El universo se rige por fuerzas invisibles mucho más allá de la comprensión de los hombres, en ocasiones sus caminos son retorcidos y caprichosos, por eso los humanos en busca de darle una definición a un concepto intangible lo llamaron destino .

El ser humano es curioso por naturaleza y siempre está tratando de descubrir los secretos y alcance del cosmos. A veces, una partícula insignificante se siente atraída por una gravedad millones de veces superior a la normal quedando a merced de esas fuerzas y entrando en una especie de área de vacío . Esa partícula insignificante tras ser absorbida puede ser destruida, permanecer en un estado de suspensión indefinida devastándose lentamente o puede ser expulsada, pero para este último, necesita de un poder de atracción igual o mayor a la que la capturó. Sin embargo, este abismo sideral es celoso y si descubre que esa pobre partícula encuentra el empuje necesario para salir, tratará de destruirla o tratará de fusionarse para volverse uno con el universo.

Una partícula insignificante corría, corría sin rumbo fijo impulsado sólo por el deseo de alejarse lo más joven que pudiera de una ingenuacita a la que miserablemente le acababa de arrebatar su virginidad y en un acto repudiable, incitado por el pánico que lo abordó, abandonó su cama en mitad de la madrugada sin siquiera despedirse o dar explicaciones mientras esta dormía.

Jadeaba y respiraba a grandes bocanadas, se obligaba a poner un pie adelante del otro y repetir esa acción una y otra vez. Se sintió aletargado como si hubiera caído en una especie de coma absoluto en donde no existía ni el tiempo ni el espacio, sólo el instinto nato de huir. Una pequeña partícula había tenido la mala suerte de ser atrapado en un abismo sideral.


Habían pasado varios días desde la noche en que Mikasa había tomado la firme decisión de convertir su alcoba matrimonial en su escondite particular y su marido fue declarado persona no grata en todo el segundo piso de esa gran casa. Paralelamente él transformó una habitación del primer piso en su oficina, prácticamente trasladó una parte del cuartel a su recinto. Los límites entre ambos territorios fueron establecidos de mala manera una tarde cuando ella abandonó la seguridad de su refugio en busca de provisiones y Levi intentó emboscarla, tratando de iniciar una línea de comunicación con ella, sin embargo, la única comunicación que encontró por parte de la mujer fueron gritos, insultos e improperios de alto calibre que harían escandalizar al más desvergonzado marinero y la amenaza jurada de lanzarse de la ventana más alta si él intentaba tocarla.

Mikasa había decidido acabar con su actuación de niña buena y dócil. Era una mujer inteligente y su reclusión le dio el tiempo necesario para analizar la situación. Por lo que entendía, Levi quería un hijo. Ella quería de regreso el título de propiedad del Fundo de su familia. Sólo esperaría pacientemente el momento perfecto para iniciar una negociación.

Los paquetes de galletas que su nana había escondido sabiamente en su maleta para que ella tenga una pequeña fracción de los sabores de su hogar, se habían acabado y ahora se veía en la obligación de tener que salir nuevamente en una expedición arriesgada para abastecerse con urgencia. Se estaba muriendo de hambre.

Salió de su alcoba fuertemente armada con una escoba, miró por las escaleras hacia el primer piso y pudo ver que esa área estaba deshabitada. Su objetivo era la mesa de la cocina, donde según sus cálculos aún debían de quedar frutas en buen estado y algunos pastelitos semi rancios que algún miembro del escuadrón de su esposo les había entregado como regalo por su primer día de feliz matrimonio.

Bajaba las escaleras cautelosamente, mirando en todas direcciones cuidando de no toparse con su marido. Tenía tanta hambre que su mente comenzó a jugarle bromas descaradas, produciéndole alucinaciones olfativas, un olor a pollo recién salido del horno golpeó su nariz. Definitivamente la falta de alimento le empezaba a pasar la factura.

Cuando llegó a la mesa, Mikasa la examinó con cuidado como queriendo comprobar que sus ojos no le mentían. Un humeante y delicioso pollo asado acompañado con papas hervidas en hierbas y verduras escalfadas se hallaba cuidadosamente servido en vez de las frutas y bocaditos a medio perder.

Con una increíble agilidad dejó a un costado la escoba que fungía como arma, tomó asiento en la mesa y comenzó a consumir con las manos la suculenta comida puesta a su disposición. A estas alturas poco le interesaba si la comida era una trampa o si estaba envenenada, la prioridad era llenar el estómago.

