IV
—Buen día, Granger— la saludó Nott llegó a su nuevo asiento.
Se sentó en el asiento que Zabini había dejado desocupado, a la izquierda de Malfoy y él separándola de Nott, no sabía que era peor, si estar sentada junto a Malfoy o junto a Nott.
—Buenos días— respondió con una ligera sonrisa, al menos uno de ellos había sido amable, creyó que Malfoy diría algún comentario grosero pero sorprendentemente se limitó a ignorarla.
Después de dos horas teóricas donde el profesor sólo dio indicaciones sobre lo que verían a lo largo del curso la clase por fin terminó, guardando sus pergaminos llenos de anotaciones vio que Ginny la estaba esperando, armándose de valor se aclaró la garganta y mirando a sus compañeros de asiento guardar con parsimonia sus cosas les dijo.
—Ammm…adiós— ¡Dulce Merlín! que incomoda situación, aunque hubiera sido más incómoda si ninguno de ellos de hubiera respondido.
—Adiós, Hermione Granger— de nuevo fue Nott quien habló, Malfoy solo había gruñido algo en respuesta. Dándose media vuelta caminó hasta Ginny que se encontraba junto a Zabini que a su vez estaba esperando a sus amigos, Ginny parecía estar a la defensiva, lista para saltar sobre el moreno que sonreía y decía algo en voz baja.
— ¿Nos vamos? —preguntó al llegar a su lado.
—Por supuesto— y sin más Ginny salió disparada del lugar. A pasos presurosos Hermione la siguió pareciéndole escuchar a Zabini decir muy felizmente.
—Adiós, compañera—
Saliendo de las mazmorras se dirigieron a la siguiente clase, Transformaciones. Entrelazaron sus brazos y siguieron su camino.
—No sé si podré soportar a Zabini durante todo el curso— fue Ginny quien rompió el silencio mientras atravesaban las escaleras del segundo piso encontrándose a compañeros que las saludaban al pasar.
—¿Por qué? — preguntó Hermione, Zabini nunca la había insultado ni tratado mal, de hecho le parecía alguien demasiado risueño para ser una serpiente, bueno, siempre y cuando no se encontraran en la sala de los menesteres a punto de ser consumido por el fuego maldito era bastante risueño.
De los tres Zabini era el al parecer hablaba más, de Nott rara vez recuerda haber escuchado su voz y Malfoy definitivamente no parecía alguien que hiciera bromas o al menos no de las sanas y frente a cualquiera.
—¿Por qué?, porque es Zabini— respondió Ginny como si fuera lo más lógico y talvez lo era, Zabini parecía desde la distancia todo un personaje.
—Parece amable— dijo encogiéndose de hombros.
—Es insoportable— y sin decir más continuaron el camino hasta la clase, Ginny de cuando en cuando resoplando sobre lo insoportable que era su nuevo compañero y Hermione evitando pensaren el calvario que sufriría de ahora en adelante durante las clases de Pociones.
—Por cierto, ¿Cómo te fue a ti?— dijo Ginny cuando ocuparon sus asientos, esa clase la compartían con Ravenclaw así que no corrían el riesgo de seguir sufriendo con insoportables serpientes.
—Debió ser condenadamente incomodo— siguió hablando, aún faltaban más de la mitad de sus compañeros y la espera parecía ir de largo.
—Demasiado— le respondió haciendo una mueca de sufrimiento —aunque no fue tan malo.
—¿Disculpa?, ¿Cómo es que no fue tan malo?, ¿te está comenzando a gustar la presencia de Nott?— preguntó entre risas.
—Me refiero a que Malfoy no fue grosero en ningún momento de hecho fue agradable—
—¿Agradable? —
—Sí, agradable, me ignoró—
—Oh, bueno, tienes razón, es la única manera de que Malfoy puede ser agradable— y ambas rieron.
—¿Y Nott? —
—Fue educado— respondió encogiéndose de hombros.
—Buen día, clase— habló McGonagall que acaba de llegar. La clase comenzó y todos guardaron silencio, de nuevo volvieron a escuchar sobre los terribles ÉXTASIS, sobre las altas expectativas que se esperaban y sobre el plan de estudió del próximo curso.
Entre apuntes y preguntas pasó la clase, de nuevo Hermione volvió a llenar un largo pergamino. Al salir de la clase Hermione y Ginny se separaron, Hermione tenia Aritmancia mientras que Ginny no tenía clase iría a su sala común. Eran muy pocos alumnos los que tomaban dicha clase, entre ellos se encontraba Theodore Nott, Hermione caminó a la primera banca de la primera fila y no tuvo que esperar mucho para que la clase empezara. De reojo pudo ver como Nott tomaba un lugar apartado y sin prestarle más atención comenzó a tomar apuntes. Pasaron dos horas más y se dirigió al comedor, después de una buena comida y una larga primera sesión de estudio en la biblioteca finalizó el primer día de clases.
