Autor Original: BakemonoShoujo

ID: 1635356

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Yukio despertó temprano como siempre, encontrando a Rin junto a él todavía durmiendo, miró hacia atrás para ver si Yurin también estaba durmiendo, pero ella no estaba en la habitación, seguramente jugando con Kuro. Sonrió y decidió molestarle un poco. Abrazó la cintura del más pequeño y entonces susurró en su oído.

"Rin~ Todavía no estoy satisfecho con tu recompensa"

Rin refunfuño y apartó a su hermano con los codos, creando espacio "Sshh… Estoy durmiendo"

"¿Cuándo puedo tenerla?"

El medio demonio abrió los ojos y frunció el ceño a Yukio.

"Nun-ca"

Yukio sonrió y abrazo más fuerte a Rin, rozando su rostro con el de su hermano, que se tensó y se resistió.

"Mmm… Yukio…!"

"¿Qué?" respondió, quitando su rostro del cuello de Rin y lo miró con una mirada sin emoción.

"Ahora no"

"¿Cuándo?"

"Solo… no ahora" empujó a Yukio por la mejilla, mientras intentaba alejarse de las garras del más joven.

Yukio agarró las muñecas de Rin y las sujetó por encima de la cabeza, el más alto cerniéndose sobre él. Rin se sonrojó, ya que su hermano estaba a solo unos centímetros.

"Si no me vas a dar la recompensa, creo que simplemente la tomaré" dijo con un tono ronco que hizo que Rin se estremeciese. De repente, Yukio chocó sus labios contra los de él en un áspero beso.

Rin inmediatamente se derritió en el beso, maldiciendo cómo su hermano menor era tan hábil. No podía detenerse y comenzó a corresponder el beso.

Yukio sonrió e inclinó su cabeza hacia un lado para tener un mejor acceso a la boca de su nii-san. El medio demonio dejó escapar un gemido de placer mientras sentía la lengua de Yukio lamer cada parte de su boca. Los ojos de rin se abrieron de golpe al pensar en Yurin caminando a donde estaban, viendo este tipo de escena no es bueno para una mente de seis años.

El más pequeño se alejó del beso, pero Yukio solo lo tomó como una oportunidad para lamer su cuello. Rin presión a su hermano por el hombro.

"Ahnn… Yukio… para, vamos a llegar tarde… son… las siete y media"

Al escuchar eso, Yukio de inmediato detuvo lo que hacía y se sentó, cogiendo sus gafas de la mesita de noche y salió de la cama.

"Tienes razón" agarró una toalla y se apresuró a darse una ducha.

Rin suspiró de alivio, no importa cuánto le gustaría atender las necesidades de su hermano, simplemente no puede, tiene que preocuparse por Yurin, y está bien con él, es solo cuestión de tiempo hasta que encuentren ese momento para que finalmente pueda descansar.

Los gemelos estaban a punto de irse cuando Rin sintió un tiró en su pantalón. Miró hacia abajo y vio a Yurin mirándolo con expresión triste.

"¿Mamá y papá se van de nuevo?" preguntó ella, Rin sonrió y se agachó frente a ella para ponerse a la altura de sus ojos, le dio unas palmaditas en la cabeza.

"Lo siento, pero tenemos que hacerlo. Prometo volver pronto a por ti, ¿vale?" le sonrió.

El rostro de Yurin se iluminó, abrazando entonces a Rin fuertemente.

"¡Yey~! ¡Mamá es la mejor! ¡Quiero estar con mami para siempre!" dijo felizmente.

Rin sonrió débilmente y correspondió al abrazo "… si, yo también…" la soltó y se despedió.

Mientras los dos iban camino de clase, Rin se dio cuenta de que Yukio había estado totalmente en silencio y estoico, nada que no hubiese sido siempre, pero podía sentir el aire de seriedad alrededor del más joven. Rin empezó a preocuparse.

"Hey, Yukio. ¿Pasa algo?" preguntó, ladeando su cabeza para mirar a Yukio, la cual no tenía expresión.

"¿Mm? Oh, no es nada nii-san" le dedicó una sonrisa a Rin que despejó sus preocupaciones.

El mayor asintió "Vale"

Permanecieron en silencio el resto del camino. Rin pensaba en las cosas que había hecho con Yurin. Cocinar con ella, jugar con ella, acostarla en el cama, decirle palabras reconfortantes… nunca imaginó que podría actuar con tanta amabilidad con alguien a quien no conoce, y mucho menos a alguien con quien no está exactamente relacionado. Fingió ser su madre, sin siquiera saber cómo actúa realmente una madre, aunque, sorprendentemente, parece que Yurin está disfrutando con él como su madre. Rin pensó por un momento que quizás esté haciendo con Yurin lo que había anhelado que su madre hiciese con él.

Yukio, por otro lado, está empezando a sentir ese impulso. Esa urgencia de deshacerse definitivamente de la chica fantasma de una vez por todas. No es que le desagrade, no, no es eso. Él la compadecía tanto como su hermano, y está más que dispuesto a seguir con la mentira de ser familia como lo están haciendo… pero últimamente se ha dado cuenta de que Rin se lleva muy bien con ella, y parece que Rin está tomándose en serio lo de comportarse como su madre. Y eso es lo que le preocupa. Rin quizás no la deje ir. Yukio quiere tomar medidas y encontrar un modo de deshacerse de ella, aunque decidió no tomar decisiones precipitadas de momento.

Cuando estaban a punto de separarse, Yukio encaró a Rin con una expresión seria.

"Yurin no es tu hija" declaró de la nada.

Rin estrechó los ojos con incredulidad de que su hermano se lo estuviera diciendo ahora.

"Nunca dije que lo fuera"

"Nunca dijiste que no lo fueras" replicó Yukio mientras Rin respondía.

"¿A qué quieres llegar?" el mayor está empezando a irritarse.

Yukio se quedó en silencio mientras le miraba intensamente.

"Ten cuidado con la actuación, podrías olvidar lo que es real, Rin" giró sobre sus talones y se alejó del estupefacto Rin.

En el fondo, Yukio esperaba que su hermano despertase y se diese cuenta de lo que era necesario hacer, o de lo contrario, tendría que tomar cartas en el asunto por sí mismo. Eran unos tontos por pensar que no tenía ni idea de qué amenaza representaba la niña, y eso era suficiente para que él concluyera esto que tiene por terminar tan pronto como sea posible. Seguramente, con él, las cosas no serán tan pacíficas y amables como habría querido Rin.

Por supuesto, se sentiría mal por eso. Pero se hizo un juramento a sí mismo y ese juramento era mucho más valioso que cualquier pena que sintiese después de desterrar el alma de una niña inocente.

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'Protegeré a Rin'

Esa es su resolución.