LA LUNA Y LAS ESTRELLAS

Por: Escarlata

Sailor Moon y Precure pertenecen a Toei, el plot es mío

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PARTE 9

─¡¿Cómo que han capturado a Minako?! ─preguntó la Reina en claro estado de pánico. Nadie podía creerlo.

Rei les hizo saber lo que descubrieron en la Torre, lo de los dos núcleos y cómo el elemento intruso explotó al simple contacto con la Cadena Dorada. Hizo hincapié en el detalle de que el Núcleo estaba cubierto con una esfera verde a manera de esconder su energía y que sospechaban que seguramente ya habían acomodado las esferas que tenían en su poder en otras torres. El asunto ahora era saber en cuáles y cómo quitarlas sin provocar una explosión.

Y hablando de explosiones, la de esa Torre donde capturaron a Venus hizo el suficiente escándalo para que todos los vecinos se asomaran y quedaran horrorizados ante la destrucción de una de sus importantísimas Torres de Cristal. La noticia corrió más pronto que tarde, todos en la ciudad se enteraron y ahora los ciudadanos querían respuestas. ¿Qué podría ser tan fuerte para destruir una de las Torres? Lo que en el castillo tanto se esforzaron en ocultar finalmente había salido a la luz. Era obvio que las Cures estaban dejando de lado toda la discreción y el cuidado que mantuvieron al principio, imposible no darse cuenta que estaban desesperadas, o bien que tenían todo eso planeado desde el principio y sólo esperaron el momento adecuado para actuar.

No tenían porqué saber que sus adversarias actuaban e ideaban conforme la marcha, lo único cierto era que ésta vez sí levantaron el ojo público y la gente estaba preocupada y quería respuestas los más pronto posible.

Quien decidió hacerse cargo de las respuestas fue el Rey Endymion. Lo mejor era tratar ese caso como si se tratase de algo nuevo, de algo de lo que no sabían. Decir que era una falla técnica era una muy mala idea, eso preocuparía más a los ciudadanos ante el riesgo de que la Red de Torres se convirtiera en un peligro latente; en cambio, decir que era un ataque enemigo era más plausible y la gente podría confiar mejor en que las Senshi podrían repeler a ese nuevo enemigo.

Sí, era lo mejor, todos así lo decidieron.

Eso por un lado, por el otro, nadie estaba para nada feliz de que Venus estuviera bajo poder de esas chicas. Mars en especial echaba humo por la cabeza, presa de la furia. Tanta era ésta, que de un toque carbonizó una mesa pequeña junto a la entrada de la Nevera.

─¡Demonios!

─Rei, calma, por favor ─fue Serenity quien abrazó a la pelinegra. Estaba tan afectada como todas, pero Mars en especial se notaba fuera de sí. Bastante normal, se llevaron a Minako justo frente a sus narices sin que pudiera hacer algo al respecto. Sentía que el cuerpo de la sacerdotisa comenzaba a elevar su temperatura y en respuesta la abrazó más fuerte y besó su mejilla─. Calma, Rei, la encontraremos.

Rei suspiró hondo. ─De acuerdo... De acuerdo, me calmaré ─y en serio lo hizo al ver que su Reina hacía un pequeño gesto de dolor por culpa de la alta temperatura que estaba adoptando su propio cuerpo. Tomó aire y finalmente se relajó lo suficiente para volver a su calidez normal.

─Minako ─Makoto apretó los dientes y fue con Ami─. ¿Alguna pista?

Ami no dejaba de teclear ni de trabajar con todas sus computadoras. Tuvo que alterar mucho de la programación de las lentes, y las lentes mismas, de un par de drones que tenía a la mano y con ello ya podía escanear el interior de las Torres sin necesidad de hacer revisión física una por una. Fue un trabajo complicado porque el diseño de las mismas torres bloqueaba la visión de Rayos X, en general cualquier tipo de visión invasiva.

─Ya tengo localizadas tres torres más con doble núcleo ─informó Ami sin apartar la mirada de las pantallas─. Dos de ellas en zonas densamente pobladas. Es obvio que llevan prisa y ésta vez están dejado de lado todas sus precauciones anteriores ─apretó los labios─. Aún no puedo localizar ninguna señal de Minako, estoy buscando en las zonas que nos faltan por revisar de las afueras del bosque, ya son menos cada vez. Deberíamos dar con ella pronto ─se dio un momento para girarse y ver a todas con una sonrisa suave─. Hablamos de Minako después de todo, ¿creen que se dejará someter tan fácil?

Las palabras de Ami tuvieron un efecto calmante, era bueno que la genio siempre mantuviera la cabeza fría, a veces literalmente. Mercury de inmediato volvió a su trabajo. Estaba tan preocupada por su amiga como todo el equipo, pero nada ganarían con enfurecerse juntas, perder el control y salir a darle cacería a un adversario que no terminaba de mostrarse ni de dar a saber sus intenciones. Sí, todas estaban enojadas y preocupadas, pero al menos debían mantener el control. Eso y que confiaba que Minako en serio estaría bien hasta que pudieran dar con ella, o que eventualmente la poderosísima Sailor Venus saliera por cuenta propia.

─¿Entonces qué hacemos? ¿Iremos a sacar los Núcleos intrusos? ─preguntó Uranus, que ganas no le faltaban de salir corriendo, buscar a Minako y darle una paliza a esas chicas.

─El mínimo contacto hará estallar toda la torre ─dijo Jupiter, y que no hubiera daño a los alrededores más que el de la Torre misma era casi tranquilizador. Casi.

─Tenemos dos cosas por hacer ─dijo Serenity, soltando a Rei al fin y tomando su voz de mando, digno de su posición como Reina─. Encontrar a Minako y una manera de quitar los núcleos extras sin que nada explote ─miró a Mercury─. ¿Hay alguna alteración en la red?

Mercury rápidamente cambió de pantallas a una que medía los niveles de energía de la red completa de Torres. Negó. ─Hay una ligera variación pero sigue dentro de los parámetros seguros ─la genio admitía que se sentía muy orgullosa de su amiga cuando se ponía así de seria y atenta─. Calculo que si por alguna razón estallaran el resto de las Torres con los Núcleos que tienen en su poder, podría causar algún cambio. Todo podría depender de dónde los pongan y...

Y al escucharse a sí misma, se alarmó. Las demás también, no necesitaban que nadie les explicara nada.

─Si tienen otra de esas trampas cerca de la Torre Principal podría ser un problema ─dijo Neptune de inmediato y de inmediato se colocó al lado de Ami para ayudarla a revisar.

Mientras sus amigas seguían trabajando en todos los posibles escenarios, Serenity se dio un momento para mirar uno de los monitores que transmitía en vivo las declaraciones del Rey Endymion respecto a la explosión de una de las Torres. Suspiró. Su esposo estaba completamente rodeado de guardias, protegido por los soldados de más confianza de Makoto mientras un par de docenas de reporteros apuntaban sus dispositivos de grabación y cámaras hacia el imponente soberano.

─¿Saben algo de éste nuevo enemigo? ─preguntó uno de los reporteros apenas le dieron turno.

