N.A: Felices fiestas. Poner esto de mientras: www . youtube watch?v = E8gmARGvPlI
Era una nevada noche de invierno. Recién entrado diciembre, podía ver desde el cristal del despacho las encendidas luces navideñas de la capital. Las tantas hormigas andando con grandes bolsas de regalos como si para las verdaderas fechas navideñas lo que tanto pedían no fuera a haber, Ben Solo no podía negar que también pasaba por ese miedo todos los años que tenía que buscar un regalo a su madre. Ya le cogería a su padre una cajetilla de tabaco como todos los años, pensaba mientras veía las tantas ofertas de joyería para madres. Hux fue el primero en salir con su maletín de cuero negro bien cuidado, mientras que Phasma lo acompañaba mientras que leía algo en su smartphone.
" La puntualidad nunca ha sido vuestro fuerte " comentó Solo mientras guardaba el teléfono para que no vieran cuales habían sido sus últimas búsquedas.
" ¿No será que sales antes de tiempo de la oficina? " la pregunta de Hux iba con segundas. Era cierto que él mismo ya no respetaba los horarios, pero todo había llegado a un punto en el que de verdad ya no le importaba cada una de las acciones que tenía que hacer, era el favorito del director Snoke y nadie le podía quitar su puesto. " Es verdad, que no importa, flexibilidad laboral "
Sus conversaciones nunca iba de amigo a amigo, ya solo era una cuestión de quien tiraba el comentario hiriente más grande. No sabía en que momento se había roto el compañerismo y el extraño cariño que siempre se habían tenido. Solo recordaba que fue después de navidad quien el mismo Hux medía sus palabras para que fueran más altas que las de Ben.
Como odiaba la navidad. De una forma que nadie se lo podía imaginar.
" Vamos a tomar una copa, yo invito " dijo de pronto Hux mientras abandonaban el edificio de la empresa. Tanto Phasma como Solo se miraron por un momento, confusos. Hacía tiempo que no se sentaban en paz en un bar cercano a hablar como personas normales. " Hay algo que celebrar, no os voy a envenenar "
Ambos accedieron y fueron al bar más cercano, donde el camarero, que bien los conocía, les sirvió a cada uno unas grandes jarras de espumosa cerveza. Los dos compañeros estaban esperando a que Hux revelara el porqué de la reunión en el bar, a lo que el pelinaranja no dejaba de dar largas, en un claro intento de dar tensión a la gran revelación.
" Zanahoria, ¿nos vas a decir ya cual es la gran revelación? " terminó por preguntar Solo a la segunda jarra terminada. Estaba harto de toda la tensión que estaba generando, completamente impaciente, sin explicar que había que celebrar todo ese ambiente de amiguismo y colegüeo se sentía falso y forzado. Conociendo su alegría y antipatía, pensaba que podía ser desde su despido hasta un corte presupuestario. " ¿Te han dado una nueva grapadora o un nuevo archivo de cierre de empresa afiliada? "
" Chicos, me caso " soltó a bocajarro su compañero " Mi chica y yo haremos oficial nuestro compromiso en el hotel Silver Lake de Naboo."
" ¿Silver Lake?¿El hotel en el que tienes que reservar con un año de antelación como mínimo y una noche son dos sueldos nuestros con la paga extra de navidad?" preguntó asombrada Phasma, a lo que Hux asintió con una sonrisa de superioridad
" ¿De verdad?¿Seguro que no es una novia elfa de internet y montas todo eso para agradar a tu padre?" Ben Solo no tardó en empezar a reirse de su compañero. No podía creerse que Bren Hux, aquel vicedirector de planta que no sabía apreciar los pequeños detalles si no era con un té y su gato naranja sentado en su regazo, se fuera a casar antes que él. Era como si hubiera perdido la batalla contra un amargado oficinista. Su risa no paso desapercibida, llamando la atención de todo el bar mientras que Phasma limpiaba la cerveza derramada por la risa. Hux dejó encima de la mesa las invitaciones con cierto enfado, a lo que los dos compañeros se quedaron petrificados: dos largos cartones rojo carmesí con logo dorado del hotel Silver Lake que brillaba con la luz ténue del bar, letras plateadas daban nombre a Hux y Palpatine, hasta su nombre estaba en esa tinta plateada prensada que parecía plata real. Por otra parte, su nombre estaba escrito a mano por esa misma tinta, al lado de un pequeño y extraño código QR prensado con un negro tan oscuro como sus trajes. La hora y las redes sociales del lugar. Todo ello sobre la famosa marca de agua de los hoteles caros de Naboo, el lugar favorito de los ricos para aislarse de la jungla de hormigón.
