Nebra estaba empezando a tomar el ritmo de las responsabilidades de la familia Silva cuando descubrió algo que la impresionó mucho, Nozel le había encargado revisar los libros de economía familiar de los últimos años para que aprendiera la forma en que se manejaba el dinero para que pudiera ver cómo hacer los petitorios en el futuro.
Economía era la clase que menos le gustaba de todas por lo que después de la muerte de su madre empezó a saltarlas, no había nadie que le ordenara ir, concentrándose en el resto de las actividades que llenaran su corazón entristecido, especialmente con su tutor de música, su talento con la viola y el piano siempre le traía felicidad.
Revisando los cuadernos de contabilidad y sacando papeles de la biblioteca se cayó un sobre que se veía envejecido, sin dudar se agachó para recogerlo notando que estaba dirigido a su hermano mayor con la letra de su difunta madre, con mucha curiosidad lo abrió con nerviosismo, Nozel no hablaba mucho de lo sucedido en esos primeros años, pero obviamente el contenido de ese sobre era antiguo.
Descubrió que aparte de la primera hoja habían otros sobres más en el interior, cuatro para ser exactos, cada uno con el nombre de su destinario rotulado en la letra de su madre, acarició la caligrafía que recitaba Nebra con dedos temblorosos, la primera hoja era el testamento en vida hecho por su madre dónde explicaba sus últimas voluntades entre las cuales estaban entregar las cartas a cada uno de ellos al cumplir quince años, la repartición de las obligaciones y el nombramiento de Nozel Silva como el cabeza de familia.
Dejando todo los papeles en la mesa tomo los sobres que correspondían a sus hermanos menores y el suyo, buscaría el momento para entregarle a Noelle el suyo, impaciente abrió el sobre sentándose en el sillón que decoraba la habitación.
"Para mí amada Nebra.
Mi querida hija, para el momento en que estés leyendo estas palabras mías probablemente ya no estaré en este mundo, lamento dejarte tan temprano en tu vida, hay tantas cosas que quisiera hacer contigo y enseñarte, quisiera poder acompañarte en tu debut en la sociedad, verte debutar de mi brazo para dejar sin aliento a todos los nobles, ser le envidia de todos y poder decir: Esta es mi hija. Quisiera ver qué maravillosa magia aprenderás el día que recibas tu grimorio, sé que será magnífica como todo lo que eres.
Las razones por las que me fui de tu lado pueden parecer incomprensibles para una niña pequeña como lo eres ahora, no llegaré a disfrutar de tu décimo cumpleaños, sin embargo, no culpes a esta pequeña criatura que llevo en mi vientre, tu hermana menor no ha sido la culpable de mi muerte incluso si es lo único que escuchas de los mayores, era necesario para protegerlos, sus vidas son lo más preciado para mí.
Busca a Nozel cuando leas esto y no le menciones nada a Solid hasta que sea lo bastante mayor para ser precavido y pueda comprender la situación, siempre ha sido un niño demasiado enérgico y expresivo, cuídalo mucho eres la única a la que realmente escucha, podría sentirme celosa de que mi bebé prefiera a su hermana antes que a mí.
Pienso en ustedes cada día que pasa, en las sonrisas maravillosas que siempre tienes en el rostro, en los gestos cariñosos y fraternales que tienes con tus hermanos, en la persona dulce que eres, siento tanto pesar de no poder verte crecer y sin embargo sé que serás una excelente persona, bondadosa y honrada.
Mi querida niña, siéntete libre de hacer lo que desees con tu vida, sé un caballero mágico si nace de tu corazón o la talentosa artista que siempre has sido, con tal de que estés satisfecha y feliz con el camino que elijas, estaré orgullosa de ti siempre.
Te amo, desde el primer momento en que estuviste en mi vientre hasta después de mi muerte.
Cuida a tus hermanos, Nozel es demasiado orgulloso para pedir ayuda, pero va a necesitarla, Solid es muy pequeño y consentido necesitará tu apoyo y cariño para superarlo y Noelle, mi pequeña Noelle, cuídala, ustedes son todo lo que tendrá.
