Capítulo XI: Vamos a por más

- Lena Luthor, explícate ahora mismo – pidió Kara seria y si fuese otro momento Lena se hubiese reído, pero no era ese momento.

- Lena por favor, me está doliendo el pecho, dime algo – pidió y Lena besó su corazón sobre su pecho – bebé – pidió y Lena levantó una ceja, le gustaba mucho ese apelativo, pero había mucho que hablar antes que eso.

Su corazón empezó a sentirse tanto que Lena se asustó, ella no quería que le pase nada.

- Lena por favor –pidió una vez más y Lena asintió, era hora de sacar todo a flote, hablar con la verdad, y esperar el desenlace.

- Si sabes que salía con Alice – Kara asintió – al final del mismo, fue muy turbio, ella me engañaba con todo lo que se movía – Kara volvió a asentir pensando en lo perra de Alice – por esos tiempos conocí a Jack, el hombre que viste en el restaurante – Kara entrecerró los ojos – es mi mejor amigo, y resultó que cada que nos veíamos, también follabamos.

- Lenaaaaaa ¡ - gritó dando una palmada muy suavecita a su hombro.

- Y cada que nos necesitábamos, nos llamábamos y teníamos sexo duro, pienso que ambos queríamos olvidar.

- ¿Cuándo fue la última vez que lo llamaste o que tuviste sexo? ¿Por qué hoy no o ayer?

- Ni ayer ni hoy

- ¿Entonces?

- Cuando entraste a mi casa, cuando te caíste al hielo.

- Lena me engañasteeeeee ¡ - le gritó.

- No te engañe, no te engañé, no estábamos juntas, estaba asustada, quería poder olvidarte – respondió apresuradamente.

- Ya, con sexo impresionante.

- Justo eso – dijo y Kara le volvió a golpear en el hombro

- Auuuuuuuu – se quejó Lena y Kara le besó el hombro – pero no funcionó.

- ¿Por qué? – preguntó seria.

- Porque cuando me tomaba en la cama, o por detrás, o contra la pared, yo estaba pensando que eras tú.

- ¿Osea imaginabas que yo te sodomizaba? – preguntó rojita, entrecerrando los ojos.

- Sí – contestó de lo más roja, tanto que Kara pensó que le podía dar un derrame, entonces le acarició suavemente su carita para tranquilizarle.

Los papeles se habían invertido, ahora Kara era la madura y Lena la nena.

- No sirvió, no pude olvidarte – y Kara en otro escenario se hubiera inflado el ego, alto, super alto, al provocar tanto en una mujer de mundo como Lena con sólo un beso, mas al verla así, no le provocaba nada de eso, su Lee estaba jodidamente triste o así se veía, y eso le rompía el corazón.

- No estoy enojada contigo por eso – sentenció Kara y Lena asintió – además también tuve sexo con Mike – le dijo, pero no para hacerle daño, sino para transparentar el tema.

- Eso es normal, es tu novio.

Lena tenía otra vez la mirada llena de lágrimas no derramadas.

- Bebé no te pongas así, me rompes el corazón – dijo Kara besando cada ojito de ella.

- Me dijiste perraaaa ¡ - se quejó Lena – estabas tan enojada, pensé lo peor, pensé que ya no te tenía más y, y, y… - empezó a tartamudear y su corazón ir a lo loco, su ansiedad creciente…

- Lena no, tranquila amor, tranquila, cálmate – pidió Kara al verle agitada – estoy tan arrepentida, soy una imbécil, no debí decirte todas esas cosas, por favor Lee, lo siento – le pidió recostándole en la alfombra.

Lena estaba teniendo un ataque de ansiedad.

- Lena ¿Qué hago? ¿Qué hago? – le preguntó, pero Lena estaba teniendo problemas con respirar – joder ¡ - gritó y llamó a su hermana.

- Alex, algo le pasa a Lena, no respira ¿Qué hago?

