"La sagrada locura, atentando con mentes cuerdas. Después del suplicio del encierro trae para ustedes su quinto proyecto"

Y el escritor dijo: Hágase el computador.

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Bien, por donde puedo empezar ... ¡Hola, para todos los que aún leen historias de este anime / manga! Probablemente me han visto en algunos otros fandoms escribiendo locuras y si no, es un placer presentarles mi nuevo proyecto.

Una vez, en un especial navideño mencioné que me gustaban parejas no canónicas con un interés atractivo como para motivarme a escribir. Bueno, eso no escapa de este caso, de hecho, tuve que detener todas mis otras ideas y comprometerme al 100%. La relación de estos dos personajes no es exactamente buena, pero son tan opuestos, con ideologías que se consideran radicales, que no pude salir librada de dedicarles una historia digna.

Quiero agradecer infinitamente a todas las demás personas que escribieron fics aquí también, me obligaron a traducir portugués, francés e inglés (este último si lo dominó un poco más). Rain on your back me hizo gritar de la emoción con su buen repertorio (si vísceis lisez ceci, j'aime votre travail. C'est incroyable). MyFallenAngel también, si no han leído "Be my Wife", denle una oportunidad. Es gracioso y muy bueno. "Belo Contraste" está en portugués, pero logré entenderlo (risas).

Ahora, todo mi amor a los escritores en español. Por supuesto, el idioma natal tiene historias extremadamente recomendables. Ariel-R "¿Cuándo?" y, mi favorito, "Tentación" de Bet-sama, Dios, ese último lo encontré en un momento cumbre para motivarme a escribir. Es una joya.

Después de todo el repertorio de recomendaciones toca hablar del fic en sí. Esta historia tiene gran parte de los acontecimientos de Red Crimson. Está ubicado con Flowers también (les recomiendo leer un poco para comprender el hilo de los acontecimientos). Otra cosa, esta historia irá de adelante hacia atrás. Tiene un solo OC, obviamente por razones que se entienden al principio. Contiene lime, probablemente se quedará ahí; de lo contrario, se avisará.

Otro punto, como católica, parte de los pensamientos de Jeanne los tomos de la formación que se me dio durante un buen par de años en confirmación. Aunque no comparto todas sus opiniones, si entiendo su sentido de compasión y misericordia. Sobre todo, la figura de mártir.

En fin, sin más nada que agregar, venga el capítulo.


Prefacio

-Cariño, ¿has matado a alguien antes? -susurró con tristeza, el reflejo de sí misma pecando le hizo sentir empatía por la joven que sostenía un arma apuntando en su dirección. Estaba siendo utilizada, fue lo primero que pensó, siendo una herramienta al igual que ella lo fue en su tiempo, motivada por sus propias ideas extremistas- ¡No debes matar!

Luego recibió un golpe contra su pálida mejilla en oposición a su comentario, el grito de su verdugo entre palabras inapropiadas. Se deja lastimar, porque considera que necesita ser convincente. Siente un profundo dolor producto de la situación en la que se encuentra la persona al frente. Sin embargo, comprende rápidamente que, aunque lograra que reconsidere la idea, está atada al desenlace fatídico; no podrá sobrevivir sin llevarse su vida de por medio. Así que decide facilitarle su trabajo, exponiendo su idea con una sonrisa llena de dulzura.

-Shamash, he matado a incontables personas en nombre de la justicia. Ese es mi crimen -murmura con plena seguridad. Luego se lo indica, su espíritu acompañante por largos años la observa de reojo momentáneamente, apenas dejando entrever su tristeza. Era el momento de separarse.

"Si así lo deseas" indica mentalmente el Dios de la Justicia.

El hacha del que fue su compañero se inclina en dirección a su cuello. Está dispuesta a morir para salvar a esa pequeña niña, esperanzada en que no la lastimen una vez que logre la misión que abarca a las personas detrás de ella.

Antes de morir, Jeanne, La Doncella de Hierro extiende su última oración a su Dios, aún aferrada de manos- Shamash, por favor protégela ... con todo lo que tengas...

