Capitulo 16: La tumba

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Universo Alternativo.

Por los sonidos que se escuchaban del exterior, podía decir que en las afueras una se estaba produciendo una tormenta.

"Para estar a tono con la situación"

Como anillo al dedo, cual historia de terror escrita por el mejor autor en ese genero. Las gotas golpeaban con fuerza contra la edificación de la Mansión Malfoy, y los truenos se hacían oír tan bien como si cayeran en un radio de cien metros alrededor suyo.

El salón, iluminado apenas por una fogata proveniente de la chimenea, un grupo no tan numeroso de Mortifagos parados detrás suyo, el se encontraba arrodillado, cabeza gacha, de frente al "Trono" en el cual estaba sentado el líder de los Mortifagos.

Lord Voldemort lo estaba mirando, ya hace un par de minutos, o al menos eso pensaba el, no estaba mirando al rostro del macabro mago.

No lo mires directamente a los ojos – eso le había dicho Lucius Malfoy antes de ingresar a ese salón. El no tenia miedo de mirarlo a los ojos, a desafiarlo, pero como el tono de Malfoy no había sido de orden, sino mas bien un consejo, opto por hacer caso al pedido del mortifago.

No sabia bien porque, pero se había portado bien con el.

- James Potter – la fría voz, por mas suave que sonara, producía un efecto totalmente contrario a to o de voz empleado por su locutor, se sentía como una maldición, un golpe en la cara, y por primera vez desde que estaba en cautiverio, sintió miedo por su vida – veo que estas disfrutando de la estancia que te hemos ofrecido ¿No es así?

No sabia si la pregunta era retorica o no, tampoco si debía responder, así que opto por guardar silencio, años habían pasado de la ultima vez que estuvo en presencia de ese despreciable ser, siempre con el calor de una batalla de por medio, debía ser por eso que nunca tuvo miedo.

Pero ahora, no le parecía malo el hecho de estar arrodillado, si estaba de pie no estaba seguro de si sus rodillas hubiesen podido mantener el peso de su cuerpo, y nada tenia que ver el hecho de lo mal que estaba su estado físico.

"Tengo miedo"

Escucho como algo se deslizaba por el frio suelo, y un escalofrió le recorrió la espalda, otro ruido y se percato que Voldemort se levantaba de su trono. Ya sabia lo que se aproximaba, el mismísimo Voldemort y su condenada serpiente.

- He notado, por la elegante prenda que traes – a cada frase que salía de la boca de Voldemort, daba un paso hacia el, la serpiente, en cambio, ya lo había alcanzado, produciendo espantosos sonidos – que no te lo estas pasando tan mal, me agrada que incluso te tomaste la molestia de asearte para venir a verme, a Nagini no le atraen tanto los humanos cubiertos de mierda encima…

Unas risas se escucharon de fondo, pudo distinguir la desquiciada risa de Bellatrix entre ellas, Voldemort llego frente a el, la serpiente atrás suyo, podia jurar que en cualquier segundo sentiria los colmillos incrustándose en su nuca, impregnando de veneno su cuerpo.

Voldemort se puso de cuclillas, para quedar a la misma altura que el, James tomo coraje y levanto la cabeza lentamente, para quedar frente a frente con la persona que odiaba, los ojos de ambos se encontraron.

- Parece que Lucius te ha dado un buen trato – dijo Voldemort, que escudriñaba su rostro, buscando algo – me pregunto si se debe al hospedaje que has prestado al joven Draco…

Mas risas, algunas estridentes en demasía, queriendo burlarse del otrora mortifago mas importante.

- ¡Silencio! – la voz no tan alta, pero bastante firme de Voldemort fue suficiente para que solo se puedan escuchar el crujir de las llamas.

》Potter, James Potter – Voldemort volvió a ponerse de pie - aunque no lo creas, nada de esto es personal, James, todo esto que ha ocurrido es por algo que yo tenga en contra tuyo…

- Patrañas – dijo en voz baja pero audible James, a quien el calor del odio hacia Voldemort estaba empezando a dominar - ¡Tu me has arruinado la vida!

