— ¿Roja? — preguntó entre pequeñas risillas levantando la mirada aunque lo único que alcazaba a ver desde su postura eran aquel par de adorables orejas que reaccionaban al sonido de su voz.
— Olvídalo, deberías entrar o pillaras un resfriado tienes que tener los pies congelados ¿Por qué has salido así? —
— Quizás tengas razón pero ahora que lo pienso nunca tuve ni un pequeño catarro, mi madre siempre me decía que era por lo bien que me cuidaba pero ahora es todo diferente, debería resfriarme y ciertamente la nieve esta helada pero mientras más tiempo paso hundiéndome en ella menos frío tengo, al principio pensé que seria una locura caminar sin zapatos pero dudo mucho que enferme — Respondía jugando con su pelaje entre sus dedos — ¿Y tú? ¿Cómo te encuentras? ¿Por qué estas aquí a fuera? —
— Bien , solo me molestara un par de días más o esa creo, y considere que deberíais tener intimidad en un momento así , ahora ya sabes quien eres solo tienes que decidir a donde perteneces —
Aquellas últimas palabas hicieron meditar a Caperucita , ella sabia quien era antes de conocer parte de la verdad de su familia, sin embargo el saber donde estaba su lugar era mucho mas difícil que antes. Las ganas de conocer lo que hay más allá del bosque aún se encontraban latentes en sus páginas , pero un nuevo temor se hizo presente con las noticias nuevas, el temor de saber que cuando se marchara definitivamente de la aldea nunca más podría regresar dejando allí todo un capítulo de una historia que apenas comenzaba.
— Cuando encuentre mi lugar lo sabré, ahora hay asuntos que no puedo dejar así y sabes a lo que me refiero — Comentó tras un par de minutos teniendo que separarse de la calidez de Lobo ya que este al escucharla giro sobre si mismo quedando finalmente uno frente al otro.
— Sabes que no puedo dejarte volver —
— Y tu deberías saber que nada puede detenerme, puede que ahora El Cazador crea que ha ganado, que ha conseguido intimidarme pero mis principios siguen siendo los mismos haré justicia cueste lo cueste, por mi madre —
Caperucita nunca había estado tan seria le mantenía la mirada a Sesshomaru apenas sin pestañear, cuando en otras en ocasiones apenas podría mirarla fijamente sin que ella apartara la vista o se sonrojara levemente. Su determinación era firme y robusta como los troncos de aquellos árboles que les rodeaban, y ante tanta seguridad Lobo se acerco aún más agachando sutilmente la cabeza para estar a su altura.
— ¿Cueste lo que cueste? si a cambio de la justicia por la vida de tu madre tuvieses que dar la de El Cazador ¿lo harías? Tus palabras son más grande que tú en este momento, se que no puedo detenerte y esto solo es una muestra de como he fracasado en mi promesa de conseguir tu libertad pero no me concederé más errores , no voy a permitirme perderte —
— ¡No has fracasado! me has dado mucho más de lo podía imaginar, me has hecho libre en cada ocasión en la que hemos estado juntos y ahora soy libre y todo gracias a ti , si estoy segura de mis acciones y decisiones es porque sé que tu cuidaras mis pasos y que luego me mostraras el camino para regresar a ti, así que no temas por mi Sesshomaru nunca me perderás —
La cálida sonrisa de Rin volvió una vez más mientras tomaba en rostro de Lobo con ambas manos para juntar ambas frentes , que a pesar de que se acercó, ella tuvo que ponerse de puntillas para esta escena que quedaría guardada en la memoria.
Aquel ir y venir de emociones y acontecimientos había echo perder la noción del tiempo a ambos protagonistas , sin embargo la abuelita era consciente de la noche que era cuando su nieta volvió a vida y no fue otra que la primera noche de yule*.
La mañana de aquel mismo día los pequeños heraldos anunciando la llegada de la primera noche de yule y la importancia de permanecer cada especie en su hogar correspondiente , cada año pedía ver a su hija y a su nieta , que volviese a casa y empezaran de cero y , aunque no fue como se lo esperaba, parte de su deseo se cumplió.
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Pasaron dos semana, el inició de un nuevo año había comenzado y junto a el la cuenta atrás el 15 de abril Caperucita cumpliría la mayoría de edad siendo ahora una fecha señalada no solo por la boda de la que no sabían si se mantendría o no , según la abuelita con su mayoría de edad la habilidades de Rin despertarían al completo y a su vez su tiempo se detendría , mantendrá el mismo aspecto para siempre o así debería de ocurrir ya que nada podían saber a ciencia cierta los efectos de la sangre activa de hombre lobo en sus venas más allá de lo que la experiencia le enseñó.
