Como habréis leído en el resumen, esta historia es una UA de la primera temporada de Titans en la que Rachel viaja a Gotham, en vez de a Detroit, tras la muerte de su madre, y se encuentra con Jason. No obstante quiero dejar bien claro desde un principio que esto no va a ser una copia exacta de la primera temporada sustituyendo a Dick por Jason, sino que voy a contar mi propia historia.

El titulo por el momento es provisional. No se me ha ocurrido nada mejor, si alguien tiene alguna idea por favor que lo ponga en los comentarios.

Jason observaba las calles de Gotham desde la azotea en la que estaba postrado.

Los nervios y la adrenalina corrían por su cuerpo, pero también algo más; La emoción, las ganas de probarse a si mismo.

Por primera vez desde que se puso el traje de Robin iba a patrullar solo, sin Bruce a su lado.

No había sido nada fácil convencer a Bruce de que le permitiese ir solo. Por lo general, cuando Bruce tenía algún compromiso imposible de anular que le impedía ponerse el traje del murciélago, como esta noche que tenía una gala de Industrias Wayne a la que tenía que asistir si o si, él tenía que quedarse en la mansión, ya fuese entrenando o haciendo lo que fuese.

Esta vez sin embargo, Bruce había cedido. Había sido necesario que Alfred interviniese a su favor, y prometerle a Bruce que no haría ninguna estupidez, como intentar ir contra el Joker por su cuenta. Bueno en realidad había tenido que prometerle que se limitaría a patrullar las calles y ocuparse de pandilleros, camellos y otros criminales de bajo rango.

Al principio se lo había tomado mal, pensando que Bruce no confiaba en él para ocuparse de amenazas más serias, pero Alfred le había hecho entrar en razón.

"El Señor Bruce tiene total confianza en usted, y sus habilidades, Señor Jason, pero también tiene miedo. Cualquier padre tendría miedo al enviar a su hijo a enfrentarse solo contra criminales. De modo que le pido, por favor, no haga ninguna estupidez porque piensa que necesita demostrarse algo a usted mismo, o a él. Dios sabe que el Señor Bruce no soportará perder a otro hijo"

Alfred se refería a Dick Grayson. El primer Robin.

No estaba muerto, pero al parecer él y Bruce se habían separado en muy malos términos.

Jason no sabía realmente lo que había pasado, ya que Bruce casi nunca hablaba de su antiguo protegido y Alfred era muy esquivo con sus preguntas. Lo único que había podido sonsacarles era que Dick se había mudado a Detroit poco más de un año atrás, donde trabajaba como policía. Por lo visto había abandonado por completo la vida de súperheroe.

Volvió a rastrear las calles en busca de algo inusual pero, por el momento, todo estaba tranquilo. El barrio en el que había decidido empezar la patrulla era relativamente tranquilo, ni de lejos de los peores de la ciudad, pero en las ultimas semanas la policía había recibido denuncias de que varias bandas callejeras estaban causando desperfectos y atracando ciudadanos y establecimientos cuando caía la noche.

Había dejado su moto aparcada a un par de manzanas de allí. Ninguna cantidad de suplicas y promesas habían servido para convencer a Bruce de que le dejase llevar el Batmobil, aunque nunca había tenido demasiadas esperanzas en eso.

De repente algo llamó su atención; Una chica, joven, 15-16 años como mucho, pelo morado y ropa oscura. Parecía que acababa de salir del comedor social y no paraba de mirar detrás suyo, como si estuviese huyendo de algo.

Enseguida vio que era ese algo; Un hombre calvo de unos 40 años. Estaba claramente siguiendo a la joven y, por la expresión de su rostro, parecía un cazador asechando a su presa.

Jason apretó los dientes con furia, teniendo una idea muy clara de lo que un hombre como ese debía querer de una adolescente sola en plena noche, y estaba pensando en cual sería la mejor forma de intervenir, cuando el hombre se detuvo en seco y su expresión cambió a una de cautela.

