"¡Qué haces aquí, tan lejos de las faldas de tu madre y de la bruja de tu abuela, muchacho!". vociferó Randall, apenas lo vio entrar.
A Dimitri.
Ni más, ni menos.
"No te importa", y Dimitri intentó desentenderse de él.
Y de todos, poniendo la cara más marmólea que podía.
Y parecía una hermosa estatua de mármol, allí parado.
Como esas que todas/os queremos besar. Jeje.
"¡Y acaso no te enseñé modales, muchacho!", y presionó un dedo contra su pecho.
Y por su altura, quedó más bien... cerca del ombligo, jeje.
Así de alto era Dimitri.
"NO", y Dimitri tomó el dedo y lo dobló, haciéndolo aullar de dolor.
Y no lo soltó.
"Nos golpeaste. Violaste a mi madre y la abandonaste embarazada y casi drenada, cada vez que jurabas que habías cambiado. ¿Y recuerdas lo que te dije esa vez?, pues yo sí. Ya. No. Más".
Y doblando su brazo en la espalda, lo empujó hacia la puerta, contra la que rebotó.
Su hermano no lo ayudó, sino que sonreía -arrogante-, con los colmillos visibles.
Y el brillo en sus ojos, perverso.
Eran muy parecidos, al parecer.
"Te lo advertí, ¿verdad?. Que variaras. Pero te obsesionaste con esa mujercita rusa. Y cada vez más. Tú te lo buscaste, Randi".
Su esposa -Lady Daniela, Princesa Consorte Ivashkov-, se acercó amigablemente a Dimitri, y puso una mano sobre su brazo.
"Algunos en esta familia no entienden que NO es NO. Soy tu tía Daniela. ¿Cómo te llamas?".
"Dimitri Belikov, MIlady".
E hizo una leve inclinación con la cabeza.
"Daniella, muchacho. Somos familia", y se volvió a su hijo, al que le levantó una ceja.
Y Lord Adrián se acercó, con las manos en los bolsillos.
Pero sacó una, para palmotearlo en la espalda.
"Soy tu primo Adrián. Sólo Adrian. Nada de MIlord o nada", y le ofreció una mano, que Dimitri aceptó.
"¡Qué curioso!, un Master Ivashkov oculto a nuestros ojos", saltó la reina de su asiento, los ojos brillando con una idea siniestra. "¡Y con la falta que nos hacía!".
Sin preguntar, tomó entre sus manos el rostro de Dimitri, para observarlo con detenimiento.
"Claro. Mi padre. Tienes su cincelado rostro, que seducía sólo con sus ojos verdes. Era muy guapo de muy joven, y aún tenía algo de su gracia al morir, pero no lo era tanto como tú lo eres, sobrino. ¡Es una fantástica noticia!. Háblanos de tu familia, ¿quiénes la componen?".
MI abuela Yeva. Y sí, es una Vrajitoare", y miró a su padre, con burla.
Como para recordarle que aún podía maldecirlo y hacer que sus partes se cayeran, leprosas.
"Mi madre, Olena, que trabaja en la casa, haciendo banquetería y esas cosas. Y es muy buena cocinera. Mis hermanas mayores, Karolina y Sonja; mi hermana menor, Viktoria. Y mi sobrino, Pavel".
"¡Una gran familia!", se sorprendió Tatiana, pero por otras razones. "¡Randall!, debería darte vergüenza. Nuestra familia debe dar el buen ejemplo. Partiendo por dar a conocer a tan maravillosa familia. Y a tan excepcional guardián, entre ellos. Así que me haces las cosas más fáciles, sobrino".
Y tomó a Dimitri del brazo, para caminar con él hacia su asiento, y lo hizo sentarse a su lado.
"Ordenaré a Croft que te asigne a La Princesa Dragomir. Pero a cambio de tan alta posición, que rivaliza -literalmente-, con ser el capitán de mi guardia personal, quiero que hagas algo por ella... y por todos nosotros".
"¿Su Majestad?", dudó Dimitri, tentativamente.
¿Con quién se tenía que acostar ahora?.
"Quiero que la busques y la traigas de vuelta. Me refiero a Vasilissa Dragomir, lógicamente. Y no sólo a ella. Sino a su asustada amiga y SK, Lady Rose. Una vez que las encuentres y las traigas a salvo... quiero que cortejes a Rose, que hagas que ustedes dos sientan algo por el otro, y se casen, lo más pronto posible. ¡De seguro podrás hacerlo!, tan alto y tan fuerte, ¡y tan guapo, además!", y levantó ambas cejas a Víktor Dhasknov, que observaba la reunión con interés.
Y asintió.
Aceptando.
Pero su derrota, claro.
"Debes preguntarte porqué pongo una claúsula tan... injusta entre ustedes dos. Rose fue comprometida con dos hombres, ya. Por eso de ser SK. Y nuestra Rose huyó -con Vasilissa-, como si la persiguieran los demonios", y miró a Víktor con burla. "Pero tú y Adrián son hijos de dos hermanos. La cercanía genética puede permitir a Adrián el equilibrarse, pero también a Vasilissa... y a Rose, su SK".
"Obviamente, debe mediar la prueba de ADN", exigió el Príncipe Ivashkov, haciendo sus cálculos, "de no ser hijo de Randall...".
"Quedaríamos en fojas cero", completó Víktor, también calculando.
¿Acaso calculaban cómo hacer que Dimitri y Adrián fallaran la prueba genética?.
"Mz Roza ya me pidió que me casara con ella", recordó Dimtri, frunciendo el ceño.
Para él, ella aún tenía 15 años.
Y estaba desesperada por cualquier otra opción.
Incluso él.
"¿Podrías aclararlo, Dimitri?", pió Daniella, preocupada, pero por el bienestar de la invisible joven.
