Capítulo IX: La caja de Pandora.

- ¿Me puedes contar sobre Alice? – preguntó Kara a las 5pm, sentada en el sofá de Lena, con sus pies siendo masajeados por Lena – lo siento – se disculpó después al Lena casi soltar la taza de su café, misma que estaba levantando antes de la pregunta.

Lena dejó su taza en la mesita de centro y mirando a Kara, quién sólo le miraba con mucha preocupación, nada de burlarse o cosas así, Lena asintió.

- Si se lo cuentas a un desconocido tu miedo o pesadilla, este se irá – esa frase muy presente en su cabeza, frase dicha por este precioso y adorable desastre que tenía en frente.

- Ok – sentenció tomando un poco de aire, Kara notando que todavía lo que haya ocurrido entre ellas, todavía le afectaba.

Lena tomó aire e inició – Alice fue mi primera novia, desde los 15 años – Kara asintió reconociendo que era su primer amor, de ahí la impresión que había dejado en Lena – ella era espectacular ¿sabes? Impresionante – decía con un toque de tristeza, Kara asintió – la amaba, compartía todo con ella, hasta pensé que nos llegaríamos a casar, más cuando mi madre se enteró, eso surgió a la par de lo de LCorp, Lex ganó, es su hijo después de todo, ella me desheredó y Alice se fue de mí. Un día llegué al departamento en la cual vivíamos juntas y no había nada, ni mis cosas, nada, todo se lo había llevado, un papel doblado en el centro del departamento, sobre el piso decía "terminamos, adiós" nada más.

- Qué perra ¡ - se quejó Kara y Lena asintió, sí que lo era.

- Eso, combinado con el casi destierro de la familia Luthor, me hizo entrar en un cuadro depresivo, de pronto, me habían quitado la alfombra de mis pies, todo se había ido, todo se había acabado.

- ¿Qué hiciste entonces?

- Seguí estudiando, decidí sumergirme en el trabajo, en el estudio, mi abuela con el tiempo me encontró y desde los 19 años, ella ahora es mi vida, mi todo.

- Ella suena fantástica.

- Sí que lo es – replicó Lena con gran sonrisa.

Una llamada entrante en el celular de Kara rompió aquella burbuja auto impuesta -¿eh? A hola mi amor, sí, sí, en es o quedamos, ahí nos encontramos. Sí – respondía Kara y Lena borraba de sopetón su bella sonrisa.

- ¿Qué, qué ha pasado? – preguntó Kara viendo que Lena se había puesto seria.

- Te vas con tu novio.

- Sí, he quedado con él desde hace una semana, no lo puedo rechazar.

- Vale – respondió Lena borde. Ambas se habían besado la noche anterior y ese mismo día, más ella no era capaz de reclamarle a que se quede, a que sea todo para ella. No, Lena sabía lo que quería, Kara tendría que descubrir sola qué quería, total, ella era una adolescente, estaba empezando a vivir, lo suyo talvez sólo era experimentación, Lena no sabía y no se atrevía a preguntárselo, a exigir que deje a su novio.

El reclamo en la punta de su lengua.

- ¿Qué pasó? – preguntó Kara genuinamente confundida. Lena le miró mordiéndose el labio.

- Oh cómo llegué a esto, a exponer mi corazón en línea, apunto de ser masacrado nuevamente – pensó Lena.

- Tienes que irte, has quedado y yo también, disfruta tu tarde – le dijo antes de ponerse de pie e irse a los servicios higiénicos.

El sólo hecho de que le hable así, fue una llamada de atención para Kara, ya que hubiera preferido que grite, a que sólo la mire así y use ese tono de voz.

Kara le siguió antes de que cerrara la puerta del baño y le presionó su cuerpo con el de ella, provocando que Lena golpee su espalda con la baldosa del baño.

Ambas se miraron, como discutiendo con la mirada - estamos bien, ¿verdad?

- Estamos bien.

- No quiero que te quedes enojada Lee – pidió Kara dándole un dulce beso sobre sus labios.

- No me quedo enojada.

- ¿Decepcionada?

- Tampoco.

- Pero algo si tienes ¿verdad? – preguntó curiosamente y Lena rió por su tono de voz.

- Lenaaaaaaaaa ¡ - se quejó ella adorablemente con una pisada sobre el piso y Lena no fue capaz de aguantar la risa, Kara era jodidamente adorable.

- Pasa, que no te quiero dejar ir, que te quiero junto a mi corazón, que deseo ir por ahí cogiéndote la mano, corriendo bajo la lluvia, compartir todo contigo, eso me pasa.

- Yo, yo… - tartamudeó Kara.

- No te preocupes, ya decidirás que es lo que quieres, y con quién lo quieres, yo estaré justamente aquí, no te preocupes – repitió dándole un beso muy rico sobre sus labios provocando gemidos en Kara.

Y así, barrida totalmente de sus pies, se fue con su novio y amigos a pasar el rato.

Lena para no pensar en qué cosas estaba haciendo Kara se puso a seguir ordenando su hogar, sus estudios, avanzar con sus trabajos, trató de estar ocupada al máximo.