- / 16 años después de la pelea de chamanes / -

Funbari no Onsen, la posada de aguas termales ubicada a las afueras de Tokio le dio la bienvenida a un nuevo día. Y, por supuesto, a las voces que ocupaban el sitio en específico. La residencia de los Asakura parecía el punto de reunión de un grupo de niños. La chica de cabello rubio de corte irregular, llamada Alumi, mantenía su brazo apoyado en la madera más cercana. Al frente, un joven de hebras azuladas que responde por Yohane Asakura, sostenía con ayuda de Ryu al hijo de uno de los chamanes más populares durante la gran pelea por intentar detener al actual Shaman King, Yoh Asakura. Hana estaba inconsciente, aunque para definición de la rubia, muerto.

El miembro más reciente unido a sus filas, Men Tao era el único que permanecía en silencio, escuchando las palabras de la joven, quien sostenía, el Asakura estaba atravesando el infierno para regresar nuevamente al mundo de los vivos. Después de un tiempo de más explicaciones, Alumi les indicó, antes de partir de clases; que debían tratar de convivir pacíficamente.

Después de todo, habían sido convocados por el Rey Chamán para servirle en la "Flor de Maíz", una batalla entre dioses. Al parecer la selección del nuevo Dios podría deberse a la afiliación sanguínea que los unía con los cinco guerreros que se enfrentaron a él con anterioridad. Su sobrino, Hana Asakura; el hijo de Ren Tao, Men; parte de la rama secundaria que fundó, Yohane Asakura y la hija de Silva, Ana III Alumi. Aunque esta última estaba completamente consciente de que faltaban dos miembros más.

El resto del equipo había ingresado un momento para acomodar al inconsciente Hana dentro de la residencia Asakura cuando Ryu atrapó a Men antes de ser atacado por un enorme brazo que resultó pertenecer a la Golem. Un armazón lo bastante grande para propinarle un golpe mortal. El resto de los miembros se desplegó sorprendidos por el ataque. Dos adultos sonreían con ánimo falso en su dirección, al frente de ellos, una niña de cabello grasoso color negro.

-Vinimos a negociar

-¡Acaban de atacarnos! -Gritó Yohane, estaban muy lejos de ser una intervención pacífica. Como podría exponer que deseaban pactar mientras que el aire se sentía específicamente mortífero.

Ryu reconoció a los adultos, ellos habían sido participantes del torneo y buenas amistades del pasado. Sentía en su garganta el sabor de la tradición, pero quería otorgarles el favor de dudar de su veredicto. No podría tratarse de una traición, quería creer con firmeza eso. Miró por encima de su posición a la más joven del trío, ¿Quién podría ser? ¿Por qué aparecieron con ella?

Casi como si hubiesen leído su mente, el hombre volvió a hablar.

-De verdad sentimos la intromisión y la falta de descortesía, les presento a Black Maiden.

El equipo del Shaman King observó con sorpresa a la titular del apodo tan particular. Podría ser considerada en la edad de la adolescencia, vestía una camisa de manga corta que terminaba oculta, a la altura del estómago, por la falda de corte largo que le llegaba hasta las rodillas, donde las botas negras de cordón terminan de completar su atuendo.

-¿Ahora qué? ¿Algún problema? -escupió la frase con desdén.

-No puede ser... -susurró Ryu.

La Doncella Negra sonrió abriendo su boca antes de reír enferma. El motivo de su presencia era el de negociar un pequeño trato con los Asakura, pero las circunstancias no dejarían pasar la oportunidad de matar a alguno de los presentes. Eligió atacar a Men, el chico con su actitud estúpida de frialdad le provocaba asco. Él respondió inmediatamente, la lanza que alguna vez le perteneció a su padre sirvió como un bloqueo perfecto.

-Mírame basura, disfrutaré terminar contigo primero -anunció la chica, su brazo se transformó en una armadura perteneciente a algo que Ryu identificó rápidamente. La cámara de tortura de Jeanne, la Doncella de Hierro; pero no podía tratarse de eso, puesto que él se pasaba puliendo aquella pesada coraza.

¿Cuándo? ¿cómo? En qué momento tuvieron el tiempo para robarla. Su rostro se contrajo en una mueca de horror al contemplar a la chiquilla. Esta había completado su OverSoul, anunciando que Jeanne era el espíritu que había decidido protegerla . Men como pudo, intentó evitar el siguiente ataque, pero finalmente fue enviado al suelo con importantes heridas que empezaban a teñir su pulcro uniforme de rojo.

