Autor Original: BakemonoShoujo

ID: 1635356

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"¡YURIN!" el medio demonio irrumpió en el viejo dormitorio de chicos. Miró a su alrededor buscando con desesperación a la niña.

"¿Mamá?" Rin se giró y sus preocupaciones desaparecieron. Ahí estaba parada Yurin, mirándolo con sus grandes ojos verdes. Se acercó a ella y la alzó, abrazándola.

"¿Qué estás haciendo ahí fuera? Es peligroso. Hay un demonio descontrolado, no deberías estar aquí sola" le regañó.

"Aww… lo siento, solo fui a donde estás las flores bonitas de allí" señaló en dirección al pequeño jardín que tenía Shiemi para alegrar la impresión de casa embrujada que tenía el abandonado dormitorio de chicos "¿Estás enfadado, mamá?"

Rin suspiró "No… solo preocupado" le sonrió ampliamente "Vamos, haré la cena"

"¡Yey~! ¡Quiero sukiyaki~!"

"¡Yo también quiero sukiyaki~!"

Caminando de regreso al dormitorio, Rin sintió su corazón latir un poco más rápido durante un segundo, tenía un mal presentimiento. Sujetando a Yurin con más fuerza en sus brazos mientras se dirigían a la entrada.

" Esa deliciosa alma que tienes ahí… "

Sus ojos se abrieron ampliamente, girando su cabeza con miedo. Un demonio gigantesco estaba parado a pocos metros de ellos, solo podía distinguir su silueta debido a que la criatura era negra azabache, sin importar qué tan brillante fuese la luna y o las luces del dormitorio, parecía como un lobo gigante con una larga cola moviéndose en el aire. Su pelaje era dentado, la única cosa que no era negra en el demonio eran sus afilados ojos plateados. Las patas del demonio parecían estar emitiendo unas cadenas de humo negro.

Rin bajó a Yurin y sacó a Kurikara de la funda de tela roja. Con el corazón acelerado, pues este demonio no era como los otros con los que había luchado, podía sentirlo. El miedo vino con la criatura.

"M-Mamá…" Yurin se escondió detrás de su pierna, seguramente podía sentirlo también. La vívida aura siniestra.

" Entrégame al fantasma, muchacho. Te la quitaré de las manos "

"Una mierda" desenfundó la Kurikara, llamas azules la cubrieron. Estaba feliz de que Yurin no pudiese entender a los demonios porque si pudiera, sabría lo que realmente es y no sería bueno.

" Aah… así que eres el hijo de Satán del que todos hablan. Realmente no me importan los demonios como tú "

Las orejas de Rin prestaron más atención "¿Qué quieres decir con… 'demonios como tú'? ¿No eres uno?"

" ¡JAJAJA! No me rebajes a tu nivel… " en un abrir y cerrar de ojos, la criatura estaba frente a él. Los ojos plateados miraron a los azules " Soy un dios "

Tan rápido como un relámpago, golpeo a Rin con una enorme garra, apartándolo del camino para dejar expuesta a Yurin ante él. La niña se encogió de miedo, mientras el monstruo le gruñía y se lanzaba a atacarla. Gritó, cerrando los ojos. Yurin escuchó un gruñido y abrió los ojos, viendo una delgada pared de llamas azules que la separaban del monstruo, dejando una marca de quemaduras en su rostro.

"¡Mátame antes de cogerla!" Rin se burló, apoyándose en su espada.

Los ojos plateados lo miraron con dureza " De acuerdo "

Corrió tras Rin con una velocidad tremenda, el medio demonio se preparó y usó su katana para bloquear los intentos de golpearlo. Lucharon, con la criatura que se hacía llamar dios con ventaja. Rin encontraba difícil el pelear con el monstruo, su fuerza, velocidad y fuerte intimidación lo estaban afectando demasiado. Se está agotando fácilmente. No puede creer que la criatura sea casi tan fuerte como Amaimon.

"¡Mierda!" maldijo rin por lo bajo cuando le cogió con la guardia baja una vez más y lo azotó con su larga cola. Clavó la espada en el suelo, impidiendo que llegase demasiado lejos, cayendo cerca de Yurin, jadeando pesadamente.

La criatura saltó para abalanzarse sobre ellos, Rin agarró a Yurin y se alejó corriendo rápidamente de la cruel bestia.

Miró hacia atrás y vio que estaba persiguiéndolo y avanzando rápidamente. Saltó a la pared lateral del dormitorio y luego saltó al aire, para su sorpresa, se transformó en un cuervo gigante y voló rápidamente sobre ellos.

"¡Cómo cojones pasó eso!" Rin retrocedió y giró para correr en dirección opuesta al ver que la cosa aterrizaba delante de ellos. Corrió desesperadamente mientras la niña estaba en su espalda.

"¡Mamá, tengo miedo!"

"No te preocupes… ja… ja…"volvió a mirar hacia atrás y entró en pánico cuando el ahora cuervo gigante voló hacia ellos, acercándose mucho más rápido de cuando era un lobo "Yo también estoy un poco asustado"

"¡ESO NO ESTÁ AYUDANDO!"

