Bueno jamas, de los jamases pensé que así me iniciaría en el fandom de Naruto.

Este es un Long-fic y como ya está escrita porque originalmente sería un One-shot (que era más que nada un regalo) luego me di cuenta que ya pasaba las veinte páginas y estaba a punto de llegar a las 10,000 palabras... definitivamente no podía ser un one-shot y me rendí a mejor convertirlo en un long fic porque me encantó la idea de hacer a Naruto el mangaka de su propio manga de ninjas y luego recordé una anécdota graciosa de Kishimoto... y ¡Voila!

FANDOM: Naruto

GÉNERO: Romance/Comedia/Un toque de drama

ADVERTENCIAS: AU. Universo Alterno. Multishipping. Mucho Crack shipping (Y NaruSaku).


Prefacio: Luego de que todo explotó

Las sábanas están empapadas de sudor, la respiración de Sakura se dificulta; y sus mejillas sonrojadas la hacen ver, a los ojos de Naruto, la chica más linda que jamás ha visto.

Incluso cuando está con fiebre y enferma, como ahora.

-No tienes que cuidarme... ¡achu!-La voz mormada de Sakura dice lo contrario.-No estoy tan enferma...

-Sakura, te desmayaste esta mañana en plena calle, si Kakashi no te hubiera visto...-Naruto se le quedo viendo serio, la verdad él no quería pensar demasiado en todo lo que le hubiera pasado a la chica de no ser por el golpe de suerte en el que consistió que Kakashi Hatake hubiera decidido salir a sacar a Pakkun a hacer sus necesidades las cinco de la mañana y encontrarse con que Sakura se había desmayado en la esquina desierta de la calle un par de minutos antes camino al trabajo.

Sakura frunció el ceño y se sonó la nariz.

¿Sabes en qué momento te das cuenta de que estás enamorado? Cuando ves a esa persona en sus peores fachas llenas de mocos y sudor y aun así piensas que se ve "tierna".

-¿No tienes una junta? –preguntó ella tratando de cambiar de tema y deshacerse de Naruto lo antes posible. Después de las últimas semanas ella no tenía la fuerza para tener al rubio cerca suyo. Menos luego de lo de anoche...

Naruto pasó el paño limpiándole el sudor de la frente y ella cerró los ojos al sentir el contacto del rubio. Su corazón se aceleró y un escalofrío placentero le recorrió la espina dorsal. No, no podía más, quería llorar, explotar, gritar. Dolía, dolía demasiado. Su corazón estaba cada vez más desgarrado por el rubio, y no tenía las fuerzas ni físicas ni mentales para estar más tiempo en la habitación a su lado.

Naruto interpreto sus expresiones como si la joven de cabellos rosas estuviera teniendo dolencias y se preocupó aún más.

-No te preocupes Sakura-chan, me tome el día libre...-De hecho fue para cuidarla, pero no le va a decir eso.- y la junta con la editorial es en la noche...

Naruto vio como la muchacha se removió en la cama agitada y lo miro con ojos brillantes, parecía que estaban cristalinos de lágrimas. El rubio sintió una punzada en el pecho y se acercó más a ella para poder tomar su temperatura con las manos, Sakura tenía la fiebre muy alta.

-¡Por Kami!, ¡Sakura estás ardiendo, tengo que bajarte la temperatura!

Sakura cada segundo que pasaba estaba más lejos de la realidad, y no puso objeción cuando Naruto levanto las sabanas, y la dejo expuesta al aire frio mientras ella temblaba, el joven la levanto de la cama y la cargo para llevarla entre sus brazos al baño, cuando menos lo pensó estaba bajo la regadera.

-Mierda... mierda...-Lo oyó susurrar, ella casi podía ver vapor salir de su piel cada que el agua la tocaba. ¿Eh? ¿En qué momento Naruto la dejo en ropa interior? Bueno solo la parte de arriba, porque el pantalón de su pijama azul estaba empapándose; pero aun así, estaba en un estado entre conciencia e inconciencia que no le permitía procesar toda esa información... ¿eh? ¿En qué momento él se quito la camisa?¿Desde cuándo el ejercicio empezó a rendir frutos en él?