Mamoru, como siempre, mantuvo una postura calmada y seria y habló con voz clara y fuerte. ─Estamos investigando justo ahora. Seguimos revisando la zona del siniestro y confiamos en que pronto daremos con los atacantes ─declaró el Rey─. Les aseguro que las Torres siguen 100% funcionales y mantendremos a todos los ciudadanos a salvo de estos nuevos enemigos. Hasta entonces ─miró a una de las cámaras─. Pido a cada persona que me ve, que no se acerquen demasiado a las Torres, no queremos que nadie se ponga en peligro. Si ven algo sospechoso pueden darnos aviso por medio de los Guardias, pero tampoco busquen ponerse en riesgo si no es necesario ─asintió─. Para eso estamos nosotros, para protegerlos.

Más preguntas llovían, pero casi todas eran las mismas y el Rey vio la oportunidad perfecta de responder de manera más generalizada toda la situación.

─Pronto verán de regreso a Sailor Venus, capturaremos a estos nuevos enemigos y demostraremos a todos que somos un Reino seguro con el que no es buena idea meterse ─subió la voz. Sonar amenazador y seguro era una buena estrategia─. ¡Nadie puede meterse con Tokio de Cristal ni con su gente, se los aseguro! ¡Los culpables de éste ataque pagarán!

Y esas palabras, esas simples palabras dichas por tan poderoso hombre, hicieron callar a los reporteros, para enseguida estallar en aplausos. Las preguntas se acabaron, la transmisión especial terminó y en la Nevera todas pusieron atención a eso último. Siempre podrían contar con su buen Rey para cubrirse las espaldas.

─¿Y cuál es el plan, mamá? ¿Buscaremos a Minako primero? ─preguntó la joven princesa, que no había soltado la mano de Hotaru en ningún momento─. ¿O veremos primero lo de las Torres que Ami ya tiene localizadas?

─Podemos hacer ambas cosas. Un equipo se encargará de buscar a Minako y el otro nos encargaremos de ver lo de las Torres ─fue la inmediata respuesta de la Reina, miró a las chicas─. Ami, Michiru, ustedes dos vendrán conmigo a trabajar en lo de las Torres. No sé si podremos sacar los núcleos sin que exploten, pero al menos debemos mantener esas Torres aseguradas y localizar todos los Núcleos extras.

─A la orden ─respondió Ami de inmediato, sonriente.

─Cuenta conmigo ─dijo Michiru y compartió una firme sonrisa con Ami.

─Hija, tú y Hotaru se quedarán aquí monitoreando, ¿de acuerdo? ─las más jóvenes asintieron sin rechistar─. Makoto, Rei y Haruka irán a buscar en las zonas que faltan por rastrear en busca de alguna pista de Minako. No puede estar en otro sitio, debe ser en las zonas que nos faltan por revisar.

─Además podré sentir si la energía de Minako está cerca o no ─dijo Rei con alivio─. De acuerdo, será cómo mandes.

─Sólo tengo una pregunta, Cabeza de Bombón ─Haruka le sonrió a su Reina con fiereza apenas ésta asintió─. ¿Las necesitas respirando?

Serenity cerró los ojos un momento y asintió. ─Sí, has lo que quieras y creas conveniente, pero las quiero vivas.

─Tú mandas, preciosa ─respondió con la misma sonrisa y asintió a Makoto y a Rei─. ¿Listas? ¿Tú necesitas un poco más de descanso? ─preguntó eso último a la Senshi de Marte.

Rei negó de inmediato. ─Estoy perfectamente bien, vamos por Minako.

─¡Andando! ─respondió Makoto con fiereza y las tres salieron de inmediato.

─Yo iré por mi herramienta, la voy a necesitar ─dijo Ami, cediendo su sitio a Hotaru y a la princesa.

─Te seguimos, Majestad ─Michiru también estaba lista para la acción. Todas lo estaban.

Debían estarlo ahora que sus oponentes estaban yendo realmente en serio con esos peligrosos movimientos dignos de guerrilla propios de antes de la Era de Hielo. El asunto estaba escalando demasiado rápido y era frustrante saber poco y nada de las Cures. Resultaron ser unas enemigas de mucho cuidado.

Lo que nadie en el castillo sabía, por cierto, era que sus peligrosas y amenazadoras oponentes estaban hechas un mar de llanto ante Sailor Venus.

~ o ~

La Senshi del Amor creía todo lo que esas chicas le habían contado a lo largo de ese par de horas. Cada una de esas palabras era tan cierta que no las puso en duda en ningún momento. Para esos momentos estaba libre de moverse y miraba a ese grupo como lo que realmente eran: un grupo de niñas desesperadas por volver a su mundo y seguir con sus vidas. Un grupo de niñas cansadas, ya casi sin fuerzas y sin ideas, pero que seguían adelante sin importar lo duro de su misión.

Que se quebraran ante ella y se soltaran a llorar quería decir lo realmente agotadas que estaban, tanto física como mentalmente, su espíritu también estaba débil, aún en pie pero muy débil. Podía saberlo a simple vista.

─Entiendo, llevan muchas vidas e intentos tratando de evitar la Gran Explosión ─suspiró y se llevó las manos a la cintura. Hablaba con tono suave, con gesto gentil. Sonrió─. Gracias por pelear por nuestro mundo también.

Esas palabras golpearon de gentil manera a las Cures.

Nozomi se limpió la nariz con su guante. Lloraba en silencio junto con sus amigas, estaba tan cansada y tan ansiosa de terminar con todo eso al igual que sus compañeras. ─Queremos volver a casa y queremos que aquí también estén bien.

─Recibimos mucho de éste mundo, queremos devolverle un poco de todo lo que nos dieron ─dijo Honoka que, aunque tenía los ojos húmedos, se mantenía ecuánime y firme, tanto como le era posible. Alguien debía estarlo para que el resto del equipo no se derrumbara. No soltaba a Nagisa, por cierto, para ella misma a su vez no derrumbarse. Miró a Venus con una sonrisa─. Tu mirada sigue siendo igual de cómoda que la primera vez que te vi, cuando fue lo del proyecto de las Torres.

Venus sonrió. Sí, una de ellas fue parte del equipo, ahora lo confirmaba. Esos asuntos de viajes en el Tiempo eran tan problemáticos que esa era la razón de tener a una Senshi asignada específicamente para ese menester, al menos en su universo. Y ahora que sabía que también Setsuna era una aliada más sin que nadie lo hubiese percatado, le daba a saber todo el trabajo por el que estaba pasando ese pequeño grupo que sólo quería volver a su vida normal y a su mundo.

Suspiró y le dio un cariño en el cabello a Lemonade, que era a la que tenía más cerca. Sintió cuando la chica se relajó por el cariño y luego miró al grupo completo.

─De acuerdo, haremos esto ─era hora de ponerse serias─. Yo les haré saber todo a mis compañeras sin que Usagi o Chibiusa se enteren ─no estaba de más mencionarlo, si ese Ser estaba literalmente sobre su Reina, la joven princesa podría ser otro móvil para el mismo. Lo mejor era mantener ese asunto sólo entre guerreras─. Les conseguiré comida y un escondite más cómodo para que recuperen fuerzas. No quiero asustarlas, pero estábamos a nada de llegar a éste sitio.

Miró a su alrededor. La guarida era digna de una novela de fantasía con todas esas plantas en medio de unas ruinas de hace mil años, pero las condiciones en realidad eran lamentables de muchas maneras. Tenían agua y una fuente de calor, pero no contaban con comida suficiente para recuperar toda la energía que habían estado gastando desde que estaban en esa última incursión. No había siquiera una cama suave para dormir.

