Aviso legal: Este fic, es p artícipe del desafío "Crea tu final" del grupo Forever Ackerman. Los p ersonajes son de Hajime Isayama y la imagen de p ortada la saqué del tumblr antifashion19 Esta rara versión alternativa: mía mía mía. ADVERTENCIA: Contiene spoilers, ya que está al día con el manga. NO LEER SI NO QUIERE SABRE EL FINAL DE SHINGEKI.


Emancipación

por Gabriela NC

Parte 3

La impulsividad de Mikasa esa tarde despertó en ella una pasión que no había sentido jamás, y Levi fue el único testigo y beneficiado de ello. Su falta de experiencia en el arte amatorio se compensó por sus observaciones del mundo subterráneo y por el instinto que la ya no mocosa despertaba en él. Después de eso, Mikasa mudó sus cosas a la primera planta y nunca más volvió a dormir sola.

Así, cuando Falco y Gaby llegaron para quedarse con sus cosa, cada uno contaba con su propia habitación. Reiner los dejó con la promesa de ser cooperadores y de comportamiento ejemplar, y se fue con el chisme de contar a sus amigos de que los Ackerman andaban muy cariñosos y de la mano entre ellos. Sólo quedaba esperar que la profecía de Connie se cumpliera.

Al comienzo, los dos adolescentes temían no encajar con la rutina de los ex soldados; ser muy poco limpios para el estricto Levi o muy inquietos para la silenciosa Mikasa. Pero pasó todo contrario. Levi y Mikasa han acordado cumplir con darles normalidad en su nueva vida y así lo intentaron a la par que intentaban desarrollar su propia relación.

Fue así como los hicieron partícipes de sus actividades. Mikasa ampliaba su huerto con ayuda de Falco y Levi inculcaba estándares de limpieza a una Gaby que aceptaba entusiasmada cada idea del azabache. Mikasa incluso le enseño a Gaby a tejer y bordar como lo había hecho su madre con ella, así para el año de convivencia entre los cuatro tenían a Levi y Falco preparados para el próximo invierno con bufandas, gorros y guantes.

Mikasa fue el apoyo necesario para Gaby cuando tuvo su primer período, donde se sintió incómoda y desorientada, pero la azabache la tranquilizó y le enseñó como superar esos momentos, y así cada mes, teniendo sus salidas de chicas. Sabía que la castaña tenía predilección por Levi, pero todas sus vivencias femeninas eran compartidas sólo con Mikasa. Falco por otro lado era un caballero en cuerpo de joven al que Mikasa le sacaba los colores cada vez que decía un Levi que podía adoptar algunas frases del civilizado rubio. Ayudaba en todo lo que podía y era el único de los dos que iba a Trost en solitario, para trámites que mantenía en secreto con Levi.

También, ampliaron la variedad de sus actividades. Ya no acostumbraba a ir sólo uno a la cuidad, iban los dos adultos o uno con uno de los niños, y para salidas especiales iban los cuatro formando una pintoresca familia improvisada. Mikasa no dudaba de tomar la mano de Levi recorriendo, sin tomar en cuenta las personas que los rodeaban y susurraban. Gracias a los comentarios de Gaby y Falco, siempre defendiendo los intereses de sus protectores, supieron de la cantidad de personas que cada ex soldado tenía de admirador, pero ellos estaban tan metidos en su mundo de miradas cómplices y gestos cariñosos que era lo último que podía importarles. Sus caseros de siempre por otro lado, los trataban bien y los felicitaban siempre, logrando sonrojarlos a la vez. Vamos que era un momento para enmarcar.

Levi era consciente de que estaba tratando con adolescentes que podían alterarse en cualquier momento. Aún con la tranquilidad que le daba Falco, no se ahorraba las charlas paternales con el chico sobre los límites que no debía pasar con Gaby, como invadir la privacidad de la habitación que con tanto ahínco habían dejado de uso exclusivo para cada uno. Notaba como con el tiempo Gaby correspondía más a los sentimientos del rubio, pero no iba a temblarle la mano al hablarles de lo mocosos que eran a pesar de todo y que tiempo de sobra tendrían para ser pareja.