Siguio su mirada y casi no se creyó lo que estaba viendo; La chica acababa de meterse en un callejón oscuro, probablemente con la intención de despistar a su perseguidor.

¿Está loca?

La chica ya había desaparecido de su campo de visión, totalmente ajena al hecho de que se había metido en la boca del lobo, de modo que Jason decidió olvidarse, por el momento, del tipo que la estaba siguiendo, a ir a buscarla antes de que alguien más le pusiera las manos encima.


Rachel miró hacia atrás para comprobar si ese hombre aún la estaba siguiendo, pero no vio nadie.

¿Se lo había imaginado?

No. Estaba segura que era el mismo hombre que había matado a su madre... Bueno, a Marissa. ¿Como la había encontrado tan rápido? Apenas llevaba unas horas en Gotham, ni siquiera había tenido tiempo de pensar donde iba a pasar la noche. Ahora tendría que huir a otra ciudad, y no tenia bastante dinero como para ir gastándolo tan deprisa.

"Bueno, bueno. ¿Que tenemos aquí? ¿Te has perdido, guapa?"

Rachel se congeló al oír esa voz y ver tres figuras apareciendo de repente delante de ella. Se dio la vuelta, con la intención de salir de allí, pero había otras dos personas detrás suyo, cortándole el paso.

Empezó a mirar frenéticamente a su alrededor, buscando una forma de escapar, cuando alguien le quitó bruscamente la mochila, y otra persona la empujó con fuerza contra la pared.

"¡Suéltame! ¡AYU-MMPH!" Su grito fue silenciado cuando el tipo que la estaba sujetando le tapó la boca con una mano y presionó una navaja contra su cuello.

"Será mejor que te estés calladita, cariño, o las cosas podrían ponerse mucho más feas para ti"

Los ojos de Rachel se nublaron por las lágrimas y el pánico se apoderó de ella. Ni siquiera se atrevía a moverse lo mas mínimo. Podía sentir el frío de la navaja contra su piel, y no dudaba de que cumplirían su amenaza de hacerle daño si intentaba cualquier cosa.

Déjame salir. ¡Déjame matarlos! Susurró la voz de su cabeza.

¡No! No quiero matar a nadie. Solo quiero que me dejen en paz Pensó Rachel con desesperación, cerrando los ojos.

Hubo un ruido seco y la presión de su cuello desapareció. Confundida, abrió los ojos para ver al tipo que la estaba sujetando inconsciente, en el suelo.

Una nueva figura había aparecido en medio del callejón y se estaba enfrentando a sus atacantes. Pese a que aún le superaban en cuatro a uno, no tuvo problemas en despacharlos y, uno tras otro, también acabaron inconscientes en el suelo.

Su salvador cogió la mochila que le habían quitado y se acercó a ella.

"Creo que esto es tuyo"

Rachel lo observó sin acabar de creerse lo que estaba viendo; Parecía un chico, no mucho mayor que ella, aunque era difícil saberlo con seguridad porque llevaba un antifaz que cubría parte de su rostro. Iba vestido con un extraño traje de color verde oscuro y rojo, y llevaba una capa. También tenía un símbolo en forma de R cerca de su pecho.

Por un momento pensó que estaba perdiendo la cabeza o imaginando cosas, pero entonces cayó en la cuenta; Estaba en Gotham.

"Eres Robin" Susurró asombrada.

"En carne y huesos" Jason sonrió al ver la expresión de estupor en el rostro de la chica "¿Y tú eres?"

Rachel parpadeó para salir de su trance "Cierto, lo siento, me llamo Rachel. Rachel Roth"

"No eres de Gotham ¿verdad Rachel?"

"No, he llegado hoy ¿Como lo has sabido?"

"Porque todo el mundo en Gotham sabe que meterte en un callejón oscuro en plena noche equivale a pedir que te atraquen"

Rachel se sonrojó y bajo la cabeza "Bueno, ahora ya lo se. Y gracias por salvarme"

"No tienes que agradecerme nada. Es mi trabajo. ¿Puedo preguntarte de donde eres?"

