Aviso legal: Este fic, es partícipe del desafío "Crea tu final" del grupo Forever Ackerman. Los personajes son de Hajime Isayama y la imagen de portada la saqué del tumblr antifashion19 ADVERTENCIA: Contiene spoilers, ya que está al día con el manga. NO LEER SI NO QUIERE SABRE EL FINAL DE SHINGEKI.
Emancipación
por Gabriela NC
CAPÍTULO EXTRA
Levi se encontró muy concentrado entre dos productos de limpieza. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero terminó eligiendo el mismo de siempre y pagó por el. Ya con el producto en una bolsa, se mezcló con la aglomeración de Trost que había a esa hora, en un día soleado.
Realmente había aumentado la población en la ciudad en los últimos años. Las casas residenciales aumentaron, las inscripciones a escuelas y jardines también. Al final se había acostumbrado. Los ex habitantes de Liberio ahora orgullosos eldianos, se mezclaban sin problemas y rara vez causaban problemas. Al parecer supieron apreciar el cambio y la experiencia real de libertad, en un lugar sin muros.
Levi ingresó en un restaurante que ya contaba con más de la mitad de su capacidad ocupada, y se sentó en una de las mesas vacías. Sólo pidió un vaso de agua en lo que esperaba a los demás, y notaba como la gente lo reconocía. Aún después de tantos años, Levi Ackerman era reconocido como el soldado más fuerte de la humanidad, el patológicamente limpio, y el pulcramente vestido. La mayoría solía saludarlo y él respetuosamente devolvía el saludo (en un comienzo quería ignorarlos, pero cierta azabache le hizo ver que eso no era educado), los otros casos era de gente que realmente se instalaba a hablar con él, y ahí su tolerancia era puesta a prueba.
Ese día era el segundo caso. En una de las mesas de al lado había una mujer que desfilaba colores con su ropa, adecuada para el día que vivían. Se levantó y fue a su lado ocupando la silla frente a él, donde pudo apreciar que sí, no debería tener más de 30 años, sabía vestirse bien y era atractiva; con sus cabellos castaños y ojos celestes brillando al mirarlo a él.
-Buenas tardes señor Ackerman. -Dijo antes de sentarse. - Es un honor poder verlo frente a frente por fin. Yo presento, soy Shonda Gregson.
-Buenas tardes, señorita Gregson -Respondió Levi sin responder a la mano extendida de la castaña. -Supongo que requiere algo de mí.
-Ya sólo tenerlo frente a mí sería suficiente. -Explicó Shonda quien evidentemente no se avergonzaba al tratar al ex soldado con tanta familiaridad. -Pero quisiera aprovechar de hacer una entrevista; soy periodista de Mitras y he venido en busca de alguna historia.
-Como podrá ver, estamos en la hora de almuerzo ...- Trató de evadir Levi sin ser irrespetuoso, cosa que era muy complicada.
-Podría ser mientras almorzamos, así puede ser una conversación más fluida. -Se adelantó Shonda jugando con sus cabellos sin quitar la sonrisa ni la mirada de él, parecía querer hipnotizarlo. -Si después hiciera falta podríamos ir a un pub para continuar y si quiere ...
- Papá ya te dijo que no, sólo trata de ser educado. -
Ambos giraron sus caras para ver a una niña de seis años, de nariz pequeña y un poco alargada con mejillas enrojecidas, de negros cabellos tomados en dos coletas a los lados, y unos ojos azules tan intensos como el océano, dedicándole a la castaña una mirada siniestra. Fue hacia Levi y se sentó en sus piernas a la vez que rodeaba su cuello con sus brazos y lo acercaba posesivamente.
-No me gustan las mujeres que miran a papá como si lo fueran a comer. -Dijo la niña sin soltar a Levi y sin dejar de mirar amenazadoramente a Shonda. -Eso sólo lo hace mamá.
-¿Ella es ...? - Preguntó la castaña al sentir un escalofrío.
-Ella es Narumi, mi hija. -Respondió Levi acariciando la espalda de la pequeña para tranquilizarla.
-Así es, soy Narumi Ackerman, hija de Levi y Mikasa Ackerman. Y con las únicas que comparto a mi papá es con mamá y mi hermana. -Siguió hablando Narumi con decisión. -Así que déjalo ir y vete (léase, abandona tu sueño y muere).
- Hija, no debes tratar así a las personas. -Dijo una suave voz tras la castaña.
Shonda giró y se encontró de cara a Mikasa Ackerman. Vestía pantalones ajustados, una blusa delgada y unas sandalias a juego. Su cabello estaba cortado de nuevo hasta el mentón y sus ojos grises irradiaban una falsa tranquilidad. Con ella venía Falco y Gaby, todos con bolsas de compras.
-Si hubieses permitido explicarse, le contaría que iba a almorzar con su familia, y que después tenemos cosas que hacer. -Siguió hablando la azabache mientras se sentaba al lado de Levi y se apretaba la mano con cariño.