Mi mayor deseo para mi niña amada, es que seas feliz.
Eres mi gran sueño. "
Nebra sentía las lágrimas correr por sus mejillas con un gran pesar en el corazón, leyó las palabras de su madre con su voz y los gestos que usaría en cada parte, la carta decía que debía haberla recibido el día en que obtuviera su grimorio, pero casi paso una década desde ese momento.
¿Por qué nunca se la entregaron?
Además, su madre decía que Noelle no era la culpable de su muerte y debía buscar a Nozel para saber la verdad... ¿Había más secretos? Apretó el papel entre sus manos durante unos segundos antes de darse cuenta de lo que hacía, no quería romper la preciosa carta de su madre, pero necesitaba saber más.
Una parte de ella tenía deseos de llorar, la niña que fue murió junto a su madre y la Nebra que era desde entonces sería una de la que su progenitora no estaría contenta sino más bien decepcionada, estaba trabajando para mejorar su actitud y esperaba poder convertirse en alguien mejor, sin embargo tenía que resolver algo importante, necesitaba con urgencia saciar su curiosidad, salió al pasillo con una expresión enojada en su rostro, camino hasta que se cruzó con su hermano mayor y su primo, los dos capitanes de orden estaban discutiendo mientras tenían papeles en sus manos.
- ¿Nebra? ¿Qué haces aquí? – Preguntó Nozel con curiosidad sobre todo al ver la mirada que le dirigía.
- ¿Por qué no me dijiste?
- No sé de qué hablas, Nebra. – Contestó con honestidad casi retrocediendo ante su ira.
- Esto. – Levantó su carta apretada en su mano con enojó – Encontré esto una década tarde, madre dejo estipulado que se nos entregarán al obtener nuestros grimorios...
- Nebra. – Nozel palideció al verla sacudir aquella hoja – Escucha no es el lugar para hablar de eso.
- ¿No es el lugar? ¿Dónde lo es? ¿Cuándo lo es? Ha pasado casi una década desde que debieron darme esto. Desde que debiste dármelo, Hermano Mayor.
- Entiendo que estés molesta pero no pensé que estabas preparada para recibirlo...
- ¿Lo leíste? – Gruñó molesta retrocediendo un paso, sintiendo como su estómago se llenaba de ácido – Madre pidió que se nos entregarán a los quince años, decidiste hacer algo por encima de su voluntad.
- Nebra espera, por favor. – Fuegoleón dio un paso al frente para intentar intermediar entre ellos – Antes de que digas algo más trata de tranquilizarte, Nozel pensó que era lo mejor.
- ¿Lo sabías? – Preguntó dolida a lo que ambos hombres reaccionaron retirando la mirada – Entiendo, Fuegoleón ha sido más tu hermano de lo que he sido yo.
- ¡Nebra!
Ignoró el grito de Nozel cuando salió corriendo por el pasillo con una dirección aleatoria, pensó en ir a buscar a Solid y hablar con él, pero no se sentía segura de cómo reaccionaría a esta nueva información, en cambio terminó llegando dónde estaba una mujer mayor perteneciente a la rama secundaria de la familia, una tía de su madre con un rango inferior al suyo que la regaño por estar corriendo como una plebeya dentro del Palacio.
- Eres la primera princesa de la familia Silva... Este comportamiento tan impropio de una dama. – Reprobó.
- Tengo algo de prisa debo cumplir una misión ordenada por mi capitán. - Respondió, aunque sentía que no tenía que justificarse con alguien de menor rango, pero era una persona mayor y le debía algo de respeto por eso.
- ¿Te ordenó correr dentro del Palacio? – Sé burló la señora mayor, una mirada despectiva brillando en sus ojos rosados.
- No tengo por qué contestarle a una baronesa como tú.
- ¿Son estos los hijos de Lady Acier? – Murmuró con crítica.
