"Vegeta en Equestria"

Parte 1.

Al fin, la pelea final del Torneo del Poder se estaba llevando a cabo, tan solo quedaban 2 guerreros sobre la plataforma, Jiren, por el universo 11, y Goku, del universo 7, quien había logrado dominar el Migatte No Gokui, lo que le ayudo a superar el avasallante poder de Jiren, dándole ventaja total sobre él, pero, ya estando a punto e derrotar a Jiren, perdió su transformación, y volvió a su estado base, pues su resistencia había llegado al límite, por lo que el cuerpo de Goku comenzó a sufrir estragos debido a la presión a la que había sido sometido su cuerpo, por lo que comenzó a retorcerse del dolor, quedando completamente incapaz de seguir peleando.

- ¡Jiren, ahora, sácalo de la plataforma! Grito Bermouth desde las gradas, alentando a Jiren para que aprovechara esta oportunidad, por lo que Jiren decidió hacerle caso.

- Siempre te recordare, Son Goku, fuiste un oponente digno. Exclamo Jiren y así, usando todo el poder que le quedaba para lanzar un último ataque en contra de Goku, logrando eliminarlo, obteniendo así la victoria para el universo 11, esto dejo perplejo a todos los que se encontraban presentes en el Torneo del Poder.

- Todos los guerreros pertenecientes al Universo 7 han sido eliminados, por lo tanto, su universo también será borrado. Dijo Daishinkan mientras los Zenoo-sama eliminaban la imagen de Goku de su tablet, tras esto, ambos levantaron sus manos y comenzaron a borrar el universo 7.

- Lo siento chicos, les he fallado. Diría Goku lamentando su derrota.

- Lo hiciste bien papa, luchamos hasta el final. Dijo Gohan tratando de consolar a su padre mientras lo sostenía entre sus brazos, pues Goku apenas y podía moverse, todos los amigos de Goku se acercaron hacia él, y lo miraron con una sonrisa, demostrándole que no importa lo que pasaba, que todo estaría bien.

- Hicimos todo cuanto pudimos Kakaroto, no tienes por qué disculparte, muestra un poco de orgullo, como saiyajin que eres, levanta la cabeza, y acepta con honor la derrota. Dijo Vegeta mientras sonreía a Goku, quien le devolvió la sonrisa, ya todos los de universo 7 estaban preparados para ser borrados de la existencia.

- ¿Wiss? Menciono Bills para llamar la atención de su maestro.

- ¿Si, Señor Bills? Respondió Wiss.

- Creo que al menos el merece una segunda oportunidad, así que, le daremos un regalo por u esfuerzo. Ordeno Bills.

- Esta bien. Respondía Wiss mientras golpeaba el suelo 2 veces con su báculo, esto fue notado por Daishinkan, pero no le tomo importancia.

- ¡Maldición! Como es que no pude proteger a mi universo, mi hogar, a mis amigos, a mi familia, a mi Bulma… Se lamentaba Vegeta en su mente, pues no quería demostrar su dolor, poco después, una luz blanca lo rodea, y a todos los demás participantes del universo 7, borrándolos así de la existencia. Mientras tanto, las Super Esferas del dragon les fueron entregadas al universo 11, Daishinkan invoco a Zarama, y le ordeno a Jiren que pidiera su deseó, aquel que gano tras ganar el torneo.

- Mi deseo es revivir a mis padres y a mi maestro. Exclamaba Jiren con todas sus fuerzas, pero, entonces, Zarama desapareció sin cumplirle su deseó.

- Que patético deseo, al final, ustedes los mortales son egoístas y no hacen más que pensar en sí mismos, todo fue un fracaso, creo que borrare todo y volveré a crear nuevos universos empezando de cero. Exclamaron los Zenoo-sama, mientras borraban a los universos restantes, incluyendo a los que no participaron en el Torneo del Poder, Esas palabras impactaron a todos los demás Dioses de la Destrucción, pero estos fueron borrados antes de que siquiera pudieran decir algo, quedando solo los ángeles.

Mientras tanto, Vegeta se encontraba flotando en una especie de túnel, donde no había nada, solo se veía el vacio completamente blanco, el se encontraba inconsciente, por lo que no noto nada de esto. Tras pasar un largo tiempo flotando sin rumbo en este túnel, vegeta fue absorbido por un portal que lo llevaría a un mundo nuevo y completamente desconocido.