- Qué bueno que te guste. - Escuchó la voz de Levi proveniente de la puerta, obstruyendo la única salida. - No sabia si preferías pollo o cerdo.

Con Levi recostado en el marco de la puerta de la cocina era imposible escapar. Estaba atrapada, miró hacia la ventana, era grande, podría salir por allí con facilidad sí las cosas se complicaban con su marido.

- Tranquila. - Le dijo él, como adivinando su intención de tomar su arma y saltar por la ventana en cualquier momento. - Ya te lo he dicho. Sólo quiero hablar.

- ¿Qué quiere? ¿Me golpeará? Aún se notan los moretones que me dejó en los hombros ¿Quiere verlos? - Respondió de forma altanera desabrochando la parte superior de su vestido y dejando a relucir unas marcas moradas impresas en su piel. De nada servía posponer una conversación que debía tener lugar tarde o temprano.

Levi no apartó la vista. Su expresión seguía siendo tan indiferente y su tono tan neutro como siempre, pero sus palabras no lo fueron.

- Escúchame mocosa - Dijo Levi calmado.

- Mi nombre es Mikasa, no mocosa . - Respondió con la boca llena de papa asada y volviendo a abrochar su vestido.

Levi ignoró la protesta y la poca delicadeza de la muchacha al comer- No volveré a tratarte nunca más de esa forma- Mikasa lo miró sorprendida- Ni volveré a descargar mi frustración contigo otra vez. Sin duda alguna te gritaré y mucho, pero prometo no golpearte.

- ¡Bahh! Eso dice ahora.

- Tú tampoco busques motivos, mocosa- le interrumpió Levi para su desagrado.

A pesar de su respuesta socarrona, esas palabras tocaron una fibra sensible en Mikasa. No era normal que un militar, un hombre con poder como Levi prometiera no golpear a su esposa. En la sociedad patriarcal en la que vivían, la práctica de la violencia y el sometimiento contra las mujeres se consideraba un hecho natural.

- El día de nuestro matrimonio - continúo Levi- después que te retiraste a descansar , un funcionario del Banco de la Corona me entregó el título de propiedad del Fundo Ackerman. ¿Sabías que tú madre colocó como garantía las tierras para poder pagar los gastos que dejó la última cosecha? Estaban muy endeudadas ¿Te casaste para poder heredar el Fundo? También te prometieron que, si te casabas conmigo, el banco anularía las deudas ¿verdad?

Mikasa lo miró con odio, sus ojos echaban chispas de rabia, pero sólo asintió y desmenuzo con la mano derecha un trozo de pollo para llevárselo a la boca. Desde que tenía uso de razón, su padre siempre había llevado las riendas del Fundo y cuándo este murió su madre se convirtió en la única encargada. Ella hizo su mejor esfuerzo tratando de sacar adelante unas tierras que cada vez se hundían más y más en deudas, ya que los grandes comerciantes no querían comprar sus uvas porque no veían con buenos ojos que una mujer viuda dirigiera un negocio.

Levi llevó un cigarro a sus labios y lo prendió.

Mikasa dejó inmediatamente de comer y comenzó a toser copiosamente.

- ¿Fuma? No puede ser, toda la casa va a apestar a humo- Se quejó.

- ¿Te molesta? - Levi la miró con una ceja levantada - Ya te acostumbrarás.

Ella lo atravesó con la mirada. - Por lo menos no fume mientras yo este comiendo- Contestó hastiada.

- Lo intentaré- Respondió dando una última calada y caminando hacia el borde de la ventana para tirar lo que quedaba del cigarrillo a un cenicero que ya estaba repleto de cenizas y colillas aplastadas.

- ¡Dijo que quería hablar! ¡Empiece! - exclamó Mikasa

- Pensé que ya estábamos hablando. - Levi asintió, arrugando la nariz- Mira mocosa, voy a ser sincero contigo. Necesito tener un hijo.

Mikasa ya se había imaginado ese escenario en su cabeza. Era el momento de la negociación.

- ¿Un hijo? Si estamos recién casados ¿No quiere disfrutar más tiempo de nuestra luna de miel? - Preguntó con un tono burlón para molestarlo.

Él pareció no entender el sarcasmo y la mofa que contenían esas palabras - El idiota del Rey y los bastardos de los altos mandos quieren evitar que el apellido Ackerman se extinga. No quedan muchos miembros de nuestro clan. Me están exigiendo un hijo– Gruñó mientras colocaba el cenicero en la mesa y corría una silla para tomar asiento en frente de ella.