- No tienes derecho de hablar de mi madre. – Sé giró con un tono de advertencia, la vieja mujer le dedicó una mirada desagradable antes de asentir sumisamente.
Nebra simplemente terminó de salir del palacio, no pudo escuchar que Nozel la siguiera así que supuso que realmente no le importaba lo que ella sintiera, Solid no estaba a la vista y no tenía realmente a nadie más con quién hablar o al menos eso pensaba, de forma inconsciente antes de que se diera cuenta estaba de camino a la base de los Toros Negros, escuchó cuando sobrevolaba sobre el edificio un gran alborotó viniendo desde el interior y varias voces gritando, cuando tocó la puerta se hizo el silenció.
- ¿Qué quiere una realeza en este basurero?
- ¡A qué le dices basurero, Zora!
- ¿Qué creen que es esto? – Respondió el pelirrojo a Magna girándose en el marcó para hablar hacia el interior, luego regreso su atención a ella – ¿Qué haces aquí?
- Zora, es mi Hermana Mayor Nebra, cuidado con tu lenguaje. – Dijo Noelle tocando la mano que le cerraba el paso.
- ¿Tienes hermanos?
- ¿Tienes problemas de memoria o algo? – Cuestionó con algo de confusión pensando que él había sido la persona que los ayudo a pelear contra los elfos salvando las vidas de sus hermanos menores.
- No recuerdo a personas insignificantes para mí. – Replicó encogiéndose de hombros restándole importancia hasta que Nebra soltó un sollozó breve, su mano viajo a sus labios para cubrirlos mientras intentaba contener las lágrimas lo que hizo que ambos toros negros quedarán impactados.
- ¡Mira lo que hiciste, Zora! – Gritó Noelle exaltada sin saber muy bien que hacer.
- No hice nada. – Se apresuró a contestar sorprendido por la reacción que había tenido la mujer.
- Hermana Mayor Nebra, ven a mi cuarto. – Ofreció Noelle extendiendo su mano para tomar la suya guiándola en el interior, Zora observó el intercambio con curiosidad sobre todo cuando sus miradas se cruzaron con los de la mujer.
El resto de los miembros del escuadrón permanecieron en silencio mientras pasaban hacia el área de las habitaciones femeninas, las trampas habían sido retiradas por Vanessa al verlas pasar, Nebra detallo que el pasillo se veía algo sombrío y eran idénticos los unos de los otros, parecía un laberinto y le sorprendió la facilidad con la que Noelle la guiaba a través del espacio, finalmente llegaron al cuarto que correspondía a la joven, era mucho más pequeño que sus habitaciones en el Palacio, apenas lo bastante grande para una cama individual, una mesa de noche, una silla con escritorio y un closet, no había espejos como podía notar.
- ¿Este es tu cuarto? – Preguntó Nebra con inconformidad.
- Sí. Henry me preguntó si quería hacerlo más grande, pero le respondí que no, es perfecto tal como es.
- ¿No es demasiado pequeño?
- ¿Quizás? – Sé encogió de hombros indecisa – Es la primera vez que me siento en casa en un lugar, el tamaño no importa porque está lleno de mis recuerdos. – Nebra asintió a sus palabras, el ardor de su estómago aumentando – Me disculpo por lo rudo y descortés que puede ser Zora creo que no te recordaba.
- No fue por eso que...– Se negaba a decir que estaba llorando en cambio solo se sentó en la cama acariciando la tela de la cubierta de la cama. – Lamento venir sin avisar.
- No sucede nada. – Se apresuro a decir con nerviosismo, sólo cuando levantó la mirada pudo notar que tenía vendajes en los brazos y en su mano derecha.
- ¿Que te sucedió?
- Estaba entrenando con Luck y Magna, son algunas quemaduras. – Mencionó acariciando el vendaje, preparada para escuchar las burlas por su entrenamiento – ¿Ha pasado algo malo con Hermano Mayor Nozel o Hermano Mayor Solid?
