Nebra despertó antes que Noelle, observo a la adolescente dormir durante algunos minutos hasta que decidió que era hora de levantarse, se cambió y salió de la habitación para encontrarse con el plebeyo sin magia limpiando con buen ánimo, el chico la saludo con torpeza rápidamente antes de irse en dirección a un pasillo.

- Espera.

- ¿Sí? – Preguntó con algo de nerviosismo, la mujer lo observaba con tranquilidad sin la usual mirada de prepotencia que le veía usar con Noelle, o cualquier otro ser viviente no perteneciente a la nobleza.

- No es nada. Voy a retirarme.

- Le puedo decir a Finral que te lleve hasta la capital, voy a despertarlo.

Finral estaba somnoliento cuando apareció vestido por el pasillo que llevaba a las habitaciones de los hombres, sin embargo, le sonrió cuando abrió un portal hacia la capital, al menos el joven tenía la educación apropiada de un noble, incluso si era un noble caído en desgracia.

- ¡Hermana Mayor Nebra! – Solid se acercó rápidamente hacia ellos alejándose de un grupo de mujeres que parecían tenerlo preso – ¿Dónde estabas?

- Pase la noche en la base de los Toros Negros. – Explicó intentando tranquilizarlo.

- Hermano Mayor Nozel, me dijo, pero no sé qué estabas haciendo allá.

- Había algunas cosas que necesitaba hablar con Noelle. – Nebra tomó la mano de su hermano – Y ahora tengo que hablar contigo.

- ¿Es necesario? Las ancianas de la familia han estado dando vueltas desde temprano, el Hermano Mayor Nozel las ha intentado mantener lejos pero no desisten.

- ¿No te han dicho que quieren?

- No, dice que solo hablarán con el Hermano Mayor Nozel.

- Entiendo.

- Princesa Nebra, nos sorprende no encontrarla en su Palacio, no sabíamos que estaba en una misión que la mantendría alejada de su hogar.

- Los asuntos de las Águilas de Plata no le concierne a la Familia Silva. – Replicó con calma – ¿El asunto que los mantiene aquí es referente a la Familia Silva o al Escuadrón?

- Solo podemos hablar con el jefe de familia, dado que el Príncipe Nozel no se encuentra esperaremos.

- Entonces por favor pasen a la Sala de Espera. – Invitó con educación – Los sirvientes los atenderán apropiadamente hasta que vuelva el Hermano Mayor Nozel. – Nebra no les dedico una segunda mirada mientras se llevaba a su hermano menor con ella.

- ¿Por qué te quedaste fuera?

- Hay algo que tengo que mostrarte. – Nebra colocó su mano sobre su espalda para guiarlo hasta la oficina.

- ¿Qué hacemos aquí?

- Ayer entre los papeles que revisaba de la familia encontré el testamento de nuestra madre y había cartas dirigidas a nosotros. – Solid parecía sorprendido – Debieron ser entregadas a nosotros cuando obtuviéramos nuestros grimorios. Hermano Mayor Nozel, no lo hizo. – Sacó el sobre con el nombre de su hermano menor y se lo entrego – Fui a darle a Noelle la suya y decidí quedarme. Lee.

Solid estaba conmocionado, estaba feliz el día anterior luego de hablar con Nozel y la esperanza de convertirse en capitán cuando de repente Nebra desapareció, paso la noche fuera del palacio y al llegar le hablaba de una carta que dejo su madre con una expresión sería y triste, tomo el sobre y comenzó a leer.

" Mi pequeño y precioso Príncipe.

A mí amado Solid.

Primero que nada, debo expresar lo mucho que te amo, pensé que serías mi último hijo, fuiste tan delicado dentro de mi vientre que siempre tenía el temor de no poder conocerte así que cuando naciste me sentí muy agradecida con la vida, eras un bebé precioso y tranquilo incluso mucho más que Nebra, siempre con una sonrisa en tu rostro, una risa alegre y una amabilidad envidiable.

Mi compañero y mi protector, ni siquiera te gustaba cuando tú padre se acercaba a mí.

Eras muy celoso, me preguntó si eso habrá cambiado en el futuro o seguirá igual.

