Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Cuarto Arco: Los Juegos

...Prologo...

Esta historia es llevada a cabo en un mundo donde existe la magia e aquellos que la emplean para realizar trabajos, los magos. En el basto Reino de Fiore, en la Ciudad de Magnolia, existe un gremio de magos que destaca sobre todo los demás debido a sus poderosos y problemáticos miembros, a sus lazos de familia más fuertes que ningún otro y a los cientos de destrozos que causan durante sus aventuras: Fairy Tail. Y los protagonistas de esta historia son los jóvenes pertenecientes a la cuarta generacion a la que ha llegado este gremio, en especial el hijo de Natsu Dragneel y Lucy Dragneel, Tsuna Dragneel y una joven demonio de los libros de Zeref, Serena Axel.

Tras el inusual encuentro entre Tsuna y Serena en la Ciudad de Hargeon y que ambos vivieran un par de aventuras juntos, esta última decidió unirse a Fairy Tail y curiosamente tras esto, su primera misión junto con el resto de los jóvenes magos de su gremio y de otras facciones los llevo a enfrentar al gremio oscuro que poseía miembros con genes demoniacos e usuarios de maldición, Seven Satan, y que era dirigido por el antiguo Rey de los Dragones, Acnologia. Durante esta aventura, los lazos entre los jóvenes magos se fortalecieron y Serena arreglo parte de su pasado con su antiguo camarada, Rin Hellbrand, el cual falleció durante la batalla final.

Unos meses luego de esto, los jóvenes magos tuvieron que verse enfrentados a un grupo de terroristas que se llamaron a si mismos "Unique Oracion" y que eran dirigidos por "Calm", un antiguo sujeto de pruebas de experimentos del conocido como "Brain", y que planeaba usar un antigua arma llamada "Hea" para eliminar a los humanos y traer al mundo lo que el creia que era "Paz". Durante esta aventura los jóvenes magos pudieron conocer a los amigos de la infancia de Raine Loxar-Fullbuster y miembros de Lamia Scale, Leo y Ur Vastia; conocieron a la raza Nirvit y el más joven e unico mago entre ellos, Roku, decidió unirse a Fairy Tail y al final, Serena perdió sus recuerdos.

Otro par de meses luego de esto, los jovenes magos se vieron sorprendidos al conocer a una proveniente de un mundo paralelo a Earthland, Helland, Serena "Sena" Dragneel, la cual les advirtió de la inminente invasión del ejercito de magos de su mundo, Spriggan Tail, el cual era liderado por el conocido como "El Emperador". Para enfrentar a los seres más fuertes que habian enfrentado hasta ahora, los jovenes magos se vieron obligados a entrenar por más de un año para hacerse mas poderosos de distintas maneras. Y tras varios sucesos que los llevaron a triunfar en aquella batalla, la vida de los jóvenes magos continúo.

Su vida continúo y un par de meses después los jóvenes magos de Fairy Tail estaban determinados a participar en los Grandes Juegos Mágicos del año X814. Unos Grandes Juegos Mágicos en donde no solamente participarían los jóvenes magos de Sabertooth, los jóvenes magos de Lamia Scale y las jóvenes magas de Mermaid Heels; sino que también contaría con la participación de gremios de magos provenientes del país en el continente que estaba al oeste de Ishgal y era conocido como Alakitasia, el Imperio Alvarez. Gremios como por ejemplo, Golden Lion, un gremio que tenía como maestra a la antigua miembro de "Spriggan 12" conocida como Brandish Niu y que tenía como miembro a un joven que se autodenominaba como el discípulo de "Salamander" Natsu Dragneel, Ashe Vesta.

Fairy Tail, Golden Lion, Lamia Scale, Mermaid Heels, Sabertooth y Ouroboros. Esos fueron los seis gremios que participaron en los Grandes Juegos Mágicos del año X814. Fue un feroz torneo, pero que al final se quedó sin un campeón específico debido a que antes de que esa decisión llegara, los malignos planes de Ouroboros dieron comienzo. Planes para volver a empezar la guerra entre el Reino de Fiore y el Imperio Alvarez. Unos planes llevados a cabo por un quinteto de demonios de los libros de Zeref que incluía a aquel personaje que se creía muerto durante la Gran Guerra Mágica de hace más de veinte años atrás, Larcade Dragneel. Pero gracias a un increíblemente determinado batallar, los jóvenes magos de tanto Fairy Tail como de los otros gremios fueron capaces de detener los planes de ese gremio oscuro y una vez más regresaron a sus días pacíficos. Y ahora...

Capítulo 58/182: ¡Hacia Otra Aventura!

-Ah...-

Aquel sonido no se trató de nadie más ni menos que de un ligero bostezar por parte de una hermosa joven que aparentaba unos 19 años de edad que acababa de remplazar un profundo sueño por un recién despertar. Aquella joven apartaba de su voluptuosa y curvilínea figura una cálida cobija de un color rosado oscuro, pasaba de estar acostada a estar sentada en una cierta cama, mantenía su larga cabellera negra notablemente desordenada al acabarse de despertar, aún mostraba en sus bellos ojos cafés una expresión algo soñolienta, y estiraba ligeramente los brazos e espalda de su cuerpo vestido con unas pijamas de un color rosado claro.

Esa joven se levantó de ese objeto donde había dormido cómodamente durante toda la noche, vistió sus descalzos pies con unas pantuflas rosadas que yacían en unos suelos conformados por la misma madera que conformaban las paredes y techo de aquella escena, camino con un cierto cansancio por esa amplia habitación decorada con la cama de donde se había levantado así como por una mediana mesa de noche y una ventana que se actualmente veía sus cortinas cerradas hasta terminar introduciéndose en el baño conjunto a está, estando en ese baño pasó a quitarse toda prenda que tenía encima para mostrar cada centímetro de la preciosa piel caucásica de su sensual figura y luego se introdujo en la ducha que residía en esté para comenzar a bañarse con una lluvia de cálida agua.

-Fairy, wait...Where you go in...- Cantaba Serena tranquilamente mientras lavaba su cabellera con ayuda de tanto sus manos así como de jabón y el agua con la cual se bañaba.

Con la joven Axel habiendo terminado de bañarse y saliendo de aquella ducha, ella hizo uso de una blanca toalla para secar su mojada piel y luego para cubrir su torso, después pasó a posicionarse en frente del espejo en una de las paredes de aquel baño para así cepillar cuidadosamente sus dientes y enjuagar su boca, regreso a esa habitación donde estaba en un principio para abrir sus cortinas e iluminarla con la cálida luz del sol, uso un peine para con tranquilidad darle a su largos cabellos negros su forma lisa de siempre y luego adentró sus manos en la gran maleta donde se encontraban sus pertenencias.

Y quitándose esa toalla que cubría su cuerpo desnudo; aquella joven que era en realidad un demonio de los libros de Zeref cubrió tanto su busto así como su entrepierna con una sensual ropa interior de color rosado, con una cinta rosada le dio a su larga cabellera negra una forma igual a la cola de un caballo y después se vistió con una blusa blanca por debajo de una chaqueta azulada de mangas largas, unos pantaloncillos de también color azul jeans, largas medias negras y unas botas de color marrón claro. E habiendo puesto una pequeña sonrisa en sus labios tras haber visto con sus ojos cafés esa marca rosada de Fairy Tail que residía sobre su mano derecha, la joven Etherias se dirigía a la salida de ese cuarto que no era en realidad su residencia en Fairy Hills.

-¡Bien...!- Hablaba Serena sonrientemente -¡...Hora de ir al gremio, escoger un trabajo e ir con Tsuna a una aventura que me ayudara a pagar la renta de mi casa!...O eso me gustaría hacer, pero...-

Tras unos minutos después de haber salido de la habitación que pertenecía a una de las varias posadas en donde se estaban quedando temporalmente tanto ella como los demás miembros de su gremio durante su estadía en la ciudad que era la capital del Reino de Fiore, esa joven miembro de Fairy Tail pasó a estar en una cierta área de la Ciudad de Crocus. Un área que, al igual que muchos otros lugares de esa ciudad apodada como "La Capital Floreciente", se encontraba viendo sus edificios y calles reparados con la ayuda de unos magos de gremio. Siendo más específicos; por unos jóvenes magos de Fairy Tail.

En aquella escena donde se encontraba Serena Axel también residían el joven de cortos así como de desordenados y levemente puntiagudos cabellos albinos, unos filosos ojos azules, con la marca azul de Fairy Tail en el costado derecho de su cuello y se llamaba Marcus Strauss-Dreyar; la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente, unos ojos marrones, que tenía en su pierna izquierda la marca de Fairy Tail en rojo azulado y era llamada Alicia Scarlet; la joven con unos largos e ondulados cabellos de un color azul oscuro al igual que sus ojos, con la marca azul marino de Fairy Tail en su pierna derecha y era conocida como Raine Loxar-Fullbuster; un joven de unos largos y puntiagudos cabellos negros, con unos filosos ojos marrones, que poseía la marca negra de Fairy Tail en su fornido hombro izquierdo, y portaba el nombre de Ryos Redfox.

Y también se encontraban la joven con un largo cabello café atado en una cola de caballo, unos ojos negros, con la marca de Fairy Tail grabada en su antebrazo derecho en color griseo y era conocida como Sonia Strauss, una pequeña joven con unos rubios cabellos que le llegaban hasta el cuello, unos ojos marrones, con la marca amarilla de Fairy Tail en su mano derecha y se llamaba Lucia Dragneel, un pequeño joven que tenía unos largos y un poco puntiagudos cabellos verde oscuro que eran amarrados con una cinta en forma de cola de lobos, unos filosos ojos de color café, que poseía la marca de Fairy Tail en su antebrazo derecho en color verde y era conocido como Roku Nirvit; y un pequeño Exceed azulado que portaba la marca de Fairy Tail en su espalda y era conocido como Happy.

-... ¿Cuánto más vamos a seguir en Crocus? Ya ha pasado más de una semana desde que los Grandes Juegos Mágicos terminaron, ¿Verdad?- Comento Serena con un cierto deprimir.

-Nada de quejas. Vamos. Trabaja, trabaja- Decía un tranquilo Marcus mientras las chispas eléctricas que liberaban la punta de los dedos de su mano derecha soldaban los cortes en las tuberías de unos edificios de esa escena.

-Es verdad, Serena. Nada de quejas. Si mi madre te ve flojeando, no hay duda de que te regañara, así que sí quieres vivir otro día más, mueve tus manos en lugar de tú boca- Dijo una Alicia que vestía su voluptuosa y curvilínea figura con una amarillento traje para construcciones mientras sus manos eran vestidas con blancos guantes, sus pies con unas marrones botas y su cabeza con un casco de constructor amarillento.

-No me estoy quejando exactamente...Es solo que me sorprende que la ciudad esté tan dañada. Una semana aquí y creo que apenas vamos por la mitad de las reparaciones- Decía tranquilamente la joven Axel mientras que con la fuerza humana de sus brazos cargaba con cierta dificultad un saco llenó de cemento.