Pasaron los días y estaba en clase de Transformaciones, después de la clase McGonagall le había pedido que se quedara.
—Señorita Granger, entenderá que uno de sus labores como premio anual es organizar las rondas nocturnas así que le pediría que se ponga de acuerdo con el señor Nott y me entregue los cronogramas de horarios de lo que resta del mes— durante esos días algunos profesores habían sido lo que patrullaran en lo que el nuevo año comenzaba.
—Sí, directora— respondió. Tendría que hablar con Nott cuando antes.
A la hora de la comida estuvo al pendiente de su compañero para poder hablar con él, a su lado Ginny estaba hablando algo sobre sus entrenamientos de quidditch que estaba coordinando.
—Realmente odio trabajar con niños pequeños, son demasiado preguntones y miedosos, aunque no todos, no te platique de ese niño de tercero que casi vomita cuando Dean…—
—Tengo que irme, te veo después— dijo interrumpiéndola, sin esperar una respuesta se levantó y siguió a Nott que se acaba de levantar de su mesa y atravesaba las puertas.
Escuchó como Ginny bufaba y comenzaba a hablar con alguien más junto a ella. Vio a Nott subir las escaleras a paso tranquilo y silencioso, los únicos sonidos que se escuchaban en el desolado pasillo eran sus pasos presurosos y respiración agitada.
— ¡Nott!— gritó y su eco resonó en el pasillo. Al escuchar su nombre Nott se detuvo y miró con clara sorpresa a Hermione.
Caminó hasta llegar a él y nerviosamente le sonrió.
—McGonagall me ha pedido que organicemos los horarios de las rondas— dijo con voz amable.
—De acuerdo— le respondió él.
—Bien, podríamos vernos después y hacer una junta con los prefectos para coordinar— trató de no sonar mandona pero fue inevitable.
—Claro, Granger— volvió a responder tranquilamente.
—De acuerdo, yo les aviso y nos podríamos ver por la noche en la torre— dijo. Nott limitándose a asentir giró y se alejó camino a la biblioteca.
Vaya que fue extraño, creyó que Nott se comportaría grosero o indiferente pero curiosamente resultó ser receptivo a los deberes de Premio Anual, extrañada e incómoda se alejó de ahí hacia su torre para poder estudiar.
Por el camino se encontró con algunos prefectos y les avisó que habría junta esa noche, recordándoles que pasaran la voz a los demás evitó el estar buscándolos uno por uno. Estudió un poco y antes de ir a cenar se paseó por el campo de quidditch para ir por Ginny que tenía entrenamiento. Durante la tarde había esperado escuchar a Nott entrara la torre pero lo único que se pudo escuchar era el rasgar de la pluma mientras escribía, se preguntó por qué no había coincido con Nott en el algún momento dentro de la torre.
¿Qué estaría haciendo o donde estaría para nunca tener que entrar a la torre? Nott no parecía molesto ante la presencia de Hermione así que descartó el hecho de que la odiara como para no tener que compartir espacios con ella, entonces ¿Por qué durante esos días no lo había escuchado entrar? y lo más extraño ¿Por qué parecía la torre estar habitada solo por ella?, no había libros en su escritorio designado ni asomo de algo que fuera del chico, no había nada que no fuera lo que ya estaba en la torre. ¿Por qué parecía como si Theodore Nott no estuviera ahí?
Dejándolo pasar siguió con su tarde, después de cenar y charlar de las clases con Ginny y Neville y escuchar como Ginny se quejaba de los entrenamientos de los nuevos llegó la hora de la reunión con los prefectos.
Reuniéndose con ellos a la salida del comedor caminaron juntos hasta la entrada de la torre, al cruzar la puerta le pareció escuchar voces, apenas audibles e ininteligibles, eran voces masculinas. Eran Theodore Nott y Draco Malfoy sentados en el sillón del lugar, ambos parecían extrañamente cómodos en el lugar, tratando de actuar con normalidad invitó a los prefectos a sentarse y así comenzó la reunión. Nott y ella hacían un buen equipo después de todo, cuando Hermione se iba por las ramas o necesitaba imponer orden ahí entraba el buen Nott en acción que con su voz calmada y fuerte volvía todo a la normalidad. Sólo diciendo algo de vez en cuando y cuando fuera realmente necesario él hablo mientras que Hermione era la encargada de ser mediadora entre los prefectos de las otras casas que aún se sentían reacios a aceptar nuevamente a los Slytherin.
Sin contratiempos la reunión terminó y cada uno se fue yendo, incluso Nott se fue, después de despedirse de Hermione alcanzó a Malfoy que se había mantenido en completo silencio durante la noche. Después de preparar sus cosas para el día siguiente se fue adormir.
