninguna necesidad de apuntar sus miradas hacia el transmitir en vivo en mostraban las pantallas holográficas presentes altamente en los aires también dentro de esté.

-...- Se mantuvieron en momentáneo silencio y con rostros de asombrar tanto los afectados por la llamada "Prisión de Sangre de Dragones" así como quien antes era conocido como "Lar Adec".

-N-No puede ser...- Hablaba una Hisui con cierto shock.

-¿Salió de Crocus por voluntad propia? ¿Se sacrificó a sí mismo?- Se preguntó un sorprendido Arcadios.

-La ciudad...Nosotros estamos a salvo gracias a eso- Comento Jacob seriamente.

-Con que no era totalmente un mocoso traidor al final de cuentas, ¿eh?- Dijo Ajeel con cierto disgusto.

-Devlin...Maldición...- Brandish cambio la notable tristeza en sus ojos decorados con lágrimas con una profunda furia mientras los apuntaba al enemigo a unos metros en frente de la posición donde estaba aprisionada -¡Larcade, malnacido! ¡No te salvaras de esto! ¡Juro que yo definitivamente...!-

-¡Tch...!- Un profundamente frustrado e enojado Larcade pasó de estar viendo a una de las enemigas a su espalda a apuntar su único ojo hacia unos cielos atardecidos y pensar -¡...Devlin... ¿Cómo te atreves a arruinar así mis planes?! ¡¿Así es cómo me pagas todo lo que hice por ti?! ¡¿Por haberle encontrado algo de utilidad a tú inútil vida?! ¡Miserable mocoso malagradecido! ¡Fue un error haber puesto tanto esfuerzo en ti! ¡Debí haber dejado que tú ser que vale menos que un insecto se pudriera junto con el cadáver de tú madre en los restos de tú estúpido hogar! ¡Maldición!-

Tras todos aquellos hablares, una vez más vamos trasladarnos de escenario. Del interior del Domus Flau vamos a dirigirnos a una de las tantas calles de la Ciudad de Crocus y que parecía estar dirigiendo hacia la descomunal así como dañada edificación que era el hogar de la realeza del Reino de Fiore. La calle en donde se encontraba la joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a Fairy Tail y la joven que era la hija adoptiva de la maestra de Golden Lion, quienes habían detenido momentáneamente su avanzar por está tras haber visto el despejar de una monstruosa explosión.

-Q-Que explosión... ¿Eso que Ashe estaba llevando al cielo era una bomba? N-Nos salvó al sacarla de la ciudad. Tal cantidad de energía pudo haber devorado a Crocus en un instante. No quiero ni pensar en eso. Que miedo- Comentaba una sorprendida Serena.

-...- Mostraba Emma una mirada de cierta tristeza.

-¿Hm?... -Observaba la joven Axel a su amiga en sus cercanías- ... ¡No te preocupes, Emma! ¡De seguro Ashe está bien! ¡Tú viste como ese pájaro pareció descender antes de la explosión ocurriera!...Aunque me preguntó que truco uso para que la bomba ascendiera por si sola...-

-S-Sí. Ashe debe estar bien seguramente. Tsuna también...- Contestaba la joven Niu con una pequeña sonrisa mientras pensó -...Pero, ¿Qué fue esa sensación? El poder mágico que expulsaba esa enorme explosión me pareció conocido... ¿Por qué me llene de tristeza al recibirlo?-

-Bien, continuemos yendo hacia al centro de la ciudad, Emma- Dijo una seria joven miembro de Fairy Tail.

-Sí. Vamos- Respondió tranquilamente una joven maga de Golden Lion mientras pensó -...Ashe... ¿Qué fue exactamente lo que ocurrió?...-

Mientras que una joven de largos así como lisos cabellos negros y una joven con unos largos cabellos cenizos regresaron a su correr por una cierta calle con tal de acercarse cada vez más al "Castillo Mercurius", vamos a trasladarnos a una escena llevada a cabo en una dañada área rural que estaba en los alrededores de aquella destruida edificación que era el hogar de tanto Hisui E. Fiore como Jade E. Fiore y que por ende se encontraba posicionada justamente en el centro de la Ciudad de Crocus. Una escena que involucrada a tanto un joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados como a un joven de desordenados y puntiagudos cabellos anaranjados.

-¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición! ¡MALDICIÓN! ¡MALDICIOOOON!-

Quien se encontraba repitiendo una y otra vez aquella palabra con una increíble ira como con una profunda tristeza no se trataba de nadie más ni nadie menos que de un joven Phoenix Slayer de Fuego. Un joven que se mantenía tirado de rodillas en unos quemados suelos de concreto, que continuaba liberando de sus filosos ojos grises una notable cantidad de lágrimas que se corrían por sus mejillas y que con su apretado puño derecho repetidamente golpeaba de una fuerte manera el mismo punto en el terreno en sus cercanías.

Lo golpeaba una y otra vez hasta el punto en que no solo se apreciaba como un profundo cráter con la forma de sus nudillos decoraba esos suelos de concreto, sino que incluso se llegó a notar como su piel se estaba desgarrando y sangrando. Todo mientras a unos metros detrás de esté se encontraba rectamente de pie un joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que no podía hacer nada más que observar el estado de su amigo en un completo silencio.

-¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición!- Gritaba repetidamente un Ashe furioso y con ojos llenos de lágrimas mientras golpeaba el suelo con su sangrante puño derecho.

-...- Se mantenía en silencio un Tsuna de tranquila mirada.

-¡MALDICIÓN...!- Un iracundo e entristecido joven Vesta hacía que su lastimado puño se hundiera en los suelos con su último puñetazo -...Maldición... ¿Discípulo de Natsu Dragneel?...No merezco llamarme así. Natsu-sensei...Él me dijo que los compañeros son algo que se protege más que nada...Me dijo eso, pero...Yo no pude protegerlo...Devlin me protegió a mí y a todos los demás...Nos protegió, pero yo no pude protegerlo...No pude hace más que mirarlo como se alejaba hacia su muerte...No pude hacer ni una maldita cosa...Devlin... ¿Por qué...? Maldición... ¡¿Por qué...?!-

-Ashe...- Un tranquilo y frustrado joven Dragneel observo el estado de su amigo para luego mover ligeramente su nariz e enseñar un pequeño confundir -... ¿Hm? ¿Qué rayos...?-

-¿Eh?- Observo con cierta confusión a su amigo a su espalda aquel joven mago de Golden Lion con ojos llenos de lágrimas.

-Esto es... ¡Este aroma tan raro...! ¡Este olor que parece ser de dos personas distintas...!- Un joven mago de Fairy Tail pasaba a alzar su mirada de bien abiertos ojos marrones -¡...Oye, Ashe, arriba! ¡Mira arriba!-

-¡¿Eh?!- Reaccionaba Ashe sorprendido mientras dirigió sus abiertos ojos grises en la misma dirección que los ojos de Tsuna.

Aunque el joven Dragneel pudo localizarlo gracias a su nariz que era asombrosamente capacitada gracias a su magia, no pudo verlo muy bien gracias a su lejanía. Y aunque el joven Vesta era completamente incapaz de detectar ese olor tan raro del que hablaba su amigo, la increíblemente capacitada vista que le ofrecía su magia le permitió ver con una total claridad de dónde provenía esté. Ambos jóvenes magos de fuego presenciaron lejanamente como una diminuta imagen de color negro se encontraba posicionada en paralelo a justo el centro de ese hermoso sol en proceso de ocultarse.

Esa imagen negrezca se trató completamente de unas notables cantidades de denso humo que no tardaron mucho en ser despejadas con las fuertes ráfagas de viento que había a su alrededor, y que así terminaron mostrando la borrosa silueta humanoide que se presentaba en su interior. Una figura humana que debido a la suma altura desde la cual se encontraba cayendo como si de un cometa se tratara solo podía tratarse de una persona.