Sip, la que podía salvar la vida de su amado hijo.
Y se ocuparía ella misma de tomar todas las muestras de ADN, y de ser necesario, vigilar que el proceso fuera limpio.
"Me dijo que yo le gustaba. Me pidió que me casara con ella".
"¡Perfecto!", aplaudió Tatiana, sonriendo, aliviada.
¡Su sobrino adorado podría vivir!.
Era -realmente-, como el trasplante que salvaría su vida, al fin.
Además, Dimitri y Rose podrían tener un hijo moroi, ¡y ella misma podría adoptarlo!, y sería el nuevo Príncipe Ivashkov, sí.
"Pero estás casado", le recordó Víktor. "Toda la corte lo sabe. Te casaste con ella".
"No nos casamos. Ella no quería casarse, al final. No quería hijos, tampoco. Al final... no sé que quería de mí".
¿No era obvio?, tenerlo a él.
Y no compartirlo con nadie más.
Hijos incluídos.
"¡Más que perfecto!", se volvió a levantar Tatiana. "¡Que llamen a Ariana, a su hermano Anthony, y a su... y a Janine Hathaway!".
A los pocos minutos, anunciaban a los tres convocados.
Janine se mantuvo aparte, pero Tatiana la hizo moverse al centro.
"¡Les tengo excelentes noticias!. Milord Víktor ha retirado su oferta de matrimonio por la mano de Lady Rose. Nos preocupaba que quedara sin más opciones, pero se presentó una excepcional. Él", y acá señaló a Dimitri, "es Máster Dimitri Belikov. Su padre es mi sobrino Randall", y lo señaló contra un muro, echando pestes. Y, como deben saber, mi otro sobrino, Adrián", y también lo señaló.
Y éste hizo una cómica reverencia.
"Adrián es también un usuario. Y esa cercanía familiar entre él y Dimitri, hace a Dimitri excepcional para ser... el nuevo esposo de Lady Rose, ¡Tu hija estará a salvo al fin, Guardiana Hathaway!. Además, Dimitri ha sido asignado como el guardián de nuestra querida Vasilissa, así que podrá proteger a una, sin tener que descuidar a la otra".
Janine no dejaba traslucir nada.
Absolutamente nada.
Pero mejor no se acerquen a ella.
O a sus ojos.
Que matan.
"Debes avisarle", susurró Anthony al oído de Janine, "él debe saberlo".
"Seguro lo va a saber".
"Que sea por tí", susurró de vuelta.
Y subió la voz, porque los miraban... con insistencia.
"¡Ah!, Entonces mañana me llevas al mall. Necesito algunas cosillas. ¡Y te buscaremos algo para la boda, eres la madre de la novia!".
"¿Cosillas, Milord?", levantó una ceja Janine, sospechosamente.
"¡OH!, soy de muy alto mantenimiento, querida. Además, ¡se no viene una boda!, y no puedo, como tu cargo, usar lo que ya me han visto antes, ¿tenemos alguna fecha, joven Dimitri?".
Y Dimitri se atragantó.
Al parecer no.
NO. Al parecer... nadie había esperado que él dijera acepto a la propuesta.
O en el Altar.
OH!, así. Ahí sí, claro.
En algún -otro-, lugar del mundo.
"¿No las han encontrado?".
"No. Y espero que no lo hagan aún... o nunca, la verdad. La soga... simplemente cambió de manos. Puede usar guantes de terciopelo, pero igual es un verdugo".
"¿Y cómo está Janine, a todo esto?".
"Acaba de dejarme un mensaje. De un teléfono público en alguna parte. Está más vigilada que nunca. Un vehículo la siguió, cuándo acompañó a su cargo. Hazle llegar un mensaje. Que destruya todas pruebas, y mensajes que pueda tener. Incluso el teléfono. Con el cambio de planes de...".
Y sonó su teléfono.
Hizo un gesto de silencio -al ver el número-, y tomó la llamada.
"Tatiana querida, ¿a qué debo el placer?".
"¡Oh!, es inusual, pero estoy armando una lista de novios, un poco a la rápida. Sólo para tantear... mi sobrino Dimitri, el hijo de Randall, ¿lo recuerdas?, será el que casará con la hija de... Janine, la Guardiana Hathaway. Como ustedes eran... conocidos, me interesa saber si asistirás a la boda. Para considerarte, claro".
"Qué amabilidad la tuya, Tatiana. Y me encantará asistir. ¿Y dime, para cuándo el casorio?, para buscarles un regalo adecuado. ¿Dónde vivirán?".
"¡Oh!, aún no lo sé. Pero supongo que, como Dimitri está asignado a Vasilissa Dragomir, usarán la casa Dragomir, vacía desde el accidente... Hay espacio de sobra para todos los hijos que deseen tener. Y aún los que Vasilissa tenga en el futuro".
"La Casa Dragomir, ¿eh?, ¿y qué dice Vasilissa al respecto?, ¿el que usen su casa como nidito de amor?".
"Yo creo que le encantará".
"¿Y no has tenido la gentileza de... preguntarle, al menos?, es su casa. Tú lo dijiste".
"Es que... Vasilissa y Rose aún no regresan, Ibrahim. Es por eso que asigné a Dimitri. Porque sé que él las encontrará. Y me ocuparé personalmente de eso".
Y colgó.
"Avisa a Jani que debe cuidarse, sobre todo de Tatiana.
No me sorprendería que intente algo muy malo con ella y con Rose, con tal de capturar a Vasilisa".
"¿Algo como qué?".
"Algo como un ritual de sangre, por ejemplo. No lo dudaría de ella".
Y Pavel salió, para hacer unas llamadas, dejando a un preocupado Ibrahim Mazur, atrás.
