No era la primera vez que estaba sola con Senku, pero... ¡Era la primera vez que estaban solos en su casa desde ese error!

Kohaku no podía creer lo torpe que era, había entrado como si nada solo para fijarse que los Ishigami estuvieran comiendo, pero ¡Sorpresa! Ni Suika, ni Byakuya estaban y ahora estaba viendo a Senku cocinar algo rápido, todo porque ella lo obligó.

—Te dije que había comido una manzana, con eso ya estoy lleno .-Senku bufo mientras daba vuelta el omelette de verduras en el sartén-. Deja de obligarme a comer, Leona.

—¡No soy una Leona! Y yo solo quería saber si estaban comiendo bien .-rodó los ojos mientras apoyaba el mentón en su mano-. Además, estoy segura de que, si no hubieras visto que tenías manzanas, comías ramen.

—Eso me recuerda .-apagó la estufa para después tomar el sartén y repartir el omelette entre dos-. Tú aún me debes ramen, Leona.

—Te dije que te lo pagaría cuando vea que me fue bien en el examen .-Kohaku le sacó la lengua mientras tomaba el plato que el bastardo le ofrecía-. Solo me quedo porque no quiero que comas solo.

—Gracias por preocuparte por mí, Leona. No sabía que me querías tanto .-sonrió burlón sentándose a la mesa, divertido al ver el rostro rojo de la rubia frente a él.

—¡No es por eso, bastardo!

Como quería darle un golpe en esos momentos, de verdad que tenía ganas de golpearlo, porque el bastardo tenía razón, pero solo lo quería porque eran amigos ¡Solo eso!

Kohaku comió en silencio, escuchando los últimos detalles que tenía Senku de su progreso del cohete, había sido algo extraño no haberlo apoyado esas últimas semanas, pero bueno.

Él tenía a Luna para que lo ayudará.

—¿Y ahora por qué esa cara? .-el joven científico alzó la ceja mientras retiraba los platos de la mesa, dejándolos en el fregadero, ya era hora de comenzar a molestar a esa Leona.

—Solo pensaba, que esta vez no te he ayudado mucho en este experimento .-no era buena mintiendo, menos con él, aunque si era buena mintiendo se a sí misma.

—Eso es por qué me evitas .-ella le daba el pase, siempre le daba el pase para iniciar ese tipo de conversación.

—¡No te estoy evitando!

—¿Segura que no? .-hizo una sonrisa ladina mientras se acerca a ella, posando una mano sobre la silla y otra en la mesa, perfecta presa-. ¿De verdad planeas que lo olvidé, Leona?

Kohaku temió, cuando él se acercó hasta su cara de manera peligrosa.

¡Eso no podía volver a pasar!

—No sé de qué hablas .-hacerse la desentendida era su mejor opción, además de que ella ya había dicho que lo olvidaría. Porque lo hizo.

—Leona ilógica .-amplió su sonrisa para luego pellizcar la mejilla de Kohaku, poniéndose recto en su sitio observando el sonrojo en la cara de ella-. ¿Qué? ¿Pensabas que te iba a besar?

—¡Eres un-...! .-no terminó la frase, ya que él la callo antes robándole un beso.

Para Senku, era divertido robarle besos de esa manera, sobre todo cuando estaba hablando. Y siendo sincero con él mismo, había extrañado sentir sus labios, aunque tan pronto como inicio, tenía que alejarse si no quería recibir un golpe de esa Leona en su modo feroz.

Se alejó de la rubia para después sacarle la lengua, sonriendo divertido por su acto.

—Me gustaría hacer más que eso, Leona .-trato de aguantar su risa al ver que la cara de ella estaba totalmente roja-. Pero debo seguir con el cohete, así que supongo que nos vemos mañana en la torpe fiesta de Ryusui, en tu honor. Cierra la puerta cuando te vayas y avísame cuando llegues a tu casa.

Antes de que Senku volviera a encerrarse a su cuarto, escuchó el típico "Bastardo" por parte de la rubia.

Mañana si iba a hacer más divertido, pero por ahora la lógica siguió controlando su cerebro, aunque se estaba viendo opacada por la sensación de los labios de la rubia sobre los suyo. En definitiva, mañana tendría más de eso


Suika llegó a casa con el estómago lleno, si se ponía a comer con su padre podría llegar a ser muy glotona, pero la comida se le bajó por completo cuando vio su casa vacía ¿Podría ser que su linda cuña y su hermano estuvieran en su cuarto? Pues ella lo iba a averiguar.