-¡¿E-Eso es...?!- Se preguntaba Ashe con un sumo sorprender.

-¡Sí! ¡Mi nariz no se equivoca! ¡Se trata de ese bastardo de olor raro! ¡Sobrevivió, Ashe! ¡Está vivo!- Contesto Tsuna sonrientemente.

-¡Devlin...! Rayos...Ese maldito creído...Bueno, por algo tiene un ego tan elevado... ¡P-Pero está cayendo desde muy alto! ¡Si está más herido de lo que ya estaba, la pasara mal! ¡Se estrellara contra la tierra! ¡Tengo que atra...!- El joven Vesta trató de colocarse de pie e envolverse en las llamas anaranjadas que lo convertirían en un fénix pero solo sintió un notable doler dentro suyo y cayó de rostro a los suelos -¡...M-Maldición...Mi poder mágico...Este de todos los momentos...!-

-¡No te esfuerces tanto, Ashe...!- Hablaba el joven Dragneel -¡...Deja que yo me encargue de esto! ¡Después de todo, yo también...!-

Durante el hablar de su boca en medio de un notable sonreír que mostraba sus dientes inusualmente colmilludos, habiendo dado un correr que lo posiciono a unos metros en frente de un herido y debilitado joven de unos puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados, el joven de desordenados y puntiagudos cabellos rosados flexiono de ligera manera sus extremidades inferiores mientras las apretaba tan fuertemente que algunas de sus venas se marcaban a través de piel y rastros de un fuego carmesí se presentaban debajo de sus pies vestidos con simples sandalias.

-¡...PUEDO VOLAR!-

En el siguiente segundo que llegó a aquel escenario, una enorme y poderosa explosión surgió desde justamente debajo de la posición del joven que era hijo de tanto el actual mago de Clase SS de Fairy Tail así como de una famosa escritora de libros. Una explosión que hizo que esté se alzara altamente en los aires, y para que luego él disparara mágicamente de sus pies unas ráfagas de llamas carmesís que lo propulsaban e elevaban tan potentemente que incluso se notó como la piel de su rostro era agitada salvajemente y unas ráfagas sónicas se creaban a su alrededor.

Se elevó, continúo elevándose y siguió siendo elevado hasta que eventualmente sus bien entrenados brazos atraparon a esa figura humanoide que tanto sus filosos ojos marrones como su inhumana nariz localizaron. Y tras esto; ambos cayeron velozmente y dando algunas salvajes vueltas por los aires hasta que de un eventual modo, aunque fue la fornida espalda de un joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación la que recibió el impacto, se estrellaron tan fuertemente contra el terreno del área rural en el centro de la Ciudad de Crocus que fue levantada una gran nube de polvo. Una nube de polvo a la cual se acercaba corriendo un joven Phoenix Slayer de Fuego.

-¡Tsuna! ¡Oye, ¿Estás bien?! ¡¿Qué pasó con Devlin?!- Preguntaba Ashe con preocupar.

-S-Sí...- Hablaba un ligeramente sonriente Tsuna mientras se levantada del fragmentado terreno donde estaba tirado y el polvero a su alrededor se despejaba -...Estoy bien. E-Esa caída no fue nada para mí. Y este tipo... ¡¿Eh?!-

-¡...!-

Tanto un joven mago de Golden Lion como un joven mago de Fairy Tail se vieron invadidos por un profundo shock. Todo debido a que ambos observaban lo que se encontraba tirado en los quemados y fragmentados suelos de concreto al lado de aquel último. Ambos presenciaban a la perfección a un ser humano, pero con una imagen muy distinta a la que esperaban.

Apreciaban a un ser humano con una figura atlética pero con una piel tan quemada que no solo no podía ser vista ni una sola herida o tatuaje en está, sino que era totalmente de un profundo color carbón. Tenía pocos rastros de vestimentas negrezcas. Sus labios habían sido incinerados hasta el punto en que se observaba toda su dentadura. No había ni una sola vista de sus ojos o uñas de sus pies y manos. Su cabellera había sido remplazada por una cabeza completamente calva. Era básicamente el aspecto de un cadáver quemado. Esa era la actual imagen de Devlin Devilian.

-...- Se mantenía en un completo silencio y en una total quietud un quemado Devlin tal como debería sucederle a cualquier cadáver.

-¡E-Esto es...!- Hablaba un impactado Tsuna posicionado a la izquierda de un ser calcinado tirado de espaldas en unas fragmentados y quemados suelos.

-D-De...- Ashe cambiaba su shock por una seria expresión mientras se arrodillaba a la derecha del quemado cuerpo de su compañero -¡...Devlin! ¡Oye, Devlin! ¡¿Me escuchas?! ¡Devlin! ¡Responde, Devlin!-

-Rayos...Ni con mi oído logro escuchar el latido de su corazón...Este tipo... -Pensó el joven Dragneel con frustrar para luego decir- ...Ashe...-

-¡Devlin está vivo!- Exclamo el joven Vesta ferozmente.

-¡...!- Mostró cierto sorprender un joven mago de Fairy Tail.

-¡Esta vivo...!- Hablo con gran ferocidad un joven mago de Golden Lion -¡...Vive, Devlin! ¡No mueras! ¡Ni siquiera piensas en morirte! ¡No te dejaré morir! ¡Haré que vivas...!-

Durante su hablar, mientras sus filosos ojos grises transmitían tanto la ferocidad así como la determinación que invadía a su cuerpo como si fuera la sangre que corre por sus venas e órganos, el joven que se autoproclamaba el primer e único discípulo del hombre dueño del apodo de "Salamander" comenzó a apretar con una suma fuerza tanto sus puños así como cada músculo que poseía su lastimado y debilitado cuerpo. Un hecho que provoco que algunas partes de esté fueran decoradas con unas pequeñas pero aún así brillantes y ardientes flamas de un color anaranjado.

-¡...Con mis llamas!- Exclamaba Ashe ferozmente.

-Ashe...- Nombraba un impresionado Tsuna.

-¡Ya lo dije antes...!- Hablaba el joven Vesta -¡...Natsu-sensei me lo enseño! ¡Me enseño que los verdaderos compañeros son algo que se protege más que nada y ellos me darían la fuerza para superar a cualquier enemigo o dificultad! ¡Necesito de esa fuerza en estos momentos! ¡Aunque mi cuerpo este herido...Aunque no tenga poder mágico...Que mis sentimientos se conviertan en fuerza...En llamas! ¡Con el fuego de un fénix...Con mi fuego curaré todo el cuerpo de Devlin y volveré a encender su alma! ¡Definitivamente...Yo...!-

-¡Usa también el fuego de un dragón...!-

Quien hablo no se trató de nadie más ni menos que del joven Dragneel. Un joven Dragneel que mostraba una gran sonrisa que enseñaba sus dientes peculiarmente colmilludos mientras rodeaba su mano derecha en una capa de resplandecientes y candentes llamas carmesís con tal de estirar está en ninguna otra dirección más que al joven que estaba a la derecha del quemado joven Devilian, quién lo tenía a él a su izquierda.

-¡...Usa también mi fuego, Ashe...!- Hablaba un sonriente Tsuna -¡...Yo tampoco dejaré que este bastardo de olor raro muera tan fácilmente! ¡Después de todo, le voy a demostrar que puedo patear fácilmente su creído trasero en un uno contra uno!-

-Tsuna... -Nombraba Ashe sorprendido para luego también enseñar un amplio sonreír -¡...Ya te lo dije! ¡Yo seré quien patee el trasero egocéntrico de este tipo en un uno a uno! ¡Bueno, ya nos dirá el mismo Devlin contra quien decidirá luchar primero cuando despierte! ¡Cuándo los hagamos despertar! ¡Vamos, Tsuna!-

-¡AAAAAAAAAAHHHHH!-

Haciendo que sus voces resonaran con una suma ferocidad, una gran determinación y una profunda potencia en los aires de esa escena en un tiempo unísono; aquellos jóvenes relacionados de distintas maneras con Natsu Dragneel obligaron a los cansados músculos de sus lastimados cuerpos a apretarse hasta el punto en que sus venas se marcaban a través de su piel y se rodearon de pies a cabeza en sus respectivas magias a pesar de sus poderes mágicos estaban en sus límites. Uno en un fuego carmesí y el otro en un fuego anaranjado.

