" ¡TE ODIO! " gritó desesperada Rey mientras se hacía un mar de lágrimas.

Ben se despertó de golpe. La imagen de ella llorando aun acechaba sus sueños más cálidos. A su lado, su prometida seguía dormida. Sabía que Kaia no conocía la existencia de aquellos sueños, y era algo que agradecía. Con un disimulo mal cuidado, Ben salió de la cama, agarró un pijama limpio y fue directo a la ducha. Rey había cuidado cada detalle de su acogida y más que una cabaña de esquí, parecía un complejo turístico. La decoración del baño en el que estaba eran dos sueldos suyos por lo menos. Encendió el agua caliente y buscó uno de sus geles antes de entrar. Dejó que el agua caliente quitara el sudor y sus pensamientos.

Toda aquella estrambótica situación con Rey no hacía más que crear un vórtice sentimental, si es que quería llamarlo así. Nunca pensó que la relación con una chica como Rey fuera de esa manera, loca, desenfrenada, pero sobre todo intensa. Era pasión en estado puro, algo completamente contrario a Kaia. A veces se arrepentía del si a su prometida, la apreciaba mucho, pero dudaba de la palabra amor. Sabía que la necesitaba para expulsar por completo a la verdadera dueña de su corazón, pero no podía seguir esperando a algo que no iba a ocurrir. No podía seguir alargando algo un desastre de esa magnitud. No se despegaba de Hux y dudaba de otro chantaje por parte del pelinaranja. Palpatine ya había muerto de viejo, no habían impedimentos menos ella misma. ¿Tan poco confiaba en su amor? No, estaba tan clara como el agua que caía de la ducha, ella nunca había confiado en sus posibilidades para conseguir un final feliz. Pero quería soñar con un si, una familia feliz, aunque fuera en un piso de pobres y desayunar café barato, formarían un auténtico hogar.

Intentando olvidar todo lo que estaba imaginando, exprimió el bote de champú contra su cuero cabelludo. Pelear contra la espuma hacía maravillas contra los pensamientos por la chica más rica en todos los sentidos, Rey.

" Rey... "

Terminó de ducharse a la media hora, había empleado demasiado producto como para quitarlo a la primera. Olía demasiado a perfume de varón. Intentando no despertar a su futura mujer, se puso la primera ropa que encontró en su maleta y se la puso con mucho cuidado. Dejó la toalla en el suelo y salió de la habitación. El pasillo estaba oscuro y no quería volver a por el teléfono. Recordaba el camino hacia el gran salón, a lo que empezó a caminar con cuidado de no despertar a otros compañeros. Ir a aquel lugar había sido mala idea, debió quedarse con Kaia en la ciudad y esperar los cotilleos de su fiel compañera Phasma. No quería que nadie supiera de sus pesadillas seudo-románticas con la jefa. Pudo ver desde la ventana la oscura noche. Era un paisaje bastante terrorífico, en cualquier momento podía aparecer alguien, matarlos y que nadie supiera nunca quien era el asesino.

Entró en la cocina y encendió la luz. Buscó con la mirada la cafetera e intentó preparar algo que le ayudara a aguantar el duro día que aun no había empezado. Cargó el café lo máximo que podía.

" Buenos días, Ben " escuchó detrás de él.

Era Rey. Ella iba vestida con un jersey over-size color gris tejido con cuello alto, podía ver como sus pequeñas manos eran tapadas por ese jersey, unos pantalones jeans ceñidas que realzaban sus finas piernas y sus pies estaban enfundados en unos botines marrones que, si no fuera por la suela, hubiera pensado que eran zapatillas de casa. para aquella madrugada, su pelo se veía recogido en un sencillo y único moño del que se escapaban rizados y cortos mechones. Un suave y dulce aroma a cerezas inundó sus fosas nasales, era el último perfume de la marca Alderaan hacía que perdiera los únicos hilos cuerdos que le quedaban. La idea de deshacer ese moño y enredar sus dedos en aquellos mechones rondaba en su cabeza de forma peligrosa. Ella lo miraba con aquellos ojos caramelo a los que jamás se podía negar. Se aferró a la taza que había afanado para no caer en la más baja tentación.

" Buenos días, jefa " intentó ser cordial y que su voz no lo traicionara.

" Espero que tu prometida y tu lo estéis pasando bien "

" Si, pero nos tendremos que ir antes de tiempo... "

" ¿Incómodo? "

A cada pregunta directa, intentaba mantenerse firme, pero la mirada, el olor del perfume que ni el café podía tapar mezclándose con el sobre-perfume que se había echado eran una combinación letal. Deseaba arrancarle los máximos besos posibles, pero debía reprimir sus más bajos deseos. Las encimeras de la cocina invitaban a desatarse y tener un episodio de cuernos digno de una película de pornhub. Intentó fijarse en otra cosa, pero la sencillez y la gracia con la que ella caminaba a coger un frío brick de zumo de la nevera. Pensó en que podía decir para marcharse cuanto antes. Se podía inventar que debían marcharse por el trabajo de su futura mujer o podía decir que la casa de sus padres había estallado en llamas... algo que necesitara de su presencia urgente. Debía marcharse de su lado, aun era muy débil. Ambos cruzaron miradas por un momento, la tentación estaba a flor de piel.