Sin ninguna duda, era una invitación real.
Hux se casaba.
Con una Palpatine.
" ¿Te casas con el viejo señor Palpatin?¿Estás pegando un braguetazo? " se atrevió a preguntar Ben mientras que Phasma miraba la invitación a contra luz. La misma exclusividad y exquisitez de la invitación hizo que más gente se acerca a ver de que estaban hablando aquellos trabajadores. Era un item completamente raro que todo el mundo lo veía como si fuera un objeto poco común entre los simples mortales. Hux sonrió victorioso de ver como Solo se había callado.
" Con su nieta, pirado fanático " le dijo con seriedad " Mi querida y yo nos casamos en la primavera del año que viene pero su abuelo quiere que lo hagamos oficial con todas las letras "
" ¿Desde cuando el viejo Palpatin, el multimillonario que creo de la nada un imperio económico, tiene una nieta dispuesta a casarse contigo? " Se atrevió a preguntar Phasma. Por todos era sabido que el viejo señor si que tenia una familia, pero la escondía de tal forma que todos creían que de verdad no la tenía y que era una invención por algo estúpido y convencional como tapar su homosexualidad. Si Hux se casaba por todo lo alto con esa chica, significaba que sus rumores eran ciertos y aparte de una gran boda, toda la ceremonia sería una extraña presentación a la sociedad al más puro estilo del medioevo. "Encima, ¿esa chica se va a casar contigo y formareis una familia feliz?"
" Somos viejos conocidos y hasta inicios de este año no le he dicho de casarnos. Ella estaba confusa por un estúpido, pero ya está, se casa conmigo." Hux alzó su copa y sus amigos lo imitaron, viendo que iba a ser un extraño brindis " Brindemos por mi boda "
Ben Solo se sintió completamente estúpido y derrotado. Su viejo amigo se casaba y no se sentía capaz de darle la enhorabuena por casarse. Si bien brindó y tomaron otra jarra demás, agarró su invitación y se marchó hacia su casa sin medir gran palabra. Su enhorabuena había sido falso, pero su compañero estaba tan centrado en celebrar su futura boda que no le había echado cuentas. Incluso había invitado a un par de extraños. No pudo parar de maldecir mientras daba cada paso hacia su casa, preguntándose porque ese hombre encontraba el amor en navidades y él lo perdía.
" ¿Te pasa algo, hijo? " preguntó su madre al ver que entraba en la casa y se dirigía a la cocina sin siquiera saludar al can de la casa. Él no respondió, simplemente cogió de la alacena el pan de molde y un gran bote de nutella. Leia suspiró, sabía cuando su hijo cogía esas porquerías. " ¿Te han vuelto a rechazar? "
" Hux se casa antes que yo " dijo mientras buscaba el cuchillo para untar "Ese zanahoria amargada ha conseguido una chica con dinero y se van a prometer en el Silver Lake"
" Con la nieta de Palpatine en el hotel de madre..." dijo Leia un tanto extrañada " Bien por ese Hux "
" ¡No te alegres por él! " estalló Ben golpeando la mesa con fuerza, haciendo que se cayera el dichoso bote de nutella sobre la mesa. Leia suspiró, alegrada de que el bote no cayera al suelo " Me está ganando la batalla "
" Normal que te gane si no buscas mujer y me das un nieto… si dejaras de pensar en esa chica..."
" ¡NO!" Ben completó el sándwich y, acto seguido, lo devoro sin contemplaciones.
Cada vez que salía ella en el tema de conversación, se ponía nervioso y agresivo, cargando con lo primero que había al alcance de la mano en ese caso al pobre e inocente sándwich. Ella no podía salir de su mente, de su mismo corazón, a pesar de que lo tirara a la basura con una facilidad insultante. Su madre bien sabía la historia que había detrás, pero lo animaba a seguir adelante mientras que su padre, desde la comodidad del salón, le decía que debía buscarla y pedir el pago, al más puro trato de una prostituta solo para poder vengarse. Hasta el tio Chewbacca y el tio Lando le decían que debía pelear por su herencia y olvidarse de ella.
Pero él simplemente no podía.
Ella en una semana se había vuelto el amor de su vida.
Y tal como apareció, se esfumó.
Como todo lo bueno de su vida.