Ambas brillantes llamaradas crecían con cada segundo que iba pasando y eventualmente no solo se extendieron por unos suelos de concreto para acabar bañando el completamente calcinado cuerpo de aquel en silencio y totalmente quieto joven que había recibido transfusiones de sangre e órganos del fallecido hombre conocido como God Serena, sino que parecieron adoptar unas ciertas formas.

Mientras que las destellantes llamas carmesís que rodeaban a un joven mago de Fairy Tail se mezclaron con un feroz color anaranjado y terminaron formando una enorme ala emplumaba igual a la de un fénix en el lado derecho de su espalda, las luminosas llamas anaranjadas que rodeaban a un joven mago de Golden Lion se combinaron con un fiero color carmesí y acabaron creando una amplia ala escamosa igual a la de un dragón en el lado derecho de su espalda. Todo para que después...

-¡ENHOURYUUO NO HAGOROMO!-

"Plumaje del Rey Dragón Fénix de Fuego". Esas fueron las palabras que Tsuna y Ashe gritaron simultáneamente con todo el poderío que consiguieron sacar de sus cuerdas vocales. Era el nombre del hechizo que estaba basado en la habilidad curativa de la magia capaz de asesinar a un fénix potenciada por la fuerza que le entregaba la magia asesina de dragones. Era el nombre de las resplandecientes llamas carmesís e anaranjadas que también cubrían cada centímetro del cuerpo con una piel carbón de un Devlin que no se sabía si estaba inconsciente o algo peor.

Pero a pesar de estar envuelto de una completa manera por ese fuego capaz de asesinar tanto a un dragón como a un fénix, ni la absolutamente piel quemada ni tampoco otro aspecto de aquel quieto y silencioso ser no mostraron ni el más mínimo cambio. Aún así quienes la creaban siguieron dándole a estás cada gota de fuerza física, mágica y emocional que lograban sacar de ellos mismos.

-¡Abre tus egocéntricos ojos de una vez, bastardo de olor raro! ¡Ábrelos y mira bien el poder de quienes no dejas de llamar "inferiores", imbécil superior!- Gritaba Tsuna ferozmente.

-¡Despierta, Devlin...!- Exclamaba Ashe con suma ferocidad mientras lágrimas volvían a salir de sus ojos -¡...Debes despertar...Debes ver cómo puedo vencerte en un uno contra uno...Debes disculparte con todos por todas las tonterías que hiciste...Debes volver al gremio junto con nosotros...Debes regresar a Golden Lion, Devlin!-

Justamente después de que esas últimas palabras fueron liberadas, una de las lágrimas antes mencionadas terminó cayendo encima del pectoral derecho en donde debería estar una grabada una cierta marca de gremio. En cuanto eso ocurrió, un cierto lugar acabó recibiendo una ligera vibración parecida a la del mar en cuanto algo como una gota le caía encima. Un lugar llenó completamente de oscuridad y que al no tener nada parecido a la gravedad un cierto personaje se encontraban flotando en justo su parte central.

Se estaba hablando de un pequeño niño como de unos seis años de edad que poseía unos cortos y desordenados cabellos negros, con unos filosos que levantaron poco a poco sus parpados para mostrar tanto su color dorado así como una tranquila e hasta se podría decir que soñolienta expresión y que se mantenía vistiendo a su cuerpo con una camisa de mangas largas de un color blanco debajo de un corto chaleco sin mangas de color negro, unos cortos pantalones marrones y unas simples sandalias. Se trató de esa cierta apariencia que mostró un conocido personaje a través de un recordar ocurrido anteriormente.

-¿Eh?... - Hablaba un soñoliento Devlin de seis años de edad -... ¿Qué es este lugar? No lo sé...No sé qué es este sitio, pero es raro...Me siento más ligero estando aquí. Es una sensación agradable. El sufrimiento...El dolor...La ira...El odio...Parecía como si todo lo que hubiera estando cargando por tantos años no hubiera sido más que un mal sueño...Aunque...No todo el tiempo que pase en ese otro lugar fue malo. Yo lo recuerdo. Una felicidad que a veces resultaba un poco molesta. Una calidez...Un lugar cálido...Un lugar llenó de gente que llenaba a esté de un cálido sentimiento. No me importaría ir un rato a ese lugar. Pero no creo que eso sea posible. La sensación que libera este lugar no me permite mover mi cuerpo. No puedo hacer nada más que flotar. Flotar como si estuviera en el espacio o como si me hundiera en un profundo mar. Ya que. Parece que tendré que quedarme aqu...-

-No, Devlin...-

-¿Eh?- Reacciono el pequeño joven Devilian con leve confusión.

Dirigiendo lentamente su mirada en la dirección en la que parecieron provenir unas palabras que no vinieron de él, ese pequeño joven de unos seis años de edad pudo ver con su tranquila mirada de filosos ojos dorados como no era el único presente en ese lugar llenó de oscuridad y en donde no se escuchaba nada más que el sonido de sus voces. Observo perfectamente como a su izquierda se encontraba flotando una imagen que él reconoció de inmediato.

Se trataba de la imagen de una joven mujer de unos cabellos negros de una forma lisa y que le llegaban hasta el cuello, que poseía unos ojos de un color dorado, que se mantenía vistiendo un largo camisón de color blanco, y que mostraba en sus labios una pequeña sonrisa que expulsaba una cierta calidez hacia Devlin Devilian. Una calidez que ningún otro personaje podía transmitirle a esté por más querido que fuera para él. Era la calidez que solo podía transmitir una madre.

-...Este no es el lugar en el que mereces estar- Dijo aquella ligeramente sonriente joven mujer de cabellos negros.

-Mamá...- Nombraba Devlin para luego mostrar unos labios temblorosos al mismo tiempo en que sus ojos se abrían ampliamente y se decoraban con leves lágrimas -... ¡Mamá! ¡Yo...Yo te he extrañado mucho...!-

-Sí. Yo también... -Hablo con un pequeño sonreír la madre de Devlin- ...Día tras día...Cada minuto...Cada segundo...Te he extrañado incansablemente, Devlin. Pero aunque es triste, aún no es momento para que nos reunamos. Ya te lo dije. Este no es el lugar en donde alguien tan increíble como tú merece estar. No es el lugar donde quería que estuvieras. El lugar al que quería que llegaras...Hacia donde ascendieras...Ese lugar en donde puedes sonreír...Ya sabes cuál es ese lugar, ¿No es así?-

-Ese lugar es...- Hablaba un tranquilo pequeño joven Devilian con todavía unas pocas lágrimas en sus ojos.

-De...lin...-

-¿Hm?- Reaccionaba con cierto confundir y sorprender un pequeño joven de cortos y desordenados cabellos negros.

-De...vlin...Devlin...-

-Eso es...- Decía Devlin tranquilamente así como algo sorprendido.

-¡...Devlin...!-

Dándole voltear a su pacifica mirada decorada con algunas lágrimas en la dirección en la que estaban viniendo aquellos gritos que cada vez se hacían más claros y fuertes, hacia su derecha para ser más específicos, un pequeño joven de unos seis años de edad junto con su madre fueron capaces de observar como aquel sitio completamente repleto de oscuridad donde ambos flotaban como si estuvieran en el espacio exterior o el mar profundo pasó a ser decorada por una luz.

