Disclaimer: "She-Ra y las Princesas del Poder" son propiedad de Noelle Stevenson y producida por DreamWoks Animation para Netflix, siendo a su vez, un reboot de "She-Ra: The Princess of the Power" de Filmation.
Marginados.
Acto I: Soldados De Hierro.
Regdar Blackstrand.
6. Fuerzas Tácticas Y De Ataque (Parte I)
Catra sabe que Shadow Weaver tiene razón en algunas de sus afirmaciones hacia su persona. En efecto, ella es débil y carente de muchas de las habilidades que hacen útil a un soldado de primera línea en la Horda. Por mucho que duela, debe admitirlo.
Ni ella, ni Kyle están capacitados para entrar a la fortaleza de la Horda con el propósito de rescatar al resto de los miembros de su escuadrón. Morirían antes de llegar a ellos, ya que, a pesar de que Shadow Weaver por sí sola es una enorme amenaza, también están los demás capitanes y cadetes que no dudarán en activar las alarmas y matarlos al verlos.
Catra aprieta los dientes con frustración, el comienzo de un dolor de cabeza haciendo su aparición después de analizar una y otra vez las opciones que tiene, que para empezar, no son muchas. Es cierto que Dryl los dejará ir una vez se recuperen por completo, pero ¿qué sigue después? ¿Qué harán una vez estén libres?
Libertad.
Esa es una palabra extraña. De vuelta en la Horda, todos tienen un horario al cual deben apegarse, ignorarlo solo acarrea problemas, a menos que sea por las órdenes de un superior. No hay pasatiempos, ni relaciones más allá de las profesionales o aquellas que solo buscan aliviar tensiones. Los soldados de la Horda viven y mueren por Lord Hordak.
Da un largo suspiro, sus ojos se fijan en Kyle que yace cautivado en la lectura de uno de los libros que Entrapta amablemente les proporcionó. Debido a que, por ahora, aún no pueden levantarse, ella por sus heridas, y el rubio por su pierna, a la princesa se le ocurrió que una buena lectura podría aliviar un poco el aburrimiento.
Jamás pensó que llegaría el día en que le agradecería a una princesa.
La Princesa Entrapta es un total enigma. No luce como se esperaría de alguien de su posición, su ropa siempre suele están sucia y manchada de aceite, su dialecto es más técnico que sofisticado, y la ha visto interactuar con Jérka, Zarkhil y Tyra, tratándolos como iguales, como si su título fuese solo eso, un título.
¿Acaso… todas las princesas podrían ser iguales?
—¿Ocurre algo?
Sale de sus pensamientos ante la pregunta de Kyle, quien la mira preocupado. Catra suspira, sin saber exactamente como explicarle al chico que en estos momentos, están perdidos.
—¿Qué haremos? —pregunta, decidiendo ser directa.
—¿Qué?
—Después de que nos liberen, ¿qué haremos? No tenemos un lugar al cual regresar.
Kyle suspira, colocando un marcador antes de cerrar el libro y dejarlo en su regazo, su pierna envuelta en un cabestrillo apoyada contra una almohada. Él mira al techo durante varios segundos, seguramente pasando por las mismas reflexiones que ella.
—No lo sé —responde tras un largo rato en silencio—. No sabemos si la Horda es consciente de nuestra supervivencia, pero es claro que debemos tener cuidado. No podemos ir a rescatar a Lonnie, Rogelio y Adora —hay una pausa—. Estamos… estamos solos.
Solos, débiles y sin ningún lugar al que ir.
Catra lo detesta, pero no hay otra forma de decirlo. Duda mucho que puedan escabullirse a otro reino, mucho menos pasar por simples civiles, la vida de soldado es imposible de dejar atrás. Los Bosques Susurrantes no son la mejor opción para vivir, incluso si sería un buen entrenamiento, ya que suele ser asecidado por la Horda y los Rebeldes.
No hay forma. Están jodidos sin importar cómo lo vea.
Bufa, la frustración aumentando ante las opciones que se destrozan con cada segundo, dejándola sin nada. ¿Por qué tuvieron que tener esa maldita suerte? Si existiera una entidad divina, seguro se estaría riendo como un maldito sádico.
