Ahora que no tengo que preocuparme de la U hasta marzo he aprovechado de avanzar todo lo que respecta a mis Fics uwu también estoy avanzando ya en el próximo capítulo de "Al compás de la melodía", además de organizar otras cositas apartes FJOFJO hacia bastante que no sentía que tuviera tanto tiempo libre y ahora no sé qué hacer con él ;n;
[ Don't dream, it's over ]
Capítulo 15
.
Alrededor de dos días transcurrieron desde que el equipo conformado por tres shinobis se aproximó hacia los exteriores de la aldea de Konoha, es más, en vista del entorno en que en esos momentos se hallaban, era posible declarar que, seguramente, ya yacían caminando sobre lo terrenos del país de Viento, haciéndoles ver que el trayecto hasta su destino pronto llegaría a su fin y habrían llegado esa misma noche si hubieran continuado empleando aquel eficaz ritmo que estuvieron llevando durante su viaje. Sin embargo, se vieron obligados a buscar refugio ante la repentina aparición de una tormenta de arena en su camino, obstaculizando sí sus planes, pero contando por lo menos con la fortuna de avistar una cueva no muy a lo lejos de su ubicación, la tormenta no parecía tener intenciones de perecer pronto, por lo que probablemente deberían quedarse ahí hasta la mañana siguiente.
Pese a tales contratiempos de por medio, Naruto no creyó que su improvisada estadía en dicha cueva junto con sus compañeros fuese tan mala. Hinata estuvo haciéndole compañía durante unos momentos, además, buscó establecer con él algún tipo de desinteresada plática, pero una vez que cayó la noche el ambiente tomó un ligero desvío, ahora la joven yacía concentrada en sus propios asuntos, revisando y ordenando las pertenencias que traía consigo, mientras que él simplemente descansaba en el piso con su espalda entrando en contacto con el muro tras haber encendido una pequeña fogata para sobrellevar mejor el frío del desierto.
Le habría gustado decir que estaba disfrutando de algún modo esos momentos de paz, pero fue incapaz de hacerlo con al ambiente ahora siendo todo lo contrario, era incómodo, por supuesto que iba a serlo si tenía la pesada y penetrante mirada de Lee, quien yacía sentado no muy lejos, cayendo sobre él y no solo era eso, si no que también se percató que su compañero desviaba la mirada en cando alzaba la vista en su dirección e inclusive si no ra para regresarle la mirada exclusivamente a él.
–¿Qué problema tiene conmigo este sujeto? –Se preguntó hacia sus adentros, frunciendo ligeramente el entrecejo.
Otra razón que le generaba incomodidad al pobre Uzumaki fue el comentario que Lee le dedicó momentos antes de dejar la aldea, lo cual dejaba mucho en qué pensar, era como si Lee tuviera alguna especie de resentimiento en su contra y la verdad no entendía muy bien el motivo de ello, puesto que no creía haberle hecho algo que pudiese dar paso a tales negativos pensamientos hacia su persona.
Con todo aquel embrollo rondando en su cabeza, Naruto comenzó a caer en cuenta de cómo su curiosidad se hacía cada vez más fuerte y se le habría hecho más fácil ir y preguntarle a Lee directamente sobre el problema que parecía existir entre ambos, no obstante, tenía dos puntos en su contra. Primero, teniendo ahí a Hinata entre ellos temía que todo se hiciese todavía más incómodo según el rumbo que su hipotética conversación tomara, y segundo, su relación con él no era la mejor, habían trabajado juntos en misiones pasadas, como el asalto a la guarida de Akatsuki, por ejemplo, pero no es que hablaran demasiado... su relación con Lee no era en absoluto como la que tenía con Shikamaru, así que no tenía la menor idea de cómo manejarlo en esas circunstancias, tenía que ser a solas, sin ningún tipo de perturbación.
Con aquel duro silencio dominando el espacio, Uzumaki se hundió hasta en lo más profundos de sus pensamientos y no emergió de ellos hasta la repentina intervención de Hyuga, quien comentó.
–La tormenta está siendo bastante fuerte.
–Ah sí, eso parece.
Naruto comprendía las intenciones de Hinata al hacer el intento de romper el hielo al formularle aquel comentario tan genérico y no le habría agradado tener que dejarla hablando sola, por lo que olvidándose de sus ideas por un momento, buscó darle continuidad a la conversación que ella dio a lugar con lo primero que pasó por su cabeza.