Tienes mucho camino por recorrer, debido a que fui la única hija de la familia principal de los Silva en heredar el atributo mágico de mi padre pensaba que tenía que demostrar que valía algo.

La presión de mantener el nombre de nuestra familia en alto siempre fue agobiante, al menos durante mi juventud, por que a pesar de ser la hija del medio me toco llevar esa carga, tu tía Danna nunca tuvo interés mas allá de su matrimonio beneficioso y Antoinette era demasiado amable para los Caballeros Mágicos, sentir que tenia que demostrar algo para satisfacer las expectativas de los demás es algo que me gustaría evitar con ustedes, solo por el hecho de ser ustedes mismos ya son una existencia excepcional, hallan heredado mi magia o la de su padre son preciosos miembros de esta casa.

Eres maravilloso.

Debido a lo diligente que es Nozel en su entrenamiento y educación probablemente se convierta en un gran ejemplo y también en una figura difícil de superar, jamás desearía que ustedes tres se sientan a la sombra de su hermano mayor, o que tengan que competir para poder ser considerados, está bebé que todavía se encuentra en mi vientre es la que más me preocupa de todos.

Sé que podrás contar con Nebra en todo momento de tu vida, es una niña que te ama mucho, Nozel es demasiado serio y le cuesta demostrar sus sentimientos a los demás, pero es un buen hijo y un buen hermano, solía decir que si a todo lo que le preguntabas y pedías, le advertí que no debía consentirte tanto, espero que te guíe por el buen camino y no te malcríe demasiado.

Siempre solías correr y agarrarte a mi falda cuando alguien te decía algo que no te gustaba, sacabas la lengua y le dedicabas una mirada tan amenazante como un gato, a Sahir no le gustaba mucho cuando te negabas a obedecerlo, aunque en secreto sé que te complacía en lo que querías; espero que hayas crecido en un joven seguro y amable, que cuides mucho de Noelle, eres su hermano mayor, y ella será más cercana a tu edad que los otros dos.

Sé que eres un niño dulce por lo que probablemente amarás a Noelle, espero que sea así, incluso si escuchas de bocas de todos que es la culpable de mi muerte no es la verdad, no puedo explicártelo por este medio, pero pensando que has recibido esta carta junto a tu grimorio Nozel debería contarte la verdad, si aún no lo ha hecho pregúntale a Nebra y si Nebra no sabe, los tres deben hablar con Nozel.

Merecen y necesitan saber la verdad, la verdad de por que he tenido que dejarlos tan pequeños.

Puedo sentir las patadas de Noelle en mi vientre y me imagino lo enérgica que será al nacer, espero que se parezca a mí, por lo menos que uno de mis amados hijos saque algo mío.

La magia de agua que los tres han heredado puede usarse de tantas formas que me muero de curiosidad de saber cómo serán ... Cuando le pregunté a Nozel dijo que obtendría una "insuperable", me preguntó que habrías contestado si pudiera hacerte esa pregunta. "Algo magnífico" pienso que me dirías.

Te pareces mucho a tu padre, así que debes ser un joven apuesto, alto y muy animado, Sahir solía tener una sonrisa constante en sus labios cuando éramos jóvenes, solíamos disfrutar cuando bailábamos en los eventos.

Quiero que recuerdes todas las veces que asaltábamos la alacena en búsqueda de nuestro preciado tesoro, comer chocolates contigo es una de las cosas que más extrañare, ver tu adorable rostro lleno de chocolate mientras devorábamos rápidamente todo antes de que Sahir nos descubriera, o la vez que te quedaste atrapado en tu magia.

Nebra aprendió a controlar su magia un poco mas ese día mientras te sacaba del agua, aunque estábamos asustados, tú solo te reías, empapado, divertido, creo que Noelle heredara el mismo atributo que tú, quiero que puedas ayudarla con su magia, que la cuides y la quieras mucho, ella debería ser la niña de tus ojos.

Sé que Nozel y todos a tu alrededor te han dicho que mi muerte fue a causa de Noelle, pero eso es solo una mentira que hemos tenido que decir para protegerlos, si quieres saber la verdad ve con Nozel.