- ¿Yo arruinar tu vida, Potter? Yo, Lord Voldemort, el mago mas grandioso que ha visto el mundo en todos sus milenios… ¿Te parece que debo de preocuparme por un simple insecto como tu?

》No Potter, te equivocas, nuestros caminos simplemente se encontraron, se cruzaron porque asi lo quiso el destino, primero fue una profecía quien te puso en mi camino, Potter, como bien sabes hace poco mas de diecisiete años una profecía quiso que tu hijo fuese sacrificado en pos de un mundo mágico mas… puro.

- ¡Lo mataste! – grito James - ¡Mataste a un bebe que siquiera conocías!

Voldemort susurro algo en lo que supuso James debía de ser la lengua parsel, y al momento siguiente Nagini se alejo de el para situarse cerca de las llamas de la chimenea.

- Lo hice ¿No es cierto? – volvió a hablar en lengua normal – mande matar al bebe Harry Potter, deshaciendo esa profecía, para que mis mortifagos y yo sigamos en la honorable búsqueda de la pureza de la sangre, la pureza de los magos…

》Tu lo has dicho, James Potter, tu hijo falleció siendo un bebe a manos de tu mejor amigo, la rata Pettigrew, a quien tu le confiaste tu vida, la de tu esposa y la de tu hijo, saque esa molestia del camino…

》Sin embargo he escuchado unas graciosas historias de dos de mis mas leales mortifagos, a quienes hemos liberado de Azcaban hace un par de noches, la adorable Bellatrix y el honorable pero sobretodo leal Barty Crouch Junior… ellos me han contado historias muy fantasiosas acerca de como fueron capturados hace dos meses…

James sintio toda furia esfumarse de su cuerpo, le parecía saber que rumbo estaba tomando esa conversación.

》Al principio me tomo tiempo creerles, después de todo, ni yo he encontrado la solución para volver de la muerte ¿Sabes? Pero luego… recordé que teníamos dos prisioneros a quienes yo ordene mantener con vida hasta que llegue el momento en que podamos utilizarlos, y vaya que ha llegado ese momento.

Volvio a arrodillarse para quedar frente a frente con el. Sus ojos se encontraron, los ojos escarlatas de Voldemort estaban tratando de penetrar los ojos café de James.

》Dime James… ¿Has tenido una reunión familiar recientemente?

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*Universo Alterno

Sirius se levanto como de costumbre, deseando estar muerto.

Estaba aumentando de peso, pues el sus pantalones cada vez le quedaban mas ajustados, fue al baño y se aseo los dientes, lavo la cara y acomodo su larga cabellera.

Bajo a preparar su desayuno y el de los chicos, de quienes debia encargarse exclusivamente, ya que Lily no estaba en sus mejores momentos.

Por suerte tenia a Hermione alli, que se encargaba de que Draco coma, que Ron y Ginny hablen y que Robin no entre en un estado de locura total.

Una lechuza entro revoloteando todo a su alrededor, provocando que eche al suelo un par de tostadas.

"Malditas lechuzas, no hacen mas nada que causar sustos a uno"

En estos tiempos de guerra cualquier ruido fuera de lo común podía significar un ataque mortifago, pero siempre eran las malditas lechuzas las que provocaban sus mini-infartos matutinos.

Coloco el plato con tostadas en la mesa, y aun con la taza de café en su mano izquierda, hurgo en sus bolsillos un par de knuts para pagar, entrego a las lechuzas su dinero, dejo el profeta en la mesa para ver la pagina central.

Sintió como sus dedos perdían las fuerzas, y la taza de café, antes segura en su mano derecha, fue a parar directo al piso, haciéndose añicos.

La tapa del profeta, si sus ojos no le estaban mintiendo, reflejaban un callejón Diagon de noche, cubierto en llamas, con la marca tenebrosa sobre las tiendas incineradas.

