" y en la profunda oscuridad permanecí largo tiempo atónito y temeroso soñando sueños que ningún mortal se haya atrevido a soñar"

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— Oh Dios Heimdal el que todo lo ve tu protección pido una vez más, que tus finos oídos y tu fina vista cuide y oculte este hogar para aquellos que no compartan esta misma sangre —

Y con su último aliento consiguió levantar la barrera antes de rodillas al suelo intentando recobrar el aliento bajo la atenta mirada de la abuelita y el lobo.

Aquella mañana después del vergonzoso momento de tener que explicarle el por qué necesitaba ropa para Sesshomaru, mientras aún intentaba procesar todo lo que había ocurrido e intentaba ocultar los nervios por el propio momento y los que le causaba el albino al verle tan tranquilo.

Para su suerte la abuelita no comento nada solo una pequeña risilla se escapó de sus labios ,para después entregarle las que algún día fueron la ropa que su abuelo uso en aquella cabaña.

— No esta mal para ser la primera vez, pero aun te queda mucho que aprender mi querida caperucita, quizás ha sido algo precipitado apenas hace unos días que aprendiste a usar las runas —

— Pero apenas tengo tiempo, he de volver lo antes posible por lo que tengo que aprender a usar mi energía o habilidades o lo que sea que pueda usar — argumentaba Rin tras levantarse casi de un salto aunque seguía casi tan cansada como si hubiese corrido durante horas por el bosque.

— Puede que esta sea tu lucha personal pero no tienes por qué librarla sola, el señor Sesshomaru no puede volver a la aldea contigo cuando sea la hora dejándote en desventaja, o eso tiene que pensar ahora mismo ese cazador. Conozco unas criaturas a la que si le muestras la bondad de tu corazón seguro estarán dispuesta a ayudarte— desvelaba finalmente la abuelita haciendo una pausa antes de proseguir al ver que tenia la atención de ambos — Mis ya gastadas páginas hace mucho que perdieron la capacidad de verlas , pero señor Sesshomaru estoy segura que sabe de lo que hablo y de que podrías ayudar a mi nieta a verlas —

Lobo solo asintió con un recuerdo agridulce de aquellas criaturas que tal y como lo contaba estaba seguro de que se refería a los espíritus de la naturaleza , pequeñas y escurridizas criaturas que vagaban entre los elementos que rara vez se dejaban ver.

Estas criaturas contaban con una red de información interminable donde todos acababan enterándose de todo , por lo que si te peleas con uno te peleas con todos y probablemente tu historia no sea lo suficientemente larga para conseguir su perdón.

— No os voy a engañar, dudo que pueda ser de mucha ayuda la última vez que vi a una de estas criaturas no le caía muy bien pero comparto la creencia de que quizás a ti lleguen a sonreírte — Confesó lobo mirando fijamente a su pajarillo ,al que hasta ese momento, se había limitado a observarla sentado en el porche de la cabaña como era ya habitual.

— Pero ¿Qué son? y más importante aún ¿Cómo estáis tan seguros de que me ayudaran si ni siquiera he visto nunca uno? y ¿Qué hiciste para caerle mal?— Preguntaba inquieta caperucita atenta a cada paso del albino que se colocaba detrás de ella poniendo en alerta a cada parte de su cuerpo.

— Son espíritus elementales o de la naturaleza como más te guste, estas criaturas apenas son mayor que un meñique o por lo menos la mayoría de ellos, y se encuentran en todos lados, ocultas a primera vista pero visibles para alguien con buenos ojos o alguien dispuesto a encontrarlos, aunque en parte que aparezcan o no depende en parte también a ellos. Se que aparecerán por ser tú y es una historia muy larga, de las que hay que contar despacio —

— ¿Me la contaras algún día? —

— Claro, pero ahora centremos en esto, tienes que relajarte y centrarte en buscar más allá de lo visible y dejarte llevar por tus instintos. Al final nos parecemos más de lo que podría imaginar así que este es un buen momento para empezar a conocer el verdadero potencial de tus sentidos —

— Pero sigo sin entenderlo , ¿Cómo voy a buscar a algo que nunca he visto? No sabría en que centrarme o como dejarme llevar— Insistía a la par de ansiosa como nerviosa notándose en como sus manos no paraban quietas jugando con el vestido que solía llevar desde que estaban allí.