Una gran luz con un sumo resplandecer, que mezclaba tanto el color anaranjado que representaba a aquella magia de fuego capaz de darle fin a un fénix como el color carmesí que presentaba una cierta magia de fuego que era capaz de aniquilar a un dragón y que transmitía una cálido sentimiento.

-¡Devlin! ¡Bien, sus heridas se están curando! ¡Las llamas funcionan! ¡Oye, Devlin! ¡¿Puedes oírme?! ¡Responde, Devlin! ¡Devlin!- Hablaba a través de esa cálida luz la voz de un cierto joven mago del gremio más famoso y supuestamente fuerte del Imperio Alvarez.

-Esta voz tan molesta...Es de...- Hablaba un Devlin sumamente tranquilo.

-Vamos, Devlin. Yo no recuerdo haberte educado para que ignoraras un grito llenó de preocupación como ese. Tú amigo te llama. Tienes que responderle- Comento la madre de Devlin con un pequeño sonreír.

-Pero...Mamá...- Hablaba el pequeño joven Devilian con algunas lágrimas en sus ojos -...Yo...Tú...Contigo...-

-Sí...- Hablo la señora Devilian ligeramente sonriente pero con algunas lágrimas en sus ojos dorados -...Te entiendo. Yo también quisiera pasar mucho más tiempo contigo...Quisiera que estuviéramos juntos por siempre. Pero no podemos. Como una madre, debo pensar en que es lo mejor para mi querido hijo. Tú no debes estar en un lugar lleno de oscuridad como esté. Debes estar en un lugar donde la luz resplandezca de la mejor manera sobre alguien tan increíble como tú. Ya lo dije. El lugar donde tú mereces estar...Ese lugar donde tú realmente quieres estar...-

-...Ese lugar es...Pero este sitio tan oscuro le quita todas las fuerzas a mi cuerpo. No puedo subir...No puedo ascender...No puedo alcanzarlo...- Respondió un soñoliento Devlin.

-¡¿Qué te pasa...?!- Hablo la madre de Devlin -... ¡¿Desde cuándo eres tan flojo?! ¡Ese no es el hijo que recuerdo! ¡Bueno, ya que! ¡Tú querida mamá tendrá que darte un empujón! ¡Además, tú amigo está haciendo mucho más que solo llamarte! ¡¿Puedes verlo?! ¡Tú amigo te está extendiendo su mano e incluso te ilumina el camino con una cálida luz! ¡Todo para que alcances ese lugar superior a esté y donde te está esperando! ¡Tienes que ir! ¡Ve...Devlin!-

Tras aquellas palabras dichas con un notable sonreír, la madre de Devlin hizo uso de ambas manos para implementarle un ligero empujar a la espalda de su hijo para que esté pasara de estar flotando en aquel lugar sin gravedad a acercarse poco a poco y cada vez más hacia la destellante luz carmesí e anaranjada que decoraba ese sitio conformado únicamente por una densa oscuridad.

Y mientras se aproximaba más hacia esa luz, mientras era bañado de su cabeza hasta sus pies por su brillar, mientras sentía dentro de él su calidez; un Devlin de un pacífica mirar demostraba unos cambios en su persona. Sus cortos y desordenados cabellos cambio su color negro por un color blanco, sus filosos ojos dorados se abrieron ligeramente mientras presenciaban cada vez mejor esa cálida energía a la cual se adentraba y le transmitía una cierta vitalidad, su pequeño cuerpo de 6 años de edad vio roto sus ropas mientras crecía mágicamente hasta convertirse en una atlética figura de 19 años de edad con marcados pectorales e abdominales, y en su pectoral derecho hizo aparición en forma de pinceladas de un color negro un cierto tatuaje.

-Mamá... - Pensaba durante su profundo adentrar hacia una cálida luz un Devlin que formo en sus labios un pequeño sonreír -...Te amo. Te amo, siempre te tendré en mi corazón y por supuesto, yo también quisiera estar junto a ti por siempre. Pero es como tú dijiste. Por los momentos, este no es el lugar donde yo merezco estar. El lugar superior en donde merezco estar...En donde quiero estar es...-

Golden Lion. Una marca de Golden Lion grabada con un fiero color rojo sobre un cierto fornido hombro derecho. Eso fue lo primero que vieron un par de filosos ojos dorados al levantar lentamente sus parpados. Los ojos dorados de un joven de 19 años de edad que poseía unos cortos y desordenados cabellos blancos, que tenía una tranquila expresión decorando su cuerpo, que mostraba su bien entrenado cuerpo al no vestir nada más que unos dañados pantalones negros, que poseía un notable número de pequeños raspones así como ligeros moretones y leves quemaduras sobre su piel, que continuaba poseyendo en su mano derecha unas quemaduras tan graves que enseñaban la carne que había dentro de está, que residía acostado de espalda sobre unos pequeña pero aún así notablemente dañados suelos de concreto, y que mostraba en su pectoral derecho la marca negra de Golden Lion.

Y como no mencionar que mientras a la izquierda de aquel mismo joven se encontraba sentando en unos suelos de concreto un joven de 19 años de edad que tenía unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados, unos filosos ojos marrones y que demostraban tanto un cansado respirar como una gran sonrisa que enseñaba sus dientes peculiarmente puntiagudos; a la derecha de esté se encontraba de rodillas un joven de 19 años de edad con unos desordenados así como puntiagudos cabellos anaranjados y con sus filosos ojos grises que liberaban una gran cantidad de lágrimas que caían tanto por sus mejillas sonrojadas como por sus labios en medio de un sumamente contento sonreír.

Todo mientras cada uno de aquellos tres jóvenes con cercanas posiciones se mantenían en un área rural que había recibido numerosos daños debido una brutal batalla entre magias asesinas, que estaba en los alrededores de la dañada edificación conocida como "Castillo Mercurius", y que por ende estaba en justo el centro de la Ciudad de Crocus que estaba debajo de un hermoso cielo atardecido.

-... ¿Eh?- Fue el primer sonido que emitió un tranquilo Devlin tras su despertar.

-¡Devlin!- Nombraba un profundamente feliz Ashe entre bastantes lágrimas.

-Rayos...- Comentaba Tsuna sonrientemente.

-¿Qué fue...? ¿Dónde estoy?- Preguntaba el joven Devilian con una total tranquilidad.

-¡Vivo! ¡Estas malditamente vivo, maldita sea! ¡¿Cómo te atreves a hacerme pasar por todo esto, maldito idiota egocéntrico?! ¡Agradece que sigues herido o te patearía tú creído trasero en este instante!- Exclamaba el joven Vesta sonriente pero también enojado y lloroso.

-Ciertamente... -Hablaba el joven Dragneel mientras se tiraba de espalda a unos suelos de concreto- ...Nos diste bastantes problemas, bastardo de olor raro. Estoy cerca de morir de cansancio por todo eso. Y tan solo mira a Ashe. No deja de soltar lágrimas como un bebe llorón. Espero que tú cartera sea tan grande como tú ego porque tendrás que invitarnos bastantes comidas y bebidas por todo lo que nos hiciste pasar, señor imbécil superior-

-¡Y-Yo no estoy llorando!- Grito enojado y sonrojado un joven de puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados.

-¡Claro que lo estás! ¡Sí no es llorar, ¿Qué es lo que estás haciendo en estos momentos?!- Preguntó sonriente un joven de unos desordenados y puntiagudos cabellos rosados.

-¡No estoy llorando! ¡E-Esto es...Esta agua...Es sudor! ¡Sí! ¡Eso es! ¡Es sudor! ¡Es que me esforcé mucho más de lo que pensé! ¡Incluso mis ojos están sudando! ¡Eso es todo! ¡Solamente estoy sudando por los ojos!- Contesto mientras su brazo derecho secaba las lágrimas en su rostro un joven Phoenix Slayer de Fuego.