Mikasa lo dejaba ser, pero era la policía buena de la pareja: al fin y al cabo, tenía razón, sólo tenían 14 años. Quería que aprovecharan de ser niños el máximo tiempo posible como ellos no pudieron, al recordar que a esa edad ella andaba matando titanes defendiendo las murallas y a Eren. No lo lamentaba, sentía que había comenzado su vida sexual en el momento adecuado y con la persona adecuada. Y deseaba lo mismo para los niños que se han transformado en algo tan importante para ellos.

Se encontraban en una de sus actividades compartidas favoritas: lucha con espadas de madera diseñada por el mismísimo ex capitán de la legión. Si bien no querían saber más de guerras, consideraban adecuado no perder la práctica en un mundo donde siempre iba a existir gente con malas intenciones. Y Falco y Gaby eran diamantes en bruto que podían pulir sus habilidades para defenderse. ¿Quién mejor para entrenarlos que la pareja más fuerte de la humanidad?

Estaban en eso, cuando un mensajero llegó en su caballo hasta su casa. Esta se había ampliado con el tiempo, más que nada por el campo trabajador trasero que había crecido desde el patio gracias a las labores de Mikasa y Falco. Levi recibió la carta y después de leerla dio por finalizada el entrenamiento. Los más jóvenes entendieron que sería un momento de charla entre los dos azabaches, por lo que se fueron al interior.

-¿Quién te escribió Levi? -Preguntó Mikasa apenas quedaron en solos.

-Historia. No es nada del exterior, no te preocupes. -Dijo Levi tomando su mano para tranquilizarla. -Es sobre mi cooperación con ella en el orfanato. Este tiempo he estado más inactivo como sabrás, por mi recuperación y no he podido ayudar directamente. La carta de Historia me dice que quieren abrir otro orfanato en Trost. Quería que me hiciera cargo de las gestiones para la adopción de los chicos.

-¡Eso es genial! -Dijo Mikasa sonriéndole mientras acariciaba su rostro. - ¿O no?

-Tsk, obvio que sí lo es. Pero había estado trabajando en otro proyecto ... y ahora me siento egoísta por no haber pensado en retomar mis compromisos con ellos. -Admitió Levi con pesar.

- ¿Otro proyecto? Ah ... por fin me vas a hablar de eso que haces a escondidas y a veces delegas a Falco. -Sorprendió Mikasa a su pareja al dar en el clavo y no parecer molesta. -No creas que no me doy cuenta, me extraña que te extrañe. Y si me lo cuentas, paso por alto que haces cosas a espaldas de mí.

-No seas mal pensada. Quería tenerlo confirmado antes de contarte ...

-Levi Ackerman, dilo. -Interrumpió Mikasa con un tono dulce a la vez que pasa su dedo por el cuello del hombre. Se había vuelto una costumbre para obtener respuestas del cerrado ex capitán.

-Tsk, eres incorregible, mocosa. -Dijo Levi rodeando con sus brazos a Mikasa para acercarla a ella. -Una palabra: tetería.

-¿Tetería? - Repitió Mikasa.

-Sí mocosa. Tetería. Quisiera abrir una para trabajar en ella. Pero no quería moverme todos los días a la cuidad y dejar solo acá. Por lo que con Falco estábamos viendo la posibilidad de construirla aquí mismo, pero aparte de la casa. Para eso necesita presupuesto, materiales y permisos. Tenemos una preciosa plantación de té gracias ti en casa, pero no es suficiente si quiero hacerlo masivo como lo planeo, por lo que estaba también negociando con otros proveedores, incluido Kiyomi que estaba interesada en ayudar.

Mikasa se quedó en silencio y Levi inmediatamente pensó lo peor. Sí, quizás era culpa de la inseguridad que a pesar del tiempo seguía teniendo, y le decía que su compañera se decepcionaría y lo dejaría solo rodeado de hojas de té. Las veces anteriores surgieron como otro tipo de inseguridades que lo atormentaban, y aunque fuesen estúpidas lo hacían consciente de como Mikasa lo tenía en sus manos; de como su mundo se iba abajo si la azabache lo abandonaba.

-Debería haberte hablado de esto antes, lo sé. Quizás no estás de acuerdo y prometimos hacer las cosas de mutuo acuerdo. -Se justificó el más bajo mirando con intensidad a los grises frente a él. -Por eso me siento más egoísta, dejé de lado tu parecer y dejé de lado mi deber con los niños del orfanato, lo dejé de lado desde que cerraron la cuidad subterránea.