Pero no era la "característica marca tenebrosa". En lugar de la serpiente moviéndose de un lugar a otro, ahora se veían serpientes rígidas, que formaban letras, que a su vez formaban palabras que daban sentido a una oración que a Sirius se le estaba dificultando procesar en su mente.

"¿Cómo era posible"

A riesgo de estar totalmente loco, decidio leer en voz alta, para ver si asi no sonaba un poco mas coherente lo que veian sus ojos.

- Entréguenme a Harry Potter, de lo contrario todos morirán.

No, no sonaba mas cuerda en voz alta.

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*Universo principal

- Siempre fuiste un pésimo oclumante – decía Hermione a su lado, mientras se dirigían hacia el Gran Comedor para el almuerzo – pero nunca demostrabas todo lo que pensabas de las personas.

- Se lo merecían, se lo merecen por burlarse – se excuso Harry.

- Esas niñas no se estaban burlando Harry – Hermione se detuvo en seco para poder mirarlo a los ojos – solamente te preguntaron si querías asistir al baile de Halloween con ellas ¡No deberías responderle a nadie que preferirías bailar con Bellatrix Lestrange a asistir con ellas!

En uno de los pasillos se habia acercado una chica de (probablemente) cuarto o quinto año con un grupo de amigas que al parecer la acompañaron para darle ánimos.

La niña no era fea, todo lo contrario, bastante linda, ojos azules y cabellos rubios, muy mona.

Se notaba el miedo que tenia la niña en hablarle, pero una vez lo hizo, le había preguntado si quería ir con el al baile.

- "¿Sabes algo? Ir con Bellatrix Lestrange seria mas placentero que ir contigo"

Esa había sido su respuesta, a lo cual la chica empezó a dar señales de querer largarse a llorar. Desgraciadamente Hermione había escuchado todo y ahora estaba reprochándoselo.

- Aun sigues siendo el héroe de todos, por mas insoportable que seas, así que la próxima vez que alguien te dirija la palabra Harry ¡Debes ser mas educado! – y empezo a caminar mas rápido, dejándolo a el y su bastón atrás.

- ¡Eh! ¿Por qué tan rapido? ¡Espera! – la llamo.

Hermione dio media vuelta elegantemente mientras sostenía sus libros y anotaciones.

- No me quedare contigo para que me trates mal a mi también, Harry – el tono de Hermione esta vez no era de reproche, sino de lastima, de estar haciendo algo que no quería – nos vemos en el almuerzo.

Maldijo por dentro suyo mientras observaba a Hermione alejarse, ahora debía caminar el solo hasta el Gran Comedor.

Ron andaba algo raro últimamente ¿Seria que tampoco quería estar tanto con el debido a los cambios de animo de Harry? ¿Tal vez debería de empezar a cambiar su actitud para no alejar a todos sus amigos?

No, seguro Ron estaba viendo algún presente para Hermione, o estaba tratando de conseguir algún buen traje para el día del baile, probablemente sea solo eso.

Cuando (por fin) llego al Gran Comedor, fue caminando hasta la mesa Gryffindor. Al sentarse pudo notar lo mucho que sufría cuando estaba caminando ayudado del bastón que lo sostenía, odiaba todos los días el " Sectumsempra".

Y solo era la mitad del día, faltaba toda el resto de la tarde.

Y eso no era peor. Lo peor era que el día de mañana había que revivirlo todo de nuevo.

Como deseaba estar muerto.

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*Universo Alterno

Bomba, caos y conmoción, así debería de describir la situación actual en la casa de los Potter.

- El ministerio no sabe que decir – escucho un patronus que iba dirigido a los presentes en la sala de estar de los Potter – Scrimgeour no se ha pronunciado y a todos nos han ordenado mantener silencio al respecto.

Todos estaban en silencio, a los chicos les habían ordenado mantenerse alejados de las charlas de los "adultos". Por primera vez en meses la casa de los Potter volvía a tener "vida" por la cantidad de gente que había concurrido en el transcurso del día, y no era para menos.

"¿Quién es Harry Potter?" – era la pregunta mas repetida en las estaciones de radio mágicas.