Aunque ella estaba algo confundida, Naruto no le veía nada erótico al asunto. Joder, que si, por muy caballeroso que fuera, seguía siendo hombre y Sakura era la mujer de sus sueños, en lencería, en sus brazos. Pero la preocupación le ganaba a la calentura, la de él, porque la de ella necesitaba un antibiótico.

Sakura no lo recuerda, pero luego de que Naruto le bajara la temperatura en la ducha, el doctor que habían llamado, llego a los cinco minutos y felicito al rubio, puesto que haber dejado su temperatura subir más ella hubiera tenido un ataque de epilepsia o peor. Tampoco recuerda al rubio viéndola con adoración mientras la arropaba en cama, ya vestida, luego de que el doctor le propinara un par de inyecciones y antibióticos.

Lo que Sakura si recuerda es la preocupación palpada en la voz del joven, aunque no recuerda las palabras, mientras acariciaba su cabello con suavidad antes de abandonar la habitación y dejándola caer en un pesado sueño.

O más bien un viejo recuerdo, tan viejo que había olvidado que había estado flotando en su subconsciente por años.

Todos están riéndose, y entre la vergüenza de la humillación y el coro de burlas, la dulce voz de otro niño la llama; ella solo alza sus ojos verdes que amenazan con soltar lágrimas de vergüenza. Lagrimas que retiene, mira hacia arriba hacia el pequeño interlocutor de esa voz. Un niño de su edad, tal vez más pequeño.

-¿Te encuentras bien Sakura-chan?
Interesante pregunta, se había caído en el lodo de frente y había quedado como Marimar cuando sacó la pulsera de la tierra con la boca. ¡No! ¡No estaba bien! (Y debía dejar de ver novelas mexicanas con su madre). Todos a su alrededor se estaban riendo de ella, bañada en tierra mojada y agua puerca. En vez de preocuparse, ¡Malditos sádicos! Aunque considerando que eran niños de seis años pues...

Pero ese niño de ojos azules y cabello rubio, no se reía. El parecía ser la única persona que le tendió una mano amable y parecía sinceramente preocupado por su bienestar.
El niño rubio de la linda sonrisa.

Cuando Sakura despertó en la oscuridad de su habitación, desgraciadamente ella era la única en el Lobby a la cual no le tocó la repartición de ventanas, estaba bastante perdida respecto a la hora, y trato de buscar su celular en la mesa de noche, que estaba llena de cachivaches. Cabe decir que tenía la cabeza punzándole, tenía sed, y se sentía demasiado débil, pasaba su mano entre todo el desorden de su mesita de noche como un ciego aprendiendo a leer braille. ¡Bingo! Tomo su teléfono y encendió la pantalla, pero estaba casi descargado... demonios.

Eran las 11 de la noche, no era demasiado tarde ¿Cuánto había dormido?

Naruto le había dejado varios mensajes en Whats... ¿Dónde estaba Naruto? ¿Ya se había ido a la fiesta con la editorial?¿Estaría pronto de vuelta?

Naruto [7:30 pm]: Sakura-chan tengo que irme, pero espero regresar antes de medianoche, no sé si habrás despertado o no, pero te prepare la cena y la guarde en el horno de microondas, puedes calentarla.

Naruto [7:30 pm]: ¡Calienta el agua! Entíbiala al menos, el doctor dijo que nada de líquidos fríos.

Naruto [7:31 pm]: ¡Aléjate del refrigerador! El doctor dijo que el aire frío era malo para ti.

Naruto [7:31 pm]: - Aquí está tu receta con tus medicinas, y sé que puedes inyectarte tú sola, pero si necesitas que te inyecte puedes llamarme cuanto antes.

Naruto [7:32 pm]: o a Ino-chan si te sientes más cómoda, entiendo que ella también estudia medicina y ustedes dos tienen la mano más ligera y eso. Solo pide ayuda si es necesario.