Mikasa no pudo evitar demostrar asombro al enterarse que él también fue obligado a casarse. Entendió que esa era la razón de la premura de su esposo por tener descendencia. Lo estaban forzando.

- Pero… .¿Por qué? ¿No entiendo? ¿Cuál es el problema con que el clan Ackerman se extinga? Hubo un tiempo en que los Ackerman fueron declarados enemigos del reino.

- Aún no lo sé, mocosa. Pero créeme que lo averiguaré- sentenció Levi, hizo una pausa y volvió a dirigirse a Mikasa - Escúchame bien. Ninguno de los dos quería casarse, pero podemos llegar a un acuerdo. Llevaremos un matrimonio político o un matrimonio de apariencias o como tu mejor quieras llamarlo. Los dos ganaremos, tú me darás un hijo, un heredero que continué el apellido Ackerman y yo a cambio te entregaré el título de propiedad del Fundo de tu familia. ¿Estás de acuerdo?

Él ya había hecho el primer movimiento, ahora le tocaba a ella. - ¡No! - Se limitó a responder después de un prolongado silencio.

- ¿Qué dijiste? ¿Cómo qué no? - Gritó irritado Levi - ¿Acaso no quieres que te devuelva las tierras de tu familia?

- ¡Claro que las quiero! ¡Pero quiero más! Si me va a exigir un hijo, entonces no sólo quiero el título de propiedad, quiero que nos de la administración total del Fundo, quiero que mi mamá y yo podamos dirigir el Fundo. - Respondió observando la mirada confundida de él.

- ¡Ya veo! - Dijo y prendió otro cigarrillo. - ¿Quée? ¡Ya no estas comiendo! - Apuntó Levi al notar la mirada de molestia en ella. - ¿Y cómo piensan dirigir el Fundo? Te recuerdo que gran parte de que este matrimonio se concretara es gracias a que tus tierras estaban en quiebra.

Mikasa movió su mano grasienta en un gesto de obviedad y respondió con seguridad - Al casarme la deuda que manteníamos se anuló, así que ya no tendremos problemas con los proveedores ni con los trabajadores. Además, confio en que la cosecha del próximo año será la mejor, mi madre ha puesto mucho empeño en ello.

Levi dio otra bocanada a su cigarrillo, se inclinó hacia ella demostrando interés y con una mirada plana le indicó que continuara.

Mikasa se relajó - Seguro la noticia de nuestro matrimonio ya se ha extendido por todo el reino y ya todos los grandes comerciantes debieron de enterarse. Sí usted firma un documento declarando que, por lo complicado de su trabajo se ve en la obligación de designar a mi madre y a mí como las encargadas de llevar la administración del Fundo en su nombre, sería mucho más fácil hacer negocios con esos viejos estúpidos. - Se siente orgullosa de su magnífico plan y mordió otro pedazo de pollo.

- Comprendo lo que quieres hacer- Respondió él, asintiendo con fuerza. - Pero, todo lo que me has dicho es basura. Eso no va a servir si quieres que esa tierra marchita tuya prospere.

- ¿Quée? ¿Cómo se atreve? - Gritó indignada Mikasa pasando de sopetón el trozo de pollo que tenía en la boca.

- Cállate mocosa. - Alzó la voz lo suficientemente fuerte para evitar que ella volviera a rebatir. - Tú madre me contó que antes de que tu padre falleciera el Fundo era un negocio próspero y tus uvas eran consideradas las mejores dentro de la Muralla María. No te ofendas, seguro tu madre ha hecho un buen trabajo, pero no puedes esperanzarte en que la próxima cosecha sea buena y sí así fuera, en verdad no vas a creer que esos zorros viejos de los comerciantes te comprarán toda la cosecha sólo por tener un papel firmado declarando que ahora ustedes son las encargadas.

La expresión de Mikasa cambió a una de absoluta estupefacción. La conversación no estaba tomando el rumbo que ella pensaba.

- ¿Por… por qué dice eso?

- ¿Cómo que por qué? Es más que obvio, estás dejando todo a la suerte, mocosa . –Explicó soltando una nube de humo por la boca. - No puedes simplemente esperar que todo se resuelva a tu favor, tienes que tomar las riendas de la situación. Ahora lo que debes de hacer es asegurarte que las próximas cosechas sean las mejores, no sólo en cantidad sino en calidad y obligar a los comerciantes a comprar tus uvas. Es más, si la cosecha es exitosa hasta ustedes mismas podrán elaborar y ofrecer sus propios vinos, se podría montar una pequeña vitivinícola para comenzar.