Diferentes teorías habían escuchado en el transcurso del día, algunas teorias muy alejadas de la realidad, como el hecho de que Harry Potter no era otro que James Potter, quien habia mantenida oculta su identidad secreta a lo largo de toda su vida.

"La estupidez no tiene limites, ya lo decía Albert Einstein" – habia escuchado de la boca de Hermione.

Otra teoria, un poco tirada de los pelos pero no tanto, era el hecho de que Harry Potter era un hijo secreto de James Potter (mas o menos cierto) pero se iba del camino al insinuar que era un hijo fuera del matrimonio Potter, que James había mantenido un hijo que estaba estudiando en Hogwarts bajo un nombre distinto para que Lily Potter no se entere del desvió de James en sus votos matrimoniales.

"Si papa hubiese hecho eso, habria muerto en ese instante" – habia replicado Robin cuando escucho eso.

Por primera vez en meses, la chica Potter decia algo y lucia mejor, tras tanto tiempo encerrada sin querer hablar con nadie, era bueno que hubiese salido al "mundo exterior".

La teoría mas cierta, o al menos la mas cercana, increíblemente la dijo la despreciable de Rita Skeeter.

"Mis fuentes me informan de que al final del curso escolar que finalizo con el ataque de los mortifagos al Instituto de Enseñanza mágica Hogwarts, se vio a un chico de rasgos increíblemente "Potterianos". Un joven que bien podría decirse que era hijo de James Potter y Lilian Evans, alto, de tez blanca, anteojos y cabellos negros como el padre, muchos lo describieron como una copia exacta del famoso auror, excepto por el color de ojos, de un verde intenso… como los de Lilian Evans. Se paseo los últimos días de clases y lo vieron muchas personas en el castillo, es mas, lo vieron en compañía de Robin Potter, la hija del auror y la profesora"

Estaba bien informada, eso debía reconocerlo, y por lo que dijo algunas horas después en el mismo programa de radio, estaba mejor informada.

"Mis nuevas fuentes sugieren de que el día 31 de Julio se hizo un festejo en la casa de los Potter, en la cual estaban festejando el aniversario y mayoría de edad de un tal "Henry Potter" un sobrino lejano de James Potter, y dicen que las cualidades físicas eran idénticas al del muchacho que se vio en las instalaciones de Hogwarts, por lo tanto, deberíamos asumir que se trata del mismo chico.

Pero eso no es todo, como soy la mejor periodista investigativa de todo el país, he dado con algunos archivos "Top Secret" que no puedo revelar de donde salieron, que revelan que el 31 de Julio de 1981 la pareja conformada por James Potter y Lilian Evans concibieron a un niño que ¡oh casualidad! Se llamaba Harry James Potter Evans, archivos de los cuales hasta el dia de hoy nadie habia tenido acceso, bien sabido es que los padres en esos años no tenian sus hijos en San Mungo, preferian tenerlos en sus casas sin registrarlos por temor a un ataque del Que-No-Debe-Ser-Nombrado y los únicos lugares donde se anotaban los niños es en la lista de alumnos de Hogwarts, pues solo en esos archivos los nombres se anotan mágicamente, por lo cual el Ministerio no tenia idea de la existencia de ese niño hasta el día de hoy.

También he dado con una persona dentro del Valle de Godric, todos sabemos que el Valle de Godric se maneja de manera distinta para los magos, pues es una tradición para los residentes no dar información de lo que ocurre dentro al exterior, siendo muchas veces dificultoso para el ministerio mantener completamente vigilado lo que ocurre dentro de los limites de dicho Valle, pero no hay nada que una buena bolsa de galeones no pueda conseguir, y una persona me ha dado una información de primera mano, de que existe una tumba con el nombre de Harry Potter dentro…"

- Ya me gustaría saber quien ha dado esa información – grito de rabia Sirius, que se había mantenido junto a ellos hasta que llegaron varios miembros de la Orden del Fénix.

