Autor Original: otakuphiar

ID: 5716813

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Parte 8: Hermano Ā sè

Un mes antes:

Cuando terminó la canción, me acerqué al hombre y lo envolví en un abrazo reconfortante. Al principio se mostró reacio, antes de copiar nerviosamente el gesto. Sonreí.

Te quitaré el dolor, no sentirás dolor.

Alfred P.O.V.

Caminando felizmente hacia el trabajo, me vestí con el uniforme que había comenzado a amar, antes de caminar por los largos pasillos que ya no se sentían tan sombríos como antes. Habían pasado unas semanas desde que empecé a disfrutar realmente de venir al trabajo y comenzaron a correr los rumores de que o me había convertido en un sádico loco, o me había encontrado una chica. No era por eso, de hecho, era porque los médicos de aquí me habían asignado permanentemente a cierto paciente. Esto se debió a que el paciente nunca pudo ser tratado tan bien con ninguna otra enfermera. Ese paciente era, por supuesto, el Sr. Arthur Kirkland. Caminando hacia la conocida puerta, llamé – antes de entrar y con el saludo habitual de "¡Buenos días, Artie!"

Comenzaba un nuevo día.

"Hola, Alfred" dijo Arthur, ya vestido y sentado en su cama.

Desde que le hice esa promesa secreta a Arthur, no ha experimentado ningún dolor. Planeo mantenerlo así. Lentamente nuestra relación creció y Arthur ahora incluso llama su amigo.

"¿Echas de menos a tus amigos, Artie?" pregunté casualmente, recostándome en el banco, mirando hacia las nubes que se movían lentamente por el cielo.

"¿Qué amigos?" respondió el británico con indiferencia, sentado con la pierna cruzada sobre la otra, me pareció lindo lo femenino que podía ser.

Lo miré con preocupación, antes de decir "Eres un buen tipo, seguro que tenías muchos amigos"

"Si lo hubiera hecho, seguramente se habrían tomado un poco de tiempo fuera de su horario para venir a visitarme – si les hubiese importado"

Suspiré, mis cejas se fruncieron con tristeza.

"Así que no tienes amigos… Eso es extraño"

"No dije que no tuviera amigos, dije que no los extrañaba" corrigió Arthur rápidamente.

Sentándome ligeramente, estudié su rostro.

"Entonces, ¿tienes amigos?" pregunté, confundido.

El rostro de Arthur enrojeció antes de responder.

"Bueno… T-Tu eres mi amigo, ¿no?"

Sí, era su amigo. También me alegraba por eso, pero siempre sentí que mi corazón se encogía un poco cada vez que lo escuchaba… No estoy seguro de por qué. Quiero decir, me gusta ser su amigo, ¿verdad? Mal. No sé porqué niego mis sentimientos, amo a este hombre.

"Entonces, ¿estás listo para ir a desayunar?" sonreí, teniéndole la mano.

"Como siempre" murmuró, aceptando la mano. Al salir por la puerta y caminar por el pasillo, no pude evitar dejar que mi sonrisa se desvaneciera. ¿Por qué? Debería estar feliz de tener a Arthur como amigo… Pero no lo estoy, soy codicioso. Lo quiero como algo más.

"Alfred, ¿estás bien? Estás muy callado" la voz me sacó de mis pensamientos.

"Jaja, lo siento. ¡Solo estaba distraído!" me reí, frotándome la nuca.

Arthur chasqueó la lengua con molestia, antes de responder:

"Soñar despierto así te matará, idiota"

Me reí entre dientes, avergonzado "Lo siento, tendré más cuidado"

"A veces me preocupo por ti, muppet*"

Finalmente, llegamos a la puerta de la cafetería… Parecía un viaje tan rápido ahora.

Arthur P.O.V.

"Privet podsolnechnik, Arthur!" escuché una conocida voz infantil, viniendo de enfrente de mí. Sabía quién era, por supuesto, pero si no lo sabía… Estoy seguro de que saber cuánto apretó Alfred mi mano.

"Hola, Iván, ¿cómo estás hoy?" pregunté, pisando el pie del americano tras echarme hacia atrás, decidido y con fuerza; resultando en un lío de lamentos y saltos detrás de mí.

"Owww~ ¡Artie! Eso realmente duele" dijo Alfred a través de lo que, obviamente, eran los labios fruncidos. Decidí ignorarlo, para poder escuchar al ruso frente a mí.

"Khorosho, de hecho; ¡tengo un lindo y nuevo enfermero!"

Mmm, quien ha despertado el interés de Iván esta vez, afortunadamente podrá hacer que deje de prestarme atención y–

"Y-yiwan-" jadeó una nueva vez "¡No te escapes así, aru!"

"Lo siento Yao-Yao~ ¡Estaba hablando con Arthur aquí!" respondió Iván.

¿Yao? No querrá decir…

"Ar-tur, ¿quién…?" solo pude escuchar la conmoción cuando la voz de Yao se apagó.

"Hola, Yao…"

Sentí unos brazos pequeños rodeándome desesperadamente.

"Maldita sea Ā sè, ¿aquí es donde has estado, aru?"