Te amo, hijo mío, eres mi mayor sueño.

Deseo para ti la felicidad por siempre, que crezcas sano, fuerte, con amabilidad, amado y contando con tu familia en todo momento.

Con la libertad de ser quien quieras ser y amar a quien decidas amar.

Con amor, mamá. "

- ¿De qué verdad está hablando? – Preguntó Solid al aire sin esperar una respuesta que realmente si llego, releyó varias veces.

- No lo sé. Pensaba preguntarle al Hermano Mayor Nozel. – Contestó Nebra con severidad – Parece que Noelle lo sabe.

- ¿Por qué ella lo sabe y nosotros no? – Sé quejo Solid con frustración. – Mamá quería que cuidara de Noelle.

- Escribió lo mismo en mi carta. – Concordó Nebra sentándose junto a su hermano, quien en principio no parecía tan afectado como ella, Noelle también se mostró más controlada ¿Quizás por ellos dos realmente no recordaban a su madre? – ¿Crees que si nuestra madre todavía estuviera viva nuestra familia sería deferente?

- ¿Quieres decir como si no fuéramos una basura con Noelle?

Ambos hermanos permanecieron en silencio después de esas palabras, Solid regreso su mirada al papel, sentía varias emociones revolverse debajo de su pecho, justo donde estaba el corazón, tristeza, felicidad, un sentimiento agridulce, una de las sirvientas tocó la puerta informando que los invitados estaban exigiendo ver a Nozel, Nebra decidió que tendría que asumir la responsabilidad hasta que llegará.

- No queremos hablar contigo, Nebra. – Negó una mujer mayor que guardaba un gran parecido con sus tías.

- Abuela. – Saludaron los hermanos con un poco más de amabilidad, no tenían de hecho una buena relación con esta persona. – Lamentamos el retraso del Hermano Mayor Nozel, pero también tiene responsabilidades con su trabajo como Capitán de un escuadrón. Yo soy la primera hija de la familia, puedo escucharlos.

- No seas tan engreída, Nebra. No tienes las condiciones para tomar el lugar del cabeza de familia y Solid es demasiado impulsivo y grosero para saber guardar la compostura. – Crítico con dureza – Y ni siquiera hablemos de la fracasada que tu hermano expulsó de la orden de la familia.

- No le hables en ese tono. – Gruñó Solid siendo tan protector como siempre, Nebra negó al darse cuenta de que le estaba dando la razón a la anciana.

- ¿Qué está sucediendo? – Preguntó Nozel entrando en la habitación acompañado de una Noelle vacilante, ella solo había estado llevando un recado en la capital cuando se cruzó con Nozel y termino siendo arrastrada al Palacio.

- Hermano Mayor Nozel. – Corearon los dos con alivio.

- Nozel. – Saludo la mujer anciana con una mirada reprobatoria – Por fin haces acto de presencia, pensé que siendo el heredero de Acier tomarías más en serio tus responsabilidades con la Casa Silva.

- Cumplo con el legado de nuestra madre, las Águilas de Plata eran su orgullo. – Contestó con calma, aunque pensó que sus palabras afectarían a Noelle se percató de que esto no era así.

- Me preocupa que estés desatendiendo la familia, Nozel. Todavía no te has casado y tus hermanos ya están en edad de casarse, sobre todo Nebra es una joven sin prometido. Los Kira...

- Nebra dejo en claro que no estaba interesada en la propuesta y siendo que Noelle es una menor todavía tampoco está la posibilidad de aceptarlo.

- ¿Qué estás pensando, Nozel? Colocando a nuestra familia en esta posición tan inestable.

- Madre deseaba que cada uno escogiera la persona con la cual pasar su vida. Libremente. – Enfatizó, pensando en la relación que tenía su hermana menor con un plebeyo tendría que luchar por aplanar el camino para ellos.

- Cuidaré los intereses de la familia, la forma ingenua de pensar de Acier podría haber llevado a la familia a la destrucción.