-¡¿Eh?! ¡¿También se puede sudar por los ojos?! ¡No lo sabía!- Decía realmente sorprendido un joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación.

-¿Estoy...vivo...?- Pensaba un soñoliento joven de cortos y desordenados cabellos blancos -... ¿Cómo es eso posible? Toda esa energía mágica era más que suficiente para matarme. Debí haber muerto definitivamente. Incluso si las llamas de Ashe pudieron curar las heridas de mi cuerpo, no hay forma en que pudieran revivirme, ¿O sí?... ¿Hm?... ¿Ashe?... ¿Lágrimas?...Ahora que lo pienso, siento algo líquido en mis labios. ¿Acaso las lágrimas de Ashe me cayeron encima mientras me curaba? Y es curioso...Cuando pruebo esas lágrimas, puedo sentir energía vital recorriendo mis entrañas. ¿Es acaso otro efecto de la magia de Phoenix Slayer? ¿O es que no fue un simple sueño que mi madre me ayudo? ¿Fueron ambos?...Bueno, que importa. En cualquier caso, se los agradezco a dos. Gracias por ayudarme a ascender hasta aquí...Donde quiero estar-

Y tras todo aquello, una vez más se debía mencionar. Toda esa escena que involucraba a un joven mago de Fairy Tail y a un par de jóvenes magos de Golden Lion no fue atestiguada únicamente por ellos. Fue vista perfectamente por los que residían en la arena así como en los alrededores de está que estaba dentro de ese gigantesco coliseo de concreto justo encima de las grandes montañas al oeste de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" y gracias totalmente al transmitir en vivo de unas grandes pantallas holográficas posicionadas altamente en los aires.

-¡Devlin...Ashe...! ¡Rayos! ¡Ser madre en verdad que es un fastidio...!- Hablaba una ligeramente sonriente Brandish con las lágrimas que caían de sus ojos cayendo por sus sonrojadas mejillas y para que luego ella notara algo curioso respecto a su posicionar -... ¿Hm? Esto...-

-¡Maldita sea...!- Pensó un iracundo Larcade mientras veía una cierta transmisión en vivo -¡...Cómo si no fuera el colmo, el malnacido mocoso malagradecido sobrevivió! ¡Y no hay modo en que las lacrimas dentro de él puedan volver a generar tal magia! ¡Mis planes...Todos mis planes han sido completamente arruinados! ¡No...Aún no! ¡Sí al menos puedo matar a los afectados por mi "Prisión de Sangre de Dragones" antes de que esos mocosos lleguen aquí...! ¡Sí, así es! ¡Puede que no pueda obligarlos a matarse ellos mismos o utilizarlos como soldados, pero mientras pueda evitar que se muevan, yo mismo puedo matarlos incluso en el estado de mi cuerpo! ¡Tan solo necesito una espada de los soldados que están dispersados por ahí y así yo...!-

-Es un fastidio repetirme, pero aún así...Te lo dije, Larcade...-

-... ¿Eh?- Reacciono "El Dragneel Blanco" con cierto confundir y sorpresa.

Dándose poco a poco la vuelta en cuanto una seria así como algo atemorizante voz femenina alcanzo sus oídos, fue capaz de verlo claramente. El ser que no era nada más que los restos del demonio de los libros de Zeref que era uno de los mejores tres miembros del disuelto grupo de "Spriggan 12" e incluso tenía posibilidades de derrotar al "Rey de los Dragones" conocido como Acnologia y que durante los Grandes Juegos Mágicos del año X814 fue conocido como el enmascarado y silencioso Lar Adec de Ouroboros vio como alrededor de su posición en la arena del Domus Flau se habían colocado rectamente y con furiosas miradas un gran número de conocidos personajes.

Se trataban totalmente de la reina del Reino de Fiore, el emperador del Imperio Alvarez, el cónsul de cada uno de los anteriores, de la maestra de Golden Lion,, los veteranos magos de Sabertooth, las veteranas magas de Mermaid Heels, los veteranos magos de Lamia Scale, y por supuesto, de los veteranos magos de Fairy Tail.

-...Pagaras por todo este enorme fastidio en que nos metiste. Lo pagaras profundamente- Dijo Brandish con tanto seriedad como con amenazante furia decorando sus ojos verdosos y mientras estaba en el medio de esa horda en frente de "El Dragneel Blanco".

-¡...!- Mostró Larcade un sumo shock temeroso al observar a sus enemigos.

-Maldito...En verdad que pusiste a mi hija y nuestros demás mocosos en aprietos. Y todo mientras nos obligaste a mirar sin poder hacer nada. No esperes simples heridas por todo eso- Comentaba un iracundo Gray mientras hacía chocar sus puños envueltos en una gélida aura.

-Pagaras por cada herida y gota de sangre que causaron tus acciones- Dijo una seria Erza mientras su metálicamente enguantada mano derecha sostuvo con firmeza una afilada espada medieval de acero y la apuntaba hacia su enemigo.

-¡No te perdonaremos!- Exclamo Hisui ferozmente.

-¡Me gusta, me gusta! ¡Pensaba pedirle a los mocosos que me dejaran una parte de ti cuando vinieran aquí, pero creer que te tendré para mí solo! ¡Realmente me gusta!- Decía Ajeel sonrientemente mientras ciertas cantidades de arena flotaban de una mágica manera a su alrededor.

-Vas a desaparecer- Comento un serio Jacob mientras ajustaba los guantes negros alrededor de sus manos.

-No tendré ni una sola pizca de piedad con quien le causo tales problemas a la ciudad y personas que tengo el deber de proteger- Dijo Arcadios seriamente mientras sacó su filosa espada de la funda en la cintura de la reluciente armadura que vestía.

-Fue un verdadero fastidio... -Hablaba seria e amenazantemente la maestra de Golden Lion mientras se acercaba al "Dragneel Blanco" con un tranquilo caminar- ...El más grande y el que más me ha enojado hasta ahora. Por eso, decide. ¿Te encojo y te aplasto como una hormiga? ¿O agrando tus órganos y te hago explotar como un globo? ¿Cuál prefieres, Larcade?-

-¡M-Maldición...!- Pensaba un aterrado Larcade mientras daba ligeros pasos hacia atrás al fijar su mirada en quienes residían a su alrededor -¡...La "Prisión de Sangre de Dragones" se disipo! ¡¿Ya se acabó todo el poder mágico que tarde los cinco días del torneo en reunir?! ¡Maldita sea! ¡Este de todos los momentos! ¡Esto es malo! ¡En mi estado...Con este miserable cuerpo...No puedo ganarle ni a uno solo de ellos! ¡Voy a morir...Moriré de nuevo! ¡No...No, no, no, no! ¡No puedo morir! ¡Yo...Para vengar a mi padre...Yo...! ¡ETHERIAS FORM!-

Dándole utilizar a cada gota de fuerza que pudo sacar de sus dañadas cuerdas vocales y ronca voz para haber gritado esas últimas palabras; el antiguo miembro de "Spriggan 12" que actualmente pertenecía al gremio oscuro del Imperio Alvarez, Ouroboros, le enseño al vasto grupo que se encontraban en frente de su posición en la arena del Domus Flau como una brillante luz blanca cubrió toda su imagen.

Su rostro con su orificio ocular derecho totalmente vacío y rodeado por una piel gravemente cicatrizada, su bien entrenado cuerpo con algunas partes tan dañadas que incluso se podía notar la carne y hueso que residía en su interior, sus ropas basadas en un largo manto negrezco con capucha así como en unos negros pantalones que le llegaban hasta sus tobillos y unas simples sandalias, sus tatuajes verdoso oscuro afiliados al disuelto grupo conocido como "Los Doce Escudos del Emperador, la marca negra de Ouroboros en su mano derecha. Cada aspecto de Larcade Dragneel fue cubierto por una luminosa energía blanquecina y bloqueaba cualquier vista a está a excepción del contorno de su cuerpo. Un contorno que parecía hacerse cada vez más grande al mismo tiempo en que cambiada su forma humanoide.