" Ve a esa fiesta " le animó su madre mientras mordía una hogaza blanca de pan " Quizás hasta veas esa chica. Si ya es raro que tu compañero se case, quizás hay suerte "
Leia seleccionó bien sus palabras para hacer cambiar su opinión. Ben no tardó en hacerlo y calmarse un poco, mientras que dejaba que su lado niño terminara con más decencia aquel sándwich de corazón roto que siempre se hacía. Le dio un beso en la mejilla a su madre antes de abandonar la mesa y la cocina, sin preocuparse más que en ir a dormir, olvidando los reclamos de Leia para que limpiara el desastre que él mismo había creado. Sin mediar palabra con su odiado padre, Ben se encerró en su habitación y se cambio el costoso traje por el cómodo pijama negro.
El mundo de los negocios era un mundo demasiado frío y tener un pijama como el suyo ayudaba a darle frente a todos los problemas que iban saliendo.
En su día, quiso ser un fiero lobo solitario empresario como su abuelo, el verdadero fundador de las empresas donde actualmente trabajaba pero, como todo lo raro en esta vida, se dejó llevar por la ansia e hizo tratos con quien en la actualidad se le conoce como el emperador Palpatine, quien con su mano derecha podía decir que empresa se cerraba o que empresa si o si se anexionaba. Su madre se conformó con vender las pocas pertenencias de la abuela y fundar una nueva empresa en otro sector, además de casarse con el ya fracasado piloto de carreras Han Solo. Pero Ben quería más y, en la búsqueda de ese más, se había perdido. Ya no sabía exactamente que era lo que buscaba en el ámbito laboral, si redimir a su abuelo, poner en una mejor situación a su madre o servir como un lacayo más a las ordenes de viejo Palpatine para quedarse con su imperio.
En lo personal, solo quería encontrarla.
Se tumbó en la cama y dirigió la vista a su maletín. Aun ahí tenía esa famosa invitación al compromiso en el Silver Lake. Su madre apostaba por lo que ella estaría en ese lugar. Ansiaba que fuera un sí. Necesitaba volver a verla, saludarla, besarla… ¿tanto pedía?
Se acordaba de todo lo que pasó como si hubiera pasado el día anterior. Eran las vacaciones de invierno y la familia había acordado ir a la estación de esquí de Hoth. Eran unas navidades un tanto aburridas en las que él necesitaba quitarse todo el trabajo de encima. La familia entera se había estacionado en una gran cabaña que en su día había pertenecido a la abuela Padmé. Aun se acordaba de la extraña aparición de Lando Calrissian en un coche nuevo con su un tanto extraña hija, entrado en el lugar de una forma llamativa. Ya no era capaz de ver a los vecinos por como sonaba rap gangsta mientras que entraban en su lujoso coche. Ben sólo le hizo caso a las palabras de su madre, que se relajara de tanto trabajo. Esquiar no era de sus grandes pasiones, pero estar solo con toda aquella nieve le ayudaba a pensar.
Hasta que ella se cruzó en su camino.
Había sido un accidente un tanto aparatoso, en el que ella había aparecido de la nada y se habían chocado. Él se preocupó por ella, puesto que había caído inconsciente en la nieve. No sangraba, pero tampoco reaccionaba. La agarró en volandas y, con sumo cuidado, esperando que sus brazos no fallaran a la hora de llevarla, hacia el refugio más cercano. Nada más entrar en calor ella había reaccionado, solo necesitando un poco del botiquín y varias mantas. El guardia forestal les había dado algo caliente mientras que los dejaba solos. Solo en ese momento se fijo en la belleza de la chica, con el pelo alborotado por la caída, los ojos brillando como los de un infante por el chocolate caliente y la sonrisa nerviosa. No dejaba de disculparse, pues era la primera vez que esquiaba en aquellas pistas y no lo había visto.
No quería calificar de amor a primera vista, pero si no, no sabía como llamar a esa sensación que latía fuerte en su pecho, ese calor que claramente no era la bebida caliente que les había dado el guardia. Quería llamarlo amor, no había de otra. No podía dejar de observarla tomar ese chocolate caliente con aquella sonrisa.
" ¿Estás bien? " preguntó ella al no comprender porque el joven Ben no dejaba de observarla de aquella forma. Solo esperaba que no fuera a sentirse incómoda " ¿Tengo manchas o algo? "
" No...es que… no se... " Ben se quedó sin habla por un momento. Se sentía como un auténtico imbécil. " ¡Tu nombre! " Se le ocurrió al momento, sin apartar su intensa mirada sobre ella.