- ¿Cuidar? – Preguntó Noelle con un leve tono de desprecio que no pasó desapercibido para ninguno de los mayores – ¿Dónde estabas cuando Hermano Mayor Nozel tuvo que hacerse cargo de la familia? ¿Cuándo padre se dedico al alcohol y a las mujeres?

- No tienes derecho para hablar pequeña escoria...

- Noelle es libre de hablar, ella se ganó ese derecho. – Dijo Nozel con seriedad, aunque Noelle sentía que siempre debió tenerlo.

- Nozel.

- Tengo cosas más importantes que discutir con mis hermanos, abuela. Si tu audiencia era solo para hablar a favor de los Kira ya puedes retirarte, no quiero saber nada de la familia que intento jugar sucio para obtener algo de la mía. – Despacho Nozel con cortesía siendo que pronto Dorothy entró en su campo de visión completamente despierta.

- ¡Querido Nozel! Nunca había entrado a esta parte del Palacio. – Comento con una voz alegre antes de abrazar a Noelle en un gesto afectuoso – Me alegra ver que estás aquí.

- Capitana Dorothy. – Saludo sorprendida Noelle.

- Tanto alboroto. – Comentó Mereoleona llegando acompañada de Fuegoleón, los Vermillion también estaban extrañados de ser convocados por Nozel tan repentinamente.

- Dorothy. – Dijo Nozel invitando a la mujer pequeña a usar su magia quien con una sonrisa los llevo a su mundo de ensueño.

- ¿Dónde estamos? – Preguntó Solid alarmado que no podía entender la cadena de sucesos que estaba ocurriendo, todavía tenía la carta de su madre sujeta en su mano derecha.

- Está es mi magia de sueño, mi mundo glamour. Lindo ¿verdad? Yo controlo todo lo que sucede aquí. – Dijo sentada en su silla flotante y creando una mesa con varias silla y un juego de té. – Es un buen lugar para conversar.

- ¿Qué sucede, Nozel? – Cuestionó Fuegoleón tomando asiento con tranquilidad conociendo el poder mágico de su compañera, los demás lo imitaron menos Noelle que permanecía nerviosa de que la ilusión de Asta apareciera.

- Tranquila, no haré nada de eso por el momento. – Le susurró Dorothy antes de empujarla hacia el lugar vacío.

- Hay algo importante que debo decirles a todos, Noelle ya lo sabe. – Empezó Nozel con un tono de voz más amable de lo usual – Pero es momento que les diga a ustedes.

- ¿Necesitas ayuda para decirles, Nozel?

- No. – Nozel le dedicó una mirada para que permaneciera en silencio, la capitana de los pavos reales acepto su decisión– Todos sabemos que la situación con los elfos fue bastante delicada, además de la aparición del demonio con el que luchamos.

- ¿Hermano Mayor Nozel? – Noelle preguntó vacilante.

- Nuestra madre fue una mujer impresionante y muy poderosa, además de amada por nosotros. – Sus palabras llamaron la atención de todos los presentes – Cuando nació Noelle, se informó a todos que había muerto por complicación en el parto tal como fue el deseo de madre, pero la verdad es que eso era una mentira. Madre tuvo una misión cuando eran pequeños, debes poder recordarlo Nebra, regreso muy herida.

- Lo recuerdo.

- Cuando volvió de esa misión no solo estaba herida, sino que fue maldecida por un demonio llamado Megicula. – Antes de que alguno pudiera hablar Nozel levantó una mano pidiendo silencio – La maldición de este demonio tomó la vida de nuestra Madre, pero no solo eso, si hablas sobre la maldición fuera del mundo de ensueño de Dorothy serás maldecido, yo estaba impedido de poder decirle a ustedes.

- ¿Quieres decir que un demonio fue el causante de la muerte de Lady Acier? – Preguntó Mereoleona con una expresión completamente sería.

- Si.

- ¿Qué quieres decir con que seremos maldecido?

- Quiere decir que si haces mención de esta información en el mundo real morirás como lo hizo tu madre. – Contestó Dorothy con una expresión tranquila a la pregunta hecha por Solid – Deben ser como Noelle y Nozel, y saber guardar el secreto.

- ¿Lo sabías? ¿Desde cuándo? – Nebra parecía inquieta dirigiendo su mirada a la adolescente.