Mikasa ocupó sus labios para callar a Levi. Otra de sus tantas costumbres adquiridas en poco más de un año que cumplían juntos desde la primera vez de ese contacto. Habían aprendido a leer tan bien sus cuerpos, los gestos, las miradas, los tonos de voz y los movimientos en ese tiempo; pero las pocas veces que Levi se veía acorralado, y por razones que no entendía, inseguro, el treintañero ignoraba todo eso y se dejaba llevar por los pensamientos. Así que la manera de eliminarlos era bloquearlo con esos besos que hacía que olvidara hasta el nombre de sus productos favoritos de limpieza.

Así don Levi Ackerman, pasaba de preocupado a excitado y procedía a respond haciéndole el amor en el mismo beso. Por eso, cuando comenzó a entusiasmarse, Mikasa fue disminuyendo el ritmo gradualmente después de un jadeo. Lo tenía, con los dos más prendidos que Rod Reiss convertido en titán, pero lo tenía.

-No eres egoísta Levi. -Dijo después de recuperar un poco de oxígeno. -Me niego que pienses eso de ti mismo. Siempre has dado todo de ti por los demás, de apariencia gruñona, pero lo haces, puedes preguntarle a cualquiera. Así como me dices que deje que cuides de mí porque no tengo que ser yo quien siempre cuida de los demás, tú deberías también hacer algo por ti mismo después de hacer tanto por los demás.

-¿Crees que debería decirle que no a Historia? - Preguntó Levi hipnotizado por Mikasa que lo tranquilizaba con el cariño que pasaba sus manos por su torso.

-Mmm ... creo que deberías ver si puedes hacer las dos cosas primero. Piensa, ¿se podría?

El trabajo del orfanato era más inmediato, requería su presencia todos los días, pero al ser cerca de ellos podría desplazarse sin problemas. La tetería por otro lado, podría ver la luz del día en otro año más en el mejor de los casos. Y por cómo le hablaba Mikasa ...

-Mocosa intrépida.

-¿Eso es un sí? - Mikasa ocultaba la sonrisa de satisfacción.

-Puedo trabajar con Historia mientras se construye la tetería, pero después debería que hacer malabares para estar en ambos lados. - Respondió después de volver a pensarlo.

-¿Y yo estoy pintada? ¿No puedo ayudar? Falco y Gaby también querrán ayudar si quieren seguir viviendo con nosotros para entonces.

-Por eso eres una mocosa intrépida. ¿En serio quieres trabajar en algo que quizás no te vaya a gustar? Quizás para entonces ninguno de ustedes esté.

-Escucha enano gruñón, porque va a ser la última vez que lo diga- Mikasa perdió paciencia y dejó de acariciarlo para tomarlo de las mejillas para que lo mirara directamente. -No sé qué es lo que pasa por tu cabeza en momentos así, pero quiero que dejes de pensar que me iré. No me voy a mover de aquí a menos que no quieras estar conmigo. Pero si no es así, me quedo, y seré tu mano izquierda en tu tetería. ¿Entendiste?

Levi sólo asintió firmemente y Mikasa se dio por satisfecha antes de besarlo de nuevo.

-Tú también puedes hacer algo que te guste, Mikasa. ¿No quieres algo? -Preguntó Levi. -Tenemos un año antes de iniciar con la tetería, debes pensarlo.

-No sé. Tengo todo lo que deseo acá en estos momentos. -Suspiró Mikasa mirando a su alrededor todo lo que se logró con Levi. -Pero lo pensaré.

-Esa es mi valiente soldado. -Dijo el azabache llevándola de la mano hacia su habitación. -Quiero que también tengas lo que quieras.

-Quiero que quites las inseguridades de tu cabeza. Por favor. Te quiero, deja de pensar lo que sea que piensas y vivamos lo que sí pasa entre nosotros. Cuando uno de los dos deje de sentir algo se lo dice al otro. Antes de eso, no vamos a complicarnos, ¿vale?

-Vale, lo haré. - Se comprometió Levi trazando un plan en su cabeza. Otro que no le contaría a Mikasa, pero con otras intenciones. -Ahora ven aquí que quiero dormir un rato antes de ir a Trost a mandar cartas a todo el mundo.

-Creo que va a salir todo bien. -Dijo Mikasa recostándose a su lado, sobre su pecho. -Los niños te admiran y los adultos te deben la vida. Una tetería sería tu paraíso y quiero verte allí.