Ahora, en esos momentos, había una pequeña multitud de periodistas fuera de la casa de los Potter que esperaban que alguien de la familia salga a dar explicaciones.

La primer persona que había llegado fue Albus Dumbledore, quien inusualmente no tenia respuestas para las dudas que les plantearon todos. Luego fueron llegando el resto de los miembros de la Orden, los Weasley, Tonks, Ojoloco, los profesores de Hogwarts que pertenecían a la Orden, Sirius los fue recibiendo uno a uno, ordeno a los chicos mantenerse lejos del salón principal de la casa.

Sorpresivamente, Lily Potter bajo a reunirse con los presentes, delgada como nunca, mal peinada y con ojeras muy notorias, nadie quiso hacerle notar esos detalles. La pelirroja no estaba mal vestida, había tratado de arreglarse.

- "¿Qué paso con Harry?" – Fue lo que Draco escucho decir, con voz ronca, a la señora de la casa.

- Esto se esta demorando demasiado – dijo Ron, suspirando por enésima vez – ya somos adultos, merecemos saber que ocurre.

- Te olvidas que Ginny y Robin aun son menores – replico Hermione al lado suyo – y nosotros – señalándose a ella misma, Ron y Draco – aun somos totalmente inexpertos para enfrentar lo que esta ocurriendo.

- ¿Acaso importa? – Ginny había hablado por primera vez, la pelirroja estaba recostada sobre las piernas de la chica de cabellos castaños, su blanca tez era cada día mas notorio desde que estaban encerrados, y su cabellera al rojo vivo lo llevaba en una coleta perfectamente recogida – siendo menores e inexpertos a nosotros nos atacaron en el callejón.

Por un momento solo se escuchaba el silencio, Draco no quería tocar el tema del callejon Diagon, después de todo, a el habían ido a buscar los mortifagos.

- Fue mi culpa – se escucho la voz firme de Robin, que era la que mas alejada estaba del grupo, y como en las ultimas semanas, tenia la voz muerta, apagada – no debí estar prácticamente gritando el nombre de el – la pelinegra le señalo a el mismo.

- No empiecen a discutir – advirtió Hermione, mirándolo a los ojos a el – yo no estuve ese día, pero por lo que se, Harry hizo lo correcto.

Era la líder del grupo, indudablemente, entre la inmadurez de Ron, los caprichos de Ginny y Robin, y el pesimismo de el mismo, Hermione era la mas sensata de todos, además la mas inteligente, la chica le miraba sugestivamente indicandole que era el momento en que el aporte algo a la conversación, era momento de hablar.

- Yo… ehmm – empezó algo dubitativo – tcreo que fue culpa mía Potter – en realidad no sentía eso, para el Robin había tenido el 100% de culpa, por andar queriendo discutir frente a todos, pero cuando vio que Hermione sonreía de lado supo que estaba diciendo las palabras correctas, la castaña no se equivocaba – la verdad es que… lo siento.

Ya estaba, lo había dicho, habia mentido pero los ojos de Hermione lo miraban con orgullo, se sintió satisfecho de haber hecho algo bien.

Robin lo miro con sorpresa, era la primera vez que el se disculpaba con ella, Ron alzo las cejas en sorpresa y Ginny… Ginny no mostro signo de sentir nada, como era natural en aquellos dias. Ni se inmuto.

- Vaya… - escucho decir por lo bajo a Ron.

- Bueno – dijo Robin, quien Draco pensó que estaba luchando por un momento contra su orgullo – yo también debo disculparme.

Hermione ahí si sonrió de oreja a oreja, Draco entendió que era un buen paso que el grupo estuviera unido.

Sentía algunas emociones en su pecho, hasta se sintió un poco mas maduro al disculparse con la chica Potter.

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Universo Principal

Faltaban 3 días para Halloween, sería un día sábado el día en que conmemorarían a los caídos en la batalla de Hogwarts, un pequeño baile había sido anunciado y, además, sería el primer partido de la temporada de Quidditch.