-Lamento haberla matado, pero a quien le importa realmente, así es como funciona la Flor de Maíz.

El siguiente golpe estaba destinado a liquidarlo. Sin embargo, una enorme hacha se interpuso. Sobre ella se levantaba imponente el Dios de la Justicia, el espíritu que tanto había buscado. Su risa se extendió con enfermedad formando una deforme mueca en su rostro. ¿Acaso Men era el dueño de Shamash? No, eso lo descubrió rápidamente al observar a la persona que había interrumpido el combate. Vestía una capa gastada que probablemente no era de su talla, le llegaba a la altura de los tobillos.

La desconocida sonrió animadamente- Así que Black Maiden, ¿eh? Un nombre muy original.

-¿Quién mierda eres? -respondió la titular del apodo, arrugando su feo rostro- ¿Por qué no sirves para algo y entregas a Shamash?

-Vaya, además de fea, bastante estúpida -mencionó su contraparte- ¿Así que mataste a Jeanne?

-Eso no te importa.

-Señor Ryu, ¿podría hacerme el favor de retirar a este chico del suelo? No me parece adecuado dejarlo aquí y menos ahora -anunció levantando la voz lo suficiente para que él entendiera rápidamente sus intenciones. En cuanto sacara a Men, iba a contraatacar y eso significaba que, sin Jeanne, no creía que pudiese detenerse sin matar a la osada Black Maiden. La chica había pronunciado el nombre equivocado en el momento menos adecuado.

En cuanto se alejó lo suficiente con el cuerpo del hijo de Ren, Black Maiden le indicó a sus acompañantes que retrocedieron también, para lanzarse inmediatamente a combatir contra la persona que provocaba sus instintos homicidas. Ella tenía a Shamash, tenía que hacerse con el que alguna vez fue el espíritu acompañante de la Doncella de Hierro.

La estructura que la protegía había adoptado una forma de araña extendiendo uno de sus brazos de aguja contra la forastera. Shamash inmediatamente bloqueó el ataque con su hacha, y de forma rápida respondió haciendo un corte transversal que la hizo retroceder. Black Maiden maldijo a la chica, muy inferior en edad por lo que en ese momento observaba, podría tener la misma que Men Tao. Parecía ser capaz de ejecutar cualquier defensa a través del espíritu que ella deseaba. El Dios de la Justicia arremetía con fuerza y empezaba a agotarla.

-¡Host of Dead! -Anunció convirtiendo rápidamente la estructura de la Doncella en un brazo afilado que intentó atrapar a su contrincante. La niña abrió los ojos, Shamash no podía protegerla por bloquear su otro ataque. Sonrió con satisfacción, pronto vería su sangre correr.

Una violenta corriente de aire la tomó desprevenida, Black Maiden sintió la presión del viento golpear contra ella y luego, con mínimas posibilidades de ver, producto de sus ojos entrecerrados para protegerse del vendaval, reconoció un enorme brazo que impactó contra ella. Fue arrojada hasta estrellarse contra una de las estructuras que conformaban la posada. La sangre se acumuló rápidamente en su boca, escupiéndola en el proceso.

Fue levantada inmediatamente indefensa, la ausencia de furyoku la desprotegió lo suficiente para sentir el nuevo ataque de lleno. Quemaba, su cuerpo ardía provocando que gritara abiertamente de dolor, sin poder soportar la sensación de la carne siendo rostizada por el fuego. Como pudo abrió sus ojos, descubriendo algo que la tomó por sorpresa.

Y no solo a ella, todos los presentes tenían rostros similares.

La imponente figura de Shamash se había reducido al tamaño promedio de su forma habitual, mientras que su portadora estaba de pie sobre la mano del Espíritu de Fuego, quien la sostenía con la palma abierta y con la otra mano apretaba el cuerpo de la Doncella Negra.

Ryu abrió la boca equivocadamente para pronunciar un nombre que hizo que la forastera girara el rostro en su dirección. Él había dicho Hao.

La niña sonrió.

