Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen.
Lo que te diré cuando te vuelva a ver
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Draco quería partirle la cara.
Quería alejarlo, gritarle, lanzarle todo lo que tuviera a la mano.
¿Cómo se atrevía...?
Pero lo único que hizo fue recibir ese beso a medida que las lágrimas brotaron. Ira, dolor, anhelo todo se juntó dentro de él y empezó a cambiar a un sentimiento cálido, que empezó a aliviar todo lo que sentía a medida que Potter invadía su boca con fuerza, como si estuviera necesitado, respirando por Draco. Lo liberó de esa sensación de ahogamiento que lo había invadido por años. Del nudo que había amarrado su garganta desde el momento en que Potter se alejó de él en el sofá.
No debería sentirse así, Draco debería estar empujando a Potter y pateando su trasero fuera de su casa, y sin embargo no podía hacerlo. Porque todo lo que podía sentir era su corazón latiendo con fuerza, recibiendo lo que una vez tanto anheló. La magia de Potter rodeándolo como en esa ocasión. Gritándole a su magia que se sometiera, que le perteneciera a Potter, que se uniera a la de él. Y a la vez, estaba balanceándose suavemente a su alrededor, acariciándolo, abrazándolo con suavidad. Abrió los ojos ligeramente, y pudo ver las alas rodeándolo, como envolviéndolo en una fina pero cálida manta. Todo dejó de ser difícil, solo era la calidez de Potter, su aroma, la suavidad de sus alas, el leve olor a comida que emanaba de él, su lengua en su boca, sus manos en sus caderas... Cerró los ojos de nuevo y sintió un cosquilleo que no sintió antes.
Y entonces lo supo,
Esto era... La curación del alma.
Se decía que las parejas de los veelas podían ser curadas emocionalmente por ellas de haber sufrido algún evento traumático. Era magia sanadora a un nivel más elevado. Era el amor del veela intentando ocupar el dolor que tenía la persona. Absorbiendo ese dolor hacia ellos mismos, para cargar el peso de su pareja. Era la prueba que Draco era el elegido de Harry, de que Harry lo amaba.
Y esa realización confundió aún más a Draco, porque debía sentirse bendecido, feliz; pero el dolor de Draco provenía de la misma persona que intentaba curarlo. Su dolor era tan crudo, tan real... que incluso la magia sanadora no podría curarlo con un simple beso. Lo empujó con fuerza, logrando que el otro tropezara y lo miró con furia, intentando respirar y controlar sus emociones. No sabía qué sentir, sabía que antes de ese beso había estado enojado, y quería una explicación, pero también quería ser abrazado, consolado, quería dejar que el otro dijera que todo estaba bien y solucionara todo aquello que Draco no había podido solucionar por si mismo.
Pero los segundos mirándose entre sí devolvieron la cordura a Draco, quien tenía nuevas dudas dentro de él. ¿Por qué? ¿Por qué lo dejó solo si al final estaba destinado a él? ¿Por qué se acostó con él ese día si no sabía que Draco era su pareja? ¿Por qué estaba aquí, besándolo de nuevo? Él solo quería... ¿Qué era lo que quería de él? ¿Quería una familia feliz? ¿Que Draco simplemente olvidara los años pasados? ¿O solo quería ser parte de la vida de Orión ahora que sabía que existía y no le quedaba de otra que lidiar con él?
¿Quería lo que dijo Orión que dijo? ¿Solo a él o iba a irse y dejarlo con el corazón roto? ¿Pretendía que Draco fingiera que nada había pasado? ¿Lo dejaría nuevamente solo una vez que se acostaran? ¿O intentaría quedarse y arreglar lo que arruinó?
Las lágrimas siguieron brotando una tras otras, liberadas después de tanto tiempo y Harry intentó acercarse para consolarlo, pero Draco lo empujó lejos.
-Vete a la mierda-gruñó.-¿Qué diablos te pasa? ¿Crees que puedes venir después de media década y besarme como si no recordara la forma en que prácticamente me jodiste para luego joderme emocionalmente? ¿Qué quieres? ¿Otra sesión en el sofá?