Levi se había quedado dormido ante la presión eliminada. Repito. El que antes no dormía más de tres horas ahora se tomaba hasta una siesta. Claro, con Mikasa entre sus brazos sin dejarle posibilidad de escapar.

Como si quisiera. ¿Cuándo tengamos hijos también pensará que me iré ...? ¿WHAT?

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Seis meses después estaban en pleno apogeo de la construcción de la tetería. No eran los únicos, ya que la misma ciudad de Trost se expandía y ya se notaban las casas cercanas al campo Ackerman. Agradecían que Historia les había ayudado con el enorme terreno que tenían, que se dividía en tres partes saliendo de Trost: la trasera era la más amplia porque era la tierra trabajada en huertos de vegetales y los árboles frutales y de té; la parte media era su casa, inmaculada de limpieza con tantas manos dispuestas a trabajar en ella y la parte frontal, donde se construía el nuevo local.

Levi estaba trabajando en el orfanato en la salida este de Trost. Cumplía su compromiso, y llegaba durante la tarde a dar su aprobación a lo realizado. Al y fin y al cabo, Mikasa era la que supervisaba con ojo crítico a los trabajadores, con ayuda de Gaby y Falco. No era algo agotador, pero Mikasa no se sintió en su mejor momento. Por eso cuando se sintió superada delegaba a Falco y a Gaby y se iba a recostar, bajo la promesa de no preocupar a Levi con algo sin importancia.

Hasta que ya ocurrió por quinta vez. Mikasa se recostó nuevamente mirando el cielo otoñal por la ventana que daba hacia el campo, bebió agua y dormitó lo que pensaron unos minutos. Fue despertada por un Levi que entró raudo y veloz con su rostro lleno de preocupación.

-¿Levi? ¿Por qué tan pronto en casa? - Preguntó evitando lo obvio con un intento de sonrisa.

-Tsk, eso debería preguntar yo, mocosa. Gaby me fue a buscar porque con Falco estaban preocupados por ti. -Levi se recostó al lado de la azabache y la hizo recostarse sobre él para medir la temperatura y acariciar su cabello.

-No es nada, no deben haberte molestado. Sólo me siento muy cansada y somnolienta, pero debe ser por el trabajo extra de los últimos meses. Con descanso estaré bien. -Aseguró Mikasa dejándose mimar.

-Pues se veremos si la médica piensa lo mismo, Gaby fue por ella en lo que yo llegaba acá.

La profesional llegó una hora después. Revisó sus signos vitales, le hizo un examen físico completo y le hizo unas preguntas antes de tomarle una muestra de orina y esperar en silencio. Cuando le preguntó por la última vez de su menstruación supuso hacia donde iban sus conjeturas y agradeció que Levi les había dado privacidad. Hasta que la misma doctora lo hizo ingresar.

-Bien señores Ackerman, por lo que he revisado, es probable Mikasa esté embarazada. Los signos más notorios son desmayos, nauseas o vómitos, pero ella sólo ha manifestado en cansancio, la sensibilidad en los pechos y la falta de sangrado en los últimos dos meses. Con la muestra de orina que llevo haré exámenes y confirmaré mi teoría, pero le dejaré medicina para complementaria su nutrición y defensas necesarias para esta etapa de su vida.

Mikasa quiso decir algo después que la mujer dejara la habitación, pero Levi había quedado petrificado a su lado, tomando su mano. Su risa ante el desconcierto del azabache lo hizo reaccionar y sin mostrarse molesto mantenía el ceño fruncido.

-Jajjaja, perdón, pero ¿qué esperabas? Llevamos juntos más de año y medio y sólo hemos dejado que la naturaleza siga su curso. - Dijo Mikasa acariciando las mechas más largas de la caballera de su pareja.

-¿Vamos a ser padres? -Preguntó Levi incrédulo, ya que pensaba que su linaje iba a acabar con él. Pero claro, jamás pensaba que iba a tener una relación de pareja.

-Sí, vas a ser un padre enano y gruñón. -Confirmó Mikasa haciéndole espacio en la cama para que se acomodara con ella de nuevo. -¿No sabes cómo sentirte?