─Nos dimos cuenta, todo el bosque nos ha estado avisando de ello ─dijo Egret, que ya estaba un poco mejor y que ayudaba a Saki a secar sus lágrimas también─. También nos dijeron que dejaron dispositivos de localización en las zonas que ya revisaron, nos están acorralando.

─Ese es el plan ─dijo Minako de manera jocosa. Le sorprendía de buena manera que dos de esas chicas tuvieran comunicación y una comunión directa con los Espíritus de la Naturaleza, eso explicaba muchas cosas, sobretodo lo de su perfecto camuflaje─. Lo primero es que yo regrese, pero si lo hago así como si nada, podría ser sospechoso, así que necesitaremos hacer ruido. Saldremos de aquí.

─Tendremos que seguir con el plan de causar el corto circuito en la Red, ¿verdad? ─preguntó Karen. No quería quedar con ninguna duda respecto a los pasos a seguir.

─Así debe ser según lo que me han contado, se los haré saber a las chicas, pero créanme, ya no tendrán qué hacer todo el trabajo sucio ustedes solas. Las ayudaremos ─suspiró─. Detesto esconderle cosas a mi Reina, pero no tengo más opción si todas queremos que nuestros mundos sigan enteros ─miró a todas y sonrió con dulzura─. No quiero que les pase nada a ustedes. Ya están en su límite y no quiero que luego de esto queden destrozadas. No lo permitiremos ─bien sabía que si las Cures fallaban en ésta ocasión, sería la última. No podrían volver, ni sus cuerpos ni sus mentes lo resistirían y eso sería el fin para ambos universos. Les mandó un gesto más animado─. Terminaremos con esto juntas, ¿de acuerdo?

─¡Sí! ─respondieron las Cures casi al unísono. Todas estaban invadidas por una enorme sensación de alivio.

─De acuerdo, tomen sus cosas y salgamos de aquí. No quiero, pero haré volar éste sitio y fingir que he escapado por la fuerza ─sonrió ampliamente─. Por cierto, buen trabajo con esa trampa en la Torre, no lo esperábamos.

─Se nos ocurrió de último minuto ─respondió Mint de manera apenada─. Adoptamos una técnica de guerrilla, algo que aún es habitual en nuestro mundo ─al menos de donde ellas veían aún había guerras y conflictos armados─. Honoka alteró la estructura de los núcleos y yo ajusté mi escudo. Nos tomamos éste tiempo para ponerlos en otras Torres usando el camuflaje de los espíritus gracias a Bloom y Egret.

─Chicas listas ─la Senshi del Amor tomó aire... Y vio que ninguna se movía, sólo la esperaban. Levantó una ceja─. ¿No tiene nada de valor aquí, verdad?

─No podemos venir con nada que no sea nuestro propio cuerpo ─explicó Honoka─. Cualquier otro material se pierde camino aquí. Viajes en el tiempo en un universo en el que se supone no debemos existir es peligroso ─sonrió de manera nerviosa─. Venimos sólo con lo tenemos puesto, actualmente no podemos quitarnos la transformación o perderíamos la conexión energética con nuestras aliadas y con el poder de Lady Pluto ─las primeras veces podían volver a su forma civil, pero con el ajuste en las inmersiones y el eventual desgaste de sus cuerpos, mentes y energías las llevó a sus actuales condiciones: llenas de restricciones y sin posibilidad de recuperarse por completo luego de cada batalla.

Podría parecer un detalle sin importancia, pero la simple acción de volver a su forma civil las ayudaba a recuperarse. En esos momentos no se podían dar ese lujo.

─Comprendo ─la Senshi asintió─. Salgamos de aquí. Se esconderán donde se los indique, ¿de acuerdo? ─se quitó su comunicador de pulsera y se lo entregó a White, que sin duda era uno de los cerebros del grupo─. Con esto estaremos en contacto hasta que pueda acomodarlas en un nuevo sitio, hasta entonces ─sonrió ampliamente─... Agárrense de donde puedan, debo volar éste sitio.

Las chicas asintieron y salieron corriendo mientras Sailor Venus concentraba su poder de dorado color alrededor de su cuerpo. Tendría que hacerse un poco de daño a sí misma si quería que sus amigas le creyeran el cuento de que se había liberado por la fuerza. Apenas concentró suficiente energía, simplemente la dejó estallar.

La zona colapsó y se hundió en lo que antaño era esa vieja escuela. Minako la recordaba, una de las tantas escuelas del distrito donde vivían. Sonrió. A veces el paso del tiempo se sentía tan raro...

Su propia explosión la mandó a volar y rodó varios metros hasta quedar cerca de las raíces del Cerezo que las chicas usaban como voz principal del bosque. Sí, también le contaron de eso, se tomó todo ese tiempo para escuchar la historia completa. Miró el inmenso árbol, la ciudad no tenía un Cerezo de ese tamaño, era precioso, pero esa belleza era forzada y lo estaba comprendiendo a esas alturas. Suspiró y se puso de pie, sólo para descubrir que también mandó a volar a las Cures. Y por esa misma razón, ninguna de ellas quería pelear demasiado con las Senshi. La diferencia en sus energías era abismal y la estrategia de pegar fuerte, pegar rápido y escapar tan pronto pudieran era lo que las habían mantenido alejadas de ese tipo de desenlaces tan destructivos.

Black se echó a reír de buena gana. ─Esa explosión fue genial ─tosió un poco por culpa de la tierra y el polvo que aún inundaba el ambiente.

─Claro que lo fue ─respondió la Senshi mientras guiñaba un ojo de manera poco humilde─. Ahora vengan. Debemos ir por aquí.

Las diez jóvenes guerreras presentes caminaron tras la mayor cual patitos siguiendo a su madre, todas en fila y sin separarse. Las Cures sentían un inmenso alivio en ese momento, ¡al fin habían contactado a una Senshi por ayuda, a la mejor que pudieron haber pedido! Estar junto a alguien tan fuerte al fin les estaba dando la oportunidad de demostrar su cansancio, se sentían a salvo con Sailor Venus.

Y justo así lo interpretó ésta y no podía hacer más que sentir un genuino respeto por el grupo. Sonrió y, sin dejar de hacerlo, rápidamente las llevó hasta la última zona que se iba a cubrir durante el rastreo, eso le daría suficiente tiempo para volver a la ciudad y no permitir que encontraran a las Cures antes de lo planeado. Era un claro cerca de un río, la zona era profunda y frondosa en general. Un buen escondite temporal.

─Será mejor que me vaya, ustedes quédense aquí hasta que me comunique ─señaló el comunicador que le dio a White─. No lo vayan a contestar...

Y lo que estaba a punto de advertirles, fue lo que sucedió. Pudo escuchar primero la voz de Haruka y también las de Makoto y Rei en su comunicador, sabía lo que buscaban sus amigas al forzar la comunicación y era poder rastrear su posición exacta por medios más tecnológicos. ─Minako, aguanta, pudimos sentir tu poder, ya vamos en camino.

─¿Minako, puedes escucharnos? ─se escuchó enseguida la voz de Rei.

─Espero que no esté herida, ¡vamos! ─y esa fue Makoto con tono enfadado.