" Rey, ¿el tuyo? "
A partir de ese momento, durante una idílica semana de vacaciones, Ben no quiso separarse de ella en ningún momento. Sin dar explicaciones a la familia, cuidaba cada ínfimo detalle para poder ver a la chica, hasta llegó a usar el perfume de su padre para cada vez que podía ir a verla. No esquiaban, simplemente se veían en la cafetería o jugaban en la nieve como niños pequeños. Incluso cogió reservados para poder estar los dos a solas, en un sitio donde solo existiera ella, el calor de la chimenea y bebida caliente. Su primer beso fue en la nieve, acto seguido no dejaron de sucederse en cualquier mínima ocasión que Ben encontraba. Sentía sus labios arder de solo recordar cada beso apasionado con la chica de su vida, la pasión en antítesis con los besos tímidos y dulces. Solo esa chica era capaz de dar tal abanico de diferentes besos. Tampoco podía olvidar su primera y última noche juntos. Tener el sudoroso y desnudo cuerpo de Rey entre sus manos, rozando, revolviendo su suelto y liso pelo mientras ella arañaba su espalda, aun era parte de sus sueños más rojos. Aun podía recordar el eco de sus jadeos y gritos. Podía escuchar su Ben al lado de su oreja cada vez que recordaba el tacto suave de su piel.
Todo para que, al día siguiente, ella desapareciera.
No volvió a dar señalas de vida.
Desde ese día intentó salir adelante, pero no podía. La necesitaba tanto como el aire que respiraba. La buscó hasta por el Facebook a ver si ella aparecía, pero nada. Se había esfumado. Sus padres llegaron a decir que se lo había imaginado, pero no, había sido completamente real: Rey existía y se había marchado sin dar explicaciones, tirando su pobre y enamorado corazón a la basura.
Para más inri, ahora Hux se iba a casar con alguna loca Palpatine. Ya nada podía salir peor.
Ben suspiró y apartó la mirada de su maletín, queriendo saborear un poco más el recuerdo de Rey. La necesitaba, no había duda alguna. Se levantó de su cama, y miró la fecha, tenía una semana para preparar cada ínfimo detalle para el viaje. Agarró su teléfono y compartió mensajes con Phasma para planificar su llegada a Naboo. Gritó a su madre desde el pasillo para que lo ayudara a encontrar un traje que diera a entender que era el heredero de los Skywalker y no alguien pobre.
Empezó a cuidar hasta el mínimo detalle para que su llegada con su compañera fuera algo que hiciera girar las cabezas de los invitados. Durante los días que restaban, Ben preparó cada detalle acompañado de la visión femenina de Leia. Intentaba ser positivo, creyendo que Rey podía aparecer una vez más en su vida. Recomendado por su madre, la ropa interior era nueva y uso pasta de dientes de menta fuerte. Uso los gemelos familiares con la forma del escudo familiar y decidió que usar corbata estaba sobre-valorado, por lo que probaría la pajarita roja. Dejó abierto el traje para que la gente se quedara ciega de la camisa blanca. Pulió los zapatos negros de tal forma que su nuevo brillo cegaba a la gente. Estaba preparado para opacar a Hux.
El día D, fue a recoger en su coche (el cual invirtió para que pareciera nuevo con un gran y profundo lavado) a su compañera Phasma, quien accedió a ir muy arreglados bajo la excusa de que así los altos mandos verían como eran un trío imparable y bien formado. No podía negar que cuando Phasma quería, era capaz de arrebatar el aliento de cualquiera: su pelo corto estaba peinado hacia un lado y, de sus orejas, colgaban dos pendientes negros. Su boca estaba pintado con un tono suave chocolate para que fuera su largo vestido plateado que brillara por ella. Era la primera vez que veía a su compañera usar escote y un vestido así de llamativo, en contraste con su siempre traje negro. A cada paso que daba, se podía ver sus largas piernas y los llamativos tacones grisáceos. Si de normal Phasma era más alta que el resto de los compañeros, en esa ocasión volvían a tener una cabeza de diferencia en altura. En sus manos estaba un simple abrigo negro que dejó en los asientos traseros.
" ¿Cómo crees que sea la chica que vamos a conocer? " preguntó Phasma durante el viaje
" Para que esté con Hux y sea una Palpatine, me estoy imaginando lo peor" admitió Solo mientras buscaba una lista de reproducción que le hiciera relajarse a pesar de ya estar conduciendo " Pero ahí van a estar los manda más. Tenemos que causar la mejor de las impresiones "
" Hace tiempo que no veo a ninguno de la alta esfera. Si Hux de verdad se casa con una Palpatine, va a ser horrible " dijo Phasma mientras observaba los lindos parajes de Naboo.
