Aclaraciones:

*Sailor Moon no me pertenece, sino a la gran mangaka Naoko Takeuchi; y sus adaptaciones correspondientes al anime, corrieron a cargo de Toei Animation. Yo solo utilizo los personajes para crear narraciones que tal vez me hubiera gustado ver, o bien, que mi cabeza en algún momento ideó (solo por entretenimiento), dando lugar a posibles realidades alternas (por decirlo de algún modo).

*IMPORTANTE"Tarde" fue concebida como una serie de 4 historias únicas, que finalmente se extendió a 3 capítulos por cada senshi inner, estando las mismas involucradas o relacionadas. No obstante, el ultimo cap de esta primera tanda se dividió en 3 partes, y a su vez, la segunda también se subdivide, esto es porque prometí que iba a subir algo a fin de mes y por tiempos recién esta semana pude empezar a escribir, y si vamos al caso el segundo cap sería muy largo y no llegaba a terminarlo, también es una oportunidad para escribir y actualizar más seguido. Volviendo al fanfic en general, los hechos narran relatos alternativos, en el que solo existió el primer arco de Sailor Moon Crystal (la batalla contra el Negaverso, sin tener en cuenta los siguientes) donde todo se desarrolla en un futuro más avanzado, sin peleas, y donde se podrá disponer de personajes que aparecen cronológicamente en sagas posteriores de un modo libre, como así también quizás elementos de la serie de los 90, manga, y otros (pero la base, es la primera parte de Crystal).

CAPITULO IV: TARDE (PARTE II, LEVEDAD- JEDITE)

La oscuridad avanzaba, un abismo negro que no llegaba al serlo del todo, impregnado de voces que cedieron de gritos desgarradores a murmuros convalecientes… el aire pesado, cargado del humo excedente de todo aquello que fue consumido por llamas del odio…un panorama devastador que ya no se hallaba en el auge de la batalla, sino en su culminación… parada allí, en medio de ese ocaso de vida se hallaba una joven, cualquiera que la hubiese visto con sus vestimentas medias rotas, sucia por los diferentes encuentros que tuvo que librar con la espada que colgaba con cansancio de su mano derecha, y la heridas que marcaban en diferentes áreas una piel que emulaba a una de las más bellas sedas, aun en esas circunstancias, nadie hubiese dudado de su belleza, ella era la belleza misma; sin embargo, ya no brillaba, sus ojos de un azul claro miraron perdidos hacia el cielo, dos piedras preciosas desprovistas de vida. Ya no podía ver las infinitas estrellas que solían adornar el terciopelo negro que los cubría cada jornada, solo llegaba a visualizar, de forma opaca por la humarada, aquel planeta que fue la perdición de todos… eso le instaba alguna parte de su cerebro, aunque su mente a estas alturas estaba nublada. Sintió la energía maligna condesarse en algún punto cercano… un pequeño hincaso en su interior la hizo reaccionar aun con la mirada carente de vida: todo estaba perdido, sus hermanas muertas, la persona más importantes para ellas….-"muerta"- susurro en tantos caían lagrimas sin que ella les hubiera dado permiso…agacho la cabeza, "todo está perdido…pero la reina, la reina…hasta mi último suspiro cumpliré con mi deber, debo ir con ella", fue lo q pensó, en tanto se giraba al otro costado, más un ruido próximo capto su atención y giro la cabeza hacia aquel lugar…una leve sorpresa que pronto cedió a un rostro cansado, su boca con lentitud se frunció con desidia, "claro…esto…también debía pasar", se giró totalmente para mirar al recién llegado, una mirada acerada que hubiese dicho que conocía, pero no era cierto, la q conoció pertenecía a otro hombre, uno que no estaba allí, esta era fría como el invierno más cruel de la Tierra, parecía la de un muerto. Se dio el permiso de tomar una pequeña inspiración y exhalarla cerrando los ojos, para cuando los abrió estos recobraron parte de su vitalidad, en ellos había determinación y enojo, un enojo necesario para hacer lo que debía hace: matarlo…aun cuando ello implicara con tal acto matar parte de su propia alma-¡Kunzite!- vocifero irguiéndose, y haciendo un leve movimiento de mano que le dio firmeza al agarre de su arma, proclamando que estaba lista para la pelea… lo último que vio, fue como la comisura del shitennou se curvaba con desinteresada letalidad, estaba listo para cobrar su existencia, sin culpa, sin remordimiento…sin amor…

-Minako…Minako…Minako!- la voz q parecía llamarla en un eco se hizo palpable, sacándola de su ensimismamiento. Volteo el rostro para encontrarse con unos ojos verdes que la miraban un tanto irritado pero al mismo tiempo con una leve preocupación- ¿te encuentras bien?- su mano sostenía una copa de champagne que se había detenido a centímetros de su boca.

