Ya habían pasado algunos minutos desde que el enfrentamiento entre los dos digimon había terminado y las dos chicas estaban descansando dentro de la casa. El ambiente ya era más agradable ya que estaban sentadas en un mesa, tomando un té y comiendo galletas para relajarse y platicar sobre lo que había pasado y sobre cómo se encontraron con esos dos seres.
Casa Kunikida - Habitación de Hanamaru
Y así fue como invoque a Demon -Hablo la pelinegra con una sonrisa de orgullo.
Eso fue una completa estupidez ~zura -Le respondió la castaña que le bajo los humos a su amiga- ¿Quién le hace caso a un rito satánico desconocido y con una dirección así ~zura?
Eh... bueno... -La datenshi desvío la mirada por la vergüenza pero luego miro a su amiga algo sonrojada- ¡Eso no importa...! ¡De seguro el tuyo vino porque te negaste a ser mi little demon!
Nunca me negué ~zura... -Respondio sin más mientras tomaba su taza de té para darle un sorbo y luego continuó- Y el mío ya vivía aquí desde hace mucho tiempo ~zura...
¿Mucho tiempo? ¿Que quieres decir Zuramaru? -La pelinegra veía con curiosidad a su amiga que cerró sus ojos por unos momentos.
Realmente no debería decirlo esto a miembros que no sean de mi familia... pero ya que lo viste y tienes uno no debería de haber problemas ~zura. -La pequeña chica abrió los ojos y miro con seriedad a su amiga- Resulta que... hay un secreto que solo conoce mi familia... sobre el guardián del templo Kunikida ~zura...
¿El guardián del templo Kunikida? ¿Te refieres a ese digimon tuyo? -Asintio con la cabeza la castaña contestandole la pregunta a la pelinegra.
Asi es ~zura. Sobre una especie de ángel que ha protegido a mi familia y el templo por generaciones. Pensé que solamente era una leyenda para asustarnos y que nos portemos bien... pero ahora se que es real ~zura. -La castaña miro por la ventana con algo de nostalgia.
Increíble... no pensé que existiera algo así en tu familia Zuramaru... -La datenshi miro con asombro a su amiga y luego reaccionó- Espera... ¿dijiste por generaciones? ¿Cuanto tiempo lleva esa leyenda?
La castaña miro a su amiga y luego bajo la cabeza para concentrarse un poco.
Hmmm... si no me equivoco... desde hace casi 1000 años ~zura -Al escuchar la cantidad, la datenshi se levantó de la mesa sorprendida.
¡Eso es mucho! ¡Ya debería morir por tener esa edad! -Yoshiko aún seguía sin creer y luego.
¡Jajajaja! ¿De que hablas? Si eso es poco tiempo para nosotros -Se escucho la voz del demonio que provenía del celular de Yoshiko.
¿Aún puedes hablar? -Yoshiko miró su celular.
Claro que sí, no puedo pelear por el momento pero aún puedo hablar -Dijo el demonio mientras ambas chicas veían el móvil- Aún así... me sorprende... no imagine que las veces que se desaparecía era para proteger a los humanos...
A diferencia de ustedes, yo pago mis deudas aunque eso me cueste mi orgullo -Las dos chicas voltearon hacia la ventana y vieron que ahí estaba el motero.
¿Beel-chan? ¿Ocurre algo ~zura? -Le pregunto su pequeña compañera.
No... solamente escuché la voz de ese tipo y vine a ver qué ocurría -Miro el móvil en donde estaba el digimon.
Tranquilo, solo tengo curiosidad de porque estás aquí... y ya que lo mencionaste ¿cuál es esa deuda? -A pesar de que lo preguntó Demon, las otras dos chicas también tenían esa duda y miraron al motero.
Solo sé que tenemos que hacer oraciones y ofrendas hacia el guardián cada cierto tiempo para evitar que se enoje... pero nunca supe el porque ~zura -Veia con curiosidad a su digimon y este solo soltó un suspiro.
Bien... no entraré en muchos detalles porque no me gusta recordar eso... pero fue después que tuvimos una pelea con ese caballero de armadura oscura... -En eso Demon también pareció recordar algo y dijo.
Te refieres al... "Ermitaño solitario"? -El tono de voz de Demon había cambiado un poco y se podía notar cierto miedo o preocupación al hablar.