Por otro lado, en aquellas semanas la abuelita consciente de las decisiones de Rin decidió mostrarle un poco de lo que su mágica cultura era capaz de hacer.
*Hace 9 días*
— El mejor ataque es una buena defensa, al ser la mujer de hombre lobo y exponerte a la vida del bosque nunca sabes a que clase de peligros te puedes enfrentar así que con ayuda de unos pequeños amigos y un poco de investigación encontré un poder ya casi olvidado. Tu abuelo no siempre iba a estar para protegerme, y yo no quería depender eternamente de él quería demostrarle que podía ser fuerte e independiente y bueno no me ha ido tan mal — Comentaba como introducción a lo que estaba a punto de hacer.
En su mano derecha tenia un cuenco de madera con sal, lo mantenía pegado a su pecho con una larga varilla dentro de este , la cual confundía a una extrañada y a la vez fascinada Caperucita que se encontraba al lado de su abuela.
Era un día soleado, fresco como cualquier día de invierno pero que podría llegar a ser agradable sino fuese por el frio. Lobo se encontraba tendido en el porche de la cabaña mirando a ambas mujeres tan curioso y expectante como su pajarillo por ver lo que sabia hacer la abuelita, esta por su parte no les hizo esperar mucho más.
Con la sal rodeo toda la casa haciendo un circulo en el suelo que con la nieve apenas se podía distinguir, y cuando volvió al inicio aquella varilla ,que ahora se podía ver con mayor claridad destacando su afilada punta, la abuelita pinchó uno de sus dedos para dejar una gota de su sangre en la unión del circulo de sal.
— Oh Dios Heimdal el que todo lo ve tu protección pido una vez más, que tus finos oídos y tu fina vista cuide y oculte este hogar para aquellos que no compartan esta misma sangre — A medida que pronunciaba cada palabra el tiempo pareció detenerse, la gota de sangre fue cayendo con mayor lentitud y solo tocó la unión del circulo de sal con las últimas palabras.
Apenas pudieron procesar lo que vieron cuando el circulo de sal comenzó a brillar intensamente y casi cegador durante un par de segundos, para al final detenerse tan abruptamente como empezó dejando marcas de quemaduras en la nieve que desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos.
*Hace 2 días*
Caperucita aun se encontraba sin palabras por ver aquel ritual de protección de la abuelita que según le conto lo realizaba todos los meses para evadir a los malos espíritus o cualquier criatura malvada que quisiera invadir su zona, también le aclaro que si Lobo pudo entrar en porque venia con ella siendo esa la única forma de que alguien que no sea de la familia pueda entrar o salir.
Sin dudar Rin le pedio que le enseñara a realizar rituales como ese, sin embargo rituales tan complejos gastaban mucha energía y necesitan mucha concentración y experiencia que aun no tenia y que tendría que empezar por métodos más simples ; la utilización de runas.
Talladas en madera de ceiba le entrego varias runas todas de protección , y le explico el potencial que guardaban cada una y que su objetivo era activarlas rezándole al Dios que respaldaba cada símbolo sin embargo era más fácil decirlo que hacerlo.
Se suponía que al ser , en parte, un ser sobrenatural debería de tener más energía que una persona normal sin embargo en aquellos días apenas fue capaz de avanzar nada. Cuando las runas se activaran deberían de brillar con intensidad pero ni siquiera un leve surco de luz se digno a aparecer.
Durante esta especie de entrenamiento Lobo siempre estuvo observando desde el porche manteniendo su postura natural, lo único positivo de aquellos días era que su pierna ya estaba recuperada y podía moverse sin problemas aunque había algo que no sabia como explicar que la atormentaba, esa pequeña inquietud que despertó no hace mucho e intentaba pasar por alto y no era otra que en el tiempo que llevaban allí no había cambiado en ningún momento de su forma animal. Se odiaba por exigirle mentalmente que cambiara cuando quizás aquella era su verdadera forma, sin embargo no podía evitar extrañar al hombre de plateados cabellos y sus cálidos brazos.
Se perdió en aquellos pensamientos en uno de los tantos intentos por activar ahora la runa inguz,(n/a: la runa inguz es la unión de estos dos símbolos para que os hagáis una idea xD seguro que la habéis visto alguna vez ) como era habitual se encontraba fuera de la cabaña con la vista perdida en cualquier parte hasta que algo llamo su atención.
Un hombre no mucho más alto que un anciano saludaba en su dirección, tardo varios segundos en reaccionar ya que no esperaba que nadie viera más allá de la barrera, así que movida por su insaciable curiosidad se acerco a aquel hombrecillo saliendo de la barrera por solo un par de pasos.