- No. Los dos están bien, no son la razón por la que vine. – Aclaró buscando los sobres entre su ropa – Estaba organizando algunas cosas en la biblioteca de Hermano Mayor Nozel y encontré el testamento de nuestra madre.
- ¿El testamento? – Noelle repitió ladeando su cabeza sin entender que significaba eso, nunca la habían incluido en nada respecto a la familia y apenas sabía cosas sobre su madre.
- Hermano Mayor Nozel fue elegido como el cabeza de familia por nuestra madre a pesar de tener apenas quince años, por eso nuestro padre no obtuvo control sobre nosotros.
- Eso lo sé.
- Pero encontré algo que nos debió ser entregado hace tiempo al menos en el caso de Solid y mío. – Sacó los sobres y los coloco sobre la cama – El tuyo solo está retrasado por unos meses. – Separó uno de los sobres y se lo extendió a su hermana menor – Mamá dejo está carta para ti.
- ¿Para mí?
- Hay una para cada uno que debió sernos entregado cuando consiguiéramos nuestros grimorios. – Levantó el suyo que estaba arrugado por el maltrato recibido – Pero por algún motivo no pensó que estábamos preparados para leerlos.
- ¿Madre dejo algo para mí?
- Mamá te amaba. – Declaró Nebra con seguridad, lo sabía con certeza ahora.
- ¿Cómo puedes estar segura de eso? – La voz de Noelle tembló de emoción, escuchar a una de las mayores atormentadoras de su infancia diciendo esas palabras se sentía… Extraño.
- Lo dice en mi carta. – Mencionó suavemente.
Noelle titubeó mientras con manos temblorosas abría el sobre y sacaba las dos hojas que había en su interior, Nebra la miraba con expectativas hasta que decidió enfocarse en otra cosa, se puso de pie y reviso una estantería dónde estaban algunas fotos con su equipo.
" Mi amada Noelle.
Desde el primer momento en que supe que estabas en mi vientre fui realmente feliz, amé a cada uno de mis hijos y los recibí con el amor que se merecen, uno libre, desinteresado e interminable.
Te amo y te amare siempre.
Cada día que pasa pienso en como serás, si te parecerás a tus hermanos o a mí, sería lindo que te parecieras más a mí por qué puedo presentir que tendrás la magia de tu padre como Nebra y Solid.
Tus hermanos mayores han sacado tanto de tu padre que lo único que heredan de mi es el color de mi cabello y de mis ojos, pero todos tienen ese indomable cabello del estilo de tu padre.
Noelle.
Tu nombre significa "Nacimiento", por que espero que puedas nacer con seguridad, que estés sana y bien, por que tu llegada a este mundo llena mi corazón de alegría, desearía poder disfrutar de tu vida, verte crecer, quisiera poder disfrutar de compartir con nuestra familia sin preocupaciones, comprar todo lo que tu corazón desee y disfrutar alegremente con ellos.
Estoy divagando mucho.
No sé qué decirte específicamente a ti mi amor, puedo escribirle a cada uno de tus hermanos por qué los conozco, pero probablemente no llegue a tenerte más que unos minutos en los brazos y no quiero ser poco expresiva o mostrarme distante a la más joven de mis hijos.
Solo puedo imaginar cómo eres o como serás, pero espero que seas una persona de bien, con un corazón noble, amable y valiente, siempre leal a tus ideales y a ti misma.
Las circunstancias de mi muerte serán adjudicas a ti por el bien de protegerlos a todos, lamento que tengas que vivir con esta carga por algunos años de tu vida, Nozel tiene la indicación de que está carta te sea entregada cuando recibas tu grimorio, para ese entonces espero que ustedes tres puedan saber la verdad o al menos que Nozel encuentre el momento correcto para decirles, si eso no ha sucedido mientras lees esto pregúntale, Nozel debe decirte.
Sobre mi muerte te pido que no te sacrifiques por buscar venganza por una persona que ya está muerta, lo más importante para mí es que disfrutes tu vida, no que te aferres a la idea de que me sucedió.