-Es verdad...Pero no tiene porque estar tan deprimida, Serena-san. Hay que ver el lado positivo de las cosas. Por ejemplo, gracias a esta situación, Raine ha pasado mucho más tiempo del que tenía planeado pasar en un principio con su querido novio, Leo-kun, gracias a los Grandes Juegos Mágicos- Comentaba la joven Loxar-Fullbuster con una pequeña sonrisa y mientras que con una carreta de hielo que construyo su magia de creación llevaba varios sacos de cemento.

-Pues bien por ti- Dijo una tranquila joven de unos largos y lisos cabellos negros.

-Con su novio- Decía una ligeramente sonriente Raine.

-Sí, sí. Ya se me hacía raro que no lo hubieras dicho por segunda vez- Mencionaba cansadamente la joven Etherias.

-¿Qué parte de que hablen menos y trabajen más no entienden?- Preguntaba un serio Ryos mientras que con el martillo de hierro en que se había convertido su mano derecha martillaba unas tablas a una de las paredes exteriores de un cierto edificio y masticaba unos ciertos objetos de hierro.

-¡Oye, Ryos, no creas que no te vi! ¡No te comas los clavos!- Grito un molesto Roku mientras limpiaba ese escenario al devorar numerosos escombros de concreto tirados en varios puntos de los suelos.

-¡Hombre! ¡Un hombre se esfuerza en las construcciones de este tipo! ¡Y yo soy un hombre!- Exclamaba determinadamente Sonia mientras corría con una gran velocidad de un lado a otro con sus brazos cargando un amplio número de tablas.

-Usted es una mujer. Aunque aún así esfuércese, Sonia-san. Pero trate de no lastimarse- Comentaba una tranquilamente sonriente Lucia mientras cargaba un leve saco de cemento sobre su hombro derecho al mismo tiempo que era cargada en el fornido hombro derecho de Tauro y esté cargaba con su brazo izquierdo una enorme bolsa de cemento.

-Aye, sir- Decía un tranquilo Happy mientras cargaba una bolsa con cemento con ayuda de sus pasas y cabeza.

-Je... -Mostró una leve sonrisa la joven Scarlet tras observar a sus compañeros y después enseño cierta seriedad al voltear su mirada hacia las casas en construcción- ...Pero sin importar cuánto nos tardemos, debemos ayudar en la reconstrucción de Crocus hasta el final. Aunque nosotros, los demás gremios, los soldados del Consejo Mágico, y los guardias salvamos a muchas personas al enfrentar a los muertos vivientes que invadieron a la ciudad y al derrotar a los de Ouroboros, aún así hubo gente que perdió la vida-

-Las personas a las que azotaron las "Partículas de Barrera Mágica" de Omar...- Pensaba el joven Strauss-Dreyar seriamente.

-La gente que sufrió el esparcir inconsciente de la "Maldición de Fortuna" de Alesha...- Pensó la seria joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail.

-Todos los zombis que levanto Arioc con su "Necromancia"...- Pensaba una pequeña joven Dragneel con cierto entristecer.

-Toda esas personas que devoro Amaia antes de que la encontrara...- Pensó una frustrada joven Axel.

-Lo único que podemos hacer por esa gente que perdió a sus seres queridos es regresar sus casas a la normalidad- Decía con seria actitud una joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente.

-Sí. Ya lo sé... -Hablaba Serena- ...Pero...Ahí algo que me tiene intrigada desde hace un rato...-

Aquella joven que era un demonio de los libros de Zeref dirigía el mirar de sus ojos cafés tanto a su derecha así como a su izquierda y también miro adelante como detrás de su posición. Se fijó minuciosamente en los alrededores y en los techos de los edificios en construcción que había en sus cercanías así como en los callejones que conformaban estos. Averiguo en esa cierta área de la Ciudad de Crocus donde se encontraba junto con sus compañeros de gremio lo mejor que pudo, pero fue incapaz de encontrar en está la imagen del joven que era hijo tanto el actual mago de Clase SS de Fairy Tail así como de una famosa escritora de libros.

-... ¿Y Tsuna? No lo veo por ninguna parte. ¿Dónde está?- Preguntaba Serena curiosa.

-Ah, ahora que lo mencionas, no he visto a ese tipo en todo el día. Con razón me parecía tan curioso que todo estuviera tan calmado- Comento un tranquilo Roku.

-Es verdad. Aunque no es que haya quejas- Decía Marcus tranquilamente.

-¡Ese maldito cerebro de carbón...! ¡De seguro está flojeando por ahí! ¡Nos está dejando todo el trabajo a nosotros mientras él busca pelea con los tipos de los demás gremios! ¡Qué envidia! ¡Le daré un buen golpe con un martillo de hierro en cuanto lo vea!- Dijo Ryos enojadamente.

-Realmente espero que no esté buscando pelea con otros gremios o sí no tendré que reprenderlo yo misma, pero sí Tsuna no está aquí es porque se ganó un buen descanso. Tengo entendido que él se pasó toda la noche en vela y adelanto bastante de la reparación de la ciudad por su propia cuenta. Y sorprendentemente, sin llegar a molestar a los que dormían- Contestaba Alicia con un tranquilo sonreír.

-¿Mi hermano hizo eso?- Reacciono Lucia con cierto sorprender.

-Sí. Al parecer necesitaba bastante tiempo libre para hoy porque tenía un asunto importante que atender- Mencionaba tranquilamente la joven Scarlet.

-¿Un asunto importante?...Raine se pregunta que será un "asunto importante" para Tsuna-sama- Decía intrigada la joven Loxar-Fullbuster.

-Sí no dijo explícitamente que era, lo único que puedo imaginarme es que será algo problemático. Tengo el presentimiento que otra gran deuda se acerca al gremio- Dijo un disgustado joven Strauss-Dreyar.

-No lo digas en voz alta. Harás que se haga realidad- Comentaba el pequeño joven Nirvit con el mismo sentimiento que el anterior.

-Ahora que lo pienso, Tsuna me dijo hace unos días que tenía algo planeado para está fecha. Que haría algo sumamente divertido con otra persona. Pero no dijo mucho más. Decía que quería mantener todo en secreto para que así nadie fuera a interrumpirlo cuando el momento llegará- Explicaba un tranquilo Happy.

-Que misterioso...Bueno, así es como también debería ser un hombre. Yo también tengo uno que otro secreto- Comentaba Sonia con un pequeño sonreír.

-Aunque tú eres una mujer- Mencionaba un serio Ryos.

-¿Algo sumamente divertido con otra persona?... ¿Será que mi hermano está en una cita con una chica o algo así?- Se preguntaba la pequeña joven Dragneel con un ligero sonreír.

-¿Una cita...?- Repitió la joven Axel con ligero intrigar para luego arrugar levemente su mirada con cierto disgustar.

-¿Hm? ¿Qué pasa, Serena-san? ¿Y esa cara? ¿Se puso celosa al escuchar que mi hermano puede estar en una cita?- Preguntaba algo burlona una pequeña joven de unos levemente largos cabellos rubios.

-¡...!- Mostró un ligero temblar nervioso la joven de unos largos y lisos cabellos negros mientras sus mejillas se decoraron con un diminuto sonrojar.

-¡Se gusssstan!- Decía como siempre un pequeño felino humanoide de pelaje azulado.

-¡Que no! ¡No enredes así la lengua! ¡Te sobran eses! ¡Además, ¿Por qué estaría celosa?! ¡Si ese tipo con cerebro carbonizado está en una cita o en lo que sea, no es mi problema! ¡Aunque dudo que exista una chica que quiera tener una cita con ese sujeto con aliento a ceniza!- Exclamaba tanto molesta como sonrojadamente una joven Etherias.

-Vamos, vamos, Serena-san. ¿Por qué no es honesta de una vez? Si sigue con esa actitud en verdad que me va obligar a llamarla "Tsundere" como a Roku- Dijo con una pequeña sonrisa una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales.

-Sí... ¡Oye, yo no soy un tsundere! ¡No me llames así, maldita mocosa!- Gritaba iracundamente un pequeño joven con largos e algo puntiagudos cabellos verdes atados en forma de cola de lobo.

-¡Hmm...!- Se limitaba a temblar ligeramente la joven Axel mientras su sonrojar creció.

-Aunque siendo sincero, es algo preocupante que ese tipo este por ahí sin ninguno de nosotros para vigilarlo. No tiene a nadie que sujete su correa sí fuera necesario- Comento seriamente el joven Redfox.

-Ciertamente. Sería bastante frustrante que, a pesar de todo lo que nos esforzamos por reconstruir la ciudad, un enorme incendio estallara de repente y se llevara consigo quien sabe cuántas casas- Apoyaba un serio joven de cortos así como de puntiagudos y desordenados cabellos albinos.

-No digan esas cosas, Ryos-san, Marcus-san... -Hablaba la pequeña joven Dragneel- ...A pesar de que mi hermano es como es, no creo que realmente él sea capaz de incen...diar...Hmm...Hmm...Hmm...Hmm...Hmm... ¡No, no, no! ¡Mi hermano no es tan tonto como para usar su magia a tal nivel con el estado actual de la ciudad!...Tal vez...-

-No eres muy convincente cuándo hasta tú misma dudas de tus palabras- Decía un tranquilo pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación.

-Raine quisiera creer que Tsuna-sama no es capaz de algo como de llenar de fuego la ciudad cuando nadie lo está vigilando...Pero sí es sincera consigo misma...- Dijo la joven de largos e ondulados cabellos azul oscuro con cierto preocupar.

-Por ejemplo, hasta si estuviera jugando algo tan simple como rayuela, es posible que él causara con cada salto una gran explosión de llamas que harían sucumbir a Crocus. Es un hombre incluso mucho más apasionado que yo, después de todo- Comentaba Sonia ligeramente sonriente.

-Por supuesto que lo es. Tú eres una mujer para empezar- Menciono un tranquilo joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación tras las palabras de su prima.

-Sí están tan preocupados por Tsuna, ¿Qué tal si vamos a buscarlo?- Preguntaba con un tranquilo sonreír una joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente.

-¿Hm? ¿Ir a buscarlo? ¿Y qué hay de la reconstrucción, Alicia?- Preguntó intrigado Marcus.

-Bueno... -Hablaba la joven hija de la apodada como "Titania"- ...Como ya casi terminamos en este punto, yo tenía planeado que nos separáramos y fuéramos a ayudar en la reconstrucción de otros lugares de la ciudad. Aprovechemos eso y preguntemos de paso si alguien ha visto a Tsuna o si alguien ha olido algo quemándose por sí acaso-

-¿En serio?... -Hablo Serena- ...Entonces, yo me iré primero a buscar a ese idiota con cerebro de carbón. Nos vemos, todos-

De aquella manera, esa joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a Fairy Tail se separaba de sus compañeros de gremio y empezó a moverse de un lugar a otro por la Ciudad de Crocus. Caminando y caminando de una calle a calle a otra, Serena hizo lo que le había dicho Alicia y ayudaba a quién podía. Hizo cosas como ayudar a tanto la llamada Sophia Venom como a unos cuantos de los camaradas de está pertenecientes al Consejo Mágico a mover unas cuantas tablas de madera, utilizo su "Maldición del Caos" para deshacerse de los enormes escombros que le impedían a una familia entrar a su casa, asistió a los guardias reales en llevar suministros del "Castillo Mercurius" a un campamento de gente que tenían sus casas en reconstrucción, entre otras casas. La joven Axel continúo avanzando por distintas rutas de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" y eventualmente terminó llegando a una cierta escena en el lado este de está.