Kara se aburrió toda la tarde junto a los chicos, viendo el rostro de Lena en cualquier persona que pasara por la calle.

- Vamos a hacer una tontería – propuso Mike y Kara levantó la ceja interrogante.

Todos echaron una moneda al azar y por azares del destino, le tocó nuevamente a Kara – joder ¡ - exclamó ella, sus amigos rieron.

- Ok, ok, primero vamos a tomar un poco, a ponernos tontos – dijo Mike y los cuatro empezaron a beber en un lote baldío, cerca de la estación abandonada del tren.

Y mientras Kara andaba en eso.

Lena salió con Jack, dispuestos a cenar, a hablar un poco de todo, ya que casi siempre ni siquiera hablaban.

Ellos en un restaurante reían por eso mismo, por el hecho de que casi no hablaban – bueno, el sexo es maravilloso, todo lo que no dices por tu boquita, lo dices con tus caderas – decía sonriente él.

- Para – refutaba Lena rojita riendo.

- Eres una delicia ¿lo sabías?

- Detente, mi cara va a estallar – sigue riendo y él también – te mereces alguien especial Lena, te mereces mucho amor.

- Tú también Jack.

- Eh no sé, me va bien, me encanta no tener un compromiso serio – dice Jack quién es mujeriego y le va bien.

- En algún momento vas a caer, llegará una mujer que te robe el corazón.

- Ya ha llegado – mirando a Lena – eres mi otra mitad – dice serio, para después ambos mirarse y reír.

- ¿Estás bien, te sientes bien? – pregunta preocupado por su mejor amiga.

- Estoy bien.

- ¿Hay algo más?

- Sí, hay alguien más.

- Cuéntame princesa – pide él y ella no sabe cómo empezar, sabe que le tiene confianza al 100%, mas no sabe que contarle porque no puede ponerle título a aquello – oh, es serio – reconoce.

Lena asiente y parece pensarlo un poco antes de contarle, él le espera, cogiéndole la mano sobre la mesa, Alex le mira desde otra parte del restaurante, ella notando que hacían bonita pareja o eso parecía.

Maguie los mira una vez, antes de seguir comiendo con su novia y a lo suyo.

- Es Kara – dice Lena a su mejor amigo.

- ¿Y?

- Que estoy muy enamorada.

- Eso ya lo veo.

- Y que tiene 16 años.

- Oh joder – reconoce el problema.

- Y tiene novio.

- Maldita sea.

- Yeahhh.

- ¿La amas?

- Con todo el corazón.

- Entonces insiste.

- ¿Te parece bien? – le pregunta a su muy moral amigo.

- Me parece perfecto.

- Que no me entiendes Jack, que tiene 16 y yo 22, y ella es menor de edad.

- Sabes que algunos chicos tienen sexo desde los 14 años, no estoy generalizando, algunos a partir del 16 ¿no?, otros a partir de los 30.

- Jack cállate, no tengo sexo con ella.

- ¿Entonces de que te preocupas?

- La amo, bien, la amo – replica Lena – y tengo miedo.

- ¿De qué?

- De que la amo, de que ya me destrozaron el corazón una vez.

- Y posiblemente lo harán en algún momento más, más hay que avanzar Lee. Tienes que abrir tu corazón.

- Eso ya lo sé.

- ¿Entonces?

Lena no contestó, ella tenía aprehensión y miedo por cómo podrían terminar las cosas, no por lo económico o que pudiese ser despedida, sino por poner su corazón en la línea y arriesgarse a que le pase de todo.

- Lena, sabes que la edad es sólo un número, con ello no justifico tu situación u otra, sabes que los niños son sagrados, los adolescentes son sagrados, incluso los adultos, nadie debería ser coaccionado, ni manipulado, ni nada de eso jamás, yo te aconsejo conociéndote a ti, al resto no, a ti, en tu situación sé que puedes hacerlo funcionar, lo tuyo es de un alma que reconoce a otra, que se enamora de otra, no se trata de sexo solamente, ni de dinero, ni nada de eso.

- Sé que mi corazón reconoce el suyo, lo sé, mi cuerpo, mi mente, mi corazón todo la anhela, el sólo hecho de poder compartir un momento con ella, con todo lo adorable que hace, con lo mucho que me hace reír, en cómo me consuela, en cómo me hace sentir – divagaba Lena con una muy bonita sonrisa, su amigo le animó a seguir expresándose, él con gran sonrisa.

- Entonces, dale, avanza, arriesga, y si es lo que es, bacán, y si no, me tendrás por aquí, con mis brazos abiertos, con este sexo impresionante que tenemos nena – le dice guiñándole un ojo, ambos riendo por lo tonto que estaban haciendo.

Ella le regaló una muy bonita sonrisa, Jack besó su mano sobre la mesa.

Lo siguiente que supo, fue que Kara estaba vomitando encima de él.

- Joder ¡ - soltó él asqueado apunto de vomitar también.

- Kara cariño – intentaba decir Lena o sujetarle el pelo, algo ya que se estaba embarrando del vomito.