Naruto [7:32 pm]: Regresare pronto, apenas termine la cena.

Naruto [7:33 pm]: Por favor cómete tu cena.

Naruto [7:37 pm]: Sai regresará como por las 9, así no estarás sola en el apartamento.

Naruto [8:02 pm]: Bueno, resulta que debo quedarme más tiempo así que llegaré más tarde. Llámame si necesitas algo.

Lo admitía, aquellos mensajes la enternecieron, era lindo pensar que alguien la cuidaba, cuando vivió un par de meses sola y tuvo una terrible infección estomacal (para que anda fingiendo que sabe cocinar sushi para impresionar a una cita a ciegas ¡que de todos modos fue un desastre!) no hubo nadie que la cuidara, o un puto amigo o familiar que contestara el maldito celular; y ella estuvo sufriendo en el baño hasta que se decidió llamar a su vecina, una anciana algo irritable, que al final la estuvo sermoneando todo el camino al hospital.

Naruto, Kakashi y Sai, no eran los compañeros de piso perfectos, pero eran sus amigos y realmente se interesaban por su bienestar. Ella sabía que haría lo mismo por ellos... aunque el pensamiento de sus roomies enfermos y expulsando fluidos corporales asquerosos la hizo estremecerse un poco, no fue tanto por el asco (la carrera de medicina le exigía que se aguantara), sino porque de pronto ese pensamiento la golpeo: Naruto la había visto en sus peores fachas, en ropa interior sudada, con los labios resecos, piel deshidratada, y nariz expulsando mocos verdes más grandes que el maldito sapo mascota que el rubio tenía en su habitación.

Acto seguido, muerta de la pena y sola en su habitación se dispuso a gritar a todo pulmón en una almohada... o lo que su lastimada garganta permitió.

Ella siempre había sido muy cuidadosa de su apariencia personal, de su higiene y salud... ¿Para que la primera vez que ella y Naruto compartieran ducha ella estuviera en su peor momento? ¿Saben que significa el hecho de que alguien te diga "te ves enferma"? Esa frase es la prima hermana educada de la frase en la que en realidad el interlocutor pensaba: "te ves fea". Mierda.

La joven Haruno se levantó de la cama tambaleando, encendiendo la luz de noche en su otro buro, con algunos escalofríos se ponía un suéter del cajón más cercano encima, y se colocó las pantuflas como pudo. Se sentía débil, y tenía sed y hambre.

La chica salió de su habitación para encontrarse con el cielo oscuro en las grandes ventanas y las luces encendidas del lobby, Sai estaba cómodo acostado en el sillón con la laptop en las piernas y unos audífonos. Ya que la sala era algo espaciosa, y en realidad el espacio entre la sala y el comedor solo era delimitado por los muebles, al igual que el espacio de la cocina comenzaba a partir de la isla que la separaba del comedor, Sai vio a una Sakura medio zombie moverse despacio por el lugar mientras buscaba que comer.

-Al fin despiertas, te ves horrible.

-Gracias Sai, si me siento mejor.

-No parece.

-Pues lo estoy.

-Deberías tomarte tus medicamentos.

-Debo tener algo en el estómago antes de tomarme las pastillas.-La chica señalo la comida que había puesto a calentar en el microondas.

Antes de que pudieran seguir hablando en una conversación donde Sakura iba a terminar enfadada y gritándole al dibujante con las pocas fuerzas que le quedaban, luego de que este encontrara una nueva forma de hacerla sentir abochornada, el timbre sonó. Y Sai decidió atender para alivio de la chica de cabellos rosas, que no sabía que las visitas la harían sentir peor.

Sakura no se molestó en asomarse, sin embargo, cuando oyó que Sai invito a pasar a alguien, se quedó de piedra al oír un bastón chocar contra las tablas del sueños de madera, y los pasos en tacones de alguien entrando, no tuvo que tener confirmación visual para saber que era ni más ni menos que Hinata Hyuga, con un hermoso vestido de fiesta largo de color negro, y un abrigo de mink (esperaba que fuera una imitación, aunque sabía que con el dinero de los Hyuga lo más probable es que fuera un regalo heredado y costoso, sin importar que fuera un animal muerto o no) cubriéndola como si fuera una elegante estrella de cine de los años cuarenta.