Rachel apartó la mirada "Hasta esta mañana vivía en Traverse City"

"Mira, no quiero meterme donde no me llaman pero estás muy lejos de casa y antes he visto que te estaba siguiendo un hombre de aspecto siniestro. ¿Estás en problemas? ¿Te has escapado de casa o algo así?"

Por un momento Rachel pensó en no responder, pero entonces se dio cuenta de que si alguien podía ayudarla seguramente sería Robin. Hasta ahora no estaba segura de que la había impulsado a pedir un billete para Gotham cuando podría haber ido a cualquier otra ciudad que no tuviese tan mala fama, pero tal vez este era el motivo.

"Necesito ayuda. No puedo regresar a casa. Mi madre ha muerto, la han asesinado" Una lágrima resbaló por su mejilla al recordarlo.

Jason inmediatamente se puso alerta "¿La ha matado el mismo tipo que te estaba siguiendo?"

Rachel asintió temblorosamente "Pero estoy casi segura de que era a mí a quien quería"

"Será mejor que sigamos hablando en un lugar más tranquilo" Decidió Jason y le hizo un gesto para que se acercase "Abrázate a mí"

Rachel lo miró sorprendida, pero hizo lo que le pedía. Él sacó su pistola de gancho y apuntó a los edificios más altos que tenían al lado.

Rachel ahogó un grito y se aferró a él con más fuerza cuando sus pies dejaron el suelo.

"Ya puedes soltarme"

Abrió los ojos y vio que habían aterrizado en la azotea del edificio de enfrente. Dándose cuenta de que aún estaba abrazando a Robin, lo soltó y retrocedió un par de pasos, con las mejillas ardiendo de vergüenza.

"Lo siento"

"Tranquila. Se que la primera vez puede causar bastante impresión" La tranquilizó Jason, antes de ponerse serio "Escucha, quiero ayudarte, pero voy a necesitar que me lo cuentes todo. Y quiero decir todo, sin omitir nada, por muy insignificante que te parezca ¿Podrás hacerlo?"

Rachel asintió. Nunca había hablado con nadie sobre sus peculiaridades, salvo con su madre. Pero si podía confiar en que alguien la entendiese seguramente sería en un súperheroe.

Se lo contó todo, empezando por los extraños sucesos que sucedían a su alrededor desde que era pequeña y terminando con lo que había sucedido esa mañana en su casa.

Lo único que omitió fueron los sueños sobre el chico del circo que llevaba teniendo desde hacía semanas. Sencillamente no veía que relación podía tener eso con nada.

Robin la escuchó en silencio, sin interrumpirla en ningún momento.

"¿Entonces no tienes ni idea de quien es ese hombre o por que quiere matarte?" Le preguntó cuando ella hubo acabado.

"No. ¿Tú... Tú no piensas que estoy loca? Se que algunas de las cosas que he dicho pueden parecer muy raras"

"Si supieras las cosas que he visto entenderías que para mí ya nada es demasiado raro. Esos poderes de los que hablas ¿No se te ocurre como has podido obtenerlos?"

Rachel negó con la cabeza "Me sucede desde que tengo memoria. Pero hasta hoy lo máximo que había hecho era romper cristales cuando estaba enfadada. Cuando ese hombre ha matado a mi madre... Fue como si algo oscuro despertase dentro de mí. Tengo miedo, mucho miedo. Por favor ¿puedes ayudarme?"

Jason quería ayudarla pero, con todo lo que ella le había contado, no tenía ni idea de como hacerlo, más allá de darle una paliza al tio que había matado a su madre, y esperar que él tuviese algunas respuestas.

¿Que haría Bruce en su situación?

