(Voz de Ace)
Toc, toc, toc.
"¿Se puede?" pregunté llamando al camarote de la pelirroja esperando que me diese permiso.
"Pasa, Ace." oigo desde dentro "¿Necesitas que te rehaga la cura?"
"No." niego entrando y cerrando tras de mí "Es que el idiota del capitán ha dicho algo de una dieta de mantequilla y prefería comprobar si era la dieta blanda que ha dicho el cocinero."
"Este Luffy es…" afirma tapándose la cara "Sí, es dieta blanda. Tubérculos, nada de frutas y casi nada de verduras… nada de leche, solo cuajados."
Oye, pues para ser una dieta especial estaba llena de cosas que podía comer, casi tantas como de restricciones.
"De todas formas Sanji sabe qué hacer para una dieta especial." me contesta mirándome desde su lecho "Lo que sintiéndolo mucho, esta noche tendrás que buscarte otro rincón para dormir. Necesito la cama."
"Claro. Ya contaba con ello." reconozco "Casi no me duele la espalda, puedo comenzar a dormir yo en cubierta."
La verdad es que no tenía tan mala pinta. Sí, estaba un poco pálida, y parecía preferir estar con los ojos cerrados, y las arcadas, pero salvo eso…
"¿Cómo estás?"
"Mejor." asiente "Tengo el estómago del revés, pero salvo eso y el dolor de cabeza… estoy bien. ¿Mucha preocupación?"
"Veo que ya conoces bien a tus compañeros." afirmo sonriéndo divertido ante la idea de que alguien así de serio pudiese haber llegado a calar tanto a sus compañeros "Están un poco preocupados. Al parecer no te habían visto enferma."
"Por favor… es solo un poco de frío en la tripa." contesta como si me explicara algo evidente "Estaré con el estómago revuelto un par de días, unas carreras al baño… pero nada que mucha agua, descanso y dieta blanda no pueda solucionar. Así que hazme un favor y cuando salgas les dices que se queden tranquilos."
"Está bien. Te traeré agua cuando vuelva."
"Pregúntale a Sanji si puede exprimirme un par de limones en una jarra de agua y echarle un pellizco de sal y un puñado de azúcar." me pide.
"Agua con limón, sal y azúcar, lo tengo." asiento "¿Para qué sirve?"
"Tengo un poco de fiebre, sudo y elimino aún más líquidos y sales minerales." me explica "El limón te equilibra el ph interno, agua y sales para recuperar lo que pierdo, y azúcar… para que sepa un poco mejor."
"Vale, pues… voy a pasar la petición aclaratoria." asiento antes de girarme en la puerta y mirarla con duda "¿Estarás bien tú sola?"
"Por favor, no soy un bebé." se queja volviendo a echarse y girarse dándome la espalda ligeramente "Solo necesito algo de dieta y descanso."
Bueno, si ella creía que necesitaba eso, supongo que era fiable, a fin de cuentas era la médico del barco, quién mejor que ella para saber cómo actuar en ese caso.
"Sanji, dice que sí, que es dieta blanda." le digo "Ah, y me ha pedido que si por favor puedes prepararle una botella con agua, un par de limones exprimidos, un pellizco de sal y un puñadito de azúcar."
"Claro." asiente "Marchando una limonada aguada con sal. ¿Fiebre?"
"Decimas." asiento.
"De acuerdo." asiente.
Bueno, no parecían demasiado preocupados, pero el hecho de que el rubio se apresurare a preparar la limonada y el resto de ingredientes para hacer la comida específicamente para ella parecía decirme lo contrario.
(Salto espacio temporal)
(Voz de Zoro)
Menudo panorama…
"Bleeejjjj." me inclino sobre el cubo.
En teoría no era el único que estaba teniendo síntomas. Nami tenía dolor de tripa pero sin vómitos ni nada más, Usuff estaba mareado y vomitaba de rato en rato, y yo era ya la segunda vez que vomitaba, por no hablar del accidente del baño.