To el mundo conocía Naboo de los tantos documentales que tenía. En vista de no querer crecer como un pobre pueblo más, se había sofisticado hasta el mínimo detalle para competir con Alderaan en turismo rico y exclusivo. El jardín de los lagos era la mayor atracción turística que tenía, a la par de los hoteles más exclusivos y una larga lista de zonas que ningún rico quería perder, todo en un entorno natural poco tocado. Ben no podía negar que prefería el lugar de nacimiento de su madre, junto con la exquisita comida tradicional que el lugar de nacimiento de su difunta abuela. A medida que se iban acercando al Silver Lake, se dieron cuenta de que la cantidad de coches exclusivos iban aumentando de forma exagerada. Por un momento Phasma y él cruzaron miradas, pensando que aquello era mucho más importante de lo que podían comprender.
Al llegar, se dieron cuenta de la gran comitiva. Uno de los cocheros, vestido de uniforme verde y con un pequeño sombrero de fieltro verde, se acercó y pidió las llaves del coche a la vez que le daba un número al azar. Todo ello aun no estando en frente del gran Silver Lake. Ben ayudó a su compañera a ponerse el abrigo para caminar un poco hacía la puerta. Ella le cogió del brazo a pesar de la altura para tenerlo de apoyo con los tacones sobre las piedras irregulares que formaban el camino a seguir. Solo fue por un breve momento, en el que pudieron ver la gente que iba llegando. Algunos los observaban, mientras que otros simplemente paseaban con la cabeza bien alta. Se sentía bastante extraño codearse con toda la alta sociedad en un hotel como ese. El camino estaba rodeado de perfectos tulipanes y, al llegar a enfrente de la puerta, podían pisar una perfectamente cuidado y una puerta giratoria con los bordes dorados. Sus reflejos parecían pintura de oro. El sentirse pobres los golpeo nada más atravesar la puerta.
" ¿Invitaciones? " preguntó una chica de uniforme negro. Ambos tendieron sus invitaciones y ellas señalaron la puerta que daba al ala este. " Los abrigos, por favor " ambos tendieron sus abrigos a la chica y siguieron a la masa de gente.
Pudieron ver, entre tantas personas, a pilotos de carrera, diferentes empresarios o altos cargos de político. Había un amplio abanico de personas importantes que jamás pensaron que verían en el compromiso de su compañero. Nada más llegar a la amplia sala, se sorprendieron de ver a la Cantina Bar tocando suave jazz ambiental. Varias camareras vestidas de negro servían largas copas de champán o vino, mientras que los camareros servían diferentes aperitivos con apariencia de foto de Instagram. Ambos los rechazaron, luego ya podrán comer tranquilamente alguna de esas delicias, Debían presentarse de forma perfecta ante la heredera de los Palpatine.
Entre la marea de gente, vieron que en una de las esquinas, había una gran concentración de gente, del que pudieron diferenciar dos cabelleras naranjas. Debían ser los dos Hux que quedaban. Ambos se acercaron de forma decidida, a lo que no podían negar que costaba un poco debido a la concentración de gente. Para poder guardar las apariencias, no le llamaron a gritos, por mucho que ambos lo desearan para llamar su atención. Uno de los hombres que estaban haciendo un círculo le llamó la atención, a lo que Hux sonrió y les dio la mano, a saludo de bienvenida. No había ninguna chica, para sorpresa de Phasma. Para la sorpresa de ambos, Hux llevaba un extraño traje negro con detalles grisáceos que, con su pelo engominado, daba la sensación de ser un traje militar de la segunda guerra mundial. Ben sonrió, sin duda alguna, él iba mejor vestido contra su amigo. Había ganado un primer round un tanto extraño entre ambos. Y Hux lo sabía.