Seguramente le diría a Rachel que fuese a hablar con la policía ya que en esencia era la testigo de un asesinato. El problema era que Jason no confiaba en la policía de Gotham. No dudaba de que algunos, como el Comisario Gordon, de verdad intentaban hacer de la ciudad un lugar mejor pero, en su opinión, la inmensa mayoría eran o unos corruptos, o unos incompetentes o ambas cosas.

"Haré todo lo que pueda por ayudarte. Te lo prometo"

"Gracias" Rachel esbozó una sonrisa emocionada "¿Crees que, tal vez, podría hablar con Batman?"

Aunque no lo demostró, eso golpeó justo en el orgullo de Jason. Claro que debería haberlo esperado. A fin de cuentas si le dabas a alguien a elegir entre Batman y Robin la gente siempre elegía al murciélago.

"Temo que hoy Batman no está en Gotham. Está..." Pensó en una excusa plausible "...Ocupándose de negocios de la Liga de la Justicia"

"Oh"

"Pero mañana ya habrá regresado" Se apresuró a añadir, al ver la decepción en sus ojos "Puedo llevarte con él entonces"

"Eso sería estupendo. Muchas gracias, de verdad" Por primera vez desde la muerte de su madre Rachel se permitió sentir algo de esperanza.

Entonces Jason se dio cuenta de algo "Oye ¿Tienes donde pasar la noche?"

"No, pero tengo algo de dinero, pensaba pasar la noche en un hotel"

"No te lo tomes mal pero ¿Cuantos años tienes?"

"15 ¿Por que?" Preguntó confundida.

"Ningún hotel de la ciudad te dará una habitación, siendo tan joven. En el peor de los casos puede que acabasen avisando a la policía o, más probablemente, a los servicios sociales" Le explicó él. Al ver como su rostro volvía a caer decidió que bien podría ayudarla también con eso "¿Sabes? Tengo un amigo, bueno más bien un conocido. Yo y Batman le hemos salvado el trasero más de una vez a su padre. Vive en una casa grande, y me refiero a realmente grande. Si se lo pido seguro que te dejará pasar la noche allí"

"Eso suena bien, pero no quiero meter a otras personas en mis problemas"

"No te preocupes. Confía en mí, estará más que encantado de acogerte. Solo dame un segundo" Se alejó de ella para que no le oyese y usó el comunicador para llamar a Alfred.

"¿Señor Jason? ¿Sucede algo?"

"No. Bueno, si. Voy a regresar ya a la mansión Alfred. Llegaré en treinta minutos como máximo... Traeré a una chica conmigo"

"Una chica" Repitió Alfred.

Jason se dio cuenta de como debía haber sonado eso "No es lo que piensas. La he salvado de un atraco, pero tiene problemas mucho más serios y necesita ayuda desesperadamente. Te prometo que te lo explicaré todo cuando lleguemos, pero necesito que tengas preparada una habitación para ella. Y tal vez algo de cenar. No creo que haya comido mucho hoy"

"Creo que lo más prudente sería informar primero al Señor Bruce y..."

"Alfred, por favor" Lo interrumpió Jason "Llama a Bruce si quieres, pero no voy a dejarla aquí. Está sola, asustada y no tiene donde pasar la noche. Necesita nuestra ayuda"

"Tendré la habitación lista para nuestra huésped cuando ustedes lleguen" Dijo Alfred tras una breve pausa.

Jason suspiró aliviado "Gracias Alfred. Ella se llama Rachel Roth. Llegaremos tan pronto como pueda" Colgó y volvió al lado de Rachel "Todo arreglado"

Se sorprendió cuando ella lo rodeó con sus brazos en un fuerte abrazo "Muchas gracias, de verdad. Aparte de mi madre eres la única persona en toda mi vida que ha sido amable conmigo"

Jason no pudo evitar pensar lo triste que sonaba eso pero no dijo nada y se limitó a devolverle el abrazo.

"Tengo que seguir patrullando. Hay un restaurante italiano al final de la calle. Mi amigo pasará a buscarte allí"

"De acuerdo. Por cierto, no me has dicho como se llama"

"Jason. Se llama Jason Todd"