El Ángel entre las llamas: Hola a todos, ¿cómo se encuentran?. Aquí estoy, de regreso después de un largo período de no escribir más fics sobre las parejas de "Overwatch". Lo lamento mucho y en especial para todos aquellos que tuvieron que esperar mucho tiempo para el estreno de esta mini-serie de cinco capítulos, sin embargo he estado muy ocupado con el trabajo y otros fics, de los cuales intento terminar antes de llegar a fin de año, sino, estaré con la soga al cuello de tantas historias sin finalizar.

Esta historia tratará sobre lo visto en el fic que escribí el año pasado, titulado "Ascenso y caída", en donde se verá un poco más detallado el camino que llevó a Genji Shimada en convertirse en aquel cyborg de batalla, su historia familiar, principalmente y el vínculo de hermanos con Hanzo. Sumado a ello, este fic va dedicado para mi amigo y seguidor Plagahood, espero que lo disfruten todos ustedes y como siempre digo, no soy dueño de "Overwatch" ni sus personajes, éstos pertenecen a sus respectivos dueños y la empresa "Blizzard".

¡Vamos a la historia!.


Capítulo I: Bajo un Cielo tormentoso Una, dos, tres, cuatro, cinco, ¿cuántas gotas habían comenzado a caer sobre aquel páramo desolado, gris, silencioso?. No lo sabían, los Cielos se habían comenzado a nublar, a adquirir un tono gris y sus nubes se hallaban amenazantes, listas para soltar esa "carga" líquida sobre las cabezas de los presentes en ese lugar. Pronto se llevó a cabo dicho evento y llevó, de forma "automática", de que todos los que estaban en dicha posición abrieran sus paraguas para protegerse de la "tempestad" que caía sobre ellos.

Un funeral, eso era lo que se estaba llevando a cabo, pero no uno cualquiera, común o corriente, sino más bien uno de suma importancia, en donde podían observarse a diversos miembros de la esferas más elevadas de la Yakuza Japonesa y en especial de la "Organización Criminal Shimada" o "Clan Shimada", comandada, hasta su muerte, por el hombre más poderoso y temible de todo el país del "Sol Naciente": Sojiro Shimada.

Aquel personaje de gran peso y poder en aquella Mafia era alguien de temer, un hombre severo, frío, inteligente, calculador y que no era buena toparse con él en su camino, ya que solía tomar cartas en el asunto cuando alguien quería hacerse el héroe y desbaratar sus planes dedicados al tráfico de armas, narcotráfico y hasta asesinatos dirigidos por sus mejores "Soldados de Élite", los cuales obedecían al pie de la letra las órdenes que Sojiro impartía. No había vuelta atrás, una vez que alguien se convertía en uno nuevo "Agente" en el "Clan Shimada", la deserción y el abandono no eran bien vistos, así que debían estar siempre al pendiente de lo que dictaminara Sojiro. Con ello, su influencia y poder se extendió por todo Japón, convirtiéndose en alguien poderoso, rico y con todo un "Ejército" disponible para protegerlo a él y a su "Imperio". Él era el "Emperador", estaba en la cima de la Pirámide Social, pero ningún Gobernante reina para siempre, su hora había llegado y en sus últimos años de vida, él se dedicó a que sus dos hijos varones se hicieran cargo de preservar lo que él había construido con tanto sacrificio, sudor y sangre. No iba a permitir que otros, que los terceros fueran a quitarle algo que era de su "propiedad", así que escribió su testamento y esperó a que, cuando llegara la muerte, sus dos vástagos mayores mantuvieran con vida el "Imperio".

Y finalmente había llegado su hora, murió tranquilamente en su cama, rodeado de sus seres queridos, sus hijos y aquellos hombres y mujeres que trabajaron a su lado toda su vida. Sabían bien que no debían derramar lágrimas, pero hasta el más frío rompió en llanto y tuvo que retirarse de la habitación.

Durante su funeral, allí se encontraban dos muchachos varones: El primero era un hombre de cabellos negros, un tanto largos, atados, ojos castaños, barba candado junto con unos bigotes peinados al estilo Oriental y vestido totalmente de aquel primer color (traje, corbata, camisa y zapatos) y el segundo también iba con lo mismo, pero se lo notaba mucho más joven que el primero y lo mismo se podía decir de su aspecto: Sus cabellos eran cortos y negros, peinados hacia atrás y puntiagudos y ojos celestes. Ambos se encontraban en silencio, mostrando sus respetos hacia la figura de su padre, mientras que todos los demás se retiraban del lugar.