Déjalo ir, no te pongas en peligro.
Protege tu vida, cariño.
Además de eso también quería contarte cosas sobre mí, para que tengas algunas anécdotas de mi parte.
Me gustan los dulces, un rasgo que Solid heredó de mí, de vez en cuando solíamos ir a la cocina del Palacio y robar algunos chocolates de la alacena, nos repartíamos el botín entre los dos, a mi madre le enojaba mucho que hiciera eso, siempre me reñía cuando tenia la oportunidad, todavía a pesar de los años no entiendo cual es el problema de comerte uno, dos o cinco chocolates.
Disfruté mucho de la música en mi juventud, las clases con mis tutores eran mis favoritas, aprendí a tocar cualquier instrumento de cuerda, mi favorito es el violín, Nebra siempre tuvo un talento natural para la música y las artes, a veces tocábamos a dueto. Además, a Nebra le gustaban demasiado los juegos de azar, tenía mucha suerte, eso lo saco de su padre, nunca fui buena en ellos y debo decir que incluso mi hija de seis años me ganaba, espero que no le agarrara el gusto, mis padres no estarán satisfechos si descubren que le enseñaron a jugar.
Esto puede ser un poco vergonzoso me enamore de tu padre cuando tenía catorce años, era un adolescente un poco mayor que yo, nuestros padres vieron que teníamos ciertos sentimientos el uno por el otro y no dudaron en arreglar nuestro matrimonio cuando cumplí dieciséis años, no me opuse a esa decisión pero me sentí repentinamente presionada por mi familia y lo que pudo ser un noviazgo normal se convirtió repentinamente en un matrimonio, no me arrepiento, fui afortunada y amé a tu padre pero me hubiera gustado que fuéramos nosotros los que decidiéramos, por eso lo primero que le dije a Sahir cuando nos enteramos de mi primer embarazo fue que nunca obligaría a mis hijos a casarse sin importar cuál fuera el beneficio para nuestra familia quería que todos tuvieran la oportunidad de enamorarse y elegir libremente.
Sahir era tan dulce en esos años, un chico tímido e inseguro siempre pensando que estaba por debajo de mi debido a mi estatus de princesa, mi padre le tenía mucha estima a mi suegro habían sido compañeros en el escuadrón durante mucho tiempo y estaban entusiasmados con la idea de unir ambas familias, mi madre no estaba muy de acuerdo con eso. Aunque ella nunca estaba satisfecha con nada, me preguntó si seguirá con vida cuando leas estás palabras, Sahir ha cambiado un poco con los años, cada vez lo veo menos en casa, Solid apenas lo ve estos días.
Otra cosa que podría contarte de mí fue que durante mi niñez tenía tanto poder mágico que me costaba mantener el control, tuve que esforzarme para lograrlo y cuando obtuve mi grimorio fue perfecto, el poder, la libertad, y el disfrutar de mi magia fue algo increíble para mí espero que puedas disfrutar de la magia como yo lo hice, de mis hermanas fui la única que heredo el atributo mágico de mi padre, debido a eso padre solía tomar el tiempo de practicar conmigo, durante mi adolescencia pensé que le robaba su tiempo a mis hermanas, aunque egoístamente quería que sostuviera mi mano siempre.
Algo más que pueda contarte de mí... Tengo un paladar muy fino, no me gustaba demasiado comer platos desconocidos y durante mi niñez mi niñera me ayudaba a esconder la comida que no me gustaba, en cambio Nozel es una cabra, nunca tuve complicaciones para que comiera nada de lo que se le ofrecía, si le dabas cualquier verdura, la masticaría y la tragaría como si nada, Sahir nunca se dio cuenta de que pasaba mis verduras a su plato, fue un buen niño, siempre serio y diligente, el único momento dónde era un niño alegre y travieso fue cuando jugaba con Fuegoleón, mi mayor deseo y esperanza es que deben haberse convertido en espléndidos adultos.
Ustedes cuatro son mi mayor sueño.