- ¿Qué?

- Alex carajo, no puede respirar, me estoy asustando ¡– gritaba Kara

- Está teniendo un ataque de ansiedad – reconoció preocupada Alex, tampoco le deseaba mal a Lena, ella lamentándose sobre todo por romperle la nariz y ahora eso.

Alex le indicó qué hacer, como relajarle – llámame si no pasa con eso – pidió y cortó para que Kara lo haga.

- Ven aquí, ven, estarás bien – le dijo suavemente, cruzó sus brazos sobre su pecho y le abrazo con un agarre de oso desde atrás, ella recostada en la alfombra y Lena de lado, Kara como la cuchara mayor empezó a susurrarle palabras lindas al oído.

Ella sin querer, había provocado eso, mientras Lena hacía el amague de poder respirar, ella pensaba que nunca hablaron sobre ser algo, es decir, Kara se acercó, se besaron, pero después ella volvió con su novio y Lena se quedó en el aire, de ahí su incertidumbre, su pensar que lo ocurrido con Alice se podía volver a repetir con ella.

- Mierda – se quejó Kara, dándose cuenta que los fantasmas de Lena habían sacado lo peor de ella.

Pasando media hora, Lena se agotó, Kara se dio cuenta y le soltó, Lena prácticamente adormilada – duerme cariño – le susurró y Lena se giró para recostar su cara sobre el pecho de Kara.

Una vez que se durmió Kara llamó a su hermana y le explicó lo ocurrido – joder.

- Yeahhh me dio miedo, pero ahora parece estar bien, está durmiendo.

- Supongo que hoy no irá a dictar clases.

- Creo que no, ¿Qué hacemos?

- Oh Maguie puede encargarse de ello, como diciendo que la necesitó para algo - el director entendió y le concedió el permiso ese día a Lena, su abuela también estaba al tanto.

Kara pensó entonces, cuanta presión había en su cuerpo, en su corazón, en su mente.

Lena era una preciosidad de ser humano y Kara decidió que eso mismo le iba a hacer sentir a su Lena cada segundo de su vida.

Lena durmió y Kara veló su sueño, por rato divirtiéndose al con una mano delinear su nariz, sus cejas y ella hacer un gesto más adorable que otro, llenándola de amor.

Lena despertó las dos horas, moviéndose delicadamente, entre los brazos de Kara.

- Hola bebé – le saludó ella.

- ¿Bebé? Ese debería ser tu apodo cariño – replicó Lena recostándose y estirando sus brazos para levantarse realmente.

Kara se apoyó en su codo para decirle – realmente lo siento Lee, no debí de hacerte sentir mal, sólo porque pensé inequívocamente que me habías cambiado.

- Jamás te cambiaría, yo te amo – se le escapó poniéndose seria después.

- Awww bebé, yo también te amo – susurró sobre sus labios antes de besarle, ambas muy sonrientes ahora.

Lena quería preguntar si era en serio, pero no quería parecer desesperada, Kara lo notó en su mirar, prometiéndose a sí misma que iba a hacer de todo para hacerle sentir tan especial como Lena le hacía sentir.

Kara le miró muy enamorada, sobre todo a sus labios, lamiéndose al observar ese lindo lunar en su cuello.

Lena levantó su ceja interrogante y Kara le besó con todo lo que tenía, haciéndole suspirar de placer.

Kara después de eso le dio un beso esquimal, uno muy tierno, que hizo sonreír enorme a Lena y con ella a Kara que con una mano empezó a hacerle cosquillas o por lo menos así inició, muy inocente, más al con sus uñas acariciar sus curvas y Lena soltar un suspiro, lo supo, no podía tener suficiente de ella.

Una gran idea vino a su mente – te voy a dar un mensaje – eso hizo reír a Lena quien añadió – awww mi amor, es masaje.

- Bueno, eso, te voy a dar un masaje, ponte boca abajo – le pidió y Lena lo hizo, quitándose su polera, se recostó en topless sobre la alfombra.