—¡Senku! .-tocó la puerta varias veces hasta que oyó el "Pase"

Y nada. Kohaku no estaba por ningún lado... ¡Le había dado la oportunidad perfecta y nada! La decepción en su cara fue grande, había sacrificado su baño para nada.

—¿Qué sucede? .-Senku ni siquiera despegaba la vista de su laptop, tecleando cosas que la niña no entendería.

Aún cabía la posibilidad de que Kohaku hubiera estado allí, tenía que hacer un par de preguntas primero, y su evidencia eran los dos platos que vio en la cocina.

—¿Ya cenaste, Senku? .-Suika se acercó a acostarse sobre la cama de su hermano, tratando de disimular su verdadera intención.

—Sí, ¿Ustedes dónde fueron con el viejo?

—¡Por ahí! .-sonrío tierna, aún a sabiendas de que su hermano no la observaba-. Perdón por dejarte cenando solo ¡Suika lo siente!

—La Leona vino, tan solo no cene.

Eso había sido mucho más fácil de lo que pensó... ¿Podría ser que su hermano hubiera hecho algo?

—¡¿Y por qué no se quedó?! .-infló un poco las mejillas dando un pequeño golpe a la cama, llamando la atención de Senku por ese acto-. Es que yo quería verla .-se justificó rápidamente, ante la mirada de asombro de su hermano.

—Tenía que hacer cosas. Ahora tú enana, vete a bañar y a dormir .-volvió la vista hacía su laptop, había sido extraña esa reacción por parte de la pequeña rubia.

Suika suspiró mientras se levantaba de la cama y salía de la habitación, por lo menos sabía que Kohaku había estado allí.

¡Pero no se iba a dar por vencida! ¡Kohaku era la mejor cuñada que podía tener y la iba tener!

Ahora lo único que necesitaba, era la ayuda por parte de Gen y Ryusui.


Kohaku hundía su rostro en la almohada ¡El maldito de Senku nuevamente la atrapó con guardia baja!

¿Cómo es que para él resultaba todo eso tan fácil? Se conocían desde niños, y ella ya una vez había confesado estar enamorada de él, aunque lo había dicho sin siquiera conocer el significado de aquella palabra, y él la había rechazado como todo niño, así que lo que ahora había pasado, no era nada, solo...

—Solo nos estamos confundiendo .-abrazo su almohada con fuerzas, girando la cabeza para ver la foto de que tenía sobre su mesita de noche-. Solo es eso ¿Verdad?

Tomó la foto entre sus manos, era de la de su primera competencia ganada. Tendría unos catorce años cuando eso pasó, y Senku había ido sin ningún tipo de obligación de por medio a apoyarla, a su manera claro. Ella sonreía feliz a la cámara, pero su amigo estaba viéndola a ella con una sonrisa divertida.

Podría ser mala mintiendo a las otras personas, pero también era buena mintiéndose a sí misma. Ella tenía sentimientos por Senku desde secundaria, lo sabía, pero con el tiempo se rindió al no ver iniciativa por parte de él, pero ¿Qué esperaba? Senku era una de las personas que pensaban con la cabeza fría, y en palabras de él, no había tiempo para relaciones de romance complicadas, entonces ¿Por qué?

En parte su negativa a los supuestos acercamientos por parte de él, venían por el hecho de que despertaron después de... Eso, tener sexo.

Tan solo pensar en eso, y de lo torpe que había sido su primera vez sus mejillas volvieron a teñirse de rojo.


Se suponía que había entrado en razón después de esa interrupción, pero el beso que Senku le había dado la devolvió a ese estado de placer en donde nada importaba.

Senku la estaba besando de una manera desesperada, nunca se imagino que él pudiera llegar a ser así, mucho menos en ese tipo de situaciones. Aunque algo hizo click dentro de su mente, ella era la única desnuda en todo ese momento penoso.

