Capítulo XIII: Flashbacks

Inicio de flashback:

El primer día de Lena en la casa de Kara fue sin planificarlo.

Alex se iba a quedar en lo de Maguie.

- Amor te tengo una sorpresa – le dijo Lena ni bien entrar y cerrar la puerta de la casa de Kara.

- ¿Más que tu sola presencia? – preguntó adorablemente sonriendo tan lindo.

- Awww – que fue imposible a Lena no arrullarle, coger con ambas manos su carita y besarle deliciosamente para al final añadir – tengo una sorpresa – sobre sus labios sonriendo enorme al ver que Kara tardaba un poco en recuperarse de ese increíble beso.

- ¿Qué es? – preguntó Kara dando pequeños saltitos de alegría al ver la caja detrás de su novia.

- Ábrelo – pidió ella memorizando cada gesto de su niña bonita, de su nena y es que cada gesto era sumamente adorable para no gravarlo en su mente.

Kara con gran alegría abrió el paquete – oh woahhh, ¿juego de rol? – preguntó a su novia.

- ¿Cómo sabes tú del juego de rol? – preguntó Lena intrigada con ambas manos en la cintura.

- Mi profesora nos ha hablado de libertad sexual y sus prácticas y demás – dijo Kara desestimándole como si fuese nada.

- ¿También te habló de juego de rol?

- Pues sí Lena y lo que no aprendí en la clase lo google.

- Oh la generación milenials en acción.

- Ciertamente sí – afirmó Kara robando un besito de su novia.

- Qué bien, y pues no, no es un juego de rol – siguió Lena

- Si esto es un bonito vestido, una capa, tacones y una máscara.

- Esto – señalando todo el disfraz – es tu atuendo para ir a una fiesta privada a las afueras del pueblo, una fiesta con temática de máscaras. Te aseguro que ahí no va a haber ningún menor de edad, más que tú.

- ¿Ninguno?

- No, ninguno, es una fiesta de una de mis alumnas de maestría, por lo que todos serán mayores que yo, nadie sabrá con qué disfraz va el otro, tendremos mucha privacidad, te lo aseguro.

- Bueno, va, por supuesto que voy – declaró Kara y con todo el aire juguetón que llevaba encima, se empezó a desvestir ahí mismo, en su comedor, sacándose sensualmente toda la ropa con un vaivén de caderas abrumador para Lena, con Kara sonriendo con travesura al ambas coincidir la mirada.

Kara le hizo un baile sexy, muy provocador.

- Oh vaya – replicó Lena felizmente sorprendida con gran sonrisa, muy embobada y enamorada, jadeando cuando Kara se quedó totalmente desnuda – va, vamos a lle…llegar tarde, rayos – soltó tartamudeando muy embobada por su nena.

Kara rió adorablemente envolviéndola en un abrazo muy rico, ambas con las frentes juntas – te ha gustado mi sorpresa ¿miss? – picó Kara a Lena quién rió por la audacia de su novia.

- Me ha encantado.

- Ahora tú.

- Oh bebé, si seguimos así no llegamos nunca – dijo Lena y Kara puso un puchero de lo más desarmador, mismo que ella besó hasta que su puchero se convirtió en una sonrisa a toda regla – dale cámbiate, tengo un chofer que vendrá a recogernos. Ten por seguro que me voy a vengar.

- ¿Vengar? – preguntó fingiendo inocencia - ¿por qué miss?

- Por dejarme toda caliente y mojada, por eso – susurró con voz ronca directamente a su oído, causando un corrientazo por toda su columna.

- Sólo porque eres malditamente sexy, sólo por eso te sales con la tuya – replicó Kara sonriendo al su novia, soltar a reír como si fuese una nena.

Y de eso mucho, ambas.

Cada quién se cambió en un cuarto distinto, Lena lo quiso así, para poder sorprenderle y también porque si no, ya sabía que no iban a salir de esa.

Después de un rato, ambas salieron a la cuenta de 3…

- 1, 2 y 3 – ambas cantaron a coro saltando una frente a la otra.

- Ahhhhhhhhh – jadearon ambas por la sola visión de la otra.

Kara llevaba el disfraz de Supergirl azul y rojo con capa, su heroína favorita, añadida a ésta su máscara, misma que le cubría los ojos y su nariz tan bonita.

Lena vestía un vestido rojo con gran escote, unos tacos altos y una máscara que le cubría de igual manera la mitad del rostro.

- Mierda – susurró Kara embobada, ella maravillándose porque su novia pueda ser, más sexy cada vez.

- Vamos nena – pide Lena besando su manita una vez que recuperó su asombro.

El chofer, les abrió la puerta del range rover a ambas, Kara viendo que en esta ocasión tanto la parte de adelante como la de atrás está separado aparentemente por un panel transparente

- Ahora verás – dice Lena pidiéndole que se siente a su lado.