Los días fueron pasando sin pena ni gloria, después de una semana introductoria y de preparación las verdaderas clases comenzaron y siguiendo un riguroso horario Hermione encontró su propia rutina.
Despertaba poco después de las 6 de la mañana, tomaba un largo baño y antes de bajar al comedor a desayunar algo aprovechaba para leer sus apuntes del día anterior, al llegar al comedor no esperaba mucho tiempo antes de que Ginny apareciera y asistían a sus clases. Pasaba gran parte de su tiempo libre en la biblioteca y rara vez en su sala común, aún no había hablado con Nott o Malfoy en clase de Pociones, su interacción no pasaba más de saludos cordiales y gruñidos por parte de Malfoy. Después de largas jornadas de estudió en lo último que pensaba era en su compañero de torre.
Un fin de semana después de mucho insistir por parte de Ginny, Hermione salió a dar un paseo al lago y caminaron por los jardines.
— ¿Harry te ha escrito? — preguntó Ginny. Durante esos días Hermione había recibido correspondencia de Harry, era su amigo casi hermano y sería imposible romper lazos con él a pesar de que las cosas entre Ginny y él no resultaran o se encontraran extrañas. No tenía caso mentirle a Ginny.
—Sí, ha querido saber cómo me va en las clases— dijo.
— ¿Y Ron? — preguntó nuevamente.
—Pues… Aún no, pero no me extraña es Ron después de todo, debe de estar ocupado ayudando a George con la tienda—
Después de un beso y un fiasco de intento de relación las cosas entre ellos habían vuelto a la normalidad, se querían pero no en ese sentido y después de ciertas situaciones incomodas lo comprobaron, si bien en un principio luego de "terminar" no habían sabido cómo actuar después de varios meses todo entre ellos estaba bien.
—¿Y cómo llevas el se compañera de Malfoy y Nott? —preguntó entre risas. Habían pasado días desde que habían bromeado respecto a Nott pero aún seguía riéndose al recordar la vergüenza que pasó Hermione.
—Igual, nadie habla a menos que sea así que por el momento solo somos educados—
— ¿Y Malfoy no te ha molestado?—
—Extrañamente no, ni siquiera cuando derrame mi tinta y casi ensucio su túnica, de hecho él fue quien limpió ese desastre con la varita—
—Por algo será— respondió encogiéndose de hombros.
— ¿Y tú con Zabini?— fue el turno de Hermione de preguntar.
En un inicio no fue para nada agradable el sentarse en la última fila aunque ciertamente de vez en cuando tenía sus ventajas como por ejemplo ver como Zabini hacia rabiar a Ginny, desde suposición podía ver como él se acercaba a su amiga y le decía algo que provocaba que la cara de Ginny se volviera roja, también podía ver de vez en cuando como Ginny parecía bromear con él, ya no parecía tan a la defensiva como antes.
—Ni me lo recuerdes, sigue igual de insoportable— dijo con una mueca de desagrado.
—Pero entonces…—
—Adiós pelirroja— sin darse cuenta se encontraron de frente con Zabini y compañía.
Ignorando su saludo Ginny la tomó del brazo y caminaron más rápido.
—Es un pesado— dijo después de mirarlo y ver que él la seguía con la mirada mientras sonreía.
Después de eso no hubo poder sobrehumano que hiciera que Ginny dejara de despotricar contra Zabini, Zabini esto, Zabini aquello fue lo que escucho Hermione durante un buen rato hasta que recordó lo que le iba a preguntar.
— ¿Y tú no le has escrito a Harry?— preguntó haciendo callar de inmediato a Ginny.
—No, creí que me escribiría pero no parece que vaya hacerlo—
— ¿Y porque no le escribes? —
—Porque si él quisiera saber algo de mí me hubiera escrito antes y además no quiero que se sienta obligado a responderme—
Con el ánimo un poco alicaído de Ginny siguieron su tranquilo paseo. Los días se transformaron en semanas y las semanas en meses, Hermione veía pasar su último año en Hogwarts con mucha rapidez y sin darse cuenta se acercaron peligrosamente a las vacaciones de Navidad y muchos ya se habían inscrito en la lista de quienes se quedarían en el colegio durante vacaciones, Hermione había decidido no ir a su casa, además de que sus padres se encontraban en rehabilitación no tenía con quien pasar navidad, los Weasley no eran una opción no porque se sintiera incomoda por Ron más bien era porque la familia Weasley pasaría las vacaciones en Francia con la familia de Fleur y no deseaba importunar, además debía estudiar.
Después de una ardua labor por parte de Ginny en convencer a su madre de que quería pasar su última navidad en el colegio junto con Hermione, Molly no tuvo de otra más que aceptar la decisión de Ginny, Hermione no mencionó nada pero sabía que era para evitar encontrase Harry.