Con nervios, acercó la mano derecha a acariciar el pecho desnudo de su amigo, bajando su caricia lentamente por su abdomen hasta llegar a los inicios de los pantalones del pijama de este, mientras su otra mano se enredaba en su cabello tratando de tomar algo de control al beso, pero el joven científico se separó de ella, y gracias a la luz nocturna de la luna, podía notar las mejillas de él algo rojos. Aunque suponía que su cara estaba igual o peor.

¿Pu-puedo tocar? .-que pregunta más tonta había sido esa, era más que obvio que él quería eso.

Senku pareció pensarlo un poco, suponía que él estaba igual de nervioso que ella.

Por favor, se delicada con eso Kohaku

Senku susurró antes de descender con sus besos hasta su cuello, subiendo las manos para acariciar con suavidad sus pechos.

Esperaba que los nervios no la traicionaran cuando metió las manos por dentro del pantalón del científico, pero muchos más nervios le dieron cuando sintió el grosor del miembro de este. Presionó con algo de cuidado, controlando su fuerza cuando comenzó a masturbarlo como entendía que era lo que gustaban los hombres, escuchando el gruñido contra su cuello por parte de aquel sobre ella.

Movió la mano de arriba abajo sintiendo algo molesta la presión del elástico de los pantalones, pero no estaba lista para desnudarlo por completo, y mucho menos estaba lista cuando Senku bajo sus besos hasta uno de sus pechos, mordiendo el pezón en el acto.

¡Senku! .-soltó un quejido ante esa acción, al mismo tiempo que desmedía la fuerza de su caricia y presionando más de lo que debería, haciendo que él se alejara de ella de golpe.

Él se alejó de manera que quedó arrodillado e inclinado sobre la cama mientras que abrazaba la zona afectada por ese acto de torpeza.

¡Te dije que fueras delicada, Leona! .-mordió sus labios tratando de evitar verse más patético.

¡Lo siento! ¿Estás bien? .-sin darse cuenta, terminó gateando hasta llegar a dónde Senku.

Y este, aunque aún sufriendo el dolor, no pudo evitar dirigir la mirada hacia los pechos de la rubia, ella ni siquiera se daba cuenta de lo que estaba haciendo.


Nuevamente tenía la cara hundida en su almohada soltando un grito ante la vergüenza del recuerdo ¡Había sido culpa de él que ella se distrajera!

Tenía que dormir, debía dormir, tratar de olvidarse de él, pero antes de que pudiera siquiera cerrar los ojos, un mensaje llegó a su celular.

"Oí Leona, te dije que me avisaras cuando llegarás a tu casa"

¡Y tenía que ser del bastardo! No, ni en sueños le contestaría, era hora de dormir y dejar su mente tranquila por un momento, ya suficiente estrés había tenido con los exámenes junto a su competencia, además de que mañana tenía que volver a verlo en la fiesta de Ryusui.

—¡Ya deja de pensar en él!

Ahora sí, se giró en su cama cerrando los ojos con el ceño fruncido, mañana ya si se olvidaría de lo pasado definitivamente... O eso esperaba.


Bueno, por lo menos sabía que no le había pasado nada porque le dejo en visto el mensaje.

Ella no podía ser más ilógica con algunas cosas. En parte le molestaba la negativa de Kohaku por aceptarlo, pero también era divertido ver como ella trataba de negar todo lo que era obvio.

Hace tiempo que había aceptado que gustaba de ella, lo del sexo tan solo fue un detonante en todo eso, además de esa cursi conversación nocturna. Sabía que ella gustaba de él hace tiempo, solo que estaba demasiado ocupado en sus experimentos y más ahora con su cohete, pero siempre supo administrar bien su tiempo.

Así que ahora lo administraría para comenzar su cacería a esa Leona. No sería cursi, pero la forma más fácil era seguir robándole uno que otro beso y quizás aprovechar esas visitas sorpresa que ella daba por petición de Lillian.

Él ya había notado ese patrón siempre que su madrastra estaba de gira. Kohaku aparecía una que otra vez en su casa a la hora de la cena o almuerzos los fines de semana, y eso lo obligaba a él y a su viejo ofrecer algo más que ramen instantáneo a su invitada.

Aunque algo estaba rondando en su mente desde hace un tiempo. ¿Por qué Suika había hecho la pregunta si había cenado solo? No era como que...

—Diez billones de puntos para ella .-se carcajeó un poco luego de haber dado con la respuesta a eso.