-¿Quién ... mierda ... eres? -escupió entre quejidos la joven, atrapada entre las garras del segundo espíritu, no tenía suficiente aire como para sonar igual de egocéntrica que al inicio. Estaba internamente preocupada por las nulas posibilidades de salir bien librada. No solo tenía a Shamash, sino que contaba, como segunda disposición, con uno de los cinco espíritus.

-No es tan difícil de adivinar -concluyó riendo. Era una risa completamente falsa, muy similar al portador anterior de uno de sus espíritus, el actual Shaman King- soy la hija de la doncella asesinada, aquella mancillada en su propia sangre porque tu decidiste que así fuera. Le arrebataste la vida a mi madre que tuvo misericordia por mierda como tú.

Black Maiden abrió los ojos con genuina sorpresa antes de gritar nuevamente, las brazas del espíritu del fuego la estaban devorando.

-Bueno, ya es suficiente -anunció una nueva voz, la portadora sostenía bolsas llenas de productos de casa mientras sonreía dulcemente- Buenos días a todos. Ryu, por favor llama a Kanna para que haga una fusión de almas con Fausto y cure las heridas de Men al igual que las de esta señorita. También, preparen una transfusión de sangre.

El cuerpo de la doncella negra cayó en el suelo sin delicadeza. Su atacante descendió bajada por la gran mano del espíritu de fuego. Ella sonrió para él antes de que se desvaneciera al igual que Shamash, este último miró por segundos el cuerpo de la asesina de su antigua portadora antes de desaparecer.

-Lamentamos mucho el escándalo que se hizo Tamao-san -respondió la mujer que acompañaba a la joven inconsciente- nos iremos en cuanto tengamos la Golem devuelta.

-Bueno, saben que no puedo dejarles hacer eso ... Redseb y Seyrarm -contesto con una ligera mueca de negación- ¿por qué no entran a la casa y discutimos esto con un poco de té? Y tú cariño -sus palabras se dirigieron a la forastera, quien tarareaba sonriendo- vamos adentro, me alegra verte.

-A mi también me alegra verla, Tamao-san. Discúlpeme por no llegar a tiempo, no pude evitar que lo atacaran.

-No hay problema, lo defendiste. Eso es suficiente para mí -asegura maternalmente.

El interior de la residencia los recibió a todos. Es decir, al equipo del Rey Chamán, al igual que los otros tres conocidos, que después de un par de conversación se definieron dentro del equipo Yabisu. Otro de los dioses que entraría en la contienda por la Flor de Maiz. De él no se sabía mucho, con excepción que representaba una amenaza para Hao y, por tanto, debía ser derrotado.

Tamao repartió una humeante taza de té para cada uno de los presentes mientras Kanna terminaba de atender a Men, a su lado Black Maiden también estaba recostada envuelta en algunas vendas para controlar las quemaduras que le habían provocado. El resto permanecía cerca, incluyendo a la forastera.

Los tres miembros del equipo contrario querían pactar para el equipo del actual Chamán Rey se retirara, porque aseguraban, no tendrían ninguna posibilidad. Aunque, de vez en cuanto ojeaban a la chica que había conseguido fácilmente destruir el OverSoul de Black Maiden y provocarle lesiones tan severas. Si estaba dentro de los contendientes, sería muy difícil de derrotar. Ni siquiera podían leer su furyoku, era como si pudiese ocultarlo a su antojo y, de ser así significaba que no se enfrentaban a alguien inexperto.

Aunque las negociaciones se vieron pausadas por la petición de Tamao de esperar hasta que Hana regresara, no dejaron de significar una amenaza. Se retiraron con la pelinegra en brazos. Finalmente, con la Black Maiden fuera, parecía que la actitud de la forastera mejoró considerablemente, sus sonrisas parecían genuinas.

-Por cierto, disculpen mi descortesía, niños, les presento a su última compañera de equipo -anunció Tamao- Asagao.

Tenía el nombre de una flor, aunque la delicadeza fuera escaza en ese cuerpo pequeño capaz de utilizar dos de los espíritus más fuertes durante la pelea de chamanes, perteneciente a los dos radicales más fuertes de esa batalla.

-Un placer conocerlos -sonrió.

