Holi, perdón la tardanza, estoy terminando el semestre y me muero, pero en fin, ¡les traigo el último capítulo de este fanfic!

Bueno, agradezco a todos los que comentaron siempre (Genesis, Sarahi, Lina254, Toshi, Asakura Alice, Macka 14, SkyAquaCristal y en fin, muchos más). Muchas gracias a todos y espero haberlos entretenido con la historia.

Como comenté en el capítulo anterior, desapareceré un tiempo mientras trabajo y cuando esté lista, volveré con más historias. Probablemente, avise por aquí mismo.

Así que eso, disfruten el último capítulo y ya nos veremos.

That´s life

Daiki

- Completaron muy bien la misión, buen trabajo muchachos - Konohamaru sensei nos sonríe.

Ya hace tiempo que no éramos sus estudiantes, pero este siempre nos felicitaba cuando se enteraba que habíamos realizado una misión de manera exitosa.

Le hago una seña con mi cabeza, agradeciéndole. Me despido de Katsuki y de Kenji, emprendiendo el camino a casa.

Se supone que hoy iba a entrenar con mis padres, estaba intentando dominar un nuevo poder con mi Sharingan.

Ya habían pasado dos años desde el suceso con Aiko, la niña con la cual había sentido mi primer flechazo amoroso … Ya habían pasado dos años desde que la había perdido frente a mis ojos.

Ahora con 17 años, no iba a permitir que algo así volviera a ocurrir, por eso me había auto impuesto un duro entrenamiento con mis padres.

Salgo de la aldea y me interno en el bosque, al llegar a un pequeño prado, diviso a mis padres. Papá estaba obligándose a tomar ciertos descansos, porque en los últimos años lo habían cargado con muchas cosas que hacer.

Como la aldea crecía cada vez más, las tareas del Hokage también aumentaban, papá había intentado abarcarlo todo él solo, pero finalmente, se dijo que no era lo correcto.

Amplió su equipo de trabajo, repartiéndoles tareas y padre siguió apoyándolo. Gracias a eso, el estrés había disminuido y todo fluía mucho mejor.

- Hey Daiki - me saluda papá.

- Hola - me siento frente a ellos - ¿empezamos? - papá frunce el ceño.

- ¿No estás cansado de tus misiones? No hay prisas Daiki, descansa un poco, relájate, luego podemos empezar dattebayo - niego.

- Así no me hago más fuerte - frunzo el ceño. Padre suspira.

- Hijo, esa mentalidad no te va a traer nada bueno, te lo digo por propia experiencia - comenta padre.

Me muerdo el labio -... ¿qué tiene de malo querer ser más fuerte, para que tus compañeros no mueran? - papá suspira largamente y se revuelve el cabello.
- Diablos ... no puedo criticarte por sentirte así, muchas veces sentí lo mismo dattebayo - papá se levanta - bueno, continuemos por donde lo dejamos la semana pasada - padre suspira, pero también se levanta.

Sonrío agradecido y me levanto - bueno Daiki, recuerda, vislumbra el chakra de tu enemigo y luego impone tu propio chakra sobre este. Debes imponer tu voluntad para que funcione - me recuerda padre.

Asiento y me concentro.

Cuando empezamos a entrenar hace dos años atrás, ante la evolución de mi Sharingan, producto del trágico incidente con Aiko, nos comenzamos a dar cuenta con mis padres que, mi Sharingan poseía una habilidad innata.

Yo podía ver, casi palpar, el chakra de otra persona. Si lograba mezclarlo con mi propio chakra, podía apoderarme de mi adversario en un poderoso Genjutsu. Y poder acceder a sus recuerdos.

Padre me había contado sobre el tío Itachi, que él lograba capturar a sus adversarios en un poderoso Genjutsu que podía durar días, pero en realidad sólo eran segundos.

El tío Itachi podía hacer ver un mundo aparte a su adversario, infringirle dolor, pero yo no podía hacer eso.