—¿Catra?
Ella voltea a mirar a Kyle. Él le sonríe.
—Pensaremos en algo —dice—. No tienes porqué pensar en todo tú sola, encontraremos una solución, juntos.
Se traga la aguda réplica que pugna por salir de su lengua, tan acostumbrada a guardar sus problemas para sí misma, a protegerse para mantenerse viva, que la idea de tener a alguien cuidando su espalda le genera sentimientos conflictivos. En cambio, da una profunda respiración, en un intento de calmar su tenso cuerpo y le da una leve sonrisa, que más parece una fea mueca.
—Lo haremos, Kyle. Encontraremos una solución… juntos.
El brillo agradecido en los ojos de Kyle la tensa y alivia al mismo tiempo. Aliviada de al menos no estar sola en está situación insalvable, y tensa al darse cuenta de que… podría haber causado ese mismo agradecimiento en el rostro de Adora si hubiese sido un poco honesta con sus sentimientos cuando la rubia le suplicó que le dijera que había mal.
¿Habría cambiado algo si en lugar de decir "no hay nada mal" hubiese dicho "esta todo mal"?
Vuelve a suspirar, el problema con el hubiera, es que es solo eso, una suposición de lo que pudo haber sido. Las cosas pasaron, no hay vuelta atrás, de nada servirá detenerse a pensar en ello.
Kyle, notando hacia donde comienza a dirigirse su mente, llama su atención con un fuerte carraspeo. Una vez sus ojos se enfocan en él, lo ve revisar en la pila de libros que hay en el pequeño escritorio cerca de su camilla, sacando un libro unos segundos después.
—Aquí, creo que este libro podría gustarte —comenta, extendiendo el libro hacia ella, usando a su favor el que sus camillas estén más cerca de lo normal y si estiran sus brazos, pueden tocar sus dedos.
Ella toma el libro, preguntándose el por qué Kyle cree que ese libro le interesaría. Ella no es mucho de leer, más que todo porque en la Horda no había tiempo para hacerlo, así que nunca encontró tiempo para tomarle el gusto.
—¿Es en serio, Kyle? —indaga incrédula al ver la portada. La tapa del libro es negra, algunas huellas de gato de color rojo alrededor de las elegantes letras blancas que revelan el título "Huellas De Gato"—. Sé que se supone que soy un gato, pero no significa que todo lo que diga "gato" sea atrayente para mí.
Kyle se ríe nerviosamente.
—Si, el título es ridículo, pero confía en mí, la trama es muy interesante. Por favor, solo dale una oportunidad.
Lo mira durante unos segundos más antes de rendirse, de todas formas no tiene nada más que hacer. Además, si resulta en una pérdida de tiempo, siempre puede vengarse de él más tarde.
Abre el libro y comienza a leer.
Hay una ventaja en el hecho de que la mayoría crea que ella no presta atención a su alrededor, ya que así puede enterarse de cosas que, de otra manera, no lo haría. Las rebeliones internas siempre han estado latentes en cualquier reino, después de todo, no se puede complacer a todos, y siempre habrá quienes no estén de acuerdo con las acciones de su monarca.
Entrapta sabe que casi todos en el reino no están conformes con que ella siga en el trono, incluso si es gracias a ella que Dryl sigue en pie. Debido a este descontento en general, no es sorprendente que haya deserciones o pequeñas revueltas que buscan un golpe de estado que nunca llegan a nada. Esto, ha generado una disminución en los habitantes generales del reino, y una disminución drástica de las filas militares debido a que la mayoría de deserciones son soldados que buscan estar bajo las órdenes de una "mejor princesa".
Chasquea la lengua, verificando por última vez que el circuito este correctamente ensamblado antes de conectarlo a una pequeña caja rectangular que ya tiene preinstalado un sensor de temperatura. Los sensores de movimiento que hay alrededor de Dryl son muy útiles, sin embargo, muchas veces se han visto perdiendo el tiempo siguiendo humo, gracias a que un animal activó el sensor.
Necesitan una forma de determinar si quien activó el sensor, es un animal, una persona o un robot, así se evitarán muchos sustos innecesario a futuro.