Con un gesto Venus les indicó que no hablaran, que ni siquiera respiraran y las Cures así lo hicieron. Todas guardaron el aliento hasta que la comunicación terminó y Venus desactivó temporalmente el comunicador, de hecho arrancó una de las correas a manera de simular daño en el dispositivo y declararlo como perdido ante sus amigas. Apenas pasó el momento tenso, todas las presentes suspiraron.

─Hasta que sea yo quien me comunique, ¿de acuerdo? ─pudo completar al fin. El grupo completo asintió, les regaló una última sonrisa y salió corriendo camino a encontrarse con sus compañeras.

Apenas Sailor Venus se retiró de escena, todas se tumbaron en el suelo entre largos suspiros y sonidos llenos de alivio. Más de una se echó a reír, presa de toda la tensión y del alivio en extraña mezcla.

─Podremos terminar con esto, ¿verdad? ─preguntó Nozomi mientras se abrazaba débilmente de Rin. Su normalmente energético modo en ese momento brillaba por su ausencia. En serio estaba agotada y muy hambrienta. Su estómago gruñó con fuerza.

─Sí, al fin. Y ya era hora, esto ya comenzaba a ser cansado ─se quejó Kurumi con un gesto de pocos amigos, pero que recibía los cariños y el subsecuente abrazo de parte de Karen sin oponer resistencia.

─Podremos comer algo decente ─comentó Saki mientras se recostaba en el regazo de Mai. Lo único que quería era pan, en ese momento su antojo era de pan y nada más. Y claro que se comería todo lo demás que le acercaran.

─Recuperaremos fuerzas y podremos pelear junto a las Senshi como siempre lo hemos querido ─dijo Mai con un suspiro. Se recargó en un árbol mientras pasaba sus dedos por el frondoso cabello de Bloom─. Ahora sí lo lograremos.

─Por ahora esperemos por las indicaciones de Lady Venus, todo estará bien ahora que contaremos con ayuda de las Senshi ─fue el turno de White de hablar, mientras dejaba que su compañera se acomodara en su regazo por igual. Sonrió al ver a Nagisa sonreír de alivio.

Todas en serio estaban aliviadas.

Y quien ahora se movía con apuro era Sailor Venus, afortunadamente era tan buena leyendo los comportamientos ajenos como ocultando los propios. Podía mentir como el mejor mentiroso de todos y ni sus compañeras y mejores amigas podían saber cuando ella mentía o no. No que tuviera la imperiosa necesidad de ocultarles secretos a su equipo, pero podía y sabía hacerlo de ser necesario.

La carrera que hizo en el bosque le ayudó a llegar en un estado agitado con Mars, Jupiter y Uranus. Además, estaba lo suficientemente maltratada por culpa de su propia explosión que daba la impresión de haber estado en una pelea de verdad.

Sonrió con alivio (no fingido) al ver a sus amigas y quien la recibió con un abrazo, y con bastante fuerza, fue Rei.

─¡Minako! ─exclamó Mars con alivio mientras apretaba sus brazos alrededor del cuerpo de Venus... Para enseguida soltarla al verla maltratada─. ¿Estás bien? Pareces herida.

─¿Te hicieron daño? ─preguntó Makoto enseguida mientras la revisaba al menos superficialmente. Su uniforme estaba maltratado y tenía golpes y heridas pequeñas en la parte descubierta de su cuerpo.

Uranus, por su lado, miraba a los alrededores. ─¿Adónde se fueron esas chicas? Mi Reina las quiere respirando y quiero llevarle al menos a una ─esa amenaza era en serio.

Minako negó varias veces y se liberó gentilmente de los brazos de Rei. Le dio un dulce beso en los labios para terminar de calmarla. ─Tuve que pelear para liberarme, me tenían bien atada con lianas y dentro de una esfera verde, ya saben, las que crea esa chica Mint ─suspiró hondo y fingió algo de dolor... No tanto en realidad, la rodada por el suelo sí le dolió lo suficiente para recordarle que, con vida longeva o no, era tan humana como todos los demás─. Por fortuna pude enterarme de algunas cosas que me gustaría contarles a todas. ¿Volvemos?

─¿Y qué hay de las Cures? ─preguntó Makoto, que fue la siguiente en recibir los cariños y un beso de parte de Minako.

─Escaparon como las pequeñas cobardes que han sido hasta ahora ─espetó Venus con un muy bien fingido disgusto─. Se movieron en dirección a la zona norte, ya saben, donde está esa selva que se hizo alrededor de esos viejos edificios ─un verdadero laberinto, impasable, intransitable y a merced de la sabia naturaleza. Uno de los últimos sitios de su búsqueda y demasiado alejado de la capital. Por supuesto, mintió, las mandó al lado totalmente contrario─. En serio me gustaría volver al Castillo para que todos se calmen ─les mostró el trozo de correa que arrancó de su dispositivo─. Y a pedir un repuesto de mi comunicador, se destruyó en la pelea.

Makoto, Rei y Haruka se miraron entre sí. A la Senshi del Viento ganas no le faltaban de ir detrás de las Cures, pero si habían ido a esas viejas ruinas, no podría hacer demasiado sin tener que destruir medio zona... Cosa que no quería hacer en realidad. ─De todos modos Ami está mejorando unos drones para maximizar la búsqueda, con eso daremos con ellas pronto. Vamos ─y cargó a Minako.

La rubia sonrió ampliamente. Nadie en sus cinco sentidos se quejaría de ser cargada cual princesa por Haruka Tenou. ─Gracias.

─Por nada, preciosa ─besó su mejilla y miró a Rei y a Makoto─. ¡Vamos! ─y echó a correr. Y era de esperarse que Uranus llegara primero que Mars y Jupiter con todo y el peso extra de Venus. Avisaron por el comunicador que iban en camino y que habían encontrado a Venus.

Ni bien llegaron al castillo, la primera en abrazarla fue Serenity mientras la bañaba en cariños y besos. El Rey Endymion, aliviado de tenerla ahí y a salvo, usó su poder curativo en ella para al menos cerrar las heridas visibles. Una revisión extra y algo de descanso a la cansada Venus le caería bien, por mientras su energía hizo lo suyo.

─¿Ya encontraron el resto de las esferas intrusas? ─preguntó la Senshi del Amor apenas todas le dieron cariño.

─Aún no, estoy trabajando en mejorar los escáneres de un par de drones más ─Mercury respondió primero y era un trabajo complicado, pero no lo mencionó─. Tenemos ya tres localizados, pero aún no tenemos la manera de sacarnos sin activarlos.

─Me temo que eso será complicado ─comentó Venus y se abrazó de Mercury. Su mano izquierda quedó bajo el cabello que cubría el cuello de su compañera, como cuando buscaba darle cariños en la nuca, pero─... Funciona al simple toque. Por fortuna no tienen manera de activar una explosión a distancia, pero cualquier contacto con el escudo verde hará que las Torres vuelen ─mentía, desde luego─. Las estuve escuchando un poco antes de despertar por completo, discutían sobre cómo provocar un corto circuito y sobre los siguientes objetivos para robar y plantar más núcleos ─suspiró y comenzó a jugar sus dedos en la nuca de Ami. Un movimiento discreto y oculto por el cabello azulado de su amiga─. Tengo memorizadas las Torres que ya tienen núcleo y las siguientes que tenían planeadas para robar y plantar un doble Núcleo.

