Autor Original: BakemonoShoujo
ID: 1635356
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Después de almorzar, Yukio se fue arriba. Y Yurin ayudó a Rin a limpiar. Después de que los dos terminasen de lavar los platos, la pequeña observó mientras esperaba que Rin terminase de limpiar la mesa. El hermano mayor vio pasar a Yukio por la entrada y lo llamó.
"¡Oye, Yukio! ¿A dónde vas?" el mencionado se giró y se detuvo frente al comedor.
"Voy a la tienda de exorcistas a recoger las cosas que pedí" respondió con simpleza.
"Mm, vale, asegúrate de volver pronto" Rin frunció el ceño mientras terminaba de ordenar.
Yukio sonrió e inclinó la cabeza hacia un lado "¿Por qué? No es como si te estuviese engañando" le guiño un ojo a Yurin y esta se rio.
Rin lo fulminó con la mirada mientras hacía un puchero, intentando reprimir el sonrojo que estaba apareciendo en sus mejillas. Le irrita que su hermano pudiese divertirse tanto con su pequeña escapada de ser padre, aprovechando para burlarse mucho de él.
El joven dejó escapar una risa divertida, estaba a punto de irse cuando recordó.
"Yurin-chan, ¿querrías venir conmigo?" sonrió amablemente y le tendió una mano. Los ojos de Yurin brillaron con deleite, asintiendo con la cabeza y corriendo hacia Yukio, cogió su mano y la sostuvo con fuerza.
Miró a Rin, que ahora le sonreía cariñosamente, el más pequeño se alegraba de que Yukio recordase su promesa de pasar tiempo con Yurin. El supuesto papá le sonrió, entonces articuló las palabras.
'Esta noche. Recompensa'
La sonrisa de Rin se desvaneció mientras se sonrojaba de nuevo, asintiendo con la cabeza una sola vez y entonces los echó diciéndoles que se fuesen ya. Antes de que su hermano pudiese decir o hacer algo que le hiciese sentirse avergonzado.
Yukio y Yurin están ahora caminando por el largo puente que lleva a la Tienda del Exorcista. No han hablado mucho, Yukio no sabe exactamente qué decir, pero a Yurin no parece importarle el silencio, solo cogiéndole de la mano mientras caminan. Yukio se acordó de cuando era un niño. Shiro lo llevaba a dar pequeños paseos por el parque y le cogía de la mano justo como lo estaba haciendo él con Yurin. No pudo evitar sentir la nostalgia; cada vez que caminaba con Shiro y lo cogía de la mano, se sentía tan cálido, seguro y protegido, como si nada pudiese herirle mientras Shiro estuviese con él.
Supuso que ese era el efecto de la presencia de un padre en sus hijos, el que se sintiesen seguros y protegidos. Yukio se preguntaba, ¿se sentiría Yurin del mismo modo mientras caminaba con él?
"Oye, oye, papá" la suave voz de Yurin lo sacó de sus pensamientos.
"¿Mm?" la miró mientras sonreía.
Ella le devolvió la sonrisa e inclinó un poco la cabeza para tener una mejor vista de su padre "¿Cómo fue el trabajo?"
Los ojos de Yukio se abrieron de par en par en una pequeña medida "Mm… estuvo bien"
"Ah… escuché que mamá dijo que la última vez fue difícil y que luego la terminaste en solo dos horas" dijo con una voz llena de asombro.
Yukio se rio entre dientes "Si, tuvimos que atrapar a un gran demonio y rescatar a una dama que capturó. Pero el demonio no era difícil de vencer"
"waaa… asombroso~" le sonrió de nuevo "Mmmm… ¿qué hay de la reunión anterior? Papá parecía cansado después"
Yukio no entendía por qué, pero a pesar de que Yurin hacía tantas preguntas, simplemente no le molestaba en absoluto.
"Estaban estresados por un demonio que logró entrar al campus a pesar de las barreras, se nos ordenó estar en alerta máxima. Lo que pasa es que, ya que soy Dragoon y Doctor, fui nombrado tanto en la División de Persecución como en la Médica" explicó con calma.