Ella en un principio pareció desorientada, más de inmediato recompuso su postura con una sonrisa radiante a la vez que erguía su propia copa- Por supuesto… solo me distraje un poco- rio menguando lo sucedido. Su marido la observo un momento escéptico, para terminar relajando su semblante al aceptar su respuesta.

-Oye- alguien pellizco la mejilla de la rubia, logrando un "auch" por parte esta- disfruta de la fiesta, ya en la luna de miel tendrán tiempo de sobra- guiño con picardía el joven de ojos azules a su lado

-Seiya- reprendió el albino, a lo que el aludido solo se encogió de hombros con una sonrisa, dando a entender que no había dicho nada que no fuera cierto. Por su parte la novia apenas se sonrojo, mientras que la peli-roja que estaba al lado de su marido lo hizo un poco más, no obstante su expresión era condescendiente, en tanto el castaño a su par curvo los labios moviendo la cabeza ante lo incorregible que era su hermano azabache.

-Si me disculpan, iré a ver a mis amigas- anuncio la hermosa novia, a lo que los otros asintieron.- Y Seiya, sé que lo tuyo es envidia- le saco apenas la lengua al retirarse, sorprendiendo a este, y con llevando a que todos rieran.

"Luna de miel", pensó la oji-azul con rostro ensoñador en su camino a la mesa elegida, más algo en su mente trunco la cálida sensación, más precisamente cuando atisbo la entrada de un grupo de hombres al salón: era Mamoru con aquellos que fueron sus guardianes en la era del Milenio de Plata. Se detuvo con suavidad, toda ella estaba calma, pero su corazón comenzó a latir desbocado, un bombeo en su pecho tan fuera de lugar… no, no estaba fuera de lugar; un cosquilleo al principio en la nuca, que envió un escalofrío al resto de su columna trepo hasta colocarse en el fondo de su cabeza. Desde el momento en que lo vio anulo cualquier pensamiento o emoción al respecto, pero esta sensación la estaba dominando ahora que lo volvía a ver. Vio como Nephrite levantaba la mano, y observo la mesa desde la que le respondían, era Naru ."Así que él es la persona a la que quería invitar….". Suspiro de un modo casi imperceptible, su mente evoco a Mako, pero no puso palabra a la situación. Jedite seguía al castaño, por lo que que efectivamente Satsuki termino por invitarlo como supuso Rei que podía llegar a ser. Torció el gesto, la verdad no lo creyó capaz de venir, debió advertir a Mamoru. Luego visualizo al peli- negro despedirse de Zoisite que siguió a sus compañeros…el rubio solo era la consecuencia indirecta de otro invitado. Quiso reír, sus bellos labios hicieron el acto inicial de dicha acción, pero no se concretó. Reír de amargura? No… de ironía? Quizás… Tras darse la mano, y despedirse el oji azul, Kunzite se encontró con su mirada, ella abrió apenas un poco más los ojos. La miraba impasible, pero en sus ojos acerados había algo sutil, como una disculpa. Pese a no sonreír ella seguía viéndose hermosa, aunque sus orbes azules la mostraban pensativa; luego la mirada que le sostenía a aquel hombre se mostró molesta, no de un modo abrasador como hubiera sido el caso de Rei, o con fuerza en el caso de Mako, o también desde la postura correcta de Ami, si no desde la suya misma, vivaz y determinante, mezclada con una sensación que se asemejaba a la melancolía. Él se mantenía recto, y aun en todo su porte pareció dudar, sus labios apenas se movieron para decir algo mudo, cuando ella se retiró dejando sobre entendido que al menos en ese momento pasaba de él. Se dirigía a un cuarto de acceso directo desde el salón que era de exclusivo uso para la novia, como para por ej: algún cambio de atuendo; en el camino saludo y sonrío, pero esa sonrisa se le estaba tornando desesperante, pesada en su propio rostro, necesitaba… necesitaba un espacio… necesitaba un momento… la respiración acompasada parecía querer volverse agitada, más al tomar el picaporte sintió que su cuerpo se aflojaba, y con un suspiro de alivio se abalanzo hacia su interior….