Él mismo... Fueron de las pocas veces en que los siete de nosotros nos unimos... pero el apareció antes de que pudiéramos hacer algo y nos dejó casi muertos... peor de lo que esta Demon en estos momentos... -Yoshiko y Hanamaru se quedaron sorprendidas y sin palabras porque empezaron a recordar la pelea de hace unos momentos y sintieron un poco de escalofríos.
Puedo suponer que huiste al igual que los demás y decidiste esconderte en el mundo humano ¿no? -Hablaba con algo más de normalidad el demonio herido.
Si... llegué a este lugar hace mil años cuando había varios conflictos en el país... solamente me escondí para recuperarme cuando algunas personas de este templo me encontraron... pensé que me iban a atacar por ser algo desconocido para ellos... pero al verme herido, decidieron ayudarme y tratar mis heridas... -El tono de voz de Beelzebumon había cambiado y se escuchaba algo alegre.
¿Te curaron? Pero tus heridas no son... diferentes a las de los humanos... quiero decir, Demon no dijo nada de curarlo... -La pelinegra veía con preocupación su móvil.
Se puede decir que nos pueden curar según el tipo de cuerpo y el tipo de herida que tenga el digimon... y aunque dije que nos dejó medio muertos, yo no recibí grandes daños como los demás... -Les contesto el motero
¿Entonces proteges a mi familia porque te ayudó y curo en el pasado ~zura? -Preguntaba la castaña que sentía algo de admiración.
A cambio de sanar mis heridas, les dije que podrian llamarme en caso de que el templo estuviera en peligro... por lo que sabía, habia mucha guerra en esos tiempos y el lugar era atacado. -Volteo a ver el templo y el patio como si estuviera recordando.
Pero hay algo que no entiendo... ¿Por qué te escondiste aquí? -La pelinegra veía con curiosidad al motero.
¿No es algo obvio? Somos los "malos" y nos hemos hecho de enemigos a un montón de tipos... no dudarían en atacarnos si nos vieran heridos... -El teléfono de Yoshiko brillaba ya que el digimon en su interior hablaba y luego las dos chicas se vieron entre sí algo preocupadas
Incluso existía la posibilidad de que me atacarán los humanos por ser algo desconocido o tener apariencia de demonio... pero aún así no me podrían hacer daño... -Contesto el otro digimon y las chicas lo voltearon a ver pero en eso la datenshi recuerda algo.
¡Oye...! Hay algo que no concuerda... claramente eres un demonio pero... ¿Por qué en la historia que me dijo Zuramaru mencionó a un ángel? -En eso su amiga también reacciona.
Tiene razón... aunque te salgan alas pareces más un ángel caído que uno normal ~zura... -La castaña se puso algo pensativa.
No tengo idea... pero por las tradiciones que hay en su mundo, que alaben y haya un templo hacia un demonio sería mal visto, ¿no? -Al mencionar esa explicación, la castaña lo miro.
Si lo dices así tiene sentido ~zura... solo unos locos harían algo así de alabar a los demonios y ángeles caídos ~zura... -Su amiga pelinegra volteó a verla al sentir la indirecta
Zuramaru... ¿Qué quieres decir con eso? -Miraba fijamente a la castaña.
Nada ~zura -La pequeña chica tomo su taza de té y le dió un sorbo.
Y con esto termina la primera parte, si iba a poner esas cosas que dije en el anterior capitulo... pero esta parte del pasado se me hizo muy extensa así que mejor dividí el capítulo para que no quedará tan largo.
Se que me tarde en subir este nuevo capítulo pero está vez fue porque me la pasé jugando... en el Fate GO actualizaron la historia y ando destruyendo a la India, en el SIFAS hay doble evento y uno de ellos es el infierno del DLP y para acabar, se me ocurrió descargar otro juego (Revue Starlight) así que ando jugando los tres a la vez y por eso me tarde. Así que puede que me tarde de nuevo.
Y solo para aclarar a cierta niña, solo habrá cosas sucias entre las chicas, no incluiré a los digimon. Que la mitad de los fans de digimon sean furros no me hace uno... y tampoco soy nostalfag que es la otra mitad... total, solo habrá entre chicas y punto.
Bueno, eso sería todo por ahora, espero no tardarme tanto para el otro capítulo así que nos vemos en el siguiente uwu.