Y, como no, sería el "Clásico" de Hogwarts, Gryffindor vs Slytherin.

Los ánimos entre los estudiantes se estaban un poco subidos de tono, pero el estaba fuera de los focos de conflicto. No podía jugar.

Eso no lo salvaba de ser objeto de burla por parte de los Slytherin`s.

"Eh Potter, de seguro el sábado tendrás un gran duelo contra Malfoy… si tan sólo pudieras subirte en una escoba".

"podrás subirte a las gradas siquiera".

Pero, sin embargo, los que los molestaban eran los sexto año para abajo, los de séptimo año no le dirigían la palabra, o si se encontraban en los pasillos o en alguna clase, simplemente asentían en modo de saludo.

Parecía que se había establecido una especie de código moral entre los que habían participado de la última guerra.

El que estaba nervioso era Ron, flamante capitán del equipo en ausencia de Harry.

-No se puede entender – lo escuchaba decir en el sala común – no entienden lo más mínimo de táctica.

- Tranquilo, cariño – lo consolaba Hermione – de seguro que en el partido lo harán genial.

- No los has visto, Dean es muy bueno como cazador, pero poner a Seamus en el equipo no está resultando muy bien, es muy desaliento a las tácticas y Dean se desconcentra al querer salvarlo de hacer el ridículo, la única esperanza de hacer un gol Demelza, que cada día juega mejor, me hace recordar lo buena que era Angelina.

Ron había puesto a Seamus y Dean como nuevos cazadores, no le sorprendía en el caso de Dean, pero si el de Seamus.

Sospechaba que el hecho de ser compañeros de cuarto tenía algo que ver eso.

Increíblemente Jimmy Peakes había aplicado para buscador. "Es bueno, pero le falta mucho para ser tú" le había dicho Ron, en una de las pocas veces que se hablaban últimamente.

Dejó de cotillear la conversación entre la pareja y, recostado en sofá en el que se encontraba, empezó a observar detenidamente el fuego de la chimenea.

Crookshanks se encontraba en su regazo, conformando y observandolo, como estudiando a Harry.

"Es tal vez el gato más inteligente que he conocido en mi vida" Había dicho Sirius.

Sacudió la cabeza internamente, durante todo el día había estado tratando de no pensar en ellos.

No imaginar un mundo paralelo.

Era bastante difícil, todo le recordaba a ellos, pensar en el Quidditch… ¡Lo que no daría por enfrentarse el sábado a Draco Malfoy en una lucha por quien llegaba primero a la captura de la Snitch! Y su mente instantáneamente asociaba esos pensamientos en la vez que jugaron en el patio de los Potter, riendo al ver quien anotaba mas goles entre ambos.

Al escuchar las quejas de Ron acerca del equipo, pensaba en ella… era una verdadera cazadora en el campo, y era una grandiosa buscadora, como lo había demostrado en las veces que tuvo que reemplazarlo.

Parecía que Crookshanks sentía la dirección en la que iban sus pensamientos, pues había empezado a moverse y acariciándolo, como si lo estuviera consolando.

El gato, al moverse hacia su pecho, chocó contra la bolsa de piel de topo que le obsequió en su decimoséptimo cumpleaños, ofendida por el golpe sufrido, la gata saltó de sus regazo y fue en dirección a su dueña, quien se encontraba con su novio, ya no discutiendo del partido de Quidditch, sino en una sesión de besos.

Abrió la bolsa para ver que era lo que tan fuerte había golpeado a la gata, y se encontro con dos objetos sólidos y ciertamente, los causantes del dolor en la cabeza de Crookshanks. Una de ellas, la Snitch dorada de su primer partido de Quidditch, la herencia que le había dejado Albus Dumbledore, con el objetivo de servir como de cofre para guardar el objeto de al lado, la piedra de la resurrección.

Contemplo la piedra, una de las reliquias de la muerte, la reliquia que había sido la perdición de Albus Dumbledore.