El imperio de Crystal, un reino perteneciente al país de Equestria, lugar que era habitado por seres muy parecidos a los humanos, con la diferencia en que estos poseían alas, cuernos, una cola con crin, y orejas como de animal. Había 3 razas conocidas en Equestria, Los semi-humanos Poni, Los semi-humanos Pegaso, y los semi-humanos Unicornio, además de una cuarta Raza especial, quienes eran consideradas como las diosas de este mundo, pues solo hembras de esta especie podía obtener esa raza, las semi-humano Alicornio. De las cuales la más poderosa actualmente, y la gobernante de toda Equestria, era conocida por el nombre de Princesa Celestia, quien habitaba en el reino de Canterlot, y la segunda conocida, era la Princesa Mi Amore Cadenza, quien gobernaba en el imperio de Crystal, lugar en el que comenzara esta nueva historia de la cual, Vegeta formaría parte.

La princesa Cadence, gobernante el imperio de Crystal, se encontraba dentro del castillo de Crystal, dando un paseo con su mejor amiga, una pequeña unicornio que cuidaba cuando era más pequeña llamada Twilight Sparkle, ambas se encontraban charlando y paseando mientras disfrutaban de un delicioso postre, pues se querían como hermanas, mientras tanto, en el cielo, se abría una especie de portal, de la cual saldría un objeto desconocido, el cual caería con dirección al castillo, impactando contra la torre principal, ocasionando un impacto tan fuerte que abriría la pared y caería dentro, ocasionando un fuerte estruendo, tras esto, unos guardias se acercarían a la Princesa Cadena.

- Princesa, algo desconocido impacto contra el castillo ocasionando daños, creemos que quedo dentro tras el choque, aun no sabemos lo que fue, pero ya envié un destacamento a investigar. Explico el guardia.

- Muy bien, también iré a ver qué fue lo que cayó del cielo, avisarle al capitán de la guardia, Shinning Armor que solicito su presencia. Ordeno Cadence, mientras tanto el guardia haría un saludo militar con reverencia indicando que haría lo que se le ordeno.

- Déjame ir contigo, no puedes ir sola. Dijo Twilight.

- Esta bien, pero antes, debemos notificar de esto a la princesa Celestia, enviare a otro guardia de camino hacia la torre. Dijo Cadence, por lo que ambas se dirigieron al lugar del impacto.

Una vez ambas chicas llegaron ahí, notaron que el área estaba acordonada por varios guardias, de pronto, un unicornio de pelo azul con armadura morada y vivos dorados, muy diferente a las armaduras doradas de los guardias, se acerco a la princesa.

- ¡Hermano! Grito Twilight al verlo y lo abrazo.

- Capitán Shinning Armor, necesito un reporte de la situación. Exigió Cadence.

- No sabría explicarlo, es parecido a nosotros, pero, por la fuerza del impacto no debería haber sobrevivió, al parecer aun tiene signos vitales muy débiles, no parece ser de este mundo, lo mejor será que usted misma lo vea. Explico Shinning Armor, por lo que Cadence y Twilight entraron a la sala donde aquel objeto había caído, tras ver lo que era, quedaron sorprendidas, era una especie de simio sin pelo, con cabello negro y largo en forma de flama, se parecía a ellos, pero no tenía ni crin, alas o cuernos, y sus orejas eran diferentes, traía puesto ropa negra, y encima una extraña armadura blanca con partes amarillas, además de un par de guantes y botas blancas que hacían juego con su armadura, estaba inconsciente y mal herido, seguramente por la caída, entonces Twilight se acerco para verlo más de cerca, pero fue reñida por Shinning Armor, por lo que prefirió alejarse de nuevo, de pronto, tras de ellos, apareció una hermosa mujer, era la gobernante de toda Equestria, La Princesa Celestia, cosa que sorprendió a los presentes.

- ¡Tía! Llegaste muy rápido. Expreso Cadence con sorpresa.

- ¡Princesa Celestia! Grito Twilight con emoción, mientras que Shining Armor solo se arrodillo e hizo una reverencia.

