Capítulo XIV: El final
- ¿Y esto? – preguntó Kara mirando el lujo de su auto después del dulce beso que compartieron.
- Ya no soy más profesora
- ¿Eh, por qué no? – se entristeció Kara.
- Kara ese puesto no era para siempre, tu profesor va a volver en tres meses, qué más da que otro sustituto tome mi lugar.
- Pero yo quería verte ahí – dijo con un puchero de lo más adorable Kara.
- Hace poco se concretó mi posición en LCorp.
- ¿Significa?
- Significa que vuelvo a retomar mi lugar como CEO de LCorp, eso es enorme bebé – le dijo de lo más feliz.
- Lo sé, debe ser maravilloso, pero que significa para nosotras ¿te irás?
- Eventualmente sí, puedo ir y venir entre ambos sitios, no será para siempre.
Kara se desinfló ante esto, ella quería ver a Lena todo el tiempo.
- Sólo sería hasta que te gradúes, tres meses bebé, de ahí iras a National City para estudiar ¿verdad?
- Eso sí – confirmó Kara.
Iba a ser difícil, lo de la distancia, más eventualmente era lo mejor, Kara había decidido estudiar para reportera y ya tenía la beca para ello.
Y en cuanto a su presentación en sociedad, eso iba a demorar más, Kara aún tenía 17 años, faltaba 1 año para que fuera adulta legalmente.
- Los billonarios suelen ser muy extravagantes y sabes que por ti haría lo que fuera, mas exhibirse con una menor de edad, eso es muy difícil. Aunque sabes que, por ti, haría lo que me pidieras.
- Quiero que seas feliz Lena, nada más.
- Y yo quiero hacerte feliz, hacerte feliz me hace feliz – replicó besando su nariz sonriente.
Ambas decidieron continuar su relación en secreto.
Ayudaba mucho que Lena le hiciera sentir a Kara como alguien súper especial todo el tiempo.
Como cuando ellas viajaron a una isla del caribe para festejar el cumpleaños tardío de Kara, ambas viajaron con Alex y Maguie, un fin de semana en el paraíso.
Inicio de flashback:
Hace una semana...
Su avioneta privada aterrizó en el aeropuerto de la isla, de ellas descendieron las cuatro mujeres, dispuestas a hospedarse en el hotel de lujo, todo departe de Agatha un fin de semana.
- ¿Por qué tuvimos que ir tan lejos? – preguntó Kara aun somnolienta y un poco cansada por las horas de viaje.
- Porque nadie nos conoce aquí – y ante la mirada de las Danvers, Lena tuvo cuidado de elaborar – es decir, no que nos estemos escondiendo, sino que aquí tú no eres menor de edad, tú puedes ser tú, y nosotras, nosotras, no hay que ocultarnos.
- ¿Es decir? – preguntó Kara entusiasmada.
- Es decir – replicó Lena besando en público a su novia, Alex y Maguie dejándolas estar se adelantaron para registrarse.
Ambas mujeres muy sonrientes, sabiendo que podían expresar su amor en todas las expresiones que quisieran, como cualquier pareja.
Ambas no bien guardaron sus cosas en su cuarto de hotel, se fueron a caminar por la playa tomadas de la mano, dispuestas a pasar un día de playa juntas, sólo de disfrutar recostadas sobre una toalla mullida en la arena fina con el agua tan transparente que podían ver el fondo de la misma.
Sólo besándose ahí, cogidas de la mano, riendo, todo, podían hacer de todo.
Y ambas sólo podían estar más encantadas a cada segundo, más enamoradas a cada segundo.
Así como cenar en un restaurante, cogidas de la mano sobre la mesa, Lena acomodando el mechón de pelo de Kara detrás de su oído, mandándole un beso volado, besando su manita, todo, podían hacer de todo.
- Lee todavía me falta un año.
- Un año pasa rápido, ya verás y más si se disfruta como tú y yo – le dijo sonriente y Kara copió su sonrisa – e imagínate – ella siguió – cada que te sientas apagada siempre podemos viajar a cualquier lado y permitirnos ser felices.
Kara asintió, ambas se podían permitir ese arreglo.
Ese día por la tarde, Kara estaba cambiándose cuando su novia entró al cuarto, Lena se quedó sin palabras, Kara estaba vestida solo con lencería blanca, su cuerpo tan delineado, atlético, sus cuadraditos mostrándose, su trasero terso. Lena estaba alucinada de lo hermosa que era su novia, ella mirando desde el portal de la puerta, decidió que su cuerpo debería ser adorado como la obra de arte que era.
Kara no la había notado, cuando Lena entró, soltando su bra en dos movimientos de sus yemas – necesito que me enseñes eso – pidió divertida Kara.
Lena le quitó el brazier, se sentó en el borde de su cama, atrayendo a Kara hacia ella, besó sus cuadraditos, luego sus senos, cada pezón, cuando Kara empezó a gemir, Lena se levantó confundiéndola del porque hasta que vio que iba a hacer.
Lean le volteó con Kara en toples mirando hacia el hermoso paisaje, Lena con una mano acarició su intimidad, sacando más gemidos y gimoteos, que sólo le excitaba más.
- Mira a todos ahí abajo cariño – Kara asintió suspirando por los hábiles movimientos de los dedos de su novia – míralos ahí caminando, haciendo su vida, nadie sabe que te estoy haciendo el amor aquí mismo – Kara gimió – nadie sabe cuánto te voy a hacer gritar toda la tarde y noche – Lena besó su oído hablándole a su oído – voy a hacer que te olvides de tu nombre – susurró con voz ronca encendiéndola más.