Una vez termina de atornillar todo, deja que sus ojos se enfoquen en una pared de su laboratorio, específicamente donde yace un gran botón púrpura protegido por una cubierta de vidrio templado. Arriba, a sólo unos centímetros del botón, yace una pequeña placa con la palabra "Alianza" impreso en ella.
Lo mira durante un minuto, sacudiendo la cabeza una vez se percata de hacia a dónde se dirige su mente. No es momento de perderse en recuerdos de cuando creía que la Alianza de las Princesas serían las heroínas de la guerra.
Con un suspiro, toma la pequeña caja de su mesa de trabajo y la coloca en una mesa más pequeña con una etiqueta en la parte inferior en la que dice "Concluidos y Verificados".
Estira sus brazos, escuchando el crujido de su huesos después de estar en la misma posición durante más de una hora. El adormecimiento de sus músculos, el leve dolor de cabeza, el agudo dolor en la sección media de su espalda y la fatiga general le indican que debería de tomar un descanso. Sin embargo, cuando su mirada se posa sobre una enorme pizarra llena de diagramas y cálculos matemáticos, se da cuenta de que aún tiene trabajo por hacer.
Quizás debería de pasar por la enfermería y tomar un poco de modafinilo. Es mucho mejor que el café negro, incluso si tiene algunos efectos secundarios. Niega con la cabeza tras pensarlo un poco, está segura de que Jérka se dará cuenta y volverá a regalarla por usar ese medicamento de manera errónea.
Aún así, sale de su laboratorio con destino a la enfermería, con el fin de conseguir algo para el dolor corporal, así mismo, planea verificar a sus dos invitados. El nuevo suero ha demostrado resultados positivos, ayudando a Catra y Kyle a recuperarse de sus lesiones a una mayor velocidad. Si siguen así, en un día más, Catra podrá moverse sin mayor problema, y Kyle estará libre del cabestrillo en uno o dos meses.
Al entrar a la enfermería, se sorprende ante las voces de Kyle y Catra. Extraño, según su propia investigación, así como los informes entregados por Jérka, esos dos permanecen en silencio la mayor parte del tiempo, solo hablando cuando es necesario.
¿Qué habrá causado ese cambio?
—¡No puedo creer que ella haya sido la culpable todo el tiempo, esa mujer no conoce el significado de la vergüenza! —exclama Kyle, casi arrancado su cabello desde la raíz en su estado de histeria.
—¿Y qué me dices de Draco? El tipo literalmente se volvió un genocida por el simple hecho de que la protagonista lo rechazó —comenta Catra, tratando de contener la risa—. ¿En serio, quien hace eso?
Ambos detienen su acalorada conversación al notar su presencia, Entrapta observa como Catra y Kyle se tensan, solo para relajarse unos segundos después. Esa es una reacción que ha notado cada vez que viene a la enfermería, es como si ellos estuvieran esperando a que algo pase.
—Oh, buenas noches, Entrapta —saluda Kyle, dándole una sonrisa, que incluso si es un poco tensa, sigue siendo las genuina que la de muchos. Catra, en cambio, solo agita su brazo en señal de saludo.
—Buenas noches, Catra, Kyle. ¿Cómo se sienten? —pregunta, sacando su libreta de bolsillo y su pluma, dispuesta a anotarlo todo para comparar con notas pasadas en busca de anomalías—. ¿Alguna sensación extraña?
—Estamos bien —contesta Kyle—. Ese suero seguro que hace su trabajo… y no, además del dolor normal, no me siento diferente. Así que creo que ese suero funciona correctamente —concluye, con la felina asistiendo de acuerdo.
Ella lo anota, guardando la libreta y la pluma para luego sacar su tableta electrónica, tras una rápida búsqueda, encuentra los análisis de sangre de Catra y Kyle, verificando que todos sea cien por ciento seguro. Feliz de ver que todo parece en orden, hace un recordatorio para presentar los resultados finales para que el suero experimental pueda ser usado en un futuro cercano.
Entrapta nota que Catra la observa con los ojos entrecerrados, analizándola, buscando la respuesta a una incógnita.
—¿Algo mal?
La felina sigue observándola, con un escrutinio que alguien de trece años no debería de poder hacer. De nuevo, tiene que recordarse que estos dos chicos fueron criados en la Horda, seguramente secuestrados en algún pueblo desde su más tierna infancia.