-No es eso, creo que estoy feliz. Porque no me siento molesto o enojado o algo así. Pero ... -Levi miró con complicidad a su pareja. -Había pensada en pedirte matrimonio. No ahora, si no cuando inauguráramos la tetería. No habíamos hablado de eso, pero pensé que querrías casarte primero.

Mikasa sólo besó a Levi y lo abrazó. Se preguntaba cuándo dejaría de enternecerse por la consideración que él tenía en todas las cosas con ella. Nunca supo que le gustaría ser madre hasta esa tarde en que el proyecto de la tetería salió a la luz, cuando reafirmó su idea de no irse del lado de Levi.

-El orden no debería importar. Sólo si nos queremos y queremos hacerlo. Ahora siento la libertad y tranquilidad de tener todas esas metas- Opinó la ojigris. -Así que matrimonio, ¿eh? ¿Quién diría que el soldado más fuerte de la humanidad querría estar casado?

-Sólo si me caso con la mujer más fuerte de la humanidad. La madre de mis hijos.

-La madre de tus hijos quisiera esperar para ver la propuesta que ibas a preparar para la inauguración de la tetería. -Dijo Mikasa tomando la mano del ojiazul para dirigirla a su vientre.

-Tienes razón. Tenemos que terminar con los pendientes primero. - Levi abrió al máximo sus ojos. -Tenemos que contarles a Falco ya Gaby. Wow, no pensé que el linaje Ackerman continuaría.

-El bebé más fuerte de la humanidad. Oh pobre, será conocido antes de nacer.

Mientras Gaby y Falco ingresaban a la habitación para recibir las buenas noticias, saltaban de la emoción y se acomodaban como podían los 4 en la cama; Levi pensó con nostalgia lo que había dado por las personas que sabían que no podrían estar para presenciar lo que vivía con Mikasa. Kuchel había amado a Mikasa y no los dejaría tranquilos cuidando a su nieto. Farlán e Isabel le enseñarían todas las travesuras posibles antes del año de vida. Y Hanji con Erwin ... esos dos lo hubiesen incitado desde el comienzo a declarársele a Mikasa, tomarían el trabajo de cupido y sin duda no lo dejarían tranquilo hasta ser padrinos.

-¿Amor? -El suave susurro de Mikasa en su oído lo trajo a la realidad. -¿Todo bien?

Volvió al presente. Acarició nuevamente el vientre plano de Mikasa, gesto que sería su favorito por los ocho meses siguientes, y disfrutó con la gente viva. Sabía que Mikasa también pensaría en sus propios padres, en los Jaeger, en Sasha y sin duda en Eren.

-Todo está perfecto. No podría ser mejor. -Respondió Levi sumergiéndose en el cabello de la mujer causante de sus alegrías.

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La delegación de Paradis volvía a su hogar una vez más, ya a tres años del Retumbar. Esta vez era para quedarse por más tiempo, ya que cumplido con la misión principal que tenían: se relacionaron con las naciones sobrevivientes y trasladaron a los eldianos de Marley a Paradis con las consecuencias que implicó.

Para comenzar, con toda la paciencia e inteligencia establecieron diplomacia con los gobiernos después de asegurarles que la amenaza de los titanes había sido destruida gracias a las acciones de Armin y los demás; y buscaron rutas de negocios convenientes para ambos lados. No pudieron evitar que culparan a Marley pero intervinieron para que no fueran sometidos. Los en otro tiempo habitantes de Liberio aún así no quisieron retornar al continente, comenzando a habituarse a la libertad de vivir en la isla.

Por eso ahora podrían permanecer más tiempo sin viajar, pero también tenían una invitación importante al cual no podría faltar: a través de la Reina Historia sabían que sus ex camaradas Ackerman inaugurarían una tienda de té, donde todos los invitados. No los he visto desde que Reiner fue a dejar a Falco y Gaby, y la comunicación con ellos era mediante las cartas que se enviaban con todos excepto el escueto Levi. Así que ya después de un par de años por fin los verían de nuevo.

Especulaban lo que verían. Desde que Reiner confirmó que los azabaches actuaban aún más como pareja que cuando todos lo vieron, pasaban por todo tópico de conversación. Lo extraño que debía ser su relación, la mala suerte de Jean de no quedarse con la chica ("Es que no sabía lo que la vida preparaba para mí", decía el aludido abrazando a Pieck), las citas que debían tener bajo el brillo de relucientes superficies, incluso si era buena idea haber dejado a los niños con ellos como si fuera la peor idea de la vida. Armin era el primero en defenderlos, sin delatar toda la conversación que tuvo con su amiga y Annie y Pieck lo apoyaban. Connie aseguraba sólo querer molestarlos, y se notaba más maduro al decir que le alegraba que, a pesar de que la vida les había quitado, eran capaces de sonreír y llevar una normalidad.