La tentación de tomar esa piedra en ese instante y volver a hablar con sus padres, con Ginny…

Había olvidado que tenía esa piedra colgando de su cuello, la bolsa de piel de topo se había convertido en una extensión de su cuerpo durante la guerra en la búsqueda de los Horrocruxes, como lo había sido la capa de su padre.

Con tristeza, recordó que la capa se encontraba en la "Realidad paralela". Sintió la varita de sauco, que se encontraba en su bolsillo derecho de sus pantalones.

En esos momentos, era poseedor de dos de los objetos más poderosos del planeta, y el apenas podía mantenerse en pie con ayuda de un bastón y sufría de dolor las veinticuatro horas del día.

Era una trágica comedia, hasta parecía dirigida por el mismo Lord Voldemort.

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Cuando llegó el día sábado, los ánimos se notaban caldeados.

Con pesar escuchó como sus compañeros se levantaron con los ánimos excitados debido al primer partido, el debut de Ron como capitán, Seamus haría su debut en el primer equipo y Dean su primer partido como titular consolidado, no así como suplente.

Fingió seguir durmiendo, no quería que vieran que se moría de ganas de estar allí con ellos, una vez que dejó de escuchar ruidos, decidió que era hora de ponerse de pie y emprender camino al Comedor, aún no estaba seguro de si iría a ver el partido, después de todo no quería que nadie lo cargue para subir las escaleras, sería demasiada la vergüenza que sentiría.

-No tienes que encerrarte en ti mismo – le dijo una voz mientras Harry se acercaba al sanitario, Neville se encontraba acostado y estaba observando – creo que debes de ir al partido del día de hoy, podemos levantarte hasta los asientos de la tribuna.

- ¿De que hablas?

- Sabes de que, eres muy orgulloso al admitirlo.

Se tomó un tiempo para observar a su amigo, parecía bastante más maduro de lo que recordaba.

-No siento ganas de ir, Neville.

Quería tratarlo mal, responder con sarcasmo y zanjar el tema en eso, pero por alguna razón, no pudo.

Neville se puso de pie y se dirigió a la salida del cuarto, abrió la puerta y antes de cerrarla, dijo:

-Si alguien se burla de que no puedes caminar, debes recordar que vales como doce de ellos.

Se fue dejándolo sólo, esa frase había sido dicha hace ¿8 años?... Las vueltas que daba la vida, en ese momento, se sintió el pequeño e inseguro Neville de antaño.

Cuando todos emprendían camino al campo de Quidditch, el estaba finalizando su desayuno, casi quedó sólo en el Gran Comedor, aún no sabía si iría a ver el partido, cuando alguien le palmeo el hombro con excesiva fuerza.

-Eh, Harry – lo saludo Hagrid - ¿Qué haces aquí a esta hora? El partido está a punto de comenzar.

- Hola – respondió, fingiendo alegría al ver a su amigo – creo que no iré.

- ¿No? – preguntó, Harry negó con la cabeza – bueno, no importa, tampoco es que será un gran duelo.

No lo dijo muy convencido, Harry sabia que en Hogwarts, aún entre los profesores, el deporte era muy popular y todos tomaban partido en cuanto a sus preferencias de quien querían que ganará

Hagrid se sentó al lado suyo, Harry sabía que sólo estaba con el por lástima.

-Hagrid, no tienes que…

-¿Pasar tiempo con mi amigo? No digas tonterías – su tono de voz no admitía réplicas – no hay nada que quisiera más en este momento.

- Quiero estar sólo – le respondió con voz fría.

No era su intención, pero no quería atención por lástima.

-Y yo quisiera ganar la lotería anual de El Profeta, pero no se puede tener todo en la vida.

- No lo entiendes.

- Claro que no – Harry trataba de evitar los ojos negros de Hagrid, pero el lo miraba fijamente – y no pretendo hacerlo, termina tu desayuno y vámonos de aquí, se hace tarde.

- Ya te dije que no quiero ver el partido.

- No he dicho que lo haremos – se puso de pie – Quiero ir contigo a visitarlo, hace mucho no lo hago.

- ¿A quien?