─Si ellas saben que tú sabes eso y que nos lo ibas a decir, me temo que vayan a cambiar sus planes ─comentó Neptune con una mano en el mentón.

─O acelerarlos en todo caso, en serio parecen tener prisa ─agregó Saturn.

Todos se miraron entre sí. Quizá dejarían de lado eso de atacar nuevas Torres considerando que Minako ya lo sabía. Lo importante era que Venus estaba de regreso y al menos sobre eso sí debían hacer un anuncio oficial, así los ciudadanos estarían más tranquilos. De eso se encargaría el Rey. Tomaron nota de las Torres que ya tenían listas para explotar y al menos esas debían asegurarlas y delimitarlas para que nadie saliera herido.

Ami estaba por comentar algo sobre los drones para una mejor búsqueda pero... Esos toques en su nuca. El que Venus lo hiciera así sólo para que ella se diera cuenta la hizo ponerse alerta, pero al menos procuró la misma discreción de su compañera.

Clave morse.

Venus en serio estaba usando clave morse con los dedos en su nuca. Repetía una y otra vez el mismo mensaje:

[Necesito hablar contigo en privado. No digas nada.]

Procurando naturalidad en sus movimientos, asintió a Minako y la soltó. ─¿Viste algún mapa, diagrama o algo donde estabas?

─Ahora que lo mencionas, sí, tenían una vieja pizarra de escuela y tenían un plano de la ciudad hecha con carbón. Muy detallado si me lo preguntas, es como si tuvieran un mapa de la ciudad ─la rubia suspiró con fingido cansancio─. Por eso pude memorizar las Torres que ya tienen marcadas.

─Eso nos ayudará mucho a movernos. Por ahora ven, deja que te revise, no quiero que tengas alguna lesión que se esté ocultando por culpa de la adrenalina que aún tienes en el cuerpo ─dijo Ami y tomó a Minako de la mano─. Regresaré a trabajar con los drones apenas acabe el chequeo.

─Yo iré a hacer el anuncio a la prensa ─avisó el Rey y salió de inmediato de escena.

─¿Entonces nos concentramos en lo de las Torres? ─preguntó la joven princesa y su madre asintió.

─Ya tenemos a Minako de regreso y quedan pocas zonas por revisar ─respondió la Reina Serenity. Se frotó las sienes un momento─. Si no podemos tocar los núcleos sin que exploten, veré si hay alguna manera de absorber el poder de regreso al Cristal de Plata sin tener que tocarlos físicamente ─cosa complicada, el poder estaba encapsulado y tendrían que atravesar dicha cápsula, cosa que no debían hacer si no querían volar por los aires.

─Te ayudo, mamá, entre las dos seguro que podremos hacerlo ─intervino la Princesa con un tono emocionado en su voz.

─Nosotras también deberíamos ayudar ─dijo Rei mirando a Michiru─. Les seremos de ayuda con las energías.

─Entonces nosotras ─la Senshi del Viento hablaba también de Makoto y Hotaru─ deberíamos ir a hacer revisión física de las otras Torres de las que Minako habló ─a Haruka no le gustaba estar sin hacer nada pero tampoco tenía ganas de ir a internarse en esa jungla hecha de metal, concreto y un denso bosque de mil años─. Nada nos dice que eventualmente encuentren una manera de hacerlas explotar. O estén lo suficientemente locas como para activarlas ellas mismas.

Ya con todos los trabajos repartidos, Ami se llevó a Minako de la mano hasta el consultorio médico que tenía dentro del castillo. Lo usaba más bien poco, incluso para los furtivos encuentros amorosos con sus amigas prefería los dormitorios.

Lo que Ami no esperaba era que Minako mirara a todos lados apenas entraron al consultorio y cerraron la puerta tras de sí con cierta prisa.

─Minako, ¿qué pasa...? ¡Ah!

La rubia la puso contra el muro sin aviso, dejándola quieta mientras besaba su cuello pero sin pasión, con apuro, sólo con la intención de estar cerca de ella. Y Minako lo hizo así porque desconocía el alcance de dicho Ser del que le hablaron las Cures.

─Ami, sigue la corriente ─indicó Minako con un murmuro y su compañera obedeció sin rechistar. Sonrió al sentirla relajada y dio un par de mordidas a su cuello pero sin hacer presión, sólo por simular el acto amoroso que para nadie era desconocido. Luego fue a su oreja y ahí sí la sintió temblar. Normal, Ami era particularmente sensible en sus orejas. Ya ahí, pudo hablarle al oído─. Las Cures están de nuestro lado, están tratando de salvar a nuestro mundo y al suyo.

Mercury frunció el ceño y abrazó fuerte a Venus, se pegó a su cuello fingiendo los besos desde su hombro hasta su oreja y ahí pudo susurrar. ─¿Y porqué no nos han dicho nada?

─Porque el enemigo que están tratando de combatir está en éste castillo ─respondió Minako con voz tensa─. Te explicaré todo a detalle, te lo prometo, se los diré a todas, pero es prioritario que nuestros Reyes no lo sepan, sobretodo Usagi y la princesa. Ninguna de ellas dos.

─Ah... Minako... Acaso... ¿El enemigo del que hablas es...? ─Ami no quería decirlo, ¿acaso era Usagi?

─No ─aclaró Minako de inmediato, adivinando lo que pasaba por la mente de la Genio─, pero ese enemigo está encima de Usagi, casi literalmente. Es una criatura sin cuerpo ni forma, hecha de energía que siempre está con ella. Si ese Ser escucha algo de lo que te voy a contar... Nuestro universo y el de ellas van a desaparecer.

─Comprendo ─saber eso hizo que su cuerpo se tensara.

─El que aún no explote nada quiere decir que no nos escucha ─suspiró─. Por ahora necesito que me ayudes a habilitar una casa amplia en las afueras para las Cures. Están agotadas y en malas condiciones, necesitan una cama suave y comida como para alimentar a un ejército ─las Cures dejaron bien en claro ese dato, por cierto─. Han estado peleando por éste mundo mucho más de lo que podrías imaginar, así que debemos darles al menos un respiro. Las necesitamos para ganar ésta pelea.

─Entendido, ¿tienes manera de hacerles saber cuando esté todo listo?

─Les di mi comunicador. Se activará en ─miró de reojo el reloj blanco en el muro─... En unos veinte minutos más. Necesito que borres el identificador de ese comunicador del sistema, no quiero que las chicas las encuentren antes de tiempo, eso podría arruinar los planes.

Ami se despegó un poco para ver los azulados ojos de su compañera. ─¿Qué viste en ellas, Minako?

─Fue como vernos a nosotras mismas antes de Tokio de Cristal, Ami. Son sólo unas niñas, están peleando contra algo demasiado grande y nos necesitan ─besó los frescos labios de Ami, sonrió─. No podemos dejar que hagan todo el trabajo, pero primero debemos ponerlas a salvo y después te daré todos los detalles que necesitas saber.

─De acuerdo, yo me encargo, Minako.

─Gracias, eres la mejor.

─Ahora deja que te revise en serio, estás bastante maltratada.

─Oh, esa fui yo, ellas ni siquiera me tocaron ─rió.

Ami sonrió y lo mejor era seguir como si nada raro pasara, lo último que necesitaban era que ese Ser del que Minako hablaba pudiera escucharlas.