-Draco, ¡no! Oh, Merlín, no. Yo...
-No, nada de Draco. Malfoy. No recuerdo que hayamos pasado nunca a los nombres. Es más. Ni siquiera comprendo del todo como es que terminamos aquí.
-Ese día yo solo, te veías tan triste, solo quería... no sé lo que pasó. Solo quería...
-¿Querías qué? ¿Recordarme tu amor por Weasley? ¿Recordarme que ya no me quedaba nadie? ¿Humillarme hasta caer en lo más bajo que se podía? ¿O apoderarte de lo último que tenía de mi y no estaba roto para destrozarlo?
-No, nada de eso. Quería consolarte, que sintieras que alguien estaba ahí para ti.
-¡Pues me hubieras preparado un maldito té!
-Sé que lo que hice estaba mal. Lo sé. ¡Maldita sea si no lo sé! Tampoco me comprendo del todo, de repente algo en mí... -Abrió los ojos sorprendido como si por primera vez en años lo hubiera pensado.-El veela...
-El veela, por supuesto. Por supuesto, el veela, porque por ti mismo jamás me hubieras querido. Bueno ¿ no fui bendecido?
Harry se paró erguido y lo miró.
-Pero tú...
Draco rió amargamente.
-Oh, sorpresa, verdad. ¿Cómo no podrías pensar que Draco Malfoy se hubiera acostado con cualquiera ese día? Por supuesto, es quien soy. Veo un hombre poderoso y me tiro de rodillas a sus pies. De hecho, lo hago cada semana. Estoy a punto de salir, si querías perseguirme.
-No, no es a lo que me refiero.
-Es más. No deberías si quiera estar aquí. Orión puede no ser tuyo. Es de Tom Riddle, no. Espera, tuve varios visitantes ese día. De hecho es de Theodore Nott, ¿no has visto sus ojos? ¿O quizá de Blaise Zabini? Su piel sin dudas. Ni siquiera fui yo quien lo engendró como piensas. Después de que te fuiste Pan...
Ojos verdes relampaguearon enojados y antes de que Draco lo supiera tenía una mano en su boca obligándolo a guardar silencio.
-Será mejor que cierres la boca, Malfoy-ordenó Harry,-antes de que lo siguiente que sepas de ellos es que sus cuerpos están flotando en un río abandonado.
Draco lo empujó.
-Ve a ordenarle a tu madre. No tiene porque importarte. Es más, ¿por qué no le dices a tu preciosa veela que busque una pareja en otro lado? ¿Qué tal si escoge entre sus amados pelirrojos o sus amiguitos Gryffindor? Si quieres salvar a gente de la pobreza, hace años que empezaste a ser su beneficencia. ¿O por qué no vas con Granger? apuesto que a ella amaría que le hicieras lo que me hiciste. O a Ginevra, ¿sabe ella que te follaste a un hombre mientras pensabas en ella vestida de blanco? ¿O quisiste igualar las condiciones y tener a alguien más antes que ella, como ella tuvo a Thomas?
-Malfoy, cállate.
-¿O quizá crees que venir aquí y decir que soy tu pareja automáticamente hará que nos amemos y vivamos felices para siempre? Porque yo estoy muy bien donde estoy, tengo un hijo maravilloso, una buena casa, y un hombre guapo en mi cama todas las noches. - Bien, no era del todo cierto, ese hombre no era un hombre, era un niño. Y su hijo, pero de hecho era apuesto. O lo sería. Pero Harry no tenía que saber eso.
Potter gruñó.
-No tienes idea, Potter. De cuantas personas me tiré para olvidar que me tocaste siquiera.
Finalmente Potter perdió el control, gruñó, tomó a Malfoy y lo tiró al mueble más cercano. Que era de hecho el sofá.
-Oh, ¿quieres repetir por los buenos tiempos?-preguntó Draco con veneno, mirándolo.- ¿Esta vez debo esperar que tomes la iniciativa o debo hacer todo yo solo? ¿Se supone que esta vez me voy a ir yo y luego fingir que me importa que pasó contigo la siguiente vez que nos veamos?
