Capítulo 1. The man

"Cause if I was a man, then i'd be the man"

1789

Miró nuevamente el papel en sus manos enguantadas, ajustó un poco su abrigo antes de encaminarse dentro del establecimiento, las risas y los gritos inundaban el lugar junto a una espesa nube de humo resultado del tabaco y el alcohol rebosante en los vasos se regaban sobre las mesas.

El silencio se apoderó el lugar en menos de lo esperado y los ojos de todos quedaron sobre ella, las miradas desconocidas con ese tinte de lujuria, el cual una señorita no debería reconocer, era un recuerdo demasiado oscuro y familiar para ella. Sintiendo su estómago apretarse y el miedo tomando control cuando realmente no debería, los recuerdos eran solo eso y no dejaría que la dominaran bajo ningún pretexto.

Alzó su rostro, fijando su atención en algún punto muerto del lugar antes de hablar:

—Busco al Conde Akasuna.—Fue directa y al punto sin dejar caer su mirada retadora. Los comentarios soeces no se hicieron esperar y analizó con lentitud el movimiento de la mayoría, algunos salieron de sus asientos, acercándose de manera indecorosa.

Dio un paso atrás, cerrando los ojos mientras trataba de controlar el miedo. Los recuerdos amargos tomaban el control de su cuerpo, las manos indecorosas que intentaban palparla cuando el permiso había sido totalmente negado. El agarre en su brazo la devolvieron a la realidad, abrió los ojos y fijó su mirada oscura en el hombre de cabellos rojos y ojos del mismo tono.

—Yo soy el Conde Akasuna—contestó el hombre esbozando una sonrisa.

—Suélteme—ordenó firmemente, tratando de retirar su agarré; no obstante, los dedos sobre su muñeca se aferraron con más fuerza antes de reír.

—Tú misma lo has pedido.—Sakura frunció más el ceño ante la arrogancia en su voz, observó cuidadosamente como se acercaba más de lo debido a su rostro y sin pensarlo dos veces una cachetada atravesó el rostro del hombre mientras el club volvía a sumergirse en un silencio incómodo.

—Pequeña zorra ya verás.—La furia tomó el control de su cuerpo y dando dos grandes zancadas hasta ella.

—Soy Sakura Haruno.—Alzó su barbilla, mirando con determinación a todos los caballeros presentes—.Dado que las numerosas cartas que le he enviado, milord, no fueron contestadas he decidido venir en persona para hablar de negocios.

Todos los presentes se congelaron en sus posiciones antes de que un ataque de risa se volviera masivo. Sakura mantuvo su frente en alto, esperando a que las carcajadas cesaran.

—¿Negocios?¿Una mujer? Y además americana.—Se burló dando un paso hacía ella; empero, Sakura lo miró fríamente antes de contestar.

—He heredado la plantación de tabaco después de su as...la muerte de mi padre.—Se reprendió mentalmente por su metida de pata, aún no era el momento para exponer la verdad. Debía salvar todos los negocios antes de exponer a Deidara.—Tenemos una excelente propuesta para hacerle, Lord Akasuna, dado que es uno de los mayores compradores aquí en Inglaterra nos gustaría que reconsidere la cancelación del contrato y sigamos haciendo negocios.

Su tono fue serio y profesional. Observando de reojo a los espectadores, espero con paciencia a que el hombre aceptara reunirse con ella más tarde, para hablar de la propuesta; sin embargo, el Conde se volvió a reír de ella y la miró de pies a cabeza, antes de negar con la cabeza.

—Un buen amigo mío, Lord Deidara me había advertido sobre usted; no creí que atravesará todo el océano hasta aquí para una propuesta de negocios.—Se detuvo un momento antes de continuar—. El disgusto que ha matado a su padre debió ser por la vergüenza de enterarse de que su hija, es una zorra la cual intentó embaucar a un caballero como Deidara.

Sakura se congeló en su lugar, registrando con cuidado las miradas de todos los hombres en el lugar, los recuerdos estaban ganando la pelea, aún tenía presente como era observada con reproche en la gente del pueblo, caía sobre ella mientras acompañaba a su padre a concluir unos negocios, los murmullos habían matado paulatinamente su espíritu y se preguntaba constantemente, en la soledad de su cuarto:

« Cuándo todos te creen, ¿cómo se siente eso? ». Porque definitivamente todos habían decidido tomar un lado, mucho antes de siquiera escuchar su versión de los hechos. Estaba tan harta de correr tan rápido como podía, que todo el mundo pensara: ella era solo un bonito adorno para su familia, que después de la muerte de su padre su trabajo arduo en la plantación se viera opacado por los rumores de la gente, mientras criticaban como se vestía y lo inadecuado que resultaba para una señorita.

No obstante les demostraría que ella era más que una cara bonita y que definitivamente, sus ideas eran la base del éxito que tenía, levantó la cabeza y observófríamente al hombre delante, antes de contestar:

—Esa es la historia que cuenta un violador, quiere decir. Tengo la conciencia completamente limpia y mi padre, que en paz descanse, también lo sabía; empero su amigo, si es que así gusta llamar usted a un hombre con carencia de: ética, moral y respecto. Ha decidido destruirme a mi y a mi familia, por un simple capricho y la venganza de haber sido rechazado.