- Y justo ahora tenía que llover, maldita sea.- Murmuró el primero de los varones con seriedad en su voz.

- Ya, Hanzo, no te preocupes.- Le tranquilizó el otro, dando a conocer su nombre.

Su hermano mayor se acomodó la corbata, un tanto humedecida por la lluvia que caía sin parar. Acto seguido, ambos se arrodillaron, cerraron los ojos y juntaron sus manos, orando por el alma y el descanso eterno de su padre, mientras que un par de gotas, las cuales estaban atrapadas en un árbol, cayeron sobre las cabezas de los dos varones.

Mostraron sus respetos y de ahí, tras retirarse del lugar, partieron hacia la entrega de la herencia que había dejado Sojiro a todos los presentes.


Delante suyo se encontraba el abogado de aquel hombre que había amasado una fortuna y un enorme poder que extendió por todo Japón, gobernando su "Imperio" con puño de hierro, aniquilando, destruyendo a la competencia y a todo aquel que intentara derribar sus planes, sus proyectos. Aquel hombre regordete y de traje negro tenía entre sus manos el testamento de Sojiro, todos lo observaban, Hanzo podía sentir en el aire aquel desprecio hacia su padre, de parte de aquellas personas, ninguno lo había visitado en años y ahora que ese personaje estaba muerto, desaparecido, extinto, todos buscaban quedarse con una parte de lo que había creado.

Esa sed de llevarse un "trofeo" a sus hogares, algo que Hanzo odiaba de todos ellos, mientras que Genji permanecía tranquilo, fresco, sereno, sin embargo, la mirada de su hermano mayor, la cual estaba clavada en todos los presentes se hacía sentir y era filosa como la punta de una flecha lista para atravesar a su enemigo. Murmuraba aquel peli negro por lo bajo, los odiaba y maldecía, deseaba que tuvieran algún accidente y que nadie los fuera a ver en su velorio, que se lo tenían merecido en el Futuro. Pero cuando el abogado comenzó a leer la parte que les tocaba a los Hermanos Shimada, fue entonces que todos clavaron sus ojos en la lectura de los papeles.

- "Para mis honorables hijos, Hanzo y Genji, les dejo el control de todo mi "Imperio" que he forjado a lo largo de los años, siendo el segundo que lo comandará, mientras que al primero le dejo mi invaluable arco y carcaj de flechas junto a varias posesiones más, al igual que el "Castillo Shimada", además de que te pido que cumplas un papel como el hermano mayor que eres para Genji, en donde le enseñarás a cómo ser un buen líder. Por favor, cuiden bien de este sitio entre los dos, confío en ustedes".- Leyó el abogado aquel último fragmento y de ahí todos quedaron en silencio, observando a Hanzo y Genji, los cuales no dijeron nada.

Los otros familiares se fueron de allí, hablando por lo bajo y algunos con celos por no haber recibido aquella buena parte del "botín", era injusto, pero así tenía que ser. A su vez, Genji se levantó tranquilo de su asiento y estrechó su mano con el abogado.

- No se preocupe, Señor Satoshi.- Respondió el hermano menor, dando por terminada la tarea y de ahí se preparaba para salir afuera del estudio.

- ¿Adónde vas, Genji?.- Se le cruzó Hanzo, bloqueando el paso.

- Ehhh, tranquilo, hermano, este es un momento duro y necesito salir afuera, tomar aire fresco, además, le prometí a Setsuko que saldría esta noche con ella, la voy a llevar al mejor restaurante de toda Hanamura.- Respondió el peli negro menor al mayor, el cual no le quitaba la mirada de encima y su mano derecha bloqueaba el picaporte de la puerta.- Vamos, Hanzo.- Pidió Genji, ya de forma un poco más molesta y su semblante cambiaba de divertido a uno serio.

- Ahora eres el Jefe del "Clan Shimada", tienes una enorme responsabilidad y prometiste cumplirla por nuestro padre.- Le señaló el peli negro largo a su hermano, quien ladeó los ojos, desinteresado.

- Y lo voy a ser, tan solo confía en mí, te lo prometo.- Dio Genji su palabra y de ahí se quitó al mayor de encima, abriendo la puerta y saliendo hacia los pasillos, siendo observado por Hanzo y Satoshi.