Una escena basada en como un bestial ser utilizaba su notable altura para alcanzar desde unos suelos de concreto al techo de una alta edificación justo en frente suyo, la cual ayudaba a conformar una ancha calle, y sus grandes manos para pavimentar con cemento fresco las grietas en esté. Hablando más específicamente; se trataba de un ser humanoide con un cuerpo sumamente enorme y musculoso, con una piel rodeaba por completo por un brilloso pelaje de color plateado, con filosas garras en el lugar de las uñas de sus grandes manos y pies, que cubría sus partes íntimas con unos cortos y desgarrados pantalones de color gris que poseía un agujero en la zona de sus glúteos para que su larga cola cubierta con escamas pudiera salir, que tenía unos enormes colmillos que sobresalían de su gran boca., que poseía unos amenazadores ojos negros y mostraba en su tobillo izquierdo la marca blanca de Lamia Scale.

Era la monstruosa figura que conseguía gracias a su magia el joven conocido como Wolfking, quién tenía a sus alrededores a sus compañeros de gremio. Uno era aquel joven que poseía unos cortos y puntiagudos cabellos de color blanco con algunos mechones en su frente, unos ligeramente filosos ojos verdes, que tenía la marca verde de Lamia Scale en su antebrazo derecho y poseía el nombre de Leo Vastia. Otra era una joven que poseía un rostro con rasgos físicos iguales a las del joven antes descrito, que tenía un largo e ondulado cabello de color rosado con mechones puntiagudos en su frente de color blanco, unos hermosos y un poco afilados ojos de un color verde oscuro, que mostró la marca anaranjada de Lamia Scale en su pecho derecho gracias al escote de sus ropas y que era llamada Ur Vastia.

Otra era aquella joven que tenía una ondulada cabellera de color rojo cereza que le llegaba hasta su espalda y decoraba su frente con algunos mechones, sus ojos eran de un color azul claro y por alguna razón mostraban actualmente unas leves marcas como de lágrimas secas, como no mencionar que la marca rojo cereza de Lamia Scale estaba grabada debajo de su rodilla izquierda y era conocida como Sherin Akatsuki. Y el último era ese joven de desordenados cabellos negros que le llegaban hasta el cuello, ojos de color marrón; que poseía la marca marrón de Lamia Scale en el área de su abdomen y portaba con el nombre de Jess Neekis.

-Trabaja con cuidado, Wolfking. Con la fuerza de tú forma bestial fácilmente podrías romper en pedazos lo que estamos tratando de reparar- Decía seriamente Jess a su monstruoso compañero que pavimentaba con cemento fresco el techo de un edificio de concreto.

-¡No moleste tanto, Jess-san! ¡Ya se lo dije! ¡Tenga mi magia activa o no, yo soy increíblemente cuidadoso! ¡Soy el grandioso Wolfking-sama, después de todo!- Grito iracundamente aquella humanoide bestia de plateado pelaje mientras sus manos extendían un cemento fresco.

-Eso es bastante dudoso considerando ese temperamento tuyo. Aún así, ten cuidado, Wolfie- Comento un tranquilo Leo.

-¡No me llames "Wolfie", Leo, desgraciado! ¡AAAUUUUUHHH!- Gritaba e aullaba furiosamente Wolfking mientras sus manos ejercieron una fuerte presión sobre una cierta edificación.

-¡Entendido, entendido! ¡No te llamaremos más así! ¡Ahora detente de una vez! ¡En verdad que vas a romper el edificio, Wolfking! ¡Cálmate! ¡Cálmate, perrito! ¡Vamos, vamos! ¡¿No quieres que rasque la panza!? ¡¿I Quieres una galleta?!- Decía Ur nerviosamente.

-¡Sí! ¡Sí, quiero una galleta! ¡Dámela!- Exclamaba iracundo y apartando sus grandes manos peludas de una dañada estructura el joven hijo del conocido como Wolfhein.

-¡Jejeje! ¡En verdad que es como un perrito! ¡Jejeje!- Dijo Sherin entre un ligero reír.

-Leo, Ur. Y también están los demás magos de Lamia Scale...- Hablo una tranquila Serena tras observar una cierta escena.

-¿Hm?...- La joven Vastia dirigió su mirada hacia la dirección de una joven miembro de Fairy Tail e empezó a acercarse a está -...Oh, es Serena. Buenos días. ¿Cómo están tus heridas de la batalla?-

-Ya están completamente curadas... - Hablaba la joven Axel mientras enseñaba su brazo derecho que no poseía ni una cicatriz a pesar de anteriormente haber recibido un fuerte morder -... ¿Y qué hay de ustedes? Si están tan animados, supongo que todas sus heridas ya están curadas, ¿Verdad?-

-Sí. Ya estamos bien. Aunque al final de cuentas, estábamos más cansados que lastimados. Nos la pasamos todo el tiempo frenando a esos zombis que regresaban una y otra vez, después de todo. ¿Y? ¿Qué haces tú sola por aquí?- Preguntaba una tranquilamente sonriente joven de largos e ondulados cabellos rosados con unos puntiagudos mechones en su frente y en color blanco.

-Yendo de aquí a allá y ayudando un poco. Hasta una sola persona puede hacer la diferencia. Aunque siendo sincera, estoy principalmente buscando a ese idiota de cerebro quemado de Tsuna. Ese tipo ha estado todo el día desaparecido. Estoy algo preocupada. Preocupada de lo él pueda hacer estando totalmente solo. Ya sabes como es. ¿No lo han visto, Ur?- Preguntó curiosa la joven de unos largos y lisos cabellos negros atados en forma de cola de caballo.

-¿A Tsuna? No, no lo he visto. Espera un momento... - La joven hija de Lyon y Meredy Vastia volteó su mirada en dirección a sus compañeros de gremio -...Oigan, ¿Alguno de ustedes no ha vista a Tsuna de Fairy Tail por ahí?-

-¿A ese molesto cerebro de carbón? No, no me lo he encontrado. He tenido buena suerte hoy al parecer- Contesto un joven Vastia mientras un cierto edificio era pavimentado con cemento fresco gracias tanto a él como a los animales que creo su magia de creación de hielo dinámica.

-¡Yo no he visto para nada a ese tipo!- Grito intensamente un Wolfking que continuaba usando el tamaño y grandes manos de su bestial transformación mágica para cubrir con cemento fresco las grietas en los techos de concreto de los edificios que formaban esa calle.

-No tienes que responder tan enojado. Cálmate, Wolfking...Ah, yo tampoco lo he visto. Lo siento- Decía un levemente sonriente joven Neekis mientras con su magia de creación de tierra, su magia de creación de rayo, su magia de creación de fuego y su magia de creación de rayo se deshacía de los escombros que decoraban a esa calle.

-Yo tampoco. Lo lamento. Aunque no deberías preocuparte. Aquellos con amor entre ellos siempre terminan encontrándose- Respondió con una pequeña sonrisa una joven Akatsuki que cargaba un saco de cemento.

-¡¿A-Amor?! ¡T-T-Te equivocas! ¡Ese imbécil con aliento de cenizas y yo no s-somos así...!- Hablo sonrojada y nerviosamente una joven demonio de los libros de Zeref.

-¿Eh? ¿No lo son? Pero, ¿Acaso no son compañeros de gremio?- Preguntó con ligero confundir la joven de largos e ondulados cabellos rojo cerezo.

-A-Ah...Te referías a esa clase de cariño... ¿Hm?...- Serena notó la resequedad en los alrededores de los ojos de Sherin y después acerco su boca a una de las orejas de Ur para susurrar -...Oye, Ur...Eh...Sherin, ¿No?... ¿Acaso ella está bien? Tiene marcas de lágrimas. ¿Acaso todavía no se he recuperado por completo de la batalla? ¿Le duelen las heridas?-

-¿Sherin?...Ah, no, no está herida. De hecho, gracias a las habilidades curativas de su magia de God Slayer del Sonido y que recupera energías con cada ruido en sus cercanías, ella fue la que se recuperó más rápido de nosotros. Pero esas marcas...- Ur acerco sus labios a la oreja derecha de Serena y susurro -...Aparentemente parece que se le confeso a Leo anoche-

-¡¿Confe...?!- Reacciono la joven Axel con cierta exaltación y un leve sonrojar en sus mejillas.

-Sí. Y ya puedes imaginar cómo terminó eso- Dijo una tranquila joven Vastia.

-Y-Ya veo. La rechazo, ¿Eh?- Decía una joven miembro de Fairy Tail con un cierto entristecer.

-A pesar de todos los intentos acercamiento de Sherin durante estos años, mi hermano realmente no tiene lugar en su cabeza para nadie más que Raine. Y tras eso, aunque ella no se la pasó gritando furiosamente o sufriendo exageradamente, sí estuvo soltando lágrimas toda la noche. Yo también tuve que pasar la noche en vela para consolarla al menos un poco- Explicaba con ligera tristeza una joven maga de Lamia Scale.

-Hmm...E-Entonces, ¿Qué pasa ahora entre Leo y Sherin? ¿Las cosas están tensas entre ellos o algo así?- Preguntó una joven de largos cabellos negros atados en forma de cola de caballo con leve preocupar.

-¿Hm?... - Hablo la joven con un largo e ondulado cabello de color rosado claro con unos mechones puntiagudos y de color blanco en su frente -...Como crees. Ellos no son así. Admito que al principio el torpe de Leo parecía algo incómodo en tratar con Sherin, pero al final ella insistió hasta que volvieron a la normalidad. Aparentemente le dijo que si él no la amaba como su pareja, que al menos la amara por siempre como su compañera de gremio o algo por el estilo. Además...-

-¡Leo-kun...!-

Quien había liberado aquel animado hablar no se trató de nadie más que de una joven de 19 años de edad que desde una cierta dirección se acercó a aquella escena llevada a cabo en una calle al este de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente", se acercaba al joven hijo de Lyon y Meredy Vastia en está para ser más específicos, y que cargaba entre sus manos una pequeña cesta que contenía en su interior unos varios pequeños sándwiches que peculiarmente poseían la misma forma que la cabeza y el rostro del joven que era su pareja sentimental.

Se trataba de aquella joven que poseía unos largos e ondulados cabellos azul oscuro al igual que sus hermosos ojos, que tenía un gorro Cossak de color azul oscuro; que vestía su voluptuosa y curvilínea figura con un abrigo-vestido de color azul marino que estaba lo suficientemente ajustado para que se notara está y decorado con un chal a la altura de sus hombros y del mismo color, unas medias altas de color negro junto con unas botas largas marrones y que poseía la marca de Fairy Tail en su pierna derecha en color azul marino. Era aquella personaje que podría describirse como la joven hija de Gray Fullbuster y Juvia Loxar-Fullbuster.