" Ya pensé que no veníais, dejadme presentaros antes de que llegue mi prometida " dijo Hux ampliando aquel extraño circulo de altos cargos. Si bien conocían al patriarca Hux y al piloto de carreras número 1 Poe Dameron, era la primera vez que conocían en persona al cabeza de la empresa discográfica Finn Storm o al ministro de exteriores Ackbar. " Chicos, ella es Siv Phasma y él Ben Solo-Organa"
" ¿El único heredero Skywalker en el compromiso de la única heredera Palpatine con Hux? Uno nunca termina de asombrarse " comentó Finn mientras cogía una copa más. " Aunque creo que tienes más merito, Phasma, llegando a donde estas hoy. Se te ve toda una luchadora"
" El trabajo duro con mi equipo siempre da buenos frutos" comentó ella, haciendo reír a algunos presentes
" Un líder fuerte es el que va al éxito, no te quites méritos, Phasma " comento el patriarca de los Hux " Mi hijo ha tenido el gran honor de trabajar con alguien tan recta como tu "
" ¿Cuando veremos a Palpatine llegar con su secreta nieta? " se atrevió a preguntar Ben para que no lo apartaran de la conversación. Todos lo miraron e hicieron gesto de no saber cuando. La fiesta oficialmente había empezado y ya podían verse a personas brindado y dejando sobres o pequeños regalos encima de una mesa, como si fueran los auténticos regalos de la boda. Igualmente, volvió a ser un tanto ignorado por ellos, quienes siguieron hablando de diferentes negocios de los cuales Ben controlaba y sabía que no hacían más que hablar de redundantes y falsos números.
" ¿Cómo vais los Skywalker con los negocios de Alderaan?" se atrevió a preguntar uno de los presentes a Ben, haciendo que todo ese extraño círculo se girara a cotillear la respuesta
" Como siempre, aumentando seis puntos en la inversión a pesar de la caída del 3º puesto por culpa de la franquicia barata de Starlight. Alderaan sigue queriendo a los Organa " Comentó con orgullo Ben a pesar de saber que era lo próximo que iba a decir
" A pesar de la llegada de Solo "
" Exacto, a pesar de la llegada de Solo "
Solo por eso, podía llegar a odiar a Han Solo. Siempre ocurría lo mismo. Todo el mundo hablaba mal de su padre a pesar de que su madre siguiera amando a ese señor. A veces, el mismo lo odiaba a su padre, pues en dos ocasiones casi había ocasionado la ruina por su mala imagen. Alderaan con aquellas cosas era imperdonable, la imagen era un requisito indispensable.
" Mirad, ahí llegan los Palpatine " comentó Poe rompiendo el tenso clima que se había generado.
Todos los presentes posaron su vista en la entrada a medida que el suave jazz cambiaba a un tono de música un tanto conocido. Cada una de las personas iban moviéndose en perfecta sincronía para dar sus saludos y dejar un pequeño pasillo hacia donde estaban ellos. Ben se fijo en su compañero, a quien se le iluminó la mirada y se quedó serio en su sitio, al lado de las compañías que Solo tildaba de falsas e hipócritas. A medida que Ben podía ver, solo podía ver pequeños detalles como el vuelo de un suntuoso vestido rojo fuego al contrario de una capa negra. La ansia podía con él, pues no había alma que quisiera saludar a la joven y desconocida Palpatine. Podía ver más los flashes de cámara acompañar la marcha de la extraña pareja ir al compás de la música. Las últimas personas delante de ellos se iban moviendo, a lo que el grupo tuvo que abrir su extraño círculo en una larga fila. Solo en ese momento, pudo ver la famosa chica. Ben se quedó sin habla: al lado de un señor mayor con el rostro completamente arrugado con un costroso traje con extraña faja y a la espalda una larga capa, se encontraba una hermosa joven con el pelo castaño suelto pero estilizado de tal forma que se veía voluminoso. De su cuello colgaba un hermoso colgante de cristal en forma de lágrima, que daba unos reflejos dorados. A la vez, su rojo vestido mostraba un atrevido escote y pierna abierta, por lo que a cada paso podía enseñar unos tacones rojos brillantes. Cada taconeo era silenciado con cada palabra de saludo y bendición de los invitados. Todo estilizado de tal forma que daba a entender la preciosa figura que se ocultaba detrás de aquellas ropas que podían costar tranquilamente tres sueldos de él.
Era Rey.
Su preciosa Rey era una Palpatine.
Ella no se fijó en él, tenía la mirada posada en su abuelo Palpatine. Solo dejó de estar posada en su brazo al ver a Storm y Dameron, dándoles un cálido abrazo. Solo en ese momento supo que eran grandes amigos. Pudo escuchar palabras de felicitación y ánimo por aquella presentación en sociedad, a lo que ella solo sonreía de forma nerviosa, enseñando una hilera de dientes blancos y pulidos como perlas. Saludó dando la mano a demás mandatarios y abrazó al que sería su nuevo suegro. Desde esa distancia podía oler su perfume de margaritas que podía reconocer. Si, no era una espejismo. Por fin había vuelto a encontrar a su Rey, pero con la mala suerte de que se iba a casar con Hux.
