Han pasado diez años. Heiji vuelve a Japón. Kazuha no sabe como reaccionar. Un caso complicado, sentimientos encontrados y una atracción sin precedentes. ¿Podrán dejar atrás el pasado y empezar de cero?
Fic categorizado como M por escenas sexuales explícitas. Si no te gusta este tipo de contenido, ya estás avisado.
Los personajes de Detective Conan son propiedad de Gosho Aoyama.
CAPÍTULO 15
- Nos quedamos en un hotel cerca de donde estamos investigando… Ya te echo de menos… nos vemos mañana. - Heiji cuelga el teléfono con una sonrisa boba en los labios y se asusta cuando ve la cara pícara de Shiozaki que sale de detrás de la puerta del baño.
- ¿Con quién hablabas? ¡Hahaha! ¡Esta vez te he pillado!
- ¡Vete a la mierda Shiozaki!
- ¿Ya la echas de menos? - La cara de Heiji se ruboriza y desvía la mirada de la sonrisa burlona de su compañero.
- ¡Déjame en paz!
- ¿Quién es? ¿Es Toyama, verdad?
- Ya te he dicho que no es de tu incumbencia, Shiozaki… ¿Ya has terminado con el baño? Necesito darme una ducha, estoy lleno de barro.
- ¡Enserio chico, tan joven y tan rancio! ¡Ve a ducharte, a ver si se te cambia este humor de perros!
Heiji le lanza una mirada fulminante a Shiozaki, que se queda riendo en la habitación mientras que su compañero se dispone a darse una ducha. Ha sido un día largo.
…
Una moto avanza frenética entre las calles de Tokyo.
Kazuha se ha puesto unos vaqueros, ha cogido su pistola y ha salido del piso tan rápido como le han permitido sus piernas. Ha decidido ir con la moto para poder esquivar atascos y ahora se dispone a entrar en el piso que comparte con Saori para encontrarse con el maldito asesino en serie que les está trayendo tantos problemas. Cuando empuja la puerta del piso ve que está abierta y entra con la pistola entre sus manos. Mira en todas las habitaciones, pero no encuentra a nadie. Cuando se dispone a salir de nuevo observa que en la puerta de entrada hay una nota con una dirección. Kazuha la busca en el móvil y se sorprende al ver que se trata de un almacén de un polígono cerca del puerto comercial:
Juega conmigo…
Las palabras que hay escritas le provocan un escalofrío. Fotografía la nota y la envía a Nagoya. No hay tiempo que perder.
…
Llego al lugar donde se supone que ese malnacido tiene a Saori. El olor a humedad y podredumbre me hacen sentir náuseas, pero decido caminar, no puedo dejar pasar ni un minuto más de la cuenta, no puedo dejar que le pase nada a mi amiga.
Mis pasos resuenan en el suelo de hormigón y solo alcanzo a oír mi respiración. No veo nada más allá de dos pasos y de repente, una voz masculina rompe la quietud del ambiente:
- Ha llegado pronto, Toyama…
Miro a mi alrededor y a unos tres metros de donde estoy, un tipo con una linterna aparece de entre unas cajas de madera.
- Vaya, así que estás aquí, rata miserable – escupo con rabia y con la adrenalina al 100%.
Una carcajada inunda todo el lugar y puedo observar que el tipo tiene un cuchillo entre sus manos.
- Es usted muy valiente, inspectora… Aunque no creo que esté en condiciones de poder tratarme de esta manera…
- !Déjate ya de jilipolleces y dime donde está Saori! - Me acerco a él con la pistola entre mis manos, buscando a mi amiga entre los cajones de madera y los contenedores.
- No tenga tanta prisa, se lo diré cuando hayamos jugado un rato… - Estoy lo suficientemente cerca para ver su cara. Sus ojos completamente abiertos, las pupilas dilatadas, su boca desencajada y su cabello sucio y desordenado le confieren una imagen desequilibrada, próxima a la locura.
- No vamos a jugar, voy a detenerte y luego me vas a decir donde está Saori. Con un poco de suerte, si confiesas lo que has hecho y colaboras con la policía no vas a salir tan perjudicado de la situación como tendrías…
Antes de acabar de hablar se abalanza sobre mi empuñando el cuchillo. Lo esquivo fácilmente, pero él no se para a mi lado, sino que corre detrás de un contenedor y se esconde. Corro hacia donde ha ido y entonces lo que veo me deja completamente desarmada. El asesino tiene a Saori entre sus brazos y le está cortando el muslo derecho. Saori parece estar drogada, pues no reacciona a las heridas y a mí esto me hace perder la cordura. Apunto a la cabeza de ese desgraciado, pero antes de disparar él lanza su cuchillo hacia mí y roza mi brazo. Al intentar esquivar el arma le pierdo de vista durante un segundo y lo próximo que noto es que tira lejos mi pistola y me lanza con fuerza al suelo.
