Disclaimer: "She-Ra y las Princesas del Poder" son propiedad de Noelle Stevenson y producida por DreamWoks Animation para Netflix, siendo a su vez, un reboot de "She-Ra: The Princess of the Power" de Filmation.


Marginados.

Acto I: Soldados De Hierro.

Regdar Blackstrand.


0. Los Paria y El Niño Dorado.


Una nueva conquista conlleva una cantidad alarmante de papeleo que hacer, algo que normalmente haría el comandante, pero como todo el mundo sabe, Shadow Weaver no se presta para esas cosas. Ni siquiera entiende por qué esa mujer sigue siendo la segunda al mando, cuando se nota a simple vista que no está capacitada para tal puesto.

Como sea, Hordak la colocó como Comandante de la Horda por ser una hechicera y tener una conexión con el Granate Negro, lo que la hace la más poderosa de las filas. Él puede estar de acuerdo con ello, Shadow Weaver, mágicamente, es muy fuerte, pero quítale eso y quedará un ser inútil.

Suspira, mirando la enorme pila de documentos que tiene que revisar, además, tiene que hacer su informe sobre la misión de la conquista del pueblo en los límites de los Bosques Susurrantes. Tiene que reportar cuantos soldados resultaron heridos, cuántos murieron en batalla y los que, probablemente no sobrevivan.

Agradece enormemente que Shadow Weaver siempre sea la que se encargue de hacer el reporte de la cantidad de personas que pueden ser reclutadas para sus filas. La hechicera prefiere reclutar a los más jóvenes de los pueblos que conquistan, niños y adolescentes, ya que son más manipulables que un adulto.

No le sorprendería si dentro de unos días, hay niños correteando por ahí, siendo entrenados para la obediencia absoluta y así convertirse en soldados útiles para Hordak. Ellos siempre han estado un poco escasos con respecto a los soldados, usando a los robot y la tecnología para enfrentarse a las princesas.

La última vez que tuvieron nuevos reclutas, fue hace siete años, cuando llegó a las filas, un híbrido felino de una especie extinta. Si el protegido de Shadow Weaver no hubiese querido quedarse con el híbrido, él lo habría hecho.

Una lástima que el niño dorado de la Horda se le hubiese adelantado, Catra habría sido una buena adición como su protegido.

Sacude la cabeza, dejando de lado esos recuerdos, tiene otras cosas más importantes que hacer. A veces desearía no ser un capitán, sin embargo, esa es la única forma en la que un paria deje de ser tratado como uno, tal vez no obtenga respeto, pero al menos ya no tiene que mantenerse alerta cada vez que está solo en un pasillo.

Esta por comenzar a escribir su informe, cuando la puerta se abre con brusquedad y Shadow Weaver entra, las sombras se mueven de manera amenazante.

—Capitán.

—Comandante, ¿en qué puedo ayudarle? —deja de lado los papeles, sabiendo que ignorar o desafiar a la hechicera no trae nada bueno. Lo ha comportado con Catra, a quien varias veces a visto ser torturada por Shadow Weaver.

—Los habitantes más jóvenes del pueblo están dispuestos a ser reclutados por la Horda, por lo que, he decidido hacer una limpieza ahora que tenemos unos cuantos reclutas nuevos.

—¿Limpieza? —el está confundido por eso—. ¿A qué se refiere?

—Me refiero a deshacerse de aquellos reclutas que son solo un estorbo para los objetivos de Lord Hordak y que son distractores para despertar el verdadero potencial de aquellos que si son especiales —gruñe la mujer, las sombras a su alrededor denotan su clara molestia.

Adora.

Es el primer nombre que le llega a la mente en cuanto escucha la palabra "especial", para nadie es secreto que la protegida de Shadow Weaver ha sido educada y entrenada bajo su propia supervisión. Adora, la llamada niño dorado de la Horda, desde su llegada, a tenido altas expectativas flotando a su alrededor.

Hay un grupo de jóvenes que han sido seleccionados únicamente para ser parte del escuadrón que se le dará a Adora una vez sea ascendida a capitán.

—¿Que tengo que ver yo en eso?

—Soy consciente de que eres uno de los mejores capitanes de la Horda, además de ser el más sanguinario. Para alguien como tú, no será difícil llevar a un grupo de niños a los Bosques Susurrantes, desahcerse de ellos y hacer creer que las princesas son las culpables. No sería la primera vez que haces algo así.

Su rostro se mantiene inexpresivo, incluso ante el leve estremecimiento al tener una serie de recuerdos desagradables que desearía dejar en el olvido. Shadow Weaver siempre ha sabido cómo manipular a las personas para que hagan lo que ella quiere.

—¿Lord Hordak está de acuerdo con esto?

—Por supuesto, él lo ha ordenado.

Hay un momento de silencio.

—Bien, si Lord Hordak lo ha ordenado, no tengo problema con hacerme cargo.

Realmente, les estaría haciendo un favor a los pobres parias que lo único a lo que están destinados, es a morir como carne de cañón en una batalla. Usados como cebo para distraer a las princesas mientras los robot se hacen cargo de lo demás.

Morir antes de que cumplan quince, es una bendición. Al menos, a él le hubiese gustado morir ese día y no acabar como lo que es hoy.

—Aquí están los reclutas a los que personalmente he seleccionado como inútiles para la Horda, son solo una carga —dice Shadow Weaver, colocando sobre la mesa alrededor de quince expedientes que había estado sosteniendo mientras hablaban. ¿Así que ya estaba lista?—. Quiero que esto se haga lo más pronto posible, ¿entendido?

—Entendido.

Sin decir nada más, la hechicera se va, dejándolo nuevamente bajo el silencio de la soledad. Suspira pesadamente, tomando los expedientes para revisarlos, ya que, esto se ha vuelto más importante que su informe sobre la misión.

De lo contrario, terminará sometido a la tortura física y psicóloga de Shadow Weaver.

No le sorprenden los nombres de a los que han catalogado como inútiles, él mismo ha visto a muchos de ellos fracasar en los entrenamientos. Será bastante sencillo acabar con ellos, no suponen ningún problema. El último expediente es en el que más se tarda, notando el nombre.

Catra.

Realmente no debería de sorprenderle que la paria más grande de la historia de la Horda este entre los que serán desechados, pero aún así, le sorprende. Catra, a pesar de su constante insubordinación y tardanzas en su entrenamiento, es el segundo mejor, solamente superada por Adora.

Es un activo que, a futuro, será muy útil para Lord Hordak.

Pero una orden es una orden, además, quizá sea lo mejor. Catra aún no ha perdido del todo su inocencia, la oscuridad no la ha consumido por completo. Ella morirá y será recordada por Adora tal cual es ahora, no como el monstruo en el que todos los paria estan destinados a convertirse.

Un monstruo como en el que él se ha convertido.

Deja el expediente junto a los demás y se levanta para salir en busca de sus compañeros de escuadrón. Si va a hacer esto, no lo hará solo, él no será el único en mancharse las manos de la sangre de las personas a las que van a traicionar.