- Hola Cadence, y mi pequeña y querida alumna Twilight, ¿Como están? La verdad es que tenía un poco de tiempo libre y decidí venir a veras al saber que estaban ustedes dos, por lo que ya estaba de camino cuando recibí la carta de Spike, por lo que me apresure en llegar, esperaba que solo fuera un meteorito o algo así, pero debo admitir que me he llevado una gran sorpresa al ver esto, no me lo esperaba ji, ji, ji. Rio Celestia mientras cubría su boca con una de sus manos.

- ¿Y que es lo que haremos con él, su alteza? Pregunto Shining Armor.

- Llévenlo a un hospital y que curen sus heridas. Ordeno Celestia.

- Pero, su majestad, no sabemos si sea una forma de vida hostil. Dijo Shining Armor.

- Esta bien, no puedo sentir maldad alguna en el, necesitamos averiguar mas sobre él, además, si es alguien violento, personalmente me encargare de él. Ordeno Celestia, tras esto, entre varios guardias, tomaron a vegeta y cumplieron con las ordenes de Celestia.

- Al parecer estaré un tiempo aquí en el imperio de cristal con ustedes, al menos hasta que ese hombre despierte, por lo que deben avisarme inmediatamente en cuanto recobre la consciencia. Ordeno Celestia.

- Así será su alteza. Exclamo Shinning mientras se retiraba con los guardias para resguardar a aquel extraño.

Parte 2.

Han pasado 2 semanas desde que Vegeta cayó en el imperio de cristal, tal y como la Princesa Celestia lo ordeno, fue llevado al hospital, donde los doctores hicieron hasta lo imposible para salvar a vegeta, pues al ser una forma de vida desconocida para ellos, no sabían si podrían salvarlo, pero por fortuna, su constitución genética no era tan diferente a la de los habitantes de Equestria, por lo que fue posible sanarlo. Poco a poco, vegeta logro abrir los ojos, estaba confundido, pues sentía como si estuviera despertando de un muy largo sueño, lo primero que vio fue un techo blanco, miro a su alrededor, y vio varios aparatos médicos, además de que noto que tenía una mascarilla de oxigeno en la cara, no tenia su ropa ni su armadura, pero si una bata de hospital, además de varias vendas en su cuerpo, trato de levantarse, pero vio que había alguna especie de aros fijados a la cama en la que estaba acostado, estas rodeaban sus muñecas, brazos, pies, piernas, cuello y cintura, por lo que no podía moverse, Vegeta aun se sentía débil, por lo que no tenía fuerzas suficientes para liberarse, fue entonces que un extraño ser entro, era como una enfermera, su cabello era rosa claro, pero sus orejas eran diferentes a las de un humano, eran como de un animal, Vegeta trato de llamar la atención de aquella enfermera, pero, esta al notar que el extraño ser había despertado, entro en crisis nerviosa, y espantada, salió de la habitación, por lo que vegeta solo se fastidio, y se resigno a seguir recostado, hasta recuperar fuerzas y poder liberarse para salir de ahí, pero, más pronto que tarde, entro por aquella puerta la Princesa Celestia, acompañada de la princesa Cadence, y la pequeña Twilight Sparkle, el saiyajin quedo admirado de ver a tan extraños seres, pues jamás había visto algo así.

- ¡Vaya! Veo que has despertado. Dijo Celestia tras entrar a la habitación.

- ¿Quiénes son ustedes? Pregunto un confundido y debilitado Vegeta.

- ¡Increíble!, habla nuestro mismo idioma. Menciono una curiosa Twilight.

- ¿Dónde estoy? Volvió a preguntar Vegeta.

- Le ruego disculpe nuestra rudeza, al no saber si era una forma de vida hostil, tuvimos que recurrir a ciertas formas de poder contenerlo, soy la princesa Mi Amore Cadenza, la gobernante del imperio de cristal, que es donde te encuentras actualmente. Explico Cadence.

- ¿Cómo fue que llegaste aquí? Pregunto Twilight.

- Yo, no lo sé. Respondió Vegeta.

- ¿No recuerdas haber caído del cielo? Te estrellaste contra una de las torres del castillo, y vaya que te iste un muy buen golpe, causaste varios destrozos. Comento Twilight, vegeta no dijo nada, al parecer solo estaba aun mas confundido.