"Ten, llévale esto a Isa." me pide Sanji dándome una bandeja con un par de platos tapados "Y no te acerques mucho, hueles a vómito…"
"Creo que necesito ayuda médica." reconozco.
Sea lo que fuera, lo que había pillado la doctora lo teníamos más gente. Y cuando llego y llamo a la puerta, me la encuentro que viene medio arrastrándose con el costado por la pared.
"Creo que necesito otro cubo ahí dentro." me dice pasando delante de mí a su cuarto-consulta y echándose en la cama "La limonada me ha asentado un poco el estómago, pero los limones son bienes escasos…"
"No te preocupes por eso." le contesto "Necesito que me digas porqué estoy vomitando y…"
"Espera." me dice incorporándose y mirándome "¿Vomitas por arriba y por abajo?"
"¿Cómo que por…?" murmuro antes de entender a qué se refería y sentirme abochornado.
No, ahora no estaba hablando con la mujer, estaba hablando con la doctora de abordo, no tenía razón para sentirme así.
"Sí." asiento.
"¿Has notado algo más?" me pregunta "¿Mareos? ¿Fiebre? ¿Calambres? ¿Debilidad?"
"No." niego "El de los mareos es Usuff, y por calambres supongo que te referirás al dolor de tripa de Nami."
"Ay, madre…" sacude la cabeza "Dile a Sanji que no sirva nada de comida. Tiene que revisar toda la comida, me parece que algo que hemos comido nos ha intoxicado. Probablemente algo que comiésemos Nami, Usuff, tú y yo. Y de paso dieta blanda para todo el que tenga… lo mimos que tú." añade señalándose al trasero y la boca simultáneamente "Nami incluída."
"No creo que le haga gracia."
"Mejor un día o dos a dieta blanda que el que desarrollé más síntomas que un mero dolor de tripa." me contesta encogiéndose de hombros.
"Vale." asiento dándome cuenta de una cosa "Voy a avisarle de lo de la comida y vuelvo. Si alguien tiene fiebre nos solemos turnar para…"
"Por amor de… son solo unas décimas." se queja mientras cierro la puerta tras de mí.
Creo que sobra decir lo que le parece a Nami eso de tener que renunciar a la comida deliciosa de Sanji y en su lugar comer solo los purés insípidos, aunque Sanji se toma un poco mejor lo de pedirle que revise toda la comida y no sirva nada más hasta haber confirmado que todo estaba bien.
"Que suerte tener solo mareos." afirma Usuff cogiéndose una fruta para que Sanji le golpeara la mano "¡Oye!"
"Nada." niega el rubio "Vamos todos a comer unos días dieta blanda."
"¡Eso no es justo!" se queja Luffy para ponerse a discutir con nuestro cocinero y que Usuff y Nami se unan.
En el fondo estaba claro que estaba rodeado de tontos y ruidosos. No se daban cuenta que iban a comer todos lo mismo, estuvieran sanos o no. De modo que cojo un par de limones y una botella de agua y lo exprimo dentro antes de echarle un pellizco de sal y otro par de azúcar y vuelvo a cerrarla para agitarla y bajarme a la sala de la doctora dejando atrás el barullo.
"¿Has empeorado?"
"Te dije que iba a bajar a echarte un ojo." niego para darle un sorbo a la mezcla y estar a punto de vomitar "Puaj…"
"Déjame adivinar, no te gusta el remedio."
"Igual es que no lo he hecho bien." reconozco "Está… raro."
"¿Dos limones para ese agua, pellizco de sal y toque de azúcar?"
"Creo que he echado más de todo." reconozco.
"Siempre puedes diluírlo más y hacer dos botellas." contesta encogiéndose de hombros "Te ofrecería de la mía, pero no estamos seguros de que no tengamos todos una infección, más grave o menos, pero infección al fin y al cabo."
