Comenzó a llover, desde el ala este de la aldea, Konan miró hacia el cielo mientras entrenaba a las nuevas unidades jounin de la Lluvia. "Pain" Pensó ella y realizó su jutsu para desvanecerse no sin antes avisar en su equipo que volvieran a casa. Desde lo alto de un impresionante edificio, Pain observaba sentado su aldea.
-¿Qué ha ocurrido?-Preguntó Konan al saber el significado de la lluvia.
-Un escuadron de la aldea de la cascada está de camino a la aldea de la hierba, hemos de impedir una posible alianza entre ellos.
-Pero eso hará que el mundo esté más en conflicto.
-Hará que la organización tenga menos posibilidades de moverse por sus paises. Una alianza de nuestro enemigos no es la solución.
-¿Por qué me has llamado entonces?
-Tú y un equipo de ambu entrarán en el país de la hierba y asesinará al equipo de la cascada menos a uno de ellos, por supuesto deberán disfrazarse como un equipo de la aldea de la hierba.
-Bien.
Y así lo hizo, se pusieron ropa de la aldea de la hierba y atacaron al equipo de la aldea de la cascada dejando solo a uno de ellos con vida para que entregaran el mensaje de que la alianza no era bien recibida. Su equipo constaba de dos hombre Oku y Isha; y una mujer, Imai.
-Señora Konan, lo logramos-Dijo Imai con alegria ante esa victoria.
-Sí-Dijo Konan con seriedad-Es hora de volver a la aldea. Asintiendo, el grupo se dispuso a volver a casa cuando vieron signos de pelea cerca de la orilla de una rio.
-Señora Konan mire allá-Dijo Imai llamando la atención de todos, un sujeto yacía medio muerto en la orilla del rio a pocos metros. Konan se dispuso a examinarlo, tocó su pecho para buscar pulso y había poco.
-¡Atrás!-Dijo ella y colocó el cuerpo del desconocido bien. Realizó la maniobra para sacar el agua con su chakra. El joven despertó e Imai le preguntó quien era. Por su ropa oscura parecía un ciudadano normal, él solo se tocó la cabeza con dolor.
-No lo sé, no lo recuerdo-Cuando él abrió los ojos bien lo primero que vió fue a una mujer de pelo azulado y ojos anaranjados como el fuego-¿Quien eres?
-No es de tú incumbencia. En marcha.
-No podemos dejarle aquí-Protestó Imai, Konan tras pensarlo aceptó que se llevaran al joven. Ella misma lo cargó hasta una choza abandonada donde pararon por la noche.
-No recuerdo nada-Decía él mirando el fuego de la fogata.
-Seguramente es amnesia, en pocos días recordarás quien eres-Dijo Konan mirando al exterior en busca de posibles enemigos.
Todos se fueron a dormir menos Konan quien tenía la primera guardia afuera. Un sonido detrás de ella la alertó y se desintegró en papel.
-Eh, ¿dónde fuiste?-Era el joven a quien habían rescatado. Ella volvió a parecer.
-¿Qué pretendías?-Dijo ella con seriedad.
-Nada, lo juro-Dijo él haciendose la víctima-Solo quería charlar un poco contigo.
-Estoy de guardia, no tengo tiempo para charlar-Dijo volviendo a su puesto.
-Vaya, eres dura-Dijo él reclinándose sentado en un árbol.
-Soy una ninja-Dijo ella, él la observaba y sonrió. Se levantó y fue detrás de ella cogiendo desde atrás uno de sus pechos. Ella gimió molesta y miró hacia atrás.
-Pero también eres una mujer-Dijo con picardía masajeando su pecho, ella lo apartó aun sonrojada.
-En la próxima aldea en la que estemos, te meteré entre rejas-Dijo ella, pues en realidad no aprobaba la violencia y sí por lo que había hecho este muchacho ella debería matarlo, pero en realidad se sintió bien.
-Eso si encontramos alguna-Dijo él sonriendo de lado volviendo dentro de la choza.
Cuando ella se mantuvo sola, ella tocó en el mismo lugar donde había tocado, su pecho se encontraba erecto y duro. ¡Maldito mocoso!
A varios kilómetros de ellos, un escuadron de Konoha seguía buscando a Naruto Uzumaki, quien se había infiltrado en una organización de bandidos y ahora había desaparecido.
Fin de capítulo