Ya sabía que Suika y toda su familia lo emparejaba con su amiga de la infancia, y la niña era lista cuando quería algo. Era obvio que la salida sorpresa con su viejo fue para dejarlo solo con Kohaku.

Sí, diez billones de puntos para Suika y sus planes.


El almuerzo era relajado, por lo menos su padre y hermano no estaban comiendo ramen.

—Oí viejo, saldré en la noche .-Senku bebió de su jugo para después seguir con la explicación-. Ryusui dará una fiesta en honor de la victoria de la Leona hoy.

—¡Quiero ir! .-Suika sonrío al pensar que podría intentar algo en aquella fiesta-. ¿Puedo ir? ¡Por favor!

—No .-sonrió picando la frente de la niña con su dedo a modo de burla mientras ella inflaba las mejillas.

—Princesa, no creo que sea un buen lugar para ti asistir a las fiestas de Ryusui, sin mencionar que pasaría de tu hora de dormir .-Byakuya rio ante los ojitos suplicantes de la niña-. ¡Ay! ¡Prometo que cuando seas mayor te dejaré ir a todas las fiestas que quieras!

—¡Oí viejo! Tampoco le des tanta libertad

Suika suspiró ante eso, aunque... Si la fiesta era de Ryusui, significaba que él también tendría planeado algo para su hermano y Kohaku ¡De verdad no pudo haber encontrado mejor aliado!

—¡Ya no quiero! .-volvió a su comida feliz al pensar en que quizás, Senku volviera al otro día con la noticia de que Kohaku por fin era su novia.

Tanto Senku como Byakuya siguieron discutiendo de la libertad de que tendría Suika al crecer, de por sí no había comparación entre los dos hermanos más que la inteligencia de ambos, pero eso no significaba que Senku quisiera que su hermanita saliera a quien sabe dónde y con quien.

¡Mucho menos quería imaginarse a su hermana con novio o novia!


—Ryusui-chan~ Acaba de llegar la invitada de honor .-Gen señaló al salón de la mansión exactamente al punto donde se notaba una cabellera rubia sujeta por una coleta-. ¿Cómo procedemos con el plan?

—¡El bribón de Senku igual llego! .-chasqueó los dedos, sonriente mientras se sujeta del barandal del segundo piso.

¿Se habían excedido esta vez? Quizás. Ryusui había invitado a todos los compañeros del salón de Kohaku y los del club de Kendo incluidos, además de sus amigos.

Que el lugar estuviera repleto no era problema, salvó por la mala cara que tenía el Ishigami al verse rodeado por tanta gente, pero ¡Era lo de menos! Lo importante era que el plan que tenían para esa noche junto al mentalista, todo eso era en nombre de la pequeña Suika, y un tanto por diversión de ambos a costas de su amigo científico.

Gen se acercó a Kohaku y la encaminó hasta lo alto del balcón en donde se encontraba Ryusui, una vez allí, el heredero Nanami hizo una señal a que bajaran la música y así poder hablar.

—¡A ver bribones! ¡Miren aquí por un momento por favor! .-chasqueo los dedos y tomó el brazo de su amiga rubia para alzarlo-. ¡Está noche estamos reunidos para celebrar la victoria de nuestra bella Kohaku! ¡Con su logro, ha pasado directamente a la final! ¡Así que quien piense que la bella dama que está aquí perderá! .-chasqueó los dedos de su mano libre para soltar una carcajada-. ¡YO LE APUESTO UN MILLÓN DE YENES A QUE ESTA EQUIVOCADO!

Después de la carcajada de Ryusui, Kohaku le dio un golpe en la cabeza por estar haciendo apuestas con su esfuerzo a costas de ella. Los gritos no se hicieron esperar y todos celebraban a la rubia, gritando su nombre o aplaudiendo.

Y con eso daba inicio el plan de los dos entrometidos, era hora de presentar a unos cuantos invitados extras.

Ryusui junto a Gen arrastraron a Kohaku hasta donde se encontraba su amigo amante de la ciencia, quien para buena suerte de ellos ya se encontraba hablando con la invitada externa.

—¡Senku! .-sin importarle la mala cara que puso el de cabellos extraños, lo abrazo por los hombros mientras hacía el mismo gesto con Kohaku-. ¡Veo que ya encontraste a Homura!