Y ahí estaba Sakura Haruno, por muy desgraciada que sonara, agradecida de que Hinata fuera invidente; porque la joven de ojos verde se hubiera muerto de vergüenza al ser vista en esas fachas contra la heredera Hyuga en su casa vestida para la alfombra roja de la época dorada de Hollywood.

Ese no era su día... o madrugada, ¡lo que fuera!

-¿Sakura-chan? ¿Estás ahí?-pregunto Hinata al aire.

-Si Hinata-chan, tiempo sin verte ¿Qué te trae por aquí?-Modales ante todo.

No importan los rencores pasados, y se traga las ganas de preguntarle con que descaro viene a esa casa; pero no tiene voz ni fuerzas para andar peleando u haciendo un escándalo.

-Naruto-kun me dijo que podría esperar a que me recogieran aquí, perdí mi teléfono y la verdad es que aún no sé cómo explicarle a la gente como llegar a mi apartamento nuevo del centro. El subirá en un momento, en lo que estaciona el auto, yo me adelante en el elevador.

-Oh, está bien ponte cómoda.

-Gracias.

Sai y Hinata empezaron a hablar entre ellos, y Sakura empezó a comer un poco incomoda, al otro lado de la habitación; pero la verdad, todo era incomodo con Hinata luego del "incidente".

Naruto entro por el lobby, y la pobre Sakura casi se atraganta de la impresión. El chico vestía un traje elegante, negro y de corbata platinada con el cabello ligeramente peinado hacia atrás, se quitó el abrigo negro y volteo a ver a Sakura con una sonrisa que la hizo sonrojar. La chica de golpe trato de quitarse ese pensamiento de la cabeza.

-¿Te sientes mejor?-Naruto se acercó a ella con la intención de tomarle la temperatura, pero Sakura se alejó de golpe, con todo y banco sobre el que estaba sentada, al rubio lo tomo un poco por sorpresa aquello.

El sonrojo de la chica de cabellos rosas desapareció y cambio a un ceño fruncido.

-Veo que has estado viendo de nuevo a Hinata últimamente...-Aunque hablaba por lo bajo, Naruto noto cierto tono de reproche en su voz.

-Si...-Naruto parecía claramente incomodo por aquella información.-Su padre es dueño de una televisora (irónicamente), en los últimos meses mi editorial está negociando el anime de mi manga con ellos; y Hinata me ayuda con la parte de relaciones públicas con esos riquillos.

La cara de Sakura era un poema, que claramente decía: "No me jodas".

-Hinata... ¿En relaciones públicas?- ¿Es que acaso le querían ver la cara de estúpida?

Naruto suspiro frustrado, la situación no pintaba nada bien y sabía que Sakura estaba haciéndose ideas erróneas, lo que el rubio no sabía era de los recién descubiertos sentimientos de la chica de cabellos rosas hacia su persona, y que en ese momento estaban mutando a celos, corrosivos y nada bonitos. Bueno, en defensa del Uzumaki, ni siquiera Sakura entendía que era lo que le estaba pasando y porque de pronto su mejor amigo de toda la vida le provocaba mariposas en el estómago, latidos rápidos y una sensación agradable en el pecho; eso hasta que lo veía con su ex novia, y todas las sensaciones agradables se tornaban en una tortura.

Antes de que el rubio pudiera explicarse, su teléfono empezó a sonar con una ridícula canción con un tema estadounidense muy de finales de los noventas que hablaba sobre perros... o algo así, el inglés de Sakura nunca fue excelente y el de Naruto menos. Pero la verdad relajo la incómoda tensión en el ambiente, Naruto sonrió incómodo y saco el teléfono para alejarse y contestar alegremente.