-Y que la mesa es para cinco, así que circula. -Dijo Gaby en el mismo tono de Narumi pero más desinteresado. Ella optaba por un vestido largo y un sombrero que le había regalado Mikasa.
Shonda se levantó de golpe, por primera vez sonrojando sus mejillas, pero no de vergüenza, si no de rabia por la pequeña humillación de la que fue afectada. Todos los comensales del restaurat había prestado atención al cruce de palabras y miraban con sorna a la periodista que se retiró lo más rápido posible del restaurant.
-Yo le dije que el tiro le iba a salir por la culata-susurró una de las meseras a su compañera.
-Ustedes tres son una cosa peligrosa, la verdad. -Dijo Falco tomando asiento en la silla que había dejado libre la castaña.
Levi por fin pudo liberar la carcajada que tenía guardada desde apareció Narumi, besando la cabeza de la niña y dejándola sentarse en su propia silla. Falco le contó como las tres mujeres notaron las intenciones de la periodista al entrar y realizaron su intervención en grupo. Realmente eran muy posesivas cuando del azabache se trataba.
-Estas son las oportunidades que debes dejar de lado la educación, con las personas que no saben aceptar un no. -Dijo Mikasa mirando distraídamente el menú.
No era primera vez que alguna admiradora del ex capitán intentaba engatusarlo de alguna manera. Lamentablemente para ellas, Levi era tan poco versado en el arte de la conquista que no se daba por enterado o se sentía invadido antes de que seducido y manifestaba rechazo. Afortunadamente siempre andaba con alguna de sus mujeres para salvarlo de la situación.
Almorzaron en tranquilidad, mientras Levi miraba a cada uno de los que lo rodeaban. Habían pasado nueve años desde el Retumbar, y seis desde que había nacido Narumi; esa niña que había heredado todos los rasgos de su madre excepto los ojos que eran iguales a Levi tanto en su color como forma y la habilidad para decir palabrotas cuando su madre no la escuchaba. Sólo con apretarle un dedo la primera vez que la tuvo en sus brazos, ganó el corazón de su padre y desde ahí se volvieron la debilidad del otro. Gaby era sin duda su hermana mayor, a la que recurría cada vez que quería realizar alguna locura y Falco al que pedía apoyo cuando esas locuras terminaban en reprimendas.
Agradecía realmente que ambos jóvenes (porque ya con 19 años no podía seguir considerándolos tan mocosos) siguiesen formando parte de su vida. Habían ampliado su círculo de conocidos, y tenido que soportar un par de novios de cada uno. Pero entre Levi y Mikasa, en esas noches que conversaban abrazados en su cama, concordaban que Gaby lo hacía más por tener experiencias que por gustar realmente del chico (cuyo nombre ya no se acuerda) y Falco porque a la chica en cuestión la consideraba amiga (pero después supieron que ella no era de la misma opinión). Mikasa no lograba sacar información concreta de Gaby referente a Falco y el rubio le explicaba a Levi que él no pretendía forzar nada entre ambos, hasta que ella supiese lo que quería, aunque admitía sentir fuertes celos que sabía ocultar (según él).
En cuanto a Levi y Mikasa, se casaron al año siguiente de nacida Narumi. Fue una ceremonia bastante sencilla con sus ex compañeros de armas, la Reina Historia con su familia y Kiyomi. Tan sencilla no fue en realidad, porque entre la líder de los Azumabito y la Reina de Paradis se encargaron de hacer de Mikasa una princesa y de darles los mejores regalos. Pero por lo menos no fue algo lleno de gente desconocida, para felicidad de Levi, que fue sorprendido con los niños del orfanato también como invitados.
Seguía trabajando en su tetería y en el orfanato, ambos con éxito. Ya que como pronosticaron, más gente comenzó a vivir cerca de ellos, pronto se hizo conocido el local y el paso obligado de muchos. Levi estaba ahí cuando no trabajaba con los niños del orfanato, donde la adopción y educación era una de sus metas más importantes a cumplir. Mikasa con ayuda de Gaby y Falco se hacía cargo de la tetería en su ausencia, que funcionaba cinco días a la semana. Ya tenían todos el TOC de limpieza del enano.
Mikasa, ay su linda Mikasa. Alguna vez pensó en que no podría amarla más, pero luego nació Narumi, se casaron y siguieron los años y sí, podía amarla aún más. Habían partido literalmente de la nada, cada uno hecho una miseria con sus fantasmas. Pero eligieron sumar entre los dos y comenzar a formar algo, no en orden usual. Primero el hogar, luego la relación; los niños, Narumi, luego el matrimonio. Pero no cambiaba nada, Levi sabía qué era tener nada y ahora lo tenía todo y más.
-Amor, ¿estás bien? - la voz preocupada de Mikasa lo hizo volver a la realidad. Habían terminado con su almuerzo semanal en la cuidad e iban caminando, con Falco y Gaby a cada lado de Narumi y el matrimonio tras ellos.
-Sí, estoy bien. -Tomó de su mano y entrelazaron sus dedos, donde ella orgullosa tenía su anillo. - Tengo estos momentos que parece un sueño vivir esto.
