Autor Original: Akino Kasumi
ID: 2272329
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Su propio sol matutino
Haruka observa el agua que gotea de sus dedos, antes de inclinarse hacia atrás y sumergir la mitad de su rostro en el agua.
A pesar de que están en Tokio ahora, su rutina diaria matutina no ha cambiado mucho. Incluso si sus casas ya no están separadas por solo un tramo de escaleras, incluso si Makoto vive a quince minutos en tren ahora, todavía viene diligentemente a buscar a Haruka para sacarle del baño casi todas las mañanas.
Haruka inicialmente había querido elegir un apartamento justo al lado de Makoto. Si era honesto, siempre y cuando tuviese una bañera y una cocina, era lo suficientemente bueno. Pero Makoto no pareció aprobar su decisión.
"¿No es mejor escoger el alojamiento recomendado? Estará más cerca de tu universidad y es mucho más conveniente, ¡sin mencionar que está subvencionado!"
Sus padres le aconsejaron lo mismo, y Haruka no podía decir que no tuviese sentido, así que lo aceptó. Sin embargo, ahora que lo piensa…
¿Qué pasa contigo? ¿No es un inconveniente para ti despertar más temprano de lo necesario para venir aquí cada mañana?
Escucha el timbre de la puerta, seguido al poco por el clic de la puerta procedente de la sala de estar. Imagina a Makoto suspirando y negando con la cabeza, reprendiéndolo por no haber mantenido la puerta cerrada por razones de seguridad, como siempre. Haruka nunca menciona que se asegura de abrir la puerta todas las mañanas para Makoto.
Contando los segundos habituales, Haruka sale de la bañera justo cuando Makoto abre la puerta del baño, sacudiéndose el pelo con un movimiento experimentado, antes de abrir los ojos para ser recibido por una mano frente a él.
"¡Vamos, llegarás tarde a tu entrenamiento, Haru-chan!"
Con el infantil apodo alzó la mirada, y es recibido por la cálida y brillante sonrisa que compara – una vez comparó, se corrige mentalmente, ligeramente avergonzado – con el sol de la mañana. Murmura el 'deja el –chan' por costumbre y coge la mano ofrecida, dejando que la calidez permanezca en su mano un poco más, como tiende a hacerlo últimamente, aunque realmente no piensa mucho en eso.
Pasa de largo a Makoto y se dirige a la cocina para ponerse el delantal, preparándose para hacer su desayuno de siempre de pan tostado y caballa. Makoto puede protestar y quejarse de que Haruka llegará tarde si se toma su tiempo en preparar el desayuno, pero es él quien siempre se ha asegurado de sacar a Haruka del baño a tiempo para que tenga el de sobra para asar su caballa todas las mañanas. No es que Haruka sea completamente incapaz de controlar el tiempo en el baño por sí solo, pero lo parecía en secreto.
Escucha un fuerte bostezo y frunce el ceño. Coloca los dos platos de caballa sobre la mesa, donde Makoto está sentado y frotándose los ojos con el dorso de la mano. A Haruka le recuerda a un gato.
"Estás cansado" viniendo de Haruka, es más una afirmación que una pregunta. Ha notado los círculos oscuros bajo los ojos de Makoto recientemente. Makoto debe de haber estado estudiando mucho.
"Me he estado quedando hasta tarde para estudiar para mis exámenes de mitad de semestre…" confiesa Makoto "¡Aunque ayer por la noche fue el último trabajo! ¡Estoy tan feliz de que se haya terminado!" sonrió Makoto, aunque no alcanza del todo a sus ojos.
Haruka se resiste al impulso de despeinar su pelo.
"Has trabajado mucho" declara Haruka simplemente mientras se sienta junto a Makoto "Deberías descansar. Hoy no tienes clases por la mañana, no tienes que…" se detiene, mirando a Makoto, intentando no parecer demasiado preocupado.
"¡Está bien!" salta Makoto "Además, ¡me siento tengo ganas de ver a Haru nadar hoy!"
Demasiado brillante, piensa Haruka, mientras aparta la mirada de la deslumbrante sonrisa, sintiendo que sus mejillas se calientan un poco 'No es para tanto' quiere decir, pero en su lugar,
"…Si tú lo dices"
Ocasionalmente, Makoto visita a Haruka durante los entrenamientos si sus clases terminan temprano y lo espera para cenar juntos. Durante esos momentos, Haruka ha comenzado a notar cada vez más cómo Makoto siempre se ve tan contento al verlo nadar, la forma en que sus ojos esmeraldas siempre parecen brillar con admiración y cariño, la sonrisa nunca abandonando su rostro. Siempre ha sido así, incluso antes de unirse al club de natación juntos cuando eran pequeños. Realmente no es nada especial, han estado nadando juntos durante años y, sin embargo,… le hace sentir cosas extrañas pero conocidas, como el modo en que su rostro arde y cómo su corazón parece latir más fuerte y más rápido contra su pecho, sin embargo, él sabe que no es lo mismo que se siente después de una carrera intensa.
Terminan su desayuno, con Makoto hablando la mayor parte del tiempo sobre sus clases, su nuevo y aterrador conferenciante y los chanchullos que algunos de sus compañeros de clase habían estado haciendo. Haruka le da a Makoto una mirada penetrante cunado se ofrece a lavar los platos de los dos.
"Descansa" le dice a Makoto, suavizando su expresión. Makoto obedece, apoyando su cabeza sobre la mesa y viendo a Haruka moverse en la cocina.
Mientras tanto, Haruka termina de vestirse y preparar su bolsa. Está listo para irse cuando se da cuenta de que Makoto ya se ha quedado dormido. Está a punto de despertarlo cuando su mente se remonta a la época en que regresó a casa la noche después de la competición de la prefectura, en donde encontró su casa iluminada y Makoto se había quedado dormido esperándolo en la puerta de su casa. Makoto, siempre esperándolo. Su mano se mueve del hombro de Makoto hacia su rostro, apartando su flequillo y ligeramente moviéndose bajo su ojo, inclinándose.
Makoto se despierta y la mano de Haruka se retira.
"Haru" Makoto sonríe adormilado "¿Estás listo? ¿Nos vamos?"
Casi se siente como siempre ha sido cuando todavía estaban en Iwatobi. Casi. Excepto cuando salen de la casa, y eso le recuerda a Haruka que no. En lugar de una costa tranquila, ve modernos edificios y luces de tráfico. Ve muchos más coches que en Iwatobi, a veces molestos por sus bocinazos, y ve incluso a más personas por todas partes, algunos mandando mensajes con sus móviles mientras cruzan las calles y otros corriendo para coger el tren matutino. Cosas desconocidas. Han pasado solo dos meses, pero Haruka se pregunta si alguna vez se acostumbrará al ritmo acelerado de la ciudad. Se acerca un poco más a Makoto.
Por lo general, Haruka lleva a Makoto a la estación de trenes en donde se separan, pero hoy Makoto camina con él desde su edificio de apartamentos hasta las instalaciones para nadar. Ha pasado tiempo desde que hacían esto, caminando juntos hacia el instituto. Aunque están en diferentes universidad ahora. El ajetreo y bullicio de la ciudad se desvanece a un ruido de fondo cuando Haruka se acomoda en el cómodo silencio entre él y Makoto, los dos caminando lado a lado.