Y mi querida Mereoleona, me preguntó qué tipo de persona será, principalmente no creo que cambiará demasiado a la niña revoltosa, imprudente y valiente que es, si puedes sé su amiga sé que te ayuda a crecer mucho.
Nunca pude conocer en profundidad a Leopoldo, debe ser un niño encantador es un poco mayor que tú así que espero que te lleves bien con él.
También tendrás dos primos por parte de mi hermana, Kirsch y Mimosa, espero que la niña pueda ser tu amiga y apoyarte cuando yo no esté, lamentó que Nebra no tenga a alguien de su edad para ser su apoyo y no creo que Solid llegue a llevarse bien con Kirsch.
Es demasiado extrovertido para la salud de las personas.
Los amo con todo mi corazón.
Yo... lamento dejarte. "
Nebra estaba revisando las cosas que estaban sobre la mesa mirando por encima del hombro de vez en cuando las reacciones de su hermana leyendo, sonrió con tristeza mientras revisaba una pequeña pizarra con etiquetas pegadas, la mayoría eran frases de motivación con distintas letras.
- Hermana Mayor Nebra. – La voz de Noelle la asustó.
- ¿Qué sucede?
- Hermano Mayor Nozel ¿te ha dicho que pasó con nuestra madre? – Aquella pregunta la tomó por sorpresa, pensó en su respuesta con cuidado, Noelle tenía una mirada llena de resolución como si supiera algo que ella no.
- No. Los adultos nos dijeron que murió por el parto. – Respondió con sinceridad sentándose en la cama – Hermano Mayor Nozel nunca hablo con nosotros sobre eso. Solid... Solid lloraba mucho el día que enteramos a nuestra madre, me costaba convencerlo para irnos. – Noelle le dedicó una mirada expectante – Yo también era una niña, perdí a madre y a mi mejor amiga, podía comprender que madre no volvería, pero Solid no y Hermano Mayor Nozel solo le decía que tenía que crecer y dejar de llorar por nuestra madre.
- Lo lamento. – Dijo Noelle vacilante lo que hizo que Nebra soltara una risa triste e irónica, después sus ojos se llenaron de lágrimas mientras comenzaba a llorar. Noelle estaba conmocionada, sin saber que hacer se acercó para posar su mano sobre su hombro para consolarla, lo que no espero fue que se girará hacia ella y se ocultara en su cuello, podía sentir su ropa mojarse por las lágrimas, pero fue el sentimiento de sufrimiento real que sintió de ella que la guío para agarrarla en un abrazo reconfortante.
- Lo lamentó. – Susurró de forma sincera sintiéndose lamentable.
- Mamá te amaba mucho, Hermana Mayor Nebra. Sé que ella te perdonaría. – Porque sabía que, aunque su disculpa se la estaba diciendo a ella realmente estaba dirigida a su madre.
- No debería tener que hacerlo en primer lugar. – Replicó negando con la cabeza.
En ese momento tocaron la puerta de la habitación, Nebra se avergonzó inmediatamente intentando secar las lágrimas de su rostro y apartándose de Noelle, la misma se colocó de pie para atender.
- Zora.
- Vanessa me mandó que viniera a tráete esto para disculparme con la princesa y contigo Noelle. – Murmuró con aburrimiento hasta que notó el ambiente pesado en el interior, la niña tenía sus ojos vidriosos y la otra estaba dando la espalda a la puerta, podía ver el ligero temblor de sus hombros.
- Gracias, puedes decirle a Vanessa que no se preocupe. – Dijo con suavidad tomando la bandeja con aperitivos. – ¿Pasa algo más?
- Di: Manzana. – Ordenó.
- ¿Qué?
- Si estás en problemas di manzana. – Explicó en un susurro.
- No pasa nada. Te lo aseguró.
- Bien. – Se estiró en toda su altura para darle un último vistazo a la princesa, a su espalda en un primer momento hasta que se giró levemente y sus miradas se cruzaron, suspirando se retiró.