Jedite se arrimó por detrás de Satsuki, para depositar un beso en su mejilla. Ella con los pómulos coloreados de rosa, algo sorprendida se giró en su silla, y a su boca la adornaba una sonrisa nerviosa e igualmente gustosa-¿Cómo fue todo?

-Bien- aseguro con una sonrisa brillante, a medida que su rostro se suavizaba, dándole un aspecto cansino

Ella apretó la mano de él que descansaba en el respaldo de la silla- ¿Seguro?- cuestiono dudosa. Al tiempo, los orbes azules de él vagaron por el salón, hasta que pareció visualizar aquello que lo inquietaba. La peli morada se sintió tentada a mirar lo mismo que él, más creyó que sería grosero. Mordió con disimulo e impotencia su labio inferior. Nuevamente su atención se fijó en el cuándo lo oyó suspirar a la vez que curvaba los labios y cerraba los ojos, al abrirlos el corazón de la chica se agito, se veían claros y limpios. El apretó con su otra mano la de ella- Sera mejor si termino con esto de una vez- Ella intento hablar pero fue interrumpida con un tono audible- y después podrás presentarme a las encantadoras señoritas de esta mesa-coqueteo de forma amistosa, y varios quejidos la hicieron voltear: todas sus hermanas estaban sonrojadas y/o incomodas- cada cual a su estilo-, los habían estado observando fijamente- No se preocupen ladys- comento con simpatía-no es culpa de ninguno de nosotros que esta sea la mesa con la gente más atractiva del lugar- y todos comenzaron a reír- si me disculpan, me ausentare un rato pero luego me gustaría que hagamos las presentaciones pertinentes- Se separó de Satsuki, y acomodo su traje- ¿Cómo me veo?- cuestiono con brazos abiertos

-Estupendo- rio con mesura

-Bien… deséame suerte - su sonrisa se notaba algo intranquila, pero aún conservaba toda su magia- la última vez funciono

-Buena suerte- la chica intento ofrecerle una expresión tranquilizadora. El asintió con determinación, y cuando emprendió la marcha cruzo una mirada con Nephrite a la vez q ambos asentían casi imperceptiblemente.

-¿Esta todo realmente bien?- susurro Naru a la vez que daba un pequeño apretón a sus manos entrelazadas con Nephrite

-Pienso… que de algún modo lo estará- no se perdía la marcha del rubio. La chica a su lado lo observaba con verdadero enigma.

Rei se puso de pie tras haber llegado Kaido con Yun de la mano, a quien el mayor había acompañado al baño

-Iré a cruzar palabras con un conocido…- Rei con toda su elegancia, reprimió poner los ojos en blanco. Su marido aun en aquellas circunstancias, no podía dejar de hacer política. Sabía bien con quien iría a charlar, pues era un invitado con un fuerte peso político, y ya que ella de algún modo estaba inmersa en ese mundo, lo reconoció al acto- Y tu- el padre palmeo la cabeza del menor- cuida a tu madre por mí, hoy su belleza destaca más que de costumbre- concluyo con voz serena a la vez que la mirada que le dedicaba transmitía un hondo cariño.

-Si!- grito Yun, en tanto pasaba a la mano de la peli negra.

Por su parte Rei se sonrojo levemente algo avergonzada- Tonto- dijo por lo bajo- ¿Quién se atrevería cuando saben la mujer de quién soy?- curvo la boca con suficiencia

-Uno nunca sabe- se excusó cordial. La mujer sonrió, cuando por el rabillo del ojo se percató de algo, o mejor dicho, de alguien que se aproximaba hacia ellos, y era…. Acaso una ironía a sus palabras? Lo que le llamo la atención es que le dedico una mirada de falta, pero que con un rostro casi ilegible se centró en su marido. "Que pretende?", pensó. Kaido miro en la misma dirección, y Yun se soltó de la mano de su madre al encuentro del joven que con paso firme llego a una distancia prudente de ellos

-Profesor!

-Buenas noches Yun- saludo animoso

-Papá, papá! Él es mi profesor de educación física del que tanto te he hablado- exclamaba alegre, tomando la mano del docente y girándose hacia su padre.- Papá?

Rei que había fruncido apenas los labios y atenuado su mirada con advertencia, al notar el cambio de tono su hijo miro hacia Kaido, y no pudo evitar la sorpresa al verlo consternado. Al volver a ver a Jedite, este desvió la mirada con un sentimiento en su rostro que rozaba el remordimiento, antes de volver a mirarlos tratando de recomponer una sonrisa.