"Eso suena mal."
"Nah…" niega sonriendo "Normalmente ni te das cuenta, piensas que tienes un día malo y punto. Lo único que tenemos que cuidar es la comida y el beber mucho líquido sin alcohol. Si Sanji confirma mis sospechas ya pensaremos lo de añadir algo para la enfermedad."
Visto como ella lo decía no sabía si preocuparme o no, porque ella no parecía nada preocupada, pero lo de "infección" era algo que no sonaba demasiado bien, la verdad.
Entonces la veo tomarse la temperatura y mirarme.
"¿Me pasas esa compresa helada?" me pregunta señalándome una palangana que había visto pero no comprobado su interior, cosa que ahora hago para descubrir varios trapos y coger uno que le paso escurrido para que se ponga en la frente "Ya va bajando, eso es bueno. ¿Alguien más tiene fiebre?"
"No que sepamos. Cada cual tiene un síntoma diferente."
"Bien, bien… eso es bueno."
"Que estemos todos tocados es bueno." le digo con ironía.
"Que solo tengáis un síntoma." me parece corregir "Eso significa que no estáis graves, se puede agravar con deshidratación, pero ya estáis avisados, no creo que llegue a ese punto."
Deshidratación, un enemigo muy poderoso, mataba casi tanta gente en altamar como las enfermedades comunes. Por eso los barcos siempre recargábamos agua casi cada vez que tocábamos tierra firme.
"Como aún no puedo salir, convendría que le dijeras al capitán que habría que hacer tierra cuando se pueda antes de lo previsto." me dice "Si Nami solo tiene dolor de barriga, imagino que podrá buscar algún sitio donde cargar agua fresca y potable. Con todos hidratándonos más de lo normal el agua que llevamos se agotará antes de lo previsto."
"Veo que has pensado en todo." le digo divertido con un poco de ironía.
"Supongo que una vez capitán, siempre capitán." me contesta encogiéndose de hombros.
Claro, como había encajado tan bien allí, siempre se nos olvidaba que antes había sido capitana de su propio navío pirata. Y por lo que iba demostrando, tenía que haber sido un gran capitán, porque siempre estaba al tanto de todo lo que se movía allí dentro, aunque no fuera de su incumbencia. Sabía cómo íbamos de víveres, qué rutas tomábamos, qué puertos planeaban fondear… y al parecer ahora había pensado también en cómo afectaría aquella cosa a los víveres del barco.
Como ella había dicho perfectamente… "una vez capitán, siempre capitán".
(Salto espacio temporal)
(Voz de Sanji)
Me había llevado horas, pero finalmente había encontrado el origen del problema general de abordo.
"Adios y hasta nunca." afirmo tirando la caja entera por la borda "Espero que a los peces no les afecte como a nosotros."
"¿Acabas de tirar provisiones por la borda, so cochino?" me riñe Nami sujetándose el vientre y dando un trago a su botella de limonada con sal.
"La pelirroja tenía razón." le contesto "Teníamos provisiones en mal estado debajo de otras que parecían estar bien. Es más que posible que nos hayamos intoxicado todos en mayor o menor medida."
"Que asco…" afirma tras dar otro trago corto poniendo cara de disgusto "Esto sabe fatal."
"Piensa que es medicina." le digo "Vomitando y con la tripa movida eliminamos demasiado líquido y otras cosas, eso debería reponerlos. Me preocupa más el ritmo al que estamos gastando el agua y las patatas."
"Imagino que podríamos convencer a Luffy de parar en algún puerto antes de tiempo." me contesta suspirando "Igual nos desviamos un poco, pero… es algo necesario…"
"Vital, diría yo." le contesto encendiéndome un cigarrillo "La comida no deja demasiada libertad para alteraciones, pero al menos será solo por unos días."