—No, no hay nada mal —llega la respuesta de Catra—. Es solo que… no pareces una princesa —declara, levantando su mano con solo su dedo índice extendido—. No hablas de forma sofisticada, tu ropa es como la de un mecánico promedio, siempre parece que estás en movimiento, no parece que tengas poderes, y siempre luces manchas de aceite y hueles a cristal quemado —con cada mención, uno de sus dedos se extiende—. Ninguna de esas cosas parece algo que haría una princesa.
Entrapta parpadea confundida. De todas las veces que le han dicho que no parece una princesa, esta es la primera vez que hablan sobre las cosas que hace en lugar de recalcar que es una idiota e inepta social que llevará a Dryl al desastre.
Es… refrescante.
—¡Catra! —el siseo horrorizado de Kyle la regresa a la realidad, notando que el rubio luce atemorizado, alternando su mirada entre la felina y ella.
Oh, cierto, Jérka mencionó que ambos habían sido víctimas de tortura constante. No es de sorprender que el chico crea que ella los mandará al calabozo solo por dar una opinión.
—Eh, en realidad —comienza a hablar antes de que a Kyle le de un infarto—, soy la única persona encargada de la creación y actualización de las defensas de Dryl, eso incluye robots, sensores, cámaras, entre otras cosas. Además de eso, tengo que encargarme de la documentación de los acuerdos de comercio, administración del presupuesto y la gestión de los recursos humanos para que el reino funcione, así que no suelo tener mucho tiempo para gastar.
—Espera un segundo —pide el rubio, luciendo enfermo—. ¿Me estás diciendo que tú te encargas de todo?
—Si, a veces puedo delegar un poco de mí trabajo a Zarkhil y Tyra, pero ellos también tienen sus propias responsabilidades —se encoge de hombros, no es como si tuviera una vida fuera de sus responsabilidades para ocupar el poco tiempo que tiene.
—Así que la Horda tenía razón sobre ti, el llamado "Pilar de Dryl" eres tú —dice Catra, luciendo un poco impresionada.
—¿Pilar de Dryl? ¿Es así como se me conoce en la Horda?
Kyle hace un gesto afirmativo con la cabeza. Él duda un poco antes de hablar.
—Si, recuerdo que escuché a Shadow Weaver hablar sobre lo poderosa que se volverían si lograran hacer que trabajarás para la Horda. Aún así, nunca lograron traspasar las defensas de Dryl.
Entrapta sonríe con orgullo ante la mención de sus implacables defensas.
—Eso me hace pensar —Catra se detiene por un segundo, pensando, analizando—. Dryl es bastante reconocido en la Horda por sus excelentes defensas, pero nunca oí hablar sobre su ofensiva. ¿Qué pasa con las fuerzas de ataque del reino?
Entrapta abre la boca, a punto de decirles que esa es información confidencial que no puede darse a dos extraños. Sin embargo, cierra la boca cuando cae en cuenta de un pequeño detalle.
Dryl no tiene fuerzas de ataque.
Frunce el ceño al recordar el hecho de que, tanto sus inventos, como los soldados, son dirigidos directo a sus filas defensivas. Tyra y Zarkhil son los únicos que tiene un papel activo en ataque, pero generalmente suelen estar estacionados en los muros de contención, nada más.
¿Realmente se han centrado tanto en la defensa que han desatendido su ofensiva? ¿Qué pasa si la Horda logra derribar sus defensas? Ella no es estúpida, sabe que por muy implacable que sea la defensa de un reino, no hay garantía de que seas impenetrables.
El recuerdo de los ataques de hace diez y cinco años atrás regresan a ella, causando una sensación nauseabunda.
—Esa es… información clasificada. No puedo hablar de ello con nadie fuera de las filas militares —responde una vez logra recuperarse de esa pequeña conmoción.
Catra frunce el ceño, pero da un asentimiento, Kyle acepta sus palabras sin problemas.
—Yo… uhm… tengo trabajo que hacer, debería de irme, quizás podamos hablar en algún otro momento.
—Por supuesto.
—Supongo que estaría bien.