También me habían comentado del ex líder de las interrogaciones, Ibiki-san, el cual lograba ver los recuerdos de la gente, pero sólo los más recientes. Además, él requería la ayuda de muchos otros compañeros y mucho tiempo.

Si yo lograba hacerlo bien, iba a poder ver diez años en recuerdos, en sólo dos minutos.

Podría revelar muchos secretos para la aldea. Iba a ser muy útil, aunque aún me faltaba entrenamiento.

Había comenzado viendo cosas borrosas, pero había mejorado hasta el punto de poder comprender que, cuando usaba mi Sharingan, lograba conectar con el chakra contrario a un nivel íntimo, eso me permitía acceder a sus recuerdos.

Debía poseer una voluntad muy fuerte. Además, debía ser un ataque potente y veloz para poder poseer a la otra persona.

Ahora en el parque, me concentro en el chakra de papá y cierro los ojos.

Lo siguiente de lo soy consciente, es que mi respiración se nivela. Es casi como si mi ser, mi alma, tocara algo cálido, como sentir el sol sobre mi piel.

La primera vez que toqué el chakra de papá, me había sorprendido bastante, pero luego me dije que era algo normal. Él siempre había sido cálido.

Cuando abro los ojos, me preparo para ver las sombras y distorsiones de siempre, pero al abrirlos, me desconcierto al ver nuestra casa.
"¡Mierda!, ahora ni siquiera estoy viendo la bruma de los recuerdos que siempre observo. Ni siquiera pude acceder a su cabeza", me lamento.

Estoy por golpear algo en mi frustración, cuando me recuerdo que esta vez, no estábamos entrenando en la casa, sino que en el bosque.

"... Si estoy viendo la casa, es porque el recuerdo transcurre aquí en la casa", analizo.

Comienzo a caminar y percibo que algunas cosas son diferentes, pero en general, era nuestra casa como la recordaba.

De repente, escucho como la puerta de entrada se abre y al voltearme, distingo la figura de padre entrando.

Eso sí, me sorprendo al ver lo joven que estaba, lucía de 20 años menos. Sólo lo reconozco por las fotos que he visto.

- ¿Eres tú Teme? - escucho un grito del otro lado de la casa.

Padre pone los ojos en blanco -sí Dobe, acá tienes tu ramen - noto que la puerta que da a los dormitorios se abre y aparece papá.

Vuelvo a parpadear curioso y sorprendido, papá también lucía mucho más joven.

- ¡Por fin!, ven conmigo hermoso ramen - siento que apenas puedo procesar lo que veo.

Observo boca abierto, como papá se acerca a padre y le quita una bolsa.

Casi en control automático avanzo y, observo como el rubio saca un paquete de la bolsa y busca un bol donde poner el ramen.

Mientras tanto, no puedo dejar de ver el abdomen bastante hinchado de papá. "Él está ... está ... embarazado ...", intento hacerme reaccionar.

Me siento de golpe, aunque había visto fotos y me habían contado la verdad cuando tuve edad suficiente para entender, aun así, siempre había habido una pequeña parte de mí que dudaba.

"Pero ahora lo estoy viendo. Veo a papá embarazado ... de mí", vuelvo a parpadear, asombrado.

-No sé por qué te traigo ramen, eso es pura sal y carbohidratos. Una cosa es que tú te comas eso, y otra es que se lo des a comer a nuestro hijo - comenta padre.

Papá rueda los ojos, pero sigue comiendo feliz - pues a él también le gusta, Sakura-chan nos dijo lo que era un antojo. A Daiki también le gusta el ramen - señala hacía su abdomen y le saca la lengua, de forma burlona, en dirección a padre.

Padre sacude la cabeza, pero parece decidir ignorarlo.

El otro parece quedarse pensativo y juega con los palillos -... ¿tú no ...?... ¿no tienes miedo? - parece atreverse a preguntar.
Ambos miramos a papá. Este juguetea con los palillos y casi en un acto inconsciente, se acaricia el abdomen.