"Ojalá todo esto pase pronto. No soporto este dolor constante de tripa…"
Lo peor no era no tener libertad en mis fogones, a fin de cuentas era por una razón de fuerza. No, lo peor era ver cómo estaba afectando un estúpido error al haber rellenado la caja de materiales varias veces sin sacar los más viejos arriba, lo que había llevado a que se pudrieran abajo y eso echara a perder la caja entera. El único que no parecía afectado era Luffi, porque incluso yo estaba notando que iba al baño más veces de lo habitual. Nami tenía un dolor de tripa constante, Ussuff estaba mareado y tenía arcadas, Zorro estaba vomitando y con descomposición, algo más suelto que yo; incluso Ace llevaba horas echado en un rincón sujetándose el vientre y vomitando de rato en rato.
Pero sin duda, la que peor parte parecía haberse llevado era nuestra médico, que tenía todo eso y al parecer había tenido fiebre, así que su botella de limonada no hacía más que ir y volver con más frecuencia que las nuestras.
"Ha vuelto a dormirse." nos dice Zorro cuando pasa hacia la cocina con la botella para rellenarla y vuelve a nuestro lado para sentarse a la sombra "Supongo que ibas a preguntarme ¿no?"
"Me preocupa la fiebre." le digo "No nos ha pasado a nadie más."
"Quizás ella sea más sensible a esas cosas." me señala Nami "O igual está más sensible por cosas femeninas."
Sensible por…
"¡¿Cóooomoooo?!" exclamamos a la vez Zorro y yo.
"Pues eso, que cuando estamos en esos días, podemos enfermar más fácilmente." nos dice encogiéndose de hombros "No me digas que no os habíais dado cuenta."
Vaya… las mujeres eran todo un mundo.
(Salto espacio temporal)
(Voz de Isa)
Jo, al final me había quedado dormida. Lástima que me hubiera despertado otro escape trasero que me había dado tiempo justo de llegar al baño sin mancharme salvo un par de gotas. Algo que había lavado fácilmente y había colgado en mi habitación antes de ponerme una muda limpia.
"Bueno, al menos ya no tengo fiebre." murmuro al ver que ya no tengo escalofríos y sonriendo al ver una botella llena de limonada alcalina "Qué majos…"
Me había parecido una tripulación rara cuando me había unido por primera vez, pero cuanto más tiempo pasaba con ellos, más me daba cuenta que por muy rara que pareciera la gente que la componía, a la hora de la verdad nunca se dejaban caer y se daban la mano para ayudarse a seguir adelante, juntos.
"Vaya, veo que te has despertado." me dice Nami entrando a sentarse en la silla que había usado Zorro antes "¿Ya estás mejor?" me pregunta antes de fijarse en la ropa tendida.
"Bueno, más o menos… como puedes ver, sigo con cagalera, los vómitos son menos frecuentes y al menos ya no tengo fiebre." confieso "Cómo vais el resto."
"Al menos no hemos empeorado." afirma "El agua por el contrario…"
"¿No os dijo Zorro…?"
"Sí, estamos convenciendo a Luffy." asiente "Lo más lógico sería parar a reabastecernos en cuanto podamos, pero… Luffy no es conocido precisamente por ser el más cabal…"
"Sí…" suspiro "Desde que os conozco me ha dado esa impresión."
"Al menos ahora ha madurado un poco." me contesta casi en un suspiro "Aunque no se nota demasiado, la verdad. Por cierto, he visto salir antes tu pajarraco alejándose."
"Sí, mandé noticias a casa." reconozco "Hace ya un tiempo que no saben de mí, tengo que decirles que sigo viva."
"Entiendo…" asiente cogiendo mi ropa interior aún mojada "Deberías poner esto al sol, se secará antes."
"No podía ir al tendedero en este estado." niego "De hecho… pensaba coger un cubo para…"
"Puedo cambiarte el cuarto." me dice "El mío está más cerca del baño."
