Capitulo XII: Segundos decisivos

A partir de ese momento, su relación se puso aún más seria si cabe, por ratos Kara iba a su casa y en otras Lena a la suya.

Aún no podían salir a la calle, tomarse las manos y compartir como cualquier pareja, pero ello no quitaba que Lena fuera más romántica, enamorando más a Kara si acaso cabe.

- No seré para siempre profesora – le dijo ya cumplido su tercer mes de clase, ambas en la casa de Lena, cenando.

- Y yo no siempre seré alumna – le replicó Kara entre bocados, ese año, Kara se iba a graduar, era su último año.

Ya habían pasado tres meses juntas, sólo tenían que esperar tres meses más.

Y no era que la ocultase, ellas no tenían miedo de exponerse porque no fuera serio o estén tonteando, o que estén en negación, nada de aquello, ambas no salían ante los ojos de todos, sólo porque Lena era maestra y Kara su alumna de 17 años recién cumplidos, aún menor de edad.

Mas a Kara no le hacía raro el no salir, como antes sí con Mike, con lo que hacían cada estupidez cada tanto.

En su lugar, Lena ambientaba todo a fin de darle lo que Kara quisiera cuando quisiese, como eran sus tardes de cine, con un proyector presentando la película en una pared blanca, o cuando Kara quería bailar y Lena ambientaba su sala como si fuese un salón de los 50 o como una disco actual, incluso si tan sólo quería pasar el rato en el jacuzzy.

Lena le daba de todo, sobre todo su amor y devoción, ella de lo más enamorada.

Jack había cenado con ellas en una ocasión, Kara no dejó de mandarle miradas de muerte, por más que él le aseguró que sólo deseaba ver a Lena feliz y que no se iba a meter en su relación.

Siendo ya normalizado el despertar juntas, ya sea en la casa de Kara o de Lena.

Incluso si Alex no le seguía pareciendo del todo de acuerdo, en esos tres meses se había ablandado su opinión con respecto a Lena, ya que era muy difícil estar en contra de una persona que sólo desea hacer feliz a tu hermana.

Lena había otorgado nada más que amor puro, aún bajo contextos truculentos como lo era ese, dónde Agatha estaba a punto de ganar y restaurar su posición como todopoderosa de la familia Luthor, disputado por Lilian y Kayla la hermana de Lionel.

Agatha estaba a punto de ganar, razón por la que todo se puso un poco más "raro" las aguas se tensaban – ten cuidado mi amor – le había dicho tres veces en sólo una semana a Lena.

Lex no estaba de acuerdo con ceder su puesto a su hermana y de ahí a que pudiese atentar contra ella, ¿lo único que lo impedía? Era que no sabía dónde vivía o eso creía Lena.

Así lo comprobó la misma Lena al regresar un jueves por la tarde de dictar clase y ver varios agujeros de bala en su fachada.

- Está siendo desesperado – opinó de su hermano preocupándose un poco

El siguiente miércoles…

Lena había regresado al colegio de una excursión al observatorio de astrología, ella al terminar su jornada escolar se subió a su auto presintiendo que había estática en el aire, como cierta energía nerviosa – algo está pasando – se dijo prendiendo el encendido del auto y echándose a manejar, ella checó cada dos minutos el espejo retrovisor por si alguien la perseguía, pudiendo observar hasta dos autos, que cuando ella hizo una maniobra para evitarlos o enfrentarlos ahí justo en medio de la carretera, casi en frente de una comisaría, darse cuenta que el primero era un muchacho pervertido que quería con ella, y el segundo un potencial violador, más ninguno de los dos su hermano.

Ella se desinfló ante tal hecho.

- ¿Acaso está mal de la cabeza? – le preguntó un oficial al ella desestimar tan fácil el tema diciendo – ah mira, un pervertido y un violador, nada más.

- ¿Nada más? ¿acaso espera más? – preguntaba el policía sin entender lo que ella pretendía.