- Oh vaya – suspiró Kara ante lo delineado de todo, sus curvas – Ohhhh tan calientes. Tu tatuaje, awww tan adorable – soltó una risita Kara que le hizo sonrojar.

Kara empezó haciendo un masaje en su cadera, en sus curvas, Lena suspiró mucho. Ella después acarició sus hombros, rasgándolas con sus uñas.

- Hummm – murmuró Lena.

- Ahora voltéate – le pidió y Lena lo hizo – a la mierda – soltó Kara muy rojita, sus senos eran muy bonitos – joder, que soy muy gay – soltó y ambas rieron.

- Eres muy adorable mi bebé – susurró Lena y Kara asintió - ¿puedo? – preguntó.

- Tú puedes todo, puedes tocar todo.

Kara con uñas rasco el lado de sus costillas, Lena suspiró, entonces Kara empezó a acariciar su barriguita – es muy linda Lee – dijo y ella asintió, ambas nerviosas.

Después con una mano acarició su seno derecho viendo como Lena arqueaba su espalda, ella con su lengua empezó a jugar con un pezón, mientras al otro le daba atención con su mano.

Lena haciendo los ruiditos más lindos del mundo, ella muy rojita, esta vez no de un ataque, sino de lo caliente y excitada que estaba, ambas gimiendo para ese momento – hazlo – le pidió Kara.

- ¿Hacer qué? Darte un masaje, claro.

- No, hazlo, estoy segura – le pidió y Lena parecía un pez globo, abriendo y cerrando su linda boquita.

- ¿Estas segura?

- Sí

- ¿Muy segura?

- Sí

- ¿Recontra segura?

- Leeeeeee ¡ - gritó Kara riendo ante lo adorable de su ¿novia?

Espera, había algo importante que hacer antes.

- ¿Lee serías mi novia?

- Tú ya tienes novio

- ¿Esa no era la pregunta?

- Pero si tienes novio, ¿cómo puedes tener novia si tienes novio?

- Ok – soltó Kara cogiendo su celular llamó a su novio.

Lena en toples se sentó sobre la alfombra junto a su nena.

- Responde, responde – se decía.

- Hola bebé – respondió Mike.

- Cortamos, adiós.

- ¿Qué?

- Que te estoy botando, adiós – soltó y luego cortó mirando a Lena, quién abrió grandes los ojos por la sorpresa.

- ¿Me harías lo mismo? – preguntó divertida.

- No, jamás terminaría contigo ¿estás loca? Si estás jodidamente caliente, a la par que eres muy culta y me sorprendes todo el tiempo con cosas nuevas, todos los días descubro cosas nuevas contigo.

- Oh bueno, es bueno saberlo – acotó Lena.

Kara no podía dejar de ver sus senos, lamiéndose su boquita – awww, eres tan gay – le susurró Lena y Kara asintió muy rápido haciéndole reír.

- Ahora ¿serías mi novia? – le pidió apagando su celular al ver que Mike no dejaba de llamarle.

- Bueno talvez debería pasar un tiempo.

- ¿Qué? no ¡ – se quejó Kara - ¿eres mi novia o no?

- Qué forma de pedirlo cariño.

- Lenaaaaaaaaa – se quejó ella cruzando sus brazos y haciendo su puchero.

- Awww bebé – le arrulló Lena cogiendo con ambas manos su carita – sí, sería tu novia, mi amor – respondió con gran sonrisa, antes de darse un beso muy dulce.

- Ahora hazlo – pidió Kara sonriendo en su boquita.

- ¿Estas segura?

- Sí

- ¿Muy segura?

- Sí

- ¿Recontra segura?

- Leeeeeee ¡ - gritó Kara nuevamente, riendo y haciendo ese gesto tan adorable que enamoraba más a Lena, ella se escondió en el cuello de su novia.