Los ojos de Mikasa se estrecharon.

- ¿Y cómo puedo hacer eso? - preguntó con cautela.

- Algo que he aprendido por experiencia es que hay tres cosas necesarias para sobresalir y callarle la boca a viejos estúpidos que creen que son mejores a nosotros. La primera es la motivación; la segunda es la educación y la preparación; y la tercera son buenos contactos.

- Motivación, educación y buenos contactos. - Repitió la muchacha.

¿Educación? Eso le interesó mucho más que la motivación y los buenos contactos. Al vivir en un pueblo alejado de las grandes ciudades, su educación fue algo deficiente, acudió lo suficiente a la escuela para aprender a escribir y a leer fluidamente, pero nada más. Su padre había contribuido con esa hazaña realizando generosas donaciones a la escuela local para que ella pudiera asistir, teniendo en cuenta que la mayoría de las mujeres no estudiaban y preferían permanecer en el hogar aprendiendo los quehaceres propios de un ama de casa servicial.

- Así es. Tienes la motivación necesaria, sólo te falta la educación y los buenos contactos. - Levi arrojó lo que quedaba de su cigarrillo al cenicero y la miró con determinación. - Yo te puedo ayudar a convertir el Fundo en un negocio fértil y próspero, e incluso mucho más productivo que en los tiempos de tu padre.

- ¿Cómo lo haría?

- Escucha bien porque no pienso repetirlo. - Los ojos negros de Mikasa lo miraron con precisión- Aparte de entregarte el título de propiedad del Fundo también te entregaré un poder universal nombrándote la apoderada de todos mis bienes, con ese documento podrás realizar cualquier tipo de contrato actuando a mi nombre. Es como si estuvieran tratando conmigo en persona. Sobre la educación, el día de mañana te inscribiré en la escuela media y podrás recibir clases de cálculo, ciencias, historia y literatura avanzada. Y por lo visto - Levi le dirigió un gesto de desagrado- también te inscribiré en clases de modales y etiqueta con urgencia- resopló levemente- He notado que eres inteligente, pero al vivir en un pueblito seguro recibiste sólo la instrucción básica.

Mikasa no lo podía creer, estaba perpleja. Levi la iba dejar estudiar en la escuela media e incluso él mismo la iba a inscribir. Su corazón latía fuerte por la emoción. Ella siempre quiso aprender más, pero ya había recibido toda la enseñanza que el pueblito de Hica le pudo ofrecer. Ni en sus más locos sueños imagino que su esposo le iba a dar esa oportunidad. Fingir ser una mujer sumisa y parir un hijo parecía un precio muy reducido para la ganancia que iba a obtener. Ya luego encontraría la forma de zafarse de las clases de etiqueta.

Levi se detuvo y meditó un momento llevándose dos dedos al puente de la nariz. - No será suficiente, también necesitaras preparación e instrucción en la práctica aunque sea por unos meses. Mañana también iremos con Silverman. Él es el dueño de una bodega que comercializa todo tipo de licores en especial, el wisky. Es un viejo conocido mío y me debe un par de favores, le propondré que trabajes para él medio tiempo, para que puedas aprender los conceptos básicos de administración, inventario, pago de nómina y todo lo necesario con el buen manejo de un negocio. Tendrás que trabajar por la tarde después de la escuela. - Levi se aproximó a ella con una expresión seria dibujada en el rostro. - Voy a cumplir con todo lo que te he prometido, pero más te vale que no me dejes en ridículo ni en la escuela ni con Silverman ¿entendiste?

- Sí señor Ackerman. Le prometo que no lo dejaré en ridículo. Voy a ser la mejor de mi clase y la empleada más confiable y eficiente del señor Silverman. - Respondió Mikasa con la emoción resplandeciente en la mirada. - No tendrá ninguna queja de mí.

Mikasa quería ponerse a bailar en ese momento, saltar y dar vueltas hasta sentirse mareada y que las piernas le dolieran. Era asombroso, no solo iba a estudiar también iba a poder trabajar en una comercializadora. Ella absorbería todo los conocimientos y la información que tuviera adelante para luego ponerlo en práctica y sacar adelante el Fundo. Casi quería fingir cariño y llenar de besos a su marido.