Mas el policía era el que no entendía, ella esperaba a su hermano, un sociópata, psicópata comprobado, egocéntrico, narcisista, con complejo de Dios, cero empatía por nadie, no a estos dos, aunque amenaza potencial para cualquiera, no en su lista de prioridad.

- Alex, ¿cómo estás? – llamó a la hermana de Kara.

- Esta es una llamada extraña Luthor, antes no me habías llamado – le soltó ella.

- Te llamaba para decirte que Kara le mostró los senos a un par de estudiantes durante la cafetería por un reto – dijo casi no pudiendo aguantar la risa.

- ¿Qué coño?¡ - gritó Alex antes de cortarle para llamar a Kara.

Lena sabía que aquella mentirilla blanca le iba a traer problemas con su novia, más ella esperaba pudiese mantenerla alejada de ella por lo menos ese día.

Pasado un minuto, Kara le llamó seguramente emputada, más ella no respondió, deseando que Alex le pueda castigar por lo menos ese día, en lo que ella se encargaba de ponerse al día con Lex.

Y tal como no aceptó las llamadas, vinieron mensajes muy enojados a la par que adorables – awww – ella no pudo evitar arrullar a su nena.

- Lena ¿qué coño?¡

- No tu coño, adoro tu coño, lo amo - acompañado de varios corazones y besitos.

- Pero ahora estoy tan cabreada contigo ¿Por qué le dijiste eso a Alex si no es verdad? llámame ahora ¡ - más un emoticón enojado

- Me va a castigar por varios meses Lena, auxilio ¡ - con un emoticón desesperado

- Más te vale que me compenses – un emoticón rojo muy rabioso.

- Aún te amo, pequeña traviesa – con un emoticón guiñando el ojo.

Lena casi se dobló de risa ahí mismo imaginando el puchero de su amada – awww mi bebé – le arrulló.

Ella condujo a su propiedad, pero esta vez estacionó muy lejos, al iniciar el bosque, ella descendió del mismo y aun bajo el tremendo frío, ella empezó a caminar dentro del mismo con mucha delicadeza, como una gacela, ella sabía que Lex le estaría emboscando, ella esperaba encontrarlo primero.

Lex le tenía ganas y ella lo sabía, al igual que sabía, qué si alguien le iba a matar, sería él, no enviaría a nadie, tendría que ser él.

De ahí a que tenía que encontrarlo primero.

Pasadas las 6pm, Lena había esperado tres horas a las afueras de su casa, cuando lo vió, Lex estaba en medio de su sala destruyéndola.

Lena respiró nerviosamente antes de ir a darle el encuentro.

Ella se sacó la correa de su jean, se la acomodó en la mano derecha y entró por aquella ventana sin tapiar por la que entraba Kara, sorprendiendo a su hermano con un correazo directo al rostro – ahhhhhhhh – gritó él a la evilla tocar su ojo izquierdo.

- Hija de puta ¡ - siguió gritando disparándole, más al dolerle tanto la vista no podía conectarle directamente la bala.

Lena siguió azotando la correa, dándole en la mano que estaba enfundando su arma, ésta cayendo al suelo, para ambos echarse a pelear, a intentar ahorcarse, puñetes y patadas sueltas, uno que otro jarrón roto, ambos se hicieron daño mutuamente, ambos peleando por su vida.

Lex con el objetivo de matarle para quedarse con su puesto actual, Lena casi por lo mismo, ya que, al existir un heredero, siempre iba a haber la posibilidad de arrebatarle el puesto de CEO de LCorp, con lo que era posible que Lex la siga intentando matar.

Es por ello que la mayoría de multimillonarios tenían un solo hijo o si tenían varios, casi todos morían para la edad adulta dejando uno sólo.

El punto es que Lena no estaba dispuesta a morir, no ahora que había alcanzado el amor, no ahora que iba a alcanzar su independencia económica tal cual lo dispuso Lionel Luthor antes de su muerte, no a mano de Lex.