-... ¿Lo dices porque ya quedan sólo dos semanas? - pregunta padre. El otro asiente -... pues claro que tengo miedo, pero ... siento que hemos podido ir sorteando cada problema en los últimos meses ... podremos hacerlo en los próximos años - padre se rasca la nuca y lo dice como quién no le interesa, pero se notaba que si le importaba.

Tanto papá como yo, sonreímos - tienes razón, hemos pasado por cosas mucho más duras dattebayo - sonríe.

No me pierdo el gesto de papá, quien continúa acariciándose su abdomen. Mientras lo hace, noto el mismo amor incondicional que siempre me ha dedicado en su mirada.

La escena cambia y parpadeo rápidamente, sintiéndome desorientado, pero en general, me siento más vulnerable.

Me fijo que seguimos en la casa y estaba de noche. Frunzo el ceño confuso, "¿el recuerdo es de verlos dormir?"

Casi al instante de ese pensamiento, es que escucho un llanto de bebé en el cuarto de arriba.

Subo lentamente, aunque con mi curiosidad a mil por ciento. Al llegar, observo que papá estaba balanceando algo en sus brazos.

-Shu ... sé que duele campeón, pero los niños fuertes resisten dattebayo - susurra papá, intentando calmar al bebé en sus brazos. Bebé con una mata de pelo negro y quien lloraba, removiéndose inquieto.

"Soy yo", vuelvo a aterrizar.

El bebé ... o sea yo, lloraba y se quejaba insistente – shuu ... vamos Daiki, ya llevamos tres horas aquí, ¿no quieres dormir? - sigue intentando papá.

Como única respuesta, mi yo bebé llora más fuerte. Papá suspira - el imbécil de Sasuke divirtiéndose en una misión y yo aquí dattebayo - masculla el rubio.

Papá sigue intentando hacer calmar a mi yo de bebé. Mientras pasan los minutos, voy comprendiendo mejor la situación.

Al parecer, yo tenía unos 7 meses y me estaban saliendo mis primeros dientes. Por eso el llanto, al parecer me dolía el proceso y tenía despierto a papá.

-Vamos Daiki ...- papá se sienta en su desesperación, se veía bastante agotado. Este acaricia a mi yo bebé y mientras lo hace, parece ocurrírsele una idea.

Se acomoda a mi yo pequeño y le acerca uno de sus dedos - si te duele, desquítate con mi dedo, no llorando - susurra y mi yo bebé succiona su dedo.

Parece funcionar, porque los gritos y lloros cesan. Papá suspira aliviado - ¿ves? música para mis oídos, silencio dattebayo - papá continúa haciéndole mimos a mi yo pequeño.
Observo sorprendido como este logra hacer dormir a mi yo bebé. Papá con una delicadeza y cuidado que me sobrecogen el corazón, me deposita en una cuna y me tapa.

Lo veo sonreírme y luego sale con mucho sigilo del cuarto. Al llegar al suyo, noto que se desploma y casi al instante se duerme.

Me muerdo el labio, volviendo a sentirme pequeño, emocionalmente hablando. Cuando la escena cambia y abro los ojos, vuelvo a estar en el bosque.

Al mirar a todos lados, me fijo que están mis padres mirándome, las versiones de esta época. "Salí del Genjutsu", me doy cuenta.

Intento levantarme, pero el mundo gira a mi alrededor - hey, despacio campeón, no hay prisa dattebayo - me ataja papá.

Me quedo mirándolo y pienso en los recuerdos que presencié.

Juego con mis manos, inquieto - ¿qué ocurrió?, sentí que tu chakra invadió el mío, ¿lograste ver algo o sólo bruma otra vez? - pregunta papá.

- ¿Estás bien hijo?, te veo un poco pálido - me pregunta padre.

-Yo ...- me revuelvo el pelo - lo logré ... vi más que sólo imágenes, pude ver los recuerdos de papá - estos sonríen.

- ¡Eso es genial dattebayo!, ya estaba pensando que había sido un fracaso por tu cara - se emociona papá - entonces, cuéntanos, ¿qué viste? - los observo, luego miro a papá.

-... A ustedes ... a ti papá - casi al mismo tiempo, giran un poco su cabeza, confusos.