Kyle y Catra responden respectivamente. Ella se acerca a la vitrina donde Jérka mantiene los medicamentos, toma un poco de opioides y de modafinilo y los guarda en uno de sus bolsillos de su overol. Mientras se despide de los dos chicos, su mente no deja de regresar a la realización que acaba de golpearla con fuerza.
Posiblemente sea momento de encarar a la Federación de Dryl y plantear algunas cosas.
Adora, Lonnie y Rogelio sabían que era cuestión de tiempo antes de que los espacios vacíos que dejaron las muertes de los reclutas buscaran ser llenados. Por supuesto, algunos escuadrones serían disueltos y sus miembros se enviarían a otros para cubrir las vacantes. Aún con eso, ciertamente es impactante enterarse de que no solo tendrán un miembro nuevo, sino que, además, también estarán bajo el ala de uno de los capitanes.
Deja que Shadow Weaver trabaje rápido.
Es así como los tres integrantes restantes del escuadrón ocho se encuentran parados frente al capitán Darvan. El imponente hombre luce mucho más amenazante con la herida en la cara que se convertirá en una fea cicatriz una vez se cure por completo. Al lado de él, casi oculta por su cuerpo, hay una chica alta, con impecables tenazas que, junto con su complexión, la vuelven alguien amenazante.
Hablar de personajes intimidantes, Adora apenas y le llega a la altura de su pecho, no quiere ni pensar en cómo se verá esa chica cuando sea una adulta. Quizás debería de pensar en convertirla en una aliada… tendrá que mantener un ojo puesto en ella.
—Soy el capitán Darvan, y de ahora en adelante estaré a cargo de sus lamentables traseros —gruñe el hombre con sus brazos cruzados, haciendo que sus bíceps sobresalgan aún más—. Ella es Scorpia, es mí protegida, y ahora será parte del escuadrón ocho, espero que puedan trabajar con ella, ya que no voy a tolerar insubordinación y la mala práctica en conjunto. Scorpia, párate al lado de tus nuevos compañeros.
—¡Si, señor!
La alta chica escorpión, Scorpia, se recuerda Adora, se para justo a su lado, haciendo que la diferencia de altura sea aún más clara que antes. Maldita sea, Rogelio acaba de perder el puesto del más intimidante.
Mentalmente, se pregunta si ella podrá algún día tener ese nivel de intimidación como la que tiene el capitán.
—¡Muy bien, ahora comenzaremos con las presentaciones! —declara Darvan, señalando a Lonnie—. Comenzaremos con la primera enclenque del grupo, adelante.
¿Enclenque? ¿Lonnie? ¿La chica a la que le encanta ejercitarse con las diferentes piezas del gimnasio? ¿Qué significa fuerza para el capitán?
—Lonnie —se presenta, luego señala al lagarto—. Él es Rogelio.
Darvan da un asentimiento, su atención centrándose en ella.
—¡Adora, señor! —grita, sintiéndose absolutamente intimidada.
Él la mira un poco más de lo estrictamente necesario antes de hacer un gesto y colocar una sonrisa sádica. En ese momento, Adora recuerda que éste capitán en particular es conocido como el "Cruje Huesos", traga saliva con nerviosismo.
—Ahora bien, este día haré una serie de pruebas para comprobar de primera mano el nivel en el que se encuentran actualmente y así poder hacer un régimen más exacto. Comenzaremos con un pequeño calentamiento, 500 flexiones, 500 sentadillas y 50 vueltas por todo el campo de entrenamiento, una vez terminen, seguiremos con la prueba real.
Adora voltea para ver a Lonnie y Rogelio, ambos luciendo igual de desconcertados que ella, los tres notando que Scorpia no parece perturbada por lo que se acaba de decir. Tiene sentido, piensa la rubia, después de todo, la chica es la protegida de Darvan, así que ha de estar acostumbrada.
Sacude la cabeza y se prepara para comenzar con el calentamiento. Hay un objetivo en su mente, uno que cumplirá sin importar si tiene que soportar un infernal entrenamiento, ella se volverá la suficiente fuerte para hacerle frente a Shadow Weaver.
Lo que esa bruja le hizo a Catra no quedará impune, ella se encargará de ello.