"¡Es porque papá es tan increíble que lo necesitan tanto!" alzó los brazos para enfatizar lo de increíble.
Yukio le dio unas palmaditas en la cabeza con cariño.
Llegaron a la tienda después de un rato, le dijo a Yurin que esperase fuera mientras cogía el paquete. Charló un rato con Shiemi, despidiéndose entonces.
Una vez más, padre e hija caminaban por el puente. Cuando algo captó la atención de Yurin. Tiró de la manga de Yukio, haciendo que se detenga en seco.
"Hey, papá, ¿qué es eso?" señaló el parque de atracciones que se puede ver claramente.
"Oh, es un parque de atracciones"
Sus ojos se abrieron ampliamente con deleite y luego comenzó a dar saltos "¿Podemos ir allí? ¿Podemos ir? ¿Podemos? ¿Podemos?"
Yukio la miró, pensando…
"Rin, deja lo que estés haciendo e iremos al parque de atracciones. Con Yurin" le dijo Yukio a Rin, el cual estaba ocupado preparando la cena, incluso si solo eran las tres de la tarde.
Yurin estaba corriendo y saltando por toda la casa debido a la extrema emoción.
"¿Eh? ¿Iremos a Mephyland? Pero no tengo dinero" sinceramente, Rin sentía demasiada pereza de ir, y estaba ocupado COCINANDO, su pasatiempo favorito… aparte de dormir, y distraerse.
"Nunca lo has hecho, Rin, siempre pago por todo, ¿recuerdas? Vamos, solo será un rato" cogió a una hiperactiva Yurin, llevándola a su lado y la dejó mirar a Rin "Pasaremos tiempo con Yurin-chan~" la inclinó un poco hacia un lado.
Rin suspiró "De acuerdo, vale" saliendo a regañadientes de la cocina, sin molestarse siquiera en cambiarse de ropa, dejándole solo con una sudadera con capucha de manga larga y pantalones cortos, Yukio, por otro lado, se quitó su abrigo de exorcista y los tres salieron de allí.
En Mephyland, así es como se llamaba el parque de atracciones, ¿verdad? De todos modos, Yurin estaba corriendo como loca con Rin siguiéndole de cerca, teniendo cuidado de no perderla. Yukio caminaba casualmente y estaba pendiente de ambos, solo por si alguno de los dos se las arreglaba para destruir una atracción o algo.
En realidad, no se montaron en ninguna, Yurin solo quería ver todas las cosas. Y entonces algo captó su atención. Un peluche de tela rosa de tamaño mediano que estaba colgado de un puesto, mirándolo con puro deseo y necesidad, debía tenerlo.
Tiró de la manga de Yukio "¡Quiero eso!" señaló al animal de peluche.
"Lo siento, pequeña, no está a la venta" dicho un chico que parecía estar a cargo del puesto de juego "Verás, tienes que golpear uno de esos"
Señaló a cuatro filas de cables de los que colgaban unas tablas, algunas tenían una marca de flecha mientras que otras no "Si consigues darle a uno de esos objetivos con marcas usando las pistolas de juguete, consigues el peluche. Un objetivo marcado equivale a un premio"
"¡Estás bien~!" el juego parece bastante fácil.
Yukio le pagó al chico y empezó el juego, para sorpresa del trio, en cuanto el juego empezó los objetivos empezaron a moverse rápidamente, de izquierda a derecha, alternativamente para cada fila. No tan fácil como pensaban.
Yurin siguió disparando pero no tuvo suerte, el juego terminó.
"¿Eh? ¿Ya se acabó? ¡Otra vez!" dijo con plena determinación.
Yukio suspiró, y le dio dinero de nuevo.
Cinco rondas ya han pasado y Yurin se rindió, llorando en brazos de su mami Rin. Él la consoló.
"No te preocupes, Yukio te comprará uno, ¿vale?" alzó la mirada a su hermano el cual no mostraba expresión alguna mientras asentía.
"Pero… pero… quiero ese…" hipó mientras lloraba.
Estaban a punto de irse cuando Yukio vislumbró al tipo sonriendo burlonamente a Yurin y luego centró su atención en el dinero que ganó. El joven exorcista podía tolerar a una Yurin llorando, podía tolerar perder su dinero por un tonto juego. Pero no que un punk feísimo sonriese a una Yurin que estaba llorando y contando SU dinero… eso no lo puede tolerar. Nunca.