Y al llegar el siguiente segundo a ese escenario, esa luz desapareció y así mostró la nueva apariencia de quién había estado cubriendo. Mostró a un ser con un tamaño lo suficientemente grande como para superar la altura de las paredes de la arena del Domus Flau y con una escamosa piel con un color blanco tan puro como la nieve.

Un ser que poseía un fornido torso, que en lugar de tener brazos o piernas tenía un gran número de grandes tentáculos iguales a los de un pulpo y que se agitaban tan salvajemente que levantaban un cierto polvero desde los suelos arenosos donde estaban, que poseía un grueso cuello, que tenía una cabeza con la misma forma que un cráneo humano pero con una dentadura colmilluda y un par de grandes cuernos curveados en sus costados, con un demoniaco ojo amarillento ocupando su orificio ocular derecho mientras su orificio izquierdo estaba vacío y mostraba cicatrices en la estructura ósea a su alrededor, que tenía un sexteto de medianas alas emplumadas sobresaliendo de su espalda, y que mostraba la marca negra de Ouroboros en justo el medio de su zona pectoral. Esa era la actual forma de "El Dragneel Blanco".

-¡GRUUUAAAAAHHHHH!- Rugía monstruosamente Larcade tras obtener su nueva forma.

-Oh- Vocalizo una inexpresiva Brandish.

-¡Jajaja! ¡Con que puedes luchar al final de cuentas, ¿Eh, Larcade?! ¡Me gusta!- Decía Ajeel sonrientemente.

-¡¿Luchar?! ¡No! ¡Esto será una exterminación! ¡Causare una exterminación por mi propia cuenta! ¡AAAAAAAHHHH!- Hablaba y rugía con ferocidad el monstruoso "Dragneel Blanco" mientras pensó -...O eso me gustaría, pero está apariencia no es más que un acto. La "Forma Etherias" de mi dañado cuerpo solo me da tamaño y algo de velocidad. Mi fuerza es incluso menor que la de un humano normal y no gano nada de poder mágico o demoniaco. Pero con esta apariencia tan peligrosa, hasta ellos pensaran dos veces antes de atacarme. Aprovechare sus dudas y buscare una grieta por donde escapar. Sí...Escapare...Viviré. Mientras yo siga con vida, puedo crear un sin número de planes para vengar a mi padre y recuperar su Imperio Alva... ¿Eh?...-

Aquel sentimiento de confusión en crecimiento que invadió e interrumpió los pensamientos del demonio de los libros de Zeref que acabó de entrar en su "Forma Etherias" se debió a que fue capaz de notarlo completamente. Notó como a pesar de poseer un tamaño con el que superaba a cualquier humano normal e incluso las paredes de la arena del gigantesco coliseo donde residía y con el cual tenía que bajar su mirada para así observar a todos sus enemigos, él ahora debía alzar su mirada para ser capaz de observar toda la imagen de una zapatilla. Siendo más específicos, la zapatilla que vestía el pie derecho de la llamada Brandish Niu que se había colocado justo en frente de su posición.

Todo aquello debido a que, de un simple instante a otro, la joven mujer apodada como "La Destructora de Naciones" había hecho utilizar de su magia para darle al monstruoso ser que era dueño del apodo de "El Dragneel Blanco" una estatura no muy diferente al del juguete de un bebe. Una estatura con la cual ella solo tuvo que agacharse ligeramente para sujetarlo con su mano derecha y empezar a estrujarlo.

-¡... ¿Eh?!- Reacciono un monstruoso Larcade con un sumo shock y dolor ante su tamaño y situación.

-Parece que has escogido ser aplastado como un insecto, ¿Eh, Larcade?- Dijo Brandish seriamente mientras apretaba al ser que su mano derecha sujetaba por completo.

-Je- Mostró Erza una pequeña sonrisa mientras hizo desaparecer la espada que su "Re-Equipar" había invocado.

-Una magia tan impresionante como siempre, oye...- Decía una tranquilamente sonriente Cana.

-Hablando de quitarle emoción a las cosas...- Comento Gray con un ligero sonreír.

-¿Pensaste que estaba blofeando cuándo decía que te haría pagar? Arrepiéntete de lo que le hiciste a mi familia en el infierno, en ese "cielo" tuyo o donde vaya a acabar un pedazo de porquería como tú, Larcade- Hablo seriamente la maestra de Golden Lion mientras una de sus manos estrujaba a un diminuto ser monstruoso y su pulgar estaba a punto de aplastar su cabeza como si de un insecto se tratara.

-¡AAAAAAAHHHHH!- Gritaba "El Dragneel Blanco" dolorosamente mientras su cabeza craneal empezaba a ser aplastada y comprimida.

-Espera, Brandish- Hablaba un serio Jacob.

-¿Hm?- Reacciono con ligero confundir la joven mujer apodada como "Destructora de Naciones" mientras detuvo su anterior acción.

-No es que me importe la vida de ese tipo, pero te recuerdo que él ya murió una vez. Es posible que regrese si simplemente lo eliminamos sin haber confirmado antes la destrucción de ese tal "Núcleo del Infierno" del que nos habló antes. Llevémoslo al Imperio Alvarez. Ahí le sacaremos toda la información sobre esos tales laboratorios clandentinos del "Emperador Spriggan" donde se ocultó todo este tiempo. Además, en vez de solo morir, vivir en ese "Falso Imperio Alvarez" que tanto detesta será un mayor sufrimiento para él- Explico Jacob con un ligero sonreír.

-...- Brandish arrugo levemente su mirada con disgustar y luego apretó otro poco al diminuto ser monstruoso en su mano derecha -...Agradece que ninguno de mis niños está realmente muerto, o no me detendría sin importar con cual razón me estuvieran fastidiando, ¿Entendiste, maldito Larcade?-

-¡Maldición...!- Gritaba con una suma ira Larcade en su "Forma Etherias" -¡...Los mataré! ¡Los mataré a cada uno de ustedes y a sus molestos mocosos! ¡Vengare a mi padre y destruiré completamente esa abominación que ustedes llaman Imperio Alvarez"! ¡Sus almas pecadoras viajaran a un repugnante infierno osc...!-

-Está diciendo algo. Aunque como también encogí sus cuerdas vocales para que no dijera más estupideces, no se entiende nada de lo que dice. Aunque eso no es nada distinto a antes. Y pensáandolo bien, esa nueva forma suya es bastante asquerosa. Ya no quiero sostenerlo. Jacob, tú tómalo- Dijo inexpresiva la maestra de Golden Lion para luego arrojar hacia su antiguo camarada de "Spriggan 12" un pequeño ser que se movía salvajemente y liberaba unos tenues chillidos.

-Bueno... - El apedillado como "Lessio" realizo un simple chasquido con los dedos de su enguantada mano derecha y provoco que el diminuto ser monstruoso que le habían arrojado desapareciera total y mágicamente de esa escena -...No lo mataré, pero que pase algo de tiempo en otra dimensión. Serán unas vacaciones perfectas para una escoria como él-

-Lo lamento, Hisui. Uno de mi país causo todos estos problemas en tus tierras- Dijo un serio Ajeel.

-No pida disculpas, Ajeel-san... -Hablo Hisui- ...No es propio de usted. No fue el culpable de nada de esto. Además, no debemos estar perdiendo el tiempo con arrepentimientos. Los aquí presentes fuimos los mejores testigos de todo lo que ocurrió en la ciudad. Vimos todo el miedo que tuvo la gente, como sufrieron y como algunos tuvieron el peor de los destinos. Lo mínimo que podemos hacer para compensarlo es movernos. Arcadios...-

-Ya lo sé, mi reina. Ya les informe a todos los soldados de la ciudad en cuanto fuimos capaces de movernos. Les dije que usted estaba a salvo, que todos los enemigos habían sido vencidos y que se concentraran en ayudar a los ciudadanos- Respondió un serio Arcadios mientras él y otros ahí presentes ayudaban a los soldados que habían sido antes derrotados por el joven apodado como "Nueva Teoría Hibrida".