"Nah… aquí tengo las medicinas." niego "Me bastará con un cubo, luego lo echaré al mar y listo."
"¡Eso es una guarrada!"
"¿Dónde crees que va lo del retrete del barco?" le pregunto levantando una ceja ante su inocencia "Porque yo no he visto nunca una arqueta en el barco."
Por la cara que pone, me da que no lo sabía, pero que mis razones y argumentos le habían llegado.
"Cambiando de tema a algo menos… escatológico. Zorro me ha dicho que tenías dolor de tripa, ¿ha mejorado con la limonada alcalina?"
"No mucho, la verdad." niega "Esa cosa sabe muy raro."
"Hum…" murmuro pensándolo un poco "A ver… técnicamente si no tienes diarrea y no vomitas muy a menudo… creo que podrías probar a beber infusiones sin nada más o incluso un poco de caldo claro. ¿Sanji ha hecho la dieta blanda?"
"Sí, y… no es demasiado apetitosa." se queja.
"Prueba a beberte el caldo de lo que cocine." le digo tras pensar los pros y contras de hacer eso "Si no ha usado verduras y le ha puesto un poco de carne sin grasa para que le de un poco más de sabor no debería saber tan malo. Lo que sí… evita echarle demasiada sal."
"Eso no suena tan mal." afirma sonriendo "Y tenemos alguna infusión a bordo."
"Perfecto." sonrío "Pues ya tienes variedad. Pero nada de café ni té, solo mezclas herbales, como mucho con un toquecito de azúcar, nada de leche."
"Creo que acabas de arreglarle el día a más de uno."
"Pues más de uno espero que no tenga diarrera y vómitos." le contesto "Hay cosas que no conviene tomar con esos síntomas."
"Probablemente no te hagan demasiado caso." me dice sonriendo divertida "Por cierto, imagino que no querrás ayuda con el baño."
"No estoy tan mal." niego riéndome "Aunque sí que agradecería una cuba de agua fresca, no me importa si es marina."
"Habría que mirarlo." me dice rascándose la barbilla pensativa "No sé si habrá alguna cuba disponible."
"Me sirve cualquier cosa en la que pueda meterme, aunque sea de rodillas, aunque preferiría sentada, la verdad." reconozco "Noto como si tuviera menos fuerzas, más… cansancio"
"Ah, creo que estamos todos así." asiente "Creo que Sanji ha encontrado algo, ha tirado una caja de comida al mar."
"Luego es lo que yo pensaba…" murmuro pensativa antes de sonreír "Eso es muy buena noticia."
"¿Qué? ¿Que tiren comida al mar es buena noticia? ¿En qué mundo?"
"Significa que ha encontrado el origen de lo que nos ha hecho enfermar." le aclaro sonriendo "Un par de días más de esto y estaréis curados. A mí me costará un poco más pero… confío en que en ese par de días, recupere un poco las fuerzas, lo justo par poder salir un poco y ayudar con…"
"Tú no te preocupes por eso." niega "Somos compañeros, si uno no puede, el resto le apoyamos."
Tal y como lo había pensado, esa amistad era lo que les movía.
(Salto espacio temporal)
(Voz de Luffy)
"Zorro, llevadle a Isa ese barril de agua marina." le pide Sanji.
"Yo voy allí." le digo "Se lo llevo."
"Vale… Nami, he hecho puré, llévale también un poco de caldo."
"Hecho." canturrea "Mmmm… esto ya sabe mejor."
"A mí sigue sin saberme a nada…" me quejo cogiendo el barril y derramando un poco.
La verdad es que no entendía demasiado bien para qué necesitaba la doctora un barreño lleno de agua de mar y un cubo vacío, claro que cuando paso con el agua, veo que está con el cubo asomado por el ojo de buey.
"¡El agua de mar!" le anuncio "Qué, dónde lo pongo."