El hombre moreno se congeló en su camino.
-¿Quieres asegurarte de tener otro hijo, uno tuyo, para ver si muero esta vez mientras lo engendro? ¿O quieres ser tu quien lo tenga esta vez? ¿O es que quieres amor?-Cuando miró la expresión de Harry, sonrió de lado- No tengo amor para darte Potter, si hubo la oportunidad la destruiste y la cambiaste por el amor de una Weasley. Espero que ese amor te aproveche, que haya valido la pena. Que cada segundo después de ese día hayas sido maravillosamente feliz. Y luego de este. Porque mientras tu me amaste más y más cada día yo te odio un poco más.
Harry retrocedió ante la palabra, sintiendo como su corazón se rompía.
Porque ese era un rechazo en plena forma.
No iba a morir, el doctor dijo que Harry no tenía el porcentaje suficiente de criatura en él.
Aún así dolió como el infierno.
-No tienes que actuar como un maldito.
-Oh, perdona. ¿Te duele solo imaginar el dolor que podrías pasar? Perdóname, supongo que no tengo idea de lo que se siente y estoy siendo cruel. De verdad, entonces, ¿por qué no te quitas la ropa? Terminemos con esto que luego tengo una cita a la cual asistir. No lo sé, quizá es el amor de mi vida, sé lleva perfecto con Orión, ¿por qué no me caso con él? Me aseguraré de enviarte una maldita invitación.
Harry apretó los puños.
-No vas a ir a un maldito lado.
-No necesito tu permiso.
-Lo necesitas- exclamó Harry besándolo nuevamente, pero esta vez era un beso posesivo. - Lo quieres...
-Quítate.
-No-respondió Harry.-Está bien, me lo merezco, sé que me lo merezco, merezco cada palabra, cada mirada enfadada, cada golpe que quieras darme, pero no me iré esta vez, porque veela o no veela, te amo.
-Vete al diablo.
-Y no dejaré que nadie más te tenga. Y cada vez que poses tu mirada en alguien más con deseo, mataré a ese alguien y te tomaré tan fuerte que no olvidarás a quien amas.
-Te crees demasiado, te he superado-exclamó Draco separándose, pero Harry aprovechó para besar su cuello y bajar su mano hacia su trasero. Draco gimió. No pudo evitarlo, había pasado tanto tiempo desde que estuvo así con alguien, así con Harry...
-Eso no es cierto. Eres mío, Malfoy. Orión es nuestro. Me perteneces y te cuidaré tan bien... Déjame compensarte, cariño.
Draco tembló ante el susurró en su oído y la mano que se metía entre su ropa. Su respiración errática se volvió casi ahogada a medida que Potter avanzaba en sus intenciones. Eres un idiota, pensó una y otra vez, pero no evitó que el otro continuara, porque lo quería, lo quería tanto... Dejó que el otro se frotara contra él y guiara sus caderas para que hiciera lo mismo. Podía sentir tan cerca ese punto de placer...
-Esto no significa nada. - Exclamó entre jadeos.
-Significa mucho.
-Aún te odio.
-Te amo.
-Me iré de esta casa
-Esta vez no llegarás lejos, porque no me separaré ni un segundo. Puedes odiarme, no me importa, haré que me ames. Eres mi elegido. La magia te destino a mí. Me creó para ti. Déjame compensar mis errores... Lo haré tan bien para ti, corazón.
-Orión está arriba-lloriqueó Draco.
-No escuchará nada. Mírame, Draco-exclamó con suavidad y Draco lo miró justo a tiempo para que Harry lo besara y se separara.
-¿Pero qué...? -Un sorprendido Draco se quedó quieto cuando el otro se separó de él, pero Harry sonrió ante su estado y lo besó de nuevo.
-No dejes de mirarme. Mírame mientras te tomo, mírame mientras me tomas- susurró poniendo las manos de Draco alrededor de su cuello.-Hablaremos más tarde. No bromeo, Draco. Me quedaré.
Draco quiso creerle con toda su alma.
Sabía que no debía.
Aún así lo besó y dejó que hicieran con él lo que quisieran.