-¡...Raine te trajo algo de comida!- Dijo sonrientemente la joven Loxar-Fullbuster tras llegar a esa escena.

-Ah, es Raine- Nombro Ur tranquilamente tras haber visto a su amiga de la infancia en ese escenario.

-Hmm...La novia, el novio y la rechazada en un solo lugar. Presiento que una incómoda escena se acerca- Decía Serena con leve preocupar.

-Raine-san, graci... ¿Eh?- Mostró Leo un ligero confundir.

-¡Que rico...!-

Aquel pequeño sentimiento de confusión que invadió a ese joven usuario de tanto magia de creación de hielo dinámica como magia de Devil Slayer de Hielo se debió a que sus ligeramente filosos ojos verdes fueron capaces de observar claramente como, justamente antes que él, una cierta joven God Slayer del Sonido se había colocado justo en frente de la joven usuaria de tanto magia de creación de hielo estático como magia de agua y magia de Devil Slayer de Hielo que había llegado a esa escena con tal de que después sus manos tomaran varios de los peculiares sándwiches que está portaba en una pequeña cesta y ella los comiera placenteramente.

Se trataba de esa hermosa joven tenía una ondulada cabellera de color rojo cereza que le llegaba hasta su espalda y decoraba su frente con algunos mechones, su piel era caucásica pero tenía un tono algo bronceado, sus ojos eran de un color azul claro y la vestimenta que cubría a su voluptuoso y curvilíneo cuerpo estaba basada en una blusa blanca debajo de una chaqueta abierta de color azul oscuro que poseía dibujos de corazones rosados en su espalda y largas mangas, una falda azul y unas zapatos deportivos de color negro con rosado decorados con medias blancas. Y como no mencionar que la marca rojo cereza de Lamia Scale estaba grabada debajo de la rodilla izquierda de esta joven que era la hija de Ren y Sherry Akatsuki.

-¡...Estos sándwiches estan deliciosos! ¡Eres muy buena cocinera, Raine! ¡Y darle la forma de la cara de Leo...Que lindo!- Comentaba Sherin mientras comía felizmente.

-S-Sherin-san...Sabe, Raine trajo esos "Leo-wiches" para Leo-kun- Decía la joven Loxar-Fullbuster con una pequeña sonrisa algo fingida.

-¿Eh? ¿En serio? Pero, no te importa que tome unos cuantos, ¿Verdad?- Dijo la joven Akatsuki tranquilamente sonriente mientras continuaba comiendo.

-Bueno, no, no me importa. Pero el problema es que usted se los está comiendo todos- Contestaba Raine con un leve sonreír pero aún así notablemente enojada.

-Vaya, vaya... -Hablo una joven de largos e ondulados cabellos rojo cerezo- ...Es cierto. Ya se acabaron. Que glotona soy. Debe ser por todo el trabajo de construcción que he estado haciendo. Es una pena. Leo ya no podrá probar todo el amor que pusiste en esos sándwiches-

-Jejeje...Bueno, no importa. Raine le cocinara comida como esa a su querido novio todas las veces que sea necesario. A su novio- Decía con una ligera sonrisa y una mirada ciertamente amenazante la joven de unos largos e ondulados cabellos azul oscuro.

-Se nota que no has dejado ese hábito de decirlo dos veces, ¿Verdad?- Comentaba la joven God Slayer de Sonido levemente sonriente pero arrugando ligeramente su mirada con un cierto enojar.

-Y se nota que usted no ha dejado de meterse entre Raine y Leo-kun, Sherin-san. Y eso que ya la rechazaron, por lo que tengo entendido- Dijo con una fingida sonrisa de leve tamaño una joven maga de hielo y agua.

-Ciertamente... -Hablaba la joven hija de tanto Ren Akatsuki como de Sherry Akatsuki- ...Leo me rechazo. Pero solo porque no tiene actualmente esa clase de amor por mí, no significa que no podría tenerlo en un futuro. Mientras mis oportunidades no sean de cero, yo continuare luchando. No creas que mi amor tiene una determinación tan débil como rendirse tras tropezar una vez-

-¿Qué rayos...? Creo que eso significa que realmente nunca seremos amigas o algo parecido, ¿Verdad?- Decía una levemente sonriente y enojada joven hija de Gray Fulbuster y Juvia Loxar-Fullbuster.

-¿Amigas? Claro que no. Somos rivales en el amor, ¿Verdad?- Respondió Sherin con un ligero sonreír.

-Je...- Se limitó Raine a mostrar una genuina sonrisa de un pequeño tamaño.

-¿Hm?- Se mantuvo Leo levemente confuso al observar las desafiantes miradas que su compañera de gremio y pareja sentimental se lanzaban entre ellas.

-¿Eh?...Parece que si están discutiendo, pero no es lo que esperaba. Hasta diría que se están divirtiendo. ¿Pasó algo entre ellas?- Preguntó Serena curiosa mientras observaba una cierta escena a la distancia.

-Quien sabe. Son así desde su batalla en el último día de los Grandes Juegos Mágicos. Bueno, hay gente que dice que nada es mejor para formar una amistad que una pelea. El punto es que ahora, aunque ni Raine ni Sherin lo admitan, ahora se llevan mejor entre ellas- Contestaba Ur tranquilamente sonriente.

-Ya veo... -Hablaba Serena- ...Bueno, eso es algo para alegrarse. Entonces, yo tengo que irme. Debo continuar buscando a ese idiota de cerebro carbonizado de Tsuna. Nos vemos-

Tras aquellas palabras, una joven miembro de Fairy Tail pasó a alejarse de esa calle en reconstrucción decorada por un quinteto de jóvenes magos de Lamia Scale así como por una compañera de gremio suya y volvió a moverse por numerosos lugares de aquella sumamente amplia ciudad debajo de tanto un hermoso cielo azulado decorado con algunas nubes como de un brillante sol y que era la capital del Reino de Fiore.

Esa joven de larga cabellera negra actualmente atada en forma de cola de caballo camino y camino para de una eventual manera terminar llegando a una zona urbana que yacía en el norte de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente". Una zona que se encontrando viendo sus edificaciones y suelos reparados gracias a tanto una joven que poseía un largo cabello rubio claro de un puntiagudo aspecto, unos bellos filosos ojos de color azul, que tenía la marca blanca de Sabertooh en su hombro derecho y portaba el nombre de Lisa Eucliffe así como a una joven que tenía un cabello negro corto que cubría uno de sus ojos de color marrón profundo, que poseía la marca negra de Sabertooth grabada en su antebrazo izquierdo y se llamaba Sorano Aguria-Cheney.

Aunque en ese escenario también se presentaban un joven con unos cortos cabellos oscuro azulado peinados de manera prolija de ambos lados, con unos serios ojos de color rojo claro, que poseía la marca rojiza de Sabertooth en su pectoral derecho y era llamado Edward Hyberion; un joven de con unos cortos cabellos de color marrón desplazados levemente hacia la izquierda, ojos azulados, que tenía grabada la marca verde de Sabertooth en su antebrazo derecho y poseía el nombre de Shuin Yajima; y un joven de una ligeramente larga cabellera de color negro atado en forma de cola de caballo pero con unos mechones a los costados de su rostro que poseía unos ojos de color verdoso, que poseía la marca de Sabertooth en color azul en el costado derecho de su zona abdominal y portaba el nombre de Mervin Orland.

-¡Vamos, vamos! ¡Trabajen! ¡No quiero ver a nadie flojeando!- Decía Lisa seriamente mientras los pequeños pero notablemente calientes rayos de luz blanca que expulsaban los dedos de su mano derecha soldaban unas tuberías.

-¿Quién de aquí te nombro el jefe de construcción?- Preguntaba con cierto molestar Edward mientras que con un cemento fresco cubría las grietas de una fuente que decoraba esa área rural.

-Por favor, no se enoje mucho, Edward-sama. Y Lisa-chan, ya deja de bromear. Todo el mundo está trabajando duro. No los molestes- Dijo una tranquila Sorano mientras plantaba unos pequeños árboles en los suelos terrosos que había en algunas partes de ese escenario.

-¿Qué hago con todos los escombros que están por ahí?- Preguntó un tranquilo Shuin mientras sus brazos sumamente largos y de vasta flexibilidad gracias a su magia llamada "Doblez" cargaban una gran cantidad de escombros.

-Reúnelos todos en un punto. Yo me desharé de todos de una vez con un único "Ih Rahgo"- Contestaba tranquilamente Mervin mientras martillaba unas cuantas tablas a las paredes de unos de los edificios que conformaban esa área.

-Lisa, Sorano y sus compañeros de Sabertooth también se están esforzando, ¿Eh?- Pensó una levemente sonriente Serena tras ver a los anteriores mencionados desde los bordes de esa zona urbana en reconstrucción.

-¿Hm?...- La joven Eucliffe movió levemente su nariz y luego volteó su mirada en la dirección en la estaba el aroma que su capacitado olfato acababa de detectar -¡...Sí es Serena! ¡Hola! ¡¿Qué haces por aquí tú sola?!-

-Buscando a un idiota con cerebro de carbón antes de que cause un incendio en la ciudad en reconstrucción ahora que no tiene a nadie cerca para que sujete su correa. ¿Tú o tus compañeros no lo han visto por aquí, Lisa?- Preguntaba la joven Axel intrigada.

-¿A Tsuna?... -Hablo la joven hija de tanto Sting Eucliffe como de Lisanna Eucliffe tras acercarse a su amiga de otro gremio- ...Yo y los demás hemos estado por estos lados todo el día y no lo hemos visto. Tampoco detecto su olor por aquí...No, él no ha pasado por este lugar-

-Con que no, ¿Eh?- Dijo con un cierto entristecer una joven Etherias.

-¡HOMBREEEE...!-

Quien hizo que aquella palabra resonara potentemente en los aires de ese escenario obviamente no fue nadie más ni nadie menos que una joven usuaria de magia de Take Over que llego desde una cierta dirección a esa área rural, corriendo tan rápidamente que incluso llegaba a levantar unas notables cantidades de polvo, que tenía sus delgados brazos alzados a una altura superior a su cabeza mientras sus manos cargaban una gran pirámide de tablas de madera, y a unos metros a su espalda tenía a un joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación que había llegado a esa escena gracias a un tranquilo caminar.

Hablando más específicamente; se trató de esa joven con un largo cabello café atado en una cola de caballo, unos bellos pero fieros ojos negros y con una vestimenta estaba basada en un chaleco verde que estaba cerrado y tenía con cuello levantado, mangas largas pero dobladas y un poco de escote. Está joven también poseía unos pantalones blancos, unas botas marrones y la marca de Fairy Tail grabada en su antebrazo derecho en color griseo. Era esa personaje que también podía describirse como la joven hija de Elfman y Evergreen Strauss.

Mientras que el otro joven poseía un aspecto rudo y notablemente musculoso que poseía una larga y puntiaguda cabellera negra que llegaba hasta su espalda, que tenía unos filosos ojos de color marrón, múltiples piercings de hierro decorando su rostro; con una vestimenta basada en una bandana roja amarrada alrededor de su frente, una sudadera verde, un largo y abierto abrigo de cuero negro sin mangas, unos jeans grises, unas botas negras, y que poseía la marca negra de Fairy Tail en su robusto hombro izquierdo. Se trataba del joven hijo de Gajeel y Levy Redfox.

