14. "REQUIEM DE UN SUEÑO"

Hay un millón de pequeñas razones por las que te quiero aquí,
Hay un millón de pequeñas razones por las que te quiero cerca
Si tratara de escribirlas,
Me quedaría sin tinta.

Oscar Lang - Million little reasons

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Levi

No me di cuenta el momento que me había quedado dormido, solo desperté en la habitación de Eren, los rayos de luz habían sido los causantes de mi recobranza de consciencia, no me siento bien, estoy muy preocupado. Aunque Eren sigue durmiendo mientras aún sostiene mi mano, ahora la siento cálida, creo que está mejor que anoche.

Pero tengo miedo.

Yo siempre supe todo lo que conllevaba nuestra relación, pero siempre asumí que yo era el "chico defectuoso", Eren estaba mucho mejor que yo y que ahora se hayan invertido los papeles es difícil de digerir.

Alguien tocó la puerta, giré mi vista algo asustado en mí misma posición, era un hombre vestido con una bata, ojos azules y una cabellera rubia que yo conocía bien, el cardiólogo de Eren, también su colega Erwin Smith.

— Lamento interrumpir, me dijeron que estaban aquí.

El cerró la puerta y viendo que estaba sosteniendo la mano de mi esposo comprendió el motivo del cual no pude levantarme para saludarlo como se debe. En su lugar buscó una silla y se sentó cerca de nosotros.

— ¿Cómo has estado Levi?

— ¿Cómo debería estarlo en esta situación?

Erwin solo hizo una mueca de tristeza, se dio cuenta que hizo la pregunta equivocada, no es que quisiera hablarle de esa forma, pero mi cabeza anda perdida en un montón de preocupaciones y dudas que no puedo evitar no sentirme frustrado y desquitarme con el resto. Y eso que Erwin es como un amigo mío.

— Levi, Eren tuvo un ataque cardiaco, su corazón no va a resistir más tiempo

Parpadeé intentando recobrar la respiración, contar hasta tres y simplemente que me digan que todo esto no está pasando.

— Eren necesita un trasplante de corazón.

— ¿Qué no era ya necesario el trasplante si es que era consecuente con la medicina?

Erwin palideció, se quedó callado por unos segundos, como si estuviera pensando las palabras adecuadas para decirme las cosas, pues Eren estuvo conmigo en todo el tratamiento sobre sus medicinas y su cuidado alimenticio, obviamente en un punto de las visitas médicas con Erwin este nos explicó que con eso bastaría para que Eren no decayera y se mantuviera estable.

— El cuerpo humano es diferente Levi, es por eso que al igual que en todo siempre hay excepciones, no esperaba que este fuera el caso de Eren, pero hay cosas que están fuera del alcance de los médicos. Lo lamento.

El sonido de la máquina llenaba la habitación, el pitido insistente rebotaba en las paredes del cuarto cada vez que el corazón de Eren latía, cada respiración que daba podía oírla. Me parece tan surrealista esta situación que hasta podría decir que es una pintura de Salvador Dalí, todo era tan fascinante y de repente tenía un contraste con algún objeto que a simple vista carecía de lógica, pero no, era el elemento principal de la obra.

— Levi, hay una alternativa, pero es riesgosa...

...

Eren

El cantó de los pájaros me despertó, abrí perezosamente los ojos intentando enfocar a mi alrededor, ¿estoy en el hospital? ¿Qué carajos fue lo que sucedió? Yo... tenía una cena con Levi...

¡Levi!

¡Mierda, se hace tarde!

Forcé a mi cuerpo a reincorporarse, pero pronto me di cuenta que estaba conectado a una máquina, no pude hacer algún movimiento más. Miré a mi alrededor alterado y efectivamente logré reconocer que los cuartos de internación, pronto en una esquina, con unas ojeras bastante notorias estaba Levi, ya despertándose por el escándalo que hice, dirigió su vista hacia mí y abrió los ojos muy grandes, corrió para envolverme en sus brazos y ocultar su rostro en mi pecho, puedo sentir sus lágrimas, su ansiedad, estaba muy preocupado...

— Me alegra que hayas despertado...—pronunció Levi entre heridos intentando recuperar el aliento.

Estoy confundido, yo había acabado de trabajar y.… recuerdo que era las dos de la mañana... caminaba por el pasillo a mi oficina a recoger mis cosas... ¿Y después?

Levi levantó su rostro para verme, lucía terrible, estaba con la ropa de casa, tenía ligeras manchas de óleo en sus manos...

Busqué su mano para tomarla con la mía para depositar un beso en sus nudillos intentando reconfortarlo, no me gusta el hecho de que haya preocupado a Levi sin importar si me hubiera pasado algo.

— Eren... tu... tuviste un paro cardiaco...

Miré sorprendido mientras él intentaba limpiarse con las mangas de su ropa, eso debería ser imposible, seguí el tratamiento, las medicinas, las dietas, evitar hacer esfuerzos de alguna clase... ¿Cómo podría ser?