- No me digas señor Ackerman cuando estemos solos, me molesta. Dime Levi nada más, la actuación de esposa respetuosa y sumisa déjalo cuando estemos con otras personas.

- Sí, señ ... Sí, Levi. - balbuceó Mikasa.

- Mocosa , no sólo será estudiar y trabajar, no voy a permitir que descuides tus obligaciones como la señora de esta casa. - Dijo de forma súbita tomando por sorpresa a la joven- Yo voy a llegar todos los días del cuartel a las 7 de la noche, para esa hora quiero la casa completamente limpia, la ropa ordenada y planchada; y la cena lista para servir. No toleraré ningún falló tuyo con ese tema. Si veo que tienes la casa desatendida, te sacaré inmediatamente de la escuela y del trabajo; y no quiero quejas ni lamentaciones después. ¿Entendiste?

- Sí… sí, Levi. Entiendo.

- Mañana también iremos al banco, te enseñare como retirar dinero de mi cuenta de ahorros. Utiliza ese dinero como mejor te parezca.

- ¿Me enseñaras a retirar dinero de tu cuenta de ahorros? ¿Para qué?

- Necesitaras dinero para cubrir los gastos como alimento, útiles de limpieza y no sé, otras cosas que se necesitan. Aún falta comprar muebles y arreglar la casa - Respondió Levi en un tono que hacía notar su fastidió por lo lenta que era para comprender lo que él quería decirle. - El pago que recibas de tu trabajo te lo puedes quedar, puedes comprarte vestidos o lo que tú quieras. Mi sueldo es más que suficiente para mantenernos y vivir cómodamente.

Ella sólo asintió con la cabeza en señal de respuesta.

Mikasa nunca se consideró tonta, pero no podía seguir el hilo de la conversación con Levi. Era demasiada información en tan poco tiempo para procesarla. Definitivamente Levi no era como lo había imaginado y por extraño que pareciera quería cumplir con las expectativas que él le había impuesto y no quería decepcionarlo.

- Levi y el tercer punto. Sobre los buenos contactos… .. - Le preguntó.

- Mi posición social como Capitán de la Legión es privilegiada, pero no es suficiente. No todos querrán cerrar grandes contratos contigo si sólo está mi nombre de por medio, necesitaras tener más influencia. Cuando nazca nuestro hijo, lo comprometeré inmediatamente con la nieta de Dot Pixis, el comandante de las Tropas de Guarnición. Es un hombre recto y justo, su familia comparte sus ideales y valores así que nuestro hijo emparentará con buenas personas. Es aficionado a la bebida sobre todo al buen vino, aceptará encantado al saber que su futuro nieto político heredará un gran fundo donde se cosechan variedades de uvas y que podrá disponer de las primeras botellas de vino producidas allí.

Mikasa se estremeció al escuchar esa parte del plan de Levi. ¡¿Utilizaría a un hijo que todavía no nacía para poder lograr sus objetivos?! - No me gusta eso. ¿Por qué tenemos que comprometer a nuestro hijo con una extraña? No sabemos si en el futuro él querrá casarse con esa niña. Ni siquiera conozco a esa familia. - Se quejó.

- Cuán maternal. - Ahora era él quien respondía con burla - Sí los conoces. Dot y su esposa asistieron a nuestro matrimonio. Nos saludaron, hasta nos trajeron un bonito obsequio.

- Esto no tiene nada que ver con la maternidad. - Refutó ella. - No me parece correcto, sólo es eso.

-Mikasa, escúchame bien. Dot Pixis es un comandante, es un hombre respetado y tiene mejor posición social que yo. Es muy allegado al Rey y al consejo, si los comerciantes y mercaderes se enteran que en un futuro emparentarás con el comandante Pixis, ellos no dudarán en querer hacer todo tipo de negocios contigo para tratar de acercarse a él y ganarse su favor. Es una buena oportunidad muchacha, no seas tonta. - Levi suspiró con fuerza y entrecerró los ojos - Además, yo estaría más tranquilo si algo malo sucediera.

- ¿Qué podría suceder?

- La guerra está cerca y yo voy a pelear en primera fila. - Le dijo con firmeza. - Si muero no me gustaría dejarlos solos y desamparados. En cambio, con un compromiso previo, Pixis y su familia los cuidarían. Ellos tienen buenas influencias y ustedes estarán bien atendidos bajo su protección.