-Nosotros también debemos ir a ayudar. Vamos, todos- Comento seriamente la séptima maestra de Fairy Tail mientras ella y los demás magos veteranos en esa escena empezaban a moverse para salir del Domus Flau.

-Que fastidio... -Hablo Brandish mientras observo un cierto transmitir en vivo en unas pantallas holográficas e enseño un pequeño sonreír- ...Pero supongo que no tenemos más opción que hacerlo. Después de todo, esos mocosos ya se esforzaron bastante-

Mientras comenzaban a reducirse cada vez más el número de personajes dentro de aquel descomunal coliseo de concreto encima de las grandes montañas al oeste de la Ciudad de Crocus, una vez más vamos a trasladarnos hacia una dañada pero aún así reconocible área rural que estaba justo en el centro de esa misma ciudad que era la capital del Reino de Fiore. Hacia esa escena que involucraba al joven hijo de tanto Natsu Dragneel como de Lucy Dragneel, al joven autoproclamado discípulo del apodado como "Salamander" y al joven que había recibido transfusiones de sangre e órganos del fallecido hombre conocido como God Serena.

-¡Ashe...Devlin-san...!-

-¿Hm?- Reaccionaron con cierto confundir y sorprender Tsuna, Ashe y Devlin.

Con el joven Dragneel, el joven Vesta y el joven Devilian dándole apuntar a sus miradas en la dirección en la vino esa voz femenina que nombro a dos de ellos; ese trio observo con una total claridad como con un veloz correr llegó a esa zona urbana en los alrededor del "Castillo Mercurius" y se acercó a sus posiciones una joven que poseía una larga cabellera de color cenizo; tenía unos bellos ojos de color verde oscuro, que portaba en su mano izquierda la marca rosada de Golden Lion, y que era la hija adoptiva de la antigua miembro de "Spriggan 12" apodada como "La Destructora de Naciones".

-¡... ¿Están bien?!- Preguntó Emma tanto contenta como preocupada mientras se acercó a sus compañeros.

-Esa es...- Hablo un tranquilo Tsuna mientras estaba sentado en unos suelos de concreto al igual que otros dos usuarios de magias asesinas.

-¡Oh, es Emma! ¡Emma, hola! ¡Me alegra mucho ver que estás bien!- Decía Ashe sonrientemente tras observar a su compañera de gremio.

-Sí. Es un alivio- Comentaba un tranquilamente sonriente Devlin.

-A mí también me alegra ver a ambos bi... -La joven Niu observaba bien los lastimados cuerpos de sus compañeros tras posicionarse al lado de estos- ¡...No están nada bien! ¡¿Y todas esas heridas?! ¡Incluso Devlin-san está lastimado! ¡¿Qué fue los que les pasó?! ¡Y Ashe...Ashe tiene marcas de resequedad en sus ojos! ¡¿Estuviste llorando?! ¡¿Tanto te duele el cuerpo?!-

-¡N-No estaba llorando! ¡Y-Yo solo...Yo solo libere algo de agua de los ojos! ¡Es todo!- Exclamo un joven Vesta molesto y avergonzado.

-Eso es exactamente lo que es llorar, Ashe- Comento con una pequeña gota de sudor cayendo de su cabeza la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion.

-¡Que no estaba llorando! ¡No molestes, Emma!- Gritaba enojadamente el joven autoproclamado discípulo del apodado como "Salamander".

-¡¿Molestar?!... -La joven Niu vio decorada su cabeza con una animada vena de ira y luego utilizo sus manos para apretar unas ciertas mejillas- ... ¡¿Cómo te atreves?! ¡¿Sabes todo el tiempo que estuve corriendo por la ciudad y buscándote preocupada?! ¡Y cuándo por fin te encuentro... ¿Me dices molesta?! ¡Devuélveme todo el tiempo que perdí preocupándome por si alguien te había lastimado, cerebro a la parrilla!-

-La única que me está lastimando en estos momentos eres tú...- Comentaba el joven Vesta con sus mejillas siendo fuertemente pellizcadas.

-Cielos, cielos... ¿Comienzan a coquetear apenas se encuentran? Veo que sus seres inferiores se llevan tan bien como siempre- Dijo el joven Devilian con un leve sonreír.

-¡¿Coque...?! ¡No es eso! ¡Por favor, no diga eso, Devlin! ¡Le he dicho una y otra vez que yo y este idiota con cerebro de una gallina glorificada no tenemos esa relación!- Decía una sonrojada Emma mientras el pellizcar que ejecutaban sus manos se hizo más fuerte.

-Ah... ¿Cuánto tiempo planeas estarme pellizcando?...Duele...- Decía un tranquilo Ashe con mejillas estiradas.

-¡Ajyajajaja! ¡Parece que se están divirtiendo...!-

Aquel hablar llenó de animar que se escuchó en los aires de esa escena no perteneció a nadie más ni menos que a otro joven que llegó hasta a esa dañada área rural en el centro de la Ciudad de Crocus y se acercó a los jóvenes magos que estaban sentados en los quemados y fragmentados suelos de concreto de está.

Un joven como de unos 20 años de edad con unos cortos y desordenados cabellos de color marrón, unos ojos de color negro con bordes pintados de también color negro; que vestía su notablemente bien entrenado cuerpo con una camisa marrón con tirantes horizontales y un cuello oscuro también, pantalones también marrones, unos guantes oscuros bien largos hasta los hombros que hacían juego con sus botas negras también y que le llegan hasta los muslos, y se podía notar como la marca de Golden Lion residía en su hombro izquierdo en color negro.

-¡...Déjenme unirme!- Dijo Will Eehto mientras se colocaba al lado de sus compañeros de gremio un Will con una notable sonrisa que enseñaba sus dientes inusualmente puntiagudos.

-Will-san. Usted también está bien. Me alegro mucho- Comento Emma con un leve sonreír mientras soltó las rojizas mejillas de su compañero de gremio.

-¡Hola, Will! ¡Veo que tú también estuviste ocupado! ¡¿Contra quién luchaste?! ¡¿Era fuerte?!- Preguntaba un sonriente Ashe intrigado.

-Luche contra ese anciano que pertenecía a Ouroboros. Marcus y yo para ser más exactos. Admito que fue un oponente interesante, pero por supuesto que al final le ganamos. Gracias a mí mayormente. Soy la élite de los Machias, después de todo. Como se esperaba de mí, ¿Verdad?- Respondió Will con un sonreír notable y sentándose en los suelos de concreto al lado de sus compañeros.

-Contra Omar, ¿Eh?...Tal como tú dijiste, Will, era un anciano. Además, fue en un dos contra uno. ¿Es algo de que estar presumiendo? Podrías enorgullecerte así sí hubieras vencido a un ser superior como yo, aunque tú y yo sabes que eso es imposible para ti. Primero porque eres un ser inferior y segundo porque solo existe uno como yo en este mundo- Comentaba Devlin con una leve sonrisa.

-Oh, oh. Aunque tú cuerpo este todo arruinado, veo que tú ego sobre-exagerado sigue intacto. Me sorprende que continúes llamándote "ser superior" cuando tienes ese aspecto que dice que te dieron problemas o te patearon tú trasero. ¿No te da vergüenza?- Decía el joven Eehto algo burlón.