-¡¿...No hay ningún hombre que necesite más madera para la reconstrucción?! ¡Yo traigo varias!- Exclamaba Sonia determinadamente tras llegar a esa escena.

-Bueno, yo no soy un hombre, pero si nos vendría bien más madera. Gracias, Sonia- Dijo una ligeramente sonriente Lisa tras apuntar sus filosos ojos azules hacia su prima.

-También se nos acabaron los clavos. Haz unos cuantos, Ryos. Tú magia es útil para eso, ¿No?- Dijo un tranquilo Mervin.

-Que mandón. No es que no vaya a hacer los clavos, pero, ¿Acaso no puedes tele-transportarte con tú magia y buscar fácilmente más? Siento que están abusando un poco de mí. Rayos...- Comentaba Ryos tranquilamente mientras se acercaba al edificio que ayudaba a reparar el joven que había sido su oponente en el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos X814.

-Parece que están trabajando duro... -Pensó Serena con un ligero sonreír- ...Será mejor que nos los interrumpa. Si Tsuna no está por estos lados, entonces tengo que seguir moviéndome. Pero, realmente, ¿Dónde rayos se metió ese torpe?-

Con aquel pensamiento pasando constantemente por su mente, aquella joven demonio de los libros de Zeref perteneciente a Fairy Tail regreso a caminar por las calles de la Ciudad de Crocus y así terminó llegando a una cierta escena llevada a cabo en el sur de está. Una escena basada en como unas ciertas jóvenes magas, con los ingredientes y utensilios posicionados encima de unas mesas de madera, preparaban y les servían comida a una gran cantidad de personas posicionadas en una larga fila de tanto mesas como de sillas y que eran quienes habían perdido sus casas debido a los planes de Ouroboros.

Una de esas jóvenes magas era una joven que poseía una larga cabellera de color marrón oscuro que estaba amarrado en un par de coletas apuntadas hacia abajo mientras que en la cima de su cabeza este parecía tomar la forma de un par de puntiagudas orejas gatunas, que tenía unos ojos de color negro decorados con unos lentes rosados y transparentes en forma de corazón, que tenía la marca verde de Mermaid Heels reposando en el costado derecho de su espalda y poseía el nombre de Milly Bachacan. Y otra de estás era una joven una joven tenía unos cortos y desordenados cabellos de color negro parecido al estilo militar de un hombre, unos ojos de ligero color rojo, que poseía la marca gris de Mermaid Heel en el lado derecho de su zona pectoral y era llamada Brenda Glow.

También se encontraban tanto una joven con unos atractivos rasgos masculinos, con unos desordenados y cortos cabellos pelirrojos claro que se veían notablemente puntiagudos al estar decorados con bastante gel, unos seductores ojos negros, que tenía la marca azul claro de Mermaid Heels en su hombro izquierdo y era conocida como Chiyo Vandalay-Kotobuki así como una joven que poseía una larga e ondulada cabellera de color rubio claro que tenía sus puntas pintadas con un color rosado oscuro, unos ojos de color azul claro, que poseía la marca de Mermaid Heels en color celeste en su brazo derecho y era llamada Jane Rearlight; y una joven de larga y lisa cabellera de color marrón oscuro, con unos ojos negros, que poseía la marca blanca de Mermaid Heel reposando grabada en su brazo izquierdo y portaba el nombre de Kasuga Mikazuchi.

-Ah... - Liberaba una concentrada Kasuga un tenue exhalar mientras con el afilado cuchillo en su mano derecha y sus formidables habilidades de esgrima cortaba varios vegetales en tan solo un instante.

-¡Bien...!- Hablaba una animada Milly mientras en sus manos cargaba unas bandejas llenas de distintos platos de comida y se acercaba a las mesas ocupadas por los ciudadanos de Crocus -¡...Aquí tienen, aquí tienen! ¡Deliciosa comida! ¡Sándwiches de atún, arroz con atún, sopa de atún, pudin de atún, pasteles de atún, batidos de atún...!-

-No hagas comida únicamente de atún, Milly. Esas personas no son gatos- Comento una tranquila Brenda mientras con el cucharon en su mano izquierda batía ligeramente la sopa que residía en una gran olla.

-Pondré todo mi sudor de esfuerzo y exquisito perfume en está sopa. Espero que la disfruten- Decía galante y levemente sonriente Chiyo mientras servía varios platos de sopa cálida.

-Más te vale que eso solamente haya sido una expresión, Chiyo- Dijo una seria Jane mientras recogía los platos sucios que residían sobre una fila de mesas.

-Con que las miembros de Mermaid Heels están cuidando a los que perdieron sus casas, ¿Eh?- Comento una tranquilamente sonriente Serena tras ver a la distancia a las antes nombradas.

-Serena...-

Quien nombraba a esa joven de largos cabellos negros atados en forma de cola de caballo, se ganó la atención de los ojos cafés de está y se acercó a su posición en los bordes de esa área rural en el lado sur de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" fue una joven que con tal de ayudar en la escena llevada cabo a ahí había usado su magia de "Re-Equipar" para vestir una blanca camisa, unos blancos pantalones y un blanco sombrero digno de un chef, que poseía unos largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente, que tenía unos ojos marrones, que tenía en su pierna izquierda la marca de Fairy Tail en rojo azulado y era la joven hija de tanto la séptima maestra de Fairy Tail, Erza Scarlet como de quien era un alto cargo en el actual consejo mágico, Jellal Fernandez.

Y a la izquierda de aquella joven hija de la apodada como "Titania" se encontraba ese joven con unos cortos, desordenados y algo puntiagudos cabellos de color albino, con unos filosos ojos de color azul, que poseía una cicatriz en forma de rayo a través de su ojo derecho; que vestía su atlético cuerpo con una playera roja debajo de una chaqueta negra con detalles de pelo sintético en los bordes, unos jeans azules y botas marrones, sin mencionar que portaba la marca azul de Fairy Tail en el lado derecho de su cuello. Era esté personaje que podría describirse como el joven hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss-Dreyar.

-...Lo siento, pero nosotros nos adelantamos a ti. Ya le preguntamos a Kasuga y a sus compañeras si habían visto a Tsuna- Dijo Alicia tranquilamente sonriente tras acercarse a su compañera de gremio junto con su novio.

-Alicia, Marcus...- Nombro una tranquila Serena tras observar a sus compañeros.

-Ese cerebro de carbón no ha estado por aquí. Supongo que tú tampoco has tenido suerte, ¿Verdad?- Dijo Marcus con una tranquila actitud.

-No, para nada. Ni los de Lamia Scale ni los de Sabertooth lo han visto. ¿Será que en verdad tendremos que esperar a ver humo o escuchar una explosión para encontrar a Tsuna?- Se preguntaba la joven Axel con un leve frustrar.

-Realmente no quiero creer que Tsuna causaría un escándalo en el estado de la ciudad, pero es él de quien estamos hablando. Además, estoy bastante intrigada que es ese asunto que incluso se lo mantuvo en secreto a Happy. Espero que lo encontremos pronto- Decía tranquilamente la joven Scarlet.

-¡Alicia-chan, Ma-chan! ¡Nuestra comida ya está lista! ¡Vengan a comer!- Informaba Milly animadamente.

-¿Cuantas veces tendré que repetirle que no me llame de esa forma?...Hmm...- El joven Strauss-Dreyar apuntaba su mirada hacia su pareja y mostró un diminuto sonrojo en sus mejillas -...Oye...-

-...Alicia...-

Al mismo tiempo en que el joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación hablaba e hizo uso de una de sus dos manos para tomar la mano derecha de una joven usuaria de tanto "Re-Equipar" como de "Magia de Cuerpo Celestial" y "Re-Dimension", la joven que era la hija adoptiva de la maestra de Mermaid Heels también hablo mientras se acercó y una de sus dos enguantadas manos sujeto la mano izquierda de la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail-

-...Siéntate junto a mí. Comamos juntos- Dijeron Marcus y Kasuga al unísono mientras ambos sujetaban una de las dos manos de Alicia.

-¡...!- El joven Strauss-Dreyar y la joven Mikazuchi mostraron simultáneamente cierto sorprender mientras se miraban uno al otro y luego afilaron sus miradas con una cierta seriedad mezclada con ferocidad.

-Vaya...- Dijo una tranquila Alicia tras observar quienes sujetaban sus manos.

-Marcus, ¿Verdad?...Lo siento, Alicia comerá junto a mí. Yo soy su hermana menor, después de todo- Decía seriamente una joven de unos largos y lisos cabellos marrón oscuro.

-Yo soy su novio. ¿No tengo más derecho a pasar tiempo con ella que tú?- Preguntaba un serio joven de cortos así de desordenados y un poco puntiagudos cabellos albinos.

-A ti puede verte casi todos los días en su gremio. Pero como yo pertenezco a otro gremio, ella solo puede verme de vez en cuando. ¿Quién tiene más derecho aquí que quién? Alicia comerá junto a mí y punto. Sin intenciones de ofender, pero tú mantente al margen- Contesto una seria joven usuaria de "Magia de Barreras".

-Vaya hermana menor. A eso se le llama interponerse en una relación, ¿Sabes?- Dijo con seria actitud un joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación.

-Yo no lo llamaría así...- Hablaba la joven hija adoptiva de Kagura Mikazuchi -...Solo digo que en una situación como está, es obvio que una relación tiene más prioridad que otra. Alicia puede tener todos los novios que quiera, pero solo tiene una hermana menor. Si no entiendes algo tan simple, ¿No será que esa magia de rayo tuya le habrá causado un corto circuito a tú cerebro? Si quieres, puedo tratar de repararlo con un buen golpe de mi "Mikata"-

-Puedes intentarlo, pero no puedo prometer que no te electrocutare por accidente. Aunque apuesto que aunque estuvieras en llamas, esa cara de piedra tuya no cambiara para nada, ¿No?- Respondió seriamente el joven hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss-Dreyar.

-Oh...Tú...- Hablo Kasuga mientras mostró tanto una ligera sonrisa así como una mirada amenazante y su enguantada mano izquierda comenzó a desenvainar a su katana de nombre "Mikata".

-¿Qué pasa...?- Hablaba Marcus enseñando un pequeño sonreír como un mirar amenazador y su mano izquierda emitía una leve electricidad azulada.

-¿Hm?- Se limitó la joven Scarlet a lucir un leve confundir mientras era jalada de un lado a otro una y otra vez por quienes sujetaban sus manos.

-E-Esto es inesperado. Creer que vería una escena de celos en un lugar distinto a donde estuviera Raine. Será mejor que me vaya antes de la cosas se intensifiquen aquí- Pensó Serena al observar una cierta escena y mientras por su cabeza caía una gota de sudor al estilo anime.