— Al fin te encuentro escurridiza Caperucita, has estado apunto de quedarte sin tu último regalo de yule — Hablaba primero aquel extraño hombre mostrando un poco de molestia en su voz mientras rebuscaba en una bolsa que llevaba a cuesta que había pasado desadvertida hasta ahora.
— ¿Mi último regalo? — Fue lo único capaz de preguntar estando cada vez más confundida.
— ¿Acaso lo has olvidado? Este año es el último para ti , cuando cumplas los 18 dejaras de ser una niña y entraras al mundo de los adultos , si algún día nos volvemos a ver será para llevarle regalos a tus hijos, si se portan bien claro ¿Dónde diablos he metido el dichoso regalo?— Respondía sin mirarla aun rebuscando en aquella bolsa que parecía no tener fondo.
Con aquellas palabras fue más que suficiente para que Rin supiera de quien se trataba y no podría ser otro que el último yule lads Kertasníkir, nunca había visto uno y sin embargo aquella iba a ser la primera y última vez y esta realidad hacia que se emocionara y se entristeciera a partes iguales, su mayoría de edad le recordaba todo lo que había pasado y lo que aun quedaba por delante pero también aquel yule lads le transmitía todos los recuerdos cálidos de todas la celebraciones de yule que había vivido con su madre cada año a excepción del pasado.
— ¡Aquí esta! Sabia que no podía estar muy lejos — En un abrir y cerrar de ojos saco el regalo de Rin que apenas pudo ver porque al instante lo tuvo puesto por la misteriosa magia de Kertasníkir — Toda buena Caperucita de cuento que se precie debe llevar una capa roja — Comentaba mirando orgulloso como Rin miraba maravillada aquella nueva capa con bordados de diferentes hojas sobre la tela del mismo color de esta pero algo más oscuro.
— ¡Muchas gracias! No se como agradecérselo , me encanta —
— No hay nada que agradecer, disfrútala y cuídala mucho , hasta dentro de muchos años Caperucita roja — Se despedía finalmente dispuesto a seguir su rumbo.
— Espera, ni siquiera te he preguntado ¿Cómo sabias que estaba aquí? ¿Puedes ver a través de la barrera?—
— No, claro que no pero que clase de yule lad seria si no pudiera sentir la esencia de los niños buenos
— Respondía entre pequeñas risas graves sin detenerse o siquiera girarse.
Caperucita solo sonrió y apretando la runa que tenia agarrada con su mano derecha sobre su pecho se despidió de aquel hombrecillo.
— ¡Nos volveremos ver! Hasta entonces cuídate y que Frey te acompañe en tu viaje—
Y en ese momento fue cuando por primera vez una luz azul ilumino las ranuras de aquel símbolo tallado y pudo ver como un velo casi transparente cubría al yule lad que giro su cabeza lo suficiente para dejar ver una amplia sonrisa de agradecimiento por aquella bendición.
— Creía que eran un mito— Se pronuncio lobo detrás de Caperucita que no puede evitar sobresaltarse del susto, había perdido la costumbre de que apareciera detrás de ella.
— ¡Sesshomaru! ¿Cuánto tiempo llevas ahí? —
— Desde el principio , se ve has sido una niña buena — Respondía con la tranquilidad habitual viendo con más detalle su caperuza nueva mientras se sentaba a su lado.
— ¿Acaso lo dudabas?— Preguntaba cruzándose de brazos notando incluso en aquella forma que aquello lo dijo para molestarla — y supongo que habrás visto lo que hice ¿No? —
— Oh claro que no, y si que lo he visto no esperaba menos de ti mi pequeño pajarillo — Una pequeña risilla se pudo distinguir al principio pero lo paso por alto tras saber que Sesshomaru nunca dudo ella y aquello llenaba su corazón llegando a apoyarse en Lobo con una sonrisa de satisfacción mientras miraba el camino por el que se había ido el hombrecillo que ya había desaparecido entre la nieve y los árboles.
Caperucita no estaba segura y tendría que seguir practicando pero comprendió algo que no vendría explicado en ninguna parte y es que la próxima vez que lo intentara tenia que desearlo con el corazón .
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Notas de autora:Yule: la celebracion navidella para los nordicos que dura del 12 de diciembre al 6 de enero ( sino me informe mal :'D)
Yule lads: son 13 papa noeles ( por llamarlos de alguna forma ) que reparten regalos a los niños que se han portado bien, despues cada uno se va marchando y el último se va el 6 de enero que en este caso es nuestro kertasníkir