-No me da vergüenza... -Hablo el joven Devilian- ...Está apariencia no es más que el resultado de un juego, no una pelea en serio. Después de todo, eran dos contra uno y yo tenía algo oscuro bloqueándome la vista todo el tiempo. Le di bastante ventaja a mis oponentes. Por supuesto, sí me hubiera puesto realmente serio, ellos no hubieran sido capaces de tocar ni mis pelos. Sí las palabras no son suficientes para ti, incluso en este estado, estoy dispuesto a enseñarte mi superioridad, Will-

-¡Ajyajajaja! ¡Me gusta esa actitud desafiante! ¡Sobre todo porque luego de mi combate contra ese anciano de Omar, mi sistema sufrió algunas daño y me quede atascado con mi personalidad euforica! ¡Pero, es suficiente charla! ¡Adelante! ¡Te enseñare porque me consideran el actual elite de los Machias y te quitaré ese complejo de altanero que tienes de una vez!- Exclamaba sonrientemente el joven descendiente de Wall Eehto.

-¡Bien! ¡Dejen que me una, dejen que me una!- Hablaba un emocionado joven Vesta.

-Ya deténganse, por favor. Recuerden que están heridos- Dijo una preocupada y cansada joven Niu.

-Ni una sola pizca de tensión, ¿Eh?...-

-¡Bien! ¡Regocíjense...!-

Un hablar como con un cierto inexpresar y un hablar lleno de ánimo. Ambos pertenecían respectivamente a las jóvenes que llegaron a esa escena en justo el centro de la ciudad que era la capital del Reino de Fiore y se acercaron a los que ya estaban ahí. Una era esa pequeña joven de 14 años que poseía una lisa cabellera de color morado claro, unos ojos de color violeta que vestía su pequeño y apenas desarrollado cuerpo con un vestido de tipo lolita gótica, unas botas negras y unas cintas en su peinado que hacían juego con su demás ropa; que tenía la marca de Golden Lion en color morado en su pierna derecha y como en la cinta que rodeaba la cintura de su vestido, había un pequeño bolso igual al que usaban las llamadas Lucy y Lucia Dragneel y en el interior de este, varias llaves de distintos colores.

Y la otra era esa joven de 19 años que poseía una cabellera de ligeramente ondulado aspecto, que le llegaba hasta su espalda y que estaba formado por un color morado oscuro; unos seductores ojos de color verde claro, y que vestía su curvilínea y voluptuosa figura con una ajustada blusa de color verde debajo de una cerrada chaqueta de cuero azul de mangas largas, una corta falda de color marrón y unas botas de color negro. Y como no mencionar que está joven que pertenecía a la raza de las amazonas tenía en el costado izquierdo de su cuello y en color blanco la marca de Golden Lion.

-¡...A su divertida conversación vienen a unirse una tanto hermosa como sensual amazona y una linda loli! ¡Tienen suerte, ¿No?!- Decía Charlotte "Charlie" Astri con contentar.

-No me llame "Loli", por favor, Charlie-san. Es bastante molesto. No voy a ser pequeña por siempre. Lo sabe, ¿No?- Comento una inexpresiva Dana Talian.

-¡Ah, lo siento, lo siento, Dana-chan! ¡No te enojes conmigo! ¡Ya sé! ¡Eres libre de darme un par de nalgadas como compensación! ¡Vamos, hazlo! ¡Estoy esperando!- Dijo la apodada como "Charlie" mientras acerco sus posaderas a su compañera de gremio de 14 años de edad.

-No quiero. Ni ahora ni nunca, Charlie-san- Contestaba Dana tan inexpresiva como siempre.

-¡Charlie-san, Dana! ¡Me alegra...En verdad me alegra que todos estemos bien!- Dijo Emma con un sumo contentar.

-Sí. A mí también. Aunque, Devlin-san, me contaron algo realmente desagradable de usted. Quisiera que habláramos de eso- Decía con cierta seriedad la pequeña joven Talian.

-Sí, debemos hacerlo. Pero antes de eso, dime... - La joven Astri miraba de pies a cabeza el actual aspecto de su egocéntrico compañero de gremio -... ¿Por qué casi no tienes ropa? ¿Te volviste exhibicionista? No es que me esté quejando, es que me sorprender verte a ti de todas personas con esa imagen, Devlin-

-Ahora que Charlie-san lo dice...- Hablo la joven Niu con leve sonrojar en sus mejillas al ver como uno de sus compañeros mostró sus bien marcados pectorales y abdominales al vestir unos dañados pantalones negros casi tan cortos como unos pantaloncillos.

-Bueno, cosas que pasaron- Contestaba Devlin tranquilamente.

-¿No le da nada de vergüenza?- Preguntaba una levemente sonrojada joven de largos cabellos cenizos.

-¿Por qué lo haría? El cuerpo de mi ser superior no tiene nada de vergonzoso. Más que preocuparse, solo deberían agradecer que pueden ver tanta de mi gloriosa piel- Respondió un tranquilo joven Devilian.

-Usted igual que siempre, ¿Eh, Devlin-san?- Comento la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion con una animada gota de sudor bajando por su cabeza y con aún un pequeño sonrojar en sus mejillas.

-Pero, ¿Por qué te sonrojas?- Preguntaba Ashe con una leve expresión de disgustar.

-¿Qué pasa, Ashe? ¿Estas celoso?- Preguntó un sonriente Will mientras su mano derecha pasaba por unos ciertos cabellos anaranjados.

-¿Por qué estaría celoso?... ¡Además, no me despeines!- Gritaba el joven Vesta con enojar.

-Sí ya estás todo despeinado desde un principio- Comentaba el joven Eehto con una amplia sonrisa.

-¿Hm?- Reacciono Emma con un cierto intrigar.

-¡Bien! ¡Para aliviar la tensión por la situación de Devlin, yo también me quitare la ropa! ¡Todos deberían hacer lo mismo! ¡¿O prefieren que yo misma los desvista?! ¡De hecho, eso prefiero yo!- Dijo con un pequeño sonreír la joven apodada como "Charlie" mientras enseñaba su seductora zona abdominal al empezar a levantar su blusa.

-Detente, amazona pervertida. Hay niños mirando- Decía Will tranquilamente.

-Cielos, cielos...- Se limitaba a decir un Devlin levemente sonriente.

-...- Dana levanto con ligero sorprender sus cejas mientras observo a uno de sus compañeros de gremio y después solamente mostró una pequeña sonrisa -...Aún tengo un montón de preguntas, pero creo que no hay nada de qué preocuparse. Parece ser el mismo Devlin-san de siempre.

-¡¿Verdad?!- Dijo Ashe con un notable sonreír.

-¡Jejejeje...Y...Esto...Jajajaja!- Hablaban y reían entre ellos los jóvenes magos de Golden Lion.

-...- Se limitó Tsuna a mantenerse en silencio mientras observaba una cierta reunión de compañeros.

-Es genial, ¿No es así...?-

Aquellas palabras que alcanzaron los oídos de quién era el hijo de tanto Natsu Dragneel como de Lucy Dragneel no se trató de nadie más ni menos que de otra joven que llegaba a esa escena en justamente el centro de una Ciudad de Crocus que finalmente se había librado de un vasto caos y que se colocó y sentó en los suelos de concreto justamente al lado derecho de esté. Una joven con unos largos y lisos cabellos negros, unos preciosos ojos cafés, que era en realidad un demonio de los libros de Zeref a pesar de su hermosa apariencia humana y que aún así portaba en su mano derecha la marca rosada de Fairy Tail.

-...La familia- Dijo Serena enseñándole a su compañero de gremio a su lado un ligero sonrojar en sus mejillas y un pequeño sonreír lleno de calidez.

-¡Sí...!- Hablaba Tsuna con una gran sonrisa -¡...Es lo mejor! ¡Yo también quiero ver a la mía cuanto antes! ¡Ya quiero volver...A Fairy Tail!-

...Otra batalla terminada, otra oscuridad que es vencida y una vez más las jóvenes hadas como todos los demás son capaces de sonreír como siempre...

Continuara...

Hola, amigos.

Les informo. El siguiente capítulo será el último de este arco.

Matane.