Mamoru, que a la distancia noto la tensión, se acercó- Yun, ¿has visto a Chibi Usa?

-No- dijo olvidando por un momento la situación actual

-¿Me ayudarías a encontrarla?

-Claro!...

Pero miro a su sensei y a su padre que ahora se sostenían la mirada de un modo incognito, mas su progenitor rompió el trance para dedicarle un gesto de ternura e instarlo- Acompaña a Chiba, está todo bien… de hecho, tu profesor y yo nos conocemos, somos cercanos… solo que ha pasado mucho tiempo y me ha sorprendido encontrarlo aquí.

-Si- relojeo al otro rubio, que asintió dándole confianza- Sensei, ya vuelvo!, por favor! No se vaya lejos- exclamo entusiasta

-De acuerdo- y el pequeño se retiró con Mamoru, que hizo una sutil reverencia

- Se ve…- Kaido capto una vez más la atención de Jedite-… que te aprecia mucho- a continuación se coló un silencio incierto entre los tres, la postura de Rei era suspicaz, estaba tentada a preguntar, cuando su marido volvió hablar, esta vez con un tinte de pesar en su voz- me sorprende que él te conociera antes de que yo supiera que estabas cerca…- el rostro de Jedite pese a la sonrisa, traslucía una notoria congoja

-Kaido- interrumpió con suavidad la peli negra- ¿de dónde se conocen con el profesor Kishio?- este bajo la mirada girándola hacia su interlocutora

-¿Ya te habías encontrado con él?- el tono era incierto

-Si- respondió con suavidad

-No me percate… Yun jamás lo llamo por el apellido

-Kaido- lo menciono el otro hombre, para su sorpresa. Estaba erguido, con el porte de quien desea ser oído- Sabia que tarde o temprano nos encontraríamos… créeme, jamás me imagine este escenario. Decidí acompañar a una amiga a un casamiento como su pareja, pero no fue hasta estar en camino que supe de quien era y que podría encontrarlos aquí

-¿Conoces a Minako o Jaten?

-A ella… algo así… y también que es amiga de tu mujer- esa última palabra se le antojo a Rei como un peso en el corazón, y no estaba segura del porque- también conocí a Yun en el colegio y a la señora Hino en una ocasión que fue a retirarlo, dado los medios sabía quienes eran… también creí que tal vez pudieras enterarte antes de mi existencia por ellos…Perdóname, sé que debí buscarte antes de todo eso, más después de conocer a tu familia, pero es complicado explicar mi ausencia…perdóname- su mirada lúgubre-de verdad, perdóname, y….- Kaido acorto la distancia, lo atrajo por la nuca, y luego lo abrazo con verdadero sentimiento

-Daisuke…- la voz apenas quebrada, esto llamo la atención de la peli-negra- estas vivo… es todo lo que me importa… hermano- Rei abrió los ojos ante aquel descubrimiento. A Jedite se lo vio conmocionado, en un principio paralizado, luego con los ojos vidriosos pero sin llegar a derramar lagrima, cerró los ojos y dio lugar a una sonrisa mientras correspondía el gesto de afecto. En medio de aquel acto, en un momento abrió los ojos y se encontró con los de Rei, sintió vergüenza, culpa y resignación, los desvió. Kaido se separó para dirigirse a la peli negra.

-Rei- sonreía de un modo cálido que no solía hacerlo con frecuencia- ha vuelto- y disculpándose, dijo que debían hablar, a lo que Jedite asintió, y ambos hombres se encaminaron hacia un par de sillas retiradas a un costado del salón.

La peli negra los observaba a la distancia con prudencia, inmersa en sus cavilaciones. Jedite parecía un niño, con la mirada gacha, entre culposo y feliz, entretanto Kaido transmitía serenidad con su rostro afable y compresión mediante su mano apoyada en el hombro del contrario, gestos propios de un hermano mayor.

-Rei- la dulce voz de Ami la llamo desde atrás.

-No lo sabía- contesto con tono monocorde, sus ojos suavizados enfocados en aquellos hombres (los hombres de su vida?)