- Albus – respondió con una sonrisa – visitaremos la tumba de Albus Dumbledore.

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Universo Alternativo.

Caminando en círculos a lo largo y ancho de su oficina, Albus Dumbledore estaba meditando, a cada vuelta que daba, parecía que se le generaba una nueva duda, una nueva pregunta, y ninguna respuesta.

No era difícil imaginar lo de Voldemort, el como sabía de la existencia de Harry Potter tenía una respuesta sencilla.

James Potter o Remus Lupin seguían vivos, o tal vez, ambos. Las dudas de Voldemort se las habrán dado Bellatrix Lestrange y Bartemius Crouch Jr.

Con el escape de Azkaban de sus vasallos hace unos días, Voldemort debió de ver sus recuerdos, e inteligente como era, un muchacho adolescente idéntico a James con los ojos de Lily, la ecuación era tan fácil como sumar dos más dos.

Le dolía pensar en que tal vez esa información fue sacada tras una serie de torturas, debilitando la resistencia mental para luego utilizar Oclumancia.

Hasta ahí, todo bien. Pero si Voldemort vio los recuerdos, debía saber que Harry desapareció después de esa explosión ¿Cómo es que demandaba que se le entregase? Ni siquiera sabía donde estaba…

Harry Potter debía estar en algún lado, en cualquier lugar, menos muerto, eso lo tenía claro.

Una profecía se lo decía.

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Universo Principal.

Contemplando la gran tumba blanca en la que descansaba el mejor mago que el conoció, no podía evitar que la nostalgia se apoderaron de el.

Las lágrimas de Hagrid eran bastantes sonoras, a lo lejos se oía a la multitud en el campo de Quidditch, festejando y abucheando, no sabia quiénes festejaban y quienes no, pero no importaba.

Recordaba las veces que había charlado con Dumbledore luego de ocasiones importantes, como cuando después del torneo de los tres magos tuvo que revivir ante el todo lo que ocurrió en el cementerio.

Ciertos consejos que el sabio y anciano mago le había dado.

Un sentimiento de culpa le oprimido al recordar que había tratado de manipulador al "otro" Dumbledore.

¿Estaría ya muerto? La maldición del Horrocrux estaba haciendo estragos en su cuerpo, al menos esperaba que hubiese destruido todos los Horrocruxes de los que Harry le había hablado.

Lo que no daría por volver y ayudarlo, de verdad ayudarlo esta vez, había sido tan egoísta…

No pudo disfrutar en verdad de las presencias de nadie mientras estuvo allá, no de Dumbledore, Sirius, sus padres, Ginny… que idiota, que arrogante…

¿Pensó acaso que los tendría para siempre? La vida ya le había enseñado la respuesta, y el no lo había aprendido.

"El amo de la muerte"

El sueño de joven de Dumbledore, ya poderoso de por si, también ambicionaba poder, y la vida le había dado el poder, la varita de sauco, que descansaba en el bolsillo de Harry… sólo que se lo dio cuando no buscaba poder.

Y ya más grande, más sabio y menos ambicioso, deseó la piedra, para poder resucitar a sus seres queridos y disculparse ante ellos, y vaya que la vida se lo había dado también, a cambio de su vida.

Y allí estaba el, Harry Potter, poseedor de la Varita y de la piedra, "El Elegido" y "El Salvador"… vaya salvador, no podía ni subir los escalones para ver un partido de Quidditch.

¿De que servía ser "El amo de la muerte"? Cuando lo único que deseaba, un mundo con todos ellos, "con los que ya no estaban", no podía obtenerlo.

Con gracia recordó que lo tuvo, en sus manos, la última vez que lo deseo, en el salón de los menesteres.

Abrió los ojos.

Cuando lo deseo, lo obtuvo.

-Hagrid, estoy cansado – dijo deprisa – quiero volver al castillo.

"Y a la otra realidad"

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FIN DEL CAP.

Algo tarde ¿No?... espero sus disculpas, espero un montón de maldiciones en forma de reviews.

Saludos.