- Quizás ese golpe que se llevo le ocasiono amnesia, no está mintiendo, puedo saberlo con solo verlo, creo que podremos liberarlo de las ataduras. Ordeno Celestia, tras esto, la enfermera que salió corriendo con anterioridad, volvió a entrar, y presiono algunos botones de una maquina al lado de la cama donde se encontraba recostado Vegeta, liberándolo así de los aros que lo sostenían, tras esto, vegeta se sentó en la cama, y llevo ambas manos a su cabeza, mientras las princesas solo lo observaban.

- ¿Podrías decirnos quien eres? ¿De dónde vienes? Pregunto Celestia una vez más con mucha amabilidad, Vegeta solo presiono mas sus manos contra su cabeza, tratando de recordar.

- ¿Yo? ¿Que quien soy yo? Yo soy… Vegeta, y soy… el príncipe de los saiyajin, una raza guerrera. Menciono Vegeta con esfuerzo, las chicas se preocuparon un poco al oír la palabra "Guerrera", a excepción de Celestia.

- ¿Por qué has venido a nuestro planeta? ¿Acaso piensas invadirnos? Pregunto Celestia seriamente, preparándose en caso de que fuera necesario pelear.

- No, yo, soy de los últimos sobrevivientes de mi raza, todos los saiyajin, fueron exterminados junto a nuestro planeta. Dijo Vegeta tratando de recordar.

- Pobre, debió de pasar por cosas muy duras, quizás por eso esta tan confundido, perder todo tu planeta y tu raza hasta casi la extinción, es algo muy horrible. Dijo Cadence preocupada, incluso unas lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos mientras abrazaba a Twilight, quien también quedo sorprendida con tal revelación, en cuanto a Celestia, se acerco a Vegeta, y se sentó a su lado.

- Príncipe Vegeta, descuide, entendemos que paso por una difícil situación, así que con gusto le ayudaremos hasta que se recupere, una vez se encuentre mejor, ya pensaremos en qué hacer. Dijo Celestia mientras le sonreía a Vegeta, al ver esto, el se sintió más tranquilo por alguna razón, esa sonrisa era bastante reconfortante, por lo que volvió a recostarse en la cama.

- Gracias. Fue lo último que dijo Vegeta antes de caer nuevamente en un profundo sueño, mientras que Celestia volvía a lado de Cadence y Twilight.

- Tía, ¿Qué haremos? Pregunto Cadence.

- ¿Por qué lo preguntas Cadence, por el hecho de ser de una raza guerrera? A pesar de su amnesia, no logro detectar maldad en su corazón, así que aun si recupera todos sus recuerdos, no creo que nos haga daño. Explico Celestia.

- No es por eso Tía, al ver su cuerpo, y por lo que dijeron los médicos, tiene un cuerpo en extremo resistente, su musculatura es más dura que nuestra armadura mas solida, parece ser un tipo bastante poderoso, su anatomía está muy por encima de la nuestra. Explico Cadence.

- ¿Y que es a lo que le temes? Volvió a preguntar Celestia.

- La clase de monstruo que haya sido capaz de eliminar a toda una raza tan poderosa incluyendo su planeta. Exclamo Cadence con temor.

- ¿Y si el que destruyo su planeta lo siguió hasta aquí, que haremos? Pregunto Twilight, quien comenzó a entrar en pánico.

- Tranquilas chicas, estaremos bien, una vez que este mejor, le pediremos nos explique mejor la situación, y saber si estamos en peligro, por ahora, mantendré especial cuidado en las estrellas y vigilare, después de todo, se acercan tiempos oscuros. Dijo Celestia lanzando un suspiro al final.

- ¿A qué se refiere con tiempos oscuros Princesa? Pregunto Twilight con curiosidad.

- Por ahora es mejor que no lo sepas, pero, si necesitare encomendarte una misión. Dijo Celestia.

- ¿Una misión? Claro Princesa, lo que usted me ordene. Respondió Twilight.

- Muy bien mi pequeña alumna estrella, pronto te enviare a Ponyville, necesito que supervises que los preparativos para el Festival del Solsticio de Verano estén listos justo a tiempo. Ordeno Celestia.

- Así se hará princesa, me asegurare de que todo este a tiempo, ¿necesita que haga algo más? Pregunto Twilight.