~ o ~

Pocas veces tenía oportunidad de salir del castillo. Es decir, estaba ocupada casi todo el día todos los días. De vez en cuando se daba la oportunidad de ir a eventos deportivos grandes, sobretodo en las finales de torneos donde tenía un palco especial. A veces salía al teatro cuando la obra en turno le atraía. Sí, ni los años ni la madurez, ni sus eventuales trabajos como la gran soberana de ese mundo la habían vuelto una persona particularmente culta.

Tras puertas cerradas seguía siendo la misma chica torpe y descuidada. Sus gustos eran los sencillos de siempre, sus pensamientos eran más bien básicos, pero era su simpleza lo que evitaba que se hiciera daño a sí misma tratando de entender política internacional. Se iba a las soluciones simples aunque eso implicara saltarse al menos tres escalones del gobierno local en turno. Y era esa simpleza en sus modos de ser lo que le ganó el corazón de la gente de la Tierra con el eventual paso del tiempo.

Tuvo que pasar mucho para ese momento, pero ahora disfrutaba los frutos de su duro trabajo. En su camino a la Torre más cercana y menos expuesta al público, la Neo Reina Serenity recibía los saludos de las personas a su paso. Todos sonreían al verla a ella junto a la princesa, ambas escoltadas por las siempre hermosas Lady Mars y Lady Neptune.

La Torre a la que se dirigían estaba en un parque, en el centro de una frondosa arboleda. Por órdenes de Makoto, las Torres que ya tenían localizadas con doble Núcleo ya estaban delimitadas y protegidas por guardias. Ningún ciudadano podía acercarse y eso al menos era un alivio para la carga que ya tenían encima. Las Senshi ya estaban en revisión física de las demás Torres, de momento no harían ningún movimiento hasta saber si el plan de su Reina funcionaría o no.

Serenity tenía que estar ahí, dentro de la Torre que eligió para la prueba, si es que quería desactivarlas antes de que se provocara el corto circuito que las Cures tanto buscaban. ¿Para qué? Aún no lo sabían. Suspiró hondo al momento de entrar a la Torre por la puerta escondida activada por Mars. Neptune entró primero a manera de asegurarse que al menos por dentro la Torre estuviera como la describieron Rei y Minako.

Sí, el Núcleo intruso estaba justo debajo del original, protegido por el escudo verde que brillaba con una luz opaca. Todo estaba justo como las chicas lo contaron. Neptune asintió a su Reina y ésta entró a la Torre junto con la Princesa y Rei.

Era imposible no sentir cierta admiración al ver todo ese esfuerzo y la manera en que plantaron esos Núcleos usando su mejor camuflaje. Pudieron ver el agujero que hicieron y volvieron a sellar por uno de los costados, un área que, por fuera, estaba cubierta por flores y plantas locales. Mars se acercó un poco más al Núcleo intruso a sabiendas de lo que les esperaba. El poder de Mint apenas si se percibía, señal de lo relativamente frágil que era el escudo e indicando la facilidad de la explosión que se provocaría al mínimo contacto con algo físico.

Rei les contó que Minako desactivó el poder de su cadena, así que al menos el contacto de parte de algo sólido estaba fuera de lugar. ¿Se podría lograr con algo meramente hecho de energía? Discutieron sobre ello en el camino. Si Usagi iba a conectar su poder el con el poder encerrado en la frágil esfera, podría o no activar la explosión.

Ninguna temía salir mal herida de dicha explosión, es decir, Rei y Minako salieron bien de ello. La resistencia de la Reina y la Princesa era superior, Neptune no tendrían problema en caso de que explotara el asunto y Mars ya había sentido el impacto tan sólo horas antes.

─¿Lo harás? ─preguntó Rei apenas terminaron con la revisión visual del interior de la Torre.

─Sí ─respondió Usagi con genuina firmeza. Miró a su hija y asintió─. Ve un poco más atrás con Rei. Lo intentaré yo primero, si vemos que funciona, podrás ayudarme.

─Entendido, mamá ─Chibiusa obedeció de inmediato mientras se movía con Mars casi por fuera de la puerta escondida. Permitió que Rei se colocara frente a ella a manera de protegerla.

Neptune hizo lo propio con su Reina posicionándose al frente para recibir el primer impacto de la explosión en caso de darse. Serenity invocó su Cristal de Plata y éste brilló de suave manera al principio. La Reina cerró los ojos y se concentró.

Y junto con ella se concentró alguien más.

El Ente miraba el interior de la Torre y al Núcleo intruso a más detalle y más de cerca, aprovechándose de su forma incorpórea. Siendo ella misma parte del Cristal de Plata, podía estar mucho más cerca del Núcleo que su pequeña Serenity. Rodeó la esfera, no estaba segura de si el escudo reaccionaría a su "toque". Lo último que necesitaban era que todo explotara, pero se sentía genuinamente curiosa por el simple pero eficiente dispositivo.

A primera vista notó que incluso el Núcleo tenía modificaciones externas. Quien fuera que lo manipuló, supo cómo hacerlo.

Conforme la energía de Serenity crecía más y se acercaba para hacer contacto con el Núcleo, el mismo Ente se sintió más potenciado. ¿Podría hacer contacto? El punto era quitarle la energía del Cristal de Plata, energía que ella debería ser capaz de manipular, ¿verdad? Era la primera vez que se enfrentaba a algo como eso, así que nada perdía con cooperar con la estrategia de su pequeña Serenity y sacar la energía del Núcleo intruso.

─¿Listas? ─preguntó la Reina sin abrir los ojos, sus acompañantes asintieron─. Aquí voy.

Su poder se movió junto con el Ente, quien extendió sus dedos para hacer un primer contacto primero con el escudo y...

Lo siguiente que se escuchó fue el potente sonido ahogado de la explosión. Sucedió lo mismo que la primera vez, el escudo se amplió y no hubo tiempo de nada más. Todo voló en pedazos y ni el escudo evitó que los alrededores temblaran. Serenity estaba en el suelo con Neptune encima de ella, la Senshi de los Mares reaccionó en automático al momento y cubrió a su Reina. Mars hizo lo propio con la princesa y ambas Senshi estaban maltratadas por haber recibido la explosión de manera más directa, pero ninguna de ellas se encontraba grave o con heridas de cuidado.

Los soldados en las cercanías se aprestaron al sitio del siniestro y de inmediato les ayudaron. Uno de los soldados avisó por el comunicador a su jefa, Lady Jupiter, acerca de la explosión.

Makoto avisó a quienes estaban con ella y usaron los teleportadores para ir al sitio a auxiliar a su Reina. Mención aparte, se les indicó a los soldados que no dijeran nada sobre el pequeño percance de esa explosión, nadie necesitaba saber que la Reina, la Princesa y dos Senshi fueron víctimas en ésta ocasión. Se trataría como otro ataque donde no hubo nadie involucrado, todo era el peligroso actuar de esos nuevos enemigos de los que aún estaban investigando.

~ o ~

Una hora después, todas estaban de regreso en el Castillo. Se dio la orden directa que nada ni nadie se acercara a las Torres marcadas como "de riesgo" y de momento todo estaba en tensa espera.

Mamoru se encargó personalmente de revisar el estado físico de su esposa e hija, seguía siendo médico, vaya, lo que dejó convenientemente libre a Ami de seguir el plan de Minako.