-¿A qué te refieres?- pregunto con sutileza la peli-azul

-Kaido me confeso hace tiempo que tenía un hermano menor, en realidad, un medio hermano fruto de una relación extramatrimonial de su padre- todo ello lo narraba con discreción y por lo bajo- un hermano q no lleva su apellido, ya que si bien en un principio el progenitor quiso criarlo, el niño y la madre se negaron a separarse, por la que la existencia de ambos se mantuvo al margen- Amy noto cierta aversión en las últimas palabras. La vida de aquellos involucrados en política, era complicada, por no decir miserable, al menos para quienes los rodeaban-… pese a las circunstancias, los hijos desarrollaron un fuerte lazo fraternal, sin embargo…. Un día ese hermano desapareció tras la muerte de su madre…

-Acaso será…?

-Ahora que lo pienso, sí. Es posible que haya sido cuando el reino oscuro volvió a manipular a los shitennou para reclutarlos en sus filas…. Dice que lo busco por mucho tiempo, pero era como si la tierra se lo hubiese tragado…. Dado su tiempo como siervo, y luego su "muerte", es entendible porq no obtuvo pistas de él… jamás vi una foto, quizás alguna vez escuche su nombre pero no con la suficiente atención, su apellido no, si no probablemente hubiera hecho una relación cuando me lo encontré en el colegio….- hubo un silencio que Ami considero que por el momento era mejor no romper, y después de todo, la senshi del fuego lo hizo, quien aun en su compostura filtro cierta ansiedad en sus palabras- No me di cuenta el parecido que tienen, incluso con Yun

-Rei…- se preocupó.

Su amiga cerro los ojos, y al abrirlos, los orbes violetas trasmitían algo semejante a la pena, mas su voz se mantuvo calma-No lo sabía… no sabía de estas conexiones…. No sabía que yo era la mujer de su hermano, que él era mi cuñado, que Yun su sobrino… pero el si lo sabía- sus ojos apenas parpadearon como si se hubiese pinchado-… y aunque he manifestado que somos otras personas- se giró a ver a su compañera, los orbes violetas brillantes por tenues lagrimas retenidas, una sonrisa considerada y triste- No sabía cuanta mortificación y pena cargaba- se lamentó. Ami entrelazo sus manos, buscando confortarla aunque sea con ese sutil muestra de contacto físico- Gracias- expreso con una sonrisa de disculpa, la voz quebrada, y un mínimo apretón.

-Mamá!- las mujeres se soltaron con suavidad, en tanto Rei daba una inspiración casi imperceptible para reponerse totalmente- Y mi papá? Y mi profesor?

Ella se agacho hasta verlo a los ojos- están hablando, poniéndose al día, vamos a dejarlos un rato, si?- el niño hizo un puchero- pero es posible que tu padre luego te de una noticia que te alegre mucho.

-En serio?- ladeo la cabeza con curiosidad. Ella lo miro con infinita ternura, y lo estrecho en sus brazos- Mamá?

-Te quiero mucho Yun- le sorprendió la actitud de su madre, más luego se sintió lleno de júbilo correspondiendo aquel gesto de afecto, y descansando su cabeza en el hombro de ella

-Y yo a ti mamá!- Rei se sintió muy feliz, ese amor sanaba algo que quería emerger en ella, algo a lo que no quería ponerle palabras, más lo único que dejo emerger en esa pseudo levedad de los hechos, fue un pensamiento del que sería consciente ahora, y después, no darle más poder: "Lo lamento Jedite"…

Nota de Autora

Espero en términos generales haya quedado bien esta entrega. Dans, no sé si aun andarás por ahí, pero recuerdo que cuando escribí "Entre sueños y recuerdos" me preguntaste si no se podía ver más de esta relación de Jedite y Kaido como hermanos, si bien esa historia fue un tomo único, tu sugerencia me inspiro para esta (si bien aquí son medios hermanos, son hermanos al fin y al cabo). Este lazo fraternal surge a partir del parecido (al menos para mí), en la historia corta "Memorias de Casa Blanca", Zoisite intenta vengarse de Rei por la muerte de Jedite, y en un momento le da una visión de Kaido transmutándose en Jedite, donde se visualizan similitudes entre ambos (..o al menos así lo vi yo xD).

YanitzaCeballos, lo prometido es deuda…aunque sea el último día del mes xD. Mil disculpas por no subir un cap más largo.

Concluyendo, espero pronto volvamos a leernos, que disfruten de la historia, y sepan disculpar mis errores de ortografía y gramática. En cuanto a los comentarios, son bienvenidos, siempre que sean desde el respeto. Se cuidan mucho, y hasta pronto.