" Bren, cariño, ¿no me ibas a presentar a tus dos amigos? " pudo escuchar a ella. Se le erizó el bello de la nuca, pero intentó parecer tranquilo. Puso la apariencia de seguridad que siempre aparentaba con sus compañeros. Vio como Hux la agarraba del brazo y los llevaba a su lado. Ella tenía una hermosa sonrisa, y sus abiertos ojos mostraban una alegría un brillo que le daban pura nostalgia. Phasma se adelantó al ver que él se había quedado observando a la chica, dando dos besos en las mejillas y presentándose con una suave sonrisa " Gracias por aguantar a mi futuro marido, Siv. Espero que nos veamos con más frecuencia. ¿Él quien es? " El hecho de que ella fingiera no conocerlo lo desconcertó, pero decidió seguir la linea.
Para su sorpresa, Hux se adelantó.
" Él es Ben Solo-Organa. "
" ¿Tu amigo es el hijo de Han Solo? " solo en ese momento, los ojos de Rey se abrieron como platos, como si hubiera comentado la peor de las atrocidades. " Aunque es un honor conocer a mi mayor competidor de las finanzas, Skywalker " Aquel último apellido lo dijo con un poco más de frustración. Todo el mundo conocía aquella competición, a pesar de que el apellido de los Skywalker ya no tuviera tal fuerza ocmo antaño por culpa de la aparición de Han Solo.
Ella tendió su mano desnuda, mostrando una impecable manicura roja. Ben la aceptó, y sin mostrar duda, besó aquella mano. Pudo ver el desagrado en los ojos de Hux. Aquello sonaba a otra victoria a pesar que fuera el pelinaranja quien fuera ganando por prometerse con la chica de sus sueños. Ella no pudo evitar sonrojarse un poco y, de forma suave, retiro su mano. El viejo Palpatine se acercó a ellos y, con un simple gesto de mano, les indicó el escenario. Rey se apoyó sobre el hombro de su futuro marido, quien se disculpó con ellos antes de irse al lado indicado.
" Por muy Skywalker que seas, eres bien recibido " escuchó hablar al viejo señor Palpatine. Ben solo pudo hacer una mueca de desagrado que no paso nada desapercibido " Snoke ya me ha comentado todos tus logros. Aunque sean mejores, sigues siendo un digno adversario como tu abuelo. Espero tomar una copa contigo más adelante, Skywalker"
Ben no pudo evitar su sorpresa, aunque de igual forma el dio un simple gesto de aceptación a tal extraña invitación. Había mencionado a su abuelo como digno competidor a pesar de cada una de las cosas que había pasado. El tio Luke y Lando se lo habían comentado de tal forma que para Ben solo le habían dado fuerzas para acabar con Palpatine. Pudo leer entre lineas que había sido el instigador principal de aquella aberrante unión entre Hux y Palpatine.
Todas las miradas se posaron sobre el escenario, donde una feliz Rey y un alegre Hux cogieron el micrófono a medida que la música paraba. Ben Miró todo aquello con gran tensión.
" Muchas gracias por hacer un hueco en vuestras apretadas agendas para ser testigos de nuestra unión " dijo Hux con cierto aire de grandeza, aun que no era para menos, se iba a casar con una Palpatine. "Rey, me has hecho el hombre más feliz de la tierra, ahora, espero poder hacerte la mujer más feliz de la tierra"
El anillo de compromiso que sacó de su bolsillo relucía hasta donde estaban ellos. Al resto podía mentir, pero Ben podía ver que, para permitirse eso, si o si le tuvo que ayudar a pagar el viejo señor Palpatine, quien sonreía detrás de él con cierta malicia. Rey agarró su micrófono por un momento para dar un tímido si y darle un beso delante de todos ellos, haciendo que los celos devoraran la poca cordura que le quedaba a Ben Solo. En ese momento pudo ver la única sonrisa sincera de Hux mientras que, con manos un tanto temblorosas, cerraba aquel momento con el anillo.
Aprovechando que las miradas estaban sobre la feliz pareja, Ben terminó por salir del sitio. No aguantaba más. Salió de la gran sala al baño, donde en repetidas ocasiones refrescó su rostro con agua fría. Sentía una impotencia que le hizo golpear los costosos azulejos del baño, llamando la atención de más de un visitante. Le dio igual, la rabia era mayor a las apariencias. Nadie iba a entender la rabia que sentía, la chica que había amado la navidad pasada se acababa de comprometer delante de todo el mundo. Ya todo daba igual. Con un compromiso de ese tamaño, con un anillo tan costoso, lo único que podía ofrecer a Rey era escaparse y aferrarse a su amor, pero sabía que eso solo se cumplía en los más extraños libros románticos.
