Disclaimer: Harry Potter es de J.K.
Advertencias: Posible OoC. Leve modificación de sucesos de la historia original y la personalidad de Theodore es netamente producto de mi imaginación. Otro punto importante es que los Kelpies en los que me baso, son una mezcla del Kelpie de J.K y el Kelpie de la mitología celta.
Por más extraño que parezca —sobre todo a mí—, estaba estudiando psicología cuando se me ocurrió esta idea. Por ahora no estará claro lo que ocurre, pero a medida que vaya subiendo las partes restantes —porque tuve que partirlo y mucho—, el fic hará lo que debe hacer: explicarse a sí mismo.
El Kelpie que comía calabazas
—Los Kelpies son criaturas aterradoras. Ellos se pueden convertir en lo que quieran con tal de conseguir a su presa—
Theodore Nott tenía dieciocho años cuando volvió a cursar su séptimo año en Hogwarts. Realmente no hubieron muchas cosas que cambiaron, más concretamente, no sucedió nada que pudiera influir de manera negativa en sus objetivos.
Nunca había sido demasiado cercano a Draco, aunque podía decir que la guerra lo había hecho ser un poco más consciente de los demás y no solo de lo que necesitara y quisiera él. En realidad le daba un poco de lástima que le tomara una guerra y muchas malas experiencias darse cuenta, pero Theodore comprendía lo que era tener un padre autoritario que siguiera a un lunático a capa y varita. Y en realidad, agradecía ese cambio, porque sinceramente siempre creyó que era un imbécil.
El punto era que Theodore podía entender su nueva forma de ver el mundo.
Lo que no entendía era qué lo había llevado a soltar esas palabras tan disparatadas:
—Tengo la gigantesca sensación de que me gusta Granger. Esto es malo.
y luego cambiar de opinión tan repentinamente, casi de un día para otro, como si una noche mirando el techo de la habitación lo hubiera solucionado todo y le hubiera traído nuevas y muy novedosas resoluciones...
—Conseguiré que me perdone.
Theodore le atribuyó que considerara el hecho de que primero debía perdonarlo. Pero eso no le daba señal alguna de que fuera a mejorar.
Lo que sí tenía bastante claro, era que Draco estaba muy equivocado si creía que podría conseguir algo más con Hermione Granger. Draco no tenía idea de en dónde se estaba metiendo, ni cuando creyó que era el mejor, ni cuando intentó ser como su padre.
Mucho menos lo sabía siendo que él tenía todos sus pasos contados.