Pero siempre había algo en medio: la puerta de la nevera y un grito en mitad del pasillo.

" ¿Qué ha sido eso? " preguntó horrorizada Rey, dejando que el brick se perdiera en el suelo.

Ben salió corriendo a mirar y no podía ver nada. Sus compañeros salían y podían ver un poco del pasillo por la iluminación que se escapaba de las habitaciones, pero nada más. Uno de ellos pudo encender los pasillos y todos salieron a verse en mitad del corredor. Faltaban dos compañeras y Kaia. Todos empezaron a buscar entre las habitaciones de aquel remoto lugar. Ben se sintió desesperado por un momento y salió corriendo a su habitación. Vio las toallas en el suelo, era la primera vez que veía sangre en ellas. El corazón dejó de latir por un momento, él no había sangrado en ningún momento. Miró y Kaia estaba en el suelo, temblando, abrazándose a si misma. Estaba manchada de esa misma sangre.

" No...no se que ha pasado, de verdad " tartamudeó ella.

Todos llegaron y vieron la macabra escena. Solo estaban ellos dos, una joven herida en la pierna y un casi desmayado Solo. Uno de los trabajadores la ayudo a sentarse en el borde de la cama. Ella intentó explicar que había ocurrido, pero solo balbuceaba incoherencias. Bajo la orden de Rey, todos dejaron solos a la pareja de prometidos, pues Ben aseguraba que podía ayudarla a vendar. Tenía la fe de que ella si llamaría a la policía y resolvería cual de los malditos trabajadores había intentado atacarla. Él mismo le rompería los dientes a esa persona. Quería preguntarle que había pasado, quien había sido, pero no dejaba de temblar de la impresión. La intentó reconfortar entre sus brazos a su futura mujer, darle esa paz que tanto suplicaba con la mirada perdida, pero no lograba absolutamente nada. Kaia terminó por suplicarle que se marcharan del lugar, algo que él había dejado de desear.

" No puedo marcharme sin machacar a quien te ha haya hecho esto "

" Olvídalo, Ben, vámonos. Además, solo le daremos problemas a tu jefa como se sepa... "

" Ahora vengo, Kaia " Ella intentó agarrar el brazo de su pareja, pero simplemente no pudo.

En cuanto dijo aquella frase, sabía que la primera persona a la que tenía que ver era a Hux. Si había faltado gente y su futura mujer estaba herida, si o si había sido él. Sabía que podía encontrarlo en la habitación de la pareja, solo, ya que ella estría haciendo las gestiones necesarias para poder arreglarlo todo desde el salón donde todos la vieran actuar. Verlo tranquilo, leyendo con cara de culto lo que estuviera en el último modelo de IPhone... sentía su sangre hervir.

" Has sido tu " dijo sin tapujos después de cerrar la puerta

" Si, he añadido tinta de impresora a tu champú, pero no te quejes, como eres de pelo negro, no se nota " dijo con una sonrisa de diversión pura, como si hubiera cometido la mejor de las maldades

" ¿En serio? Pero si la ducha estaba normal "

El pelirrojo se dignó a mirarle y vio que Ben estaba tan correcto como siempre. Maldijo entre dientes, dejando al descubierto que otro compañero sufriría la mala broma del champú con tinta de impresora. Ben no pudo evitar reírse de él, ni bromas sabía hacer, solo quedarse con lo que le pertenecía. Aquel reluciente anillo de compromiso lo delataba.

" ¿De qué me acusas entonces, señorito Solo?¿De que el café no sea colombiano? ¿De la baja cobertura a pesar de que este lugar parezca un hotel cinco estrellas?"

" De la puñalada "

" Pobre Benny-boo, que no sabe sumar. Claro que no he cometido esa estupidez. Me esperaría matarla en el monte solo para grabar como lloras delante de todos. Si no, ¿Para qué intentaría matar a una simple chica de bar? "

" Por Rey "

" La señorita Palpatine para ti, Benny-boo. Si ella quisiera matar a alguien... ¿no lo hubiera hecho ya? " Hux empezó a reírse al ver la cara de desconcierto de Ben. Se sentía pequeño y patético, el que era su rival se reía en muestra de poseer la verdad que se escapaba de sus manos " Por eso eres un Solo, siempre estas solo y nunca comprendes nada de lo que pasa. " Harto de las intrigas, Ben le propinó un puñetazo, a forma de demanda. Estaba a punto de darle el segundo cuando por fin canto " Vale, Benny-boo... Rey mató al viejo Palpatine por ti."

Perplejo, se apartó para que Armitage pudiera ponerse de pie. Quería recordar ese día, pero mezclaba fechas y horas. A pesar de tener la nariz sangrando, seguía riéndose de él, con toda la razón. Nunca fue capaz de sumar uno más uno, de hilar las extrañas situaciones que se vivían en el trabajo. Todo para que, al final de toda aquella extraña historia. le sirviera en bandeja de plata la mejor chica de la galaxia al mayor cretino que jamás había parido la fuerza.

"Me debes una operación de nariz. Así no me puedo casar. " Balbuceó remarcando más su absurda derrota.