Kohaku reconoció a la chica como la joven en la fotografía de la vez pasada en la historia de Tsukasa, pero jamás se imagino verla en ese lugar, mucho menos se imaginó que Senku tuviera tanta confianza con otra chica que no fuera ella o Yuzuriha... Bueno ¡¿Qué le importaba a ella con quien hablará?!

—Kohaku-chan~ Ella es Momiji Homura, amiga de nosotros y Senku-chan. La conocimos cuando celebramos el cumpleaños de Tsukasa en las termas~

Esa vez, había sido una salida solamente de hombres y coincidieron junto a la pelirrosa y su novio Hyoga en el lugar, la joven había compartido más con Senku y Tsukasa de pura casualidad.

—Querrán decir cuando nos obligaron a Tsukasa y a mí a salir de viaje .-Senku gruñó mientras se quitaba el brazo de Ryusui del hombro, sabía que esos idiotas estaban planeando algo cuando noto a Homura entre la multitud.

Homura no dejaba de ver a Kohaku con una mirada seria, lo cual estaba poniendo nerviosa a la rubia porque no tenía idea de que decir además del saludo, aunque la primera en hablar fue la pelirrosa.

—¿Ella es la chica de la que me hablaste, Senku?

Tan pronto como Homura dijo eso, Senku se sonrojo y giro la mirada hacía otro lado bebiendo de su vaso de cerveza, pero Kohaku alzó la ceja ante la revelación.

—¿Qué te ha dicho este bastardo sobre mí? .-señalo a Senku sin notar las sonrisas divertidas de Ryusui y Gen.

Antes de que Homura abriera la boca, Senku empujo a Ryusui y tomó a su amiga rubia por la muñeca alejándola de esos tres, más que nada por vergüenza a la revelación que pudiera dar Homura sobre lo que le habló.

Ryusui y Gen sonrieron ampliamente chocando las palmas, mientras Homura alzaba los hombros y caminaba hacía otro lugar, no tenía idea de porque la reacción de Senku había sido esa, pero bueno. No era su tema.

—Nos matará, ahora es seguro que nos matará.

—¡Entonces hay que disfrutar nuestra última noche bebiendo, mentalista!

Y aunque Gen quisiera negarse a eso, Ryusui lo arrastró hasta la barra de tragos. Nadie debía quedar sobrio en ese lugar si el capitán Nanami estaba al mando.


Kohaku no entendía del porqué la reacción de Senku con esa simple pregunta, aunque ahora tenía curiosidad sobre lo que había estado diciendo sobre ella.

—¿Qué has hablado a mis espaldas? .-frunció el ceño cuando por fin detuvieron su andar entre el gentío que se encontraba bailando o bebiendo. Ryusui si se había lucido esta vez.

—Nada, solo lo de siempre. Que eres una Leona ilógica .-nuevamente bebió de su vaso, se suponía que esa noche iniciaría bien su cacería. Malditos sean esos entrometidos que lo dejaron en ridículo.

—¡No soy una Leona! .-cruzó sus brazos sobre su pecho y miró hacia todos lados, tratando de encontrar a su hermana u otros de sus amigos, estar con Senku así era peligroso.

—Lo eres .-rodó los ojos dándose cuenta de que ella no tenía nada que beber, y que además se había robado a la invitada de honor-. ¿Quieres cerveza? ¿O me vomitarás de nuevo?

—¡Oye! ¡Que yo te he tenido que cargar más veces ebrio! .-golpeó el hombro de Senku algo enojada ante el recuerdo de su primera borrachera-. ¡Y eso fue hace años!

—No olvidas mis borracheras, pero si olvidas otras cosas

¡Y tenía que arruinarlo el desgraciado! Cuando creía que por fin volverían a esa rutina de amigos, él salía con ese comentario, pero no dejaría que esta vez la molestara.

—Voy a buscar a Ruri-nee o Minami .-bufó para después alejarse de su amigo, no era ni el momento o el lugar para decir ese tipo de cosas.

No le costó mucho encontrar a su hermana y amiga, pero ambas estaban acompañadas. No iba a interrumpir el coraje que Minami sacaba cuando bebía para hablarle de manera normal a Tsukasa, mientras este la miraba con una cara embobada ¿Cómo es que su amiga no se daba cuenta lo loco que traía al joven boxeador? ¡Era tan obvio!
Por otro lado, Ruri estaba escuchando la conversación animada que tenía Chrome sobre sus rocas aburridas, tampoco entendía como era que su hermana aguantaba eso, pero ella era feliz de que Chrome fuera el novio de Ruri, había costado mucho convencerlo de que se declare.