Durante el tiempo que se tomaron sus amigas para revisar las Torres, Minako le contó todo. Todo. Y vaya que era mucho y Minako en serio se esforzó en resumirlo lo más posible sin dejar detalles al aire. Quedaron en pasar la voz entre el resto de sus amigas. Tenían que hacerlo pronto y de manera discreta.

Lo que tenía calmadas a ambas era que las Cures estaban a salvo para esos momentos. Con ayuda de drones de carga, Mercury se encargó de llevar víveres a una casa amplia en una zona que aún no estaba por completo habitada. Activó los servicios de agua, luz y comunicaciones a distancia y le comida fue entregada en tiempo récord. Minako se comunicó con ellas y no mucho después las Cures se reportaron a salvo.

Venus les indicó que descansaran hasta el día siguiente y repusieran energías mientras ella se encargaba de correr la voz entre sus compañeras.

Y ahora que Ami sabía todo, era momento de que ambas comenzaran con su pequeña operación encubierta.

Justamente Ami revisaba a Rei en el consultorio, la tenía con la espalda desnuda mientras curaba unas pequeñas cortadas provocadas por los escombros de la explosión. El poco daño se lo podían agradecer a que ésta vez no la tomaron por sorpresa, a su resistencia física mejorada cuando estaban transformadas y también a sus uniformes. No era una tela simple, en serio la protegía y al menos Rei tenía daño de poco cuidado.

─¿No te arde? ─preguntó Ami mientras ponía un clip adhesivo en la cortada más grande la espalda de su compañera.

─No como la primera vez, supongo que sigo con la adrenalina a tope, aún no me duele nada ─la Senshi de Fuego sonrió─. Pero pregúntame en un rato y te rogaré por un par de analgésicos.

─No habrá necesidad, te daré unos justo ahora ─dijo una sonriente Ami mientras buscaba medicina en el anaquel del muro. Le dio un par de pastillas a Rei y un vaso con agua─. Me alegra que no les pasara nada grave.

─Al menos ésta vez no se llevaron a nadie ─comentó Rei y dejó el vaso vacío en la mesita junto a la camilla─. Seguro vieron que era inútil luego de que Minako escapó sin demasiado problema ─agregó con un tono de fastidio.

Ami sonrió al ver el ceño fruncido. Miró de reojo a sus alrededores y... No, nada se sentía fuera de lo normal y sabía que Usagi estaba en su dormitorio con el Rey. Estaban a salvo. Sin avisar y un poco fuera de lo sumisa que solía ser en intimidad, se abrazó del cuello de Rei y la besó. Ésta se sorprendió de buena manera y no rechazó el gesto para nada.

Sin embargo, ese beso se sentía raro. Rei no tuvo tiempo de mencionarlo, Ami le habló entre labios.

─Sigue la corriente y no hables fuerte, tengo qué decirte lo que Minako descubrió ─dijo entre besos. Notó de inmediato cuando su compañera se puso seria y se dejó hacer cuando ésta terminó poniéndola contra la cama y bajo su cuerpo. Y aunque fuera un momento realmente serio y delicado, era imposible para la Senshi del Agua y el Hielo no sentir ese cosquilleo de emoción en su estómago cuando tenía a Rei encima.

Sin mediar más palabras, Rei fue a su cuello a besarla, o al menos a pretender que lo hacía mientras sus manos se colaban bajo la ropa de su compañera, pero sólo eso.

Ami suspiró hondo, recuperando el control de su cuerpo.

─Te escucho.

─Las Cures están de nuestro lado ─dijo Ami a su oído mientras ambas se abrazaban fuerte─. Le contaron a Minako que hay un Ser, un ente desconocido hecho de energía que está con Usagi y que NO debe escuchar esto o se provocará una explosión que destruirá nuestro universo y el de ellas.

─¿El de ellas? ─Rei frunció el ceño─. Entonces estábamos en lo correcto y las Cures no son de aquí.

─No. Vienen de un universo paralelo pegado al nuestro. La explosión que se provoca aquí se traga su realidad también ─Ami siguió con la explicación, tenía algo de prisa─. Han venido aquí en más de una ocasión. Han estado viajando en el tiempo con ayuda de Setsuna, pero ella no recuerda nada porque se autoimpuso un sello para olvidar y así nadie sospecharía que está involucrada.

─¿Saben cómo se causa esa explosión? ─Rei no necesitaba que Ami le explicara que por eso tenían esa vaga sensación de ya conocerlas de antes, y también que esa era la razón por la que las Cures ya estaban más que familiarizadas con Tokio de Cristal.

─El Ser que está con Usagi es quien lo provoca ─Ami suspiró─. O al menos esa es la pista segura que tienen. La explosión se potencia con ayuda de las Torres, por eso las han estado atacando. Quieren hacer el corto circuito antes de enfrentar a éste ser, de esa manera...

─De esa manera, la explosión no será tan destructiva, ¿verdad? ─completó Rei de inmediato y Ami asintió.

─Ella dicen que las Torres han estado sacando la Oscuridad del corazón de las personas. Y esa energía oscura termina en alguna parte muy cerca de ese Ser. Toda esa energía está a punto de desbordarse. Sin importar si ellas intervienen o no, la explosión siempre sucede ─siguió con la explicación─. Lo que quieren es quitarle la potencia colosal a la explosión destruyendo la Red de Torres y quizá con ello el Ser finalmente se muestre y sea algo contra lo que podamos pelear.

Rei suspiró hondo, sin moverse. Era mucha información, pero ahora entendía porque específicamente se llevaron a Minako. Porque las Cures sabían que Minako sabría que todo lo que le estaban contando era verdad.

Y justo Minako le contaba lo mismo a Makoto en la cocina. La rubia estaba sentada en la barra con Makoto acomodada entre sus piernas y abrazada a su cuerpo. Se hablaban al oído a pesar de saber que el Ser debía estar con Usagi en el dormitorio junto con su esposo e hija. Las precauciones no estaban de más.

─¿Y dónde están las Cures? ─preguntó Makoto en baja voz.

─Ami me ayudó a ponerlas en una casa a salvo y con víveres y todo lo que necesiten para reponerse ─explicó Minako mientras acariciaba dulcemente la amplia espalda de Makoto─. Tenemos que ayudarlas o no podrán hacer un salto más en el tiempo. Y si eso pasa, nuestros universos quedarán destruidos.

─Entiendo ─la castaña suspiró hondo. Las respuestas al fin estaban ahí y eso de que el Ser que era su enemigo estuviera con Usagi no le agradaba─. Yo me encargaré de decírselo a Haruka ─y seguro que Ami o Rei se lo dirían a Michiru de alguna manera, estaba segura de ello─. ¿Qué haremos entonces?

─Me temo que tendremos que ayudarlas a provocar el corto circuito que quieren, Ami sabrá mejor cuántas Torres desactivar para eso, no necesariamente tendremos que destruirlas, sólo desactivarlas para cerrar el circuito ─porque cerrar el circuito quería decir quitar la bendición del Cristal de Plata al mundo entero.

─¿Y qué hay de Setsuna? Se lo diremos también, ¿verdad? ─preguntó Makoto, no estaba de más saberlo.

─Sí, es seguro decírselo ahora que todas lo sabemos ─Minako sonrió. Setsuna en serio era una mujer muy astuta. Desde el principio estaba ayudando a las Cures y se encargó de que nadie se diera cuenta al rebobinar sus propias memorias.