Mientras que la tranquila joven hija de la dueña del apodo de "Titania" continuaba teniendo su mano derecha sujetada por un ligera pero amenazadoramente sonriente joven rodeado en una brillante aura de rayos azulados y su mano izquierda sostenida por una leve pero amenazadoramente sonriente joven que con su mano libre blandía una filosa espada japonesa rodeada en una energía blanquecina igual al de una barrera mágica, una algo atemorizada joven demonio de los libros de Zeref se alejaba de esa área rural en el sur de la Ciudad de Crocus al empezar nuevamente un caminar.

Esa joven de unos largos cabellos negros atados en forma de cola de caballo una vez más camino y continúo caminando calle por calle y ruta por ruta de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" hasta que nuevamente llegó a una cierta escena que ocurría en una parte de está. Siendo más específicos; era una escena basada en como unos ciertos jóvenes magos ayudaban a reparar los daños en los suelos y edificios que formaban una de las calles al oeste de la ciudad que era la capital del Reino de Fiore.

Uno de aquellos jóvenes magos era un joven de unos cortos y desordenados cabellos de color marrón, unos ojos de color negro con bordes pintados de también color negro; que tenía la marca de Golden residiendo en su hombro izquierdo en color negro y era llamado Will Eehto; otra era una joven con una larga e ondulada cabellera de un color morado oscuro, unos ojos verde claro, que poseía la marca blanca de Golden Lion en el costado izquierdo de su cuello y tenía el nombre de Charlotte "Charlie" Astri, y otra era una pequeña joven que portaba con una lisa cabellera de color morado claro, que tenía unos ojos de color violeta, que mostraba en su pierna izquierda la marca morada de Golden Lion y tenía el nombre de Dana Talian.

-¿Estás seguro, Will? ¿Estás seguro que todas estas largas y gruesas cosas van en ese lugar?- Preguntaba una tranquilamente sonriente Charlotte mientras se acercaba a un dañado edificio y con la amazónica fuerza de su brazo derecho cargaba varias grandes vigas de hierro.

-En verdad no me gusta como haces esa pregunta, amazona pervertida. Además, ¿Dudas de las habilidades de construcción de un Machias? ¿De alguien que reconstruye su propio cuerpo una y otra vez? ¿En serio?- Contesto un tranquilo Will mientras que con la condensada llama que salía del diminuto lanzallamas en el que se había convertido su mecánico dedo índice soldaba unas cuantas tuberías.

-Gracias por ayudarnos con esto, Sylph- Decía una inexpresiva Dana mientras cargaba un saco de cemento y la espíritu elemental del viento que había invocado mágicamente usaba su magia para limpiar aquella calle.

-No hay nada que agradecer, Dana-sama. Hacer está clase de cosas también forma parte de nuestro contrato. Y además disfruto mucho ayudándola- Respondió con una ligera sonrisa una joven mujer de largos y lisos cabellos verde claro mientras se encontraba flotando mágicamente en los aires y le daba crear a numerosos pequeños tornados de vientos verdosos que cargaban varios escombros de concreto.

-Vaya... -Hablaba Serena mientras observaba a la distancia a los antes mencionados- ...Con que Golden Lion aún sigue en la ciudad, ¿eh?...Yo pensé que ya habían vuelto al Imperio Alvarez-

-Claro que no podemos hacer eso todavía...-

Quien hablaba con un tranquilo tono y se acercó con un calmado caminar a la joven Etherias posicionada en los bordes de esa calle en reconstrucción al oeste de la Ciudad de Crocus obviamente no fue nadie más que aquella joven de 19 años de edad que poseía una larga cabellera que le llegaba hasta la espalda, que tenía unos cuantos mechones decorando su frente y era de color cenizo; tenía unos bellos ojos de color verde oscuro y que vestía su curvilínea y mediamente voluptuosa figura con un cerrado abrigo de color negro de mangas largas y una capucha en su espalda, una corta falda de cuadro de colores rojizos por encima de unos cortos pantaloncillos blancos, tenía unas largas medias de color negro que le llegan hasta los muslos y unas botas marrones. Y como no mencionar que la marca de Golden Lion se encontraba en color rosado en la mano izquierda de esta joven que era la hija adoptiva de la antigua miembro de "Spriggan 12" apodada como "La Destructora de Naciones".

-...Todo este alboroto lo causaron unos tipos de nuestro país para empezar. Ayudar a que la ciudad vuelva a ser tan hermosa como cuando llegamos a ella es lo mínimo que podemos hacer para arreglarlo- Dijo una tranquilamente sonriente Emma tras haberse posicionado al lado de su amiga.

-Emma. ¿Ya estás bien? ¿Te recuperaste completamente?- Preguntaba Serena con una ligera sonrisa.

-Sí. ¿Y qué hay de ti, Serena? ¿Ya estas mejor? ¿Y tú brazo?- Preguntó la joven Niu con un pequeño sonreír pero aún así con preocupar.

-Ya está bien. No duele. Entonces, ¿Tú y tus compañeros de Golden Lion se quedaran aquí hasta que Crocus esté totalmente reparada?- Preguntaba la joven Axel curiosa.

-Así es... -Hablaba la joven de larga cabellera ceniza- ...Aunque mi madre si volvió al Imperio Alvarez. Lo hizo junto con Ajeel-san y Jacob-san. Todos querían escoltar personalmente al tal Larcade y ver con sus propios ojos que recibiera el castigo adecuado por todos estos problemas que ocasiono-

-Ya veo- Hablo una joven de largos cabellos negros atados en forma de cola de caballo-

-¡Hola...!-

Quien hizo resonar en los aires una animada voz femenina fue uno de los dos jóvenes magos que acababan de llegar a esa calle en reconstrucción al oeste de la Ciudad de Crocus a través de uno de sus callejones. Un par de pequeños jóvenes de 14 años de edad y de los cuales uno de ellos cargaba una pequeña cesta que era ocupada por varios sándwiches cortados en forma de triángulo.

Siendo más específicos; quién había hablado se trató de aquella pequeña joven que tenía unos cortos cabellos rubios que le llegaban hasta el cuello, unos bellos ojos de color marrón; que vestía blusa blanca que tenía un corazón azul dibujado en el pecho y debajo de una chaqueta negra, una falda corta de color azul, unas lindas sandalias rosadas, un cinturón que cargaba un pequeño látigo de un lado y varias llaves doradas de otro, y poseía la marca de Fairy Tail de color amarillo en su mano derecha. Era la pequeña joven hija menor de Natsu y Lucy Dragneel.

Y quién estaba a su lado se trataba de ese pequeño joven que a pesar de su edad de 14 años poseía un cuerpo atlético, tenía unos largos y un poco puntiagudos cabellos verde oscuro que eran amarrados con una cinta en forma de cola de lobos, unos filosos ojos de color café, tenía un par de colmillos pintados en sus mejillas con pintura roja por alguna razón; su vestimenta se encontraba basada en una sudadera verde sin mangas bajo una chaqueta marrón abierta y de largas mangas, unos pantalones grises, unos zapatos negros y poseía la marca verde de Fairy Tail en su antebrazo. Era ese personaje que podia describirse como un miembro de la raza Nirvit.

-¡...Trajimos comida! ¡¿No hay nadie que quiera?!- Decía sonrientemente Lucia tras llegar a esa escena y mientras su mano derecha mostraba esa cesta que cargaba.

-Eres muy ruidosa, maldita mocosa- Comentaba un tranquilo Roku tras su llegar a ese escenario.

-Lucia-chan, Roku...- Nombraba Serena tranquilamente tras haber visto a sus compañeros de gremio.

-Oh. Mis motores ya se estaban quedando sin gasolina. Gracias, gracias- Dijo un sonriente Will mientras cada una de sus manos tomaba uno de los sándwiches que reposaban en una pequeña cesta.

-¡Jeje! ¡Aceptare cualquier cosa que venga de una lindura como tú, Lucia-chan! ¡Incluso algo como un escupitajo yo lo trataría como oro si viniera de tú parte! ¡Jeje!- Comentaba entre risas la apodada como "Charlie" mientras también tomaba un sándwich e empezó a comer.

-¿Ya estás bien, Lucia?- Preguntó una inexpresiva Dana tras acercarse a los jóvenes de su misma edad.

-Sí. Estoy totalmente recuperada. ¿Y qué hay de ti, Dana?- Preguntaba la pequeña joven Dragneel con un ligero sonreír amistoso.

-Yo también ya estoy bien. ¿Y cómo estás tú, Roku?- Preguntó ahora la inexpresiva pequeña joven Talian.

-Me recupere rápidamente. Unas heridas como esas no eran para tanto para mí. No me subestimes- Contestaba el pequeño joven Nirvit tranquilamente.

-Oh- Vocalizo con un ligero impresionar la pequeña joven de unos lisos cabellos morado claro.

-Solamente está tratando de hacerse el genial...- Comento con un leve molestar la pequeña joven de ligeramente largos cabellos rubios.

-Je- Mostraron unas pequeñas sonrisas tras haberse mirado mutuamente las pequeñas jóvenes usuarias de llaves espirituales.

En el siguiente segundo que llego a esa escena, se pudo apreciar con una total claridad. Se apreció como un pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación abrió con sorprender sus filosos ojos cafés en cuanto su brazo derecho sintió tanto el cariñoso abrazar de los brazos de una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales así como el rosar del tenue busto de está y al mismo tiempo en su brazo izquierdo sentía tanto el abrazar cariñoso de los brazos de una pequeña joven usuaria de espíritus elementales como el rose del ligero pero aún así notable pecho de está.

-¡¿Q...?!- Reacciono Roku con un gran sorprender y sumo sonrojar ante el repentino hecho de unas pequeñas jóvenes magas aferrándose notablemente a sus brazos.

-¡Jeje! ¡Está todo rojo, está todo rojo! ¡Así es como es Roku realmente! ¡Jeje!- Comento Lucia entre risas y sin soltar un cierto brazo derecho.

-Ciertamente. Este lado suyo es mejor. Es lindo- Decía una inexpresiva Dana sin soltar un cierto brazo izquierdo.

-¡C-Cállense! ¡Suéltenme de una vez, malditas mocosas! ¡Son muy molestas!- Gritaba el pequeño joven Nirvit molesta pero aún así sonrojadamente.

-¿Mocosas...? Si tenemos la misma edad. Además, ¿Cómo que molestas? Sabes que en realidad te gusta. Que poco honesto eres- Dijo inexpresivamente la pequeña joven Talian mientras aumento la cercanía de un cierto brazo izquierdo a su levemente desarrollado busto.

-¡Como dije, así es Roku! ¡Es todo un tsundere!- Decía sonrientemente la pequeña joven Dragneel mientras incremento la cercanía de un cierto brazo derecho a su tierna figura.

-¡No me llames tsundere!- Grito enojadamente un Roku con un rostro totalmente rojizo y mientras pensó -¡Maldición! ¡Ahora son dos...!-

-¡Jejejeje!- Se limitaron Lucia y Dana a liberar unas leves risas.

-Vaya... ¿Desde cuándo Dana-chan empezó a hacer esa clase de cosas?- Se preguntó una levemente sorprendida Emma tras observar una cierta escena a la distancia.