Así que allí se encontraban, llegando a Trost, liberados de sus formales trajes para ser unos veinteañeros más relajados. Desde lejos, notaron que lo que antes era una casa en medio del campo ahora estaba rodeado de otras edificaciones en construcción. Además, lo primero a la vista era el nuevo local. Se veía muy amplio con sus dos pisos, hecha de fina madera, con una enorme puerta que tenía un llamativo letrero que rezaba "Ackertea" y tres grupos de ventanas que estaban abiertas. Cuando el carruaje los dejó, entendieron que la casa en sí estaba tras la tienda, y la casa también había sido ampliada de lo que recordaban era la sala de estar con un nuevo espacio. Vaya que se ha perdido cosas, el tiempo no se había detenido para sus amigos.

Falco y Gaby fueron los que salieron desde la casa, llenos de dicha a recibirlos. Fue una enorme impresión ver lo que ha crecido, como Gaby utilizaba vestidos más estilizados y como Falco ya dejaba notar su tono muscular a pesar de su ropa. Pero sobretodo, irradiaban felicidad, eso fue lo más compensador para Reiner que se sintió culpable muchas veces por no poder estar con ellos.

Los adolescentes los llavaron intencionadamente a la tetería. Ocupaba toda la primera planta, con mesas distribuidas con sus sillas, además de un mesón donde estarían los dueños atendiendo. Estaba todo pulcramente limpio, obra de Levi y perfectamente decorado, obra de Mikasa. Falco les indicó que se sentaran en una mesa preparada para todos, era la más grande ya que contaba con espacio para doce personas y esperaran.

Tiempo después desde la segunda planta bajó Levi. Tan ordenado y estiloso como Falco, con su cabello corto como en los tiempos de la legión. Bajaba con una caja en sus brazos y rápidamente los fue a saludar uno por uno. Segunda diferencia que notaron, era que no soltaba maldiciones y realmente sonreía, más amigable que la última vez que lo vieron.

-Mañana es la inauguración oficial, donde vendrá el público general. En un comienzo íbamos a decirle que viniesen mañana, pero con Mikasa decidimos hacer una pre apertura con ustedes para tener más intimidad. -Explicó Levi sacando los juegos de tazas y teteras de la caja que traía. -Gaby, ¿puedes traer la caja con cubiertos que dejé al lado de la escalera?

-Voy, papá Levi. -Afirmó alegremente la castaña antes de desaparecer de la vista de los invitados.

-¿Qué? -Todos miraron alarmados al mayor, que negó con la cabeza. ¿Lo trataba directamente de padre? ¡Qué fuerte!

-No lo tomen en serio. -Dijo Levi colocándo los ojos en blanco. -No es por eso.

-No sólo por eso. -Puntualizó Falco con su cariño de siempre. -Es obvio que lo quiere y admira.

-¿Y Mikasa? ¿No está acá? - Preguntó Armin buscando a su amiga con la mirada.

-Sí, está en la casa. Iré por ella por si necesita ayuda. -Dijo Falco levantándose de la mesa y rodeando el mesón en dirección a la puerta que estaba tras Levi.

-Gracias, Falco. Recuérdale que no tiene que apurar el paso. Historia todavía no llega. -Dijo Levi mientras dosificaba las hojas de té con el agua.

-Cubiertos listos. -Anunció Gaby dejando el encargo.

También aparece Falco, con una bandeja de postres dulces que distribuye, mientras anuncia que Mikasa está en camino. Gaby asiste con las tazas a Levi, dejando el local con un agradable aroma de hierbas y azúcar. Fue cuando ingresó Mikasa. La azabache tenía el cabello más largo, lo suficiente para que el mesón tapara hasta donde crecía. Había entrado lentamente al local, y apoyó su cabeza en el hombro de Levi para recibir un beso en su frente, sacándole una hermosa sonrisa. Sonrisa que se amplió al ver a sus amigos ya instalados en la mesa y rodeó el mesón para ir hacia ellos.