─Entonces ─Makoto no quería perderse entre tanta información─. Debemos dejar que ellas se recuperen bien y seguro que con ellas podremos armar un buen plan.

─Ese es el plan ─dijo Minako con una amplia sonrisa y, ahora sí, besó a Makoto con toda la propiedad debida.

Contarles a Haruka y a Michiru no fue complicado. Rei lo hizo en la Sala de la Flama Sagrada, conectó su energía con la del Espejo de Neptuno y le mostró todo a Michiru por medio de imágenes en la cristalina superficie. Por su lado, Makoto pidió una sesión de sparring con Haruka en uno de los jardines. Entre llaves y con mucho cuidado de no parecer demasiado sospechosas, le dijo todo.

Y para esa misma noche Hotaru y Setsuna lo sabían también. Nunca era complicado sacar a la más joven del quipo a pasear en el automóvil y aprovecharon su momento familiar para contarle lo que realmente sucedía. Y a Setsuna de paso, porque la comunicación grupal con la segunda madre de Hotaru era algo bastante normal.

─Así que un ataque autoimpuesto, chica lista ─comentó Haruka de manera divertida mientras conducía por el último tramo de la autopista antes de volver a la ciudad y luego al castillo.

─Sin mi poder, ellas no podrían hacer esos viajes en el tiempo a nuestro universo ─explicó Setsuna por el comunicador, que ya consciente de todo lo que sucedía y de que no era necesario mantener el secreto de sus compañeras, anuló su técnica de rebobinado de memoria y les contó más detalles de los que Minako no pudo por la falta de tiempo y la prisa─. Y sin la energía de sus aliadas en una habitación que conecta ambos mundos, ellas tampoco podrían mantenerse demasiado tiempo aquí sin volverse átomos.

─Ahora sí me siento mal por ellas ─dijo Hotaru con un murmuro─. Por eso no decían nada, porque el Ser podía escucharlas y hacer explotar todo.

─Han estado muchas vidas aquí, por eso nos conocen tan bien ─Haruka frunció el ceño. Como que ellas mismas sabían lo que era dar todo por su misión. La misión de esas chicas era salvar ambos universos y habían hecho de todo para lograrlo, sin éxito aún. Podía entender esa entrega, el porqué de sus decisiones radicales hasta el punto de hacerse pasar por enemigas de las guardianas locales.

─Tendremos que armar un plan pronto, según se nos hizo saber, el día de la explosión está cerca y ésta es la última oportunidad ─Michiru miró hacia el castillo mientras se acomodaba un mechón de cabello detrás de la oreja─. Si las Cures caen, nosotras lo haremos también. Nuestros mundos lo harán.

─Me gustaría ir a verlas ahora mismo ─dijo Haruka, un poco enfadada con todo ese asunto. Enfadada consigo mismo en buena parte porque no fue capaz de detectar en las miradas de esas chicas lo mismo que Michiru y ella debieron mostrar en cada ocasión que le dieron la espalda a sus aliadas para combatir al enemigo a su manera.

─¿Ya no tienes ganas de volarles la cabeza, papá Haruka? ─preguntó Hotaru de manera cómica.

─Sólo una paliza, pero eso sería pisar mi propia cola, sé lo que hemos hecho por hacer las cosas como ellas las están haciendo ahora mismo ─respondió Haruka con el humor un poco más recuperado─. Merecen una noche de sueño, una buena comida y nosotras debemos trabajar ahora. Éste es nuestro mundo, no debemos dejar el trabajo de salvarlo a extrañas.

─Sí, ese es nuestro trabajo, así que hagámoslo ─secundó Michiru con una sonrisa.

─Háganme saber cuando estén en el castillo. Yo veré cómo van las chicas de la habitación especial ─avisó Setsuna y terminó la comunicación.

─Entonces... Ayudaremos con el corto circuito, ¿verdad? ─para Hotaru, la situación era igual de mala, pero imaginarse a la Princesa en peligro era demasiado.

─Y lo haremos de manera espectacular ─anunció Haruka con una sonrisa y aceleró.

Tenían muchos planes y poco tiempo por delante.

~ o ~

[Puso ambas manos sobre la herida de la pequeña que cayó de la roca. La niña aguantaba el llanto en un intento de ser valiente, y en parte lo logró. Cuando la herida se cerró gracias al poder que emanaba de sus manos, la infante finalmente sonrió.

¡Muchas gracias, Nur! ─exclamó la pequeña mientras se limpiaba la nariz con su blusa.

Si vas a subir a una roca, ten cuidado, ¿de acuerdo? ─respondió la aludida con una sonrisa mientras le daba un cariño a la pequeña. Ésta asintió y se fue corriendo. Luego de eso pudo seguir con su recorrido por la aldea.

Todos miraban a Nur con respeto, con genuina admiración luego de que ella sola con ayuda de un poder desconocido, moviera a la Luna de su órbita para escuchar de su estrella moribunda. Y era ese mismo poder el que ayudaba a conservar la atmósfera, la rotación y básicamente todo lo que les permitía seguir con vida.

Y pese a ese trabajo, Nur sonreía, Nur estaba con ellos en todo momento decía que recuperaba energías con tan sólo compartir tiempo con todos y ver sus sonrisas.

Y en parte no mentía. Aunque Nur sentía el peso de ese inmenso poder, no la cansaba del todo. Necesitaba comer bastante pero dormía poco, su cuerpo no se desgastaba de manera importante y eso le ayudaba a permanecer despierta hasta por veinte rotaciones lunares consecutivas.

No le importaban las irregularidades en su cuerpo, lo prioritario era llegar a un nuevo sistema solar con una estrella adecuada y a una órbita que les ayudara a mantenerse estables incluso sin ayuda de su nuevo poder.

Porque pese a ese inmenso poder, el viaje por el espacio era largo, había ocasiones donde no veían una sola luz cercana por más de mil rotaciones. También estaban los peligros de estrellas masivas con un campo gravitatorio demasiado poderoso. Según las más brillantes mentes de la Luna, apenas habían habían recorrido tres sistemas solares de tamaño pequeño, pero los había muchísimo más grandes y eso hacía que Nur se preguntara si en serio encontrarían un nuevo sitio.

Temía mucho por el momento en que ella faltase y su planeta quedara a merced de las fuerzas del inmenso Espacio.

Pensaba en ello mientras se recargaba en el muro de una casa.

Estaba por soltar un suspiro, pero una alegre voz masculina le llamó. Y estaba a punto de ver quién le llamaba...]

Pero despertó.

Usagi se levantó de golpe. No pudo ver el rostro de ese hombre, pero la voz sonaba gentil y le recordaba mucho a la de su Mamoru. Todo fue un sueño. Uno muy vívido, por cierto.

Estaba sola en la cama de su dormitorio, Mamoru curó sus pequeñas heridas y la mandó a descansar mientras revisaba a su hija. Habían pasado un par de horas al parecer, eso le dijo el reloj en el muro.

Se llevó una mano a la cabeza. Como con todo sueño, éste comenzaba a borrarse de su cabeza rápidamente. Sin embargo, un detalle de ese sueño se quedó entre sus labios.

─Nur...

Y al oír ese nombre el Ser sobre la Reina abrió más los ojos.

Hacía tanto tiempo que no escuchaba su propio nombre que casi lo había olvidado.

Continuará...