-Supongo que es influencia de Lucia-chan... -Hablaba Serena- ...Molestar a Roku es su pasatiempo o algo así, después de todo. Lo cual creo a su vez es influencia de un cierto molesto gato azul con el cual ella vive...Por cierto, Emma, se me olvido preguntarte. ¿Qué pasó al final de cuentas con lo de De...?-

-¿...Aún continúan las reparaciones por aquí...?-

-¿Hm?- Reaccionaron con cierta confundir y sorprender un trio de jóvenes miembros de Fairy Tail como un cuarteto de magos de Golden Lion.

Aquella voz masculina llena de confianza que atrajo la atención de los jóvenes presentes en una calle al oeste de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" provino de total manera de un joven de 19 años que llegaba a está a través de una de sus extremos. Un joven que poseía sus labios decorados con una pequeña sonrisa pacifica a pesar de que presentaba un ligero color moradizo en la piel alrededor de su ojo derecho, que tenía unas cuantos vendajes cubriendo el leve pero aún así notable moretón en su mejilla izquierda y que mostraba numerosas vendas cubriendo su mano derecha debido a las sumamente graves quemaduras que había sufrido está anteriormente.

Siendo más específicos; era aquel joven con unos cortos pero desordenados cabellos blancos, de ligeramente filosos ojos de color dorado que estaban rodeados por las leves sombras que causaban los mechones de su cabellera; que vestía su alto y bien entrenado cuerpo con un cerrado chaleco negro de largas mangas y ligero cuello de tortuga, negros pantalones largos y zapatos formales de punta de también color negro. Y como no mencionar que este joven poseía en su pectoral derecho, aunque esta no era actualmente vista por supuesto, la marca negra de Golden Lion.

-...Yo ya termine de reparar unas cuantas calles por mi cuenta. Me sorprende que aún no acaben aquí. Aunque creo que era de esperarse. Por más seres inferiores colaboren, nunca podrán igual la rápida habilidad y trabajo perfecto de un ser superior como yo- Comento un ligeramente sonriente Devlin tras llegar a esa escena.

-Sí, sí. Si tienes tiempo de presumir, ponte a trabajar de una vez. Aún queda bastante que hacer- Dijo un tranquilo Will mientras regresaba a soldar los daños en unas tuberías con su mecánicamente transformado dedo índice

-¡Bien, Devlin, tú ayúdame con estas largas y duras cosas! ¡Como hombre que eres, tú de seguro sabes dónde van metidas, ¿No?!- Dijo sonrientemente la apodada como "Charlie" mientras volvió a cargar varias vigas de hierro con tan solo un brazo.

-¿Podría dejar de llamarlas de esa forma, Charlie-san? Solo dígales barras de hierro y ya- Decía una inexpresiva Dana mientras le dejo el molestar de Roku solamente a Lucia y ella regreso a cargar otro saco de cemento.

-Cielos, cielos...- Decía con un tranquilo sonreír el joven Devilian mientras se movía para ayudar con las actividades de sus compañeros de gremio.

-...- Serena observo a la distancia a los antes mencionados para luego acercar sus labios a la oreja derecha de su amiga en sus cercanías y susurrar -...Parece que las cosas están bien entre ustedes, pero, ¿Qué pasó con todo el asunto de Devlin? ¿Realmente se olvidaron de todo eso de que él trabajaba junto con Ouroboros?-

-Bueno... -Hablo Emma- ...Es algo complicado. Cuando finalmente nos reunimos todos junto con mi madre, Devlin-san bajo la cabeza frente a nosotros y se disculpó a todo pulmón. Nos dijo las verdaderas intenciones que tenía al unirse al gremio y como estaba totalmente al tanto de los planes de Ouroboros, y que si no fuera por la intervención de Ashe y Tsuna, él incluso hubiera terminado colaborando con ellos y tomado vidas inocentes. Su voz estaba llena de arrepentimiento y sus ojos liberaban muchas lágrimas. Fue la primera vez que veiamos al creído de Devlin-san así. Y aunque no sé si fue la reacción correcta o incorrecta en esa situación, Will-san y Charlie-san acabaron dándole unos buenos puñetazos en su cara-

-¿Puñe...? E-Entonces, esos moretones que tiene en la cara...- Decía la joven Axel algo sorprendida.

-Sí. Son de los golpes que le dieron Will-san y Charlie-san... -Continúo la joven Niu su hablar- ...Aunque aparentemente, ellos no lo hicieron porque estuvieran molestos con Devlin-san, sino porque les parecía raro que alguien tan egocéntrico como él bajara su cabeza y pidiera disculpas. Dijeron que pensaban que era un impostor o algo así. Luego Devlin-san dijo que solamente habia un único ser superior como él en el mundo y siguió hablando tan presumidamente como siempre, le respondimos con algunas burlas y en algún momento estuvimos hablando tan tranquilamente como siempre. Toda la tensión del momento había desaparecido por completo. Creo que fue nuestra forma de decir que sin importar cuales fueran sus intenciones al unirse al gremio, Devlin-san era y siempre será nuestro compañero de Golden Lion...Un miembro de nuestra familia-

-Je...- Se limitó la joven de unos largos cabellos negros atados en forma de cola de caballo a mostrar una pequeña sonrisa.

-Y como al final Devlin-san no lastimo a ningún ciudadano inocente y gracias a un poco de insistencia de mi madre, Ajeel-san...El emperador decidió no darle ningún castigo. Aunque, sí, por estar al tanto de los planes de Ouroboros y no decir nada, mi madre le quito a Devlin-san su título como mago de Clase S de nuestro gremio y le impuso el castigo de que durante un año el donaría más del cincuenta por ciento de las recompensas de todos sus trabajos a la gente de Crocus. Devlin-san lo acepto y dijo que trabajaría lo más que pudiera para que esas donaciones no fueran para nada bajas. Que era lo mínimo que podía hacer por saber que iba a suceder en la ciudad y no hacer nada para evitarlo. Pero a pesar de esa culpa, creo que su ego continúa totalmente intacto. Sigue hablando tan altaneramente como siempre, después de todo. Y aunque nos irrita, también nos tranquiliza en una cierta forma- Explico ligeramente sonriente la joven de unos largos cabellos cenizos.

-Ya veo. Me alegro por eso... - Hablaba una joven Etherias -...Por cierto, Emma, quiero preguntarte una cosa más. A Tsuna...-

-Ah... -Hablo la joven hija adoptiva de la maestra de Golden Lion- ...Es cierto, Serena, por casualidad, a Ashe...-

-¿...No has visto a ese idiota de cerebro de carbón?- Preguntaron simultáneamente la joven miembro de Fairy Tail y la joven maga de Golden Lion una a la otra.

-¿Hm? ¿A Ashe?- Reacciono con leve confundir la joven usuaria de la "Maldición del Caos".

-Sí... -Hablo la joven usuaria de magia cambiadora de masas- ...Llevo todo el día sin verlo. Tengo entendido que él se pasó toda la noche en vela para poder adelantar parte de la construcción de la ciudad por su propia cuenta y ser capaz de tener el día libre. Aunque no le dijo a nadie para que exactamente quería el día libre y salió de la posada antes de que alguien lo viera. Yo no dejo de temer de que ese tipo vaya a causar un lio ahora que nadie lo está vigilando...No me digas... ¿Acaso Tsuna...?-

-Así es... -Hablaba la ser creada por el fallecido hombre dueño de los apodos de "El Mago Oscuro" y "Emperador Spriggan"- ...Él también estuvo trabajando toda la noche para ser capaz de tener el día libre, se fue de la posada antes de que lo vieran y sin decirle a nadie a donde iba. Solamente nos dejó como pista que tenía para hoy un asunto muy importante y divertido. Yo he estado buscándolo por toda la ciudad pensando que él planeaba causar todo un alboroto, pero si Ashe también ha estado desaparecido durante todo el día...-

-¿No creerás que ambos...?- Se preguntaba una intrigada Emma.

-No lo creo. Yo lo sé. Rayos... - Serena coloco una pequeña sonrisa en sus labios para luego cambiar la dirección del mirar de sus ojos cafés -...Esos dos...De seguro están...-

La joven demonio de los libros de Zeref y miembro de Fairy Tail conocida como Serena Axel, junto con la joven hija adoptiva de Brandish Niu y maga de Golden Lion conocida como Emma Niu, ambas colocaron un leve sonreír en sus labios mientras sus preciosos ojos eran apuntados hacia ninguna otra dirección más que aquella en donde residía la edificación más enorme en el lado oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" donde ellas estaban. En otras palabras, hacia aquel descomunal coliseo de concreto encima de las grandes montañas al oeste de la Ciudad de Crocus y que portaba con el nombre de Domus Flau.

Ese gigantesco coliseo posicionado encima de unas tanto grandes como sumamente resistentes montañas y que poseía su alrededor decorado con un cuarteto de inmensas estatuas humanoides encontraba hasta el más minúsculo espacio de sus gradas y de la amplia arena que residía en su interior completamente vacíos. Estaba vacío, y por ende, era ocupado por un absoluto silencio. Durante todo el día ningún sonido invadió a esa colosal edificación, pero en algún momento, en alguna parte del Domus Flau, se pudo escuchar claramente.

En uno de los anchos e oscurecidos pasillos dentro de ese inmenso coliseo en donde se llevaba a cabo aquel famoso festival del Reino de Fiore conocido como los Grandes Juegos Mágicos se podía escuchar el sonar de pisadas. Era el sonido que creaban unos pies vestidos con simples sandalias mientras que tranquila pero firmemente se colocaban uno en frente del otro una y otra vez. Fue un caminar que eventualmente terminó llevando a un cierto joven a la salida que yacía al final de ese pasillo, la cual atravesó para que así su piel recibiera el tocar de la cálida luz del sol y tanto sus cabellos como sus ropas fueran levemente agitados por las brisas del viento al ahora estar posicionado en uno de los lados de la amplia arena del Domus Flau.

Se trataba de aquel joven de 19 años de edad con unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados, que era dueño de unos filosos ojos marrones, que tenía una blanca bufanda de cuadros alrededor de su cuello; que vestía su atlético cuerpo con un ajustado chaleco negro sin mangas y un largo faldón, unos blancos pantalones y unas simples sandalias y como no mencionar que él poseía grabado en su fornido hombro derecho, con gran orgullo y en un fiero color rojo, la marca de Fairy Tail.

-...- Tsuna cambiaba su seria expresión por una gran sonrisa que acababa enseñando sus dientes peculiarmente colmilludos -...Puedo olerlo. Tú aroma a estado aquí por un buen rato. ¿Me has esperado mucho? Lo siento por eso. Pero ya estoy aquí. Vamos, sal de una vez. Con esos ojos que son tan buenos como mi nariz, de seguro ya me viste hace tiempo, ¿No...?-

Luego de la última palabra que pronunció sonrientemente aquel joven que era hijo de tanto el actual mago de Clase SS de su gremio como de una famosa escritora de libros, en alguna parte del Domus Flau, se pudo escuchar de una clara manera el sonido de firmes pisadas por parte de un tranquilo caminar. Un caminar que le permitió a un cierto personaje avanzar por los suelos de concreto de un amplio pasillo y de un eventual modo llegar así como atravesar la salida que residía al final de esté.