Estaba en la biblioteca, la señora Pince no la abriría durante las vacaciones así que tenía que aprovechar a sacar todos los libros que pudiera. Estaba por girar en un pasillo cuando sintió como chocaba contra algo con gran fuerza, los tres libros que llevaba bajo el brazo salieron volando y trastabilló hasta caer sobre el duro suelo.
—Lo siento—dijo al mismo tiempo que escuchaba una voz masculina.
—Disculpa—
Abrió los ojos y se encontró con Theodore Nott que le tendía la mano para ayudarla, parecía apenado y preocupado, ella claramente estaba avergonzada y dolorida, sin pensarlo tomó su mano y en un impulso estuvo nuevamente de pie. Mientras se sacudía las manos y la falda vio como Nott recogía los libros que habían caído cerca de ahí.
—Lo siento, Granger, no te vi— le dijo mientras le daba sus libros.
—Descuida, yo tampoco iba atenta—
— ¿Estás bien?— preguntó.
—Sí, estoy bien, gracias— respondió con una ligera sonrisa. Miró sus manos rojas por el impacto, le ardían un poco pero estaba bien y Nott también lo notó por lo que suavemente se acercó y retirando los libros de sus brazos los cargó.
—Deja que te ayude, ¿a dónde vas?— preguntó.
—Gracias— dijo al ver como cargaba sus libros y caminaba junto a ella, ese día sólo había ido por libros así que no llevaba mochila —voy de regreso a la torre— se acercó al escritorio de Madame Pince y después de hacer el nuevo pedido de libros caminaron juntos hacia la torre que compartían.
Bizarro. Sumamente bizarro. Irreal. Iba caminando junto a Nott quien además cargaba sus libros, si Ginny estuviera ahí estaría segura que se estaría muriendo de risa pero por suerte para ella los pasillo estaban casi desolados.
— ¿Te llevaras a tu casa estos libros para estudiar?— preguntó Nott. No parecía tener prisa por dejarla sola, era su primera interacción fuera de los salones de clase, se suponía que eran compañeros de torre nunca había hablado con él fuera de los horarios de clase y a excepción de cuando coincidían en las rondas.
—De hecho me quedaré en el castillo— respondió con simpleza encogiéndose de hombros.
—Vaya, también yo— dijo con una sonrisa que Hermione trató de responder.
—No sabía que en los exámenes preguntarían por esto— dijo mostrando el libro de Historia de Hogwarts, no conocía tan bien a Nott pero estaba segura de que estaba siendo sarcástico.
—No, pero es uno de mis libros favoritos— dijo, no se avergonzaba de sus gustos en libros pero en esta ocasión no quería que Nott se burlara de ella como hacían Harry y Ron cuando le veían leyendo por milésima vez ese libro.
—El mío también— respondió. Sin ver cómo, habían llegado a la torre, después de que él diera la contraseña al cuadro entraron y Nott dejó los libros en el escritorio de Hermione, ella mientras tanto se quitó la capa y lo miró sentarse en el sillón. Era la primera vez que ambos coincidían en la sala común, eso descontando la vez que se reunieron con los prefectos, su porte elegante y aristocrático desentonaba por completo con el colorido de la sala aunque parecía realmente cómodo, parecía como si todos los días se sentara en ese mismo mueble.
—Y ¿cómo te va en las clases?—preguntó Nott después de un rato.
No parecía que preguntara para rellenar el silencio, parecía interesado en tener una charla, extraño, pensó Hermione, podría ser cortes y responder por simple amabilidad pero una parte de ella tenía curiosidad respecto a su compañero y bueno, la guerra había terminado, ya no había bandos y nunca esta demás el ser cordial.
Entonces comenzaron a hablar, hablaron de las clases, materias, libros y demás temas que salieron sobre la marcha, no hubo incomodidad o molestia, no hablaron sobre la guerra porque simplemente no salió a colación y no valía la pena recordarla, ya no. Sin notarlo llegó la noche.
—Ya es horade la cena— dijo una sorprendida Hermione al notar la hora en su reloj, la tarde se le había pasado volando.
—Eso parece— le respondió Nott.
Hermione al ver que su compañero no hacía por levantarse dudó un poco en que hacer pero su estómago clamaba por comida.
—Bien, iré a cenar— señaló la puerta y esperó una respuesta, Nott tan solo asintió— ¿vienes?—
—Ahora voy—
—Adiós— se despidió cuando vio que Nott no tenía la mínima intención de levantarse, pensó que tendría cosas que hacer o iría por sus amigos, escuchó como Nott se despedía y siguió su camino al gran comedor, supuso que Ginny ya se encontraría ahí.