- Si, necesito que hagas amigas. Dijo Celestia alegremente.

- ¿Qué, amigas? Pero, ¿eso en que me ayudara? Pregunto Twilight confundida.

- Ya lo descubrirás mi pequeña alumna, tan solo cumple con lo que te he pedido. Respondió Celestia, mientras que las princesas y Twilight se retiraron para dejar descansar al Príncipe Vegeta y ocuparse de sus propios asuntos.

Ya paso una semana más, Vegeta ya se encontraba mejor, físicamente, en cuanto a su memoria, aun todo estaba muy confuso, por lo que no lograba recordar la gran cosa. Una vez lo médicos lo dieron de alta, le devolvieron su extraña ropa que tenía puesta, y este abandono el hospital, aunque no sabía que es lo que haría, pero, fuera del hospital, le estaba esperando un elegante carruaje escoltado por variaos guardias, entre ellos el Capitán de la Guardia Imperial, Shining Armor.

- Vegeta, Príncipe de la Raza Guerrera Saiyajin, por órdenes de su Alteza Celestia, es mi deber escoltarlo ante su presencia en el castillo de cristal para tener una audiencia con ella y la Princesa Mi Amore Cadenza. Exclamo Shining Armor mientras leía un pergamino imperial, en el cual se suelen escribir las ordenes reales, Vegeta lo medito un poco, y entonces recordó aquella sonrisa de Celestia y él como ella había prometido ayudarle, por lo que acepto, abordo el carruaje, y partieron al Castillo de Cristal.

Una vez en el castillo, Vegeta bajo del carruaje, durante su transcurso vio a esos extraños habitantes de aquel reino, que a pesar de ser parecidos a las princesas que conoció, diferían en el hecho de que ellos parecían estar moldeados de cristal, el mismo cristal con el que todo estaban construidos todos los edificios de ese reino, al igual que aquel imponente castillo al cual estaba por ingresar. Ya una vez entro, este fue escoltado al salón principal, en el cual se estaba llevando a cabo un gran banquete, en el cual extrañamente solo se encontraban sentadas alrededor las Princesas Celestia Y Cadence, quienes le pidieron encarecidamente que tomara asiento a su lado, por lo que Vegeta acepto, pues estaba hambriento, y en cuanto vio aquel banquete, su estomago se lo hizo recordar, pues lanzo un fuerte gruñido que hizo eco por todo aquel enorme salón, esto hizo reír un poco a Celestia, cosa que avergonzó un poco al saiyajin al ver esa sonrisa tan dulce de aquella princesa.

- Puede comer lo que quiera Príncipe Vegeta, no sabemos exactamente qué es lo que come, así que le ordene a mis cocineros reales preparar un platillo de cada una de las recetas existentes en este país, esperando que se pueda alimentar de algunos platillos. Explico Celestia mientras sonreía con Dulzura hacia el Saiyajin, quien comenzó a probar tanto como podía, cosa que sorprendió a ambas princesas, al ver como aquel hombre devoraba todo lo que probaba.

- ¡Vaya! Si que debía estar hambriento. Exclamo Cadence sorprendida al ver como vegeta devoraba todos los alimentos como si su estomago no tuviera fondo.

- Me alegra ver que disfruta del banquete que preparamos para usted, y espero no interrumpir tan amena comida, puesto que hace mucho no tenemos a un invitado de la realeza, y menos de otro mundo, ja, ja, ja, pero, hay algunos temas preocupantes que debo tratar con usted, espero esta vez este en una mejor disposición para charlar. Dijo Celestia mientras recargaba su cabeza sobre ambas manos mientras miraba comer al saiyajin, mientras tanto Vegeta tragaba lo que tenía en la boca, y se limpiaba un poco la cara de las migajas.

- Yo aun no he recuperado todos mis recuerdos, pero, si quieres preguntarme algo, adelante. Respondió Vegeta mientras miraba fijamente a Celestia de una manera muy seria, lo que hizo sonrojar a Celestia al ver tal seriedad proveniente de aquel príncipe.

- Dígame algo, Príncipe Vegeta, ¿acaso Equestria, y todos sus habitantes, este mundo, está en peligro? Pregunto Celestia en un tono más serio, ambas princesas miraron fijamente a Vegeta.