— ¿Erwin me atendió?

— Si, de hecho... Hace poco estuvo aquí también.

— ¿Qué te dijo?

Me arrinconé un poco para que Levi se sentara en el borde de la cama y me contara todo, en ningún momento solté su mano, lo que menos quería es que se sintiera solo, porque sé que él es alguien que se angustia fácil. Es fuerte, más de lo que piensa, pero entiendo que, si estuviera en su situación, también actuaría de la misma forma.

Me contó todo, sobre que esto no era algo esperado por nadie, ni Erwin, las falencias de la ciencia, que él también lamentaba que mi caso no era tan favorable, Levi se estaba atascando al pronunciar las palabras, sin embargo, por breves segundos, muy escondido en su mirada vi un rayo de esperanza, aún mezclado con nerviosismo y tristeza.

— Aunque me dijo que hay una alternativa. — Soltó un suspiro mientras veía el agarre de nuestras manos y luego dirigía su vista a mis ojos, — ¿Recuerdas que una vez nos comentó sobre el dispositivo de asistencia ventricular? Dijo que podríamos intentarlo, — el halo de luz se esfumó de su rostro de golpe, — Pero que en este caso ahora tendrá riesgos, porque tu corazón es muy débil... Dijo que hay la mitad de probabilidades de que no funcione, el tratamiento es nuevo... sin embargo es lo que nos recomienda Erwin hasta estar en la lista de espera de donación...

Sé que esto es difícil, que también le aterra tanto como a mí, pero si tengo una opción quiero luchar por ello, porque quiero estar con Levi, quiero seguir salvando vidas, ver crecer a Nadia, que Levi me haga la pintura al desnudo que me prometió, visitar a mis papás, ver a mis futuros sobrinos... Joder...

Levi se acercó a mí, depositó un beso en mis labios, me tomó desprevenido, percibí calidez y ternura y una frase que pude escuchar.

— No te rindas... Por favor...

Fue en un suspiro, pero hizo eco en mi interior, sus palabras rebotaron en cada célula de mi cuerpo, no puedo dejar todo ahora, no cuando ya conseguí la felicidad de mi lado...

No puedo...

No debo...

No lo haré...

— Levi...— le dí un apretón a sus manos y un beso en la frente aprovechando nuestra cercanía, — Si es lo único que nos queda por ahora lo haremos, — afirmé con seguridad intentando que pudiera transmitirle un poco a mi esposo.

Asintió con algunas lágrimas amenazando salir nuevamente.

— Lo haremos.

...

Días después de estar internado, Erwin nos explicó cómo sería la intervención, una operación a corazón abierto y que al aplicarme este dispositivo no reemplazaría mi necesidad de un trasplante, si o si lo necesito. Y además nos hizo firmar unos papeles para la autorización de la cirugía, esto sucede en caso de que no haya una garantía completa de que sea exitosa y los familiares sean conscientes de todo esto, me imaginaba que lo harían.

La cirugía me la programaron para unas semanas después, pues este tipo de cirugías son muy solicitadas y tienen el calendario lleno, aun así, me recetaron otros medicamentos para intentar estabilizarme en casos de emergencia y el segundo motivo por el que Erwin me dio esa prolongación de tiempo fue...

"Debes disfrutar de lo que quieras, Eren"

Eso dijo.

"No quiero que si sucede algo no hayas podido disfrutar todo como se debe"

Pues tiene razón.

Y eso hicimos.

(Mis colegas dijeron que debería tomarme un tiempo, que ellos se encargarían del centro y me sentí aliviado, comprendieron mi situación y trataron de ayudarme)

Levi también decidió suspender los viajes que tenía de su trabajo y aunque eso significaría la perdida de sumas de dinero, no le importó, le dije que debería tomarlos, pero hizo caso omiso.

En casa veíamos películas hasta la madrugada, jugábamos con Nadia, Levi cocinaba la comida, Mikasa nos visitó al enterarse mi situación junto a mis padres y cenamos todos juntos, íbamos al parque para caminar un rato, incluso por calles vacías de la ciudad. Levi decidió enseñarme a pintar y hasta me hizo un cuadro, recolectamos fotografías para colocarlas en un álbum de color amarillo, nos acostábamos en el césped a imaginar un delfín en las nubes del cielo... Hicimos tantas cosas.

Y como mi último deseo, un día antes de mi cirugía, fuimos a la playa.

Ese día estaba soleado, ni una nube manchando el cielo azul que tanto me gustaba, la temporada de invierno llegó a su fin y ahora era primavera, la razón por la cual los árboles estaban verdes y con flores de colores vívidos decorando el camino.