- Ese es el chico que nos ayudó en la batalla contra los elfos ¿No? El que usa magia de ceniza.
- Sí, me sorprende que lo recuerdes. Zora tiene una personalidad rara, pero todos aquí lo son.
Nebra asintió para luego acercarse a beber del jugo buscando recomponerse, llorar de esa manera no era propio de la realeza, pero si de una persona, los sentimientos eran humanos después de todo, sus manos temblaban mientras esperaba que Noelle se burlara de ella por su debilidad, a pesar de que sabia que no haría eso, solo estaba proyectando lo que ella misma haría de tener la oportunidad.
- Había más cartas, una para Solid que todavía no sé si dársela o no, o quedarme con él cuando lo haga.
- Mamá dice en mi carta que había cartas para Lady Mereoleona y el Capitán Fuegoleón. – Comentó.
- No vi nada más en los papeles que encontré. – Probablemente su hermano si les había hecho llegar las cartas a ellos, ese conocimiento solo se sintió como otra puñalada.
- ¡Noelle! – Escucharon que llamaban desde la sala la escandalosa voz de su capitán.
- ¿Qué sucede? – Gritó en respuesta desde el umbral de la puerta.
- Ven aquí.
- Ya regreso. – Noelle salió de la habitación encontrándose con su capitán en medio de la sala con una expresión divertida.
- Nozel me preguntó si sabía dónde estaba tu hermana. – Yami estaba disfrutando el momento – Se veía preocupado y enojado.
- ¿Hermano Mayor Nozel, está preocupado por mí? – Nebra se asomó por el pasillo de las habitaciones de las mujeres siguiendo a Noelle.
- ¿Por qué pareces sorprendida? – Cuestionó con una ceja elevada, su cigarrillo entre sus labios – ¿No eres su hermana menor? Nozel es tan inexpresivo incluso con su familia ¿Debería mandarte de regreso?
- La Princesa llegó en un mal estado emocional y vino nada más y nada menos que a esta pocilga. – Intervino Zora con aburrimiento – Eso debe significar algo.
- ¿Quieres quedarte a pasar la noche? –Preguntó Finral directamente – Puedes quedarte en la habitación de Noelle si no hay ningún problema.
- ¿No seria eso problemático? – Comento Gauche – Podrían pensar que secuestramos a un miembro de la realeza.
- No creo, además Noelle puede dormir conmigo si hace falta. –Agregó Vanessa abrazando a la adolescente por los hombros.
- Pero Noelle vive aquí y es un miembro de la realeza. – Puntualizo Asta.
- Noelle es un miembro de nuestro equipo. – Zora uso un tono de voz propio de un profesor diciendo algo demasiado obvio a un estudiante despistado.
- ¿Qué quieres hacer, Señorita Silva? –Preguntó Yami con suavidad, no le importaría meterse con la mujer y burlarse un poco de ella, como hacia con su hermano, pero al sentir su ki pudo notar su enorme tristeza.
- ¿Puedo quedarme?
- Claro. Pero tienes que hablar con tu hermano, no quiero que piense que te forzamos a quedarte aquí.
- No será así. Yo le explicaré todo. – Aceptó Nebra con firmeza.
Dicho esto, la vida dentro de los Toros Negros siguió con normalidad, Nebra permaneció al margen la mayor parte del tiempo, sentada cerca de la barra negó la invitación de Vanessa a la botella de alcohol y observó en silencio, Noelle mantenía una expresión tranquila y relajada riéndose con Asta y sus compañeros, incluso durante la cena comieron de forma ruidosa y desordenada, e incluso así pudo sentir la calidez y el compañerismo en la mesa, a pesar de su incertidumbre probo pequeños bocados de la cena, sorprendida por el buen sabor de los alimentos termino el plato con prontitud e incluso pudo sentir como si la comida la consolara.
- Bueno chicos, despídanse por qué pondré las trampas en el pasillo. – Avisó Vanessa mientras se tambaleaba hacia su cuarto, Noelle y Asta se dieron las buenas noches con un beso en la mejilla antes de que Noelle siguiera a las demás hacia el pasillo.