—Pequeña zorra te atreves a manchar el honor de un hombre solo por venganza. Yo te enseñaré a respetar.—Acortó la distancia entre ambos, alzando su brazo listo para darle una cachetada. Sakura se congeló en su lugar por el repentino ataque.

—Es suficiente, Akasuna. La señorita ha dicho que viene por negocios y esta solicitando una reunión que usted ha ignorado por comentarios de fuentes no confiables.—Una voz gruesa y tranquila interrumpió en la conversación, mientras una mano grande y pálida se envolvía sobre la muñeca del hombre de cabellos rojos.

—Pero es una mujer, Sasuke.—La señaló con asco, antes de volver hacia el hombre.

—Duque Uchiha, Akasuna. Y al igual que mi madre y créame cuando le digo, es mucho más inteligente que algunos hombres aquí.

—Lord Uchiha, ¿cómo se atreve?

—Si cree que aquí la señorita Haruno no tiene un negocio que le interese, vuelva a su juego señor; pero deje de estar atacando a una señorita bajo las acusaciones que lanza un sin vergüenza como lo es Deidara. Todos aquí sabemos que casi muere en duelo por una acusación similar, realizada por la señorita Hyuga y su primo le metió dos balas en el cuerpo.

—Milord.—El Duque lo miró serio señalando con su cabeza el asiento que ocupaba antes de la intromisión. El Conde Akasuna la observó nuevamente y formó dos puños con sus manos antes de alejarse con una leve reverencia al hombre de cabellos oscuros.

El Uchiha la miró unos segundos y se acercó hasta ella, señalando con elegancia la puerta la sostuvo para ella y ordenó a joven traer su carruaje.

—Es un mal lugar para hablar de negocios, señorita...

—Haruno.—Terminó por él observando su rostro iluminado por las velas.

—Haruno. Pese a que los caballeros gustan citarse en estos lugares, concuerdo en que no son sitios adecuados para una mujer y menos en horas tan peligrosas

Sakura se encogió de hombros antes de contestar.

—Como habrá escuchado, he intentado concretar reuniones; pero al parecer alguien ha dañado mi reputación mucho antes de siquiera poder comenzar nada.—Sasuke rio por lo bajo y Sakura frunció más el ceño.

—Disculpe mi atrevimiento; pero estoy seguro de que eso no la detendrá.

—¿Perdón?

—Estoy seguro dentro de poco, todo Londres estará hablando de usted. Ya sea por negocios o por su reputación. Venir aquí en altas horas de la noche es definitivamente, un escándalo en esta sociedad; sin embargo, me atrevo a pensar que los motivos que la orillan a esto, son de gran peso.

—Asegura muchas cosas sin conocerme, Milord.

—¿Me equivocó?—Sakura encogió los hombros y volvió su mirada al frente.

La noche era fría y lo único que iluminaba la calle, eran las farolas de aceite a cada lado de la acera. Sobre los adoquines se reflejaba levemente la luz sobre los pequeños charcos de agua producto de la lluvia que había caído aquella tarde, los únicos sonidos además de las risas y las voces provenientes del club, eran las ruedas de algunos carruajes y los trotes suaves de los caballos.

—Gracias, Lord Uchiha. Espero y este desliz mío no le afecte—dijo Sakura, después de unos minutos de silencio, admirando la media luna en el cielo nocturno y volviendo sus orbes abajo para observar el carruaje que venía en la esquina.

Segundos después se detuvo delante de ella, mientras que el cochero hacía un ademán de bajarse el caballero que la acompañaba lo detuvo con un simple gesto y él mismo abrió la puerta invitándola a entrar.

—Mi cochero la llevará al lugar donde se esté hospedando.—Informó después de verla acomodada en el asiento, el mencionado hizo un leve gesto con su cabeza dándole a conocer a su patrón que había entendido la orden.

—Gracias.—Fue un susurró bajo por parte Sakura, mientras apretaba con fuerza la tela de sus faldas.

—Dígalo señorita.—La invitación fue realizada por pura curiosidad. El Uchiha había observado como la tela del vestido era apretada con fuerza después de que la capa se moviera un poco al sentarse.

—Sería diferente si fuera hombre, ¿verdad?

—Probablemente.—Lo vio encogerse de hombros mientras cerraba la puerta y daba dos golpes al techo del carruaje.—Sin embargo, su determinación es algo que ningún hombre posee.

Terminó mientras el coche comenzaba a moverse, Sakura lo observó perderse a medida que se alejaban más y más del club. Volviendo su mirada al frente, cerró los ojos y dejó que una sonrisa adornara sus labios.

Existían todo tipo de hombres; y si ellos quería un varón, ella sería uno.


¡Hola!

Otro fic nuevo inspirado en Taylor Swift y su álbum lover.

Espero les guste

Zhang