"Es bueno verte de nuevo también, Yao" sonreí con tristeza, mientras los puños del otro apretaban mi sudadera.

"¿Os conocéis?" preguntó Alfred nerviosamente por fin, rompiendo el silencio.

Asentí con la cabeza, todavía abrazando al más pequeño.

"Solíamos ser amigos" respondí, acariciando suavemente el pelo del hombre – todavía tan largo como lo recuerdo, tal vez incluso más.

"Todavía somos amigos, Ā sè" escuché murmurar al chino contra mi pecho.

Me detuve un poco antes de decidir que probablemente debería explicarlo con más detalle.

"Yao y yo estábamos en el mismo orfanato, nunca fuimos adoptados antes que los demás, bueno, hasta que Yao fue adoptado por una agradable familia japonesa"

"No puedo creer que te dejaré, Ā sè…" susurró el pequeño de pelo oscuro, acostándose a mi lado.

"¡Puedo, eres tan lindo, Yao! No es de extrañar, te adoptaron" respondí felizmente, a pesar de la punzada en mi corazón.

Yao se sonrojó visiblemente, antes de murmurar con tristeza:

"Eres mucho más maduro que yo Ā sè, a pesar de que soy mayor que tú, aru" hubo una pausa "Ā sè, ¿puedo dormir contigo esta noche…ya que es nuestra última noche juntos?"

Sonreí dolorosamente y abracé al niño.

"Te echaré de menos… Hermano Ā sè" murmuró antes de quedarse dormido.

Suspirando, me volví para mirar el techo.

"Y yo a ti, Yao"

"Ā sè, te ves mucho mayor ahora, ¡aru!" dijo el mayor, obviamente intentando cambiar de tema. Le seguí el hilo.

"Desearía poder decir lo mismo de ti, Yao" mis labios se curvaron en una sonrisa amable.

Yao se detuvo con esto, debe de haber estado mirando mi cara en estado de shock. Seguramente debería habérselo dicho de una manera más amable.

"Ā sè, tú… tú-" tartamudeó el asiático, impotente. Entiendo, Yao finalmente pudo ver a su mejor amigo/hermano de la infancia, pero no pude verlo después de todos estos años, ver cuánto ha crecido.

"¿C-Cómo…?" podía escuchar la tristeza en esa voz, si mi corazón no estuviera ya lo suficientemente roto, sería otra pieza la destrozada.

Incliné la cabeza, mi pelo caía ligeramente hacia adelante sobre mi cara "Accidente automovilístico… N-No pudieron restaurar mi vista"

Sentí que unos dedos suaves se acercaban a acariciar mis párpados.

Escuché a Yao soltar una risita temblorosa… Oh, no, estaba llorando. Siempre odié cuando Yao lloraba, daría cualquier cosa por hacerlo feliz.

"Es gracioso, aru. A pesar de no poder ver, tus ojos siguen siendo tan hermosos como solía ser" susurró, antes de que sintiera que quitaba la mano de mi piel.

"Te veré por ahí… Hermano Ā sè" escuché a Yao decir antes de que se girara para irse, escuchándole arrastrar a Iván.

"A-Ah, ¡adiós, Arthur!" gritó el ruso.

Hubo un incómodo silencio entre Alfred y yo, antes de escucharlo susurrar y gritar de frustración por lo bajo.

"¿Qué pasa, Alfred?" pregunté.

"Je… Nos perdimos el desayuno de nuevo"

"Maldita sea"

Caminando afuera, nos sentamos en el banco habitual y charlamos. La mayoría de las veces, era yo quien preguntaba cómo era el cielo ese día, o qué tipo de formas de nubes había allí, pero hoy nos interrumpió otra enfermera que se acercó corriendo a nosotros, gritando.

"Eh, ¿Arthur tenía un visitante hoy?" dijo Alfred con sorpresa "No lo comprobé, porque no suele venir nadie, ¡y Artie no esperaba a nadie!"

"Bueno, la tenía" gritó la enfermera enfadada "¡Y será mejor que venga rápido porque el visitante se está impacientando mucho!"

Y con eso, la enfermera desconocida me arrastró por una ruta desconocida. Nunca había estado en las salas de visita… Y todavía estaba en shock, ¿quién me estaba visitando?

"¡Aquí está!" dijo la mujer, empujándome urgentemente hacia la habitación.

Para estabilizarme, miré a mi alrededor sin ver, antes de preguntar nerviosamente:

"Hola, ¿quién está aquí?"

Hubo un largo silencio antes de que una voz atravesara el silencio y penetrara en mi alma, haciéndome pedazos.

"A-Ah… Bonjour, mon cher"

*Muppet: es básicamente jerga en inglés para (estúpido, tonto, idiota). Cuando lo usas, básicamente estás diciéndole al otro que es estúpido, pero es mejor decirlo así porque suena más lindo.

TRADUCCIONES:

Privet podsolnechnik, Arthur: Hola girasol, Arthur.

Artur: Arthur (Ruso)

Khorosho: Bien

Yiwan: Iván (Chino)

Ā sè: Arthur (Chino)

Bonjour, mon cher: Hola, amor