Nebra estaba dentro de la habitación decidiendo como acomodarse en la pequeña cama de su hermana cuando Noelle entró directamente hacia el armario, sacó una de sus pijamas y se la ofreció a su hermana mayor quién dudo en cambiarse, pero finalmente lo hizo, la falda le caía por encima de las rodillas casi a medio muslo, unos golpes en la puerta le pidieron permiso para entrar Gray le balbuceó algunas cosas y luego se fue.
- Léela. – Nebra estaba extendiendo su carta con una expresión sería.
- ¿Es la carta que mamá te dejó? – Ella asintió como repuesta a la pregunta, Noelle dudo antes de negar con la cabeza – Es tuya. Son las palabras que mamá dejo para ti. No me la muestres solo por qué sientes culpa, después de que te sientas mejor si aun quieres mostrármela la leeré ¿Te ayudo con el cabello?
Nebra recogió de regreso la hoja hacia su pecho comprendiendo las emociones de su hermana, aceptó sentándose en la cama, Noelle se encargó rápidamente de soltar su intricado peinado y usando un peine para desenredarlo, una vez lista paso a soltar su propio cabello y alistarse.
- Mi cama es pequeña, si gustas puedo ir a dormir con Vanessa. – Ofreció por última vez.
- No hagas dramas. – Murmuró antes de acostarse hacia la orilla dejándole el espacio de la pared.
Noelle se quedó dormida profundamente de manera rápida, Nebra en cambio estaba inquieta, todo lo sucedido en el día había agotado su interior y agitado sus pensamientos, decidió que quería un vaso de agua después de estar más de dos horas dando vueltas en la cama, dudó en salir debido a que se encontraba en una sede distinta a la de su escuadrón y escasamente vestida, sin embargo, decidió salir hasta la cocina.
- ¿Pérdida, Princesa? – La sorprendió una voz provenir desde el sillón de la sala, el hombre pelirrojo estaba recostado con una expresión somnolienta, tenía algunos minutos dando vueltas erradas por los pasillos idénticos.
- Solo quería algo de agua. – Contestó a la defensiva, incomoda.
- La nevera esta en la entrada a tu izquierda, aprovecha de hacerlo rápido antes de que Henry decida cambiar la ubicación de las habitaciones y no puedas regresar con Noelle.
- ¿Cambiar las habitaciones?
- Henry es el maestro de la casa. Su magia le permite modificar la base a su antojo.
- Entiendo.
Nebra decidió ir hasta la cocina para beber un vaso de agua, siempre manteniéndose alerta de la presencia masculina en la sala.
- ¿Qué haces aquí, Princesa? No me agrada la realeza, pero Noelle es diferente de los estirados nobles que conozco.
- No tengo por qué contestarle a un plebeyo.
- ¿Aún si este plebeyo fue quien los salvó a tu hermano y a ti? Ese niño había perdido su espíritu de lucha. – Murmuró con diversión.
Nebra no respondió en cambio simplemente se dirigió al cuarto de su hermana con las palabras del hombre en su mente, al entrar vio que Noelle estaba moviéndose de forma inquieta en la cama, parecía tener un sueño desagradable por lo que simplemente se acostó a su lado y con un poco de timidez la abrazo suavemente.
¿Qué podría decirle a Nozel en la mañana?
¿Qué estaría pensando Solid?
Noelle se acurrucó hacia el calor de su cuerpo, murmurando en sueños, la niña se parecía demasiado a su madre ahora que la veía sin el velo del resentimiento, burlarse de ella por su apariencia era menospreciar a su madre, la falta de espejos en la habitación tenía sentido ahora.
Nebra se aferro a esa imagen frente a ella, dejando que las lagrimas que luchaban por escapar de sus ojos fueran libres, sentía que su corazón fue despedazado, traicionado y apuñalado, ni siquiera sabia la verdad de la muerte de su madre, Nozel le dijo a Noelle antes que a ella.