- Desde hace algunas semanas. – Respondió suavemente.

- Pero si Lady Acier había sido maldecida como es que...

- ¿Nació Noelle? – Completo la pregunta de su hermano la pelirroja.

- La maldición pesaba sobre la vida de mi madre, no sobre la de su hijo no nacido. Madre debió haber muerto un mes después de aquella misión, pero entonces se enteró de que estaba embarazada, aquello le dio tiempo. – Nozel miró directamente en dirección de Noelle – Su embarazo alargó su vida hasta el momento del parto, cuando se cortó el vínculo que las unía la maldición finalmente se llevó su vida.

Un silenció se prolongó por algunos minutos mientras todos procesaban la información, Noelle sabía de la muerte de su madre, pero no sabía que su embarazo le había permitido tener tiempo para continuar su vida, mientras que sus hermanos estaban impactados por toda lo que acababan de escuchar, los Vermillion en cambio estaban pensativos, aunque serenos en esos instantes.

- Estoy feliz de que hayas nacido, Noelle. – Mereoleona sorprendió a todos con sus palabras – Porque le diste a Lady Acier tiempo con nosotros, te agradezco.

Noelle no pudo evitar sentirse conmovida por esas palabras, nadie le había dicho eso en ningún momento de su vida y que fuera por alguien como Mereoleona solo tocaba su corazón, pequeñas lágrimas corrieron por sus mejillas así que se apresuró a quitarlas cuando la mano de Fuegoleón se colocó sobre su cabeza a modo de consolación.

- ¿Por qué nos mentiste? – Preguntó Nebra repentinamente su expresión era de una molestia honesta.

- Temía que pudieran hablar sobre eso y ser maldecidos. – Contestó muy rápido.

- Aquí están las cartas que Lady Acier le dejo a Nozel. – Dijo Dorothy mientras aparecían frente a Nebra – Léelas, son las últimas palabras de tu madre, vino aquí cada cierto tiempo para dejar estas memorias.

Dorothy podía sentir la tensión dentro del cuerpo de Nozel por la situación quería acercarse a consolarlo, pero no estaba segura si la rechazaría por su comportamiento cariñoso.

Nebra y Solid estaban leyendo las cartas escritas por su madre en silenció, Noelle también quería saber que decían las cartas sin embargo se sentía fuera de lugar acercándose a sus hermanos en ese instante, en cambio recorrió la vista a los demás, Nozel estaba tenso permaneciendo con los ojos cerrados, Dorothy se había acercado a su lado colocando una mano delicadamente en su hombro, Fuegoleón y Mereoleona estaban hablando en voz baja.

- ¿Nuestro padre sabe sobre esto? – Preguntó Solid de repente.

- No. Al menos que yo sepa, no sé si Madre le dejo alguna carta a él, pero dado la forma en que se comportaba lo dudó.

- Fuiste malo con Noelle como nosotros y sabías todo esto. – Señaló Solid.

- Tienes razón. – Admitió Nozel.

- ¿Saben dónde está ese demonio? – Cuestionó Mereoleona.

- No. – Negó Nozel con rapidez – ¿En qué estás pensando?

- Lo mismo que tú. Vengar a Lady Acier. – Replicó con brusquedad dejando en claro que pensaba que su pregunta era tonta.

- Yo haré eso. – Dictaminó Noelle con valentía – Los Toros Negros somos los encargados de investigar a los demonios. – Su mirada llena de decisión le recordó a Nozel a su madre, su temor por la exposición al peligro de su hermana menor tembló en su corazón.

- ¿Tú? – Solid no parecía estar burlándose en cambio la miró con curiosidad, tal vez incluso con algo similar a la preocupación.

- Hermano Mayor Solid, mi escuadrón ha investigado sobre los demonios desde el juicio de Asta, sé que podemos encontrar al demonio que maldijo a nuestra madre.

- Noelle. – Fuegoleón llamó la atención de la muchacha – Entiendo tus sentimientos de querer vengarte del demonio, fue después de todo quién le robó a tu madre a ustedes. Pero tampoco debes sacrificar tu vida...