Era ella o Lex, no podían ser ambos.

Ambos siguieron peleando brutalmente, lo que hizo la diferencia fue unos segundos de descuido de Lex, segundos en los que Lena pateó sus partes íntimas causando que él se arrodille con todo el dolor presente en el suelo.

Lean cogió la linda maceta con una rosa que le había regalado su novia, rompiéndosela en la nuca.

Lex cayó desmayado, Lena estaba sangrante nuevamente, arañazos en sus brazos y un corte en su pómulo – al menos no fue la nariz – soltó agotadísima, dando fuertes respiraciones.

Momento en que su novia le llamó y ella le cogió la llamada por simple inercia, sin pensarlo, le dio click al botón verde al aparecer la foto de su nena en su celular.

- Lenaaaa ¡ - se quejó enojada Kara desde su dormitorio a dónde la había confinado su hermana por la pequeña travesura de Lena.

- Hola mi amor – apenas pudo responder por su propio estado de agotamiento.

- ¿Por qué suenas así? – le preguntó al oírle como si ella hubiese corrido una maratón.

- Por nada, por nada – replicó ella y a Kara se le vino a la mente dos cosas, Lena trotando, cosa que no podía ser por la intensa nevada y otro tipo de actividad física, misma que compartían ambas y sólo ambas - ¿Cómo estás cariño?

- Hmmmm – se quejó Lex y Lena le dio un puñetazo en el rostro.

- ¿Qué fue eso? – preguntó un poco más despierta – Alex creo que algo está pasando – le dijo a su hermana preocupada y Lena colgó la llamada intentando ganar el poco tiempo que tenía.

Lena amarró las manos de su hermano en su espalda con sus pasadores, llamó a su abuela y siguió amarrándole, piernas, pies, manos, antebrazos, todo, no quería darle chance a que se desate.

Su abuela se presentó en su casa con dos hombres vestidos como policía, mas sólo eran disfraces, estos hombres no eran policías – Lena amor ¿qué haces? – preguntó su abuela viendo a su nieta sentada encima de un Lex muy maniatado.

- La verdad, no sé qué hacer después – faltaban dos días para que se concreten las negociaciones, Lex era un gran obstáculo de ellos, ella tenía que mantenerle esos dos días fuera.

Uno de los dos hombres golpeó a Lex en el rostro noqueándole, ambos hombres después lo pusieron en una caja, como si fuese un regalo, ellos lo cargaron a su movilidad, un pequeño camión.

- No te preocupes mi vida, yo me encargo – dijo su abuela retirándose junto a ellos.

Su abuela no lo iba a matar, no quería hacerlo, sólo quería mantenerlo fuera, para que no estropee las negociaciones, luego ya vería que sigue, ya que Lex había caído en muchos negocios turbios, bastante ilegales, ya por ahí su abuela vería su solución.

Lena respiró tranquila, sentada en su alfombra, eso, hasta que su puerta nuevamente se abrió, esta vez mucho más peligroso, Alex desenfundando su arma y su novia enfadada.

- Lena ¿qué carajo, porque le dijiste esas cosas a Alex? ¿Por qué estás así?

- ¿Qué ha pasado Luthor? – preguntó Alex llamando a Maguie.

- Intentaron robarme y rompieron algunas cosas – sostuvo Lena mirando a Alex quién supuso que debía haber más, mas no lo dijo ya que Kara creyó esa posibilidad.

Lo que sí preguntó Alex fue - ¿Será más peligroso?

- No – eso sí le pudo asegurar Lena, si ella podía coger su puesto de regreso, todo iba a ser mejor, más brillante.

Muchos orificios de bala en la casa, cosas rotas, nada más. Maguie levantó un informe.

- ¿Por eso no me querías cerca, por eso mentiste a Alex? – preguntó su novia cogiendo su carita con ambas manos, Lena asintió y Kara se lo creyó.