'Así que así es como quieres jugar, ¿eh?' Yukio agarró la capucha de Rin para evitar que se vayan.
"¿Yukio…?" Rin vio a su hermano caminando hacia el chico otra vez.
"¿Te importa si pruebo una vez yo?" le sonrió a este y pagó.
"Claro" el punk le sonrió y empezó el juego.
Yukio se alejó unos metros de los objetivos.
"Mmm… ¿no vas a necesitar una pistola?" alzó una ceja a su cliente, viendo que se alejaba lo suficiente como para alcanzar las pistolas de juguete.
"Tengo la mía" declaró Yukio mientras sacaba una pistola de su sujeción, escondida debajo de su camisa "Un objetivo marcado equivale a un premio, ¿no?" apuntó su arma perezosamente, con la otra mano en su bolsillo.
Rin no pudo evitar el pensar lo genial que estaba siendo Yukio en ese momento. Le daba envidia una vez más…
Los ojos del chico se abrieron ampliamente y entonces volvió a su expresión petulante "Tira lo mejor que puedas"
"… No es necesario…" apretó el gatillo.
¡Bam! ¡Bam! ¡Bam!
El juego se detuvo. El chico estaba aturdido, Yukio golpeó tres objetivos en el centro. El joven Okumura guardó su pistola bajo la camisa de nuevo y de nuevo a su sujeción.
"Si tiro lo mejor que puedo, quizás termine llevándome todos tus juguetes" dijo, caminando hacia él con ese brillo en los ojos "¿Tu cara también es un objetivo? Solo tengo curiosidad…"
El chico tembló y luego cogió tres animales de peluche y los empujó a los brazos de Yukio, escapando después. Yukio se burló y entonces se dio la vuelta. Le entró a Yurin el peluche rosa y sonrió a la niña mientras le daba unas palmaditas en la cabeza. Luego le dio los dos peluches restantes a Rin, que eran un panda y un conejo blanco, así como también unas palmaditas en la cabeza, lo que provocó un rubor y un puchero por su parte.
"Deberíamos irnos a casa ahora, está oscureciendo" anunció Yukio mientras se marchaba.
Hora de acostarse, Yurin estaba dormida plácidamente con el animal de peluche en sus brazos. Abrazándolo con fuerza. Yukio se subió a su cama y se arrastró bajo las sabanas, moviéndose para mirar a Rin, que estaba tumbado sobre su espalda.
"Rin~ ¿Dónde está mi recompensa?" susurró.
"¡Eh! Ya cociné tu comida favorita para la cena, ¿no es eso suficiente?" Rin arrastró sus ojos azules hacia Yukio.
"Awww… pero fue un papi increíble hoy. Pasé tiempo con ella y le di ese animal de peluche que tanto deseaba. ¿No debería merecer una recompensa por cada uno?"
Rin se colocó a su lado para quedar de cara a Yukio, cubierta la mitad de su cara con el peluche de panda, con las cejas fruncidas "Buenas noches" murmuró Rin y cerró los ojos.
Yukio suspiró y se tumbó sobre su espalda, decidiendo que simplemente dormiría. Abrió los ojos cuando sintió un peso en su cuerpo y encontró a Rin encima de él.
Rin tomó las mejillas de Yukio y luego junto sus labios, dándole un corto y rápido beso "Eso es por pasar tiempo con Yurin"
Lo besó de nuevo, solo que esta vez más firmemente, durante tres segundos y luego se separó "Eso es por el peluche" Rin rodó hacia su lado de la cama y le dio la espalda a Yukio, escondiendo su rostro sonrojado de él.
"¿Esa recompensa es suficiente, Yukio?" preguntó en voz baja.
"Fue dulce, pero sucedió tan rápido que no tuve la oportunidad de sentirlo…" le susurró a Rin al oído, burlonamente.
"¡Humph! 'Sentir' mi culo…"
"Vale"
"¡Eh! ¡No literalmente, Yukio, pervertido…!"