- No lo haré. – Interrumpió Noelle con firmeza – Pienso hacerme lo bastante fuerte para derrotarlo, fuiste tú quien me enseñó eso, Capitán Fuegoleón.

- ¿Qué? – Preguntó Nozel al ver la sonrisa orgullosa del pelirrojo.

- Que estaba bien ser débil y lo vergonzoso es permanecer débil. – Repitió las palabras de aquel día con absoluta confianza, los Silva miraron a su hermana menor con una mezcla de asombro e incredulidad.

- Bien dicho. Al menos sirves para algo, hermano. – Se divirtió Mereoleona con una sonrisa franca – Te pareces cada día más a tu madre, sin embargo, eres tú misma así que sigue avanzando hasta que puedas superarla.

- ¿Ves, Nozel? – Dorothy dijo con suavidad – No tenías que atormentarte tanto.

- ¿Qué dices? – Solid se levantó bruscamente – Toda mi vida he vivido una mentira, pensaba que Noelle fue la causante de la muerte de nuestra madre, todos nos dijeron eso. Incluso tu Hermano Mayor Nozel, fuiste malo con Noelle igual que nosotros, pero... ¿Dices que era para protegerla? ¿Y nosotros? ¿Y yo? – Noelle tembló al escuchar lo herido que sonaba el joven sus manos se habían cerrado formando puños al costado de su cuerpo – Nos mentiste toda la vida, Hermano Mayor Nozel. Para mí, mamá es solo un recuerdo, incluso si intento pensar en ella solo puedo escuchar su voz lejana o su rostro como en el retrato, no puedo recordar su sonrisa, su risa o las cosas que viví con ella. Todos hablan de lo increíble que fue, de la persona que era, pero para mí, solo es un retrato colgado en la pared, a la cual tengo que amar. Hermana Mayor Nebra y tú han sido mis padres... Pensé que podía confiar en ti.

- Puedes hacerlo Solid... Mis intenciones no eran hacerle daño a ninguno de los tres. – Puntualizo levantándose sintiendo el desbalance en el maná del joven.

- Nos mentiste. – Insistió – Sobre mamá, sobre Noelle, sobre las cartas que nos dejó mamá y nos escondiste, incluso cuando sabías que tenían palabras de mamá para nosotros. Si Hermana Mayor Nebra no hubiera encontrado las cartas no nos hubieras dicho nunca esto. – Golpeó la mesa con sus manos – Eres egoísta, solo querías sus palabras para ti.

- Solid. – Advirtió Nebra apoyando una de sus manos sobre su brazo – Siéntate.

- No puedes estar bien con esto. – Habló con una expresión dolida.

- Estoy enojada igual que tú, pero no somos niños Solid.

- Escucha a tu hermana, pequeño. – Dijo Mereoleona apoyando su barbilla sobre su mano – Nozel ha cometido errores, algunos de los cuales se le advirtió cuando era más joven, pero ha intentado cuidar de ustedes a su manera ortodoxa y retorcida.

- No sé si agradecerte realmente, Mereo. - Fuegoleón se río brevemente por el tono usado por su mejor amigo, cansado, pero el muchacho no estaba complacido.

- ¿Puedo retirarme? Necesito pensar. – Murmuró Solid cruzando los brazos sobre su pecho y negándose a ver a los mayores.

- Por supuesto. – Término suspirando Nozel le dedicó una mirada a Nebra, pero la mujer solo apartó la vista – No mencionen nada de la maldición fuera de este espacio, estoy siendo serio sobre que puedan ser maldecidos y no deseo perderlos a ninguno.

- No tienes que preocuparte, no somos idiotas. – Murmuró colocándose de pie, Dorothy asintió mientras su magia llevaba al exterior a los dos Silva.

- Tus hermanos parecen haberlo tomado mejor de lo que esperaba. – Comento Dorothy mientras lo abrazaba por la espalda, Nozel se sonrojó levemente por la muestra de afecto física a pesar de que ninguno hizo algún comentario.

- Hermano Mayor Nozel. – Llamó Noelle con cierta incomodidad – Voy a ir al Reino Corazón, la información que hemos recolectado indica que hay una poderosa magia de maldición en ese lugar.