"¡LO SÉ!" sus ojos se agrandaron al ver una figura conocida parada a unos metros más adelante "¡Yukio!"

Un chillido del monstruo se escuchó cuando Yukio le disparó varias veces y se estrelló contra el suelo. Rin corrió hacia él y finalmente bajó a Yurin, estaba agotado de intentar escapar.

"Lo bueno es que llegaste a tiempo" jadeó y alzó la mirada hacia su hermano y vio que su mejilla derecha tenía un profundo corte con sangre descendiendo por su mejilla "¡Qué te pasó!"

"Nos atacó cuando estábamos todos en una reunión, la mayoría están gravemente heridos, así que dudo que algún exorcista va a venir aquí a ayudarnos" Yukio cargó su arma de nuevo con balas de diferentes colores "Casi lo pillé cuando escapaba, se nos ordenó cazarlo la siguiente vez, cuando los otros se recuperen" hizo click con la culata, apuntando con su pistola al monstruo tumbado en el suelo "Pero no pude contenerme"

Rin podía sentir las intenciones asesinas en la voz de Yukio "H-Hey, creo que está muerto"

"No lo está" disparó de nuevo.

Otro grito atroz llenó la noche, la tensión llenó el aire cuando unas cadenas de espeluznante humo negro salieron de la bestia, comenzando a crecer y extenderse a su alrededor.

Yukio chasqueó la lengua y sacó otra pistola de su espalda.

"¿Qué es eso…?"preguntó Rin, un poco horrorizado.

"Un cambia formas"

"¿Un qué?"

"Un cambia formas" dijo Yukio un poco más alto "Es un demonio muy raro y peligroso, está dos niveles por debajo de los hijos de Satán. Así que aunque todos los exorcistas de la academia estuviesen reunidos, no sería suficiente, además, los versículos fatales no funcionan, es por eso que los Arias son completamente inútiles contra él"

"¿Así que es un demonio? ¿No un dios?"

El más joven alzó una ceja a su hermano "Por supuesto que no"

"¡Y qué está haciendo!"

"Reuniendo fuerzas" respondió simplemente, limpiándose la sangre de la cara.

"Espera, si un gran número de exorcistas no fueron capaces de matarle, ¡entonces cómo crees que dos adolescentes terminarán el trabajo!" le gritó Rin, se enfrentó al demonio por su cuenta y fue apaleado, bastante. Y aunque Yukio está aquí, piensa que tampoco lo harán tan bien.

Yukio sonrió, señalando con sus armas a la bestia.

"¿Has olvidado que uno de los dos adolescentes fue entrenado por el Paladín más grande, con otro que es el hijo de Satán?"

Los ojos se Rin se abrieron de par en par y sonrió ampliamente "Me gusta como piensas, cuatro ojos"

El cambia formas se transformó en un lobo gigante otra vez y les gruñó.

" Tú… creíste… ¿Qué podrías MATARME…? "

"No veo por qué no" Yukio le disparó de nuevo mientras volvía tras ellos, no haciéndole tanto daño con los disparos como antes, saltando para apartarse. Yukio distrajo a la bestia mientras Rin llevaba a Yurin a un lugar alejado del caos.

La dejó en el pequeño jardín de detrás del edificio del dormitorio. Rin le dio unas palmaditas en la cabeza y le sonrió tranquilizadoramente "Quédate aquí mientras mamá y papá se encargan del monstruo malo, y sólo disfruta de las bonitas flores, ¿de acuerdo?"

Ella asintió, sonriendo "¡Mm!"

Rin corrió hacia donde Yukio está peleando y se unió a la fiesta. Le resultó menos difícil mantener a raya a esa cosa, ya que estaba cubierto por Yukio. Solo algunos de los golpes del monstruo lograban llegara él ya que sus intentos eran frustrados por precisos disparos.

El cambia formas seguía a Yukio, pensó que si seguía yendo tras Rin mientras el otro lo respaldaba, perdería. Por segunda vez esa noche, golpea a Rin lo suficientemente rápido antes que el joven exorcista pudiese responder y detenerle. La cabeza del medio demonio se estrelló contra el suelo y se rompió, formando un pequeño cráter.

"¡Rin!"

" ¡Preocúpate primero por ti mismo! "

Los ojos de Yukio se abrieron de par en par cuando la criatura quedó justo frente a él ahora, y en un instante, fue lanzado al aire cuando una cola larga y gruesa lo golpeó. Jadeó cuando se estrelló contra el duro suelo.

" ¡JAJAJA! ¡GRANDES PALABRAS DE UNOS NIÑOS PEQUEÑOS! " amenazantes ojos plateados miraron hacia atrás, al cuerpo inmóvil de un joven demonio que yacía con la cabeza en un charco de sangre, desviando luego sus ojos hacia otro cuerpo inmóvil, satisfecho con su victoria " ¿Dónde está mi comida…? " miró alrededor, buscando a la fantasma, apuntando con su nariz al aire. Sonrió y miró hacia la parte de atrás del edificio.

" Te encontré "