Todos se guardaron el saludo y pasaron su rostro de alegre a impactado apenas una Mikasa de cuerpo entero se presentó ante ellos.

Con una barriga de notorio embarazo destacando entre las novedades.

El silencio se hizo presente en la tetería.

-Sí, mocosos. Mikasa está embarazada. Ahora salúdenla y no la hagan sentir incómoda.- Ordenó Levi volviendo a su tono de capitán de legión que hizo que todos reaccionaran.

Armin fue el primero en abrazar a su amiga entre lágrimas de inevitable emoción. Eso hizo que la aún hormonal Mikasa también se emocionara, siendo rescatada por su caballero particular. Levi se sentó con ella en la cabecera de la mesa mientras eran felicitados por los ex soldados de Marley. Jean y Connie seguían con la boca abierta.

-Están felices, no los malinterpretes, sólo que fue mucha información para ellos. - Explicó Armin carcajeándose ante la situación.

-Es que ... ¿cómo? -Se preguntó Connie con el típico tono que usaba cuando no entendía nada de nada, de nada.

-No te voy a dar una clase de cómo se produce un embarazo, mocoso. - Dijo Levi con su brazo izquierdo rodeando el respaldo de la silla de Mikasa.

-Yo creo que se refiere a por qué no nos contaron. -Dijo Pieck. -Debes estar en el último mes, ¿cierto? -Mikasa afirmó con la cabeza. -Alejados estamos, pero no incomunicados, entre ustedes se escriben cartas todo el tiempo.

-Quería que fue sorpresa, y grabarme sus caras cuando se enterasen. - Admitió Mikasa con una cara de niña traviesa que Armin no veía desde que eran niños en Shiganshina. - ¡Deberían haber visto sus caras!

-Yo se los hubo dicho, pero es difícil llevarle la contraria a esta mujer. -Dijo Historia ingresando al local junto a su esposo a su lado ya su hija en brazos.- Qué agradable es verlos a todos reunidos.

La llegada de la Reina significó una ronda de saludos y la mesa completa. Historia admitió su complicidad ante el embarazo de Mikasa, así como toda la asesoría que tenía la azabache ya era por cartas o por las visitas que solía hacer a la casa de los Ackerman.

-Valió la pena. Bueno, ha sido un embarazo tranquilo. Desde el comienzo sólo he estado más cansada, porque la doctora explicaba que el bebé consume mucho de mi energía. Pero jamás tuve naúseas o vómitos, o desmayos que decía que podía ocurrir. Eso sí he tenido muchos antojos de comida y de ... sí de comida. Pero ellos me sobreprotegen demasiado-Apuntó a Levi, Gaby y Falco. -Así que no me dejan hacer mucho y me cumplen los antojos. No sé que sería de mí sin ellos, ni de Historia que me ha ayudado mucho.

-¿Y el bebé patea? -Preguntó Jean mirando el bulto que se notaba a pesar de la mesa.

-Es muy tranquilo, pero sí, patea. Es más inquieto cuando Levi vuelve después de mucho rato fuera de casa. Apenas oye su voz patea por todos lados. -Respondió Mikasa con su mano derecha en la de Levi y la izquierda acariciando su barriga relajada. -Ah, y en honor a Connie, tenemos otra noticia que darles.

Levantó su mano izquierda para mostrar un anillo en su dedo anular. Y ahí cundió la celebración. Todos fueron a la vez a abrazar a los azabaches para felicitarlos doblemente. Historia, que también había sido cómplice de Levi en esa aventura, hizo traer vino para celebrar las buenas nuevas, aunque los celebrados ni los adolescentes no la bebiesen.

Mikasa miraba a su futuro esposo (mero trámite, llevaban mucho tiempo actuando como tales) que horas atrás le había hecho la propuesta. Fue en la misma tetería, detrás del mostrador, mientras tomaban la primera taza de té oficialmente preparada en la tienda, cumpliendo otro de sus caprichos.

Como le había contado a sus amigos, la revolución hormonal que sufrió le hizo tener antojos de los más diversos, pero también subió su antojo de Levi, porque el líbido andaba por el cielo. Bastaba con oler su perfume, con que le acariciara el cabello o respirara sobre su cuello para Mikasa le saltara encima. Al comienzo era divertido y fácil, pero a medida que crecía su barriga tenían que inventar nuevas formas para satisfacerse, de lo contrario se tenía que enfrentar a una Mikasa que pasaba de fogosa a llorosa que se sentía poco amada. Ahí iba Levi dotado de una paciencia que guardaba sólo para ella y la consolaba como era posible.

