Capitulo 2 :
/ Aprendiendo a pescar /
No habian hecho ninguna parada ni siquiera para dormir, el demonio estaba apurado por querer llegar lo antes posible y Rin se mantuvo energica y despierta en casi todo el viaje hasta que por el aburrido silencio que habia ,ya que Kirinmaru le aclaro que no queria que dijera absolutamente nada, se quedo dormida en el lomo de Ah- Un.
A la mañana siguiente ambos continuaron su camino por tierra en total silencio, para Kirinmaru era agradable y hasta grato, pero Rin no podia contener las ganas de tararear alguna que otra cancion o hablar de cualquier cosa, no podia seguir más en silencio pero tampoco queria incomodar al callado amigo de Sesshomaru.
Un sonido proveniente del estomago de Rin hizo que ambos pararan de caminar, Kirinmaru la miro por encima del hombro y ella solo sonrió avergonzada.
— Tienes hambre ¿Por qué no me lo dijiste —Preguntó con serenidad.
Rin hizo una mueca de desagrado, ¡Fue él quien dijo que no queria que hablara!
— No queria retrasarlo —respondio timidamente, eso hizo que el pelirojo sintiera algo de culpa, nunca se detuvo a pensar en lo mucho que desconocia sobre las necesidades basicas de los humanos. — Pero no tiene porqué preocuparse, creo que puedo aguantar unas horas más... o quizas dos...
— Humana, si buscamos comida en estos momentos Sera suficiente hasta mañana,¿ cierto?
—¿Eh? bueno depende de la cantidad o...
Rin lo miro con exagerada sorpresa ¿En serio no sabia nada sobre la comida y el hambre? Bueno, no es su culpa, ya habia dejado en claro que no acostumbraba a juntarse con humanos asi que era normal que no lo supiera, Sesshomaru tampoco comía nada en los viajes asi que supuso que Kirinmaru era igual.
— Usted de verdad nunca ha interactuado con un humano. —hablo haciendo un gesto exagerado de sorpresa.
— resoplo con impaciencia ante su pregunta obvia—Eso no responde mi pregunta
—Sonrió entusiasmada— Verá, los humanos tenemos tres comidas diarias, desayuno, almuerzo y cena; mañana , tarde y noche respectivamente.
— Entiendo, hoy ni siquiera desayunaste, por eso estas en tu límite. ¿cierto?
—Si perdone, el hambre es algo que no controlo, pero no se preocupe, puedo ir a pescar unos peces e incluso armar una fogata para cocinarlos y no tardare casi nada.
—Kirinmaru Asistió con ocultando su impaciencia, él quería llegar ya a su palacio, pero tampoco podia poner en riesgo asi a la humana de Sesshomaru, él era alguien que respetaba los acuerdos — Adelante, tomate el tiempo necesario, es una forma de reparar mi error por mi ignorancia a tus necesidades.
—Descuide no es para tanto. — respondio amablemente tratando de restarle importancia, todavia no se acostumbrada a la formalidad de Kirinmaru.
Se adentro en el bosque a buscar un rio, kirinmaru la seguia detras suyo con pocos ánimos.
Una vez que llegaron al rio mas cercano Rin empezo a amarrar su kimono blanco con patrones de flores doradas hasta por encima de sus rodillas.
Kirinmaru se preparaba para sentarse sobre el pasto y empezar su lectura pero se detuvo cuando vio a Rin haciendo... lo que sea que esté haciendo.
— ¿A caso planeas pescar asi? —Preguntó
—¿Cómo así? Esta es la única manera que conozco, todos en la aldea lo hacen.— respondio sin entender el problema.
Cerró su libro.
— Riku. —Llamo el daiyokai y a su costado se materializo su fiel sirviente, hizo una pequeña reverencia esperando las ordenes de su amo. — Enseñale a pescar —Dijo indicandole con la mirada.
Riku alzo la vista y volteo a mirar a Rin , ella se encontraba igual de confundida que él,una pequeña risa burlona se escapo de la marioneta.
— Ya veo la urgencia, pero mi señor ¿Si sabe que es una humana, verdad? es muy gracioso que todavia pesquen de esa forma.
— Es la humana de Sesshomaru asi que dirigete a ella con el mismo respeto que a mi.—añadio abriendo su libro.
Riku asintio y se acerco a Rin, le extendio su mano para sacarla de ese lugar y ella accedio gustosa.