- Recuerda: Debes guiarlo para que sea un buen líder, de lo contrario, todo puede colapsar.- Advirtió el hombre de traje formal, mientras que guardaba los papeles y documentos en una carpeta y de ahí se preparaba para partir de allí.

Hanzo miraba seriamente a su hermano partir hacia donde se encontraban dos guardaespaldas que habían en ese lugar, éstos acataron el ademan del menor y abrieron las puertas, mostrando el coche en donde le esperaba un chófer y una hermosa muchacha castaña, la cual saltó a los brazos de Genji, besándolo apasionadamente y eso le llevaba tranquilidad al mayor, aunque fuera por un rato, sin embargo, la dura realidad llamó a sus puertas. El peli negro largo no dijo nada, simplemente hizo un ademán de que cumpliría con la promesa de su padre, llevaría a su hermano hacia el poder.

Pronto, Hanzo abandonó el estudio y partió hacia el "Castillo Shimada", había que poner las cosas en orden, calmar a unos unos, contener a otros, eliminar a la competencia en otro frente. Toda una "guerra" que ahora había recaído en Genji, sin embargo, éste debía tener cuidado, no podía malgastar la fortuna de la familia, ni mucho menos andarse por ahí, como todo un "Don Juan" o "Casanova", ya que podrían haber enemigos o agentes infiltrados que querrían aprovecharse de la situación y darles una feroz estocada en el corazón, la cual marcaría el final del "Imperio" y todo quedaría reducido a la nada misma.


Genji se encontraba en aquella limusina, descorchando una botella de champaña y llenando las copas con su contenido, mientras que la "fiesta" que había allí adquirió mucho más vigor, vida y esplendor. Para el joven japonés, quien necesitaba "tomar aire fresco", era más bien alejarse de esas responsabilidades de liderazgo y poder. Ahora no importaba, lo que él tenía estaba servido en bandeja de plata y nadie podía quitárselo; ¿para qué?. Podía gozarlo al máximo, Hanzo se ocuparía de ello y del "Clan Shimada", mientras que él disfrutaría de las fiestas y salidas con sus amigos.

- ¡Un brindis por Genji Shimada, el "Don Juan de Hanamura"!.- Pidió uno de los chicos, quien alzó su copa de champaña.

- ¡SALUD!.- Exclamaron todos al unísono y chocaron aquellos objetos el uno contra el otro, casi volcando su contenido pero no pasó a mayores.

El joven peli negro bebió de su copa, mientras que clavaba su mirada en aquella misma, buscando las palabras adecuadas que pronunciar. Acababa de estar en el funeral de su padre y tenía una gran carga encima, pero también era alguien que no toleraba toda "burocracia" en la Organización Criminal que tenía su familia, además de preguntarse si Hanzo podría llevar a cabo todo el liderazgo, ya que conocía bien a su hermano mayor y sus deseos de poder y grandeza, aunque él era el sucesor de Sojiro.

- ¿Genji? ¡Genji!.- Escuchó una voz y fue sacado de sus pensamientos por Setsuko, aquella hermosa joven que le tomó de la mano al muchacho.

- ¿Eh?. Ah, sí, perdón.- Ofreció el peli negro sus disculpas y de ahí se dirigió a todos los presentes.- Amigos, por favor, disfruten de la velada, que todo corre por cuenta mía.

Hubo un nuevo griterío de emoción, mientras que se iban juntando más personas, ya que llegaron a ese restaurante sumamente importante en Hanamura, los invitados de Genji fueron llegando como un torrente furioso que bajaba por las montañas hasta llegar a los ríos. El muchacho se sentía intocable, poderoso, todo un "Dios", nadie lo podía detener ni siquiera ponerle límites, sin embargo, el camino que había tomado se tornaría en uno cubierto de espinas y obstáculos que aumentarían más su peligrosidad.


¿Momento tranquilo en el inicio?. Sí, así es, pero esa paz no será eterna en esta mini-serie de cinco capítulos, en el que viene iremos viendo los cambios que germinarán en la Familia Shimada, sobre todo entre los hermanos, así que a prepararse.

Saludos para Plagahood y todos los demás. Cuídense y nos estamos viendo en el capítulo que viene.

Buen inicio de Jueves para todos ustedes.