Levi no hizo una propuesta donde llenó la habitación de rosas, puso música romántica o se arrodilló para decir unas melosas palabras. No, ese no era Levi. Le dio una taza de té, perfectamente preparada para ella. Tal como lo hizo Mikasa cuando se le declaró, la besó intensamente antes de entregarle un papel.

-Soy un bruto con enseñanzas de la cuidad subterránea. No fue hasta que comenzamos a vivir aquí que comprendí que no sólo era un arma mortal de guerra, que podía ser una persona viviendo en paz. Desde ese entonces planificamos todo entre los dos, decidimos entre los dos y hasta cuando tenemos opiniones diferentes encontramos una solución. - Dijo en ese entonces Levi mirándola directamente quitándole el aire con esa determinación. -Pensé en preguntar directamente ¿te quieres casar conmigo? Pero me pareció muy poco nosotros, y no sé si debamos cambiar eso, menos ahora que tendremos un hijo. Así que pensé en que escribiésemos lo que queremos entre los dos.

-Y si nos ponemos de acuerdo, es un "Sí" de ambos lados. -Completó Mikasa con los ojos brillando de la emoción.

Y lo hicieron. Era una lista de metas que a medida que pasara el tiempo agregara otras cosas y quizás eliminar otras si era necesario (pero no era la idea, también el matrimonio era batallar para ganar). Lo dejaron guardado en su habitación, en un cofre junto a los planos de la nueva habitación que agregaron a la casa para su hijo (decidido después de saber que Falco y Gaby querían seguir siendo parte de esa familia), y las fotos que tenían de los dos solos y otras que salían los cuatro.

Respeto

No engañarnos

No obligarnos

Ser optimistas

No dejarnos solos

No arrancar

Apoyar al otro aunque parezca una locura

Dar todo de sí por el otro

Vivir libremente

Dar una vida pacífica a los niños

En tres años habían avanzado enormemente. Y le emocionaba pensar que sólo era el comienzo para ellos.

Levi la miró de vuelta, regalándole la más honesta de sus sonrisas, y ella por primera vez frente a todos lo besó con todo el amor que le tenía.

:-:-:-:-:-:-:FIN:-:-:-:-:-:-:

¡Hola de nuevo mi gente hermosa! ¿Cómo están? ¿Les gustó este nuevo capítulo? Es el fin oficial, pero si quieres no es oficial jijijijij. Como les dije en el primer capítulo, existe además una parte extra que vendrá la próxima semana, así que todavía no le diremos adiós a este fic.

Ayayai, necesitaba darles un final feliz a estos dos loquillos. Sin mácula. Porque ya en serio, han sufrido demasiado y me negaba a que la vida normal fuese más complicada para ellos. Me gustaba también la idea de mantener a Falco y Gaby con ellos, así que mejor se queden con sus papis putativos por siempre. Espero sus opiniones, valoraciones y tomatazos, aquí, en el cuadrito de abajo (también anónimo baby).

¡Quiero exclamar literalmente, que estoy muy contenta porque pasamos de 100 lecturas a 250! Wiiiiiiii! Soy más feliz que Hange experimentando con titanes. Así como más gente dejó su alerta para no perderse las partes siguientes y sobre todo, a Sosei-ki berasukesu, iam2724, megumisakura y MairaIvette que han pasado a dejar sus reviews. No sé preocupen, si comentan en los capítulos anteriores también les responderé. Planeo hacerlo de todas formas una vez que termine de subir este fanfiction y después cada cierto tiempo, si hay más reviws, obviamente.

También no quiero ser ingrata, sé que no he pasado por los fics rivamika de . O sea he pasado, leyendo y todo pero me gustaría ahora dejar mi huela como buena lectora. Así que una vez pasado mis deberes universitarios (la próxima semana llena de evaluaciones), me pongo a ello, por si me recomiendan fics para leer prontamente.

Eso, los quiero, y no olviden comentar y decirme qué les pareció. Qué hubiesen agregado o quitado o cambiado. ¡Todo!

Los quiero!

Gabriela N. C.