Riku se veia mucho mas relajado y sonriente en comparación con Kirinmaru, penso Rin.
Un atardecer naranja pintaba el cielo la canasta estaba llena de pescados mientras Rin y Riku platicaban tranquilamente mientras esperaban que el pez pescara el ansuelo.
Mientras que a unos metros alejados de ellos estaba Kirinmaru observando a su servidor divertirse por estar en compañia de otra persona , jamás lo habia visto asi y eso era extraño y preocupante ya que Riku no estaba diseñado para tener emociones como esas.
— Señorita Rin, ¿como sigue su kimono?—pregunto el pelirojo interesado.
—Rin toco su falda —Aun sigue un poco humedo, pero ya secara descuida, ahora ya no tendre que mojar mis kimonos más seguidos ; no sabes lo útil que es esto de las cañas de pescar, a la gente de la aldea les fascinara cuando vean esto.
—Pero si sigues hablando tan fuerte espantaras a los peces—explico amablemente— creo que lo unico malo de pescar de esta manera es que se necesita mucha paciencia y tranquilidad. A mi me agrada el silencio, estoy acostumbrado, pero veo que eso no va mucho con usted, señorita Rin
—Si... perdon por eso —sonrio avergonzada— es que cuando estoy en confianza se me es dificil parar de hablar, me dejo llevar muy rápido y más aun cuando son personas que recien conozco ,como tú que tienes muchas cosas nuevas que enseñarme.
—No es para tanto.— negó Riku modestamente.
Rin sonrio y lo miro brevemente hasta que algo capto de inmediato su atención.
—Vaya Riku... acabo de notar que tienes unos ojos extraños —dijo ladeando su cabeza mientras acercaba su rostro— son verdes como el bosque, jamás habia visto ese color de ojos en una persona, son muy bellos. —comentó maravillada
Eso sorprendio a Riku, quien se quedo estatico, nadie se habia detenido a verlo de esa manera, Rin lo observaba con un brillo lleno de curiosidad y sorpresa, eso empezaba a ponerlo un poco nervioso ya que no sabia que hacer en conversaciones como esas y no queria ser descortés con la invitada de su amo, nunca nadie lo habia halagado y mucho menos decir algo sobre sus ojos, no eran nada bonitos, estaban vacios y sin vida, como un muñeco sin alma que no tenia pensamientos propios.
Y sus ojos no eran más que una copia barata de los verdosos y profundos ojos del Lord del Este que parecian dos esmeraldas llamativas.
Kirinmaru ya estaba cansado de la conversación y la inusual forma de actuar de Riku, ahora con esos halagos lo único que provocan es crear ideas donde no las hay, inconscientemente le crea una identidad propia a Riku y eso puede confundirlo, esa mujer lo va a. meter en lios innecesarios en tan solo un día. No podia creerlo
—Es suficiente.— interrumpio el pelirojo llamando la atencion de la pareja— Puedes retirarte Riku, pero mantente alerta, podria llamarte en cualquier momento.
— Como usted ordene.— Le dio una ultima mirada a Rin y le sonrió ligeramente —Hasta luego señorita Rin.
Se despidio un poco extrañado por la sensacion de hace un momento.
— Si, cuidate Riku y no dejes de sonreir, parece que te hacia falta.—respondio Rin con naturalidad, volviendose a concentrarse en pescar.
Eso último desconcerto al muchacho, no se habia dado cuenta que la estaba pasando bien, eso era algo nuevo para él.
¿Estara bien que se divierta? Miró a Kirinmaru con disimulo intentando descifrar si su amo se encontraba de buen humor o no, cuando ambas miradas cruzaron supo que él estaba más serio de lo normal, eso fue suficiente para saber que no se le estaba permitido divertirse asi que se marchó.
—Fue mi culpa, creo que distraje al joven Riku.— Hablo Rin al notar la corta tensión en ambos, eso hizo que Kirinmaru reaccionara, se levanto de su lugar con la intencion de despejarse.
— Termina de hacer tu comida, dare una vuelta. — respondio con tranquilidad.
Mientras se alejaba su mente seguia con muchas preguntas. Primero era Sesshomaru, ahora su sirviente Riku, no ha pasado ni un dia y esa chica sigue dejandolo con muchas preguntas sin respuestas.
¿A caso hay algo en ella que él no puede ver? Parece una chica común y corriente a sus ojos.