-Sí, sí, ella está aquí arriba, dattebayo.-Naruto volteo a ver a Hinata, y camino hacia ella.-Hina-chan, ya llegaron por ti ¿Te acompaño?

-Puedo bajar yo...

-¡Entonces te llevo!

Pero antes de que Hinata terminara de ponerse su abrigo de nuevo o pudiera protestar si quiera, Naruto ya la estaba jalando de un brazo y llevándosela por el pasillo hacia afuera, evitando la mirada acusadora de Sakura. Apenas el rubio y su ex ciega salieron del apartamento, Sai miro a Sakura con curiosidad.

-¿Sabes...? Si le hubieras dicho a Naruto lo que sientes ayer, te abrías ahorrado todo esto.

-¿A qué te refieres con "esto"?

-A tu claro ataque de celos.-Dijo como si fuera tan obvio.

-Yo no... -Sakura lo miraba atónita.-¿Celosa? ¿Porque estaría celosa?...

-Porque te gusta Naruto.-Dijo Sai encogiéndose de hombros sin dejar de ver la pantalla de su laptop.

Sakura bufo, y trato de hacerse la desentendida, y balbuceaba incoherencias por no saber que más decirle a Sai.

-Oh, ¡Cállate!

Y Sakura se fue directo a su habitación, indignada, cerrando la puerta de un portazo.

¡Maldito sea Sai! ¡Maldita sea Hinata! ¡Maldito sea Sasuke Uchiha! ¡Y maldito sea Naruto por escuchar a Sasuke! ¡Maldito ese jodido manga que Sai y Naruto están haciendo!

¡Ah! ¿Y a ella quien la mandaba a leer el manuscrito del rubio y descubrir que este estaba enamorado de ella? ¿Eh?

Y para su desgracia, Sakura debía recalcar el verbo en pasado: estaba.

La pobre no supo cuando el rubio se enamoró, ni cuando la supero. Y ella no supo cuando empezó a verlo con una luz diferente ¿fue cuando se mudó al apartamento? Bueno el ver a Naruto más maduro y crecido, cuidando más de sí mismo, haciendo ejercicio (¡Dios, ese hombre estaba haciéndolo muy bien!), pues puede que haya encendido un poco la tensión sexual entre ambos. Y considerando que eran amigos desde que se comían los mocos (al menos Naruto lo hacía), pues puede que dos más dos de cuatro y hubiera una mutación del cariño que sentía por el en "algo más".

Pero la noche anterior todo se había ido a la mierda, y lo peor es que Naruto ni siquiera lo sabía.

Sakura se derrumbó en el suelo de su cuarto, se sentía tan cansada, tenía una jaqueca que estaba triturándole el cerebro. ¡Ella tenía una salud excelente! No se había enfermado en tres años, y ahora sentía que se estaba muriendo, de nuevo ¡Por culpa de su estúpido crush con Naruto!... Y por culpa de Sasuke, de hecho, ese estúpido Uchiha tenía casi toda la culpa de las últimas desgracias en su vida; aunque en realidad, es que Sasuke solo hacia su trabajo como el ex novio odioso.

Sakura se abrazó a si misma conteniendo las lágrimas, las imágenes de la noche anterior, durante otra de las fiestas de relaciones públicas de la editorial de Naruto, la noche en que casi se declara y todo le exploto en la cara.

¡Como desearía poder volver en el tiempo y jamás haber leído ese manuscrito!


Continuará...

Notas de autora: No prometo un número específico de capítulos solo debo adaptar lo que escribi, y bueno, como ahora no debo preocuparme de que sea corto así que puedo complementar más el resto de parejas. En Naruto soy multishipper, muy multishipper yuri, yaoi y hetero; de hecho este ambiente de compañeros de departamento pertenece a una idea más desarrollada con otras parejas (muy diferentes, muy gay) que si alguien esta interesado, tambien la subire pronto. Si me animo, no se como ande el fandom de Naruto porque estoy entrando unos cinco años tarde.

También lo publico en wattpad.