–¿Ya... Ya has acabado con lo que hacías antes?
En respuesta, Hinata asintió con un movimiento de cabeza. –No era nada que tomara demasiado, solo fue un modo que se me ocurrió para matar un poco el tiempo. –Explicó, procediendo a sentarse a un lado de Naruto, guardando algunos centímetros de distancia.
Por su parte, Uzumaki no se molestó por el hecho de que se le acercara de ese modo, en absoluto. Luego de ello no pasó nada que no esperara ya, se dio un círculo vicioso en que Hinata abría la boca y él le daba respuestas a sus comentarios, era una conversación casual, la cual estuvo desarrollándose durante un breve periodo de tiempo y se habría prolongado a no ser por la intensa mirada de Lee fijándose una vez más sobre él. No estaba haciendo contacto visual con él, pero era consciente de que estaba mirándole, la sensación que tenía sobre su nuca era tan pesada que era como si estuviera siendo juzgado por cada movimiento y palabra de que sí mismo proviniera y confirmó sus sospechas una vez que se atrevió a alzar finalmente la vista hacia su compañero, sosteniendo esta vez su mirada con la suya durante unos insignificantes segundos antes de tomar la palabra.
–¿Hay algo que tengas para decirme? ¿Ocurre algo?
Con despreocupación, sin demostrar ni el más mínimo ápice de alteración ante su pregunta, Lee contestó con simpleza. –Para nada. –A continuación, procedió a girar su cabeza en dirección a la entrada de la cueva en que yacían, perdiéndose en la intensa tormenta.
"Entonces quita ya tus ojos encima de mi" le habría gustado decir, pero aquellas palabras solo se quedaron como un comentario que resonó en su conciencia. Naruto, para ese punto, ya estaba comenzando a perder la compostura, no tenía el intelecto suficiente para darle significado al inusual e irritante comportamiento del ninja de espesas cejas, puede que lo haya dejado pasar antes de que partieran su viaje, pero ahora lo único que quería era ir para enfrentarle directamente y así lo habría hecho si Hinata no hubiese intervenido, comentando que los tres deberían irse a descansar para partir temprano a la mañana siguiente, era evidente para él el hecho de que Hinata, igualmente, cayó en cuenta del ambiente que se creó entre ambos, por lo que buscó una excusa para darle fin a todo eso.
A la mañana siguiente, en cuanto avistaron que el sol yacía en lo alto del cielo y que la tormenta de arena hubiera cesado, los tres retomaron el rumbo que horas atrás se vio obstaculizado.
Odiaba admitirlo, pero Naruto era consciente de que la tensión era palpable, el silencio era insoportable y cansado de tener que lidiar con ello se acercó a Hinata, aprovechando que Lee se encontraba por delante de ellos, procurando tomar cierta distancia.
–Este... Lamento todo lo de ayer, Hinata. El aire se puso algo... raro.
–Me di cuenta, pero no es necesario que te disculpes, Naruto-kun. –Comentó Hyuga, quien agregó. –Solo hice lo primero que se me ocurrió para evitar algo peor...
–¿Algo peor? –Preguntó, arqueando una ceja.
–B-Bueno, quizás lo imaginé, pero te veías dispuesto a darle la cara o algo así... o al menos esa es la impresión que me dio.
Nuevamente, Hinata dio con exactitud en el blanco, no era ninguna tonta, se había percatado de la situación y leyó por completo sus intenciones, no creyó haber sido tan evidente al respecto.
–¿Ha pasado algo entre ustedes dos?
Ante tal pregunta que le fue formulada, Naruto suspiró. –Te respondería, pero ni yo mismo sé qué es lo que está pasando en realidad.
Uzumaki le echó una ojeada a Lee, quien no parecía estar al tanto de lo que ahora estuvo hablando con Hinata a sus espaldas, aunque creía que el susodicho era extraño en cierto punto, este actual y repentino comportamiento suyo estaba sobrepasando todos sus límites, un bicho raro parecía haberle picada y hasta ahora, que ya habían pasado tres días, seguía sin comprender la razón de su molestia... por más vueltas que le diera al asunto, día y noche, no halló una respuesta.