— Para eso estoy yo aquí , permíteme guiarte Caperucita — Finalizó así la conversación, con un suave pero grave susurro lo suficientemente cerca del oído de la menor para ponerle a esta los pelos de punta, mientras que con ambas manos Lobo tapo sus ojos — ¿Ves algo?—

— No, absolutamente nada —

— Concéntrate, tu sentido de la vista debería de ser superior al de los demás recuerda la imagen que tenias delante hasta que seas capaz de verla —

Caperucita no dijo nada, a duras penas se veía capaz de hacer algo así y la cercanía de Lobo después de lo vivido le distraía demasiado pero tenia que intentarlo , tenia que intentar todo lo que fuera posible así que se centro todo lo que pudo en sus palabras e hizo una imagen mental de la cabaña de la abuelita, del pozo , de los arboles , los hierbajos sobresaliendo de la nieve e incluso aquel par de pájaros que pasó antes de que tapara sus ojos. No supo en que momento aquella imagen se volvió tan realista que inconscientemente intento agarrar en el aire una pequeña hoja que pasaba por su lado, pero casi al instante rectificaba al recordar que solo era parte de sus recuerdos o eso creía hasta que esa hoja rozo sus dedos que era real , que aquello que le parecía imaginar era la imagen real que tenia frente a ella.

— ¡Sesshomaru!—

— ¿Cuántos pájaros pasaron hace un momento?— le pregunto sin darle oportunidad a decir nada más porque sabia lo diría , ella no se veía pero tanta la abuelita como Lobo fueron testigos de como en cuestión de segundos ya parecía ver.

— Dos, pasaron dos aunque estaba casi segura de que era un recuerdo —

— Y puede que también lo sea, recuerda que estamos en medio del bosque es muy común ver pasar a los pájaros ¿No? — Preguntaba con un evidente tono de burla que rápidamente fue respondido por la menor con un suave codazo.

— vale lo pillo , estoy nerviosa y no había pensado en ello no lo aproveches para meterte conmigo ¿Cómo es que puedo ver? y ¿Qué tengo que hace ahora?—

— Realmente sigues sin ver , inconscientemente estas usando tus otros sentidos para saber lo que hay a tu alrededor, este escenario para ti es sencillo porque te es familiar por eso es probable que tengas una imagen bastante clara del lugar, y ahora céntrate más todavía y busca aquello que no se ve a simple vista si hay alguna cerca seguro llamaras su atención —

Sin más Caperucita asintió y centro el resto de sus sentidos a buscar algo que desconocía , lo busco en el viento . podía escuchar sin problema como el viento sacudía las copas de los árboles , los arbustos , los animales pequeños con lo que chocaba y que con su olfato podía con algo de esfuerzo identificar apenas sin creerse lo que era capaz de hacer solo porque le habían dicho que podría hacerlo.

— Nada , todo lo que veo o siento ya lo conozco , no hay nada fuera de lo normal ¿Estas seguro que esto funciona?— Se manifestaba tras unos minutos buscando sin éxito.

— Funcionará yo creo en ti pero ¿Y tú? ¿Confías en ti?—

Aquella pregunta detuvo el tiempo para Caperucita , Lobo había atacado directamente a sus inseguridades.

Recién había descubierto parte de la verdad en su orígenes , que no era tan diferente a Sesshomaru como a primera vista podía parecer, y esta verdad dejaba en el aire multitud de secretos que rodeaban su vida que había dado un giro de 360 grados.

¿Qué si confiaba en mi misma? Si ni siquiera se quien soy

Pensó Caperucita para segundo después recordar lo equivocada que estaba, quizás no sabia a que mundo pertenecía o cual era su lugar en este momento, pero sí, sí sabia quien era y con eso ahora era más que suficiente.

— Confío —

— Pues con esa confianza di tu nombre y ordena que se manifieste el espíritu mas cercano —

— Yo Rin la nieta de Muso el lobo gris busco a cualquier espíritu que este dispuesto a ayudarme , por favor si me escuchas déjame verte —

Caperucita no se había dado cuenta pero antes de que empezara , Lobo había retirado sus manos de sus ojos era ella misma la que los mantenía cerrados ya sin necesidad de ayuda.

Sus palabras a pesar de no ser exactamente lo que Sesshomaru entendía como una orden, provocaron más de un efecto entre los que se encontraban las lagrimas de la abuelita por haberse pronunciado como la nieta de Muso, aunque estas tuvieron que pasar desapercibidas ya que toda la atención se la llevo un pequeño remolino de nieve que se formaba frente a Rin y solo paro de girar en el mismo momento que se desvaneció dejando ver a la originaria de aquello.

— ¿La nieta de Muso?¿Es eso cierto?¿Cómo es que no te he visto antes?— Bombardeo de preguntas una pequeña criatura de unos 20 centímetros de figura humanoide hecha de lo que parecía ser madera, con dos ramificaciones en la cabeza y un par de ojos totalmente negros.

— Pero ¿Quién eres tú?—

— Oh es cierto , que modales los míos jojojo me llamo Zahra soy un espíritu del bosque de clase media y he venido a ayudarte tal y como has pedido —