¡La guerra! Es verdad, había escuchado rumores que la guerra podría estallar en cualquier momento. Levi era un militar y los miembros de la Legión siempre eran los primeros en salir al encuentro con los enemigos de Eldia, eso significaba que él podía morir en cualquier momento. ¿Es posible volverse viuda tan rápido? ¿La muerte de Levi en que posición la dejaría?

Mikasa asintió, pero no se sintió aliviada y como últimamente tenía costumbre, empujó todas sus preocupaciones al fondo de su mente y se obligó a mantener un semblante sereno.

- Tú quieres un hijo hombre, un varón ¿Y si nace mujer? ¿Qué pasaría si tengo una niña? Una niña no podrá continuar tu apellido.

- Lo ideal sería que des a luz a un niño, pero si nace mujer el plan es el mismo. Dot tiene dos nietos hombres que no superan los cinco años de edad. Puedo comprometerla con alguno de ellos. El compromiso igual se daría, ese tema no está en discusión. - Una sonrisa extraña tiró de los labios de Levi- Te embarazarás y no importa si es niña o niña, el idiota de Zackly tendrá que conformarse con eso y dejarme en paz. - Suspiró, se puso en pie y se retiró de la mesa rumbo a la puerta - Termina de comer y limpia todo. -ordenó- Desteto la suciedad.

Antes de retirarse, volteó hacia ella y alzó la voz. - ¡Mocosa! -Mikasa levantó la cabeza y se lo quedó viendo interrogante. - Hanji regresará de una misión en un mes, le pediré que venga a la casa a revisarte y quiero que conversen.

La chica ladeó la cabeza intrigada.

- ¿Conversar sobre qué, Levi? - preguntó curiosa

- ¿Tú madre te ha explicado sobre el ciclo menstrual y las fases de ovulación? ¿Sabes cuáles son tus días más propensos para salir embarazada? ¿Con que frecuencia debes de tener sexo para concebir con éxito?

Mikasa lanzó un chillido y se lo subieron los colores al instante. Su cara estaba increíblemente roja.

- ¡No! ¡Claro que no! Una señorita decente y con moral como yo, no sabe de esas cosas.

Levi negó con la cabeza.


Nota de la autora:

Hola chicos ¡Por fin! Otro capítulo.

¿Ya descubrieron quién es la pequeña partícula insignificante? ¡Claro que sí! ¡Claro que sí!

El abismo sideral del que hablo es mi versión de un agujero negro. Los agujeros negros son tan densos que ninguna partícula, ni siquiera la luz, es capaz de escapar de su poderosa fuerza gravitacional. En nuestro caso para salir del abismo sideral en que, a caído Reiner, necesita de un poder de atracción igual o mayor a lo capturó.

¡Ayyy Reiner! ¿Por qué huyes de la pobre Historia? ¿O era Krista? ¡Esperen, ya me confundí! Tan bien que estaban en el capítulo anterior.

Por otro lado, tenemos a Mikasa y Levi que parece que han llegado a un acuerdo con una ganancia para ambas partes.

Levi tendrá el hijo que tanto le están exigiendo para que su querido escuadrón no sea asesinado y Mikasa tendrá la posibilidad de resurgir el negocio de su familia. Levi le ofrece la oportunidad de estudiar y trabajar, algo casi imposible para las mujeres en esa época. Pero, no se olviden que también existen mujeres exitosas. Hanji es un clarísimo ejemplo.

¿Qué les pareció? ¿Les gustó el capítulo?

SakurA-VioletA : Yo también creo que Reiner ya sufrió demasiado, pero es que él tampoco coopera. Mira que huyendo a mitad de la noche ¡Qué barbaridad! En este capítulo Levi esta intentando acercarse a Mikasa, en cierta forma le esta dando la oportunidad de crecer y desarrollarse, obviamente con condiciones. Levi tampoco quiere perder su posición de poder en la relación. Por el momento para ambos el sexo sólo será un medio para lograr un fin. ¿Qué te pareció este capítulo? ¿Qué parte te gustó más? Gracias por comentarme ¡Me encanta!

Kirana Retsu : Ese par en verdad es increíble ¡Ohhh, yo también quiero saber que pasará! Aún hay varias cosas en las que no me decido. Dime ¿Te gustó este capítulo? Espero tu comentario con ansias.

AZULMITLA : ¡Holiiii! ¡No! No todo es lo que parece. Mira a Levi, a diferencia de Mikasa esta bastante más informado sobre el ciclo de ovulación de una mujer. ¿Estás de acuerdo con el acuerdo al que han llegado esos dos? No te olvides comentarme porfa.