- No, déjame, déjame ¡ - pidió obviamente muy intoxicada y acercándose a Lena le dijo – eres una perra y no te quiero más - muy enojada y aunque Lena sabía que estaba ebria y no era verdad todo lo que decía, casi se rompe ahí mismo.

- Kara, qué carajo estás haciendo – le regaño su hermana cogiéndole de un brazo para sacarla del restaurante.

Maguie le ayudó y Mike que estaba fuera igual o más ebrio no dijo nada, sólo se quedó mirando.

- Mejor que te vayas ahora mismo ¿entendiste? – pidió Maguie en plan de oficial y él asintió – espera, dame las llaves – le pidió para que él no maneje y vaya caminando – ahora vete.

Jack se fue al baño a desechar su camisa para quedarse sólo con su saco.

Lena quién quedó en shock por lo que dijo Kara, se fue manejando tras ella.

Alex llevó a su hermanita a su casa – ¿Qué carajo Kara? ¿Cómo coño tomas tanto? – le regañó siendo un jueves, y teniendo clase al día siguiente.

- Me ha cambiado, me ha cambiado – decía llorando.

- Mike es un idiota, te apuesto… - intentaba decir Alex.

- Él no, ella ¡ - gritó Kara – quién me importa es ella y estaba con su Ken ¿Quién coño es ese sujeto? – empezó a preguntar a gritos.

Alex y Maguie se miraban sin saber qué ocurría.

De eso, hasta que Lena entró en su casa sin ser invitada – tú, tú ¡ - gritó Kara apuntándole con un dedo.

- ¿Lena? – preguntó Alex

- Yo te amo, te amo y tú estás con Kenn – soltó ella el nombre de Ken despectivamente.

- No es lo que parece Kar, yo no lo amo - explicaba ella.

- ¿Espera? – soltó Maguie haciendo cuentas, notando que Kara estaba celosa de ese hombre porque estaba besando la mano de Lena y riendo así con Lena.

Alex también hizo las cuentas, Kara, su hermanita, su pequeña, estaba enamorada de su maestra y mucho peor que ello, "de una Luthor"

Y con ello, todo se fue a la mierda bastante rápido, Kara empezó a llorar, Alex y Lena empezaron a pelear, Maguie no sabía a quién atender, si a Kara que estaba llorando con mucho sentimiento o a Alex que parecía querer matar a Lena, quién se estaba defendiendo, logrando conectar un par de golpes, ambas mujeres en el suelo.

- Paren ya ¡ - gritó Maguie – que paren, carajo ¡ - gritó cogiendo del brazo a su novia y tirándola hacia atrás.

- Hija de puta ¿Qué le has hecho a mi hermana? ¿la has manipulado? ¿te has aprovechado de ella? – preguntaba de todo un poco, enojándose más por ratos.

Kara se metió en su cuarto azotando la puerta y Lena fue tras ella, cerrando con seguro por dentro, para así poder hablar con ella o intentar razonar.

Ya todo estaba expuesto en el aire.

- Joder, mira lo que le ha hecho a Kar, yo la mato, yo la mato – decía Alex golpeando furiosamente la puerta.

Maguie intentaba calmarle y que le baje muchos decibeles o los vecinos iban a llamar a la policía.

- Tú eres policía, arréstala – pedía su novia.

Ante sus ojos, Kara era una niñita preciosa y Lena la desgraciada manipuladora.

Ellas siguieron forcejeando.

En el interior del cuarto, Kara estaba sentada en su cama sollozando.

- Bebé – intentó Lena quién tenía las manos sangrantes y un corte encima de su ceja.

Kara ni bien verla, se enojó más, a la par que se preocupó mucho por ella, su Lena estaba sangrando, por lo que se sacó su remera y se la puso en su carita presionando su ceja para que deje de sangrar.

- Kar – intentó otra vez Lena arrodillada en el piso, con Kara sentada en el piso, apoyando su espalda en el colchón de su cama.

- ¿Me estás engañando? – preguntó contundente.

- No

- ¿Te lo estás cogiendo?

- Antes sí.

- Lenaaaaaaa ¡ - le gritó enojada, eso no le ayudaba.

- ¿Qué? Eso preguntaste o ¿no?

Kara volvió a vomitar de lo intoxicada que estaba, vomitando esta vez sobre Lena.

Alex entró al cuarto de tanto forcejear dispuesta a darle una paliza a Lena por hacerle ella pensaba, cositas a su hermana.

Mas al verla así vomitada, ni la quiso tocar, más un golpe contundente si le dio.

- Auuuuuuuuuuuu – volvió a gritar Lena, otra vez su nariz y si antes estaba magullada, ahora estaba definitivamente rota.

- Alexxxxxxx ¡ - gritó Maguie.

Kara volvió a vomitar sobre el cabello de Lena esta vez. Alex viéndola vomitar también lo hizo.

Alex se retiró a tomar aire sin saber qué hacer, al igual que Lena que tenía una mueca de asco ante su propia ropa.

Kara volvió a vomitar otra vez mas y esta vez Maguie con ella, fuera del dormitorio, Alex dentro del dormitorio.