- ¿En el Reino Corazón? – Cuestionó Fuegoleón.

- Sí.

- Ten cuidado. – Aconsejó Nozel con una voz neutra.

- Cuídate mucho, Noelle. No te pongas en peligro innecesario y vuelve más fuerte que antes. Eso fue lo que quiso decir Nozel. – Comentó Dorothy con una sonrisa muy amplia.

- Lo haré. Me disculpó, Capitana Dorothy, pero creo que es hora de que me marché también.

- Por supuestos, Noelle. Saluda a Asta de mi parte. – Dijo moviendo su mano animadamente a pesar del sonrojo y el titubeo de la chica que desapareció.

- Lamentó que tuvieras que cargar con esta verdad tú solo, Nozel.

- ¿Cómo qué sólo? – Preguntó Dorothy con un falso tono de ofensa.

- Lo siento, Dorothy. – Dijo Fuegoleón con una expresión amable.

- Entonces... ¿Desde cuándo están juntos? – Inquirió Mereoleona con una sonrisa burlona.

- ¿Por qué...? – Nozel ni siquiera pensó en terminar la pregunta cuando observó las miradas divertidas y burlonas de los hermanos – Diez años.

- ¿En serio?

- Hemos sido amigos por más tiempo que eso, pero no te sientas celoso Fuegoleón podemos compartirlo. – Sugirió.

- ¡Dora! – Un breve rubor se extendió por su rostro.

- ¿Por qué no nos dijiste a nosotros? Hace tiempo que me hubiera encargado de vengar a Lady Acier. – Gruñó Mereoleona.

- Considera que este demonio maldijo a mi madre, Mereoleona. Y recuerda el poder del demonio con el que luchamos en la invasión de los elfos, no es como si fuera cualquiera de las bestias con las que peleas.

- Podría encargarme de ellos sola.

- Comparto la opinión de Nozel sobre no decirnos, hermana. – Concordó Fuegoleón con seriedad – Habrías saltado a la pelea sin pensar.

- Preferiría eso que ver a Noelle intentar vengar a Lady Acier. – Declaró cruzando sus brazos – Sin importar lo poderosa que sea sigue siendo una adolescente. No debería tener que hacerse cargo de este asunto.

- Tienes razón.

- No olviden lo fuerte que se ha vuelto Noelle en los últimos meses, la pequeña niña lamentable que era es una joven combatiente ahora y una maga de ataque considerable. – Intervino Fuegoleón.

- Yami tiene una habilidad para explotar el poder de sus miembros ¿No? – Agregó Dorothy con un tono asombrado – Pensar que todo ese grupo tenía tanto poder escondido es bastante sorprendente, me preguntó si Yami tendrá una habilidad inconsciente para elegir.

- Lo dudo. – Dijo Nozel rápidamente.

- Yami solo se hace el tonto. – Se burló Mereoleona levantándose – Dorothy creo que Nozel y tú van a querer privacidad así que puedes sacarnos de aquí. Si ese demonio se convertirá en nuestro enemigo lo mejor que podemos hacer es prepararnos.

- ¿Vamos al volcán?

- Por supuesto. – Mereoleona parecía nuevamente entusiasmada mientras pensaba en los entrenamientos a los que sometería al escuadrón – Esas escorias tienen mucho trabajo por delante.

Dorothy saco a los hermanos restantes del mundo de ensueño quedándose sola con el hombre, sonriendo suavemente se inclinó para besar la mejilla con un gesto rápido.

- ¿Esta mal que les contestara su pregunta?

- No. Mereoleona es demasiado perspicaz y Fuego me conoce demasiado bien, lo habrán notado al instante. – Respondió relajándose en los brazos de la joven – Solid y Nebra no se han dado cuenta supongo.

- Estaban más concentrados en sus sentimientos luego de la revelación que de saber que su hermano está teniendo una relación con una extranjera como yo.

- Creo que seria con cualquier persona que estuviera conmigo. Te agradezco por acompañarme y ayudarme con esto.

- Con gusto, querida Nozel, siempre contaras conmigo.