Todos los vidrios de los últimos cuartos se veían sólo de dentro, nada de fuera, pero eso no lo sabía Kara.
Kara se vino sobre los dedos de su amada, ella después girándole, se llevó los dedos a su boca y los lamió, ambas gimiendo por la visión de aquello – me encanta tu sabor mi amor, mas tengo mucha hambre, creo que debería ir a la fuente.
- ¿Fuente? – preguntó confundida – ahhhhhhh – gritó luego al Lena arrojarla hacia la cama, romper su tanga y comérsela, Kara cogió con ambas manos su cabello y le ayudó montando la carita de su novia.
Después de un intenso orgasmo – bebé ¿te sientes bien? – preguntó Lena de la manera más inocente que pudo reunir.
Kara tenía la boquita abierta, su cabello en todas las direcciones, su carita roja muy roja, preguntándose cómo Lena podía poner una carita tan inocente después de lo que acababa de hacer.
- Te amo nena – susurró a su intimidad Lena.
- Leeeeeeeee ¡ - se quejó Kara riendo – estoy aquí arriba.
- Oh es cierto, también la amo a ustedes – dijo antes de besar cada seno y pezón de su amor - ¿te apuesto a que puedo hacerte venir al estimular sólo tus senos?
Kara levantó ambas cejas en desafío.
Ella perdió, pero no le pudo importar menos.
Fin de flashback.
Eso no quitaba que Lena no fuera romántica, ya que sí lo era, le enviaba flores, canciones, mascotas de felpa, osos que podían entregar flores y detalles.
De modo que todos en el colegio y después en la universidad sabían que ella estaba en una relación amorosa, con alguien que le adoraba y no tenía reservas en el momento de mostrar su amor, pero no sabían de quién por el momento.
…
Un año después, justo en el día del cumpleaños 18 de Kara…
Ella estaba hablando por Skype con su hermana, desde el departamento que compartía con Lena, cuando ella, muy desnuda le observaba desde su cama.
Su amor se veía tan bonita, tan hermosa, Lena estaba hasta las ramas, muy enamorada de su bebé, mirándole, hasta que se le ocurrió una idea.
Ella fue a ver a su amada quién le sonrió enorme al verla tan pero tan jodidamente caliente.
Después de ello, Kara siguió hablando con su hermana, dado que ella también se iba a mudar a National City junto a su novia.
Lena se arrodilló justo frente a Kara, ella no supo primero porque, más lo descifró muy rápido cuando ella empezó a repartir besos húmedos desde sus muslos, hasta poner ambas piernas de ella sobre sus hombros y penetrarla con la lengua a la par que con su nariz hacia delicias en su clítoris.
Kara no pudo evitar gemir y maldecir junto al nombre de Lena.
- Karaaaaaaaaaaaaa ¡ - gritó Alex al darse cuenta que estaba haciendo su hermana del otro lado, ella estaba usando sólo una remera sin mangas, full comando.
Maguie rió a carcajadas del otro lado en lo que Alex cancelaba la llamada.
- Qué tal Luthor ¡ - gritó Maguie antes de cortarse la llamada.
- Perfecto – murmuró Lena sobre la intimidad de su nena haciéndole gritar y gemir más, por las vibraciones en su clítoris e interior.
Kara sabía que Alex estaría molesta por un rato, mas con Lena entre sus piernas, ella realmente estaba perfecta, tal cual describía su amor.
Ambas terminaron en su enorme cama King size, Lena boca abajo y Kara a su lado apoyada con un codo mirándole, con la yema de sus dedos delineando su tatuaje.
- "Pureza" – leyó su bebé y Lena rió abundantemente contra la almohada, mirando ella de lado.
- Te amo – fueron susurradas por ambas.
- Oie
- Si mi amor – contestó Lena agotada de tanta actividad gloriosa, muy sonriente.
- Sabes, me he dado cuenta de algo.
- ¿De qué mi amor? – le preguntó muy enamorada, mirándole como la maravilla que era.
- Ahora aparte de CEO de LCorp, sigues enseñando maestría y a veces clases a pregrado – Lena asintió, pensando que esa había sido una agradable sorpresa, el de ella seguir enseñando – por tanto, si me enseñas bioquímica éste ciclo, serás mi profesora y yo tu alumna – señaló.
- Ohhhhhh – soltó Lena antes de reír, por supuesto que esa situación iba a darse - ¿y qué piensas hacer al respecto? – preguntó acomodándose boca arriba.
- Pienso, que podría encontrar muchas cositas que hacer, para que me subas la nota – soltó riendo ante la fantasía que ambas compartían, la de profe y alumna, aunque también fuera su realidad y no sólo fantasía.
Lena sonrió enorme, ella no podía estar más contenta con aquello.
Su relación fue formal, el mismo día del cumple de Kara, mucho se especuló sobre si venía de mucho antes, mas quedo ahí, en especulaciones y rumores.
Su abuela mantuvo cautivo a Lex, hasta que se hizo oficial la toma de poder de Lena frente a la familia Luthor, después de ello Lex desapareció, pero por su propia mano al ser investigado por muchas cosas hechas bajo muy malos manejos.
Su vida sólo acababa de mejorar, su camino juntas y siempre juntas.
Fin
…
Nota:
- Gracias por el apoyo, déjame saber lo que piensas.
- Nos vemos pronto.
- #Supercorp