- !Ya la tengo!
Su aliento, que apesta a alcohol y a tabaco, me hace ser consciente de la situación. Estoy sola con un asesino en serie que quiere matarme, Saori está inconsciente (en el mejor de los casos) y lo tengo encima de mí. Agarra mi chaqueta y la desgarra con las manos, me pega un puñetazo en el estómago y siento como el aire sale de mis pulmones. Como puedo, me deshago de su agarre y le doy com el codo en la boca.
- ¡Hija de puta!
Vuelve a abalanzarse sobre mí con sangre que sale de su labio roto. Esta vez soy incapaz de esquivarlo, me alza del cuello y vuelve a pegarme, esta vez en la cara. Intento zafarme de su agarre pero no soy capaz de atinarle ningún golpe efectivo. El muy hijo de puta me está ahogando. Entonces veo que suelta una de sus manos de mi cuello y la mete en el bolsillo de su pantalón, de donde saca un pequeño frasco de cristal. Quiere envenenarme. Su semblante cambia por completo en el instante que toma el veneno, pasa de hablar como un hombre maduro a hacerlo como si fuera un niño pequeño.
- Ahora vas a ver lo que les hago a las niñas que no quieren jugar conmigo…
Abre el frasco y lo acerca a mi boca. Intento con todas mis fuerzas oponer resistencia, pero me falta el aire y necesito respirar. Cuando estoy a punto de rendirme escucho un sollozo. Es Saori… Claro, no solo estoy yo, tengo que protegerla a ella… Con las últimas fuerzas que me quedan y sabiendo que no se lo espera, lanzo una patada directa a su entrepierna que hace que me suelte.
Caigo al suelo y lleno mis pulmones de aire. Duele. Corro hacia donde está el cuchillo que me ha lanzado antes y lo cojo antes de que el pueda atraparme de nuevo. Vuelvo a tenerlo encima, así que empuño el cuchillo y se lo clavo en el brazo derecho. Se aparta de mí, mira su herida y su cara se descompone al instante. Se pone a chillar como un loco y llora con desesperación. Se tira al suelo, da patadas al aire y se revuelca en el piso.
- ¡Mala! ¡Eres mala! ¡No has querido jugar conmigo! ¡Yo solo quería ser tu amigo y tu me has hecho daño!
Aprovecho la situación para darle una patada en la cabeza y dejarlo inconsciente. Entonces corro hacia donde está Saori y miro sus constantes. ¡Está viva! Oigo sirenas, la tomo en brazos y me dispongo a salir. Hago tres pasos y veo como llegan Nagoya y dos agentes más, les indico con la cabeza donde está el bastardo que nos ha atacado y antes de perder el conocimiento veo como se acercan corriendo dos personas que parecen ser enfermeros.
…
El timbre del teléfono despierta a Heiji y a Shiozaki cuando apenas son les cinco de la mañana. Hattori mira el aparato con rabia e intenta calmarse cuando ve que es su jefe quien les está llamando.
- Inspector Hattori. ¿Ha pasado algo?
La cara de Heiji hace que Shiozaki se ponga en alerta, nunca lo había visto tan consternado, de hecho, ni en las escenas de crímenes deja que su expresión le delate.
- ¡Voy para allá!… ¿Cómo que tengo que quedarme en Tokyo?… ¡Ni de coña!… ¡Me importa una mierda que me diga que se encuentra bien!… Voy a colgar.
Shiozaki mira como su compañero se quita el pijama y se viste en menos de dos minutos. Está tan exaltado que no sabe que decirle, pero decide que tiene que hacer algo, así que se levanta de la cama, se acerca a él y le da un bofetón para que reaccione.
…
Si has llegado hasta aquí, gracias por leer.
Si te ha gustado el capítulo, déjame un review ;)
¡Hola gente! ¡Por fin vuelvo a actualizar! Podría poner mil excusas por haber estado tantos meses sin aparecerme por aquí, pero no voy ha hacerlo. Voy a intentar publicar más a menudo, ahora que estoy de vacaciones, aunque creo que no me queda mucho para acabar la historia. En el próximo capítulo habrá un poco más de Heikazu, que en este ha sido todo un poco rudo.
Espero leeros en los comentarios y que disculpéis mi ausencia.
Un abrazo fuerte.
Natsu