Una vez que el chofer cierra la puerta y se pone a manejar, Lena le pide a Kara que le mire.

- ¿Qué va a pasar? – pregunta curiosa y Lena levanta el teléfono al borde de su asiento - ¿Eduardo?

- Sí señorita Luthor – contesta educadamente él – sólo estoy comprobando, vamos a dar una vuelta a la ciudad antes de ir a la fiesta de Andrea.

- Sí señorita – replica él.

- Ahora mira mi amor – le dice poniendo una mano en su muslo y subiendo.

- Bebé, nos va a mirar – pide por Eduardo.

- Oh no mi amor, nada de eso, ves el panel.

- Sí

Lena siguió – es un panel hecho con nanotecnología, él no puede vernos ni oírnos salvo lo llame yo por el teléfono, aparte que si presiono éste botón – uno grande y rojo, Kara asintió – las paredes del carro, su estructura parece desvanecerse aparentando que testamos en nuestra pequeña burbuja, pudiendo nosotras mirar hacia afuera, pero no de fuera hacia adentro.

- Oh vaya – sorprendida Kara.

- Siéntate sobre mí, mi amor – pide Lena y Kara lo hace, Lena empieza a juguetear con la yema de sus dedos sobre su muslo, en ese momento el carro se detiene en el semáforo en rojo.

- Oh genial – dice Lena mirando a su derecha, Mike y Mariana discutían en una pizzería.

Kara les mira y Lena con gran audacia inserta dos dedos en su novia, ella gimiendo y jadeando por lo ocurrido, mojándose mucho.

- ¿Qué estás haciendo? – preguntó Kara muy sonriente y caliente, lamiéndose los labios y moviendo sus caderas para obtener más fricción justo ahí dónde lo necesita.

- Te voy a hacer el amor cariño, justo aquí frente a tu exnovio, a tu examiga, a todos tus compañeros dentro, incluso a alguno de tus familiares.

- Mierda – jadeó Kara una vez que Lena empieza a mover los dedos dentro de su amor.

Ahí iba una de las mayores fantasías de Kara, ella se sentía como hacerlo en público a la par que no, porque ella puede ver todo, pero todos no pueden ver a ambas ni saber lo que están haciendo. Lena protegiendo a su novia al máximo, ya que aunque si fuera mayor de edad, ella encontraría la forma de cumplir todas sus fantasías, sintiendo que se está exponiendo a ellas y a la vez no, ya que Lena jamás expondría así a su nena.

- Y después voy a comerte amor, me voy a vengar de lo mojada que me has dejado – le dice antes de arrodillarse sobre la alfombra de su auto modificado.

Kara sentada con la minifalda muy arriba, exponiendo su intimidad a la talentosa boca de su amor, desde su posición pudiendo ver a su nena dándole uno de los orgasmos más poderosos de su vida, a la par que ella ve que el chofer ni enterado, y la gente de la calle que ve el auto y no puede verla.

- Mierda Lee, joder ¡ - gimió cogiendo con ambas manos su cabello y empezar a montar su carita al Lena provocarle y demorarle el orgasmo sólo para picarle más.

- Te amo bebé – susurra Lena antes de introducir su lengua en el interior de su nena, Kara grita y gime, nada es escuchado por nadie más que ellas dos.

Al llegar a la fiesta, Kara apenas puede poner un pie frente al otro para no caer, Lena le coge de la cintura y le ayuda a andar hasta recuperarse, nadie dice nada, la mayoría llega ebrio o picado, por lo que nadie juzga, esa es una fiesta dónde hay mucho amor y nada de etiquetas o clasificaciones de ningún tipo.

Lena baila con Kara delante de todos, le hace girar, le alza, Lena muestra a su novia a todo aquel que le pregunte – oh ella no habla inglés – dice como excusa para que Kara no hable por sí misma, ella le pregunta con la mirada.

- Amor tu cuerpo es de infarto y fácilmente puedes pasar por mayor de edad, más tu voz es muy de mi niña bonita, precauciones cariño – dice y Kara asiente divirtiéndose por ratos hablando una de las pocas palabras que aprendió de italiano sorprendiendo a Lena y a quién le viera.

Ambas bailaron, compartieron, se tomaron muchas fotos, ninguna se escondió.

Kara así experimentaría de primera mano, lo valiosa que era para Lena, su maravilla andante.

- Y cuando cumplas mayoría de edad, no tendremos que idear ciertas estrategias, seremos más libres de mostrar nuestro amor – dice y Kara asiente, ella no se siente escondida y/u oculta, ella se siente muy amada.