Lena sabía que Kara eligió esa salida porque era menos complejo entender lo otro, pero también sabía que no siempre iba a ser así, Kara era muy despierta e inteligente para su edad y eventualmente se daría cuenta de todo, de lo turbio de su familia, sobre todo de Lex.

Ese momento llegaría, uno en el que ella tuviese que explicar la lógica retorcida de la familia Luthor, ese momento llegaría, mas no era ese momento, no era ahí mismo.

Por lo que Lena se propuso disfrutar de terminar esta etapa en ese pueblo junto a su novia, quemando etapas según se le venían presentando.

Lex talvez en algún punto trataría de tomársela contra ella, se la devolvería, mas no era ese su momento, no sería ese día.

Lena conversó después de aquello largo y tendido con su abuela – no te preocupes más bebé, yo me encargo, falta poco – y Lena le creyó, su abuela era todo para ella.

Ese mismo día por la noche, Kara y Lena estaban acostadas en la cama de Kara, ella todavía estaba un poco molesta por que Lena le alejase del peligro en lugar de confiar en ella.

- No soy una niña ¿sabes? – dijo mirándole seria.

- Eres mi niña bonita.

Kara volteó sus ojos – no me vas a convencer con bonitas palabras.

- Bueno

- ¿Bueno?

- Bueno – repitió Lena sonriente ante el entrecerrar sus ojitos de parte de su novia.

- No quiero que me ocultes cosas

- Ya no lo haré más – propuso ella sabiendo que posiblemente si habría unas cuantas más.

Kara acarició el rostro de su Lee, su línea de mandíbula, tan perfecta, tan delineada – eres muy guapa.

- Yo creo que tú lo eres más

- Es tan difícil estar enojada contigo.

- Entonces no lo estés.

- Lenaaaa – advirtió.

- ¿Sí? – preguntó inocentemente.

- Ohhh eres tan adorable – le susurró a su novia besándole dulcemente los labios.

Lena hizo de cuchara mayor, teniendo a su novia entre sus brazos pudieron dormir ambas acurrucadas.

Pasado dos días, era el horario de almorzar en el colegio.

Kara estaba junto a Daniel en el patio trasero, desde que había cortado con Mike, Mariana a pesar de ser su mejor amiga, ahora salía con Mike.

- Supongo que debí verlo venir – se lamentaba Daniel quién sí llegó a quererla, en cambio Mike parecía sólo querer enojar a Kara igual que Mariana.

Kara abrazó a Daniel para confortarlo.

- ¿Cómo no, verdad? Sabía que estabas saliendo con éste imbécil – le dijo su exnovio empujando a Daniel, aún no le había cerrado que Kara lo corte de un día a otro.

- Eh pero qué te pasa, eso no es verdad – se defendió Daniel.

- Para ahí, que de eso no se trata – le intentó frenar Kara, mas Mike quería pelear, quería entender como de un día para otro Kara lo dejó, a la par que quería recuperarle – basta Mike, joder ¡ - gritó ella.

- ¿Así? ¿entonces quién coño es? Sabes que soy el mejor partido de todo estos imbéciles, ¿por qué no vuelves conmigo? – pidió a pesar de que Mariana estaba a su lado, misma que jadeó ante esa declaración.

- No quiero volver contigo ¡ - le gritó Kara.

- Qué sí ¡

- Que no ¡

- Que sí ¡

- Que no joder, no ¡ - gritó de regreso Kara.

Un auto Range Rover negro de lujo se detuvo frente a la escuela, de él salió el chofer quién llamó a Kara – señorita Danvers por favor, su viaje a casa – dijo el hombre sonriente.

Kara un poco extrañada por esto, muy divertida por su novia, fue hacia el mismo, agachándose para besarla, todos viendo esto y a la vez ninguno viendo de quién se trataba.

Definitivamente no de Daniel.