Nos divertimos mucho, hicimos castillos de arena, comimos sandía, jugamos un poco en el agua con Nadia y Levi, Mikasa y Farlan tomaban el sol, en esos breves instantes me sentí la persona más afortunada del mundo, el agua bañaba parte de mis pies que había colocado cerca a la orilla y el mar los mojaba con sus olas refrescantes, me sentí libre, olvidé por unos segundos lo que estábamos atravesando.

De repente Levi me abrazó por detrás colocándome una gorra en la cabeza en el proceso. Tenía las mejillas sonrojadas de un lindo carmesí, sus ojos brillaban más que nunca y no sé si era por el sol o porque tenía lágrimas amenazando salir.

Las limpié con el dorso de mi mano.

El busco mi pecho recostando su cabeza ahí.

No sabía cómo calmar su miedo, porque yo también lo tenía.

Solo pude abrazarlo y en ese instante el mundo se detuvo a vernos.

— "Gracias por darme esta vida tan maravillosa junto a tu lado"

Y lloró.

Lloró... que juraría que el mar a nuestros pies creció hasta nuestras rodillas.

Nadia vino cuando vio a su papá llorar.

Y también lloró.

Era una niña inteligente así que sabe la situación por la que estamos atravesando, solo que ella cree que "debo viajar por trabajo".

Y lloré.

Realmente quería creer que había una posibilidad.

Pero es difícil y no puedo decir que todo estará bien cuando yo mismo sé los riesgos de la cirugía. Soy un doctor.

Y lloramos...

Porque no estaba podía tener una certeza del mañana, sé que Erwin con el equipo de cirujanos harán todo lo posible, pero nunca se puede decir con un cien por ciento de seguridad que volveré. Me queda tener fe.

Aun así...

Recuerdo como ese día hicimos el amor por última vez, al volver a casa y esperar a que nuestra hija se quedara dormida luego de leerle un cuento. Levi se sujetó de mi cuello, aunque tuviera que ponerse de puntillas me besó con una ternura que jamás había visto en él y comenzó a quemarme con su piel rozando la mía, mis sentidos en extrema alerta me avisaron de lo que Levi deseaba.

Pero lo hicimos diferente a lo usual.

Estábamos en la cama cuando él y yo comenzamos a besarnos, remarcar las delgadas expresiones de mi novio, sus manos buscaron la hebilla de mi cinturón y yo coloqué mi pecho encima de su cuerpo. Nos quitamos las ropas que quedaban para luego dejarlas en el suelo y juntamos nuestras pieles, fundimos nuestras almas de color en caricias, besos con sabor a melón, nos rozamos lento, jugamos a perder el aliento.

Levi introdujo su mano y comenzó a tocarlo, de arriba a abajo, lentamente temiendo que no sea de mi agrado. No me quedé atrás, hice lo mismo escabullendo mis falanges hasta su entrepierna donde Levi me regaló un bonito gemido entrecortado. Aquello estaba ya húmedo y no paré de tocarlo.

Y él tampoco dejó de tocarme a mí.

Nuestros corazones dijeron lo mucho que se amaban unificando sus latidos en un solo beat.

Nos enseñamos el verdadero color de nuestras almas.

Una despedida con un toque de campanas.

Un agradecimiento con un dulce majar de sus labios.

Una última cita íntima.

Esa noche nos entregamos en todo sentido, como si hubiéramos vuelto al día de nuestra boda, como si tratáramos de grabarnos a fuego y piel todo lo que sentíamos.

Fue increíble, lo disfrutamos.

Levi se quedó dormido en mis brazos mientras lo apegaba más a mi cuerpo para calentarlo, no quería que se resfriara.

A mi memoria volvieron todos los recuerdos que formamos, la manera en la que nos conocimos, el cómo hicimos todo lo posible para adoptar a Nadia, el cómo me esforcé para buscar el mejor tratamiento para Levi.

Pasamos muchas cosas.

Y me dolía.

Y aunque todo fue un hermoso sueño hecho realidad.

Todo tiene un comienzo y un fin.

Todo sueño termina.

Y cabe decir que no me sentía en lo mínimo de preparado.

Y lloré de nuevo.

Esa noche lloré en silencio abrazando el pequeño cuerpo de Levi.

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5 de Mayo.

"No existe un lugar al margen del mundo, pero hay personas que hacen que te olvides completamente de él, ese eres tú, Levi"

- Eren Jeager -

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Muy buenos días, tardes, noches, etc., etc.

Espero estén sufriendo *tose*.

Bueno, no tengo mucho que decir, ya saben que pasa, ya saben cómo está la situación. Hicieron el amor por última vez como una despedida y quise hacerlo con un tono más romántico y triste.

Lamento que esto no acabe bien, pero es lo que decidí contar.

Espero les haya hecho llorar el capítulo y que también les haya gustado, si es así déjenle su comentario, su estrellita o compártanlo con sus amigos.

En fin, ¡Cuídense!

Respeten la cuarentena.

Pd: 2443 palabras.

Gracias Diana por ser como mi beta.