-¿Así que eres la hija de Jeanne? -se aventuró a preguntar Yohane, solo para confirmarlo.

-Así es -aseguró.

-¿Es por eso que obtuviste a Shamash? -consultó nuevamente.

La niña asintió.

Ryu entonces abrió la boca. Hasta donde recordaba Spirit of Fire había pasado a manos de Lyserg Diethel después de que Hao se uniera a los grandes espíritus. Si la conjetura que armó en su mente era cierta, significaba esa niña que estaban observando era hija de él. En verdad quería convencerse de eso, pero el cabello largo castaño oscuro, casi rosando el negro; atado en una coleta alta lo hizo dudar a una idea mucho más descabellada.

-¿Tu padre ...? -susurró apenas.

-¿Qué tiene él? -contestó Asagao, entretenida con el horror que representaban las muecas del señor Ryu.

-¿Te dio al Espíritu de Fuego?

-Algo así -respondió tratando de recordar en que momento se le fue otorgado su primer espíritu, puesto que Shamash lo había obtenido cuando su madre había muerto- creo que viajé a buscarlo con un viejo amigo de mi madre.

Ryu tragó saliva. Tamao sonrió con gentileza, ya sabía que estaba pasando.

-¿Quién es mi padre? Eso es lo que quiere preguntarme en realidad -entonó con diversión esas palabras- adelante, papá de seguro le agradará saber que aún causa tanto miedo como al inicio.

No había dudas después de eso.

Yohane incluso lo entendió, esos aspectos eran lo mismo. Desde el largo cabello liso hasta el atuendo. Por ese motivo podía utilizar los dos espíritus a su disposición sin problemas y esconder fácilmente su poder. No estaban tratando únicamente con el descendiente del chamán nivel dios, Jeanne; sino, que trataban con la hija del actual Rey Chamán, con la descendiente de Hao Asakura.

La conversación siguió un poco más de allí, solo que Asagao no estaba siendo tan partícipe de ella. Cuando la tarde había empezado a asomar sus ojos observaron una figura reconocible apoyada en el árbol de la residencia, vestía simple, pero esa aura de deidad lo acompañaba desde el momento que comenzó a pertenecer a un mundo de existencia superior. Él le indicó que saliera, seguramente quería mostrarle la forma de proceder con respecto al combate por la Flor de Maíz.

-Interesante pelea la de esta mañana -comenzó la conversación con esas palabras, después le sonrió condescendiente. Tan pacíficamente que no le parecía similar a la descripción que había recibido de su pasado. Tal vez le sentó bien no ser humano.

-Mamá está con ella -murmuró meditabunda- no sé… como sentirme al respecto.

-La figura de mártir la acompañó hasta su muerte -aseguró Hao, observando a la niña, sus palabras lograron que lo mirara con el dolor propio de un hijo que perdió a su progenitora. Él entendió perfectamente el sentimiento. En algún lugar de sus memorias una versión infantil de él lloraba la pérdida de su madre.

-¿La amaste?

Hao sonrió misteriosamente, como si la mera oración fuese causante de gracia. Pero, a pesar de lucir divertido, algo en él también dejaba ver sentimientos que su hija no pudo identificar, tal vez porque él ya no era humano, tal vez porque nunca llegaría a comprenderlo del todo. Seguramente su madre si sabría que significaba.

-Quien sabe -respondió después de un tiempo.

Asagao Asakura quiso replicarle por la respuesta tan vacía que le había ofrecido para mitigar su intriga, pero en cuanto alzó su rostro, los ojos del Chamán King la atraparon. Eran ojos que vagaban en memorias que solo él había vivido. No pudo emitir comentario, pero por primera vez se consideró conforme. Un rostro así no podría ser de alguien que no tendría sentido nada.

Hao guardó silencio recordando el momento en el que todo había comenzado. Cuando esos ojos rojos aún lo observaban con desdén.


Notas aclaratorias.

*Men Tao es hijo de Ren y Tamao, por eso Asagao le pide disculpas al no llegar a tiempo para protegerlo.

*El vestuario de Asagao está cubierto con la capa que utilizaba Hao durante el torneo de shamanes.

* Black Maiden pensó que Shamash había elegido a otro usuario y por eso no había considerado que Asagao lo había heredado.