Ambas siguen bailando pegadito, Lena aprovecha la capa de Kara, para acariciar a su amor soltando risotadas al Kara mirarle en shock con sus ojitos muy grandes ante el descaro de su amor, Lena acariciando su lindo y muy firme trasero.

Lena riendo como una nena traviesa, Kara amando más esta parte que llega a conocer de su novia.

Al regresar a casa, ambas han tomado, no están ebrias, Kara pide regresar a su casa y Lena se queda ahí.

- Oh vaya, no he traído pijamas – dijo Lena – pero apuesto a que tienes algunas para prestarme.

- Oh no – replica Kara cogiendo toda su ropa buena, colocándole en el depósito de ropa sucia echándole mayonesa y kétchup encima – están todas sucias, no hay ninguna Lee, mira ¡ - dice adorablemente haciendo a Lena arrullarla ante lo preciosa y sumamente adorable que es.

- Eres todo un caso Kara Danvers – dice desnudándose, Kara mira muy atenta como si estuviese en una clase de anatomía, tan atenta como la alumna en el cuadro de honor que es.

Lena le vuelve a hacer el amor, para ni bien llega Kara, ella hacer de cuchara mayor susurrándole palabras y promesas de amor, tratándole como lo que es, como lo más importante en su vida.

En otro momento en la casa de Kara, ella se encontraba cocinando haciendo su famosa pizza casera.

Alex y Maguie se miraban estremeciéndose al probar su comida, Lena muy ingenua sonriente esperaba su plato, ya que su novia le prohibió ayudar.

- Listo, coman ¡ - pidió y las tres mujeres en la barra se pusieron a comer, Kara miraba.

Ni bien darle una mordida a la pizza, un ruido sólido sonó, el diente de alguien.

- Kar te amo, pero te pido no me tortures – pidió Alex regresando su pizza, que ni bien develada la sorpresa, podría pasar bien para atrancar la puerta, noquear a alguien o jugar al frisbee.

- Lo mismo pequeña Danvers – musitó Maguie, Lena siguió comiendo.

- ¿Te gusta mi amor? – preguntó enamorada Kara.

- Está muy rica amor – dijo antes de dar otra mordida y ughhh ese sí fue su diente.

Kara hizo una mueca ante el ruido.

Lena siguió comiendo.

- Bebé si no ves el amor ahí mismo – pidió Maguie señalando con la mirada a Lena – no sé qué podría clasificarse como tal.

Lena siguió comiendo.

- Amor no tienes que comerlo, para Lee – pidió Kara haciendo una mueca cuando Lena escupió un diente - ¿no fue bien eh? La verdad Lee – le pidió

- Ya que lo dices, pues sí, es una basura, bazofia, escoria, porquería, cochambre, sobras, desperdicio, desechos, despojo, purria…

La pareja se sorprendió por el lenguaje de Lena.

Kara cogió la pizza y la arrojó por una ventana.

- Ahhhhhhhh no arrojen porquería ¡ - gritó un señor abajo, mismo que le había caído el objeto volador muy identificable.

Con ello, las cuatro soltaron a reír, Kara a engreírse acurrucándose con su amor que le llenaba de besos – no te preocupes mi vida, más tarde me pongo una corona dental y ya está.

- Menos mal que no fue un diente del frente.

- Eso mismo digo – acotó riendo Lena.

- ¿De qué te ríes Luthor? – preguntó pasado un rato Maguie.

- De que Alex me partió la nariz y Kara un diente – dijo y todos rieron.

Las hermanas Danvers se las traían.

- ¿Has probado los potstickers bebé?

- Eh no, todavía amor – replicó Kara y Lee ordenó comida variada, snacks también.

Eduardo llegó a la hora con toda esa comida deliciosa – hummm – la voz de Kara sonó como sexo líquido, le había encantado los potstickers.

- Sabes, pequeña Luthor, bien podríamos hacer de esto una tradición – señaló Maguie.

- ¿Cómo así?

- Pues reunirnos un viernes a compartir comida e historias, juegos talvez…

- Sí, y más potstickers ¡ - gritó Kara adorablemente, Lena le arrulló mirándole con nada más que puro amor y felicidad.

Alex no pudo evitar mirar a Lena y empezar a quererla por todo el amor que profesaba hacia su hermana, un amor lindo y puro. Ella no pudo evitar compararla con Mike, y agradecer a que Kara lo haya dejado, al él orientarla a que tome más y haga estupideces.

Mientras con Lena, ella le abría un mundo de posibilidades, a la par que no le comprometía o obligaba a nada, Kara era quién decidía y ponía los límites en la relación, obvio que tampoco había alguno, Alex pensó que en algún punto habría alguno, más al mirarlas, era obvio que no habría ninguno.

Final de flashback.

Nota:

- Próximo capítulo es el final.