- Creo que debemos esperar – pidió Lena a regañadientes.

- ¿Por qué? – entre curiosa y caliente Kara.

- Porque mi nariz está rota, sueno como motor y no puedo hacerte todas las cosas que me gustaría hacerte.

- Eso es fácil mi amor, ahora harías algunas y ya cuando estés mejor, las otras, ves, como un adelanto de sueldo – esa lógica le hizo reír, recostarse sobre la alfombra y hacerle reír profusamente.

Y con ella riendo Kara también sonrió enorme, así es como deseaba tener a su Lena.

Kara volvió a insistir, ella quería todo con su nena, no importa si lo tenían que hacer con más cuidado dada su nariz rota.

Lena cogió la mano de su novia y pretendía llevarla al dormitorio, más Kara tenía otra idea – aquí es nuestro lugar Lee – pidió y Lena asintió.

Ya que frente a su chimenea tenía los recuerdos más bonitos juntas.

Entre ambas se ayudaron a desvestirse y quedar desnudas – aún podemos parar – le susurró al oído protegiéndola, esos detalles eran lo que enamoraban más a Kara, ya que la ponía por sobre ella, lo que quisiera Kara primero y luego ella.

- No quiero parar – susurró sentándose ambas desnudas, se recostaron, acariciándose su carita, besándose por un buen momento, las manos de Lena todavía en su espalda en su medio superior – tócame Lee – le pidió susurrándole al oído y mordiendo su lóbulo.

Y Lena lo hizo, joder que lo hizo, haciéndole el amor de modo sublime, muy delicada, ambas a la par, entrando en la otra, gimiendo sobre sus labios.

Su primera vez juntas, fue muy delicado, ambas llegaron juntas, ambas recostadas sobre la alfombra, más Lena no podía tener suficiente de su novia, no podía.

Ella le recostó sobre la alfombra y empezó a repartirle besos por su lindo cuello, acariciando sus abdominales, de manera muy suave, delineando cada cuadradito – mierda – susurró ella – joder ¡ - gritó cuando Lena tomó su pezón izquierdo en su boca, halándole, mordiéndolo, para después lamerlo, mientras con otra mano jugueteaba con su otro pezón y su seno respectivo.

Kara hacía los ruiditos más excitantes que Lena había escuchado en su vida, todo le encendía.

Lena empezó a bromear su entrada con su mano, jugueteando con su clítoris – Lee por favor nena – le pidió acariciando la cabeza de su amor con una mano, jugando con su cabello, rascando con sus uñas su cuero cabelludo.

- ¿Otro bebé? – le preguntó sonriendo de manera traviesa entre sus senos, dónde le dejó un chupetón, nada que se pueda ver como en el cuello y así.

- Sí, sí porfavor.

- Awww como me lo has pedido bien, puede ser.

- Yaaaaaaa no te hagas la graciosa – le dijo riendo.

- Ok, entonces móntame amor – le pidió y Kar jadeó ante lo ronca de su voz, no por su nariz como motor, sino porque su voz se oía como sexo líquido.

Kara decidiendo que su amor estaba convaleciente, le recostó sobre la alfombra y le dio un espectáculo muy sexy, ella sentándose a horcadas, haciendo unas elongaciones de sus brazos para mostrar mejor sus bíceps, su torso, sus senos, a la par que sacudía su hermoso y largo cabello a un lado, sólo para resaltar su cuello, moviendo sus caderas de modo que llamaba la atención justo ahí. Lena gimiendo todo el tiempo.

- Bebé me vas a dar un infarto – se quejó Lena con un adorable puchero.

- Ohhh no, nada de eso mi vida, nada de eso – susurró muy lentamente guiñándole un ojo, descendiendo sobre sus dedos, Lena memorizando cada expresión de Kara.

Rayos, estaba muy enamorada de su novia.

Ambas volvieron a hacer el amor, una segunda, tercera, cuarta y quinta vez.