No había hueco para la fantasía, la realidad estaba ganando y eso solo podía significar que no había hueco para alguien como él. No quería echar la culpa al apellido de Han Solo, amo y señor de las más extrañas deudas, solo a su estupidez de niño pequeño al pensar que podía encontrar a Rey como una simple persona, con los brazos abiertos para empezar algo suyo propio.
Ben terminó por abandonar el baño y dirigirse a la fiesta donde le pediría a Phasma poder marcharse. No podría soportar más la felicidad de ella con un hombre como Hux.
" Asi que aquí estabas, Ben " escuchó la suave voz de Rey a su lado. Ella tenía el rostro serio. Ben miró a todos lados, dándose cuenta de que estaban completamente solos " Has espantado a la gente, enhorabuena "
" ¿Qué haces aquí? " fue lo único capaz de preguntar en ese momento. El rostro de ella cambió al de no comprender porque decía esa preguntar
" El baño de mujeres está al lado del baño de hombres " señaló ella con el dado.
Ben aprovechó ese momento para coger su mano y tirar de ella hacía el, apresándola en sus brazos forrados en traje caro. Sintió que ella se tensaba ante el contacto entre ambos. Por un momento sintió como se movían sus brazos, pensó que iba a corresponder a su forzado abrazo, pero terminó por intentar apartarlo.
" Alguien podría vernos "
" ¿Y qué más da? "
" Mucho da " dijo ella, logrando que fuera Ben quien terminara ese contacto " No me dijiste que era el último de los Skywalker "
" Te he estado buscando desde el maldito día que me dejaste solo, por todas partes y, lo único que me reprochas es que sea un Skywalker. Como si yo supiera que eras una Palpatine "
" ¿Me buscaste? " preguntó asombrada la joven, cambiando por completo la vista de Ben
" Nunca paré. Vine porque pensé que te vería como una de las típicas hijas de algún mandamás. No como la futura mujer de Hux. "
" Bren es… el hombre de mi vida"
" Miente a otro"
" Ben, por favor, no hagas difícil esto."
" Rey, yo te amo" soltó casi desesperado Ben, al ver por donde iba la conversación. Agarró la temblorosa mano de Rey, quien se veía dudosa. Había una oportunidad, lo podía ver en sus ojos. Pero esa misma mano que había agarrado tenía el brillante anillo que Hux le había dado. " Aun tenemos una oportunidad "
" Lo siento, Ben " apartó su mano y se enderezó " tengo que irme "
Ben vio como ella entraba en el baño de mujeres, queriendo abandonar toda posibilidad de volver a tener algo juntos. Intentó pararla, pero sabía que era imposible. Ben se giró para ver como Hux miraba todo desde la distancia, con una sonrisa burlona. A pasos agigantados llegó a su altura, quien no borraba esa maldita sonrisa. Quería rompérsela en mil pedazos, pero sabía que debía controlarse. En ese momento pudo entender todo.
" Te he ganado, Solo. Rey es mía. " fue lo primero que dijo Hux " ¿Te crees que no iba a hacer nada tras vuestra aventura en Hoth? " Ben no pudo ocultar su rostro de asombro " Ella me lo contó. Fue fácil convencerla siendo su amigo de la infancia. "
" ¿Estas enamorado de ella o solo lo haces para fastidiar? "
" La amo desde mucho antes que tu y vas y te la tiras antes que yo… No. Ella es mía desde mucho antes, Solo. ¿Qué le puedes ofrecer tu, un apellido manchado por un patético padre que solo sabe crear deudas? Yo le puedo ofrecer un futuro "
" Solo os habéis prometido, Hux, esto no ha terminado " fue lo último que le dijo antes de volver a la gran sala.
Podía notar la mirada de desaprobación de Hux antes de entrar en el baño. Le dio igual. Ben estaba convencido que podía tener a Rey a su lado todavía. No era misión imposible. E iba a luchar por ella, estaba seguro.
Todos los rostros de la festa resultaron ser ecos lejanos, ninguno importaba. Ben Solo quería acabar con todos aquellos falsos altos mandos y secuestrar a Rey de todo ese entorno toxico. Ya no podía ver a Phasma en la muchedumbre a pesar de su altura.
" Oye, Skywalker, creo que podemos hablar de algo interesante "