¿Por qué de un momento a otro todos sus amigos parecían estar emparejados? ¿Y por qué justamente los únicos solteros eran ella y Senku? ¡Vaya suerte!

Suspiró resignada a acercarse a la barra de tragos a pedir un vaso de cerveza, se suponía que esa fiesta era en su honor, así que iba a disfrutarla, y de paso olvidar las idiotas palabras de Senku.


Senku gruñó al notar que había perdido de vista a Kohaku, suponía que estaba en la barra, pero ese lugar estaba malditamente lleno que costaba abrirse paso entre la gente, y como si su mala suerte no fuera peor, Ryusui volvió a abrazarlo por los hombros arrastrándolo hacia el balcón donde dio su discurso nada inspirador.

—¡Camarada! Me parece que no estás disfrutando esta fiesta ¿A qué se debe tan mala cara? .-arrebató el vaso que Senku tenía vacío y le entregó otro lleno hasta el tope-. ¡El alcohol puede hacer que liberes esa tensión!

—Cállate, eres la última persona con la que quiero hablar .-gruñó, pero aún así bebió el contenido del vaso, no tenía tan buena vista como Kohaku, pero reconocería la melena rubia donde fuera, y la encontró justamente en la barra, acompañada de Gen y otro tipo-. ¿Qué mierda hace ese aquí, Ryusui?

Era bastante seguro que esa noche se hundiría junto a su primer oficial. Ryusui chasqueó los dedos y giró la mirada hacia donde señalaba su amigo. Kohaku estaba hablando con su invitado extra, el perdedor de la competencia, Matsukaze se encontraba a un lado de Kohaku mientras Gen estaba al otro, se notaba sonriendo burlón ante eso.

—¡Oh! Solo me pareció que sería buena idea invitarlo, ya sabes, para que se anime después de su derrota

—¿Y por qué demonios Gen está allí metido? ¿Qué carajos están tramando esta vez?

Ryusui sonrió y nuevamente, gritó desde el balcón para llamar la atención de todos.

—¡ISHIGAMI SENKU RETA A MIYAKE MATSUKAZE A VER QUIEN TERMINA DE BEBER MÁS RÁPIDO UNA BOTELLA DE CERVEZA!

Senku quería reclamar, intentó reclamar, pero Gen ya estaba arrastrado a Matsukaze hasta el balcón, seguido de Francois que llevaba dos botellas llenas de cerveza.

¡Eso no era nada de lo que Senku había planeado para esa noche!

Mucho menos lo era para Kohaku, que no entendía de dónde había salido tal reto más estúpido, pero suponía que era todo obra de Ryusui y Gen, aunque estaba disfrutando la cara de enojo por parte de Senku.

Y tratando de ser parte de eso, ella gritó desde su lugar alzando su propio vaso.

—¡Espero no dejes en vergüenza a nuestra escuela, Senku! ¡Ya le ganamos en el kendo!

Todos celebraron las palabras de Kohaku y agregaron más cosas.

—¡ISHIGAMI NO PUEDES PERDER!

—¡TÚ PUEDES ISHIGAMI!

—¡DEMUESTRA QUE NO SOLO ERES CEREBRO!

—¡APUESTO MIL YENES A QUE SENKU PIERDE! .-Minami grito siendo calmada por Tsukasa que negó divertido y con algo de pena por su amigo.

Senku se encontraba contra la espada y la pared, pero podría utilizar esa boba competencia para algo, susurró al oído de Ryusui quien asintió emocionado con la propuesta de su amigo.

Si todo salía bien, esa misma noche las cosas terminarían con un buen final, quizás.

Continuará...


AY, QUITEMOS EL POLVO DE ESTA HISTORIA XD
Ahora si saben de porque el cebollín pide delicadeza, y además de que en el siguiente cap, si terminaré con los recuerdos.
Esta vez quería tratar de hacer algo más cliché y divertido.
¡Perdón por las faltas de ortografía y la mala redacción!
Si siguen leyendo esto, muchas gracias xD
¡XOXO!