-Oh ... el pobre y solitario Levi Ackerman, sigue sin creer que merece ser feliz. -Dijo Mikasa con burla sin dejar de sonreír, siendo copiada por el azabache.
Aunque lo entendía. A veces a ella también le pasaba. Creía que era porque ambos estaban acostumbrados a los desastres y las malas noticias. Y ahora era todo lo contrario. Lo más complicado que les pasaba era cuando producto del cansancio y del sobre trabajo brotaba el coraje y los comentarios mordaces. Ella era la que más explotaba, y Levi perdía la paciencia. El azabache tomaba su abrigo y salía con una Mikasa enardecida tras él.
-Voy a salir. Esta discusión no está terminada, pero voy a salir. -
-¿Por qué? ¿Te parece bien salir corriendo?
-Pues, sí. Porque no quiero decir algo de lo que pueda arrepentirme. Porque te amo, y porque soy una buena persona, pero a veces, me vuelves loco.-Decía antes de cerrar la puerta.
Y sí, era lo mejor. Levi al volver era recibido con un abrazo y solucionaban las cosas mejor con la cabeza fría. Quizás por eso, porque trabajaban también en mantener los votos que están escritos juntos, seguían adelante, triunfando ante las adversidades.
En el caso particular de Mikasa, los últimos casi diez años le había ayudado a comprender por fin el lazo que había formado con Eren. Comprendió el enorme e incondicional amor que tenía, pero un amor fraternal, tal como si fuera su hermano co-sanguíneo; gracias al amor pasional que sintió por Levi y que distaba mucho del castaño; gracias a la relación que llevaba Narumi con Falco y Gaby; y también a estos dos últimos con su relación particular: con Eren jamás fueron como el rubio y la castaña, ellos se notaban a leguas que se amaban, pero no tenían apuro en ser pareja.
Le gusta haberdo mucho darse cuenta de eso antes, quizás muchas cosas hubiesen sido diferentes con Eren, se hubiesen hecho menos daño o en realidad se hubiera hecho menos daño a sí misma. Pero ya vuelta no había que darle, más que antes la enseñanza que ella sabría darle a su hija cuando fue el tiempo, y la charla que tuvo con Gaby días atrás para que no pasara lo mismo que ella.
No se había desligado de Eren, continuaba visitando su tumba todas las semanas, ahora acompañada de su hija. Y había librado a Levi de la inseguridad que le causaba la imagen del ojiverde. Había logrado la tranquilidad de tener cada cosa en su lugar.
-Ahora tú te fuiste a un lugar muy lejano, esposa. -Dijo Levi despertando a Mikasa rodeando su cintura con su brazo. -Te decía que agradecía el día que pensaste que tu mejor opción era ir a vivir con lo que quedaba de un hombre después de la guerra.
Mikasa los hizo detenerse a ambos, en medio de la calle con gente circulando. Se pegó más a él y rodeó el cuello de Levi con sus brazos. Le encantaba que la diferencia de altura hiciese que Levi mirara directamente sus labios. Y le encantó que todo se detuviese alrededor de ellos, que Narumi, Falco y Gaby la mirasen con complicidad, que no importara que los demás miraran.
-Pues yo también agradezco ese día. Fue el mismo día que me hiciste ver que mi vida continuaba. Empezamos a formar nuestra familia. -Lo besó profundamente, siendo correspondida inmediatamente. Quedaron unidos por sus frentes. -Ese día comencé a ser libre, y también te amo por eso.
Somos libres
FIN
¡Y se acabó mi gente hermosa! ¿Cómo están? ¿Cómo quedaron? Culminamos con este fanfiction Rivamika. Lo hice con mucho amor y espero que lo hayan sentido. Ahora hay que esperar que vuelva a escribir (esto lo escrbí en abril y los tenía listos) para futuras historias, y espero contar con ustedes.
Quiero agradecerles a todos, las visitas pasaron de 250 de la parte 3 a 415 de ahorita que estoy revisando. ¡Ay que emoción! Me hubiera gustado que me retroalimentaran por comentarios (tencnica malísima para que comenten). Pero, estoy muy feliz con la gente que hizo de este fic en sus favoritos, en alertas y los que comentario. Estoy muchísimo muy agradecida por las personas que han comentado. En cada capítulo, ahí dejandome su parecer. Me veía la cara cuando me llegaba la notificación al correo: brillaban mis ojos.
Así que muchas gracias a megumisakura, MairaIvette, iam2724 y Miss Evy por estar en todo este mes conmigo. No las conozco pero las adoro. Y ahora que pretendo retomar lectura de esta plataforma pasaré por sus perfiles. ¡Merecen lo mejor!
A TODOS, espero que nos leamos de nuevo. Repito que si tienen algun fanfiction que quieran recomendarme, me lo pueden mandar por interno y estaré encantada. También estoy con labores de beta, así que si necesitan ayuda, pueden acudir a mi.
BESOTES Y GRACIAS POR LEER EMANCIPACIÓN