La atravesó para que en el siguiente segundo sus pies vestidos con simples sandalias se encontraran firmemente parados en los suelos arenosos que formaban a aquel lugar donde se llevaban a cabo las batallas diarias de los Grandes Juegos Mágicos, para que su piel fuera tocada por la calidez que expulsaba el brillante sol que decorada los azulados cielos encima de la ciudad que era la capital del Reino de Fiore, para que su cabellera así como sus vestimentas fueran agitados leve pero aún así notablemente por las débiles brisas del viento que pasaban por esa escena para acabar levantando unas pequeñas cantidades de polvo; y para terminar posicionado en uno de los extremos de la arena del Domus Flau, lo cual a su vez era unos varios metros en frente de la posición de aquel joven anteriormente mencionado.

Se trataba de aquel joven de 19 años de edad que tenía unos puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados, unos filosos ojos grises, que poseía una bufanda de color rojo alrededor de su cuello; que vestía su bien entrenado cuerpo con un ajustado chaleco de color azul oscuro que aunque poseía una larga e amplia manga izquierda no tenía manga derecha, unos blancos pantalones que llegaban hasta sus tobillos, unas simples sandalias y que tenía orgullosamente grabado en su hombro derecho, en fiero color rojo, la marca de Golden Lion.

-¿...Ashe?- Nombraba un sonriente Tsuna tras haber visto a esté.

-Sí. Te vi justo luego de empezar a considerar irme de este lugar. Después de todo, te tardaste bastante. Hasta llegue a pensar que no vendrías- Dijo Ashe con un leve sonreír.

-¿Cómo no iba a venir? Si estaba desesperado que se me curaran mis heridas solamente por este día- Contestaba el joven Dragneel mientras estiraba sus brazos con tal de calentar los músculos de estos.

-Que coincidencia. Yo también ansiaba mucho que este día llegara. Después de todo, me niego a regresar al Imperio Alvarez e ir hacia otra aventura sin haber resuelto antes este asunto- Decía el joven Vesta mientras calentaba los músculos de sus piernas con unas cuantas sentadillas.

-¿Este asunto? ¿Te refieres a que te demuestre de una vez por todas que puedo patearte el trasero sin problema alguno, pajarraco?- Preguntó sarcástica y sonrientemente un joven mago de Fairy Tail.

-Sigue hablando, lagartija de segunda. Eso solo hará que mi victoria sea más dulce. También mejorara la sensación que tendré cuando la bufanda de Natsu-sensei al fin este en mis manos- Respondió un joven mago de Golden Lion levemente sonriente.

-¿La bufanda...? ¿Aún continúas con eso?- Preguntaba un poco sorprendido un joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados.

-Por supuesto. Ni loco voy a olvidar nuestra apuesta y no tendré piedad contigo si dices que la olvidaste, Tsuna- Contestaba con cierta seriedad un joven de desordenados y puntiagudos cabellos anaranjados.

-Lo sé, lo sé. Si yo te gano, dirás a todo pulmón la absoluta verdad. Que yo soy más fuerte que mi maldito viejo, y si tu ganas, te entregare la bufanda que ese inútil anciano me entrego a mí- Explicaba un joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación con un tranquilo sonreír.

-Sí, así es. Aunque admito que ahora me caes mucho mejor que cuándo te conocí, en verdad no me agrada que alguien tan irrespetuoso con Natsu-sensei posea su querida bufanda. Te venceré, obtendré esa bufanda y el día que finalmente vuelva a encontrarme con mi sensei le diré que si la quiere de regreso tendrá que comprobar que tan fuerte me he vuelto desde la última vez que nos vimos en un combate en serio- Dijo seriamente un joven Phoenix Slayer de Fuego.

-Suena como un buen plan. Aunque obviamente no podrás llevarlo a cabo debido totalmente a ese primer paso que tiene. ¿Vencerme? No, no...Yo seré quién te derrote a ti, Ashe- Dijo Tsuna sonrientemente.

-Creo que quieres decir que lo intentaras, ¿No, Tsuna?- Decía Ashe mostrando una amplia sonrisa.

Mostrando unas amplias sonrisas que enseñaban aquellos dientes peculiarmente colmilludos que residían dentro de sus bocas y con sus filosas miradas estando totalmente conectadas, de una completamente inconsciente manera debido a esa incalculable emoción que les recorría, un joven mago de Fairy Tail y un joven mago de Golden Lion terminaban usando sus magias para calentar sus alrededores hasta el punto en que numerosas partes de esos suelos arenosos donde estaban liberaban unas anchas cantidades de vapor. Era un ambiente que, a excepción de ese par de jóvenes magos de fuego obviamente, haría sudar increíblemente a cualquiera. O así tendría que ser, pero en realidad un tercer personaje se mantenía tranquilamente y sin una sola gota de sudor en sus caucásica piel en el interior de la edificación conocida como "Domus Flau".

Se notaba como con un tranquilo caminar por parte de unos pies vestidos con unas simples sandalias un cierto hombre de edad adulta se encontraba moviéndose por los pasillos exteriores que residían en los bordes de aquel gigantesco coliseo de concreto encima de las grandes montañas al oeste de la Ciudad de Crocus con tal de una eventual manera llegar y reposar sus posaderas en una parte de las gradas más lejanas a la arena del Domus Flau.

Aunque aquel hombre cubría su bien entrenada figura con un largo manto de color marrón y que poseía una capucha que actualmente estaba extendida sobre su cabeza, aunque también se podía notar como tenía unos blancos pantalones y que enseñaba sus marcados pectorales e abdominales al vestir su torso con un corto y abierto chaleco negro sin mangas, se notaban unos que otros detalles suyos.

Ese hombre que portaba con el increíblemente raro rango de "Mago de Clase SS" y era dueño del asombrosamente famoso apodo de "Salamander" tenía una tanto larga como puntiaguda y desordenada cabellera de color rosado, unos filosos ojos marrones y en su fornido hombro derecho poseía grabado con un sumo orgullo así como con un fiero color rojo la marca de Fairy Tail.

-Con que está totalmente vacío, ¿eh?... -Hablaba tranquilamente el actual mago de Clase SS de Fairy Tail- ...Parece que realmente no llegue a tiempo para los Grandes Juegos Mágicos. Que mala suerte. Y yo que sí tenía ganas de verlos, y tal vez pelear con el equipo ganador como la última vez. Y todas esas casas en construcción que vi mientras venía al estadio... ¿Qué será lo que pasó en la ciudad? Si tan solo no me hubiera tardado tanto en mi última misión...Rayos. Pero, si los juegos terminaron, ¿Qué hacen esos dos ahí...?-

Con aquella pregunta en mente, aquel hombre que era un Dragon Slayer de Fuego de la Primera Generación utilizaba su notablemente capacitada vista para observar a esos jóvenes presentes en distintas esquinas de esa amplia arena que estaba bastante lejos de su asiento en las gradas del Domus Flau. Aunque reconoció a uno de estos al instante debido a que se trataba de su primogénito, con el otro tardo un segundo en recordar la imagen de aquel pequeño joven pobre y sin familia que conoció en el continente de Alakitasia hace más de 10 años atrás.

-Veamos, veamos... - Hablaba un tranquilo y veterano mago de fuego -...Uno es obviamente Tsuna. Parece que está tan concentrado en lo que hace que no se ha percatado de mi presencia. Me alegro, me alegro. De vez en cuando es agradable tenerlo cerca sin que se lance de repente contra mí para pelear. Y el otro es... ¿Es ese mocoso de Ashe? Ha pasado bastante tiempo desde la última vez que lo vi. Sí que ha crecido. Como que ya no es ese niñito tímido de antes. Me preguntó si se hizo lo suficientemente fuerte como para tener una divertida pelea con él. Jeje...Y parece que no solo se unió a un gremio tal como le dije, sino que también se hizo amigo de Tsuna... ¿O rivales será la palabra más apropiada? Bueno, sea cual sea la relación de esos, aunque llegue tarde para ver los Grandes Juegos Mágicos, al menos voy a ser capaz de ver que tanto han crecido esos mocosos en este tiempo que no tuve mis ojos sobre ellos. ¡Ustedes dos...Muéstrenme de que son capaces! ¡Animo!-

Aunque en los aires dentro del Domus Flau resonó claramente la animada voz de aquel hombre que uno de ellos llamaba "maldito viejo" y el otro le llamaba "sensei", el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y el joven Phoenix Slayer de Fuego presentes en diferentes extremos de una amplia arena continuaron sin despegar sus miradas llenas de tanto emoción como determinación y ferocidad.

-Oh. ¿Escuchaste eso? Parece que tenemos público al final de cuentas- Comento un sonriente joven Vesta tras escucha una cierta voz masculina.

-Así parece. Bueno, mientras no sea Serena u otro de los que seguro insistirían en detener nuestra diversión de aquí, a mí me da igual si se quiere quedar a ver o no- Dijo el joven Dragneel con un amplio sonreír.

-Sí. A mí también... -Hablo Ashe con una amplia sonrisa- ...Entonces, Tsuna...-

-Ashe...- Nombraba Tsuna sonrientemente.

Tras un pisar tan firme que los suelos arenosos desde donde despegaron fueron decorados con una profunda marca igual a la suela de esas sandalias que vestían sus pies, un par de jóvenes magos de fuego empezaron un correr lo suficientemente rápido como para generar a su alrededor unos vientos que agitaban de una notable manera tanto sus cabellos como sus vestimentas y que los dirigía hacia ninguna otra dirección ni más ni menos que uno hacia el otro.

Con unas grandes sonrisas todavía decorando sus rostros y sus filosas miradas sin despegarse ni un solo instante, aquellos jóvenes magos de unos puntiagudos y desordenados cabellos eventualmente se posicionaron a centímetros uno en frente del otro y pasaron a rodear sus profundamente estrujados puños derechos en las sumamente candentes flamas que producían sus respectivas magias asesinas. Pero una última cosa ocurrió antes de que ese puño derecho envuelto en un brillante fuego carmesí y ese puño derecho cubierto por luminosas llamas anaranjadas colisionaran.

Aquellos jóvenes de puntiagudas y desordenadas cabelleras, esos jóvenes de filosas miradas, ese par de jóvenes magos de fuego, un joven que había vivido desde su nacimiento en el continente de Ishgal y un joven que había vivido desde su nacimiento en el continente de Alakitasia, un joven que vivía en el Reino de Fiore y un joven que vivía en el Imperio Alvarez, un joven Dragon Slayer y un joven Phoenix Slayer, un joven mago de Fairy Tail y un joven mago de Golden Lion, el hijo y el discípulo. Los jóvenes magos relacionados con Natsu Dragneel utilizaron todas las ardientes fuerzas que pudieron sacar de sus cuerdas vocales para gritarse mutua, simultánea, potente y ferozmente...

-¡¿...ESTÁS MÁS QUE ENCENDIDO?!-

...Y así la historia termina...Pero la aventura siempre continuara...Después de todo, es eterna...

FIN DEL ARCO

Matane