- Me imagino que nos vistes, si el propósito de todo esto es ver dentro de los recuerdos de la gente. Si viste en la cabeza de tu papá, es un poco obvio que vamos a aparecer nosotros - me dice padre.

Niego con la cabeza - no, me refiero …- suspiro - ustedes eran más jóvenes y papá …- lo observo - estabas embarazado de mí - este parpadea.

- ¡Vaya!, pudiste ver bien atrás, ¡eso es increíble dattebayo! - me felicita este.

- Es un gran avance, tendríamos que seguir trabajando - comenta padre.

- Sí, todavía no tiene control en poder elegir la época del recuerdo. Si me vio embarazado, retrocedió 17 años en recuerdos - también comenta papá, ambos analizando mis habilidades.

- Ustedes ... ¿no se arrepienten? - no puedo evitar susurrar en un hilo de voz.

Ambos voltean, pese a lo bajo que hablé - ¿arrepentirnos? - pateo un poco el suelo.

- Sí ...- levanto la cabeza y los observo - vi unos cuantos recuerdos, papá por sobre todo estaba muy agotado. Les di mucho trabajo, llorando de bebé y luego siendo un niño mañoso - me muerdo el labio.

- Eso es parte de crecer Daiki - miro a padre.

- Así es …- papá parece quedarse viendo a la nada y luego sonríe - no voy a decir que fue fácil, porque no lo fue. Hubo días en que sufrí bastante, una época en que no contaba con el apoyo de tu padre, pero, aun así, seguimos adelante dattebayo - asiente.

- Ha sido una aventura un poco surrealista, pero pese a ser hombres, pudimos tener la oportunidad de crear una familia. No muchos pueden tener ese privilegio - comenta también padre.

Papá se acerca y me apoya una mano en mi hombro, sonriéndome – preguntas si fue difícil, sí, lo fue. ¿Nos arrepentimos?, claro que no - lo observo y veo ese mismo amor incondicional que presencié en los recuerdos de cuando era bebé.

El mismo amor que siempre he sentido por su parte. Al observar a padre, también veo su amor y apoyo.

Dejo escapar un suspiro. Todas mis inseguridades, las cuales ni siquiera me había dado completamente cuenta que las tenía, desaparecen.

Todas las inseguridades y confusiones que poseía por mi identidad, de ser un ser que nació de forma milagrosa, desaparecen.

Mis padres no eran perfectos, habían cometido sus errores, pero pese a todo, tenía dos cosas muy claras cuando los veía.

Uno, a pesar de ser completamente distintos, se amaban.

Segundo, ellos me amaban a mí de forma incondicional. Y eso, me aliviaba y me daba la fuerza para seguir adelante.

- ¿Daiki? - vuelve a preguntar papá.

- Estoy bien, yo …- tomo aire, sonriendo decidido - creo que estoy listo, deseo viajar y cumplir mi sueño - ambos me observan sorprendidos.

-... ¿Estás seguro? ... ¿tú …? - intenta responder papá, pero lo interrumpo.

- Estoy listo ... gracias a ustedes, sé que estoy listo. Quiero cumplir mi propio sueño, viajar por las aldeas ninjas, viajar por el mundo - les cuento. Estos se echan una mirada, pero luego me sonríen y asienten.

Es así como una semana después, me encuentro listo para viajar al lado de mis amigos de toda la vida, Haru y Takeshi. Estos habían aceptado venir conmigo.

-Por favor cuídate y recuerda …- papá me peina mis mechones rebeldes - te amo dattebayo - sonrío y salto a abrazarlos a ambos.

Habían venido a despedirme a la entrada de la aldea. Ya todo estaba listo.

-Los voy a extrañar, enviaré mensajes. Pronto sabrán de mí - me despido. Otros conocidos también habían venido a despedirse: el tío Kakashi, Konohamaru-sensei, Katsuki y Kenji, los padres de mis amigos, etc.

Echo un último vistazo atrás y me despido. Era momento de empezar una nueva aventura.

FIN