"Pues… en algún rincón, ahí mismo, por ejemplo." me dice señalándome un rincón en la pared de la puerta antes de meter el cubo dentro.
"Ugh… qué peste a retrete…" le digo notando la peste y viendo que parece emanar del cubo.
"Sí, bueno… me alegro que nadie más tenga mis síntomas." suspira para volver a meterse en la cama "Deduzco que tú no te encuentras nada mal ¿no?"
"¡No!" me río golpeándome la tripa "Aunque Sanji ha dicho que tenía que ser toda la comida igual para todos…"
"Venga, hombre, no te hará daño estar a dieta un par de días." me contesta desde la cama cubriéndose con un pareo las piernas hasta el estómago "Es posible que tú también tengas algo pero aún no lo hayas notado."
"Nop." niego divertido "Yo nunca me pongo enfermo."
"Sí, ya… aquí nadie enfermáis nunca, pero necesitáis un médico abordo." se queja.
"Es que a veces acabamos heridos." reconozco recordando las veces que Chopper tuvo que curarnos y echándolo de menos.
"Cambiando de tema." me sobresalta ligeramente "Me han dicho que iban a sugerirte parar a recoger agua por el camino."
"Ah, sí." asiento poniéndome serio "Pero eso nos desviaría del rumbo. Ahora que volvemos a tener un barco rápido…"
"Por eso." me contesta encogiéndose de hombros "Una parada o dos no nos retrasará demasiado, y al ritmo que vamos consumiendo el agua potable… nos quedaremos sin agua antes de tomar tierra en el destino."
"Ya, pero… si llegamos pronto…"
"¿Me dejas que te cuente algo?" me dice suavemente "Pensaba que echaría de menos llevar el bastón de mando, pero la verdad es que no echo de menos ciertas cosas. Como lo de tener que pensar siempre en mi tripulación, ya me entiendes… sacrificarme por ellos."
Sí… eso podía entenderlo.
"He hecho cosas imperdonables, pero… nadie me echó la culpa." murmura "Nadie…"
Casi me daba pena, podía entender lo que me contaba, el sentimiento de haber hecho algo horrible y que tu tripulación te siguiera con fe ciega, que todos acabarais heridos gravemente y nadie te culpara de ello… aunque hubiera sido una tontería que te siguieran…
"Nadie puede culparte de sus propios errores." le digo "Es posible que cometieras errores, que hicieras cosas imperdonables, pero yo no creo que lo hicieras a posta. Por eso tus compañeros nunca te culparon. Estoy seguro que confiaban en ti, que te querían, por eso te siguieron."
"Madre mía… que un tarugo sea el que me tenga que consolar… qué bajo he caído, señor…" suspira.
Sin embargo, cuando la miro, veo que sonríe, así que yo la imito y termino riéndome.
Todos me llamaban 'tarugo', 'cabeza-hueca' y cosas parecidas, porque soy impulsivo y prefiero divertirme sin mirar el riesgo, por eso entendía lo que me había dicho sobre cómo se sentía realmente por dentro.
"¿Sabes? Creo que me apetece esa parada." asiento "Le diré a Nami que busque una isla soleada para conseguir agua potable. Y mandaré llenar todos los barriles, botellas y cubas que haya en el barco."
"Ya que estás… imagino que Sanji agradecería rellenar y abastecerse de nuevo de tubérculos y demás cosas que esté usando ahora." me dice.
"¡Eso!" asiento "¡Y carne! ¡Un buen montón de carne! Y tú descansa y cúrate, necesitamos a nuestro médico sano."
"Claro, capitán." me dice haciéndome reír.
Me caía bien esa mujer, era dura, tanto como para limpiar la ropa que acababa de manchar y dejar atrás el orgullo para hacer sus cosas en un cubo que vaciaba por el ojo de buey; pero a la vez, pensaba aún como la capitana que fue, sobreponiendo las necesidades de todos antes que las suyas.
